sábado, 15 de febrero de 2020

El capitán solitario.

Ir a Santa Fe a jugar contra Colón a Racing nunca le fue fácil, lo que pasa es que el triunfo histórico ante nuestros vecinos, nos envolvió en una euforia que nos hizo pensar que a partir de esa hazaña, el equipo iba a tener allanado el camino a los triunfos.

Pero además de esa lógica impresión y esa sensación de placer interminable por ganar el clásico con nueve hombres, que no solo nos va embriagar de felicidad por un largo tiempo sino que quedará en la historia eternamente, hay que entender que todavía el equipo se está armando y no llego al funcionamiento que Beccacece y todos los racinguistas aspiramos ver.

Es cierto que frente a Colón pudimos observar que ha mejorado mucho, pero la percepción es que a este equipo que progresó en la circulación, tenencia y recuperación, todavía le falta en la ofensiva, dado que trabaja bien desde su arco hasta cerca del área grande rival pero a partir de allí se va desvaneciendo en sus intentos de crear situaciones y variantes para asistir con claridad a un muy aislado Lisandro López, el capitán solitario que espera que no solo lo asistan, sino que lo acompañen en la zona de definición, caso contrario debe bajar hasta la mitad de cancha, pero debe obviamente dejar el área con el agravante de que nadie toma esa posición, situación que lo fastidia y lo lleva a no rendir futbolísticamente como lo sabe hacer.

En esa primera mitad, se pudo ver a un Rojas más comprometido con el juego y aun sin tener muchas oportunidades en la ofensiva, a través de un cabezazo suyo de pique al suelo que desvió bien el arquero sabalero (tras centro de Pillud) y un disparo rozando el palo fueron situaciones que estuvieron cerca de darle el gol a Racing.

Colón tímidamente tuvo lo suyo en los pies del Pulga Rodríguez, pero por suerte la finalizo de mala manera.

Y ya en el segundo tiempo con más ritmo y con un juego más atrevido y encarador para sacarse gente de encima con su hábil gambeta, mostró su calidad en la jugada del gol cuando después de juntar varios jugadores de Colón, habilitó a Zaracho, ahora también  cerca del área, para que este la clave en el ángulo superior de Burián y más tarde en  una gran jugada sobre la izquierda donde llega a la línea de fondo para dejar prácticamente solo a Cvitanich y este convierta el gol del triunfo, pero se demoró demasiado y su remate fue desviado por Delgado al córner.

Después del gol el cambio de Barbona por un Lisandro “enojado” llamo la atención, porque los volantes acompañaban más en ofensiva y ademas Cvitanich estaba en cancha, por lo que pienso podía haberlo hecho por Zaracho y dejar al chico Banega para los últimos minutos, pero quizás hubo alguna otra razón que no sabemos.

Sabíamos que por la delicada situación del local en la tabla, iba a duplicar el esfuerzo ante un Racing que no tuvo mucho tiempo para recuperarse después del desgaste mental y físico al que lo llevó el clásico del domingo anterior, aunque haya finalizado con un gran triunfo.

Y mientras la desesperación envolvía a Colón, el cansancio se iba apoderando de Racing y aunque el primer tiempo por la buena tenencia del balón no lo desgasto tanto, el esfuerzo por ir a buscar el triunfo en la segunda mitad se iba a sentir y posiblemente ese aspecto físico puede haber sido el motivo que lo llevo al técnico a realizar los cambios finales buscando jugar de contragolpe sabiendo que su rival tenía que jugarse todo  y eso lo obligaría a dejar claros en defensa.

Si bien el local se acercó más al arco de García, el empate llego por un tiro de esquina donde nuestro arquero dudó y Morelo de cabeza logra el gol que le quitó a Racing la posibilidad de sumar de a tres.

Me alegró ver el crecimiento de Rojas que anoche en gran tarea se convirtió en la figura del equipo y además destacar que la dupla Díaz (volviendo a su nivel)-Miranda se está consolidando, que a Pillud se lo ve muy recuperado, que Mauricio Martínez es una buena alternativa, que Soto si bien perdió la marca de Morelo, cumplió una aceptable tarea, Mena atento en la marca y siempre fue opción en el ataque, Montoya estuvo errático pero ofreció su despliegue, Zaracho si bien no estuvo fino con la pelota, metió un golazo, Lisandro López, luchó en soledad y no le llega la pelota, Cvitanich, perdió el gol del triunfo, teniendo opción de pase al costado, Barbona, confundido, no puede demostrar lo que sabe y Banega, más ganas que claridad.

Beccacece: en su conferencia de prensa dijo que “en el primer tiempo nos faltó meter más gente dentro del área”, por lo que entiendo más gente serían volantes, pero ni pisaron las “18” ni asistieron a “Licha en esa primera mitad…y entonces con todo respeto digo, no era mejor que alguien acompañe de entrada al solitario capitán de Racing

A trabajar tranquilo Sebastián. En vos confiamos.

Sabes que ya sos de los nuestros.

Hasta pronto

lunes, 10 de febrero de 2020

Valentía, experiencia e inteligencia, para lograr esta hazaña inolvidable


Desde mi adolescencia los hinchas de Racing nos preguntábamos “de qué forma te gustaría ganarle a Independiente” y los ejemplos podían ser, de penal sobre la hora y que termine el partido, que te bailen y que se hagan el gol en contra o como el festejado gol con la mano del “turco” García, etc.,

Pero el de ayer, con nueve hombres todo el segundo tiempo y con un gol a los 40 minutos, hizo que me explotara el corazón festejándolo  más que un campeonato, porque creo que superó todo.

Racing demostró desde el primer minuto una personalidad, una concentración y una actitud, que hace rato no venía teniendo y después de las dos expulsiones, un carácter, una serenidad y un orden realmente digno de admirar, porque no es sencillo afrontar esos momentos sin que haya un desorden o una distracción.

Es cierto que en este clásico los jugadores dan un plus, pero hoy han respondido además del buen juego, con coraje y con inteligencia, dejando bien claro que si quieren, y lo hacen todos los partidos, nos permitiría soñar con lograr algún título más.

La emoción no me deja pensar demasiado, pero creo que todos los jugadores han cumplido una tarea enorme, sobre todo los que veníamos cuestionando, sumado a Beccacece y su cuerpo técnico, pues este triunfo es un gran mérito de ellos también.

Si comparamos el funcionamiento del equipo con los partidos anteriores, anoche se pudo observar una gran superación en el juego, en los movimientos y en la circulación, y si bien podemos aceptar que le faltaba profundidad en la ofensiva, todo parecía encaminarse para que Racing lograra el triunfo porque era muy superior a su rival, pero el final del primer tiempo iba a comenzar a cambiar el trámite del encuentro.

En una jugada provocada por una intercepción desde el piso de Rojas, le permite a Cecilio Domínguez encontrarse increíblemente en soledad con la pelota y en su camino hacia el arco de Arias, al verlo venir nuestro arquero salió a enfrentarlo pensando seguramente que sus compañeros no llegaban, pero en su acción toca la pelota con la mano fuera del área.

Lógica expulsión y Racing que se queda con diez, entrando a ocupar el arco Javier Garcia saliendo Barbona, pero eso no iba a ser todo, porque al minuto de comenzado el segundo tiempo, infracción de Sigali que Loustau interpreta como para tarjeta roja y Racing con nueve, que acelera el segundo cambio: Mauricio Martínez por Rojas para ordenar la línea de fondo.

Y aquí comenzó otra historia. La historia de un partido donde había que mostrar todo lo que uno tiene como hombre y como profesional para salir airoso de este juego con una importante desigualdad numérica, con la difícil tarea de equilibrar la lucha con esfuerzo e inteligencia.

Entonces aparecieron ellos, los que podían entender como jugar este “nuevo partido” Iván Pillud, Nery Domínguez, “Chelo” Díaz, Mena, “Licha”, Montoya y Rojas dejando todo en cada pelota y siendo solidario en el esfuerzo y en las coberturas, logrando que Independiente no pueda encontrar demasiadas facilidades para llegarle a Javier García, cada vez mejor arquero y otra vez figura.

Faltando 20 minutos y ante el desgaste natural de Lisandro López,  a la cancha Cvitanich, no solo para integrarse a ese grupo de titanes sino para hacerle más complicada la vida a los defensores rojos cada vez que podía.

La hinchada de Racing alentaba más que nunca, convirtiéndose en un factor más que importante porque era como que desde todo el Cilindro le enviaba energía a los jugadores que parecían recargar sus baterías para seguir luchando intensamente sin claudicar, como diciéndoles vamos muchachos, que los dos que faltan somos nosotros.

Si bien buscaba que no le conviertan, Racing nunca abandonó la idea de ganar el partido y esperaba alguna oportunidad para buscar el triunfo, situación que llegó cuando Cvitanich otra vez determinante, lucha una pelota y saca un centro en el área hacia atrás para Miranda, que inteligentemente se abre de piernas confundiendo a los marcadores para que la reciba el chileno Díaz, quien con serenidad y con clase convierte el gol de esta seguramente inolvidable gran hazaña racinguista.  

Fue un equipo que mostró valentía, experiencia e inteligencia, para lograr esta hazaña inolvidable y eso se pudo llevar a cabo por la unión de este grupo de futbolistas, que cuando las circunstancias lo dejaron en inferioridad numérica y no pudo desplegar el juego de la primera etapa, puso lo que había que poner durante todo el resto del encuentro, el alma, el corazón, la capacidad y la lucidez necesaria para lograr esta épica victoria, que sin duda alguna quedara en la historia de Racing y en los corazones de todos nosotros.

También entre esos hombres valientes e inteligentes, incluyo a Beccacece que nunca abandonó la idea de ganar el partido, ya que llevado por la situación podía haberse planteado defender el cero y el cambio de “Licha” López podía haber sido por un defensor o un volante, pero ubico un delantero que se las banca y que sabe aguantar la pelota como Dario Cvitanich.  

La alegría me desborda y siento que lo de anoche puede ser el gran punto de partida para que este equipo comience a crecer de la mano de Sebastian Beccacece, un técnico que con esta victoria “paso a ser uno de los nuestros”.

Hasta pronto



domingo, 2 de febrero de 2020

Un empate que ayuda más en lo anímico que en la tabla.


Las transiciones son procesos con cambios repentinos e indefiniciones, donde se busca concretar una transformación.

Y Racing, a través de Sebastián Beccacece, un nuevo técnico con ideas distintas al anterior, está viviendo ese estado intermedio, con el agravante de la falta de tiempo para su implementación y para combinar conceptos anteriores con otros nuevos.

No podemos olvidar que este equipo, había bajado mucho su nivel en los últimos encuentros del torneo anterior, salvo en el partido por la Copa de la Superliga frente a Tigre, pero aun con la incorporación de jugadores con otro estilo de juego, no podemos ver un sistema claro.

Respecto del partido de anoche digo que Racing logró un empate que ayuda más en lo anímico que en la tabla, porque el resultado no lo lleva a escalar a una posición expectante, pero si contribuye a la parte emocional, especialmente en lo psicológico y hace que la preparación para el domingo próximo se realice con otro espíritu.

Después todos tenemos nuestra forma de ver un partido donde se puede coincidir o no y como digo siempre desde mi punto de vista como hincha, obviamente me cuesta aceptar el rendimiento de este Racing con variantes que sorprenden como la de Soto de volante sobre la izquierda o con Cvitanich (requerido por varios clubes) en el banco y entonces son difíciles de digerir.

También la falta de armado en el medio campo, donde se pierde más de lo que se gana, cuando podría estar Montoya como volante y Pillud de marcador de punta, ubicando  de una vez por todas a Rojas en la posición donde más rinde.

Y en la ofensiva, en un campo reducido donde se presiona más rápido, quien mejor que Cvitanich para jugar de espaldas y bancarse la marca junto a “Licha”, a quien cada vez se lo ve más fastidioso  con el mismo.  

Bien por el gol del chico Banegas, sobre todo por su juventud que le va a dar confianza y seguridad para sus próximas intervenciones.

Pero bueno, es tiempo de  ayudar, diría hasta de soportar y sostener al técnico, a pesar de todas las dudas e incertidumbres que nos dejan estas dos primeras actuaciones, porque no nos olvidemos que al “Chacho” le pasó algo similar en sus primeros partidos.

Es cierto que el clásico marca mucho y es casi siempre un partido bisagra, porque es el encuentro que más gozamos con la victoria y más sufrimos con la derrota y ante un resultado negativo esperemos reflexionar tranquilos, porque como hinchas, sabemos que la pasión nos desborda y nos hace perder muchas veces esa tolerancia que hay que tener para un plantel y un cuerpo técnico que recién comienzan a transitar esta nueva etapa.

Los hinchas el domingo, vamos a jugar un rol importante en este momento de cierta desorientación que muestra el equipo, por eso debemos alentar y respaldar más que nunca a nuestro Racing y a Beccacece, para que puedan plasmar con confianza y seguridad el juego que les permita salir airoso de este enfrentamiento para finalmente poder festejar a lo grande.

Hasta pronto

lunes, 27 de enero de 2020

Un Racing “descargado”.



El hincha de Racing fue al Cilindro a vivir con emoción el respetuoso adiós al gran Juan José Pizzuti y con la gran ilusión de ver ganar al “nuevo” equipo de Sebastián Beccacece.

Después de una semana con mucho misterio, Racing finalmente puso en cancha el equipo del que se venía hablando, con Montoya por Pillud,  Miranda por Díaz y el debut de Banega como volante por derecha, dejando sorpresivamente a Reniero fuera de los concentrados.

Comenzaba por fin la era Beccacece, con un equipo que tenía una buena intención en el trato de  la pelota, la circulación y la tenencia, pero todo eso lo realizaba en una zona donde no se le hacía daño a un Atlético de Tucumán que tampoco molestaba demasiado a Gabriel Arias, porque solo esperaba a que Racing se desarmara o se equivocara en su intención de toque, para recuperar y buscar a sus dos grandotes de punta, más el acompañamiento de Carreras y Melano.

No pasaba demasiado y el partido era anodino, con poco pudo ser de Atlético con Díaz y pudo tenerlo Racing pero salvó Luchetti, aunque eran solo insinuaciones, donde sorprendía el bajo rendimiento de Barbona, que parecía tener el síndrome del ex, de Rojas y de un Miranda que se nota que sabe jugar pero que arriesga demasiado con sus enganches y gambetas en una zona donde esos errores se pagan caro.

Atrás no había tantos inconvenientes, en el medio el chico Banega era entusiasta pero no pesaba demasiado y adelante Fértoli se enredaba en su propio juego, solo quedaba  “Licha” López que jugaba al “solitario” entre los dos centrales en una lucha desigual, sobre todo cuando la pelota venia más por arriba que por abajo.

Pero como el fútbol tiene estas cosas, una pelota parada, un centro de Barbona, un remolino de piernas en el área y Mauricio Martínez que la clava sobre el palo izquierdo de Luchetti.

Era el momento ideal para comenzar a imponer su juego, pero no fue así y Atlético casi empata sobre el final del primer tiempo.

El cambio de Barbona era mas que cantado y Cristaldo fue quien salió a jugar la segunda mitad, pero eso no trajo ninguna mejoría, porque Racing seguía sin mostrar algunas de las virtudes que el nuevo técnico exhibió con Defensa y Justicia y cuando todos esperábamos algún nuevo cambio que hiciera mas solido el medio o alimentara la ofensiva, Sigali a la cancha por Banegas para formar linea de cinco, seguramente preocupado por los pelotazos que llegaban al área racinguista.

Una mala devolución de Rojas hacia atrás, le permitió a Atlético robar la pelota y realizar una jugada de ataque, donde el centro rasante de Carreras le llegara finalmente a Toledo que solo tuvo que empujarla al gol.

Empate que terminó de golpear la poca fe que tenía el equipo y Arias por dos veces con gran reacción pudo salvar lo que hubiera sido el segundo gol de los tucumanos, que hubiera llevado aún más incertidumbre a un equipo que mostraba signos de no saber que hacer.

Racing tenía que reaccionar y quedaba un solo cambio, por lo que muchos como en mi caso habrán pensado, Cvitanich a la cancha por Fértoli, pero sorpresa y media, porque entró Alcaraz, con solo 17 años, (a quien obviamente no lo voy a juzgar) cuando se necesitaba más experiencia en la zona de volantes y en la ofensiva, para ayudar a buscar el gol que nos diera el triunfo, lo que lamentablemente no sucedió.

Es cierto que adelantó a Montoya y justamente un desborde suyo y posterior centro, le permitió a Lisandro cachetear la pelota, pero Luchetti pudo manotearla y evitar el gol, también lo tuvo Cristaldo quien cabeceó pésimamente, un buen centro de Mena, pero este equipo de anoche, que dejó más dudas que certezas, fue un Racing “descargado”, porque aunque contaba con una nueva batería de ideas, a medida que pasaban los minutos se fue quedando "sin pilas", sin energía y entonces esos conceptos se volvieron confusos y la falta de claridad trajo imprecisión e inseguridad, situación que se acrecentó en la segunda mitad con cambios que lo llevaron a refugiarse como un equipo sin confianza.

Nadie va a criticar a chicos de las inferiores, los cuales seguramente tendrán mucho futuro, pero en situaciones como la de ayer, donde no hubo mucho tiempo para ensayos y sobre todo teniendo en el banco a jugadores que tienen capacidad y experiencia, hubiera preferido que ingresaran en partidos casi definidos y no para ser soluciones, porque en ese caso tienen que demostrar todo en ese momento y hay pocos que lo pueden hacer.

Ciertamente no es fácil imponer una idea, pero no pudimos ver ni la intensidad, ni la  presión y ofensiva que suelen mostrar los equipos de Beccacece, quizás por no entender o no poder llevar a cabo lo que el técnico les solicitó y si bien debemos tener paciencia, sería importante que el equipo comience a exhibir un juego que nos permita ilusionarnos, no solo en el presente torneo, sino para todo lo que nos espera a partir de marzo.

Hasta pronto

jueves, 16 de enero de 2020

Cuando Javier se convirtió en ¡SuperGarcía!


Anoche, muchos deseábamos ver desde el primer minuto  a un equipo con un juego  ofensivo, intenso, dinámico, de toque y circulación, al mejor estilo Beccacece, pero como evidentemente la imaginación supera casi siempre a la realidad, hoy nos  encontramos lleno de dudas.

Pero me parece no deberíamos preocuparnos porque eso tiene sus causas, como ser la llegada del nuevo técnico, la falta de tiempo para imponer un sistema de juego, la adaptación de los jugadores, etc.

Pero nuestra pasión,  en franca complicidad con la ansiedad, normalmente no nos permite razonar y reflexionar con tranquilidad, aún sabiendo que era un encuentro amistoso, porque si se perdía nos hubiera dejado cierta bronca.

Pero por suerte se ganó y aunque fue por penales todo suma, ya que ayuda al cuerpo técnico y al plantel a seguir profundizando en las ideas con más serenidad , buscando llegar de la mejor manera al partido de la reanudación de la Superliga

De cualquier manera da la sensación que al equipo le va a costar llegar a su puesta a punto rápidamente y se va a ir acomodando con el transcurso de los partidos, siempre y cuando los jugadores y nosotros los hinchas, tengamos la paciencia que se requiere para con Beccacece y Cía.

De cualquier forma y siempre desde mi punto de vista voy dejarles algunas impresiones que me dejó la actuación de Racing.

El primer tiempo mostró a un Montoya sufriendo como lateral y un medio campo que no tenía corte, por eso Paranaense llegaba con cierta comodidad al área racinguista. Vi mucho mejor a Rojas, incluso en su  despliegue. Cuando el equipo recupero la pelota la hizo circular bastante bien pero como decía, no había recuperación. En la ofensiva se abrió bien la cancha y se buscó llegar por los costados o sorprendiendo a través de pelotas largas por el centro, aunque con cierta imprecisión al querer dominar el balón.

El gol a los 4 minutos, producto de un grosero error del arquero rival, que buscó resolver "Licha " aunque su remate pegó en el palo y le dio a Rojas la oportunidad de hacerlo, no logró serenar a un Racing que no podía plantarse bien en el campo.

Tanto fue así que 8 minutos más tarde un disparo de afuera del área fue rebotado hacia adelante por Arias y le dio la posibilidad a los brasileños de empatar.

No era sencillo el trámite para la Academia, pero en una pelota que recupera Rojas  habilita a Fertoli, quien arranca hacia su izquierda y cruzando su remate al segundo palo la clava junto al mismo volviendo a poner a Racing en ventaja. Golazo del finalmente uno de los de mejor rendimiento, porque superó un debut siempre complicado por su cuestionada incorporación.

Casi con el mismo tiempo de diferencia vuelve a empatar Paranaense  aunque esta vez con un gran gol de tiro libre.

El segundo tiempo abrió con muchos cambios y uno de ellos fue el responsable de que Racing pueda llevarse el triunfo y hablo de Javier García, porque al finalizar empatado el encuentro principal, se pasó a la definición por penales y ahí fue cuando Javier se convirtió en ¡SuperGarcía! atajando cuatro penales de los nueve ejecutados por el rival.

Por último destaco a Nery Domínguez, ya que cada vez que se lo necesita demuestra sus grandes condiciones como central, por ser un gran tiempista y por su buena técnica, lo que asegura una salida clara la mayoría de las veces.

Me preocupa en principio el medio campo que si bien puede tener buen pie, le cuesta recuperar y por ser lento deja muchos huecos a sus espaldas. Esto posiblemente agravado porque al jugar con extremos quedan espacios sin cubrir a sus costados, por lo que creo habrá que tener laterales que puedan no solo resolver el tema de su marca sino que además puedan subir y achicar los espacios al igual que los centrales, con los riesgos que esto conlleva.

Adelante además de Fertoli, vi bien a Lisandro López que aunque algo impreciso, supo que hacer al salir de la zona de "nueve" por su capacidad y su inteligencia, pero no así a Barbona, que me dio la sensación de sentirse incómodo,  como atado a su posición.

Una mención sobre el chico Machuca. Tiene prestancia y salvo la primera pelota que rebotó  dos veces siempre decidió bien. Quizás haya sido una ilusión óptica, pero por como se paraba me pareció ver a Perfumo cuando pibe.

Ojalá podamos ver el Racing que sueña Beccacece, porque su sueño es el sueño nuestro. 


Hasta pronto

domingo, 29 de diciembre de 2019

“El movimiento se demuestra andando”

En la búsqueda de un director técnico, que de alguna manera prosiga con una idea similar a la que Coudet nos dejó, después de nombres grandilocuentes, esperanzas e ilusiones, la verdad nos ubicó en el punto de partida real y finalmente Sebastián Andrés Beccaccece, quizás el menos esperado, sobre todo por haber estado hasta hace un par de meses en la vereda de enfrente, es el elegido y tendrá la máxima responsabilidad de dirigir a Racing a partir del 2 de enero del 2020.

Racing vuelve a apostar por un entrenador joven, (el anterior fue Zubeldía a los 32 años) que ha logrado conquistar y convencer a buena parte del mundo del fútbol sin  haber jugado nunca profesionalmente, ya que su carrera se fue forjando como ayudante de campo de Sampaoli hasta el año 2016, donde allí sí, comienza su derrotero como responsable técnico en los últimos tres años (2016 con 22 partidos en Universidad de Chile, 2017, 2018 y parte de 2019 con 58 encuentros en Defensa y Justicia donde se destacó  logrando ser subcampeón, justamente detrás de Racing, para finalizar en Independiente de Avellaneda donde dirigió solo 14 fechas).

No sería justo tener preconceptos a la hora de hablar de su capacidad porque a pesar de que en Universidad de Chile y en Independiente no le ha ido bien, en Defensa y Justicia pudo mostrar toda su aptitud y su idea a través de un juego dinámico y moderno, con un sistema que muchos llegamos a respetar y a gustar, logrando el segundo puesto de la Superliga 2018/2019, justamente detrás del Racing campeón.

Como “el movimiento se demuestra andando”,  segun dijo el filósofo griego Diógenes, un concepto que Beccacece pareciera llevar incorporado tanto en su personalidad, por su comportamiento hiperactivo detrás de la línea de cal, como así también en su idea de funcionamiento de equipo porque el movimiento permanente es una de sus facetas, deberíamos tener un poco de paciencia, dado que no solo carecerá de un periodo lógico para imponer su impronta, sino porque además con sus 37 años, deberá convivir con un plantel donde hay muchos jugadores de experiencia y su manejo con el grupo será una parte importante de su trabajo, por lo que todo el respaldo que los hinchas podamos brindarle, le transmitirá la confianza que necesita para que pueda llevar adelante su proyecto futbolístico.

Como hincha me gustaría por sobre todas las cosas, que no cambie sus convicciones, su línea de juego, aun sabiendo que los resultados mandan, sobre todo dirigiendo a un grande como la Academia.

A TODOS LOS RACINGUISTAS, LE DESEO QUE PASEN UNA FANTÁSTICA NOCHE DE FIN DE AÑO Y QUE EL 2020 LES BRINDE FELICIDAD, PROSPERIDAD Y MUCHA SALUD, PARA ALENTAR CON FUERZA A NUESTRO QUERIDO RACING, SIEMPRE CON LA ESPERANZA DE LOGRAR MAS TITULOS!

Hasta pronto.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Todo cambia… menos el hincha.

Cambian los técnicos. Cambian los jugadores. Cambian los dirigentes.

Todo cambia… menos el hincha.

Porque siempre estara con Racing a pesar de los dirigentes, los jugadores y los técnicos de turno.

Porque ama la camiseta sin condiciones. Porque es pasional. Porque no afloja ni abandona. Porque no se rinde. Porque siempre canta y alienta. Porque sufre y se angustia. Porque ríe y cuando festeja, hasta llora de alegría. 

Por eso en este año, donde se han logrado dos títulos, quiero saludarlos y enviarles mis mejores deseos de felicidad para estas fiestas.



Hasta pronto.