Racing no jugó bien ante Banfield, pero el triunfo de visitante le permite concentrarse mejor buscando un mejor juego para enfrentar a Boca.
Un muy pasivo y nervioso Racing se vio en ese primer
tiempo donde sufrió la intensidad de Banfield lleno de juveniles que lo tuvieron
a maltraer y como el medio campo no recuperaba y las pocas veces que lograba
hacerlo la perdía rápidamente, la defensa no daba abasto para contener esos
ataques y así llegó el golazo de Pais, anulado
correctamente porque no solo había varios jugadores adelantados del Taladro que
obstaculizaban la visión de Cambeses sino que además Arboleda interviene en la
jugada al agachar su cabeza, pero a fuer de ser sincero si no lo hubieran
anulado, creo que hubiera sorprendido que el local hubiera pasado a ganar,
porque estaba haciendo los méritos suficientes para lograrlo.
El medio campo con Sosa en bajo nivel como volante
central, un Baltazar Rodríguez, que tanto elogie en mi anterior comentario pero
ayer se lo veía desordenado (como a varios otros) y llamativamente irritado (podían
haberlo expulsado) y un Miljevic, que parecía no estar en el partido, quizás
porque esa le quita protagonismo (como lo fue en los primeros partidos), ofrecía
muchas ventajas y solo se sostenía por la firmeza de Di Cesare, el gran rendimiento
de Cannavo (una fiera en la marca) y el buen trabajo de M. Rojo y Rojas junto a
las buenas respuestas de Cambeses.
De la ofensiva ni hablar porque tanto Conechny como
Solari debían dedicarse más a ayudar a la floja tarea de los volantes por lo
tanto no acompañaban al solitario “Maravilla” Martínez quien era víctima de los
pelotazos esperando que con su entrega y su convicción ganara alguno de ellos,
es decir con un juego ausente al equipo se lo vio inseguro e intranquilo, lo
que lo llevó a cometer muchas infracciones.
El partido se calentó por las discusiones del gol
anulado, pero terminó de explotar cuando el árbitro expulsa a Troglio en la
discusión sobre la infracción de Baltazar, pero a los 26 minutos y cuando menos
lo esperaba, de un tiro de esquina ejecutado por Rojas, llega el cabezazo de Conechny,
que alcanza a desviar el arquero Sanguinetti y que va a buscar Di Césare quien
hace movimientos como para encontrar un pase y de repente ensaya un remate inesperado
de derecha al primer palo, sorprendiendo a todos y convierte un golazo poniendo
a Racing en ventaja en ese primer tiempo incómodo en todo sentido.
Y cuando creo más deseábamos que termine la primera
etapa así todo se calmaba y podía ordenarse mejor para la segunda, sobre la
hora y como un guiño del destino, en otro córner desde la izquierda Solari la
va a buscar al primer palo y su toque es desviado por el brazo abierto de Perrone,
lo que deriva en un penal claro, que Martínez con una gran ejecución concreta
en gol.
Era un resultado inesperado para lo que había
mostrado Racing en el campo de juego, pero bienvenido sea porque era una
diferencia que le podía devolver al equipo cierta tranquilidad por lo menos
para recomponer su imagen.
Y algo de eso pasó en el segundo tiempo, ya con
Zuculini en la cancha, al equipo se lo vio un poco mejor, aunque sin llegar a
tener buena circulación de pelota, ante un Banfield que intentaba hacer algo
para descontar, pero había bajado su ritmo
y Racing tuvo una par de oportunidades, una de Martinez que queda mano a
mano con el arquero tras un centro de Zuculini, pero su remate que el arquero
rival tapa con su pierna derecha.
Costas comenzó a meter mano en el equipo y Conechny
y Mijevic son reemplazados por Zaracho y Carboni, que buscaron darle mejor
destino a la pelota, porque Banfield se descuidaba mucho en su afán de ir a
buscar el descuento y Racing tuvo un par de contras en las que intervinieron lo
que no tuvieron buen final por malas decisiones, después Pardo entra por Rojo y
“Totó” Fernández por Solari, pero nada se modificó hasta el final del
encuentro.
Respecto al equipo y como digo siempre desde mi
punto de vista como hincha, creo que hay
que encontrar la forma de darle más corte y recuperación al medio campo, quizás
con un volante de marca al lado de Sosa y soltar más a Miljevic para que pueda
desenvolverse con más libertad junto a Baltazar Rodríguez, obviamente habría
que restarle un delantero a la ofensiva, sobre todo jugando de visitante como
va a ser este próximo viernes.
Respecto a Carboni da toda la sensación de ser como
esas personas que llegan a un lugar que no esperaban y se pregunta “que hago acá”,
pero esto lo digo porque se lo ve como un jugador que sabe dominar bien la
pelota, pero como que no encaja, no está rápido en las decisiones, como que le
cuesta enchufarse, pero no lo hago como una crítica porque hay que ver lo que
siente y como se siente en este fútbol, así que a esperar que se atreva a hacer
lo que lo llevó a ser convocado a la Selección mayor, para darle al equipo el
toque de calidad y jerarquía que todos esperamos.
Si bien fue un triunfo inesperado, no deja de ser una inyección anímica para un plantel
que se está recuperando de las
secuelas dejadas por las derrotas consecutivas de las primeras fechas por eso rescato
el mismo, porque ante un mal juego, un buen resultado ayuda a pensar mejor.
Objetivo: siempre ganar.
Vamos Racing Carajo! Vamos todos con Gustavo!
Hasta pronto.