domingo, 28 de mayo de 2017

El hincha ya eligió.


Declaraciones, cambios y expectativas, le dieron a este partido un marco muy particular, donde no solo queríamos ver como respondía Musso ante esta responsabilidad, también como el hincha iba a recibir a Cocca y fundamentalmente como iba a reaccionar el equipo después de las dos derrotas consecutivas.

De entrada quedó claro que el hincha ya eligió y lo hizo saber a través de su aliento cuando le dio una gran bienvenida a Musso, lo que directa o indirectamente es una señal negativa para Orión y cuando apoyó fuertemente con su canto a Cocca, después como lo hace siempre, comenzó a darle apoyo a un equipo que, a falta de buen juego, necesitaba de esa fuerza anímica externa que es el aliento de nuestra hinchada.

Respecto del tema Orión y -aunque Musso haya declarado que le habló mucho y que es buena persona, lo cual no soy quien para poner en duda-  como hincha me hubiera gustado que a pesar de su lógico enojo por salir del equipo, como profesional y como capitán, hubiera respetado la decisión del técnico integrando el banco de suplentes por más lesionando que estuviera y al final del encuentro verlo abrazar a quien lo reemplazó.

Volviendo al partido en sí, Racing fue rápidamente a la búsqueda del arco de Navarro, y se instaló en campo del rival, buscando como siempre lo trata de hacerlo por los costados, con Rosales por la derecha que complicó bastante a Rojas y con Acuña por la izquierda quien tuvo a maltraer a Díaz y aunque hubo alguna pelota que anduvo rondando el arco de San Lorenzo, lo mejor estuvo a cargo del ex-Aldosivi,  cuando a los 27 minutos su disparo es desviado por el arquero azulgrana y cuando a los 42, tras un gran pase de Vittor, se iba solo al gol y fue cruzado violentamente por Rojas, quien terminó expulsado, algo que si bien no era un gol, a priori era una gran ventaja.

San Lorenzo que había estado agazapado, también tuvo lo suyo ya que encontraba facilidades por el lado de Pillud, que le daba muchos metros a Merlini y sobre la derecha a través de Cerrutti que se filtraba a espaldas de los volantes para juntarse con Belluschi y desde allí crear alguna situación,  las que tuvieron en dos oportunidades y le permitieron a Musso intervenir de gran forma para ganarse sus primeros aplausos.

El inicio del segundo tiempo indicaba una búsqueda más a fondo por parte de Racing ya que contaba con un hombre de más y al minuto de juego sucedió lo esperado, Pillud lanza un centro desde la derecha, Licha la baja como puede con el pecho y toca para Rosales, quien después de trabar, la mete de “puntín” junto al palo derecho de Navarro, aliciente anímico para un jugador que venía haciendo un buen encuentro, pero que necesitaba de esta gratificación para ganar confianza.

Pero el equipo no está bien del “mate” y como San Lorenzo tiene el juego que a nuestra Academia le falta, surgieron los problemas que nos vienen complicando y donde comienzan a salir a flote la falta de confianza y los nervios, con laterales que ofrecen demasiadas ventajas y con volantes que no recuperan, que se distraen fácilmente como a veces le pasa al Luly Aued que pareciera que siempre necesita un tiempo más cuando recibe la pelota y muchas veces termina perdiéndola muy cerca del área.

Y en una jugada donde hubo fallas de varios jugadores, Blandi recibe solo en el costado izquierdo del área y bate a Musso, que en honor a la verdad, no opuso mucha resistencia, pero nada se le puede achacar en su primer partido, donde en general tuvo un buen debut, donde además mostró serenidad y sobriedad.

Entonces todo se transformó en un mar de dudas, que solo parecía tomarse un respiro cuando la pelota pasaba por Acuña, el único que parece estar recuperando su nivel y que ayer volvió a ser determinante en el triunfo cuando a los 23 minutos y después de un gran desborde de Cuadra sobre Díaz, que –otro que deja todo y siempre aporta-  recibe un rebote de la defensa dentro del área y le mete un zapatazo bárbaro que deja parado a Navarro.

Racing defendía como podía, con Pillud que durante el partido parece tener lagunas mentales, con Vittor que pone un pase a lo Riquelme y después termina con lanzamientos largos a los rivales y con Torsiglieri que nunca termina de mostrar solvencia.
Las infracciones desesperadas sumaban amonestaciones e Insúa era uno de ellos por lo que a los pocos minutos se da el regreso esperado de Grimi.

Dentro de ese desorden y como habitualmente pasa, un rival desesperado que estaba perdiendo y venía de una derrota, también daba posibilidades de contragolpe y lo tuvo Aued pero su gran remate pega en el travesaño, también Licha pero en lugar de buscar concretar elige asistir a Cuadra y la pelota es rechazada por un defensor y también Vittor con un cabezazo después de un corner que paso lamiendo el palo.

Buscando darle oxígeno a un equipo que parecía que le faltaba el aire, -al igual que a nosotros los hinchas-, entraron Meli por Rosales y el chico Álvarez por Cuadra, cambios que no aportaron mucho hasta que Loustau marcó el final, momento en el que todos, pudimos volver a respirar con normalidad.

Racing con el apoyo incondicional de su gente, sumó una nueva victoria de local, la que ayuda y mucho porque nos acerca un poco más a la pelea por la Libertadores.

Hoy nos enteramos que el sub-20 lamentablemente no pudo continuar en el Mundial de Corea, lo que le permite a Racing poder contar para la Sudamericana con los tres chicos del seleccionado, especialmente con Lautaro Martinez, quien realmente puede ser un aporte de  importancia para un equipo que necesita más que nunca de su agresividad ofensiva y su poder de gol.

Hasta pronto.

domingo, 21 de mayo de 2017

Un equipo sin aspiraciones.


Racing jugó tan mal que diría, que si no fuera  Cocca el que está en el banco, es un partido echa técnicos, porque fue lamentable la actuación de todo el equipo, tanto que me lleva a pensar si, por algunas declaraciones, no hay algún problema interno que los lleva a bajar los brazos de esta manera, admitiendo que es evidente que el clásico golpea cuando se pierde y se ve que la derrota del domingo anterior pegó demasiado fuerte en el ánimo y en la mente de los jugadores y que después se traslada a lo físico, porque  hoy pudo observarse que Racing parecía un equipo fatigado, cansado.

Esta noche además, demostró que es un equipo sin aspiraciones, y dio toda la sensación que tiró la toalla, porque al igual que el segundo tiempo contra los vecinos no sacó a relucir esa rebeldía que tienen los que no se entregan nunca, donde parece ser que los líderes han desaparecido porque ya nadie grita, lo que hace pensar que estas actuaciones no se van a revertir mágicamente para que pueda alcanzar los puestos que le permitan entrar a la Libertadores.

Como hincha estoy dolido, porque hoy Rosario no estaba haciendo un gran partido, pero metió pierna fuerte desde el vamos y Racing miraba, como lo hizo el Pulpo González cuando Menosso se va solo hacia el área y lo acompaña en lugar de cometerle foul para evitar la jugada que finaliza en gol aún, a cuesta de una amarilla, algo que finalmente hizo en el segundo tiempo contra el mismo jugador y se la terminó ganando.

Demasiado pasivo el equipo, con una defensa y medio campo que entraron en un gran  desorden después del primer gol y donde hay jugadores que mostraban su desorientación y falta de concentración como en los goles, con delanteros que se los ve como fuera del partido y hablo de Bou y Lisandro, como si hubiera algo que los perturbara y desde el juego, que por momentos se tradujo en dominio, pero que en honor a la verdad nunca se llegó a concretar, porque el arquero de Central no tocó la pelota y el penal fue como una gota de agua en el desierto.

Después, no entiendo el ingreso de Rosales que sigue con ese juego intrascendente que no aporta nada y porque Acuña entra cuando estamos perdiendo por tres a uno, cuando creo que lo lógico hubiera sido en el momento de empatar el partido y sobre Cuadra no voy a emitir opinión porque a pesar de todo demuestra que tuvo ganas y obviamente esta actualidad del equipo no lo favorece.

Si realmente hay jugadores que no van a seguir en Racing después de Junio, habría que darles la posibilidad a aquellos que sí están en la idea del técnico, porque hay algo claro, esos que saben que se van lo van a arrastrar a él, no por ser malas personas o desagradecidos, sino por no poner todo lo que hay que poner.

Pero hay algo que no puedo dejar de lado y es que después de todo, no deja de ser Cocca el responsable de armar este equipo y así como lo fue en los triunfos y se los hemos reconocido, lo es hoy también en las derrotas, porque no se ha mejorado nada en defensa y se ha perdido increíblemente por la falta de Lautaro, poderío en la ofensiva.

Es mucho lo que hay que cambiar y no se si Blanco pondrá todo lo que hay que poner para recomponer este plantel, que además posiblemente sufra la baja de sus mejores valores, los que pueden ser vendidos y entonces todo es más complicado.

El futuro es incierto y ya hemos desperdiciado un año y medio, sin saber si vamos a volver a tener nuevamente oportunidades de contar con jugadores como Milito y Lisandro.


Hasta pronto.

domingo, 14 de mayo de 2017

Las estrellas de Orión ya no brillan.


Ya sabemos que este Racing es un equipo con dificultades y que depende, nos guste o no, de lo que pueda generar desde la mitad de cancha hacia adelante, porque no se ha podido lograr una defensa, que como la del último campeón, cuando hacía un gol, se sabía que era muy difícil que le marquen en su arco.

Y hoy se dio que los delanteros no funcionaron del todo bien, pero así y todo Racing tuvo un par de oportunidades como para abrir el marcador, una de Bou que se inicia ante una falla de un central que al caer pierde una pelota cerca de Aued quien le pone un  pase preciso a nuestro gran delantero, pero tengo la sensación que en su afán por darle un toque más la pelota le queda atrás dentro del área y solo frente a Campaña se la tira a sus manos y posteriormente un centro de la Pantera que cruza el área y Cuadra no llega a empujarla cuando estaba cerca del segundo palo.

A Racing le molestan mucho equipos que tengan toque y velocidad, algo que esgrime en estos últimos partidos nuestro vecino, y entonces solo quedaba como alternativa el esfuerzo y la entrega de todos, para que el Rojo no pudiera generar mucho juego, algo que se logró en la primera etapa, donde dentro de todo Orión no sufrió ninguna jugada riesgosa.

Todo era muy tibio de parte de los dos, pero el segundo tiempo Racing disminuyó en su presión y los volantes ya no cortaban tanto, por lo que Independiente comenzó a ganar terreno, buscando acelerar por los costados, donde  Barco lo hacía con Gastón Díaz y Rigoni con Insúa, lo que le comenzó a traer problemas (hubo un penal de Díaz a Barco no cobrado,) y anticipaba que algo iba a suceder.

Y en una de esas gambetas de Barco hubo una falta de Videla sobre la derecha, que Rigoni ejecuta buscando el palo de un Orión, que le dio todas las posibilidades al volante Rojo para que grite su gol, que agrandó a un rival que hasta ese momento de alguna manera cargaba con sus propios problemas de ganar de local.

Fue un golpe anímico importante, porque aunque si bien es cierto que la defensa no ayuda, hoy no habían tenido un mal primer tiempo y aunque en la segunda mitad los marcadores de punta se veían superados, todavía se luchaba, pero cuando ven que su capitán, que además tiene que ser ese jugador salva partidos, tuvo incidencia en una pelota no muy difícil para que tu rival consiga ponerse en ventaja, recibieron como una señal inconsciente de bajar los brazos,  restándoles lo poco de fuerza que les quedaba.

Mientras tanto Racing fue bajando su poco potencial ofensivo, porque Lisandro se ocupaba más de marcar que de pensar en el arco de enfrente, Bou no preocupaba tanto a los defensores y el chico Cuadra tuvo algunas cosas interesantes pero pesaba muy poco, lo que demostró que fue demasiada ventaja no contar con Acuña y Lautaro.

Solo pelotazos para arriba y meras insinuaciones que aburrieron hasta llegando el final, momento en que le permiten a Meza hacer esa buena jugada y concretar el segundo, pero inentendible como pasa entre tantos jugadores, cuando podían haber cometido falta afuera del área y no ser partícipe de otra alegría más para nuestros históricos rivales.

Las estrellas de Orión ya no brillan y parece que solo debemos conformarnos con su recuerdo de aquel gran arquero, el cual por ahora como jerarquía, solamente nos ofrece su historia y su presencia.

Todos confiamos en él cuando Racing lo contrató, porque era una manera de asegurarse un arquero que transmitía seguridad y personalidad ganadora, y que por su trayectoria el arco de la Academia no le iba a pesar, pero sus errores, algunos muy graves, le han costado partidos importantes al equipo y eso no lo pudo superar nunca hasta hoy.

Ojalá pueda recuperarse, porque se necesita un arquero que transmita seguridad a una defensa carente de ese principio, caso contrario sería la hora de darle a Musso esa responsabilidad.

Final triste para un equipo que espero asimile esta derrota y pueda volver al triunfo la próxima semana, buscando por lo menos crecer en la tabla, no porque perdió Boca sino para ver si se pueden volver a dar resultados que nos vuelvan a subir al tren de la Libertadores del que hablaba la semana pasada, nada fácil por cierto porque han ganado todos lo que no debían hacerlo, menos Racing.

Hasta pronto.


domingo, 7 de mayo de 2017

Racing volvió a subirse al tren de la Libertadores.


Después de una dura derrota y de comentarios entrecruzados sobre los problemas defensivos esperando que no hayan introducido algún resquemor dentro del plantel, Racing debía retornar al cilindro para jugar frente a un Gimnasia, que si bien lo hacía con algunos suplentes, últimamente le venía complicando la vida a Racing y rodeado de
sus hinchas quienes ibamos a mirar desde distintos ángulos, si la relación interna no había cambiado y si las correcciones que había introducido Cocca  especialmente en la línea de fondo, le iban a devolver al equipo un mejor orden defensivo.

Todo esto sumado a que Bou era preservado para el clásico, que Licha regresaba como titular en un partido oficial y que Lautaro Martínez se despedía para irse al Mundial de Corea.

El partido comenzó con un Gimnasia ordenado pero que no generaba ningún peligro cierto, solo la búsqueda de su grandote como punta que ganó algunos cabezazos, pero siempre lejos de Orión, mientras que Racing, de a poco y sin ser una maravilla, fue acercándose al arco del Lobo y comenzó a posicionarse en su campo, logrando algunas oportunidades, donde Lautaro siempre dijo presente, una en jugada preparada de tiro libre que realizó con Gastón Díaz, y exigió al arquero Arias, después cuando una buena jugada entre Acuña e Insua le permite a este último, lanzar un buen centro que lo conecta de manera estupenda y la clava junto al palo concretando el gol, que sería el del triunfo y posteriormente con otro nuevo disparo que detiene el arquero.

Es evidente que es tiempo de Lautaro y no descubro nada, lo que si digo es, que si no hubiera ido al Mundial Sub20, estoy seguro no hubiera salido del equipo frente a nuestros vecinos, porque hoy por hoy, él y Bou son los que vienen sosteniendo al equipo en esa posición expectante en la tabla, pero como a veces, el destino acomoda las cosas el viaje de Martínez, le permite al técnico no tener que realizar modificaciones que no lo convencen del todo, para que Licha ingrese al mismo, como por ejemplo, jugar con tres delanteros.

La primera parte fue tranquila para una defensa que respondió, por méritos propios y porque Gimnasia no hacía mucho por acercarse a Orión, pero el segundo tiempo el Lobo cambió de postura, hizo algunos cambios y se adelantó en el campo, ayudado por un Racing, que como sucede muchas veces perdió rápidamente la poca posesión de la pelota y se fue refugiando cada vez más cerca de su arco.

La perdida rápida de las pelotas que se lograban recuperar establecía un nerviosismo natural en los hinchas y la defensa comenzaba a hacer agua por el lado de Gastón Díaz, mientras el equipo solo atinaba, cuando podía, a buscar algún acercamiento a los delanteros y por ende al arco rival, a través del “Pulpo” González, que fue el mejor asistidor  o de Acuña, quien podía complicar por la izquierda,

Y tuvo oportunidades para aumentar a través de Insúa, que se pierde un gol increíble, después con Brian Fernández, que solo frente al arquero le pega sin fuerza, la del “Pulpo” que se la sacan sobre la línea y alguna otra que no puede finalizarla bien el chico Cuadra, pero Gimnasia también tuvo las suyas.

Sobre la defensa me pareció que, Orión en general respondió bien, que Vittor le dio más solvencia a la línea de fondo, que Insúa, a pesar de seguir marcando con vehemencia, realizó un buen partido y participó bien en ataque, que Barbieri, aún con alguna falla, debe seguir como central y que Díaz fue a mi gusto, el más flojo de ese sector.

Fue muy bueno que Videla haya terminado bien el partido completo, porque se lo vio muy mejorado en cuanto a ritmo y ubicación, tanto saliendo desde el fondo como cortando en los costados cuando hacía relevos y que junto con la vuelta de Aued,  que estuvo un poco impreciso, pueden volver a darle al equipo ese medio campo añorado junto al “Huevo” Acuña, ( que esperemos no tenga una lesión importante), liberando a González para que pueda pensar más en el área rival.

Adelante además de todo lo que ofrece Lautaro, Licha cumplió, sin ser el que todos conocemos y deseamos ver pronto, pero cuando la pelota pasa por sus pies, la mayoría de las veces por no decir siempre, finaliza bien jugada.

Después sobre los cambios pienso que fue positivo lo de Rosales, quien estuvo más activo y confiado, algún chispazo de Brian Fernández que siempre encuentra esa posibilidad de concretar aunque esta vez no pudo y no tan buena la entrada del chico Cuadra, que entró muy poco en juego.

A través de un triunfo logrado con esfuerzo, Racing volvió a subirse al tren de la Libertadores, junto a aquellos que sueñan con jugarla el año próximo, si bien todavía depende de algunos resultados de hoy, pero este resultado con el arco en cero, también ayuda a mejorar el clima interno y la predisposición para encarar una semana decisiva, por que como todos sabemos, los clásicos tienen injerencia en lo anímico y esto repercute en los rendimientos futuros.

La hinchada no estará presente, pero nuestros corazones sí y lo único que le pedimos es que no se entreguen nunca y que el esfuerzo sea total, con actitud, solidaridad e inteligencia hasta el pitazo final.

Hasta pronto.