domingo, 29 de diciembre de 2019

“El movimiento se demuestra andando”

En la búsqueda de un director técnico, que de alguna manera prosiga con una idea similar a la que Coudet nos dejó, después de nombres grandilocuentes, esperanzas e ilusiones, la verdad nos ubicó en el punto de partida real y finalmente Sebastián Andrés Beccaccece, quizás el menos esperado, sobre todo por haber estado hasta hace un par de meses en la vereda de enfrente, es el elegido y tendrá la máxima responsabilidad de dirigir a Racing a partir del 2 de enero del 2020.

Racing vuelve a apostar por un entrenador joven, (el anterior fue Zubeldía a los 32 años) que ha logrado conquistar y convencer a buena parte del mundo del fútbol sin  haber jugado nunca profesionalmente, ya que su carrera se fue forjando como ayudante de campo de Sampaoli hasta el año 2016, donde allí sí, comienza su derrotero como responsable técnico en los últimos tres años (2016 con 22 partidos en Universidad de Chile, 2017, 2018 y parte de 2019 con 58 encuentros en Defensa y Justicia donde se destacó  logrando ser subcampeón, justamente detrás de Racing, para finalizar en Independiente de Avellaneda donde dirigió solo 14 fechas).

No sería justo tener preconceptos a la hora de hablar de su capacidad porque a pesar de que en Universidad de Chile y en Independiente no le ha ido bien, en Defensa y Justicia pudo mostrar toda su aptitud y su idea a través de un juego dinámico y moderno, con un sistema que muchos llegamos a respetar y a gustar, logrando el segundo puesto de la Superliga 2018/2019, justamente detrás del Racing campeón.

Como “el movimiento se demuestra andando”,  segun dijo el filósofo griego Diógenes, un concepto que Beccacece pareciera llevar incorporado tanto en su personalidad, por su comportamiento hiperactivo detrás de la línea de cal, como así también en su idea de funcionamiento de equipo porque el movimiento permanente es una de sus facetas, deberíamos tener un poco de paciencia, dado que no solo carecerá de un periodo lógico para imponer su impronta, sino porque además con sus 37 años, deberá convivir con un plantel donde hay muchos jugadores de experiencia y su manejo con el grupo será una parte importante de su trabajo, por lo que todo el respaldo que los hinchas podamos brindarle, le transmitirá la confianza que necesita para que pueda llevar adelante su proyecto futbolístico.

Como hincha me gustaría por sobre todas las cosas, que no cambie sus convicciones, su línea de juego, aun sabiendo que los resultados mandan, sobre todo dirigiendo a un grande como la Academia.

A TODOS LOS RACINGUISTAS, LE DESEO QUE PASEN UNA FANTÁSTICA NOCHE DE FIN DE AÑO Y QUE EL 2020 LES BRINDE FELICIDAD, PROSPERIDAD Y MUCHA SALUD, PARA ALENTAR CON FUERZA A NUESTRO QUERIDO RACING, SIEMPRE CON LA ESPERANZA DE LOGRAR MAS TITULOS!

Hasta pronto.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Todo cambia… menos el hincha.

Cambian los técnicos. Cambian los jugadores. Cambian los dirigentes.

Todo cambia… menos el hincha.

Porque siempre estara con Racing a pesar de los dirigentes, los jugadores y los técnicos de turno.

Porque ama la camiseta sin condiciones. Porque es pasional. Porque no afloja ni abandona. Porque no se rinde. Porque siempre canta y alienta. Porque sufre y se angustia. Porque ríe y cuando festeja, hasta llora de alegría. 

Por eso en este año, donde se han logrado dos títulos, quiero saludarlos y enviarles mis mejores deseos de felicidad para estas fiestas.



Hasta pronto.

domingo, 15 de diciembre de 2019

Coudet convirtió la Copa del adiós en la Copa del hasta pronto.

Gracias “Chacho” Coudet!

Por los dos títulos en un año y por darle a este Racing una identidad de juego ofensivo que hacía mucho tiempo no tenía.

Si últimamente fui crítico con el juego y la producción del equipo, es porque, con todo respeto, de alguna manera usted fue el “culpable” de esa reacción negativa, porque a través de un año y medio nos ilusionó a todos los racinguistas con un equipo que  mostraba intensidad, recuperación rápida y la tenencia con circulación y movilidad, en pos de una gran ambición ofensiva, que nos permitió soñar con el triunfo partido a partido para finalmente darnos la máxima alegría, la Copa de la Superliga.

Pero cuando después del campeonato logrado, entre la lógica relajación y el recambio de jugadores, el equipo se desdibujó y cayó sensiblemente su rendimiento, a mi como seguramente muchos hinchas, nos ganó la impaciencia y la ansiedad, porque no podíamos entender ese bajón futbolístico que hizo de ese Racing admirado, un equipo previsible, lento y casi sin ideas, por lo que no quedó otro camino que empezar a pensar que había otros factores que lo llevaron a dar esa frágil imagen.

Con el tiempo se supo lo de su salida con las idas y vueltas del caso, lo que sumado a que  el equipo no jugaba bien, aunque se sostenía en el grupo cercano a la punta, conformaron un combo peligroso, que  no nos permitía ser tan optimistas de frente a esta final de la Copa de Campeones de la Superliga ante Tigre, porque lo acontecido podía afectar al grupo ante un  partido tan importante como fue el de anoche.

Pero sin dudas, el partido de ayer se convertía en la gran oportunidad para decirnos que nada estaba perdido y por suerte los hinchas pudimos encontrarnos con un Racing que de a poco, se fue identificando con aquel campeón.

El partido era una obligada y exigía responsabilidad y actitud por sobre todas las cosas, las que por suerte pudimos apreciar sumado al crecimiento del juego, que hizo que el equipo en general tuviera un muy buen nivel, con algunos puntos altos como Arias, Domínguez, Donatti, Marcelo Díaz y Cvitanich y con destacados como Montoya y Rojas, ahora si en una versión más cercana a lo que los llevó a contratarlos y que fueron factores fundamentales en la concreción de los tantos, quienes junto con Cristaldo conformaron el trío que generó las dos jugadas de los dos golazos,

Es decir esta vez todos estuvieron a la altura para lograr el triunfo que llevó a Racing a conseguir la Copa de Campeones de la Superliga, un nuevo título, que nos llena de alegría a todos los hinchas, quienes finalmente pudimos comprobar como Coudet convirtió la Copa del adiós, en la Copa del hasta pronto.

Hasta pronto.

domingo, 8 de diciembre de 2019

“El otro yo” de Coudet.

Según parece todos tenemos un “alter ego” conocido popularmente como “el otro yo” y pensaba como en un cuento, si “Chacho” no se convirtió en “el otro yo” de Coudet,  porque hay algo que le hizo cambiar la esencia que le permitió a Racing lograr el campeonato y en este último semestre lo llevó a desmoronarse poco a poco,  perdiendo  ambición, actitud y jerarquía, fundamentos que hasta hoy nunca pudo recuperar.

El tema de las incorporaciones, algunas discutidas por el nivel de las mismas, no ayudo en el juego y pudo haber influido en lo que se refiere al rendimiento general, pero llama la atención que el resto del equipo campeón, salvo dos o tres jugadores, no responde a las exigencias, bajando tanto su nivel que hacen que veamos un equipo totalmente desdibujado y para muestra me enfoco en Lisandro López, que si bien su presencia en la cancha es importante en lo anímico, en lo que respecta a su rendimiento nunca volvió a ser el mismo.

Y así casi todos, pero esto tiene que tener una causa y desde mi punto de vista  el técnico es el principal responsable, ya que como consecuencia de la misma, en el segundo semestre del año, nunca pudo encontrarle la vuelta a un equipo que se volvió impreciso, inseguro, sin generación de juego y especialmente falto de ideas, perdiendo total confianza y algunos conceptos que lo destacaban, como la intensidad, la presión alta y la fuerza ofensiva.

A todo esto hay que sumarle la extraña y sorpresiva decisión de renunciar a la conducción, después de haber firmado un nuevo contrato, algo  hasta hoy no deja de ser una incógnita, porque si no fue económico como dicen, me pregunto que es lo que precipitó el fin del ciclo como lo expresó el propio “Chacho”, porque su renovación se concretó a fines de junio y en septiembre ya le había dicho a Milito que se iba.

Con todo respeto, me parece un  periodo muy corto para una evaluación que lo lleve a tomar semejante determinación, si no hay un detonante que lo lleve bruscamente a la misma, más bien suena como una especie de liberación de algo importante, que no conozco, pero que parece indicar alguna ruptura interna o darse cuenta que el plantel no le respondía, quizás por haber perdido parte de su hambre de gloria, sumado a que sus cabezas podían estar más dedicadas a pensar en sus contratos en dólares que en el próximo partido.

Todo esto fue conformando un combo peligroso y al equipo solo lo sostenían algunos resultados que nos permitían a los hinchas seguir ilusionados, aunque sin convencernos, porque en la intimidad sabíamos que jugando de esta manera podíamos perder con cualquier rival y el futuro no era para nada atractivo.

Y si algo le faltaba era la denuncia contra Cristaldo por violencia de género, que debió tener una resolución mucho más clara que la de 5 días de suspensión y vuelta a jugar, sobre todo porque el presidente Victor Blanco dijo que Racing es pionero en ese tema.  

Lo de anoche fue una nueva muestra de lo mal que esta todo y las declaraciones de Pillud y Coudet, agregan mas leña al fuego, ya que en lugar de hacer públicas, Iván debería ir con Lisandro López  a decírselas a quien corresponda y el "Chacho", en lugar de apuntar como nunca contra sus jugadores, debería preocuparse por descubrir cual es la causa de que lo que se trabaja en la semana después no se ve en la cancha, porque eso marca que ha perdido ascendencia sobre el plantel y además que hay algo que no funciona, manifestaciones en caliente de jugador y técnico que dejan entrever que en el plantel parece no haber tanta armonía como se dice.

Pero bueno, Coudet ya se va y todos los gritos y declaraciones no dejan de ser expresiones que este momento no le importan a nadie,  porque la semana que viene habrá una nueva persona en su lugar, así que como racinguista y por la camiseta que amo, solo espero que podamos ganar la Copa de los Campeones frente a Tigre, aunque siendo sincero este andar de Racing que parece jugar más por compromiso que por los puntos,  no me da muchas esperanzas.

Hasta pronto.