domingo, 5 de abril de 2026

¿Por qué justo en el clásico “Maravilla”?

Me siento raro, dolido, porque debo criticar un jugador que admiro y que nos hizo disfrutar de muchos triunfos, un goleador que es una fiera del gol y que deja todo en la cancha.

Para los hinchas de Racing “Maravilla” es el jugador que no puede faltar nunca, el as de espadas, pero con todo respeto siento que ayer le falló al corazón del hincha, pero no por errar el penal, sino por la manera en que decidió hacerlo, algo que creo nunca había hecho, siendo un penal decisivo, de visitante y en un momento del encuentro en que Independiente estaba enredado y nervioso porque su gente le hacía sentir su enojo.

Cuando lo erró me sentí destruido, defraudado, hasta pensaba que le pasa, este Martínez no es “Maravilla”, porque me pareció una acción irresponsable, imperdonable, de esas que no solo agranda al rival, -resucitó un equipo que estaba muerto, sin rumbo- sino que además afecta anímicamente a sus compañeros, aunque ninguno se lo reproche en el momento.

Costas dijo que lo hubiéramos elogiado si la pelota entraba y es verdad, pero Gustavo habrá sentido la misma bronca que nosotros ya que también es un hincha fervoroso y sabe bien lo que significó el no convertirlo, aunque entiendo su postura como técnico, pero debe hacerle ver todo lo negativo que provocó en el mundo Racing esa forma de ejecución y si quería darse el gusto, eligió mal el partido, que además terminó repercutiendo en su rendimiento en el segundo tiempo, donde erró un gol a centímetros de la línea del arco y parecía no estar concentrado en el juego, lo que lo llevó a tener quizás, su peor encuentro desde que está en el club.

Del partido pienso que el primer tiempo fue de terror, dado que los dos equipos entraron en un juego donde la disputa por la pelota se convirtió en una lucha y realmente parecía más un partido de potrero que donde se jugaba un clásico, porque Racing no podía hacerse de la pelota, solo apelaba a rechazarla y tirarle pelotazos a los de arriba, mientras un Independiente temeroso no le generaba ningún peligro a Cambeses.

Racing comenzaba a  contar con algo a favor y era el creciente nerviosismo de los hinchas del local que con el paso de los minutos habían dejado de alentar a su equipo y solo insultaban al árbitro, algo que se acentuó cuando faltando menos de diez minutos, “Totó” Fernández asiste a Conechny en el área sobre la izquierda quien enfrenta a Rey que sale a achicar, pero su remate da en la mano del defensor Valdez y el con el aval del VAR, el árbitro marca el tiro penal a favor de Racing.

Un claro penal le daba a Racing la gran oportunidad para golpear muy fuerte a su vecino en lo anímico y después manejar el partido y todos confiamos que “Maravilla” Martínez, como suele hacerlo, le iba a romper el arco a Rey, pero increíblemente terminó picándola por sobre el travesaño

Esa manera de ejecutarlo no solo tiene un dejo de “sobrar” al rival, sino que además se convierte en un arma de doble filo porque en un segundo se puede pasar de héroe a villano y eso fue lo que sucedió.

Después de los incidentes del primer tiempo, el partido cambió en el segundo porque se hizo más abierto y en Racing fueron creciendo Baltazar Rodriguez y “Totó” Fernández, quienes generaron varias situaciones de gol, pero el ya decaído Martínez, el indeciso Conechny y un Solari intermitente poco ayudaron a que pudiera abrirse el marcador, algo que iba pidiendo cambios que llegaron tarde y que no pesaron en el encuentro, mientras el local cargaba el juego sobre la derecha donde Montiel recibía con libertad ante un García Basso que parecía jugar por compromiso y Avalos ya complicaba a Di Césare, los dos jugadores rivales que había que marcar y que terminaron generando la jugada del gol ante la pasiva respuesta de la defensa académica.  

Hay un solo partido que el hincha de Racing quiere ganar si o si, y es frente Independiente, como bien lo dijo muchas veces Costas “hay que ganarlo como sea”, un sentimiento que tenemos todos los racinguistas, pero no puedo dejar de pensar que en ese penal desperdiciado y en un Martínez al que espero ayude su fe para desprenderse rápido de esa carga, por lo que como hincha y desde mi corazón racinguista solo me gustaría preguntarle…¿por qué justo en el clásico “Maravilla”?

Vamos Racing Carajo! Vamos todos con Gustavo!

Hasta pronto.