domingo, 15 de octubre de 2017

Entre la emoción del gol y las angustias del juego.

Que me pasa cuando veo a Racing?

Hablo solo, me enojo, me alegro, critico e insulto, pero todo eso me pasa porque al fin y al cabo soy solo un hincha y como muchos, fruto de esa pasión inexplicable que mezcla las alegrías con las broncas.

Un partido de Racing es lo único que me hace cambiar de humor, me saca de cualquier conversación y hoy el comienzo nos iba marcando que iba a ser otro partido para sufrir, porque por  más que Arévalo Ríos acaparaba todas  la pelotas y cumplía muy bien su tarea, no era un buen augurio, dado que desde sus pies era difícil que saliera algún pase filtrado que pusiera en posición de gol a los delanteros académicos.

Oroz, no encontraba su lugar en el campo, por lo que no la tocaba casi nunca y Zaracho cada vez que entraba en juego era absorbido por la marca de los volantes de Tigre, al igual que  lo hacían sus defensores con Licha y Triverio, algo que nunca pudieron superar.

A partir de allí pudimos darnos cuenta que Racing dependía como muchas otras veces del despliegue de Solari y Mansilla (buen primer tiempo de ambos)  y sus posibilidades de desbordar para asistir, a Triverio y a Licha, algo que por momentos se logró, pero que la mayoría de la veces Tigre, que se cerró muy bien pudo controlar, logrando que  el arquero de ellos prácticamente no sufriera ninguna situación de peligro real.

En esa primera mitad, atrás no había casi problemas, pero es evidente que el negocio de los de Caruso estaba en la propia desesperación de Racing y aunque no fueron muchas sus ocasiones, anduvieron merodeando el área.

Y la segunda mitad fue más de lo mismo, pero infinitamente más nerviosa, más estresante, porque Racing se adelantaba para al atacar, pero mientras no lograba generar mejores jugadas, se desarmaba cada vez más, lo que Tigre aprovechó al encontrarlo tan desprotegido y le generó por lo menos tres ocasiones de gol, que si no hubiera sido por la gran actuación de Musso y la suerte (una dio en el palo), en este momento estaríamos hablando de otra cosa.

Y entonces se vinieron los cambios y a mi me hubiera gustado ver a Ibargüen y Cuadra por Oroz y Zaracho o Triverio, pero como Cuadra no estuvo por lesión, solo quedaba Noir o que entre Soto y adelante a Mansilla, pero solo se dio el del colombiano por Oroz,  a la postre, el jugador que cambio el partido, no porque la Academia mejoró, sino por su atrevimiento a utilizar la gambeta y por la jugada que comenzó y terminó en sus pies con el gol del triunfo, en la cual hay una gran devolución de Solari.

Después llegó la del chico Ojeda por Zaracho, como para buscar más juego, pero es muy difícil tener relevancia en un momento tan dramático, donde los jugadores de Racing después del gol, solo revoleaban la pelota esperando que pase el tiempo, hecho que marcaba la necesidad imperiosa de obtener el triunfo sin importar la forma, algo ratificado desde el banco en el cambio de Meli por Mansilla, (cualquier parecido con la Selección Argentina es pura coincidencia).

Y así, entre la emoción del gol y las angustias del juego, terminó un partido que le permitió a Racing volver a convertir después de cuatro encuentros y sumar tres puntos que ayudan anímicamente para enfrentar a Libertad de Paragüay por la Sudamericana.


Hasta pronto.

domingo, 1 de octubre de 2017

Enredado en sus propias dudas.

Con la inseguridad en su juego a cuestas,  Racing llegó a la Paternal para enfrentar a Argentinos Juniors, sabiendo que en esa cancha chica se iban a sentir incómodos, pero creo que no esperaba que el local presionara y metiera de la manera que lo hizo en los primeros 30 minutos.

Eso sacó al equipo de su aparente orden, que lo llevó más a luchar y al revoleo permanente de la pelota y sin ninguna posibilidad de inquietar al arquero del “bicho”, a quien solo se acercó a través de una combinación entre Soto y Mansilla, que finalizó con el centro de este último, que cruzó toda el área sin que la toque algún jugador de Racing.

Pero la lesión de el "Pulpo" González, hizo que Zaracho, que nunca debió quedarse afuera, estuviera nuevamente dentro de la cancha y con él,  la pelota tenía mejor destino, porque no se “bartoleaba” cuando pasaba por sus pies, lo que calmó un poco el ritmo impuesto por el equipo de la Paternal y el partido comenzó a equilibrarse.

Es cierto que Argentinos estuvo más cerca del área de Racing que la Academia de la del equipo local, pero tampoco había generado jugadas reales de peligro, como la que tuvo cerca de los 40 minutos, mano a mano que salvo en forma excelente Gómez.

A todo esto Racing contestó con una patriada de Solari por izquierda que deja solo a Triverio en el área, quien desperdicia la situación tirando una “masita” a las manos del arquero.

La segunda parte arrancó con Racing como más adelantando pero era porque  Argentinos dejó que lo hiciera, quizás para tener más espacio en sus contras y así fue cuando a los 15 minutos Romero solo frente a Gómez la levanta por sobre el travesaño.  

El juego dejaba mucho que desear, porque se notaba como una caída anímica y cabezas gachas, especialmente en jugadores como Triverio, que no defendió bien ninguna pelota y en Licha, que ayer estuvo como disperso, como que lo mal que juega el equipo le está afectando demasiado y sin querer transmite ese “bajón” al resto de sus compañeros, que terminan como entregándose.

Los cambios de Cuadra por Mansilla y de Ibargüen por Solari, seguramente buscaron hacer lo que hasta ese momento no se había conseguido, romper por afuera para generar alguna situación de gol, pero fue inútil, porque todo siguió como era entonces.

Cuando parecía que los dos llegaban a conformarse con el empate, cerca del final y en una jugada donde todos miran y nadie marca, Romero queda solo sobre la izquierda a espaldas de Pillud y Gómez abandona desesperado el arco para ir a taparlo, pero eso lo hace quedar fuera de juego cuando llega el centro al segundo palo y Quiroga, de gran altura, gana de cabeza y convierte.

Y si algo faltaba para darle el golpe final a un Racing ya casi grogui, en tiempo de descuento Pisculichi de tiro libre y desde una distancia considerable, convierte el segundo gol, ante un Gómez que no logra contener la pelota que le pica un metro antes.

Lástima para “Chila” que hasta el primer gol había hecho todo bien, para sobre el final cometer dos fallas, propias de la lógica inexperiencia y también de la fatalidad que conlleva ser arquero de un equipo que no hace mucho para ayudarlo.

En síntesis, seguimos viendo a un Racing enredado en sus propias dudas, que no sabe bien a que juega, donde la desorientación ha invadido tanto a los jugadores como al técnico, aquellos porque parecen no entenderlo y este último, porque da la sensación que no encuentra los intérpretes aptos para llevar a cabo su idea.

Esa disyuntiva parece generar desencuentros, por lo menos entre el capitán y la conducción técnica, a partir de las declaraciones de Lisandro López, quien viene afirmando, al igual que anoche, “que se juega mal, que no hay situaciones de gol, que falta audacia, intensidad, rebeldía, etc.” y en la incómoda respuesta de Cocca al decir entre otras cosas que “no es momento de decir las cosas para afuera”, en evidente desacuerdo con lo expresado por Licha.

Alguna vez el técnico también expuso situaciones ante la prensa, que deberían haberse tratado en la intimidad del grupo, lo que me lleva a pensar que algo puede pasar, pero ojalá que todo pueda resolverse de buena forma y que se puedan escuchar, no solo prestarse los oídos, siempre dentro del respeto y cada uno cumpliendo con su rol, como personas profesionales que solo quieren el bien para 
Racing, porque todavía hay mucho que pelear en adelante.


Hasta pronto.

lunes, 25 de septiembre de 2017

Triverio necesita compañía.

No me voy a detener a comentar si los jugadores estuvieron bien o mal, simplemente pienso que fue una actuación sin sobresaltos, pero sin brillo alguno.

Digo esto porque creo que hay otro tema a analizar y es la decisión de continuar con la línea de cinco, cualquiera fuese el rival, sabiendo que con equipos que  esperan con mucha gente, como hoy lo hizo San Martín, ese esquema no tenía mucho sentido.

Si lo tuvo cuando Racing enfrentó a equipos que tienen mucha tenencia de pelota y/o que además atacan bien, como supo hacerlo en los últimos partidos del torneo anterior que nos metió a la Copa Libertadores como así también frente a colombianos y brasileños, lo que nos permitió seguir avanzando en la Sudamericana.

Hoy, además, le agregó un problema más al retrasar al “Pulpo” Gonzalez en lugar de Arévalo Ríos,lo que lo privó de llegar más asiduamente al área rival como suele hacerlo, porque su preocupación pasó por  hacerse eje del medio campo.

A esto hay que sumarle que el “Licha” López, que comenzó estacionado arriba para acompañar a Triverio, al ver que no le llegaba la pelota, bajó a conectarse con lo volantes para entrar más en juego, por lo que Racing prácticamente se quedó sin jugadores para llevarle problemas a Ardente.

Por eso en el primer tiempo sobre todo, fueron muy escasas las oportunidades que hubo para abrir el marcador, además de que ninguna fue muy “limpia” que digamos, ya que todo era producto de centros tirados de los costados, muy exigidos para los que trataban de ser receptores de los mismos.

Está claro que Racing no tiene peso en el área, por eso creo que Triverio necesita compañía, alguien que juegue a su lado o por afuera, pero cualquiera sea el que lo acompañe, se debe volver a la línea de cuatro en el fondo, con un volante de marca delante de ella, para que finalmente "Licha" juegue de enganche junto a  Zaracho y el “Pulpo”.

Decisión que se tomó promediando el segundo tiempo, pero ya era tarde porque el cansancio también juega y la mente ya no estaba tan clara, por eso debió implementarlo desde el comienzo del encuentro, sabiendo que San Martín no iba a presentar tres delanteros, sobre todo cargando sobre sus espaldas dos derrotas consecutivas.

Se está recuperando el cero en el arco, muy bien defendido por “Chila” Gómez, pero falta el poder de fuego, aquel que hacía de Racing un equipo sin mucho juego, pero temible a la hora de atacar.


Hasta pronto.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Racing encontró el enganche.

Fue muy importante dejar atrás al Corinthians de Brasil en la disputa por la Copa Sudamericana, pero fundamentalmente destaco la actitud y el compromiso del equipo para disputar este partido, de gran significado anímico por el valor de su rival.

Es cierto que uno tiene sensaciones encontradas, porque los planteos de Cocca no hacen que veamos un equipo vistoso, de los que tienen tenencia de pelota y buena circulación, pero también es verdad que uno quiere logros, exige resultados, que es lo que finalmente termina valorando y hoy por hoy, Racing no está en condiciones de ofrecer un juego muy aceitado, está para luchar y conseguir objetivos, sobre todo en estos partidos de copas internacionales.

A partir de esa premisa, es para destacar su concentración durante todo el encuentro y el sostenido orden táctico, que llevó al equipo brasileño a que prácticamente no pudiera patear al arco y no tuviera ninguna situación de gol, lo que le permitió a Racing, después de bastante tiempo, mantener el arco de “Chila” Gomez en cero, quien sin ser requerido muchas veces siempre mostró tranquilidad y seguridad, como en el último centro que cortó sobre el final del mismo.

En la línea de cinco se pudo ver a un Vittor impecable, el mejor, aunque Barbieri, también lo hizo en gran forma, mientras Grimi, con su entrega, cubrió algunos aspectos deficientes originados por su ímpetu, como el de cometer infracciones innecesarias, en tanto Solari y Soto, estuvieron muy atentos y aunque no tuvieron muchas oportunidades para desplegar su trabajo en ataque, dejaron todo en la disputa de cada pelota.

Esa firme tarea, sumada a la mejor perfomance del uruguayo Arévalo Ríos en Racing, en una posición más cerca de la línea de fondo , donde se lo vio más seguro en la recuperación y en la distribución de pelotas, acompañado por el “Pulpo” González, que sin llegar a brillar, impuso su presencia en cada disputa del balón y por Zaracho, el chico que sorprende por su atrevimiento, aunque esta vez no entró tanto en juego.

Y adelante Triverio, un jugador que sabe rebuscársela solo, que usa bien el cuerpo y estuvo a punto de convertir en una de las muy pocas llegadas de Racing, cuando recibió de “Licha” se saca de encima a su marca y lo cerraron justo al patear en el área chica.

Por último Lisandro López, de quien ya no se puede hablar de otra cosa que no sea de admiración, porque su “liderazgo” está respaldado no solo por su entrega, por su ganas y su guapeza, sino también por su juego, siempre claro y en cualquier lugar de la cancha.

Y en este sentimiento de hincha que uno tiene, digo, después de ver su trabajo en los últimos encuentros, que en “Licha” Racing encontró el enganche, porque hace todo bien, porque tiene pausa, aceleración y pase, sabiendo que para que esto sea real, Cocca debería dejar de lado la línea de cinco, ubicando un delantero más junto a Triverio, y de esa manera liberar a Lisandro López para juegue suelto delante del “Pulpo”, Arévalo y Zaracho, algo que por ahora no creo que suceda.

Bueno, es solo el pensamiento de un hincha, entendiendo que de esta forma podríamos tener un volante-conductor que además tiene llegada al gol.


Hasta pronto.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Parecía un equipo de pretemporada…

Lo de estar tarde en Banfield, fue tan, pero tan malo, que realmente era doloroso ver jugar a este equipo “alternativo”, que como hincha entendía lógico, basado en que la mayor obligación, Racing la tiene solo tres días más tarde, pero de alguna manera inaceptable en cuanto a su rendimiento.

Seguramente escucharemos la ya rebuscada excusa de que no practican nunca juntos y entonces les cuesta entenderse, por lo que me preguntaba: entonces, cuando entrenan, quienes juegan contra los supuestos titulares…porque parecía un equipo de pretemporada, donde recién se comienzan a conocer.

Preocupa y mucho ver a este grupo de jugadores sin orden y sin funcionamiento alguno, aunque admitiendo que García cumplió, aún pensando que tuvo alguna complicidad en el gol junto a Barbieri, que sí fue el responsable principal por perder la marca de Cvitanich, pero a mi gusto fue también el que mejor resolvió los problemas en esa línea de fondo, donde Patiño y Torsiglieri tuvieron graves problemas en las marcas y tuvieron que recurrir a infracciones torpes, mientras Pillud, de preocupante actuación no podía dominar una sola pelota y la perdía en la mayoría de los casos (podría haber sido una buena prueba para ver a Saravia) y Grimi cumplía una floja tarea, mostrándose lento y dubitativo para resolver.

Poco hacía la línea de volantes porque Noir estuvo torpe y confuso, aunque su remate al arco fue la única pelota que tocó el arquero rival, González no tuvo claridad y al no encontrar con quien jugar, agarró la bandera y quiso resolver todo solo, perdiendo muchísimas pelotas y Meli, recuperó varias pelotas pero tuvo muchos problemas a la hora de jugarla.

Arriba resultaba difícil encontrar a quien tirarle un centro, dado que  Cuadra que debía jugar de nueve, no lo hizo, y aunque se movió por toda la cancha e intentó alguna jugada personal, terminó diluyéndose, mientras Ibargüen, que todavía parece jugar “apichonado” por momentos dejó ver que tiene condiciones, como la de encarar y gambetear hacia adelante, por lo que deberían darle más oportunidades tratando de que logre encontrar más confianza y más ritmo de juego.

Con el resultado en contra llegó la respuesta lógica desde el banco, sacar un central  y poner un volante o delantero, y entra Ojeda en lugar de Torsiglieri - entonces pensé en Oroz, con más experiencia, también fuera de todo- aunque el chico ex-Ferro tuvo algunos chispazos interesantes.

Y ya en la desesperación vamos con todo lo que nos queda y adentro Lisandro López y Triverio, pero todo fue en vano, aunque “Licha” volvió a demostrar que está en un nivel superior al resto, no alcanzó porque “Quique” Triverio no recibió pelota alguna y solo se la pasó luchando…

No nos llevamos el triunfo, pero casi nos llevamos al “Licha” lesionado.

Ahora todo lo que se diga está demás, pero a veces y sobre todo al principio de un torneo largo, no está mal hacer descansar a muchos titulares en vísperas de disputar un partido fundamental dentro de las 72 horas, simplemente hay que confiar en aquellos que nunca tienen oportunidad de jugar y dejarlos que lo hagan todo el partido.

Ahora sí que lo más importante es alentar todo el partido frente al Corinthians, porque no cabe dudas que este equipo necesita más que nunca del apoyo incondicional del hincha.


Hasta pronto.

jueves, 14 de septiembre de 2017

La dicha de ver bien al “Licha”

Al observar el  estadio de Corinthians, con no tanta concurrencia, pensé que lo principal iba a pasar más, por la presión que cada jugador sentiría ante la responsabilidad de enfrentar al equipo puntero del torneo brasileño, que por lo que iba a llegar desde afuera de parte de sus hinchas.

Aunque durante los primeros 15 minutos sorprendió ver como Racing contaba con espacios que le permitían tener la posesión de la pelota, aunque no lograba darle buen final a esa tenencia, ejemplo de ello es que el primer tiro al arco lo hizo a los 22 minutos y el segundo a los 31 de esa primera parte.

Pero en realidad lo que sucedía era que el equipo brasilero no lo presionaba hasta que cruzaba la mitad de cancha, donde ahí sí buscaban presionar y  recuperar rápido para salir por los costados, a las espaldas de Solari y Soto, lo que le generaba problemas no solo a Arévalo Ríos, a quien le costaba ir a cubrir con su ritmo lento a cuesta, sino también a  los de la última línea, que tuvieron que recurrir a infracciones en más de una oportunidad, especialmente Barbieri.

A partir de los 20 minutos Corinthians se fue acercando y comenzaba a preocupar, y tras el primer llamado de atención del cabezazo de Rodriguinho, quien se adelanta a Soto y pega en el travesaño, llega el gol de Maicon, quien al recibir un pase dentro del área, la cruza de primera junto al palo izquierdo de Musso, que solo atinó a mirar.

Soto y Solari no aportaban mucho, sobre todo la del ex Banfield que perdía la mayoría, Zaracho y el Pulpo no crecían y Lisandro tenía que bajar no solo a juntarse con los volantes sino también a colaborar en defensa, mientras Triverio solo, deambulaba a la búsqueda de alguna pelota que quedara cerca de un  área que Racing no pisaba.

A todo esto Musso ya mostraba signos de dolor en su pierna derecha, lo que preocupaba al cuerpo técnico, pero así y todo pudo desviar en forma excelente una pelota al córner.

Primer tiempo que terminó con un Racing sin ideas, creo más, producto de jugar como atados por los nervios que les imponía este duro encuentro.

Vuelta a la cancha sin cambios, típico de Cocca, para ver si se soltaban, pero lo primero que tuvimos que sufrir fue una pelota bien puesta para Romero que parecía sería el segundo gol, pero es tapada por Musso quien sale y cubre con su cuerpo sobre la línea del área grande.

Esa jugada pareció despertar al equipo, que  fue creciendo y en pocos minutos generó tres jugadas que demostraron que se podía empatar, primero Triverio, que al recibir de Solari un saque de banda, gira y saca un fuerte disparo que tapa muy bien Cassio, después fue Orbán con un cabezazo que sale desviado y otra vez el punta de Racing, esta vez de cabeza, que ataja Cassio.

El tema Musso seguía preocupando porque no podía utilizar su pierna derecha y entonces al igual que en Colombia, Gastón “Chila” Gómez, vuelve a reemplazarlo y a cargar sobre sus espaldas con esta responsabilidad, tan inesperada como la de aquella vez, pero evidentemente este chico tiene personalidad, porque no se mostró nervioso ni indeciso y eso llevó tranquilidad a sus compañeros, sobre todo a los pocos minutos de entrar, al desviar un cabezazo de Maicon.

Cocca acertó al adelantar líneas en la segunda mitad y con Lisandro López, como abanderado de la Academia, jugando más como un mediapunta-enganche, que como delantero, pudo junto a los volantes que ya acompañaban muchos más, incluso pisando el área, sumado a las subidas de sus laterales se pudo llegar al empate a los 29 minutos, cuando el “Pulpo” cerca del área abre a la izquierda para Licha quien saca un disparo de zurda, que desvía Cassio,  pero que recibe Triverio, quien la domina y define como buen goleador, el que está siempre donde debe estar dentro del área.

Empate e inyección anímica que alentaban incluso a ir a buscar el triunfo y Cocca realiza un cambio que ratifica esa intención, cuando Mansilla reemplaza a Soto ( venía perdiendo muchas pelotas al llegar cerca del área rival ).

Gómez respondía con seguridad, la defensa ya  no sufría demasiados inconvenientes y Triverio ya no era el lobo solitario, porque los volantes y laterales tenían un accionar diferente, algo que sumado al gol del empate, desconcertó a un rival que quizás esperaba que Racing repitiera lo que había hecho en el primer tiempo y terminó afectado anímicamente, lo que le permitió a la Academia, controlar el resto del partido hasta el final del mismo.

Racing vuelve a tener la dicha de ver bien al “Licha”, quien al recuperar su aptitud física vuelve a conectarse con su mentalidad ganadora, la que exhibe a través de su juego, su actitud, su innegable entrega y su  marcado liderazgo.

Esto hace que los hinchas volvamos a ilusionarnos con el equipo para todo lo que debe afrontar, especialmente para la revancha en el Cilindro ante el Corinthians, la que seguramente será una partida muy brava, por lo que creo que hay que darle descanso a varios jugadores para enfrentar a Banfield, entre ellos “Licha”, el “Pulpo”, Solari, Zaracho, Triverio y como decía líneas arriba,  el “Chila” Gómez.

Hoy quedó en claro que ha sido un error no incluir a Javier García en la lista, ya que ahora Gómez no deberá ser arriesgado, porque en caso de sufrir algún inconveniente, en la revancha debería hacerlo en su lugar Leonel Piedrabuena, un chico de solo 18 años.


Hasta pronto.

domingo, 10 de septiembre de 2017

“Si la sopa lo está curando, sopa sígale dando…”

En la semana estaban cruzando tweets sobre qué formación debería presentar Racing en Brasil, sobre una idea de ubicar linea de cinco y entonces me metí dando una opinión pero para el partido de ayer… “Disculpen, pero estamos muy flojos atrás, por eso contra Temperley formaría como lo propuso @Hachita para ir a Brasil. Espero no se ofendan” 16:38 - 4 sept. 2017

Simplemente lo expresé, aunque muchos hinchas, al igual que yo, pensábamos que ante Temperley salir con este esquema, a priori, defensivo a ultranza, era como descender a la categoría de equipo chico, porque al ver la realidad después de Olimpo, me incliné por el sistema de línea de cinco, que le podía devolver la confianza a muchos jugadores y por ende al equipo.

Ahí recordé que había escuchado y visto declaraciones de “Licha” y del “Pulpo”, apoyando ese la famosa línea defensiva…Por ejemplo Lisandro López, en Fox Sports Radio dijo “La línea de cinco defensores que planteó Diego nos dio resultados muy importantes.” y en otra oportunidad  el “Pulpo” Gonzalez comentó: "Nos sentimos cómodos con la línea de cinco defensores. Los resultados nos dieron confianza".

Anoche, admitiendo que fue después del triunfo,  lo volvió a ratificar Vittor al afirmar que “se sentían cómodos con la línea de cinco…”

Creo que en esta instancia lo que hay que buscar es fundamentalmente sentirse más seguros, más sólidos, para de ahí en más ir creciendo y sumar no solo en el resultado, sino también en lo anímico para recuperar la confianza perdida y el hecho de volver a implementarlo anoche le permitía evaluar mejor ese módulo, que sin duda va a utilizar en Brasil.

Racing realizó un partido donde trató de crecer a través de las subidas de los laterales y los volantes por los costados, pero si bien se acercó y tuvo oportunidades de marcar, no fueron muchas y en esos primeros 45 minutos, las mejores estuvieron en los pies de “Licha” y Soto, aunque también hubo un gol anulado a Triverio por posición adelantada, mientras Temperley buscaba hacerse dueño de la pelota y tuvo algún acercamiento  a través de un tiro libre de Figueroa, que Musso desvía en gran forma.

Pero a veces el descuento cuenta y esta vez fue a favor de Racing.  Musso después de cortar un centro sale rápido con un lanzamiento largo impecable, a la posición de Triverio que rodeado de dos defensores, alcanza a llevarse la pelota para sacarse de encima al arquero y después convertir en soledad gritando de esa manera su primer gol en Racing y darle al equipo una inyección anímica formidable.

Era evidente que en la segunda parte Temperley saldría a buscar el ansiado empate, pero Racing ya con cierta tranquilidad comenzaba a encontrar espacios donde antes no lo había, lo que le daba la posibilidad de ampliar la ventaja, algo que casi sucede en sus primeros dos ataques y que estuvieron en los pies de Triverio, pero que encontraron las manos de Ayala.

Pero cerca de los 20 minutos, apareció “Licha” en el medio campo, donde realiza un gran jugada girando y saliendo entre dos hombres para después para asistir a Zaracho, este busca la pared con Triverio y la buena devolución del delantero, lo deja frente al arquero a quien elude para definir con clase.

Golazo de Zaracho!..el chico que quiere ser grande.

Temperley no tenía otra que ir a buscar el descuento, que casi consigue cuando una pelota larga desde la derecha sobrepasa a los centrales y Figueroa alcanza a desvíar la pelota, pero Musso con reflejos plenos resuelve de forma extraordinaria.

Racing crecía en cada contra y su rival apelaba a cortar el juego con infracciones fuertes y en una de esas faltas llega el tercer gol, a través de un tiro libre ejecutado brillantemente por Vittor.

A todo esto, ya Meli había reemplazado a Zaracho, Orbán a Soto e Ibargüen a Lisandro López, y hablando del colombiano, se pudo observar su buen dominio y sus buenos movimientos, cerrando una buena actuación convirtiendo el cuarto gol, que seguramente lo ayudará mentalmente a que su aclimatación sea más feliz y más tranquila.

Hoy se pudo constatar una mejoría total del equipo, sobresaliendo Musso, Solari, el “Pulpo” González y “Licha” como el más destacado por sus intervenciones.

Obviamente la defensa ha confirmado que se siente más a gusto con este sistema, donde pudimos ver a Pillud y a Soto soltarse y subir frecuentemente.

Zaracho sigue demostrando que no puede salir del equipo, aún sin llegar a jugar un gran partido, es generador de  buen juego, además de estar siempre muy cerca del gol, y que decir de Triverio que comienza a darnos satisfacciones, no solo por su gol, sino además de su potencia, tiene buen manejo de pelota.

Pero ahora llega una parada brava, hay que enfrentar al Corinthians de Brasil en su casa y aunque hay que reemplazar a los dos laterales, hay algo que seguramente mantendrá y es la famosa línea de cinco, porque como dice un viejo refrán “si la sopa lo está curando, sopa sígale dando…”, y si todos se sienten “comodos”, para que cambiar.

De cualquier manera hay que resolver quienes serán los reemplazantes de los laterales.
Sobre Grimi no hay dudas que será Soto porque Orbán irá de central, el tema está sobre la derecha, donde  la lógica sería que Solari siga volanteando, pero Saravia no fue ni al banco, asi que Solari podría bajar a la línea de cinco.


Hasta pronto.