lunes, 30 de enero de 2023

Consolidar lo bueno, mejorar lo malo

Si bien lo merecía, un Racing con claroscuros no pudo derrotar a Belgrano en el primer encuentro de este nuevo campeonato.

Ante un Belgrano que planteó un partido defensivo con mucho orden táctico, Racing comenzó el encuentro más confiado que paciente y sorprendidos por la presión del equipo cordobés en la mitad de cancha, lo fue ganando la imprecisión y la incomodidad, sobre todo en el medio campo, donde  Moralez, Moreno, Rojas y Nardoni, daban pases que eran fácilmente neutralizados por el rival, que sin ser profundo, con el habilidoso Zapelli y con Vegetti le alcanzaba para generar un par de situaciones de peligro.

Es cierto que Racing dominaba el encuentro, hasta diría con comodidad, pero ese fastidio por no poder darle seguridad a la circulación no lo dejaba pensar ante un  Belgrano que no se desarmó nunca y no desplegaba mucha gente cuando lograba tener la pelota.

Solo la búsqueda de Carbonero llevaba peligro porque desnivelaba con su gambeta, pero así y todo en esos primeros veinte minutos el primer remate al arco estuvo en los pies de Piovi que salió apenas desviado.

A partir de allí Racing pareció despertar, salir de ese letargo y comenzó a crecer, se amigó más con la pelota y sus movimientos ofensivos fueron más certeros, pero la mayoría eran sancionados con posición adelantada, como la de Carbonero que después de eludir a Losada termina mal (igual que con Boca) y la de Romero que engancha y habilita a Nardoni que por no tener zurda, termina rematando muy desviado.

Pero ya era un aviso y a los 32 minutos a través de un contragolpe Moralez la cruza para Rojas quien enganchando hacia el centro y haciendo pasar de largo a su marcador, desde la medialuna saca un disparo fuertísimo, que todos gritamos gol pero  increíblemente pega en el travesaño, línea, travesaño otra vez y va a las manos del arquero que no entendía nada. ( Dio toda la sensación de que picó adentro pero el VAR no mostró si lo revisó)

Racing era más, una nueva jugada con gran definición de Romero vuelve a ser anulada por estar adelantado, un tiro libre de Rojas como centro, termina después de algunos rebotes en las manos del arquero y otro tiro libre cabeceado al gol por Sigali, que también es anulado por fuera de juego.

En el segundo tiempo Racing sigue siendo protagonista y domina el partido a voluntad, mientras Belgrano renunciaba cada vez más a atacar y estuvo cerca Maxi Romero en un centro de Pillud y casi lo consigue Nardoni por  un pase filtrado de Rojas.

Pero Racing ya no era el mismo, iba bajando su ritmo, Carbonero ya no influía tanto, aunque en una jugada donde disputa la pelota con su marcador este parece cometerle penal, pero el árbitro ni siquiera consulta al VAR, pero lo cierto es que la Academia no podía encontrarle la vuelta y terminaba con centros para el lucimiento del arquero Losada.

Por lógica llegaron los cambios que  salvo Jonathan Gómez, que buscó gambetear y hasta patear desde afuera del área, los demás no pudieron darle una mejora al equipo Fértoli nunca intentó superar a su marca, siempre jugo para atrás, Reniero no encontró nunca su lugar, Oroz tampoco ayudó y Cardona a quien se lo ve bien físicamente, sigue dando la sensación de que su cadencia parece responder a otro ritmo, por lo que si bien es cierto que fue a buscar el partido hasta el minuto final, Racing amontonó mucha gente cerca del área de Belgrano, pero nunca encontró la forma de hacerle daño.

Racing no solo ha perdido 21 goles con Copetti y posiblemente se sientan, porque los dos nueve que hoy se disputan su lugar no tienen esas características, además cuenta con dos volantes distintos a los que estaban antes y necesitan un poco más de tiempo para acomodarse, Moralez por volver a ponerse en ritmo y Nardoni para acoplarse al equipo, a la idea y al peso de esta camiseta.

Confío en Gago y su idea porque aunque ayer Racing fue un equipo de contrastes, quizás porque entró a jugar con esa relajación que deja el éxito (dos copas obtenidas en un mes) tardó la mitad de un tiempo en sacudirse esa modorra y darse cuenta lo que estaba en juego, logrando en ese a primera mitad generar situaciones como para definir el encuentro, las que lamentablemente no pudo concretar por diferentes razones y dejando al descubierto que la mayoría de los cambios contrastan demasiado con los titulares y con el esmero y el esfuerzo solo no alcanza, por lo que espero lleguen algunos nuevos jugadores que puedan equipararse con los titulares, para poder darle al técnico opciones para consolidar lo bueno y mejorar lo malo.

Hasta pronto.


sábado, 21 de enero de 2023

“Buen fin y mejor principio"

En Abu Dhabi (Emiratos Árabes) Racing volvió a competir frente a Boca por la recientemente creada Supercopa Internacional y al igual que en San Luis volvió a ganarla por el mismo resultado.

Antes de referirme al partido quiero decir que Racing no tiene la culpa de que la AFA haya designado otra vez a Rappallini, tampoco es quien redactó el reglamento que modificó el tema de las manos en el área y menos de que el VAR haya coincidido en la sanción.

Respecto al encuentro, Racing jugó mejor que Boca, tuvo mejores chances e hizo que Javier  García se convirtiera en figura, por lo que considero que fue un justo ganador.

Racing comenzó dando ventajas por la zona de Pillud especialmente a través d Villa y Fabra lo que no eran tomados correctamente y desde allí generaban algunos centros que podían ser peligrosos,  como el que a los 17 minutos envió Briasco y terminó en gol de Roncaglia, pero al igual que en el partido anterior, dos minutos después Racing logra el empate cuando Maxi Morales ubica un gran pase para Carbonero, el mejor jugador del partido, quien superando en velocidad a los defensores define con gran clase ante la salida de García.

A partir de allí el equipo se fue adueñando de la pelota y a través de Sigali, Moreno e Insúa comenzó a asegurarla, buscando alternadamente a Pillud o a Piovi por los laterales a al gran “chiquito” Moralez que aportaba inteligencia para moverse y claridad en sus asistencias, en un medio campo que además contaba con el recién incorporado Nardoni, un jugador que quizás no sea el que nos entregue acciones exquisitas, pero le da la dinámica y el cambio de ritmo que esa zona venía necesitando y con Oroz que con sus movimientos interiores participaba más del juego.

Racing comenzó a tener situaciones, aunque Romero –obviamente muy distinto a Copetti- al no ser buscado tuvo que trabajar más en desplazamientos de distracción porque el juego estaba destinado más a un encendido e imparable Carbonero, quien con sus movimientos, gambeta, enganche, freno y velocidad parecía indescifrable para toda la defensa boquense se convertía en la mejor arma ofensiva y en el jugador que tuvo todas las chances para aumentar, como a los 32 con un gran remate y a los 40 de tiro libre, pero García respondió bien a los mismos.

Racing terminó siendo superior a un Boca que en esa primera etapa solo aspiraba a alguna pelota parada ya sea de tiro libre o córner, para llevar peligro al arco defendido por Arias, quien realmente no fue requerido como si lo hizo el arquero rival.

En el segundo tiempo Boca saca un delantero y ubica un volante más para tratar de sacarle la pelota a Racing y si bien equilibró un poco el trámite no llegaba al arco académico por lo que su único camino era una pelota parada.

Racing nunca abandonó su idea y viendo que su rival dejaba espacios encontraba la manera de llegar, intentó Oroz con un remate a las manos del arquero, con Romero en una pelota larga donde García estuvo a punto de hacerle penal y en un fuerte remate de Moreno desde afuera del área exigió al arquero, que ya era lo mejor del rival.

El cansancio se hacía presente y llegaron los cambios de Hauche por Oroz y Jonathan Gómez por Nardoni y comenzaron tener influencia en el juego, como a los 34 minutos cuando Sigali en gran arranque rompe líneas y cerca del área toca para Gómez y este la pone dentro del área para el picante Carbonero quien elude a García pero no puede frenarse y su toque final sale desviado, cuando todos gritábamos el segundo gol.

El tiempo de descuento nos hizo pensar que se venía el alargue, pero no fue así porque después de una serie de toques Maxi Moralez asiste a Carbonero dentro del área, su disparo se desvía en Advíncula y sale hacia la derecha del arco donde va a buscarla J. Gómez quien remata pero Sández va a cruzar al suelo y la pelota pega en la mano separada del cuerpo y entonces faltando dos minutos ¡penal! para Racing.

La locura estaba desatada una vez más, el festejo de todo Racing y su gente se mezclaba con la desesperación de los jugadores de Boca quienes en una acalorada discusión ante Rapallini trataban de dar vuelta la sanción para no volver a caer ante sus angustiados hinchas, derrotados nuevamente por quien ya les había ganado la última Copa del año anterior.

En el mientras tanto, por lo menos en mi caso, el penal para Racing después de lo de Galván pasó a tener cierto dramatismo y sumado a que a Moralez en el amistoso le habían atajado uno, esperaba ansioso quien iba a tomar la pelota, hasta que Piovi asumió la responsabilidad y esta vez  sí, “le rompió el arco” y entonces todo fue alegría.

Racing ganando la Copa de Campeones a fines del 2022 y la Supercopa Internacional a comienzos del 2023, logro hacer realidad ese deseo de todos los hinchas académicos de tener un “buen fin y mejor principio”.

Vamos Racing Carajo!

Hasta pronto.

 

 

 


lunes, 7 de noviembre de 2022

Racing le cerró la “Boca”.

No debería hablar de Boca pero su comportamiento me lleva a hacerlo, porque se decía que al club de la Ribera no le importaba esta Copa, pero el proceder de sus jugadores después del gol de Alcaraz demostró lo contrario, y varios de ellos buscaron irse expulsados para que el encuentro no termine, tratando de ensuciar y desmerecer el justo triunfo de Racing.

Eso dejó muy en claro que para Boca sí era de mucho interés, pero no se les dio y no pudieron soportarlo, sobre todo algunos jugadores que carecen de esos valores interiores que pregonan de la boca para afuera, líderes con pies de barro que terminan mostrando alguna de las miserias, a veces disfrazada, que experimenta la especie humana.

Respecto del partido en sí, se vio a un Racing más cauto, como tratando de no desordenarse y de no quemar energías desde el comienzo y con una línea de fondo más retenida, tuvo a Jonathan Gómez y Moreno más concentrados en la marca, a Hauche, Rojas y Carbonero bajando a asociarse en el inicio de las jugadas, dejando solo a Romero de punta.

Eso no quiere decir que Racing no atacara, solo que trató de no darle ventajas a los volantes de Boca y en un partido que no tenía a un dominador absoluto, a los veinte minutos un centro de Fabra, finalizó en el gol de Briasco.

Pero por suerte Racing se repuso rápidamente y logra el empate en una jugada, donde un Rojas más dinámico, arranca desde la mitad de cancha y antes de llegar al área saca un fuerte remate de zurda que Rossi alcanza a tocar pero no a desviar.

A partir de ahí el partido seguía siendo compartido entre ambos equipos y si bien había intentos ofensivos no eran claros, Romero de buen trabajo estaba muy solo arriba y si bien casi siempre pudo controlar las pelotas que le llegaban, debía retroceder para asociarse con algún compañero y hasta el fin del primer tiempo Racing contó cin una sola jugada importante que fue un cabezazo de Hauche de pique al suelo, tras un centro de Rojas desde la izquierda.

El segundo tiempo se hizo más de ida y vuelta y Racing tuvo algunas oportunidades como para lograr el segundo gol, una de Hauche que se va muy cerca del palo y la de Alcaraz que pega en el poste, pero no se pudo lograr y el tiempo termina con las expulsiones (exageradas por el árbitro) de Villa y Carbonero por discusiones y empujomes, por lo que los dos equipos llegaban al alargue con un jugador menos.

El desgaste de Racing podía ser una carga pesada, pero aquí el equipo saco a relucir sus ganas, donde se fue agigantando la figura del incansable Aníbal Moreno, a quien justamente Varela le comete una infracción y es expulsado, por lo que Boca comienza a pensar en los penales.

Racing no quería llegar a esa especie de “partido adicional” donde tanto en lo físico como en lo emocional todo se iguala y contando con un jugador más fue a buscar con paciencia la oportunidad para lograr el gol antes de que finalice el tiempo, que llega increíblemente en la última de tres acciones similares y con los mismos jugadores, tres centros de Piovi para la cabeza de Alcaraz, el primero se fue por arriba el travesaño, el segundo pasó cerca del segundo palo y el tercero la termina clavando junto al poste izquierdo de Rossi.

Y el gol desató la locura en los hinchas y los llantos en muchos jugadores de Racing, porque solo faltaba un minuto, pero el festejo de Alcaraz enloqueció a los jugadores de Boca, que descontrolados, porque prácticamente no quedaba tiempo ya que faltaba un minuto, prefirieron ir a increpar a “Charly” en lugar de aceptar lo que se les venía.

Boca se había jugado a los penales para ganar lo que no pudieron hacer en el campo de juego, pero al no conseguirlo, sus jugadores, acostumbrados a gozar de cierta impunidad en muchos aspectos, no pudieron aceptar que Racing se estaba quedando con la Copa y para justificarse ante su hinchada armaron un escándalo que llevó a varios a la expulsión y no se pudo jugar ese minuto que faltaba, pero en realidad abandonaron la cancha como un equipo de potrero.  

Con el apoyo permanente de la hinchada que en gran número llegó hasta San Luis y con el esfuerzo, el carácter y la actitud de un equipo, que tuvo que afrontar dos partidos con alargues en solo cuatro días, Racing le cerró la “Boca” a los bicampeones y pudo alzar la Copa de Campeones.

Alargues que le “alargaron” la vida a Gago y al plantel, con un final que nos llevó a emocionarnos al ver como afloraban los sentimientos retenidos de los jugadores y del cuerpo técnico, mostrando en sus gestos la unión entre todos ellos y el apoyo incondicional de los jugadores hacia su técnico.  

Seguramente cuerpo técnico y jugadores se sentirán más aliviados, porque por lo menos en este año de tantas desilusiones nos terminan entregando a los hinchas una alegría, con una Copa que nos permite hacer un brindis por un mejor Racing de cara al 2023.

VAMOS RACING DE MI VIDA!

Hasta pronto.

 

jueves, 3 de noviembre de 2022

La victoria que le devuelve el alma al cuerpo.

En un partido en el que el equipo llegaba con la pesada y negativa carga del penal de la discordia, Racing logró ante Tigre una esforzado triunfo y de esa manera llega a disputar el partido final por el Trofeo de Campeones frente a Boca, el domingo en San Luis.

En esa primera etapa, Racing no pudo encontrar su juego y si bien se esforzó buscando presionar y dominar a su rival, le costaba hilvanar alguna jugada asociada y clara, quizás porque todavía sentían en su cabeza el peso de haber perdido el campeonato.

Esto lo aprovechaba Tigre que esperaba y trataba siempre de salir rápido con sus veloces delanteros, que superaban en reacción y velocidad a nuestros defensores y de esa manera, aunque por distintos motivos, llegó a convertir dos goles, el segundo con un jugador menos, lo que golpeó aún más a la Academia, que daba la sensación de que no le iba a ser fácil salir de esa situación.

Faltando cinco minutos Copetti es cruzado dentro del área, con un golpe que lo saca de la cancha (jugada de penal que el VAR ni siquiera llamó a mirar) y su lugar lo ocupó Romero quien casi descuenta sobre la hora, pero Blondel salvó sobre la línea.

Entretiempo con la incógnita y las dudas naturales, porque no podíamos imaginarnos de que manera se podía llegar a dar vuelta este escenario complicado, pero el comienzo del segundo tiempo nos hizo ilusionar cuando en un par de minutos Jonathan Gómez, que iba a ser el mejor jugador, Romero que comenzaba a mostrar algunas virtudes y que lo llevarían a ser uno de los jugadores más importantes y Alcaraz, estuvieron a punto de descontar.

Racing parecía tener otro ánimo, crecía Moreno y especialmente Jonathan Gómez, el motor del equipo quien a los trece minutos en una trepada individual suya, deja dos hombres en el camino y asiste a Maxi Romero, que después de controlar, de zurda define con clase sobre el palo derecho de Marinelli.

El gol comenzó a liberar a Racing de esa angustia que lo confundió en el primer tiempo, porque estaba recibiendo el aire que le faltaba para poder pensar con claridad y Gago comienza a buscar más frescura ofensiva haciendo ingresar a Insúa ( Piovi como lateral) y Hauche por Pillud y Mena.

Romero seguía mostrándose como uno de los mejores y a los 32 minutos empuja al gol una pelota que parecía iba a entrar y es anulado por su posición adelantada, pero eso ya presagiaba que Racing esta vez estaba cerca del ansiado empate.

Y seis minutos más tarde una pelota larga de Piovi para Gómez en el círculo central, este la deja pasar para que Rojas ponga un pase largo para Maxi Romero quien gana de cabeza su disputa con el central, engancha y supera el cruce de otro rival para habilitar a Jonathan G. que había llegado al área, quien la pone junto al palo marcando la igualdad.

Iban 38 minutos y el empate ya cambiaba las cosas pero además faltaba el alargue, bastante tiempo para buscar la victoria y no llegar a la definición por penales, que como siempre digo dan comienzo a otro partido porque todo se iguala.

Antes del tiempo reglamentario Gago hace dos cambios que a priori nos hace dudar, ya que saca a dos de sus mejores jugadores J. Gómez y Rojas para ubicar a Mura y Oroz, quizás pensando más en los treinta minutos de alargue.

Alargue que también comenzó con un cambio polémico e irritante por todo lo que se vivió desde el penal errado y fue el de Galván por el lesionado Piovi, con un comienzo donde se lo vio muy nervioso e inseguro.

Pero salvo en los primeros minutos donde Tigre insinuó alguna acción ofensiva, Racing siguió siendo el dominador, aunque siempre se encontraba con una muralla de jugadores que con cierta lógica hacían todo para ir a los penales.

La primera parte se fue sin muchas situaciones y lo que más se sentía era el calor que iba haciendo efecto sobre los dos equipos, pero en esos quince finales Racing seguía buscando y faltando un minuto para finalizar el alargue, Moreno mete una pelota larga para Carbonero que esta vez supera en velocidad a su marcador, frena y pone un centro para un gran pique del “demonio” Hauche, que había ensayado una diagonal de derecha al centro del área, sorprendiendo a sus marcadores y de cabeza la clava abajo sobre el primer palo.

Después de un inicio agobiante en el primer tiempo, a partir del segundo tiempo y con el gran apoyo de su hinchada, el equipo pudo liberarse de “la pesada mochila del penal errado” y finalmente conseguir la victoria que le devuelve el alma al cuerpo, porque es un triunfo que descarga tensiones e inyecta ánimo, para afrontar una nueva final por una Copa.

Una oportunidad única para poder finalizar el año ofreciéndole al hincha el Trofeo de Campeones, como muestra de que no todo está perdido.

Hasta pronto.

 

lunes, 24 de octubre de 2022

El triunfo de la derrota. (*)

En un día donde hasta Independiente “nos ayudó”,  los referentes decidieron no hacerse cargo de un penal definitorio para ser campeón.

Tengo un gran dolor porque hasta ese momento todas las noticias eran positivas, los vecinos le empataban a Boca y Racing tenía un penal a favor a un minuto del final.

Y ahí fue Galván con esa mochila a cuestas y ese penal errado, que en segunda instancia también desperdicia Oroz, terminó siendo el derrumbe total, porque lo llevó a la derrota final en un partido en el que se le habían acomodado todos los planetas para lograr el tan ansiado y esperado campeonato, sin embargo algo pasó camino de las dieciocho y solo ellos lo sabrán.

Me cuesta creer que jugadores como Sigali, Moreno, Miranda, Hauche y Copetti decidieran que Galván, con su poco tiempo en el club, fuera el ejecutor de un penal tan decisivo, sabiendo que si cualquiera de ellos lo errara, seguramente iba a ser más aceptado por los hinchas.

Entiendo que es más fácil hablar después de lo sucedido, pero siento que hubo un error ya que debería haberse conversado y acordado antes del partido quienes serían los ejecutantes y no decidirlo en el campo de juego como si fuera un partido de potrero.

“El triunfo de la derrota” es un título de una nota de un sitio de Santa Fe, que me atreví a tomar para señalar esta nueva frustración de un Racing que golpe a golpe fue desperdiciando oportunidades, que aunque tengan alguna explicación, no se entienden.

Más que triste, estoy perturbado, descolocado, y no sé a quién echarle la culpa, si a uno o a todos, solo espero que Gago encuentre la forma darle al plantel las respuestas anímicas que le permitan ganarle a Tigre y a Boca, para que de mínima, pueda lograr algo positivo en la última oportunidad del año.

Eso me lleva a tener sensaciones encontradas, como le debe pasar a algunos otros racinguistas, sobre si Gago es el futuro o no, porque este Racing que por momentos me ilusiona y me hace disfrutar, en otros me decepciona, porque no llega a obtener resultados finales que lo consagren.

Hasta pronto.

 

(*) Titulo de una nota de la Red Juvenil Ignaciana (Santa Fe)

miércoles, 19 de octubre de 2022

La predicción de Gago se cumplió.

Gago expresó hace un mes que el campeonato se decidía en la última fecha y el triunfo ante Lanús hizo que este presagio se cumpliera.

Este Racing de Gago ya logró llegar a donde quería, que es definir quién será el campeón en la fecha que se jugará el próximo domingo, porque cualquier resultado que se de en el encuentro entre Gimnasia y Boca, no cambia ese final.

Pero sin dudas a Racing le conviene que Boca no gane ante Gimnasia, porque caso contrario entra a jugar un aspecto “non sancto” en los resultados del domingo y nos guste o no sabemos, que para bien o para mal sucede y tiene que ver con el comportamiento de los clásicos rivales de ambos equipos.

Racing a través de una gran remontada, volvió a reencontrarse con el triunfo en siete de los últimos ocho partidos y esos resultados le permitieron, aunque transitoriamente, convertirse en el puntero del torneo.

Aun aceptando que fue un controvertido e irregular equipo, que me hizo vivir momentos de disfrute y de elogios, pero también de sufrimientos y critica, ya clasificó para la fase de grupos de la Copa Libertadores, se aseguró de disputar el último partido con chances de salir campeón y está al tope de la tabla general anual, por eso mismo, la victoria ante Lanús no tiene mucho análisis, porque el hecho de haber ganado deja de lado si el juego no fue el esperado, ya que el resultado ubica a Racing en la posición anhelada por todos

Finalmente debo reconocer que la predicción de Gago se cumplió cuando dijo “La definición del campeonato se va a dar en la última fecha”, ahora espero que pueda hacer realidad su sueño, que es el del plantel y el de todos los racinguistas, ese deseo que expresó en la frase “Voy a ser campeón este campeonato” (conferencia de prensa ante los periodistas partidarios) el que irá a buscar respaldado en su convicción, en su fe en este plantel y con el indeclinable aliento de los hinchas.

Ojalá que el destino le permita cumplirlo el domingo.

Hasta pronto.

 

sábado, 15 de octubre de 2022

Fue un gran triunfo, pero la alegría no puso ser total.

Ganó donde casi siempre le costó y eso es una buena señal para disputar los dos partidos restantes de un torneo que tiene expectantes a propios y extraños.

Encuentros que si los gana pueden darle a Racing el campeonato o una segunda posición que le permite ir a enfrentar a Tigre con la posibilidad de jugar una final de copa frente a Boca, de alguna manera un aliciente para este plantel que siendo hasta ahora el equipo que más puntos cosechó en todo el año, no pudo alzarse con una copa.

Colón en el “cementerio de los elefantes”  esperaba a Gago y su Racing, pero esta vez y en este siempre complicado estadio,  la Academia realizó uno de sus mejores encuentros, especialmente en el segundo tiempo, donde fue dueño absoluto y consiguió los goles que le dieron la victoria.

Como lo vienen haciendo todos los rivales de Racing,  Colón también esperaba encontrar espacios para una contra, los que buscaba con pelotas largas para Wanchope, pero solo fueron un par de llegadas, porque siempre Racing supo tener más la pelota que Colón y aunque estaba más tiempo en los pies de Sigali, Piovi y Moreno, fue una forma de encontrar el momento justo para para el inicio de las jugadas ofensivas ante un equipo que esperaba agazapado.

Y en ese primer tiempo Racing buscó llegar por los costados, sobre todo por la izquierda donde con Mena, Vecchio y Carbonero iniciaba las jugadas que finalizaban por derecha para las llegadas de Miranda y Rojas, quienes tuvieron situaciones para abrir el marcador, pero fallaron en la definición por no entrarle bien a la pelota.

Pero a los 35 minutos de ese primer tiempo la tarde lluviosa le jugó una mala pasada a Racing, cuando Vecchio en una jugada simple sufre una lesión, que él mismo gritó al caer (a esta altura los estudios ya confirmaron la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda), valiente quiso seguir, pero finalmente le dejo su puesto a Alcaraz.

Racing en esa primera mitad no fue un equipo intenso, aun teniendo más tiempo la pelota, se lo notó como precavido, dando la sensación de guardarse físicamente para un segundo tiempo, que si iba a necesitar de todos sus argumentos para ganar, porque era el único resultado positivo y si bien contó con situaciones para hacerlo era evidente que tenía que agregarle algo más al juego.

Y la segunda parte lo tuvo como protagonista desde el vamos, con un mejor Alcaraz  que había reemplazado a Vecchio, con Carbonero que seguía siendo casi imparable para la defensa sabalera y con Copetti le dieron más profundidad a los ataques.

Una acción individual de Carbonero desde la izquierda hacia el centro, pero paralela al arco, le permite sacar un gran remate que se fue apenas desviado y minutos después un desborde por izquierda, esta vez de Mena, le da a Copetti otra posibilidad pero su remate se va afuera.

Racing seguía siendo el dominador absoluto a través del buen juego que nacía en la línea de fondo y que continuaba en los pies de Moreno, Miranda y Alcaraz , lo que llevó a Colón a esperar en su campo y a los veinte minutos Piovi, que le dio una mejor salida al equipo, pone un perfecto pase filtrado entre Nardelli y Garcés,  para el pique de un Carbonero que después de superarlos,  domina la pelota al entrar al área  y de zurda derrota a Chicco.

Gran pase de Piovi y gran definición de Carbonero, el  mejor jugador de Racing y hoy por hoy el mejor compañero de Copetti, quien dos minutos después concreta el segundo gol cuando en el segundo palo, después que en el primero Piovi se anticipa y peina el tiro de esquina ejecutado por Rojas, aparece para tocarla al fondo del arco.

En menos de tres minutos Racing pasaba a justificar el triunfo en un segundo tiempo  donde el equipo además de dominar el juego, supo estar más ordenado que en otros partidos.

Con ese resultado a favor, Gago envía a Hauche y Jonathan Gómez a la cancha por Carbonero y Matías Rojas, buscando con más aire, sostener el dominio a través de la circulación de la pelota hasta el final, donde Alcaraz en una buena jugada casi convierte el tercero y donde Arias solo tuvo que intervenir una vez ante un remate de Taborda.

Racing fue de menor a mayor mostrando un muy nivel en la segunda etapa, obligando a  Colón a replegarse a su campo y a no poder nunca imponer su juego, mérito de los jugadores y de Gago por sobreponerse al mal momento que habrán vivido en el vestuario por lesión de Vecchio y por mostrar el carácter  y la convicción para ganar el partido.

Este fue un gran triunfo, pero la alegría no puso ser total, porque la desgraciada lesión sufrida por Emiliano Vecchio fue un hecho triste que nos golpeó a todos, dado que no solo le quita al equipo una figura clave para lo que resta del torneo, sino que además agrega más dudas sobre su futuro en la Academia, por lo que como hincha, deseo que pueda superar rápidamente esta difícil situación para seguir jugando, esperando que si así fuera, lo siga haciendo vistiendo nuestra camiseta.  

Hasta pronto.