La altura siempre complica, pero si además el campo de juego no ayuda todo se hace más difícil, asi y todo Racing se trajo un valioso triunfo de Sucre.
Había que reponerse del duro golpe sufrido en el
clásico y con un equipo formado por jugadores que no vienen haciéndolo de
titulares (salvo Cambeses y Martínez), en un campo de juego donde se jugaba a
los piques, porque era imposible saber para donde y a que altura salía la
pelota (me hizo recordar cuando era chico
y jugaba con la Pulpo de goma en el desparejo empedrado de mi cuadra),
Racing logró un triunfo importante porque estimula y alivia tensiones y permite
prepararse de otra manera para enfrentar a River el domingo, además ya no
tendrá que volver a jugar a tanta altura (Caracas no llega a los mil metros).
El partido es de un análisis difícil porque el mal estado
del campo de juego puede desvirtuar rendimientos, pero en mi modesta opinión
como hincha hay jugadores que realmente irritan, hacen enojar, algunos por
seguir demostrando que no están para hacerlo en primera, como “Nacho” Rodríguez
(por lo menos de marcador de punta) quien además comete un penal absurdo al
continuar agarrando al rival hasta caer y el otro es el chico Pizarro, que
siendo tan joven juega como displicente, sin esforzarse en correr o moverse tanto
para ir a pelear una pelota como para confundir a su marca, pero no, todo lo
hace caminando y cuando la recibe es como que se la quiere sacar de encima, lo
que realmente preocupa y además tranquilamente podría hacerlo por él algún delantero de la reserva.
Un caso llamativo es el de Colombo, quien ha tenido
muy buenos partidos haciendo el trabajo de Sosa pero tiene partidos como el de
ayer donde por momentos parece estar en otro lado porque comete errores
impensados como el del primer tiempo cuando siendo último hombre duda tanto para
dar un pase que se bloquea y finalmente la pierde por querer salir gambeteando,
generando una ocasión de gol para el rival que por suerte no se dio porque
Cambeses pudo salir rápido a tapar el remate de Santos.
De cualquier manera entiendo que la falta de aire y
el mal estado del campo contribuyeron a que no se pueda rescatar mucho desde el
juego, aun aceptando que Racing no lo venía bien, pero sin dudas esos
inconvenientes han afectado la respuesta física de sus integrantes.
Viendo eso y solo como una mera opinión de lo que vi
como hincha, creo que Cambeses fue de lo mejor porque estuvo rápido y muy seguro,
respondiendo con muy buenas tapadas, Pardo fue de menor a mayor y tuvo un
cierre salvador sobre la línea que evitó el empate sobre el final del partido, Zuculini
por su entrega y por sus trepadas al área hizo un buen partido, Forneris irregular
y con dudas en la marca, pero lo más destacado junto a Cambeses a mu gusto
estuvo en la gran mejoría de Martirena, quien volvió a convertir y parece estar
con más confianza, adaptándose mejor a la que parece será su nueva función y en
la ratificación del chico Sosa, quien siempre la pidió y con personalidad mostró
su calidad, habilidad y decisión como en el primer gol, la muy buena jugada
donde su remate fue a las manos del arquero y en la asistencia al uruguayo en
el segundo tanto.
Poco de “Maravilla” –de quien rescato su voluntad de
jugar a pesar de todo lo que provocó su picado penal- porque nunca se dio el
juego para él y realmente nada de un Vergara que teniendo condiciones para
hacerlo nunca se atrevió a encarar al marcador de este equipo tan modesto.
De los cambios entraron bien Cannavo, Conechny, “Totó”
Fernández y Zaracho, quienes lograron darle a Racing el tercer gol, después de
la salvada de Pardo sobre la línea.
Por último creo que ganarle al ahogo de la altura fue un desahogo para Racing, porque para ello se necesitaba algo
más que jugar bien, sobre todo para un
equipo venía de sufrir una derrota injusta en el clásico, que es de las que
dejan marca y había que ver como reaccionaba en su debut por la Copa Sudamericana
frente a Independiente Petrolero en Bolivia, sobre todo con muchos cambios, pero
con esfuerzo pudo salir airoso y el domingo deberá continuar buscando esa superación
física y mental para poder seguir estando entre los ocho y para lograrlo va a
necesitar mucho del apoyo de sus hinchas, algo que descarto porque la hinchada
siempre está y el aliento interminable nunca falta.
Así que vamos Racing Carajo! Vamos todos con
Gustavo!
Hasta pronto.