domingo, 18 de agosto de 2024

El despertar de Roger.

En Rosario y dentro de un clima caliente que no solo ponía nerviosos a los jugadores de Newell’s,  Racing supo cómo jugar el partido y a pesar de que sufrió sobre el final, terminó logrando un triunfo más que importante.

Creo que el equipo tuvo mucha actitud y buscando no contagiarse de los gritos de los  irritados hinchas y de los nervios de su rival, encontró en la tranquilidad de un Arias que continúa en gran nivel, en la gran tarea de Di Césare, (permítanme decir que por su firmeza y prestancia va camino a ser un Roberto Perfumo), en el buen trabajo de Almendra, quien ante la ¿ausencia? de JuanFer, sigue siendo el único que aporta buenos pases en el medio y en el despertar de Roger, quien parece haber dejado atrás su letargo, los pilares para ir creciendo en el partido.  

Racing ya tenía bastante control del juego ante el desorden de su rival y a los 20’ dio el primer aviso, cuando en un tiro de esquina, Roger de cabeza estrella la pelota en el palo, pero en una jugada que inicia Almendra con un hermoso caño, asiste a Martínez quien desde fuera del área remata y vence la estirada de Macagno. un GOLAZO digno de un jugador que tiene innegables condiciones técnicas, pero que esta vez le agregó responsabilidad y compromiso.

A las pocas acciones del local, Arias seguía respondiendo con seguridad y el primer tiempo finalizó  uno a cero, que era un buen resultado, pero el estadio era una olla a presión con un ambiente se iba enrareciendo más porque todo se discutía y eso podía llegar a hacer confundir a los jugadores académicos y al árbitro del encuentro.

Era lógico pensar que en ese clima, el segundo tiempo se iba a jugar más tensionado, con un Newell’s que saldría a buscar el empate desesperadamente y un Racing que si conservaba cierta calma, podría tener espacios para darle el golpe final y a los 7’estuvo a punto de lograrlo cuando Salas pone a Urzi mano a mano con el arquero, pero su remate cruzado se va desviado, desperdiciando una oportunidad.

Cada tanto Racing tenía posibilidades porque el equipo rosarino, se iba desordenando cada vez más y casi como único recurso, recurría a los centros sobre el área académica, por lo que a los 18’ Costas decide dos cambios, Conti entra por un Salas que sigue estando bajo (en el primer semestre estaba más activo, no paraba de correr y tenía un mejor control) y Solari lo hace por Baltazar, de gran desgaste físico.

Minutos después Zuculini recupera una pelota, abre para Rojas que descarga en Roger, este habilita a Urzi sobre la izquierda, quien pone un centro rasante que Solari va a buscar y solo frente al arquero toca la pelota en forma deficiente y cuando todos lo gritábamos ¡pierde el gol! y la gran oportunidad de la noche para cerrar el partido. Increíble pero cierto.

Posteriormente Almendra es reemplazado por Barrios, Rojas por Elordi y Roger por Carbonero, con el fin de darle más aire al medio campo y para ver si con la velocidad del exGimnasia podía encontrar alguna contra más para no terminar sufriendo, pero el “combo negativo” de Solari se completó faltando pocos minutos al cometer penal por ir a buscar la pelota con los brazos abiertos en un centro, acción que finalmente confirma el VAR, pero que por suerte patea a las nubes Ramírez.

En un final de tono dramático por el penal y algunos otros inconvenientes, (la lesión en la cabeza del jugador Rodrigo Cedrés al golpearse con la cámara, el enojo de la gente para con todos y el botellazo en la cabeza de uno de los hijos de Gustavo Costas), Racing terminó consiguiendo el segundo resultado positivo en la semana, que lo vuelve a posicionar bien en la tabla (habrá que esperar algunos resultados), pero que juntos actúan como la inyección anímica que les permite ganar confianza para enfrentar con fe a los chilenos y a nuestros vecinos con una única consigna: GANAR!

Hasta pronto.


miércoles, 14 de agosto de 2024

JuanFer cambió el juego.

Racing ganó en Chile un partido muy importante, porque en este triunfo puede encontrar la solución a la crisis futbolística actual.

Había que ganar y lo hizo con justicia, a pesar de no haber jugado bien el primer tiempo, donde vimos que Racing continuaba arrastrando los problemas de los últimos partidos –el equipo chileno ganaba fácilmente el medio campo- con la suerte de que Huachipato, apenas si pudo tener una clara situación de gol, dos si le contamos un cabezazo desviado.

El campo de juego muy desparejo hacía más evidente los problemas para controlar la pelota y dentro de ese panorama donde todo era impreciso, se destacaba el esfuerzo y despliegue de Baltazar Rodríguez, quien con su cambio de ritmo se desdoblaba en su tarea de recuperación y acompañamiento, trataba de llegar cerca del área para ganar la segunda pelota, pero a Salas, Maravilla y Carbonero se les hacía difícil controlar los lanzamientos largos que les llegaban, pero así y todo estuvo cerca de abrir el marcador a través de un remate de Rojas a las manos del arquero y uno de Adeián Martínez que pega en el travesaño.

Sin embargo a los treinta minutos, un saque de arco de Arias le llega a Salas, de pecho la rebota para Mura y este comienza, quizás, la única jugada con varios pases donde intervienen Baltazar Rodríguez, Martínez, Rojas y Carbonero, quien envía un centro rasante paralelo a la línea de fondo, que busca “Maravilla” para volver a gritar un gol.

En el inicio del segundo tiempo Racing encuentra algunas asociaciones ofensivas interesantes, pero rápidamente Huachipato gana el medio campo y comienza a complicar a la defensa, aunque la Academia tuvo un par de llegadas a través de un centro de Rojas y una pelota que Baltazar le pone a Martínez, pero este pierde el control de la misma entrando al área.  

Racing seguía sin ser claro y esa forma de juego lo desgastaba físicamente, situación que llevó a Costas a realizar una modificación que termina siendo clave, JuanFer entra por Carbonero (quizás fue el elegido por la lesión) y a partir de ahí, el desorden fue desapareciendo y el juego volvió a tener sentido de equipo, el que entendió que la pelota debía pasar por Quintero, quien a través de su precisión en el toque, los jugadores comenzaron a tener mejores movimientos y la asociación fue apareciendo, haciendo que la Academia ganara confianza y se animase a más.

Por eso no tengo dudas que JuanFer cambió el juego, porque se hizo dueño de la pelota, tranquilizó al equipo y con compromiso mostró cual era el camino correcto.

Después de su ingreso se vio lo mejor de Racing, que fue acorralando a su rival, provocándole varias situaciones claras para aumentar el marcador, como en el centro de Rojas que cruza el área, el remate de Sosa que desvía el arquero, el de Almendra que encuentra nuevamente el travesaño y la jugada de Salas que se excede en lo individual, hasta que en una pelota larga Martínez arranca solo y queda mano a mano con el arquero, pero al eludirlo hacia un costado, en su estirada lo voltea cometiendole un claro penal, que confirma el VAR y que JuanFer convierte en gol, para el segundo y definitivo tanto académico.

Racing mejoró bastante en ese segundo período y hubo jugadores que a mi gusto tuvieron en general una buena actuación, desde ya JuanFer y Arias, después la línea de fondo completa, Sosa, Baltazar y “Maravilla”, que consiguió el gol que le faltaba para volver recuperar esa energía positiva.

Costas debe volver a confiar en JuanFer, porque aún con sus vaivenes contagia fútbol y aunque sea intermitente hay que bancarlo, porque normalmente (salvo los monstruos como Maradona y Messi) los que son creadores, “diferentes”, son así.

Ahora a prepararse para ganar en Rosario, donde por el poco tiempo de recuperación física, considero que hay que ir con un medio campo más poblado y equilibrado.

Hasta pronto.  


sábado, 10 de agosto de 2024

Un equipo y un técnico sin respuestas.

Con una actuación decepcionante e inaceptable desde todo punto de vista, Racing volvió a desperdiciar una inmejorable oportunidad para trepar a la punta del torneo.

Como ser positivo ante el pésimo partido que jugó Rácing ante Gimnasia y Esgrima, porque como hincha duele ver a un equipo lleno de nervios, entrar en un alarmante desorden del que nunca supo salir, sobre todo después del gol, que volvió a ratificar que cuando la Academia comienza perdiendo un encuentro, ya sea de visitante o de local, seguramente termina derrotado, estadística que indica que el equipo carece de esa fortaleza mental para sentirse ganador desde lo anímico.

Respecto al primer semestre, Racing perdió por sobre todas las cosas, convicción e intensidad (no juego, porque sabemos que Costas se decidió por uno más directo, sin tanta elaboración) y entró en una caída grave, porque aquellos que solucionaban todo con goles de en esta segunda parte del torneo,  han bajado su nivel (quizás porque los problemas con Adrián Martínez, Roger Martínez, JuanFer Quintero, etc. cambiaron el clima interno) mientras Costas, quizás más desesperado por su “hinchismo”, parece haberse “bloqueado” mentalmente, ya que no le encuentra la vuelta al equipo y hasta sus cambios aparecen como erráticos y tardíos.

Anoche pudimos observar un medio campo de terror, donde los cuatro jugadores que la conformaban (Martirena, Zuculini, Barrios y Elordi) nunca pudieron controlarlo, porque además de equivocarse en los pases, no recuperaban, agravando los problemas de una defensa que sufrió más de la cuenta, pero por suerte estuvieron bien Arias y Cambeses, un problema en la zona de volantes que el técnico avala cuando dice “hay que sufrir” y mucho me temo que seguiremos haciéndolo, pero ahora estamos en la puerta de un partido que es una final en dos partes y ahí no hay revanchas posteriores.

En la ofensiva considero que como todo goleador que no convierte , “Maravilla” Martínez está nervioso ( pateó el penal de esa forma, cuando podría haberlo hecho Quintero) por la falta de oportunidades, debido a que no tiene tantas asistencias porque Salas, que es el mejor lo entiende está muy bajo, Solari con cabeza gacha, Carbonero busca terminarlas él, Martirena ya no llega tanto, Juanfer casi ni juega y Roger juega a otra cosa, por lo que posiblemente ese escenario lo lleva a tener reacciones como la de anoche, donde podía haber intentado ganarse una segunda amarilla de otra manera y no con esa infracción que le puede costar dos fechas.

En el campo de juego, pudimos ver un equipo y un técnico sin respuestas a los problemas que les presentaba Gimnasia y Esgrima y los hinchas que se hicieron sentir a través de una gran silbatina final, esperaban escuchar a través de los periodistas partidarios, algunas explicaciones en las palabras de Costas que nos dieran alguna esperanza para lo que viene, pero al igual que en el campo de juego, no hubo contestaciones, ya que ni Gustavo ni el capitán se hicieron presente, hecho que señala que puede haber habido algún inconveniente interno, ya que cuando se toman este tipo de decisiones, es como que la cosa no está bien.

Pero espués aparecen Roger y JuanFer en las redes con frases que buscan convencernos de que hay que saber superar los malos momentos para lograr un futuro mejor, a quienes con todo respeto y como hincha les digo que me gustaría que le den valor a esa convicción con pruebas claras de en la cancha, porque hasta ahora lo ofrecido no alcanza.

Por distintos motivos Racing está viviendo momentos de desorden y eso produce desconcierto, por lo que creo que Gustavo Costas y sus jugadores se deben una conversación donde la sinceridad debe salir a la luz y el resultado, le duela a quien le duela, debe ser positivo, integrador, y la tranquilidad les devuelva la confianza para afrontar los importantes encuentros que tienen por delante.  

Hasta pronto.

domingo, 4 de agosto de 2024

Ante el juego ausente, el punto aumentó su valor.

Racing pudo rescatar un empate ante Huracán en un partido donde nunca hizo pie y transformó a Gabriel Arias en figura.

Es difícil descifrar a este Racing de Costas que en algunos encuentros cuesta entenderlo y su irregularidad hace que ya no sorprenda con su planteo de lanzamientos largos para sus delanteros, con un medio campo que además de carecer de creación le cuesta recuperar la pelota y con una defensa que volvió a dar ventajas, aunque anoche contó con un Arias en gran nivel y que supo responder como en sus mejores momentos.

Da la sensación de haber perdido no solo la intensidad, sino también la confianza porque como aturdido, corre y lucha desorientado, quizás aparejado por la falta de ideas claras, sobre todo cuando no cuenta en la cancha con el jugador que las aporta (en realidad lo tiene y es JuanFer Quintero, pero su presente deja mucho que desear).

Por eso Costas ya debe decidirse por las posiciones de algunos jugadores y además encontrar en los cambios los reemplazos justos, porque hay pronunciados altibajos en muchos de ellos y eso contagia desconcierto en los otros.

Huracán con menos plantel puso en aprietos a un Racing, que muy desordenado y muy abierto nunca estuvo a la altura y si no fuera por la gran actuación de Arias, hoy estaríamos cargando con otro partido perdido, por eso creo que ante el juego ausente, el punto aumentó su valor.

A mi gusto Sosa debería volver a la defensa, con De Cesare y si llega García Basso, (caso contario Quirós) para armar nuevamente esa línea de tres, Almendra (ayer de flojo partido) jugar más libre para realizar la tarea de JuanFer, (sabemos que le cuesta volver), detrás de él dos volantes de contención que pueden ser Zuculini y Barrios o Baltazar, acompañados por los laterales y adelante Salas o Carbonero y “Maravilla” o bien Roger y “Maravilla” que considero pueden hacerlo juntos.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

lunes, 29 de julio de 2024

El sufrimiento como sistema de juego.

Racing derrotó a Unión en un partido donde, si bien fue superado en el juego, logró un triunfo importante porque lo vuelve a posicionar cerca de Huracán, el líder y su próximo rival.

Era el objetivo, pero como equipo dejó muchas dudas porque nunca se mostró seguro y todo su esfuerzo estuvo sumergido en una imprecisión y nerviosismo que preocupa, dando toda la sensación de haber perdido la confianza.

Es cierto que Unión tuvo más días de descanso por lo que propuso un partido con mucha intensidad (tal cual lo hacia su técnico) con volantes y sus laterales muy ofensivos a partir de recuperar la pelota y de ese modo complicó a un Racing que desde el vamos entro mal parado.

Todo buscaba resolverlo a través de pelotas largas para Salas y “Maravilla” Martínez, porque JuanFer Quintero nunca pudo entrar en el partido y se lo vio muy impreciso en los pases, por lo tanto el recuperar y el generar juego quedaba en manos de Nardoni y de Almendra (nuevamente de muy buen partido), con el poco aporte de Martirena y Rojas que fueron contrarrestados y obligados a colaborar con Colombo, Sosa (el mejor del equipo y al que espero V. Blanco concrete ya su compra) y Quirós.

El inicio tuvo como protagonista  al equipo santafesino pero salvo un cabezazo de Corbalán pegó en la parte superior del travesaño, no fueron muchas las situaciones de gol que tuvo, mientras Racing sin mostrar un buen juego, encontró rápidamente el gol en un tiro de esquina que ejecuta Almendra y cabecea Sosa ante la salida del arquero (coincidencia de los dos que iban a convertirse en los más destacados del equipo).

Racing con esta ventaja trataba de encontrar alguna llegada más por el lado de Almendra-Rojas que por el de Martirena - JuanFer, y y lo tuvo el exSan Lorenzo cuando dentro del área, engancha y cerca del arquero remata fuerte pero la pelota pega en el pecho de Cardozo, pero Unión fue con todo a buscar el empate y el partido se hizo más peleado que jugado.

Las alternativas de Racing se fueron unificando prácticamente en buscar lanzamientos sobre los centrales para Salas y Martínez, ya que entre sus virtudes más destacadas está la de saber arreglárselas con los centrales, pero en el final y casi como una excepción, Racing encuentra una buena circulación de pases entre Rojas, Salas y JuanFer para que este último (la única vez que apareció lúcido) con un gran toque deje solo a “Maravilla” frente al arquero Cardozo, quien le tapó bien el remate.

Para el segundo tiempo Carbonero reemplaza a un Quintero que realmente no estuvo en el partido, pero la forma de encarar el encuentro no cambio demasiado y justamente un lanzamiento largo de Arias provoca un mal despeje de un central de Unión, pelota que disputan Torrent y Martínez, quien la gana y alcanza a tocarla por sobre el  arquero, pero la eleva demasiado y el despejada por el jugador rival.

Unión comenzaba a ubicar más delanteros y después de una jugada donde un remate de Colombo (de un segundo tiempo muy flojo) pasa cerca del arco rival, comienza a tener errores en los pases y en una jugada por su zona queda no ve que a su espalda se filtra Balboa y el centro le llega al ingresado Morales, quien de cabeza logra el empate.

Un golpe duro para un Racing, pero la hinchada una vez más se hizo presente y con su aliento lo impulsó a buscar el empate que llega al minuto cuando una pelota llovida de Colombo para Salas en la puerta del área, este la baja y se la lleva pero es volteado (para mí era penal) y la pelota que sigue su recorrido, es tomada por Almendra, que había acompañado la jugada y con un gran remate, que entra pegado al primer palo pone nuevamente a Racing en ventaja, con el gol que desata en el Cilindro, locura y descarga de tensiones.

El triunfo deseado se hacía realidad y después de que Sigali reemplaza a Quirós lesionado, se da una situación que pensamos iba a beneficiar a Racing, cuando en un pase largo para “Maravilla”, Corbalán, último hombre, los cruza con los tapones a la altura de las costillas, por lo cual es expulsado justificadamente.

Sin embargo el equipo no hacía sentir que tenía ese hombre demás y para darle más aire Costas realiza tres cambios, Mura por Rojas, Baltazar por Salas y el uruguayo Barrios por Almendra, pero quizás por el poco tiempo que faltaba entra lo invade un peligroso nerviosismo emocional y transita el resto del tiempo con una tensión que le hace cometer groseros errores en los pases, un encuentro donde podía pasar cualquier cosa, a lo que se le sumaba la irritación y excitación del “Kily” González y la aceleración de Gustavo.

Finalmente con los nervios de punta logró la victoria que lo acercó al puntero, pero está más que claro que para Costas, el objetivo es ganar por sobre jugar bien y como todo racinguista de ley ha elegido el sufrimiento como sistema de juego, por lo que debemos acostumbrarnos a vivir cada encuentro con los nervios nerviosos.

Hasta pronto


jueves, 25 de julio de 2024

Volvió a caer en la misma trampa.

En Junín, Racing volvió a ser presa de sus propias limitaciones y terminó tropezando con la misma piedra.

Fue como ver el video del partido anterior en el Cilindro y esta derrota indicando que el equipo no tiene otros caminos para superar obstáculos como los que le presentó Sarmiento, un equipo que además de un orden táctico, le agrega una cantidad de condimentos para que el partido se juegue como ellos quieren.

Esta vez con el agregado de que el árbitro Rapallini, que mostró una imagen final, que le sugeriría evite en el futuro, porque es realmente una vergüenza, ya que parece un jugador más festejando con Damonte, durante el encuentro parecía no estar enterado de lo que pasaba y entonces ni él ni el VAR revisaron el claro empujón contra Sosa en el gol, ni la cantidad de faltas reiteradas de los jugadores locales a quien nunca amonestó, -pero si hacerlo después con Carbonero en su primera infracción- y de ciertas situaciones extrañas que hacían que el partido se detuviera cada vez que  Racing podía complicarlo a Sarmiento, como las simulaciones de lesiones, el perro y con las disculpas del caso, hasta pienso mal de cuando se detuvo el partido por el desvanecimiento de un hincha.

Por cierto, todo esto no le quita responsabilidad a este Racing de Costas, que tiene plantel suficiente como para responder ante rivales que le juegan de esa manera y si bien me gusta que la premisa sea ir a buscar el partido en todos lados, considero que por lo menos de visitante y con equipos que se cierran como Sarmiento, Riestra y algún otro, debería haber una forma más inteligente de jugarles, quizás no ir a chocar y chocar, sino jugarles como lo hacen ellos, esperando y dejarlos venir para salir de contra, porque las derrotas contra estos equipos duelen, pero hacen más daño mental.

Hasta los 15 minutos Racing tuvo un par de acercamientos a través de Maravilla y de Salas, pero después del gol de Sarmiento, sostuvo su búsqueda a través de la tenencia y circulación, pero perdió claridad y cuando uno no tiene claro que hacer, lo mental le hace perder confianza, precisión, es ir y volver para terminar en un centro sin sentido.

A todo esto Sarmiento cargado anímicamente, porque había logrado hacer efectivo su planteo, multiplicaba su esfuerzo ante un Racing que, afectado en lo emocional por el gol comenzó a tener distracciones en el fondo y estuvo a punto de sufrir otro.

Racing no asistía bien ni tenía desbordes, se intentaron remates desde fuera del área por parte de Rojas y de un Salas impreciso, pero no tuvieron buen destino, por lo que pensé que para el segundo tiempo Costas haría algún cambio (quizás Baltazar) y sino ubicar a Roger por Quirós para que juegue junto a “Maravilla” Martínez, pero sostuvo los mismos once y continuó con los mismos problemas, agravado por algunas distracciones como la de Martirena, quien falla en un pelotazo largo y Gudiño logra tirar un centro que recibe Naya , (el único delantero y sin marca fue una muestra clara de lo desconcentrado que estaba el equipo) para darle de bolea, pero por suerte se va sobre el travesaño.

Sin embargo a los 11 minutos estuvo a punto de empatarlo, cuando Rojas ejecuta un tiro de esquina, el rechazo lo recibe Martirena fuera del área y su remate se transforma en un pase para “Maravilla” Martínez en el punto del penal, quien patea superando al arquero Acosta y gritar el empate, pero la pelota da milagrosamente en el pecho de Gho sobre la línea y se va afuera.

Esa jugada alentó a Costas a enviar a Roger a la cancha (por Quirós), para que juegue como volante más detrás de “Maravilla, pero Racing cometía errores como el de Colombo quien con un mal pase le permite a Sarmiento tener una nueva oportunidad que por suerte Arias, solucionó en doble acción.

En un partido donde todo seguía siendo incierto, Carbonero que fue de lo mejor  en el primer tiempo, comenzó a bajar el rendimiento y se fue diluyendo como todo el resto del equipo mientras “los Martínez” terminaron enredados en la trama que tejió la defensa local y terminaron amonestados.

Las entradas de Solari por Salas y posteriormente la de Baltazar Rodríguez por Almendra no lograron modificar nada, ambos se sumaron a ese deambular por la cancha que mostró el equipo durante la mayor parte del segundo tiempo,

Volvió a decepcionar, pero reo que no es el momento de ser tan extremista a la hora de juzgar lo realizado por el equipo hasta el momento, porque el torneo nos muestra una gran irregularidad  (Ejemplo: Godoy Cruz, vapuleado en el Cilindro hace unos días, le dio vuelta el partido a River) aunque sin dudas, Costas deberá encontrar variantes más inteligentes para enfrentar a equipos con defensas extremadamente cerradas, porque aun sabiendo lo que iba a realizar el Sarmiento de Damonte, Racing volvió a caer en la misma trampa.

La parada frente a Unión no va a ser fácil, pero es una nueva gran oportunidad para volver a estar prendidos, ya que por ahora los resultados de los otros partidos acompañan.

Hasta pronto

  

domingo, 21 de julio de 2024

Racing está preparado para dar pelea.

Jugando un gran partido, Racing volvió a la victoria frente a Godoy Cruz y pudo romper con esa racha adversa que venía teniendo frente al equipo mendocino.   

Godoy Cruz se había convertido en una especie de karma, porque tanto de visitante como de local parecía que Racing estaba como sometido a no poder ganarle, aun jugando bien, como lo hizo en el primer semestre de este año por lo que este triunfo, puede ser un punto de partida para dejar atrás las dudas y ciertos fantasmas.

Con una defensa firme y un medio campo con mucha recuperación y salida rápida, los laterales tuvieron libertad para establecer con los tres delanteros buenas sociedades y a través de un ritmo de juego intenso fueron contundentes a la hora de definir.

Es cierto que Godoy Cruz no se refugió en su área como suelen hacerlo muchos equipos que vienen al Cilindro y eso le permitió a Racing desarrollar un juego de mucha presión y una ofensiva muy agresiva, que fue desarticulando a su rival, el que nunca llegó a incomodar a Arias.

Fue un gran partido del Racing de Costas, con un muy buen trabajo en general de todos sus jugadores, a mi gusto con algunos sobresalientes como Almendra siempre claro y preciso,  “Maravilla” Martínez, determinante  a la hora de definir,  Carbonero, con su gambeta,  participe de dos goles además del suyo y Nardoni, en la  recuperación y cobertura.

Racing goleó a los mendocinos con muy buenos momentos de fútbol, logrando un categórico triunfo que no solo lo mantiene bien posicionado sino que actúa como la inyección anímica que necesitaba para ganar confianza y hacerse fuerte mentalmente, buscando sostener este nivel para no caer en ese sube y baja que tuvo en el primer semestre.

Una victoria que a los hinchas nos conectó positivamente con el equipo, porque los jugadores dieron señales reales de que Racing está preparado para dar pelea por el Campeonato Local y la Copa Sudamericana, lo que nos impulsa a seguir apoyándolos más que nunca.

Hasta pronto