Tercera derrota consecutiva ante Tigre de un Racing que no tiene respuestas físicas ni futbolísticas.
“En
mi comentario anterior del día jueves 28, expresaba que Racing por los motivos
que ahí detallaba, me parecía que debía volver a las fuentes, es decir a la
línea de tres” y bueno realmente eso pasó, pero le
faltó lo más importante, intensidad, actitud, presión alta, concentración… nada
de eso pasó porque el equipo no arranca, se lo ve como sin reacción ante
rivales que lo anticipan siempre y los superan en velocidad, marcando una
diferencia física notable.
En el primer tiempo con pelotazos largos sobre la
línea de fondo de Racing el jugador Romero (podría agregar a Russo), complicó a
la defensa, esa simple táctica de Dabove lo llevó a conseguir el gol sobre el
final del mismo.
Era increíble ver que cuando salía el pelotazo desde
el fondo de Tigre, los defensores de
Racing se paraban todos en una misma línea al igual que los dos
delanteros rivales, quienes solo esperaban que la pelota los supere para girar
y encarar directamente a Cambeses (Reflexión como futbolero): si hay menor
velocidad y reacción sobre los dos delanteros tendrían que ir dos de los tres
defensores hombre a hombre y tercero jugar libre unos metros más atrás), solo
había que mirar como marcaban a “Maravilla” Martínez, no lo dejaban respirar.
Racing en esa primera mitad parecía un equipo sin
confianza, casi diría atemorizado, como jugando a empatar y terminó dando ventajas
en todos los sectores por su lentitud y
entonces cada pelota larga de Tigre era un problema para los centrales y para
un Sosa realmente desconocido, a lo que se le sumaban Martirena errático y
peleado con la pelota en los centros y decisiones, Rojas que no llegaba a
concretar ninguna jugada, Miljevic incómodo, que no agarraba la pelota pero
además no marcaba, Zuculini sin respuestas en esa posición, adelante Carboni estuvo
un poquito másen contacto con la pelota
y tuvo algunas buenas intenciones de pase, mientras Solari y “Maravilla” eran
totalmente absorbidos por las marcas férreas de los defensores y fueron pocas
las llegadas pero en todas parecieron ponerse de acuerdo para enviarla lo más
lejos posible del arco de Zenobio.
En el segundo tiempo pudo empatar a los 10 minutos
pero el arquero le ahogó el grito de gol a Martinez y Costas apeló a los
cambios para darle otra fuerza al equipo, Pardo por García Basso, Zaracho por
Carboni, Baltazar por Zuculini y Vergara por Miljevic y se pudo ver un Racing
con un Martirena que comenzó a tirar mejores centros pero aunque mejoró un poco
le costaba generar situaciones de gol.
Cumplida la media hora Conechny reemplaza a Colombo
y unos minutos más tarde después de saque de banda largo de Martirena la pelota
es devuelta por la defensa y le llega a Rojas, quien desde la medialuna mete un
remate de zurda que Zenobio no alcanza a retener y consigue el empate tan
deseado, que debía darle a Racing el golpe anímico que necesitaba.
Pero es evidente que Racing hizo muchas cosas mal
para que le pase lo que le está pasando, porque después de un centro atrás de
Conechny donde “Maravilla” cabecea débil al pecho de un defensor, un despeje
largo lo va a buscar Sosa en campo rival ante un delantero que hasta se frena y
falla en su salto como ya le había pasado en el primer tiempo (algo extraño en
jugador que sobresalía justamente en ese aspecto) y Russo se va solo por la
derecha enfrentando a un solo defensor (cuatro lo corren de atrás, que mal
marcamos en una partido igualado!) y sobre llovido mojado, su remate se le
escapa a Cambeses por entre las piernas.
Desazón, bronca y tristeza de un Racing que no
soporta ataques del rival y un Cambeses que por momentos resiste pero ya deja
de ser invencible, lo que no ayuda a esta frágil defensa académica, que termina
con una falla infantil de Pardo quien después de recibir quiere tocarla de
cachetada y pelota pega en el Pity Martínez, a quien nunca pudo alcanzar, para
que el ex River defina con clase ante la salida del arquero académico.
Un resultado muy duro para Gustavo Costas, que debe
tener alguna conversación seria con todo el grupo porque con todo respeto y desde
mi punto de vista como hincha, me dio la sensación de que algo está pasando
internamente, porque por momentos el equipo parece entregado y hay algo que
comienza a preocupar seriamente, la carrera del campeonato ya cumplió la
tercera vuelta y Racing sigue en la
línea de largada.
Vamos Racing Carajo! Vamos todos con Gustavo!
Hasta pronto.