sábado, 7 de noviembre de 2026

Racing bajó su “techo” al sótano.

La nueva derrota ante Barracas confirmó que ese es el “techo” del Racing 2026.

Es la triste imagen de un equipo que no da más que eso, que sale a jugar como entregado mentalmente, sin ideas, sin convicción, que se desgasta en quince, veinte minutos y que después se entrega indefenso a su rival de turno.

Un Racing que se ha quedado sin líderes, esos que no se eligen, que surgen espontáneamente en los momentos más adversos, esos que nunca se dan por vencidos, esos que se hacen escuchar en el campo de juego y en el vestuario, que contagian valores y espíritu combativo al resto del plantel  y los resultados están a la vista.

Prácticamente desde comienzo del año el equipo no tuvo respuestas anímicas para superar la adversidad, sin fuerzas,  resignado y sin rebeldía alguna lo refleja en las caras de sus jugadores que parecían estar jugando solo de compromiso, como diciendo yo cumplo con mi “trabajo”,  situación que  lamentablemente arrastra a los chicos que como una contradicción, son los que muestran más entereza y determinación.

Es una verdad, una realidad que Racing en apenas dos años  pasó de tocar el cielo a realizar una de las peores campañas de la historia, es decir que algo no está bien en el núcleo central del club y esos desaciertos deben tener causas ciertas.

Racing bajó su “techo” al sótano y todos los que tienen obligaciones para con el escudo son culpables de este nefasto y catastrófico año deportivo para el club, jugadores, cuerpo técnico, directivos y secretaría técnica, cada uno sabrá lo que debe corregir para devolvernos la ilusión de poder ver un equipo que realmente represente con grandeza a Racing Club.

Aceptar esta decadencia después de un pasado glorioso es difícil pero lo que más preocupa es como recuperar esa identidad que se había logrado y como falta mucho para volver a competir la sensación es que hay tiempo, pero no lo hay, porque la reestructuración de este plantel va a ser una tarea difícil por lo que espero que cada uno se active y transforme sus culpas y sus errores en responsabilidades y aciertos. 

Hasta pronto