jueves, 29 de enero de 2026

Un comienzo incierto.

Aunque inmerecida Racing sumó una nueva derrota ante Rosario Central, en un campo de juego lamentable e impresentable que por sus diferentes colores, parecía más una pintura rupestre que un terreno digno de un equipo grande con ambiciones de serlo aun más.

Y sin saber cuáles fueron los motivos que lo llevaron a jugar en nuestra cancha con todo respeto pregunto: los responsables del trabajo, (técnicos en la materia) no informaron que era difícil llegar en condiciones a la primera fecha, porque podría haberse jugado en otra cancha.

Pasando al partido en sí considero Racing mereció el empate, pero tengo otras sensaciones que me dejó el encuentro y es que la aparente intención de variar la forma de jugar le va a generar a Costas un problema a largo plazo y Rosario Central aprovechó este frágil momento de la defensa que dejó que la pelota la tengan Di Cesare y García Basso, quienes en ese ida y vuelta de pases laterales en la mitad de cancha al llegar al círculo central  dejarían a sus espaldas una amplia zona para los veloces delanteros y para Di María, que como bien dijo Costas no había que darle espacios, pero se falló en las dos jugadas donde había que haberlo volteado o incluso agarrarlo de la camiseta como hizo él y no sufrir el gol y la asistencia.

Eso complicó las cosas y cerca del final de ese primer tiempo Racing tuvo única llegada clara con Maravilla y la posibilidad de descontar pero su fallido remate fue a las manos del arquero Ledesma, sin embargo su innegable fe lo llevó a tener su premio en el tiempo agregado y esta vez ante un muy buen centro de Solari, no perdonó y con un gran cabezazo logró el gol del descuento.

En el segundo tiempo Racing se animó un pocos más ante un Central que decidió refugiarse en su campo y fue un dominador casi total del partido y  salvo en un contragolpe los rosarinos no inquietaron a Cambeses, mientras Racing  pudo haberlo empatado en el remate de Baltazar Rodríguez porque en las otras ocasiones donde estuvo cerca hubo mucho apuro en los remates (quizás por el campo de juego) y todo quedó en la nada.

Siempre como hincha y confiando en Gustavo Costas, pienso que con Matko Miljevic por Almendra, mejoró en entrega, movilidad y rebeldía, no así en buenos pases y si la idea era que Valentín Carboni hiciera la función de JuanFer Quintero, por ahora se lo ve estático, tocando para atrás, sin encarar y sin gambetear sin ese atrevimiento, que aunque joven, debería mostrar un jugador de esa categoría, que estuvo en la Selección Mayor y sigue estando en consideración del técnico de la misma.

Respecto al funcionamiento, se sigue intentando ir por el camino de la construcción de juego, el toque y la circulación de la pelota, pero por ahora el equipo solo muestra un comienzo incierto,  por lo que quizás habría que volver a las fuentes, con el planteo que más réditos le dio a Racing desde que Gustavo Costas se hizo cargo y fue cuando pudo convencerlos de su impronta que consistía, línea de 5 o de tres como quieran decirle, con laterales al ataque, juego directo, gran entrega, presión alta e intensidad y buscando ganar la segunda pelota.

Vamos Racing Carajo! Vamos todos con Gustavo!

Hasta pronto.