miércoles, 23 de mayo de 2018

La Libertadores exige jerarquía.

Terminó como una semana “trágica” por las 3 derrotas consecutivas, con la diferencia que en este último encuentro, Racing fue recuperando de a poco, después de esos veinte minutos iniciales donde no podía hacer pie y sobre todo en el segundo tiempo, la imagen de aquel equipo del “Chacho” que nos hizo ilusionar tanto.

Fue una pena desde ese punto de vista, no haber logrado el merecido empate, que lo hubiera ubicado a Racing ganador de la zona y eso de alguna manera cerraría de mejor manera este semestre, sin embargo no debemos dejar de lado que salvo ese comienzo donde creo que a muchos se nos cruzó por la cabeza que podía terminar con una goleada del Cruzeiro, se repuso anímicamente, pudo ganar confianza y lograr, sobre todo en la segunda parte tener un poco más de precisión y despliegue,  lo que le dio un mejor juego y más seguridad, achicando líneas y llevando a un equipo brasilero a no poder imponer su juego inicial.

Racing sufrió mucho en el comienzo por el mal funcionamiento de su medio campo, donde se muy erráticos en los primeros pases, especialmente Cardozo, Solari y el “Pulpo”, hacían que los contragolpes de Cruzeiro tomaran desarmada a una línea de fondo que tampoco tenía reacción, lo que trajo como resultado que en menos de diez minutos el equipo local puso a Racing al borde del precipicio con dos goles que fueron por sobre todo, dos golpes al corazón.

Pero de a poco Racing a través de que “Licha” López, decididamente de enganche y llevando la bandera de la recuperación, junto al siempre comprometido Centurión y la fuerza de Lautaro, pudo generar alguna jugada clara que con varios pases que lo fueron acercando al arco del equipo brasilero, como la de Solari, que pudo terminar en gol y fue córner o la de Soto con una pelota que cruza todo el área y nadie alcanza a tocar.

Eso demostraba que se podía salir de esa desorientación inicial, solo faltaba animarse, pero todo se reducía al buen trabajo de “nuestro capitán de tormentas” que es Lisandro López, quien esta vez se hizo dueño del equipo.

Y a los 27 minutos, Pillud habilita a Solari sobre la derecha, centro, Lisandro que la pelea y la pelota que cae llovida sobre la izquierda, donde Centurión de “bolea” la pone contra el palo derecho.

Descuento y un poco de aire para un Racing que estaba ahogado y que ahora comenzaba a hacerse dueño de la pelota y aunque el medio campo seguía con inconvenientes, pudo dominar gran parte de ese resto del tiempo y tanto es así que ante una escapada de Centurión casi la mete Lautaro, quien minutos después recibe de Solari en la mitad de cancha, domina y se la devuelve larga, para que el volante que había picado al vacío, quede mano a mano con Fabio, se la pique por arriba del cuerpo y cuando la pelota ya entraba pega en el palo y sale hacia adelante.

Hubiera sido casi la gloria para un equipo que necesitaba ese golpe anímico, aunque no dejó de ser un aliciente porque demostró que ellos atrás no eran tan seguros, aunque tampoco lo estaba Racing porque seguían las distracciones y en una contra sobre el final lo tuvo Cruzeiro, cuando Arrascaeta pica solo y enfrenta a Musso que en gran forma le quita la pelota de los pies.

El segundo tiempo comenzó con un Cruzeiro que buscaba sorprender nuevamente, pero ya no encontró a un Racing tan desarmado y aunque tuvo alguna con Sassa que volvió a encontrar un Musso atento y concentrado, no fue el del primer tiempo, tanto que sin ser profundo Racing paso a ser dominador de la mayor parte del segundo tiempo, poniendo a Cruzeiro en su campo y aquí se pudo ver una versión más parecida al Racing de Coudet que todos queremos, ya con Donatti más asentado, con un “Licha” de muy buen trabajo, a mi gusto el mejor, con un Centurión picante y con un Lautaro que dejaba el alma en cada pelota.

El empate lo tuvo Racing a través de una jugada de Centurión que después de un gran pique, desde la mitad de cancha, la quiso terminar él cuando podía haber habilitado a Martinez y el mismo “Centu” pudo volver a empatarlo de cabeza tras un centro de Pillud.

Después hubo un par de jugada más, como un centro de Mansilla que fue sacado al córner cuando Zaracho estaba para cabecear solo, pero no alcanzó para un empate que debió haber sido el resultado más justo.

Ahora es tiempo de Mundial, pero para Racing será el tiempo de replanteos y de cambios, porque para poder ganarla, la Libertadores exige jerarquía y a través de este semestre quedo en evidencia que solo cuenta con un grupo de jugadores que están a la altura de vestir esta camiseta, con los que apenas se puede formar un equipo titular y algo más, del cual se nos va un goleador, que a priori es irreemplazable.

La colocación final, debido a la diferencia de gol, ubica a Racing segundo, es decir con pocas posibilidades de enfrentar a equipos argentinos, lo que casi con seguridad deberá viajar a jugar al exterior en plazas difíciles, donde momentos de indecisión como los que vivió anoche en la cancha del Cruzeiro lo dejan afuera del torneo, por eso como hincha confío y espero que Milito y Coudet coincidan en las decisiones y sean lo más certeros posibles, en la elección de los refuerzos que se incorporen a este plantel.  

Hasta pronto.

jueves, 17 de mayo de 2018

Sarmiento “bochó” a Racing.


En mi comentario anterior le agradecía al “Chacho” por todo lo bueno que nos dio a través de un Racing que daba gusto verlo jugar, pero lo de  hoy lamentablemente tira por la borda casi todo lo bueno de su trabajo, porque no parecía un equipo de Coudet  y esta derrota raya casi en la deshonra deportiva, es humillante y sumada al partido anterior, nos presenta un final de semestre inesperado y doloroso para los hinchas académicos.

El bajísimo nivel de algunos jugadores marcan que no son solución para jugar más de un torneo al mismo tiempo y hoy quedó demostrado, frente a un rival que en todo momento lo superó en el juego y en la táctica, ganando la mayoría de las pelotas divididas y manejándola mejor cuando la tenía en su poder.

Es cierto que a veces se excedió en las marcas, cometiendo infracciones fuertes, pero en general fue más claro y efectivo que Racing, que hará que el pase a octavos quede totalmente opacado.

No es que no se puede perder con un rival de menor jerarquía, la que hoy no se pudo observar, porque dio la sensación de que Racing además del mal juego y de los pases que parecían hechos por el enemigo, no puso todo lo que hay que poner y a medida que pasaba el tiempo aparecieron los nervios y todo empeoró, ante un Sarmiento que se jugaba todo en cada pelota disputada y que cuando la tuvo siempre trató de jugarla con criterio.

Esto involucra a todos y obviamente a Coudet por ser el responsable, pero hay algo importante, el equipo ya venía decayendo en su juego por motivos de lesiones y de falta de recuperación de los jugadores como Neri Cardozo, que no tiene nada que ver con el que arribó desde México y el “Pulpo” González, que tampoco se entiende su falta de ritmo, pero también Lautaro y Centurión, que si bien se esforzaron todo el encuentro, han decaído en confianza,

Creo que la selección le afecto anímicamente a Lautaro, porque desde que volvió de la gira, aunque deja todo en la cancha y sufre como el que más, gana menos en sus duelos personales y viene resolviendo mal, mientras que a Centurión, en un caso totalmente distinto, pudo también haberlo sacado un poco de su concentración, aunque en honor a la verdad, sigue siendo el único que podía llegar a realizar alguna jugada distinta, por eso lo buscaban todos sus compañeros, pero también sus rivales quienes desde el primer instante trataron de no darle espacios y no dejarlo pensar, y cuando se les escapaba, ahí si le daban…pero de lo lindo.

Contrariamente a los de Racing, todo se multiplicaba para bien en cada jugador de Sarmiento y se dieron cuenta que su rival era vulnerable, la confianza creció de tal manera que llegaron al gol y aún con un hombre menos nunca dejaron de tratar bien la pelota.

Esta noche Sarmiento “bochó” a Racing, porque fue un equipo que no tuvo respuestas de ningún tipo, se mostró confuso, sin ideas, sin juego y sin fuerza anímica.

Hoy creo que es una bendición que esto se termine, aunque no será nada fácil digerir este final, porque este golpe es peor que el de Colón, aún haciendo un buen partido con Cruzeiro, que en realidad ya no interesa tanto, no digo que no sería bueno ganar, pero ser primero o segundo prácticamente da igual en la Libertadores.

Hasta pronto.

lunes, 14 de mayo de 2018

Gracias “Chacho”!

Que si tengo bronca por no entrar a la Libertadores…
No. Me da lástima, pero no tengo bronca.
Porque a esta temporada hay que dividirla en dos.
Antes y después de la llegada de Coudet.
Porque si no, nos estamos equivocando en la apreciación.
Hace diez días atrás no estábamos ni en la Sudamericana.
Pero entre triunfos y resultados que no esperábamos, se nos abrió una gran chance.
Y hoy, un resultado que no estaba en los planes, nos hizo perderla.
El fútbol es así.
Dolió perder ante Colón y de locales.
Porque era casi seguro que en Cilindro y con toda la gente, podíamos sacar este partido adelante.
Pero perdimos en el resultado porque perdimos en las dos áreas y por momentos también el medio campo.
Colón vino a hacer su trabajo con una fuerte y segura defensa, volantes que saben jugar  y delanteros rápidos, que estaban preparados y al acecho, sabiendo que Racing iba a a salir a comérselo crudo desde el vamos.
Y así fue, incluso con la suerte de lograr un gol al minutos cuando Barbieri cabecea un tiro de esquina, la pelota pega en Ortiz y descoloca a Dominguez.
Gol que auguraba una noche distinta.
Pero algo no andaba bien.
La defensa estaba insegura, el medio no retrocedía bien y dejaba muchos espacios para que un jugador como Alan Ruiz pudiera tener espacio y tiempo para pensar, lo que era peligroso y además con un Bastía que parece no envejecer nunca.
Es evidente que Meli no es Nery Dominguez y entonces no se coloca entre los dos centrales, se desordena, por lo que la línea de fondo quedaba expuesta ante tanto espacio libre y ante delanteros muy veloces y bastante hábiles.
El partido se veía con un Racing que quería atacar con mucha gente, pero que se mostraba desordenado cuando perdía la pelota y los sabaleros sabían que hacer cuando la recuperaban.
Así y todo y dentro de esa especie de “barullo” que parecía el partido, “Licha” pone la pausa y habilita en gran forma  a Centurión que pisa el área, llega al fondo y en lugar de asistir a sus compañeros, lo quiere definir él pero la saca el arquero.
Que se le puede decir a quien viene siendo el que genera casi todas las jugadas de gol.
Nada, y como contrapartida, contragolpe de Colón, donde Alan Ruiz habilita a  Estigarribia y este somete a Musso.
Empate y a remarla, aunque no con angustia, porque el empate igual nos posicionaba en la Libertadores.
Al rato se Lautaro recibe y encara hacia el arco y su remate es desviado por el arquero Dominguez.
Todo era intenso pero desordenado, pero no hay dudas que desde que los Neri/y no volvieron a funcionar bien el juego fue desapareciendo.
A los 17 minutos quizás la mejor jugada de Racing, que arranca desde el medio campo, con Meli para Zaracho, apertura sobre la derecha a “Licha” que levanta el centro sobre la izquierda para que Centurión  la baje de cabeza para el “Pulpo” a un metro de la línea del arco y era gol…pero no. González la manda sobre el travesaño.
Increíble, pero cierto!
Aunque Ud. no lo crea!...como aquella vieja y famosa frase.
Racing fallaba mucho y daba ventajas, como la de Meli que salva Musso, hoy quizás lo único rescatable.
Planchazo de Centurión que se salva de la roja, pero se lesiona Licha que venía jugando bien y entra Cuadra, extraño cambio por su larga inactividad cuando estaba Neri Cardozo.
Pero cerca del final, faltando menos de diez minutos, sucedió lo peor.
Alán Ruiz recoge un rechazo y mete una pelota larga para Bernardi.
La defensa mal parada le mira el número, pero Musso atento, vuelve a salvar tapándole el disparo, con tanta “Meli” suerte, que rebota en el volante académico y se mete en el arco.
Esto encegueció más a Racing, que terminó el primer tiempo con un resultado negativo que no esperaba.
La segunda parte presentó un nuevo cambio, Solari reemplaza a Saravia con algunos problemas.
Y la cosa comenzó bastante bien, justamente por el lado de Augusto.
Ya Colón solo esperaba algún que otro descuido de Racing para dar el zarpazo.
Pero Racing que arrinconó al equipo santafesino, no tuvo claridad.
No terminó nunca bien un ataque y termino tirando malos centros para lucimiento de Domínguez y sus centrales, que despejaban todo lo que caía en el área.
Era inútil el esfuerzo, porque no había juego y se perdían pelotas fáciles en cualquier lugar de la cancha, lo que denunciaba un claro bajo nivel de la mayoría de sus jugadores.
A mi gusto y con todo respeto, creo que salvo Musso, de buen trabajo, algo de Centurión en la primera parte sobre todo, de “Licha” mientras estuvo en cancha y podría decir de Solari, aunque fue de mayor a menor y término confundido como todos, los demás, pero especialmente el “Pulpo”, Zaracho, Cuadra y Lautaro, estuvieron desconocidos en un partido para olvidar, en una noche que soñabamos con otro final.
Colón lograba pocos contragolpes pero cada uno era una puñalada que hería y la última fue profunda, cuando Correa encara cerca del área con cuatro jugadores de Racing delante, pero igual se las ingenia para dejarlos desairados y conseguir el definitivo tercer gol.
Pero aunque da mucha tristeza, no es para desesperar, porque con una mano en el corazón, salvo esta semana, nunca tuvimos la posibilidad de poder clasificar a la Copa máxima.
Así y todo estamos en la Sudamericana, con la esperanza que también nos da la Copa Argentina para poder alcanzar ese objetivo mayor.
Así que más que tirarnos de los pelos por esta oportunidad perdida, hay que agradecer la llegada de Coudet al club por eso yo digo: gracias “Chacho”!.
Por habernos cambiado el ánimo a muchos hinchas de Racing.
Por habernos entregado la posibilidad de ver un equipo que sabe lo que quiere y que nos aleja de las angustias.
Por saber que salimos a ganar todos los partidos.
Ahora y a pesar de tener muchos lesionados, hay que ganar el primer partido de la Copa Argentina y después pelear a muerte el primer puesto de la zona frente a Cruzeiro.
Con lo que tengamos, pero siempre respetando la idea que este semestre a los hinchas, nos hizo sonreír la mayoría de las veces.

Hasta pronto.

miércoles, 9 de mayo de 2018

“Licha” y “Centu” mantuvieron la llama del triunfo encendida.

En un primer tiempo donde Racing fue absoluto dominador, aún sin llegar a imponer su juego vistoso, intenso y profundo, pudo irse al descanso con por lo menos un par de goles a favor.

Uno pudo haber sido cuando Lisandro desborda por derecha y su centro le da a Centurión la posibilidad de definir de taco, pero lo tapa bien el arquero y el otro cuando Aquino le comete penal a “Licha” López, cuando éste lo elude, pero insólitamente Baliño no lo cobra.

Dos situaciones que pudieron tranquilamente darle a Racing esa ventaja, ante un Arsenal que no molestó nunca a García, esto sin contar la jugada que por un error de la última línea de Arsenal, se va solo Lautaro Martínez, pero busca dársela a Lisandro con un taco y la pelota se frena por la cancha, desperdiciando otra gran oportunidad.

Había que ganar obviamente y sobretodo frente a un rival ya descendido, pero desde el vamos hubo inconvenientes, porque a los pocos minutos se lesiona Domínguez, reemplazado por un Meli, que por suerte comienza a dar señales de recuperación sostenida.

Se nota cierto cansancio físico en el equipo, porque no tuvo esos movimientos, esa presión y esa potencia que arrollaba a sus rivales, es como que ha bajado un cambio en el ritmo y si a eso le sumamos que por ejemplo, Neri Cardozo desde que regresó de la lesión sigue errático con la pelota y sin mostrar esa permanente movilidad y de alguna manera, Racing perdía los dos jugadores que manejaban el ritmo del equipo, uno por lesión y otro porque no encuentra su nivel, pero tuvo en Lisandro López y en Centurión, dos hombres que con personalidad y con carácter, llevaron al equipo a la búsqueda del triunfo anhelado.

A ellos hay que sumarle a Zaracho que si bien no tuvo el brillo de otros encuentros, no escatimó esfuerzo, a Lautaro,  que por momentos parece "bajoneado", quizás por el “manoseo” de la Selección, pero siempre hace pesar su categoría de jugador, que confirmó en el segundo gol, a Saravia que mantiene su nivel de juego y a Soto que sigue confiando en sus cualidades, aunque debe finalizar mejor las jugadas.

En tanto Barbieri estuvo más asentado aunque tuvo un error infantil, mientras a Piovi se lo vio acelerado e inseguro.

Al comienzo del segundo tiempo, un buen pase de Cardozo, lo deja solo a Centurión sobre la izquierda, pero en lugar de asistir a Lautaro, decidió la personal y la pelota fue débilmente a las manos del arquero.

Pero a los 12 minutos tiro de esquina para Racing, centro de Centurión que supera arquero y defensor,  para que Lisandro, sobre el segundo palo, la clave de cabeza, gol y justicia, que debería hacer salir a Arsenal y darle más espacios a la Academia.

Mejoraba Zaracho en su juego, ya acompañaba más en ofensiva,  pero Racing mostraba síntomas de agotamiento y la cancha pesada no ayudaba, incluso hay una jugada en que Lautaro corre una pelota sobre la izquierda,  pero como “ahogado” queda doblado del cansancio, eso le daba al rival la posibilidad de generar alguna que otra réplica, por lo que  Coudet manda al “Pulpo” González a la cancha en lugar de Nery Cardozo, para tratar de tener un poco más la pelota y manejar mejor los tiempos.

Racing ya no era el dueño de la tenencia y el partido se fue dividiendo  un poco más, lo que le dio al equipo de Sarandí, la posibilidad de tirar algunos centros sobre el arco de García, que si bien no tuvo tanto trabajo, dudó en un par de oportunidades y en una de ellas la pelota pegó milagrosamente en el poste.

A los 30 minutos, por lesión de Barbieri, el “Chacho” debió recurrir a  Donatti a quien cuidaba, porque son muchos los jugadores tocados y que ya muestran síntomas de agotamiento en su andar

Después de sufrir alguna que otra jugada de Arsenal, Racing tiene un tiro libre en la puerta del área, y aunque era lógico que Donatti  lo pateara,  sorprendió Lautaro Martínez con un disparo que pasó muy cerca del ángulo superior izquierdo del arco.

Y sobre el final, González que mejoró su nivel anterior, lleva una pelota hasta cerca del área rival para meterla en forma excelente para Lautaro que entrando al área le rompe el arco a Aquino y de esa manera marcar su esperado gol, que alimenta su espíritu, que hace feliz a sus compañeros y a todos los hinchas académicos, que si bien estábamos tranquilos, un gol no era una ventaja definitiva.

A pesar de las lesiones y el cansancio,  “Licha” y “Centu” mantuvieron la llama del triunfo encendida, contagiando al resto e indicándoles el camino, que lo sigue acercando al objetivo buscado y que aunque depende de otros resultados, solo hay que ganarle a Colón y esperar, porque nada está perdido.

Hasta pronto.

lunes, 7 de mayo de 2018

Por un instante, Donatti fue Ruben Paz


Con la felicidad de haber logrado el ansiado pase a octavos, Racing fue al Estadio Único de La Plata, a buscar el primer triunfo de los tres partidos que restan en la Superliga para intentar llegar a clasificarse a la Libertadores del próximo año, en un lamentable campo de juego, que realmente daba pena por la cantidad de pozos que tenía, los que además de  no permitir jugar bien a los equipos, podían haber sido causa de lesiones.

El equipo, con algunas variantes, intentó desde el primer momento sostener la idea del “Chacho” y lo consiguió en ese buen primer tiempo jugado frente a un Estudiantes que no venía bien , pero que esperaba ante Racing romper su racha negativa, pero salvo un cabezazo de Schunke que pegó en el travesaño, los arqueros la pasaban bastante tranquilos.

Racing se fue acomodando y fue dominando el partido, con buenas actuaciones de Donatti, líder absoluto de la defensa, de Meli, ya no tan discutido y volviendo a cumplir una buena tarea y Zaracho, que entiendo y a mi gusto, no debería salir del equipo.

A todo esto Barbieri, con el “flaco” al lado  se iba asentando, aunque a veces comete infracciones innecesarias, pero a Solari le incomodaba la izquierda y el “ Pulpo” parecía que ir a otro ritmo, arriba Lautaro se aguantaba  la fuerte marca de la defensa de Estudiantes, con la esperanza de que pudiera llegarle alguna pelota limpia, mientras Mansilla alternaba buenas y malas, porque comenzaba las jugadas en gran forma pero no les daba buen final, siendo lo mejor suyo en ese primer tiempo, un disparo desde una posición parecida a la que le hizo el gol a Rosario, que Andújar pudo desviar.

Y en un  córner a favor del equipo platense, recibe el rechazo de la defensa Mansilla, que descarga para Zaracho sobre la izquierda, en excelente forma habilita a Solari, sobre la derecha, su posición natural, quien pisando el área realiza una maniobra digna de ser destacada, desaira a su marcador y mete la pelota paralela al arco, entre la defensa y Andújar para que Martínez, veloz y preciso, la punteara al gol ante la sorpresa del arquero.

Este gol acrecentó el dominio de Racing y puso más que nervioso a Estudiantes, que solo trataba de llegar por medio de una pelota parada y cuando nadie lo esperaba, Solari, va a buscar una pelota en altura y su pie toca a Sánchez en el pecho, desde mi punto de vista sin intención alguna porque no va con “planchazo”, y se gana una tarjeta roja, que comienza a condicionar al equipo.

El partido se iba calentando por la reacción de los hinchas para con su técnico y eso lo llevó a Estudiantes a meter más y a tratar de llegar con centros al arco de un Musso que hoy salvo esa pifia al rechazar, quizás por el piso de la cancha, se mostró muy seguro.

Era evidente que el clima en el Estadio único no era el mejor para el “Pincha” lo que llevó a Estudiantes a irse con todo hacia el arco académico, llenado de centros, corners y pelota aéreas el área de Musso, que respondió cada vez mejor.

Pero a los diez minutos, infracción fuerte a Lautaro y tiro libre a favor de Racing cerca del área rival. Donatti frente a la pelota y gran barrera por delante. Pensé que el “flaco” que le iba a pegar fuerte al palo de Andujar, pero sorprendió con un gol sobre la barrera, que dejó al arquero sin poder intervenir. Sí, por un instante, Donatti fue Ruben Paz.

Golazo y explosión de alegría, porque fue como volver a respirar después de estar casi ahogado y en un momento donde Racing había perdido su postura al quedarse con diez , llegó este alivio que enloqueció más a Estudiantes pero que le permitió defender con más tranquilidad, aún dentro de un gran nerviosismo.

Poco después se produce el cambio de Sigali por Donatti, desacierto que seguramente pensamos muchos y que el “Chacho” Coudet tuvo la franqueza de hacerse cargo de su errónea decisión, al enviar a la cancha, a un jugador que estuvo a punto de no jugar y que fue llamado a la concentración a último momento.

Ya había entrado Neri Cardozo por Mansilla, pero no pudo meterse en un partido donde todo el esfuerzo pasó a ser destinado a parar a un Estudiantes que aunque desordenado, volcaba mucha gente en ataque para tratar de descontar y lo logra en un descuido de Pillud, a quien le ganan la espalda para iniciar la jugada previa al gol de Pavone.

A  los pocos minutos , Sigali tuvo que dejar la cancha y en su reemplazo entró Domínguez para ubicarse en su posición habitual, lo que llevó al “Pulpo” a la saga central.

El equipo ya estaba más preocupado por defender que atacar y trató de conservar la ventaja  de un gol que tenía con la desventaja de tener un jugador menos.

Aquí destaco la buena tarea de Musso y el esfuerzo de todos para que Estudiantes no tuviera la oportunidad de empatar, pero era evidente que Racing no podía generar alguna réplica importante porque se perdía muy rápido la pelota o se rechazaba largo tratando de que alguna le llegara a un solitario Lautaro, que solo recibía duras infracciones, muchas de ellas ignoradas por el árbitro.

A 5 minutos del final y en una jugada intrascendente, dudan De Sábato y Andújar, y el central la rechaza mal hacia un costado, que la gana Zaracho con velocidad y picardía, entra al área y su remate de zurda pega en el primer palo, el rebote lo toma otro jugador de Racing que habilita a Lautaro solo en el medio del área, pero le pega mal a la pelota y se va junto a un palo.

Después los minutos parecían horas, hubo protestas por una mano de Piovi totalmente casual, ya que le pica mal por el piso y le pega en la mano que no busca la pelota y hubo un empujón de  Schunke a Lautaro en el área chica, penal que el árbitro ignoró estando a dos metros de ellos.

Mientras Andújar fue a buscar el cabezazo heroico, queriendo emular a Bossio, Racing terminó aguantando bien un partido que nos reconforta, no por lo bien jugado, sino porque nos permite seguir soñando con clasificar a las copas del próximo año.

Hasta pronto.

viernes, 4 de mayo de 2018

Cuando pensábamos que éramos punto… ¡Donatti gritó banca!


Con la “mochila” mental de no haber ganado un partido muy accesible ante Vasco da Gama, Racing entró a jugar el partido que iba a decidir si anoche se aseguraba la clasificación, porque aunque con un empate casi seguro lo lograba, lo mejor era definirlo en el Cilindro.

Pero ante esta Universidad de Chile, que según contaban venía con muchos problemas, las cosas no comenzaron bien, porque Racing no mostraba esa seguridad y esa intensidad, como lo hizo ante los brasileños en casa y porque el equipo chileno lucía mejor de lo que se esperaba, generándole algunos problemas, primero resueltos por Musso y después por los centrales, que pudieron enmendar un error que pudo costar un gol, al distraerse en el círculo central y permitiendo que el delantero de la “U” los sorprendiera en una pelota larga, que por suerte terminó enredándose con ella.

Esa primera parte del encuentro vimos a un equipo que intentaba hacerse dueño de la pelota, pero que fallaba demasiado en los pases y en la recuperación, algo que se notaba especialmente en dos jugadores que, desde que reaparecieron, siguen sin encontrar su mejor versión y me refiero a el “Pulpo” González y Neri Cardozo a quienes vi lentos e imprecisos, especialmente este último, lejos del aquel jugador con ritmo de ida y vuelta y exactitud en sus asistencias que nos hizo admirarlo.

Con ellos en cancha, en los últimos partidos Racing perdió un alto grado de juego y de esa intensidad a la que nos tenía acostumbrado este equipo del “Chacho”, solamente Domínguez que sigue siendo el eje del buen juego, seguía a muy buen nivel con la ayuda de un Centurión, que si bien no estaba muy fino, siempre será el jugador que puede cambiar el partido, por eso es buscado constantemente, como lo hizo Beausejour al minuto de juego cuando lo levanta por el aire.

El árbitro, bien gracias.

Racing tenía problemas en el retroceso, que le daban a la Universidad espacios para que sus volantes y delanteros llegaran al arco de Musso, no solo por el medio, sino a espaldas de Saravia y Soto, quienes quedaban a media agua cuando Racing perdía la pelota en intentos ofensivos que no se concretaban, tanto así que recién a los 30 minutos pudimos ver a Lautaro patear al arco desde afuera que exigió al arquero De Paul.

Los cambios se veían venir y estaban en la cabeza de todos, los que por suerte se dieron antes de comenzar el segundo tiempo, donde Zaracho y Solari, reemplazaron justamente a los dos volantes, que espero puedan recuperar su nivel lo antes posible porque sobre todo Cardozo le aportaba al equipo otro ritmo en el juego y sobre todo en sus pases que eran muy precisos.

Esos cambios más alguna indicación de Coudet, le cambiaron la actitud al equipo, que desde el inicio de esa segunda mitad fue a buscar el triunfo, acorralando a la Universidad de Chile ahora sí más adelantado en el campo y con esa paciencia que a los hinchas muchas veces nos impacienta.

De a poco fue arrinconando contra su arco a la “U”, que ya no tenía tanto espacio como para generar alguna jugada de peligro, salvo con alguna pelota larga que podía sorprender a la línea de fondo que ya jugaba cerca del círculo central, pero hoy Racing cuenta con dos zagueros centrales que tienen personalidad y sapiencia, que incluso quedan en muchos momentos del partido en un mano a mano con jugadores rivales y saben salir airosos.

Hoy al trabajo correcto de Saravia, hay que sumarle también la muy buena tarea de Soto, que con esa innegable serenidad que muestra para pedirla siempre y tratar de ser salida, le agregó más seguridad a la hora de defender, incluso como último hombre en alguna pelota parada o tiro de esquina a favor.

Zaracho ya distribuía mejor y Solari preocupaba más por la derecha, cosa que obligó a Beausejour y Cía. a quedarse más cerca de su arquero De Paul.

También fue creciendo el trabajo de “Licha” López, más cerca de los volantes, mientras Lautaro que tuvo chispazos, mantuvo su entrega buscando su gol, pero era Centurión el que “calentaba” el ambiente con su actitud y su permanente intento de imponer su habilidad para desequilibrar, convirtiéndolo en el jugador más buscado por todos los rivales para tratar de hacerlo reaccionar.

Los centrales ya se sumaban al ataque, y faltando 10 minutos, Donatti inicia un avance desde el medio campo, combina con Centu sobre la izquierda, quien engancha hacia adentro y se la  devuelve al borde de la medialuna del área, para que el “flaco” le meta un “fierrazo”, que vence al arquero, pega en el palo derecho del mismo para introducirse en el arco y cuando pensábamos que éramos punto… ¡Donatti gritó banca!

Sí, porque creo que en ese momento ya veíamos con cierto conformismo un empate, punto que también podía darnos la clasificación, pero cuando este “capo” de la defensa convirtió el gol fue como recuperar el aliento para gritar con ganas ese gol que desató la locura en los hinchas, en el cuerpo técnico y en los jugadores, especialmente en Centurión, quien no encontró mejor forma de devolver las agresiones sufridas, que gritándole el gol en la cara a Reyes, quien ya lo había castigado duramente en Santiago y siguió haciéndolo en Avellaneda, una acción que podrá ser señalada como provocativa, pero sin querer justificarlo, digo que que habría que ser un poco necio para no entender que no se puede recibir golpes desde el primer instante como los que“aguanta” él,  sin tener algún momento de desahogo y el instante elegido por “Ricky” fue ese, que llevó al jugador chileno a darle un golpe, motivo por el cual fue expulsado.

Un gol que nos dio el triunfo y el pase a octavos, y que le permite a Racing dedicarse totalmente a los tres últimos encuentros de la Superliga, con el objetivo de entrar a una de las Copas, si es posible a la Libertadores del 2019, para después, por último, viajar a Brasil para enfrentar a Cruzeiro, pero ya con la tranquilidad de haber pasado a la próxima fase. 

Hasta pronto.