jueves, 14 de mayo de 2026

Los árbitros saben que cobrar, pero el VAR decide para que equipo.

Antes que nada quiero separar los dos temas, porque siento que los rosarinos están confundiendo lo que los hinchas de Racing criticamos y cuestionamos.

Nadie niega los  merecimientos de Rosario Central  porque jugó mucho mejor, solo ponemos el ojo en  las decisiones que le fueron facilitando el trámite, porque hasta el momento de la expulsión de “Maravilla” Martinez el partido estaba igualado y si bien Racing lo único que hacía era defenderse, eso forma parte del juego, sin embargo sabían que quitándole al goleador no solo lo dejaba con un hombre menos, sino que le sacaban su molesta presencia a la defensa rosarina. 

Pero Herrera con toda su sabiduría, (supongo que por eso va al Mundial) ve bien que lo de Martínez es nada más que un movimiento para sacarse de encima a Coronel y lo amonesta,  sin embargo rápidamente se deja convencer por el VAR, “ Tribunal Supremo del fútbol”, porque que busca imponer justicia  como si tuviera la correcta interpretación de la ley en la jugada y entonces este tan excelente árbitro para la AFA, a mi gusto mediocre y soberbio, debería haber defendido lo que sancionó, pero solo se limitó a decir esta bien lo que le indicaron “sus superiores”. Es decir, los árbitros saben que cobrar, pero el VAR decide para que equipo.

Nada que reprochar al equipo en cuanto a la actitud en  un partido donde sobre todo en el primer tiempo supo esperar al local que era  bien controlado por la defensa y un medio campo  ayudado por sus  laterales, sobre todo presionando bien a los que generaban juego,  especialmente a Di María, mientras que los de arriba arriba estaban sometidos a las fuertes marcas, a las que respondían también.

Pero aunque lde fútbol tuvo muy poco sobre el final de la etapa, Zaracho, de buen partido, inicia una jugada que le llega a “Maravilla”, quien desde la izquierda alcanza a la poner la pelota paralela al arco en el área chica y por  la derecha llega él sorprendiendo a toda la defensa rosarina y  con un fuerte remate entre las piernas de Ledesma, convierte el gol que le daba  el triunfo transitorio a  Racing.

Pero esa ventaja no hizo mejorar al equipo en el segundo tiempo y Central comenzó a llegar con más frecuencia al arco de Cambeses, quien se fue agigantando hasta parecer imbatible, pero Di María ya entraba más en juego y Copetti con sus movimientos le traía problemas a la defensa y después de un gol de Veliz, anulado por posición adelantada, el VAR tardo más de cinco minutos en resolverlo, como si tramaran alguna venganza y después de tanto tiempo de idas y vueltas Herrera termina amonestando al arquero académico, como si hubiera sido el el causante de las demora, estaba decidido que se jugaba en un plano inclinado hacia el arco de Racing y entre luchas y discusiones el empate no tardó en llegar de un tiro de esquina donde tres jugadores no pueden anticiparse a Ávila.

Pero el tiempo pasaba y Racing a la expectativa aguantaba esperando sorprender, pero había que cambiar la historia del partido y 10 minutos mas tarde llega la expulsión de Martínez, a quien siempre van a buscar porque saben que le gusta la disputa, la lucha física, porque es su naturaleza, pero con todo respeto porque no soy nadie para darle consejos, debe buscar otra forma de responder a todos esos empujones, quizás hasta dejándose caer, no responder siempre porque ya se ha hecho carne en sus rivales y los árbitros lo toman de punto, porque para ellos es un candidato a la expulsión fácil. 

Y hubo chiquitas como en La Plata y otras más importantes que se ignoraron, como el manotazo de Coronel en la cara de Rojas o  la primera e injusta tarjeta a Di Césare, -en la jugada anterior Giménez le hace lo mismo al marcador de punta, pero se desentendió de la misma cobrando lateral-, amarilla que terminó condicionando al central de Racing quien es expulsado en el alargue por una nueva amarilla. 

Es cierto que todo era de Central,  pero las expulsiones crucificaron a un Racing que con nueve jugadores, la mayoría extenuados, defendía como podía  y en un corto rechazo de Sosa, Copetti remata cruzado y la pelota entra besando el palo derecho, lejos del alcance del gigantesco Cambeses.  

El árbitro y un VAR injusto llevaron a Diego Milito a realizar fuertes declaraciones, que como hincha me parecen bien hechas, así de frente y sin tapujos, porque lo que siente él  es lo que sentimos nosotros, solo  espero que no sean palabras al viento, porque lo que viene va a tener devoluciones más fuertes y hay que estar preparado.

El jueves hay que dejar la piel con Caracas, hay que llevárselo puesto desde el vamos, sabiendo que el aliento no estará en las tribunas, estará en sus corazones.

VAMOS RACING CARAJO, VAMOS MUCHACHOS, VAMOS GUSTAVO!

Hasta  pronto.