lunes, 20 de diciembre de 2010

19 veces Racing.

Un torneo más y van…

Para que hacer números de cuantos torneos cortos ya nos deglutimos sin poder digerirlos.

Si uno quisiera hacer un análisis de los puntos que Racing mereció tener en este campeonato que finalizó, debería decir que, entre los que sacó y no merecía y los que merecía y no pudo obtener, estaría prácticamente dentro de los puntos conseguidos.

Pero eso no es lo importante. Lo esencial es que nos dejó una sensación de insatisfacción, de descontento, porque siempre nos preparábamos para ver a Racing desde la duda – que fue lo que entregaba el equipo desde el campo de juego- ya que siempre tuvimos esa percepción de que nos faltaba algo.

Y ahora el receso y vuelta a empezar con un nuevo rompecabezas, porque parece que se van varios: Fernández al Benfica, Luguercio a Universitario de Perú, Bieler a Newells…y faltan Yacob, Aveldaño, etc. etc. etc. Y después los reemplazos, que quizás como muchas veces sucedió llegarán sobre el comienzo del torneo y entonces “necesitarán su tiempo para acoplarse al equipo”, porque jugar en Racing no es fácil.

Para los que integran el plantel y el cuerpo técnico parece ser algo especial, complejo. Hay algo que los abruma. Quizás la historia. Quizás la presión de nuestra gran hinchada. Pero no hay desconocimiento a la hora de rubricar un contrato, sabiendo que hay responsabilidades que todo profesional debe saber afrontar. Para eso les pagan.

Pero eso demanda una gran inteligencia y capacidad por parte del cuerpo técnico para llevar adelante a un grupo de disímiles personalidades, exigiéndoles además de sus capacidades técnicas, la actitud y solidaridad comprometida profesionalmente desde el momento que forma parte del plantel que representa a la institución.

Porque detrás de ellos hay un mundo racinguista que los sigue, ya sea en la cancha, por la tele o escuchando la radio, desde los niños hasta los ancianos, sufriendo y gritando, entregando consciente o inconscientemente pedazos de nuestra vida en cada partido por esa pasión que nos despierta nuestro amado Racing. Porque el hincha de Racing siempre está presente, nunca baja la cabeza y nunca deja de alentar.

Todo eso los obliga a entregar hasta la última gota de sudor.

Porque si un hincha de Racing nunca se entrega, un jugador de Racing nunca se rinde.

Nunca nadie nos quitará la ilusión y la fe que nos permita soñar con un equipo que juegue cosas importantes. Por todo esto estaremos el próximo año nuevamente, para gritar 19 veces Racing, como lo hacemos siempre, con la pasión y la fe que nos caracteriza.

A todos les deseo que pasen una muy buena Navidad y que tengan un fantástico año nuevo junto a sus seres queridos.

Hasta pronto.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Ante una hinchada que dijo presente…hubo un equipo ausente.

Lamentable final de torneo. Racing, quizás apesadumbrado por su no ingreso a la Libertadores, dejó pasar una buena oportunidad para demostrar que estaba transitando por el buen camino, aún sabiendo que podíamos perder contra este equipo de Vélez, que como decía en la nota anterior sabe que hacer y vino a ganar poniendo en la cancha todo su potencial. Pero Racing no supo y no pudo contrarrestar el juego de su rival. Habíamos hablado de que debería jugarle a este equipo con un medio campo con presencia y no casi inexistente, sobre todo con el chico Mayorga como paladín de la recuperación –aunque con Fernández y el adelantamiento de Pillud buscara compensarlo- pues todo fue en vano. Vélez presionó, recuperó y encaró cuando se lo propuso, sobre todo después de ese golazo de Martinez que dejó en claro que Racing no oponía resistencia en esa zona. Después la defensa lo sufrió a Silva quien sólo – con su actitud y su agresividad - se fabricó las chances dejando desairado a los centrales, además por supuesto del acompañamiento de ese gran jugador que es el burrito Martinez. Pero así y todo podríamos haber compensado el juego si Giovanni Moreno se hubiera comprometido mucho más con el partido poniéndose el equipo al hombro y no dedicarse a jugar en la mayor parte del encuentro en el círculo central para tocar –salvo en dos o tres ocasiones- la pelota para los costados y hoy fallando como nunca en los pases. Todos esperamos más de él pero nunca encaró con determinación y en algún que otro intento siempre fue tibio. Hoy vino el malabarista pero faltó el jugador. Toranzo a su vez – que fue creciendo a través de los partidos convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes en las últimas fechas- dejó todo en la cancha, aunque tengo la sensación de que por momentos se excedió en lo personal, como recordando alguna vieja disputa de cuando jugó para Huracán aquella discutida final con Vélez.

Para destacar por encima de todos el arquero De Olivera –cada vez mejor- caso contrario hubiéramos finalizado con varios goles en contra. Del resto, malas y buenas de Pillud, la entrega de Fernández y el esfuerzo y desmarque de Hauche sin llegar a la buena actuación. Luguercio desconocido y una pareja de centrales que quizás debido a ese agujero negro que era el centro del campo mostró una gran fragilidad.

Sabemos que Racing no tiene más volantes centrales ( algunos están separados ) pero esto era como entregarse mansamente frente a uno de los mejores equipos del torneo. Racing tuvo un par de oportunidades solas jugando de local. Una de Hauche en el primer tiempo y otra de Toranzo de tiro libre en el segundo. Es muy poco para un equipo con pretensiones de copa Libertadores.

Es una lástima no entender que hasta un punto nos hubiera venido bien – ni hablar de los tres- porque ahora quizás terminemos más abajo de lo pensado y Racing no está para regalar nada.

Racing necesita urgentemente reforzar el medio campo, quizás toda la inversión habría que ponerla allí. Se habla de traer un central con personalidad cosa que me agradaría pero insisto que el problema más grande está en la mitad de cancha y solucionando esa zona, cualquier defensa mejora su andar.

Los hinchas fueron a ver a ese equipo que había jugado un buen partido en Mendoza, aún con las falencias que tuvo en defensa y que sabíamos que contra Vélez también las podríamos sufrir en forma más contundente, quizás a cambiar golpe por golpe pero no fue así porque, ante una hinchada que dijo presente…hubo un equipo ausente.

Hasta pronto.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Para gozar sufriendo.


Así fue el partido en Mendoza con Godoy Cruz. Un encuentro donde abundaron las situaciones de gol por méritos de la ofensiva de ambos equipos o por errores de sus defensas, algo que siempre estará en discusión, pero eso fue lo que mostraron Racing y Godoy Cruz.

Había razones que obligaban a Racing a buscar el triunfo y esto abrió el partido para que también se luciera Godoy Cruz quien mantiene desde hace tiempo un juego ofensivo y vistoso. En cuanto a Racing mostró lo de siempre: mejor desde el medio hacia delante que del medio hacia atrás. (¿Que le pasó a Cahais que estaba como afuera del partido? Desconcentrado, lento...como si hubiera tenido un problema.). En este caso con la salvedad del arquero De Olivera quien tuvo una muy buena actuación al igual que su colega de Godoy Cruz. Después con los inconvenientes de los que hablaba en la nota anterior.

El medio campo tuvo en Zucculini, el único volante real de contención quien cumplió un trabajo aceptable, pero que finalmente terminó expulsado. Los que lo acompañaron en la mitad de cancha Toranzo –de buena tarea- y Giovanni Moreno hicieron un gran esfuerzo por momentos para colaborar en la recuperación, aunque como buscaban más estar en el ataque quedaban aislados arriba en muchos de los contragolpes del rival. Fernández en lo suyo y adelante nuevamente se destacó Hauche y volvió a decepcionar Bieler. Los cambios no modificaron mucho.El gol, un golazo de Pillad quien después fue reemplazado por Lluy que cumplió y Luguercio estuvo movedizo pero errante, aunque tuvo su oportunidad de gol.


En un partido que fue para gozar sufriendo se dio el resultado menos pensado. Un resultado que no fue el más feliz para seguir soñando con entrar a una copa, aunque cuando nos llegó la noticia de Avellaneda, nos haya quitado definitivamente toda posibilidad de ingresar a la Libertadores.


De cualquier manera creo que Racing debe entender que debemos seguir sumando puntos para estar más tranquilos en el 2011 y de esa manera poder trabajar aspirando a más, sin mirar para abajo.


El domingo es una gran oportunidad para brindar otro buen espectáculo, aunque con la expulsión de Zucculini deberá el cuerpo técnico encontrar una fórmula distinta para fortalecer el medio campo ya que vamos a enfrentar un equipo que solo le queda ganar y tiene un gran potencial ofensivo, con lo cual necesitamos jugadores con personalidad para pelear esa zona de recuperación y gestación que es el medio campo lo que también permitirá a la defensa sentirse más protegida.


Ya no entramos a la copa, así que frente a Velez me parece que lo ideal no es cambiar golpe por golpe como se hizo hoy. Creo que se debe hacer un planteo inteligente ante un equipo que juega abierto y que buscará el ataque desde el primer instante.


Ojalá podamos sumar tres puntos más para que este equipo pueda fortalecer sus convicciones y redondear un buen campeonato entregándonos a los hinchas una nueva alegría.


Hasta pronto.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Ansioso por lo que le falta y temeroso a perder lo logrado.
Dos golazos y algunos chispazos…, después nada. 

Un Racing ansioso sale en cada partido buscando lo que le falta, pero lo hace en forma insegura y nerviosa porque teme perder lo que consiguió hasta aquí, por lo que no puede imponer ese crecimiento que en algunos momentos mostró durante los últimos partidos del torneo. Todos los encuentros comienzan igual, entregándole el control de la pelota al rival, contando con un medio campo que hace agua en la recuperación –hoy más que en otros partidos-, esto sumado a una defensa que mostró demasiada debilidades para respaldar a nuestros volantes. Tanto Pillud como Ayala habían comenzado bien, quizás muy bien, pero después de los 20 minutos del primer tiempo comenzó a animarse más Gimnasia y allí empezó el tembladeral defensivo desde su arquero en adelante, que por suerte no se magnificó porque el Lobo carece de efectividad.

Este juego de Racing es una apuesta a todo o nada, es confiar en este talentoso jugador que es Giovanni Moreno y en Toranzo para dominar el juego y asistir como corresponde a un encendido Hauche y un pálido Bieler, con la colaboración de Fernandez – hoy de muy bajo rendimiento-. Así fue el primer gol. Racing sin la pelota y sin juego, salvo algunas jugadas individuales de Gio, quien con un pase exquisito habilitó a Hauche -un jugador que ha recuperado la confianza- quien definió en forma excepcional. Pero Racing seguía sin conseguir equilibrar su juego. Era un equipo ansioso pero errático y además con una defensa que invitaba al hincha a cerrar los ojos cada vez que la atacaban.

La apuesta del técnico es dejar para la recuperación sólo a Zucculini, que no lo hace mal aún con su poca experiencia ( con la colaboración de Fernández quien se desdobla entre ataque y defensa haciendo un gran desgaste), y apostar a las luces que puedan tener Gio y Toranzo cuando se recupera la pelota, pero en una zona donde se debe marcar “presencia” no se lo puede dejar tan desprotegida, sobre todo para los partidos que vienen -Godoy Cruz y Vélez -, rivales que cuentan con muy buen mediocampo y una ofensiva muy contundente.

Para Gio como siempre un gran reconocimiento, por su desparpajo para jugar y por su cada vez mayor entrega para recuperar. Por supuesto que se le “perdonan” ciertos errores porque él es el único que nos invita a presenciar el partido con una sonrisa para ver un jugador de fútbol como hace mucho tiempo no veíamos y por quien bien vale la pena romperse las manos aplaudiendo.

Pero creo modestamente, que debe evitar realizar tacos y gambetas cerca del área de Racing, porque su juego puede convertirse en un arma de doble filo y pasar de la sonrisa al llanto.

Del segundo tiempo, nada. Salvo el golazo de Toranzo, quien por fin pudo sacarse ese karma de encima. Después la expulsión del hombre de Gimnasia y el esfuerzo de Racing por mantener el control de la pelota hasta el final del partido.

Me parece que este equipo está igual que el hincha, ansioso por lo que le falta y temeroso a perder lo logrado. Por lo menos yo lo siento así.

Hasta pronto.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Por triunfos como éste, vale la pena sufrir.

Con un juego más lucido del medio hacia arriba donde un Giovanni Moreno "entero" mostró lujos y magia a través de su talentoso juego Racing tuvo un auspicioso primer tiempo .Con un Toranzo más metido y haciéndose cargo de la conducción. Con un Hauche endemoniado que se movió inteligentemente, que estuvo más claro –definiendo como se debe, sin “matar” al arquero y que además dejo hasta la última gota de sudor en el campo. Con un Fernández que no luce pero que se torna indispensable aportando su capacidad de desborde y su ida y vuelta por momentos inagotable. Con Bieler más activo y que por suerte definió muy bien en su gol y con Zucculini más ordenado y concentrado en el medio. Atrás con actitud pero con altibajos y distracciones como en el gol de Banfield. Cáceres nuevamente dubitativo permitía que por su sector se generaran las situaciones más comprometidas, como la del gol donde se distrae primero Aveldaño y después él quien se deja sorprender por Carrusca a quien acompaña sin obstaculizarlo. Por suerte rápidamente tuvo la fortuna de salir airoso de una jugada personal y habilitar a Bieler quien convierte el gol del triunfo. Es cierto que no tiene un “Fernández” que le de una mano, pero aparece por momentos como desconcentrado. Los centrales perdieron mucho de arriba con los dos de punta y Cahais quizás fue de lo más seguro de esa línea de cuatro. De Olivera desconcertante, sobre todo al salir a buscar los centros. Pero así y todo ese primer tiempo marcó una diferencia a favor de Racing.

El segundo tiempo fue otra historia. Giovanni – que había recibido un fuerte golpe en el primer tiempo- ya no tuvo tanta ingerencia y se dedicó más a hacer circular la pelota aunque puso un par de pases como él solo sabe hacerlo. Tuvimos algunas jugadas que llevaron peligro al arco de Banfield pero fueron muy pocas. En realidad Racing salió a aguantarlo. A pelearlo palmo a palmo. Y aquí hay un reconocimiento a la actitud , a la postura y a la entrega, donde mostró a un equipo que disputo a muerte cada pelota. Los motivos del retraso en el campo de juego, puede haber pasado porque Giovanni no estaba del todo bien y se perdió el jugador que le podía dar al equipo más tenencia del balón o bien porque estratégicamente el técnico especuló con la desesperación de un Banfield que iría con todo a buscar el empate. Y todo eso pasó, pero se pudo aguantar. El nerviosismo estaba presente en la cancha y el trámite del partido se tornó confuso, pero esta vez Racing supo ponerle el pecho de hombre a la situación y sacó adelante un triunfo muy importante en un estadio históricamente difícil.

Estos triunfos deben servir para que los jugadores puedan convencerse de que es posible jugar mejor y que nadie es más que cada uno de ellos, así como saben y deben entender que hay una hinchada que acompaña ilusionada no tan solo por la copa, sino por poder ver de una vez por todas, un equipo más seguro de si mismo, ganador desde su pensamiento y desde su idea.

Una hinchada que a veces se angustia por lo que más ama en la vida, pero sabe que, por triunfos como éste, vale la pena sufrir.

Hasta pronto.

lunes, 22 de noviembre de 2010

La cerveza le cayó pesada.

Hace quince días decía que, aunque con errores, estábamos transitando el buen camino, pero lamentablemente lo de hoy – y lo del fin de semana pasado-nos enfrentó a la realidad que indica que a cuatro fechas del final, seguimos deambulando por un camino inseguro sin lograr consolidarnos como equipo. Racing sigue apostando a jugar con un solo volante de recuperación ( habitualmente Yacob ) y con la colaboración de Fernández, quien pone todo su empeño en desdoblarse tanto en ataque como en defensa.

Pero esto resulta insuficiente ante la mayoría de los rivales, quienes poblando el medio campo recuperan rápidamente la pelota, lo que les permite llegar con facilidad hasta el arco que defiende De Olivera. Hoy se vió que el medio campo de la Academia no podía frenar a este Quilmes que nos generó muchos problemas en nuestra propia cancha, y que además en cada avance que Racing perdía la pelota los delanteros y volantes cerveceros quedaban mano a mano con nuestra última línea. Hoy Racing debería haberle hecho sentir a Quilmes su condición de local, presionando desde el primer minuto, pero fue todo lo contrario. Un equipo que sólo era voluntad y sin ideas claras, ya que la pelota, casi siempre mal jugada, se perdía rápidamente. Ya no hay dudas sobre la estrategia de quienes enfrentan a Racing. Marcan a Giovanni y a Toranzo y la pelota, -salvo algunas escapadas de Fernández- termina pasando siempre por los pies de lo que menos saben. Más todavía cuando estos dos jugadores tienen una mala perfomance. Lo de Gíovanni Moreno fue muy pero muy flojo y lo de Toranzo intermitente como en los primeros partidos, perdiendo ambos pelotas que dejaba mal parado al resto de sus compañeros en las réplicas adversarias. Era el partido, sobre todo después de los negativos resultados que tuvieron Newells y Banfield, pero pareciera que no estamos preparados para afrontar ciertos compromisos que nos hubieran ubicado en una posición más que interesante, cosa que ahora dudo podamos lograr, ya que no toca jugar de visitante en el difícil estadio de Banfield.

Yo tengo una idea sobre los empates. Tienen dos facetas. Una es la matemática que nos muestra la ubicación en la tabla. La otra se manifiesta en el alma, porque es afín al sentimiento final, que se traduce en sensación de triunfo o derrota, gozo o disgusto.

Hoy me quedé con esto último, porque tuve la impresión de que habíamos perdido.

Creo que hay que reforzar el medio campo, aunque esto determine que salga un delantero, un volante de creación o un defensor.

Es una decisión difícil para Russo, pero para eso es el técnico.

A Racing la cerveza le cayó pesada.

Quizás por tomarla antes de tiempo…

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

lunes, 15 de noviembre de 2010

En un espectáculo sin luces y sin magia, un payaso nos hizo sonreir…

Que difícil es ver tranquilo un partido de Racing. Sobre todo cuando tenía grandes esperanzas de que habíamos encontrado el camino correcto para seguir avanzando en este torneo. No para creernos que estamos para campeones, pero sí para poder ver de una vez por todas, un equipo que muestre un andar más seguro, menos cauteloso.

Yo trato de aceptar y comprender que el estadio de Newells Old Boys siempre fue un recinto complicado para cualquier equipo, pero no puedo digerir lo que pasa por la cabeza y por los pies de algunos jugadores. Entiendo lo de la presión del marco, porque a los rivales de Racing les pasa en el cilindro de Avellaneda, pero no puedo admitir que haya jugadores como Cáceres que cumpliendo una tarea donde casi todo lo hizo mal prosiga en el campo de juego. Y aquí me quiero detener con este jugador sin ensañarme ni nada que se le parezca ya que mi mirada es solo la de un hincha que escribe lo que siente.

En la nota anterior ya me había expresado sobre él, y hoy quiero resaltar este concepto. Cáceres es uno de los jugadores que por razones tácticas y estratégicas más está en contacto con la pelota, pero lamentablemente todo lo está haciendo pésimo. Marca mal y cuando tiene la pelota en los pies las pasa todas equivocadas o intenta jugadas personales que terminan en contragolpes del equipo rival. ¡Y sigue en la cancha! ¿No se puede cambiar el lado de ataque, es decir que vaya Cahais y se quede atrás Cáceres o bien hacer un cambio cuando termina el primer tiempo?

Respecto del resto de Olivera tuvo un muy buen partido. Atento, rápido y decidido. La defensa tuvo en los centrales lo mejor. En el medio me parece que hay partidos en los que hay que ponerle un hombre al lado a Yacob ya que siempre estuvo en desventaja. Fernández trabajó bien sobre todo tapando a Vella ( no se porque salió ) y Litch no desentonó. Toranzo estuvo intermitente, pero habilitó muy bien a Luguercio en el segundo gol. Y Gío, el cual me gratifica verlo jugar, hoy estuvo como afuera del partido. Con algunas pinceladas de su estilo, pero sin comprometerse demasiado y eso le hace daño al equipo. No me desagrada que seamos Gío-dependiente porque él es el diferente y él debe conducir y transmitir a través de la seguridad y calidad de su juego, ese crecimiento que por momentos aparece, pero que hoy no se vió en Rosario. Racing necesita que Gio se obligue más, que su intervención no termine al dar un buen pase o hacer un taquito… Adelante solo voluntad, pero hoy con una válida excusa: la pelota no llegaba “limpia”, pero tampoco “sucia” y así es imposible jugar.

Y cuando todo estaba casi perdido y la angustia nos envolvía a medida que pasaban los minutos, Russo apela a Luguercio quien interviene en dos jugadas que nos hacen ganar el partido. El primero gracias a un buen desborde y mejor centro del “payaso”, lo concreta Hauche y el segundo define luego de recibir un buen pase de Toranzo.

Sí, en un espectáculo sin luces y sin magia, un payaso nos hizo sonreir…

Ahora se nos dio lo que no buscamos. Esperemos saber aprovecharlo el fin de semana próximo cuando recibamos a Quilmes.

Hasta pronto.

sábado, 6 de noviembre de 2010

Con errores, pero por el buen camino.

Creo que todos los hinchas de Racing sabíamos de antemano que era difícil o por lo menos lo presentíamos así. Sobre todo porque este Arsenal venía bien y porque al orden que tienen todos los equipos de Alfaro, le sumaban el buen momento de sus dos hombres de punta.

Pero hoy Racing exhibió una propuesta alentadora, aún cuando Giovanni Moreno no entraba mucho en juego. Si lo hacía Toranzo que viene en alza, cosa que le hace muy bien al equipo. Pero lamentablemente un error de Bieler , quien no se desprendió rápidamente de la pelota y más aún llevándola hacia su propio arco, dio lugar a un contragolpe fatídico que terminó en gol y desmoralizó transitoriamente a Racing.

Parecía repetirse la misma historia de otros partidos con Arsenal. Había que remontar el resultado contra un equipo que siempre está al acecho, esperando el error de su desesperado rival. La estrategia de Arsenal era que Moreno y Toranzo no entraran en juego ( Moreno recibió un par de duros golpes ) y que la mayoría de las pelotas quedaran en los pies de los jugadores que menos posibilidades técnicas tiene para darle buen destino a la misma ( léase Fernández, Cáceres, Cahais,). Pero por suerte Toranzo tuvo un buen partido ( hoy fue conductor, gambeteó, la pidió siempre y la cuidó mejor que otras veces) y juntándose con Moreno, pudieron generar un mejor fútbol ante un Arsenal que se iba metiendo cada vez más atrás y que solo contó –si no me equivoco- con tres o cuatro ocasiones ( dos fueron goles y una tapó brillantemente De Olivera ) de las cuales hay dos de ellas llegan por errores groseros. Una la de Bieler y otra la de dos rechazos defectuosos en el área académica que termina en esa increíble atajada.

La tercera fue el el zapatazo de Alvarez …

A pesar de todo Racing se pudo recomponer en las dos oportunidades que estuvo en desventaja, porque el equipo está mejor de la cabeza y también porque esta vez el técnico acertó con el cambio. El chico Bruno Zucculini tuvo un buen desempeño en su debut y el equipo en general tuvo una buena respuesta anímica para ir a buscar el empate e incluso después del gol de Aveldaño, tratar de lograr el triunfo.

Bieler contra Bieler:

Estoy desorientado con Bieler y se que a todos nos altera su manera de jugar, pero quizás haya que seguir respaldándolo. Se lo nota desesperado por querer mostrarles a todos que es el jugador que nos ilusionó cuando lo compraron, pero lucha contra él mismo. Evidentemente su personalidad lo lleva a desmoronarse anímicamente y mostrar esa imagen fría e insegura que lo hace un jugador dubitativo en las pocas jugadas de gol que tiene en cada partido. Es inteligente en sus movimientos, pero impreciso y confuso en la resolución de las jugadas.

Evidentemente para muchos jugadores de Racing ( sobre todo los delanteros ) saber definir es una materia pendiente, aunque hoy Luguercio lo haya hecho bien.

Por último quiero decir que tengo esperanzas de poder ver a Racing más arriba en la tabla.

Porque a Racing lo veo mejor. Con errores, pero por el buen camino.

Hasta pronto.

sábado, 23 de octubre de 2010

¡GIO MIO! 

Paz, alegría, seguridad. Eso muestra su andar y su gesto.

Mientras todos sufren, él se divierte.

Gio en cada partido muestra su clase y en general hace todo bien. Se nota que está teniendo adaptación al juego en Argentina y aunque se la entregan cuadrada, siempre la devuelve redonda. Y el gol, ¡una joyita! Toda su figura genera la tranquilidad que necesita este equipo para ir encontrando una mejor y más solida imagen.

Racing además, hoy tuvo actitud y otros puntos altos además de Gio, como por ejemplo Aveldaño y Yacob. Bien Martinez ( con alguna distracción después de la herida ) y Cahais. Cáceres cumplió pero cuando va al ataque está haciendo una de más y las pierde permitiendo que lleguen los contragolpes. Un buen partido de Toranzo. El intenso trajinar de Fernandez. Y adelante el empuje y el prodigarse de Hauche y Bieler ( no puedo creer lo que hizo en el primer tiempo solo frente a Carrizo, a quien ni siquiera mira. En otra del segundo tiempo, el palo le negó el gol.) Bien el flaco De Olivera, pero en general lo que se vio fue un equipo que dijo presente con esa entrega y esa postura que no debe abandonar nunca. Hacía mucho que no veía a Racing jugar en el Monumental con la firmeza que lo hizo hoy. Lástima la distracción en el gol de River , porque creo que podíamos haber ganado.

Evidentemente Gio sufrió físicamente el inconveniente gastrointestinal que tuvo en la semana ( cualquiera que lo haya sufrido sabe que desgasta muchísimo). El esfuerzo que hizo en el primer tiempo, incluso recuperando pelotas en el medio campo y rechazando en nuestra área en los tiros de esquina, le quitó piernas para el segundo.

Pero este jugador alimenta la ilusión de ver un mejor Racing, y aunque el equipo se vuelva Gio dependiente, que suerte que podemos tenerlo para disfrutar de su talento y

de ese estilo de jugador que tanto añorábamos.

Si dan ganas de gritar ¡GIO MÍO! Que jugador tenemos.

Hasta pronto.

domingo, 17 de octubre de 2010

Más que un triunfo, fue un desahogo.

Eso me pareció este partido exactamente.

Con un primer tiempo que mostraba un Racing inexpresivo, con el natural nerviosismo que dejó el mal trago del clásico. Porque como decía la semana pasada, normalmente el clásico se convierte en un encuentro de quiebre, que impulsa al ganador y bloquea al perdedor. Pero se dio al revés. Perdieron los vecinos, mientras Racing logró ganar.

De cualquier manera debemos mejorar mucho para aspirar a posicionarnos en los primeros puestos, y preocupa el poco juego que exhibe el equipo.

Racing metódicamente sale en cada partido a ver que hace el rival y creo que si anhela pelear arriba hay que presionar mucho más y tener la iniciativa, sobre todo jugando de local.

De los pies de los defensores salen simplemente pelotazos a cualquier lado para que se las arreglen los de arriba (Obviamente que si se sienten inseguros es mejor eso a que salgan tratando de gambetear) y además hoy con la gravedad –sobre todo en el primer tiempo donde cada pelota que cruzaba el área se convertía en una jugada de peligro a favor de Argentinos. En el medio no marcamos como corresponde. A mi modesto entender no se puede dejar jugar a Ortigoza y Mercier libremente. Es preferible que la pelota pase por otros jugadores del rival. Pero esto no sucedía y el descontrol de Racing se acentuaba, mucho más a partir del gol de los bichitos. Arriba comenzó bien Giovanni y se fue diluyendo, mientras Hauche y Bieler esperaban alguna pelota punzante a ras del piso, algo imposible después de los primeros quince minutos.

Por suerte en el segundo tiempo el equipo se recuperó anímicamente y disputó más esa media cancha. Creció Toranzo y también Giovanni, mucho más después del golazo de tiro libre. El partido se abrió, eso mostró a un Argentinos más desarmado y dejando más espacios, mientras Racing contagiado por su hinchada fue a buscar el triunfo que se consiguió a través de una buena jugada donde Bieler la deja pasar para Moreno quien define como los dioses.

Evidentemente Giovanni Moreno aporta esa cuota de calidad y tranquilidad que necesita todo equipo y queda demostrado que este Racing necesita mucho de él.

Pero este partido era especial, fundamentalmente por la caída anímica que había sufrido el plantel siete días atrás, y había que romper con la historia de que perdiendo el clásico el equipo seguía acumulando derrotas, sobre todo porque ahora llega River y de visitante.

Por eso más que un triunfo, fue un desahogo que nos permite ir al Monumental con otra mentalidad, sabiendo que podemos ganar, confiando en uno mismo y jurarse “yo puedo”, para romper con esa idea de que “nos ganan con la camiseta”

Deben entender que si esta hinchada nunca se entrega, un jugador de Racing nunca se rinde.

Hasta pronto.

domingo, 10 de octubre de 2010

El mismo cuento, la misma triste historia y el mismo final.

Es así amigos de Racing. Por las circunstancias que sean y a pesar de las justificaciones que se esgriman lo que ví fue una vieja y repetida historia. Y no fue un ““Déjà vu” (esa sensación de haberlo vivido en el pasado), fue una realidad tan palpable que ya se nos presenta como un peligroso hábito. Ese acostumbramiento a no poder superar este enfrentamiento aún ante una de las más pálidas expresiones de Independiente de los últimos años. Algo debe tener que cambiar. Ya no importa tanto si estaba Giovanni o no. Aquí hay algo mucho más fuerte que juega un partido aparte en el plantel. Es algo que va más allá de una táctica, de buenos o malos jugadores o de un mejor o peor estado físico.

Racing debe entregarse a un análisis mucho más profundo y encontrar los motivos que lo está llevando desde hace muchos años a la triste realidad de que cuerpo técnico y jugadores, parecen haber perdido lo más importante que todo ser humano debe tener a la hora de enfrentarse a situaciones comprometidas, y es la fe, esa convicción de “yo puedo”. Esa determinación que hace que el equipo y los hinchas se sientan casi imbatibles.

Esa comunión que si se dio por ejemplo en 1966, con aquel equipo de José, donde ibamos a verlo, seguros de que ganaba, sensación que por lo menos desde el 2001 no sentimos más.

Cada vez que vemos a Racing nos sentimos vacilantes, con una desagradable sensación de inseguridad que no nos permite disfrutar de un triunfo aún cuando llevamos dos o tres goles de ventaja.

Sigue sin aparecer el juego y la solidez de un equipo que sabe lo que quiere, aún admitiendo que tuvo sus oportunidades y se encontró con un arquero que tuvo una muy buena tarea, pero también aceptando que nuestros jugadores se la facilitaron por no tener la capacidad y/o tranquilidad necesaria para definir con más certeza que fuerza, colocando mejor la pelota y sin tener que romperle el pecho al arquero. Como decía en la nota anterior, este partido siempre fue de quiebre y aquí se desmoronó algo más que el estado anímico para el resto del torneo y es la caída de ese porcentaje de confianza que había comenzado a ganarse este equipo de parte de su hinchada, esa que con su respaldo deja el alma en cada encuentro.

Todo se nos hace inalcanzable, lejano y lo único que nos conquista es el descreimiento y el desencanto de tanto leer siempre el mismo cuento, la misma triste historia y el mismo final.

Hasta pronto

pascual1443@gmail.com

sábado, 2 de octubre de 2010

Lo de Racing no fue un “globo”.

Esta vez Racing mostró algunas cosas interesantes, sobre todo a partir del primer gol donde realizó un muy buen juego en el resto de ese primer tiempo, con algunos jugadores que parecen haber recuperado la confianza y con la fina distinción que muestra Giovanni Moreno cuando juega la pelota mostrando en la mayoría de sus pases una notable precisión o realizando un gesto técnico de lujo para el regocijo de todos nosotros como en la jugada del último gol.

Lamentablemente no podrá estar en el clásico, algo que Racing sentirá ya que pierde paz y suma vértigo a lo que salvo Toranzo –y en un porcentaje muy inferior- podría darle esa pausa que necesita todo equipo para finalizar la jugada de mejor manera.

Huracán no es la justa medida pero sirvió para que jugadores como Hauche – de muy buen partido – se haya vuelto a encontrar con el gol y con un juego más cercano al que lo proyectó como figura en su anterior club. Sus movimientos fueron distintos a los que venía realizando y se lo vio más punzante y más metido en el área. Toranzo también mostró – sobre todo en ese primer tiempo –un juego más atildado y más seguro, además de estar más comprometido con el partido, donde tuvo la asistencia de los dos primeros goles y buenos encuentros con Giovanni Moreno. Luguercio como siempre con su entrega a flor de piel y con movimientos que provocan espacios para que puedan aparecer sus compañeros. De cualquier manera pienso que Bieler debería tener un lugar en el equipo, por lo que espero puedan limarse esas asperezas que existen entre el técnico y el jugador, para que cuando le toque volver lo haga con la entrega y compromiso que exige la camiseta de Racing. En el medio campo Yacob volvió a reiterar su buen momento y para destacar de sobremanera el trabajo de Jose Luis Fernández, quien realmente realizó un fantástico trabajo tanto en la marca como en ataque, coronando su actuación con un golazo como cierre de una excelente jugada.

La defensa no tuvo muchos problemas y los reemplazos cumplieron una buena tarea, en un segundo tiempo donde Racing buscó que Huracán se desarme atacando para contragolpearlo y definir el partido.

Racing hizo tres goles y podía haber convertido unos cuantos más, pero lo más auspiciante –por lo menos para mí- fue encontrar en gran parte del encuentro algo del juego que todos anhelamos.

Por eso pienso que lo de Racing no fue un “globo”.

Fue algo más concreto, algo más real y que parece, se está consolidando de a poco.

El próximo fin de semana es el momento, porque el clásico fue y será siempre un partido de quiebre. Para bien o para mal.

Ojalá podamos festejar a lo Racing.

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

domingo, 26 de septiembre de 2010

Para el Luna Park.

Así fue el encuentro que propuso Tigre, con el consentimiento del árbitro. Golpe y golpe. Corte y corte. Sobre todo a Giovanni Moreno, que es a quien más le cuesta aceptar este tipo de partidos.De parte de Racing muy poco de juego y tratando de interpretar que partido había que jugar. Mucho pelotazo y pocas llegadas. Con un Luguercio que, como decía en la nota anterior, trabaja más de nueve y tuvo sus oportunidades, pero evidentemente la definición no es su fuerte.Todo los demás fue confuso, donde no asomaron ideas claras. Para destacar, el buen trabajo de De Olivera- sigue estando bien despierto y muy ágil – una rescatable actuación de Ayala – después de muchísimo tiempo sin competencia real- la buena disposición de Martinez en un puesto que no es el que mejor le sienta, un mejoramiento de Lluy sobre todo en el primer tiempo en esa posición que tanto necesitamos y un Giovanni Moreno que ligó mucho, que todas o la mayoría de las pelotas las devuelve o las pasa redonda y muy bien, pero que deberá ir entendiendo esta difícil característica que tiene nuestro fútbol, donde el roce y el golpe son prioridades en las mayoría de los casos. Yacob, Aveldaño y Cahais no brillaron pero estuvieron correctos en este mediocre partido de fútbol. El chico Fernández demasiado acelerado contribuyo al desorden mientras Toranzo fue la contrapartida, ya que su forma de sentir el fútbol lo mostró como distanciado de lo que allí ocurría y por momentos estaba como fuera del encuentro. Hauche no sobresalió porque en un partido donde todo era correr y meter contribuía con su aporte y lo de Benitez – inexplicable- fue una señal más de conformismo.Pero hay algo que Russo y su gente entendieron. Fue darse cuenta de que no hay que dar más ventajas. Porque hay partidos que son para el Luna Park, y hay que pelearlos. Si no encontramos el equipo soñado, encaremos los partidos con las armas que tenemos, sin querer ser lo que todavía no hemos logrado demostrar.Culpa del técnico o culpa de los jugadores Racing hoy muestra una imagen que no es la soñada por sus hinchas, por lo que el futuro determinará quien tiene razón. Por último creo que Bieler debería volver a estar en el equipo, pero hay un tema que resolver y es que hacer con Giovanni Moreno y Toranzo. Ojalá pudieran aumentar su volumen de juego y contagien al resto, aunque hoy por hoy Toranzo no está justificando su inclusión en el equipo y quizás habría que arriesgar a que Bieler pueda reemplazarlo haciendo bajar un poco a Giovanni y jugando- sobre todo con Huracán- con tres en el medio.Huracán es una buena oportunidad para sumar de a tres y así llegar con más confianza al partido que a todos nos convoca, el clásico de Avellaneda.

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

viernes, 17 de septiembre de 2010

Con los nervios “nerviosos”.

Racing es lo que somos nosotros, los hinchas. Un manojo de nervios.

Y eso siente en la cancha. En el campo de juego y en las tribunas.

Pero un triunfo alegra, calma, suaviza situaciones y afloja tensiones.

Aunque también debe servir para realizar con tranquilidad un análisis profundo.

Lanús esperó y preocupó a Racing a través de Ramirez y de Blanco tratando de entrarle por los costados, lo que consiguió por momentos ya nuestra defensa tuvo distracciones que pudieron costarnos caro. El fondo juega muy en línea y hacía agua por el lado de Cahais, aunque Fernández colaboró y mucho. Blanco ya lo sabemos es un excelente jugador y su gambeta complicaba a un Cáceres que no tuvo un buen encuentro.

Pero por suerte hemos recuperado a De Olivera quien tuvo una tarea excelente.

En el medio Yacob mantuvo su nivel y Lluy estuvo acertado en sus subidas por la derecha. Fernández se desdobló entre defensa y ataque, aunque por momentos su agresividad lo ciega un poco. Toranzo sigue intermitente y errante en sus remates al arco, al igual que Giovanni Moreno, quien también estuvo muy desacertado en sus disparos aunque hoy jugó en una posición de media punta que creo le queda más cómoda. Luguercio tuvo movimientos interesantes apareciendo más en el área –parecido a como jugaba con Llop- pero sigue desnudando su falta de definición.

Después del gol y tras la expulsión de Pelletieri, Racing buscó manejar el trámite y por momentos lo logró, pero no se sentía seguro. Después se desnaturalizó el encuentro por el descontrol de los jugadores de Lanús, que pudo haber tenido un resultado más abultado a favor de Racing, que se dedicó a tocar más y que no supo resolver las varias oportunidades que tuvo.

Pero bueno, se ganó y obviamente todo triunfo ayuda al equipo a tomar más confianza, mientras avanza en la búsqueda de las convicciones para sentirse como tal y para no tener que salir más a jugar un partido con los nervios “nerviosos”.

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

domingo, 12 de septiembre de 2010

Perdidos y sin GPS.

Racing parece ser el equipo deseado…pero por todos los otros equipos que comparten el torneo. El equipo esperado para levantar cabeza. El equipo que aunque gane por dos goles de diferencia nunca muestra una imagen de solidez y de seguridad en su sus líneas y entonces volvemos a ser el Racing de los últimos tiempos, el de la zozobra, el de la inseguridad, el del desconcierto.

Creemos que estamos para más, pero interiormente sabemos que no estamos convencidos de que así sea. Por ahora es solo un deseo de todos los que sufrimos semana a semana.

Quizás Racing no escatima esfuerzos, pero no muestra ninguna línea de juego.

Solo se atreve a luchar sin ideas, sobre todo en ataque.

Todo es esforzado, nada fluye naturalmente como si lo vemos en otros equipos, en este caso Estudiantes. La pelota como llega arriba vuelve inmediatamente. No hay desbordes claros, no hay toques seguros, no hay circulación y por consecuencia la pelota dura poco tiempo en los pies de los jugadores de Racing y el empuje y la fuerza pierden sentido ante la falta de ideas. El desgaste bloquea la mente y si además se reciben goles en contra se acelera el desorden, brota la ceguera individual, afloran las distracciones y se derrumba el factor anímico.

Racing muestra hoy la vieja y cansada imagen de los torneos anteriores, lo que me hace dudar sobre quien o quienes debe caer la responsabilidad, comprendiendo que el hilo siempre se corta por lo más delgado, en este caso el técnico.

Este equipo todavía no mostró nada que lo consolide como tal, ni siquiera en las victorias de los dos primeros partidos, que pensaba nos iban a dar un envión anímico importante.

Una cosa es pensar que estamos para más y otra cosa es estar convencidos de eso.

Con palabras al viento no se conforma un buen equipo.

O el técnico no llega a los jugadores o los jugadores no creen en él.

Lamentablemente hoy nos encontramos perdidos y sin GPS y lo más grave es que debemos continuar el viaje, sin saber por que camino hay que tomar.

Situación sumamente confusa ya que son momentos difíciles para pensar con claridad, por lo que necesariamente deberá surgir la figura de un líder para tomar una decisión que deberá ser firme e indiscutible.

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

viernes, 3 de septiembre de 2010

Cuidado con la cabeza.

Este Racing necesitado, al igual que nosotros los hinchas, arrancó el partido con ambición y con un Fariña que era el que le daba ritmo y juego. Pero Racing está predestinado a sufrir. Cuando mejor estaba construyendo el juego, lo destruyeron y el pibe tuvo que ser reemplazado. A todo esto el chico Mayorga comete un error para que Fuertes siga con su maldita racha con nosotros. Los dos pibes estaban destruídos. Uno por la lesión y el otro en lo anímico. Al entrar Castroman pensaba que era difícil que pueda darle al equipo el juego que necesitaba, sin embargo en ese primer tiempo lo hizo muy bien. Y Racing comenzó a generar muchas llegadas, algo que no había sucedido en los partidos anteriores, pero entre las grandes atajadas de Pozo y los errores de nuestros jugadores frente al arco no se pudieron concretar. El equipo desde el primer gol de Colón hasta el segundo sobre el final, jugó los mejores momentos de fútbol del campeonato, pero en el segundo tiempo volvimos a la normalidad. Colón se acomodó mejor, ahora con línea de cuatro y Racing no encontró el juego que tuvo en el primer tiempo, entonces todo fue desesperación en un partido donde los sabaleros solo esperaban que Racing se equivoque. Los nervios mostraron situaciones que hasta hacían reir, pero de los nervios, como esa de Larrivey que retrocede en el área y en lugar de ir a taparlo los defensores de Racing se fueron para la línea del arco, salvando muy bien De Olivera. Pero realmente no se cual es la salida. Creo que seguimos rengueando en el medio por la zona derecha. Estamos dando muchas ventajas con Luguercio en esa posición. Lo defendí y sostuve que se debía quedar, pero está errando más de lo que acierta y en esa extraña posición está como incómodo, comprometiendo muchas pelotas cuando la pierde en el medio campo.

No es volante ni delantero. Castroman que apareció como recuperado, volvió a ser lo que era en el segundo tiempo, con sus permanentes quejas y caídas cuando pierde la pelota, que ya ponen los pelos de punta. Los demás fueron todos bajando su nivel a medida que pasaban los minutos en el segundo período debido al estado de nerviosismo existente. Quizás Yacob fue el que mantuvo su nivel y trató de jugar siempre. Fernandez también exigió y buscó llegar al fondo por su costado… pero fue muy poco.

Lo que más lamento es lo de Fariña -no se sabe la gravedad de su lesión- ya que por como había comenzado el encuentro, pintaba como para darle a Racing esa cuota de movilidad, talento y atrevimiento que le falta.

Estamos en un momento muy difícil y debe haber un cambio sustancial, caso contrario volveremos a caer en la oscuridad, que nos vimos inmersos en los últimos torneos.

Es una gran tarea la que le espera a Miguel Angel Russo y su gente.

Hoy hubo actitud y daba la sensación de que Racing podía ganar el partido, pero también hay una extraña sensación en la cancha y es que este equipo todavía no encuentra su juego ni transmite seguridad. Hay que redoblar esfuerzos y quizás haya que buscar un equipo más equilibrado con dos líneas de cuatro. Quizás haya que ubicar a Zucculini de volante por la derecha o a Lluy cuando vuelva Cáceres. Pero no se puede dar más ventajas. Tres partidos seguidos perdidos es mucho y es grave.

Estos muchachos no quieren volver a pelear abajo, pero sin ser alarmista, cuidado con la cabeza.

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

domingo, 29 de agosto de 2010

Racing no supo jugar al juego de la B.

Lugar: Cancha de la B.

Equipos: 1 con experiencia de la B y 1 con experiencia de la A.

El juego se trata de imponer su estrategia.

Resultado: prevalece desde el primer momento el equipo de la B con su habitual marca, lucha y pelotazo al área, que molesta y pone nervioso a su contrincante de la A.

¿Que intentó el equipo de la A? Imponer un juego de toque que nunca se inició bien y por lo tanto, siempre terminó mal.

Bueno, el partido me pareció algo así y lamentablemente terminó desdibujando a este Racing del cual esperaba mucho más y confiaba plenamente.

Olimpo nos complicó con una jugada con la cual insistió casi hasta el final del partido. Dell ‘Orte distrayendo a Aveldaño para que detrás del él ingrese el paraguayo Bareiro. Salió una bien y nos vacunaron.

Pero existen algunas cosas que por lo menos a mi modesto entender, hay que solucionar y pronto.

Lo de Toranzo –un jugador de mi agrado- es cada vez más irritante y lo de Moreno –por momentos deprime con su juego cansino y sin cambio de ritmo.

El tema es: ¿de que juega cada uno? Toranzo quiere organizar pero anda muy mal con la pelota y con las ideas. Giovanni, arrancando desde atrás debe ponerle mas actividad al toque e ir a buscar y parado arriba de espaldas, no gana una sola pelota. Es evidente su falta de adaptación al medio pero debe entender que no basta con hacer un toque sutil o un lucido caño. Debe pesar más en los partidos.

Cuando no hay juego Bieler también comienza a recibir pelotazos frontales de los cuales no gana ninguno y así la mayoría se van entregando mansamente.

Desde los pies del chico Mayorga - a quien debemos darle otras oportunidades- la pelota salió mal jugada y consecutivamente seguía mal jugada por los pies de quienes pasara.

Cáceres de muy mal partido, Litch, con los problemas de siempre, Luguercio que no es ni 7 ni 8, y los ya nombrados Toranzo y Giovanni Moreno.

Ojo con el contagio. Una cosa es tratar de jugar con tranquilidad y otra es someterse a la parsimonia que desemboca en un equipo entregado.

Los partidos se dividen en momentos donde prevalecen los estados de ánimo y hoy hemos visto muchos brazos caídos, muchas quejas y muchas pelotas divididas perdidas.

Cuando no se puede imponer el juego que uno desea, deben aflorar otras cosas para sacar adelante un partido y esta noche no se vieron, finalizando con expulsiones que fueron producto de la impotencia.

Evidentemente Racing no supo jugar al juego de la B.

A todos nos gusta jugar bien, pero ciertas canchas donde los partidos no se pueden jugar, hay que pelearlos, como en los 15 minutos del 1er tiempo donde hubo un par de situaciones.

Todavía estamos a tiempo pero la tarea no será fácil ya que obligados por las circunstancias habrá muchos cambios en el equipo. No podrán jugar por dos fechas Giovanni y Cáceres, llamados a las selecciones de sus respectivos países y por una fecha a Toranzo y Cahais por las expulsiones.

Pero no podemos seguir perdiendo puntos y para el futuro Russo deberá tomar decisiones importantes sobre la ubicación y determinación de funciones de algunos jugadores. En el confiamos…

Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com

domingo, 22 de agosto de 2010

Hay motivos para confiar.
Entristece, como que no.
La fiesta que soñábamos no se dió, pero estas cosas suceden.
Fue un partido de pocas llegadas y de definiciones inesperadas.
Como esos que alguna vez le tocó ganar a Racing.
Pero lo más rescatable es que el equipo muestra otra actitud, otro orden y otra serenidad para reaccionar ante resultados negativos.
Claro, después del segundo gol en contra no hubo tiempo.
Que hay que mejorar, es cierto. Que hay distracciones también.
Pero por lo menos a mí me da la sensación de que este Racing no es más aquel equipo desesperado que tiraba la pelota a cualquier lado.
Este equipo trata de jugar y eso ya es un logro.
Después en todo partido hay imponderables como en este lo fue por ejemplo, el Sr. Baldassi.
Los otros días escuchando la audición Identidad Racinguista oía a su conductor Flavio Azzaro decir que no confiaba en Baldassi, y cuanta razón tenía.
Realmente el penal de Placente a Giovanni Moreno fue clarísimo y ante hechos como este, ciertos árbitros quedan expuestos.
Pero parece que Sr. Baldassi “sobrara” el partido.
Respecto del equipo sigue preocupándome el nivel de Toranzo y quiero compartir con Uds. mi sensación: Creo que se siente incómodo sabiendo que la mayoría de las veces debe entregarle la pelota a Giovanni Moreno.
Me parece que lo turba y no lo deja pensar claramente y me inquieta los muchísimos pases que está errando, lo mal que le está entrando a la pelota en los tiros libres y en sus disparos al arco.
Pareciera que hay como una superposición de tareas Giovanni, por eso no se si Moreno no debería jugar más cerca de Bieler y dejarle la responsabilidad de organizador a Toranzo. Esto de última, liberaría a los dos. Litch sigue estando debajo de su juego, pero lo que más me alarma es la falta de llegadas, con un Bieler que se debate en la soledad.
Pero todo esto es solucionable ya que estos jugadores mostraron en su momento que este no es su techo, y es más fácil volver al mejor nivel en un equipo que va tomando forma.
Por eso, hay motivos para confiar.
Ahora nos toca Olimpo. Cancha chica. Mal piso. Un nueve muy alto y pícaro.
Creo que el equipo y sobre todo Giovanni se va a sentir muy incómodo por el piso
y por las medidas de la cancha.
Pero tenemos un técnico que tiene muchas cualidades y una de ellas muy importante:
Transmite seguridad y serenidad.
Hasta pronto.





sábado, 14 de agosto de 2010

Mucho más que un triunfo.

Era una parada difícil, y aunque pareciera que para Racing todas las son, esta se presentaba como muy complicada.

Por la cancha y por que este Boca aspira a pelear el campeonato de la mano del técnico campeón del último torneo.

Racing que presentaba oficialmente a Giovanni Moreno, con la ilusión y la esperanza de encontrar esa clase de jugador que nos convoque solo con su presencia, ese jugador que nos entregue el talento que añoramos desde hace muchos años.

El partido comenzó con un Boca dominador y con un Racing demasiado tibio que no atinaba a nada, y en una jugada aislada Boca logra su gol.

El dominio era territorial ya que Fernandez no pasaba por ningún apuro.

Racing fue creciendo después de los treinta minutos y mostró una recuperación importante, sobre todo en Yacob que comenzó a mandar en su zona y a las subidas de Cáceres. Pero fallaban los jugadores que debían manejar el trámite. Toranzo sigue errando mucho y a mi gusto Giovanni Moreno que jugó un buen partido, estaba muy atrás y recibía muchos fouls.

Y llega el gol de Yacob, que terminó por desarmar a Boca.

El empate hizo tomar confianza a Racing, confianza que se vió reflejada en el segundo tiempo donde sobresalió una defensa que tuvo muchos puntos altos y un Yacob que siguió creciendo hasta convertirse en figura.

Después del segundo gol al principio del segundo tiempo el equipo se tranquilizó aún más y buscó trabajar el partido aprovechando la desesperación de Boca.

Giovanni estuvo más activo y hasta llegó por sorpresa al área de Boca, aunque Toranzo siguió errante y Luguercio solo aportó su habitual entrega. Bieler será siendo por ahora el navegante solitario aunque siempre muestra sus virtudes.

La defensa jugó tan bien que los delanteros de Boca –fundamentalmente Palermo- estaban “desaparecidos” y eso le dio más seguridad al resto del equipo.

No fue un partido brillante por supuesto, pero alienta saber que hay jugadores que todavía deben levantar el nivel: Toranzo, Litch, Hauche, Luguercio, y este triunfo permite ganar en confianza.

En realidad fue mucho más que un triunfo, fue quizás el punto de partida para poder ilusionarnos, algo que hacía mucho Racing no lograba brindarnos en los comienzos de los torneos.

Hasta pronto

Pascual1443@gmail.com

sábado, 7 de agosto de 2010

La grandeza de la bandera sirvió para cubrir una pobre actuación.
Y lo que hoy ví fue un Racing muy parecido al del torneo pasado.
Obviamente que, si la mayoría de los jugadores son los mismos del equipo que se salvó de la promoción, tampoco ibamos a encontrar un"Dream Team" , pero si aspirábamos a ver un equipo más ordenado, más ambicioso y sabiendo además que estamos un poco más holgados con el promedio.
Es cierto que All Boys puso todo y un "plus" para jugar este partido, por ser su vuelta a primera después de muchos años, pero también es verdad que Racing mostró tantas fallas que realmente preocupa.
La línea de fondo desorienta y en el medio hay que buscar una rápida solución.
All Boys tuvo sus méritos, pero Racing le permitió con sus errores defensivos generar varias situaciones en las que se destacó el arquero Fernández - creo que es imposible sacarlo ahora -, caso contrario estaríamos lamentándonos. Quizás y tratando de no ser injusto, es que el medio campo fue endeble y era facilmente desbordado. Hay que buscarle una pronta solución ( aunque ya cerró el libro de pases ) y más ahora que
Yacob, quien se debatió solo en la marca fue expulsado, justo cuando había mejorado en su rendimiento.
Es evidente que Toranzo no siente esa función y a Litch parece que todavía le falta para recuperar su estado óptimo -se lo ve lento- y colabora poco, por lo que tenemos un problema a la vista.
Además cuando teníamos la pelota la perdíamos muy rápido, dado que Toranzo tuvo a mi gusto una noche negra, ya que su nivel es muy superior al mostrado. A su favor tiene algo esencial: siempre la pidió y trató de jugar, lo que no deja de ser meritorio.
Arriba, creo que tenemos en Bieler un muy buen jugador, pero "pide en silencioso grito" alguien que lo entienda, ya que se debate en un solitario juego. Luguercio estuvo más bajo que de costumbre y lo de Hauche es muy bajo.
Ahora se viene Boca y en la Bombonera, algo que Russo conoce y muy bien, pero Racing se debe proteger mejor en el medio campo. A mi gusto el chico Fernández debería haber entrado al hacer el gol Racing por Hauche y ubicarse como volante por la derecha y creo que el sábado contra Boca debe estar en el primer equipo.
Definitivamente hay que jugarse una carta difícil para ese partido. Quizás haya que jugar sin Hauche y sin Luguercio y que Giovanni Moreno ( si llega el transfer ) juegue cerca de Bieler.
El tema es quien será el volante central. Ojala se recupere Zucculini caso contrario Russo debería arriesgar con Sebastián Mayorga, o Wagner, si está disponible
Litch juega, Toranzo también, Fernández debería estar...pero falta alguien de peso en el medio.
Espero que podamos mejorar, sobre todo atrás, ahora que por lo visto, parece que hemos encontrado un buen arquero, que hasta juega bien con los pies.
Como siempre la gran hinchada de Racing sigue conmoviendo con sus mensajes, pero desde adentro no hay una devolución que la emocione.
Hoy la grandeza de la bandera sirvió para cubrir una pobre actuación.
Hasta pronto.

pascual1443@gmail.com