Racing logró un triunfazo ante el encumbrado Belgrano y comienza a pelear la punta de la tabla zonal.
Con una formación que sorprendió, Racing no comenzó bien el encuentro, porque no podía tener la pelota, solo se limitaba a rechazarla o enviarle pelotazos al solitario Solari, que no estaba para pelear cuerpo a cuerpo con los centrales de Belgrano.
Martirena por la derecha y Conechny por la izquierda estaban dedicados mas a ayudar en la marca que a pensar en colaborar con Solari, porque a Sosa y a “Totó” Fernández les costaba recuperar y además perdían las pocas que disputaban y en la línea de fondo se notaba cierta distracción entre los centrales porque al jugar muy abiertos “Uvita” era una clara opción a escapárseles, como sucedió en la primer jugada y que por suerte definió mal.
De a poco la defensa de Racing se fue acomodando mejor, con un Cannavo que realmente es un hallazgo y me sorprende porque marca muy bien, tiene presencia y siempre está atento, con un Di Césare que se ha transformado en el mejor central del equipo muy bien acompañado por Rojo, quien en sus intervenciones mostraba su jerarquía y por el recientemente convocado por Scaloni a la Selección, Gabriel Rojas.
Ellos fueron respaldando a un medio campo que comenzaba a darle mejor destino a la pelota y cerca de la media hora Racing llega a ponerse en ventaja en una jugada que tuvo una muy buena sucesión de pases, el último fue de Cocnechny para “Totó entrando por la izquierda al área, donde domina y con un gran remate de derecha la pone cruzada al segundo palo. Más que gol… GOLAZO!!!
Belgrano fue por el empate y en un tiro libre desde la zona izquierda después de un rechazo hay una remate que accidentalmente pega en la mano de Solari y si bien Merlos no lo cobra, el VAR le hace tomar otra decisión, pero Cambeses vuelve a convertirse en héroe al atajarle el penal a “Uvita” Fernández y así Racing pudo irse al descanso con la ventaja en el marcador.
El segundo tiempo comienza sin cambios y Racing seguía en esa postura de esperar y en el afán de tener la pelota haciéndola circular en defensa, Marcos Rojo, (que en su buen primer tiempo había tenido un error por querer salir gambeteando entre tres rivales en el área sobre el final del mismo), intenta salir jugando con un pase al centro de la cancha, buscando a Zuculini, quien es anticipado por Vázquez para comenzar la jugada que termina en el gol del empate, totalmente inesperado porque Belgrano había bajado notablemente su producción.
Era un golpe duro para este Racing lo que ocasionó el cambio de Zuculini (con una molestia) por Forneris y “Maravilla” Martinez por Solari, para ir a buscar más opciones en la ofensiva y a los 15 de un tiro libre ejecutado por Rojas, cruzado desde la izquierda al segundo palo, Sosa de cabeza la mete al primero donde arremete Di Césare para cabecearla a la red y conseguir el tanto que le daba el triunfo transitorio.
Esto si anímicamente afectó al equipo cordobés, porque veía que este Racing de Costas si bien no tenía mucho juego bonito, había recuperado el alma de aquel equipo del 2024, es decir la confianza y la intensidad que lo llevaban a sobreponerse a los momentos negativos del partido y aunque parezca mentira podía haber goleado porque en esa segunda parte el equipo creció a través de un mejor Sosa, un esforzado y positivo Conechny, un más animado Martirtena, un “Toto” Fernández que se va ganando la titularidad sumados a un Forneris que muestra mucha personalidad (creo merece ser tenido en cuenta más seguido) y un Maravilla que hacía sentir su presencia.
Y así fue que llegaron dos ocasiones muy propicias, la primera tras un gran remate de Martirena que rechaza el arquero y le queda a Conechny, que solo ante Cardozo remata al cuerpo del mismo y posteriormente un gran centro del uruguayo es conectado de cabeza por “Maravilla” pero el travesaño le niega el gol.
Belgrano hacía muchos cambios pero ya no era el del primer tiempo y solo Zelarrayán podía complicar a Racing, como pasó a pocos minutos del final, pero nuevamente Cambeses, de lo mejor del encuentro, respondió en gran forma, desviando su remate.
El tiempo suplementario lo que hizo fue agregar nervios y discusiones a este difícil partido, hasta que el pitazo final nos trajo felicidad a todos, especialmente a Gustavo Costas, porque él sabe que además del esfuerzo y la entrega que le brindan sus jugadores la fe mueve a su Racing (*) y eso lleva al equipo a superar obstáculos que a veces parecen imposibles.
Ahora hay que prepararse para la semana más importantes del semestre, por lo que en el partido por la Copa Argentina, habría que cuidar algunos jugadores, sin olvidar que hay que ganar.
Vamos Racing Carajo! Vamos todos con Gustavo!
(*) Parafraseando con la expresión bíblica "La fe mueve montañas".
Hasta
pronto.