lunes, 18 de septiembre de 2023

El plantel respaldó a Gago, los hinchas no.

Racing fue al Gasómetro a buscar un triunfo que pudiera calmar la bronca de los hinchas por la vergonzosa derrota en la Copa Argentina, pero ante un San Lorenzo que jugó con un hombre menos todo el segundo tiempo solo pudo lograr un insulso empate.

Como de costumbre Gago siguió sorprendiendo, esta vez haciendo debutar a Colombo junto con Sigali y Piovi conformando una línea de tres en el fondo, pero a mi modo de ver con un error que fue no ubicarle delante,  a un lateral o un volante más para que cumpla la misma tarea que realiza Rojas por la izquierda (quizás en lugar del “protegido” Romero), porque por esa falencia al ex Defensa y Justicia Barrios y Maroni lo complicaron bastante desde inicio llegando al penal que Girotti convierte en gol, el que no solo puso a San Lorenzo en ventaja sino que además le dio la posibilidad de jugar como más le gusta, es decir esperando con una muralla en el fondo y salir de contragolpe.

Pero además ese inconveniente provocó un desajuste en el medio campo porque Nardoni, desesperado, debía salir mucho a la derecha para cortar lo que generaban Barrios/Maroni y eso lo fue desordenando al equipo que ya que ni Oroz ni Quintero encontraban la forma de hacerse de la pelota, Rojas y Ojeda bien abiertos tampoco aportaban mucho porque ni recuperaban ni desbordaban y por el centro un Roger Martínez impreciso y un Romero desenchufado, (aunque siempre respaldado), hacían de este Racing en la previa muy ofensivo, un equipo inofensivo, que solo se acercó a Batalla a los veinte minutos con un remate de Juanfer, que pasó cerca del palo izquierdo y que fue como una señal de que en sus pies podía estar la solución.

A todo esto, mientras Arias respondía con seguridad y rapidez un mano a mano con Girotti, Racing comenzaba a ordenarse un poco y ante un San Lorenzo que se iba replegando cada vez más, comenzó a dominar las acciones, a tener más la pelota y hacerla circular mejor y en una jugada en la que intervienen Piovi, Roger, Rojas y otra vez Martínez, Juanfer la finaliza con un fuerte remate pero el mismo es cubierto por el brazo de Braida, situación por la cual Rapallini sanciona el penal, que finalmente es anulado por el VAR.

Había una mejor respuesta de Colombo, que fue creciendo en seguridad y en presencia, mostrando una gran personalidad, de Sigali y de Nardoni, quien en una jugada recibe un planchazo descalificador a la altura de la rodilla por parte de Rafael Pérez, finalmente expulsado por intervención del VAR.

Racing con un hombre más seguía acelerando y en el amplio descuento encuentra la igualdad, cuando Ojeda en su único desborde por la derecha mete un centro rasante centro hacia atrás que nadie toca, pero recibe Sigali a unos metros fuera del área, desde donde saca un remate impresionante clavando la pelota junto al palo izquierdo de Batalla, un golazo que encendía una luz de esperanza y el abrazo general con Gago como un gesto de apoyo del plantel al cuestionado técnico.

Era una obviedad que en el segundo tiempo San Lorenzo con un hombre de menos, iba a aplicar más que nunca su muy aceitado funcionamiento defensivo, tanto que Insúa reemplaza a Girotti ubicando en su lugar a Insauralde, un mensaje claro de que no le importaría que su rival tenga la pelota.

Racing se fue acercando a través del buen manejo de Juanfer Quintero, pero Ojeda en la derecha seguía sin imponer su gambeta y Rojas sobre la izquierda como extremo intentaba diagonales que no se concretaban  porque el pase no llegaba, mientras por el centro Roger, que parecía fuera de ritmo continuaba errático y Romero simplemente flotaba sin intervenir, por lo que solo lo intentaron Colombo y Piovi con remates desde fuera del área.

Pero Insúa reemplaza a Barrios por Peruzzi y como contrapartida a ese cambio Gago hace lo mismo con Colombo a quien reemplaza con Almendra y a los cinco minutos se genera lo que podía haber sido el triunfo cuando Oroz que levantó mucho en el segundo tiempo, recibe un centro pasado de Sigali dentro del área sobre la izquierda desde donde envía un centro rasante que supera al arquero en el primer palo y le llega Romero a centímetros de la línea, quien sin fe, sin convicción y sin la agresividad necesaria, permite que el defensor lo cuerpee y se pierde un increíble gol, que era para poner el cuerpo y meterse con pelota y todo adentro del arco…pero es Romero.

Racing continuó buscando el gol, Rojas, Ojeda y Juanfer Quintero fueron reemplazados por Martirena, Hauche y Baltazar Rodriguez quien junto con Almendra ejecutaron los dos remates que hicieron de Batalla la figura de San Lorenzo, todo lo demás solo quedó en intenciones.

El plantel respaldó a Gago, los hinchas no, porque si bien para el técnico fue importante recibir el abrazo de sus jugadores, para los racinguistas el empate tuvo sabor a poco, ya que el equipo sigue sin encontrar un mejor funcionamiento, con el agravante de que continua sosteniendo a Romero como titular, que en mi modesta opinión y tratando de ser respetuoso hacia ambos con mi pensamiento, su insistente e intolerante respaldo se ha convertido en una cuestión personal entre él y los hinchas.

Pero bueno, ahora que todo parece estar en paz adentro, ojalá que Almendra pueda jugar más tiempo al igual que Miranda, que Vecchio se ponga en forma y pueda sumarse cuanto antes, porque junto a Juanfer y a Roger son los que le pueden dar a Racing el toque de jerarquía en el juego que hasta ahora el equipo no alcanza a mostrar.

A ganarle a Newell’s el miércoles!

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

domingo, 10 de septiembre de 2023

Un resultado que puede acercar el final de un ciclo

Racing volvió a decepcionar en la Copa Argentina, con una actuación que volvió a mostrar la fragilidad del equipo, que disperso y sin reacción, nunca entendió que estaba jugando una final.

No hay mucho para decir de esta nueva frustración para los hinchas de Racing, porque una cosa es entender que se puede perder, pero otra es la manera que se llega a esa derrota, esta vez con una goleada que deja una imagen de debilidad que ya no sorprende, porque es repetitiva.

Con una defensa de puertas abiertas, donde Tagliamonte que pareció temeroso, estuvo lento e indeciso y donde Sigali y Piovi (parece que cuando hay ofertas la cabeza pasa a estar en otro lado) desconcentrados, al igual que Martirena y Rojas, parecían no darse cuenta de lo que se estaban jugando, le fueron dando toda clase de ventajas a los intentos ofensivos de Huracán.  

A todo esto el medio campo desordenado e impreciso era sorprendido por los volantes rivales y con delanteros confundidos, con un Romero que sigue siendo bancado por el técnico como no lo hizo con ningún otro jugador, no llegaba a inquietar a Huracán, que esperaba sorprender de contragolpe, como sabiendo que Racing le iba a dar esas oportunidades.

Y llegaron con goles ante un Tagliamonte que no ofreció resistencia en ninguno de los ellos, pero admitiendo también que fueron cómplices sus compañeros de la defensa y si bien Racing descontó en una jugada aislada por parte de Oroz, Huracán seguía siendo el que imponía el ritmo de juego y volvió a convertir cerca del final con otra jugada donde Martínez  tácticamente sorprendió a Gago.

Era desesperante verlo con los mismos errores defensivos de hace tiempo y jugando como si fuera por compromiso, pero las entradas de Roger y de Hauche  por lo menos llevaron un poco más de preocupación a la defensa del globo, sobre todo a través del colombiano y entonces ¡Oh, oh…sorpresa!, dos goles de Romero para que Racing se pusiera a un gol de diferencia, pero eso duró unos pocos minutos porque rápidamente la defensa le volvió a dar a Huracán una nueva oportunidad para aumentar y a partir de ahí se fue entregando a esta humillante derrota con un resultado que puede acercar el final de un ciclo, al que le queda una sola vida.

Para Racing que venía de quedarse afuera de la Libertadores, este partido tenía todas las características de una final importante y los hinchas esperábamos que lo jugara como tal, pero carece de jugadores líderes, de esos que no se rinden, de esos que imponen aunque sea a las puteadas la rebeldía y entonces aparecieron las miradas, cómplices, culpables, buscando el suelo y defraudando otra vez, pero no por haber perdido, sino por la forma en que lo hizo, aun teniendo una semana de descanso por delante.

Ojalá pueda recuperar algunos jugadores que le permitan al equipo tener más solidez en el fondo y ser más contundente en la ofensiva, porque ahora le guste o no a Gago tiene la “obligación de ganar” la Copa de la Liga, porque lo exige el escudo, su camiseta, su gente y porque por encima de la idea de juego y del tratar de jugar bien, siempre serán los resultados los que mandan, porque para eso los contratan y por eso les rescinden si no los logran

Si para Gago todo es competir y seguir participando, para los hinchas no es así y aunque muchas veces podemos tener opiniones diferentes, sabe que “es difícil hablarle al hincha…” cuando se defiende lo indefendible.

Finalmente y con todo respeto quiero decirle a Gago que es verdad que en mi modesto Blog escribo “con el diario del lunes”, no porque sea fácil, sino porque no puedo dar una opinión de un partido antes de verlo.

Por último y como hincha quiero decir que vi un video donde  su ayudante de campo Gustavo Gallego con un vergonzoso gesto se burla de los hinchas que fueron a ver el partido, por lo que espero que sea severamente sancionado por la CD de Racing.

Hasta pronto.

lunes, 4 de septiembre de 2023

La deuda se paga con triunfos.

Racing recibía a Estudiantes en un clima complicado por haber quedado afuera de la Libertadores, lo que lo llevaba a la necesidad imperiosa de comenzar a saldar esa vieja deuda con un triunfo.

El haber fracasado en la Copa Libertadores los objetivos pasaron a ser otros y aunque los mismos no alcanzan a tener el mismo nivel de jerarquía, Racing debe afrontarlos con total responsabilidad, buscando compensar de alguna manera a los hinchas con el logro de uno de los dos que todavía están en juego.

Y el rival que llegaba al Cilindro si bien había quedado afuera de la Sudamericana, venía mostrado un buen nivel futbolístico, que se agregaba la gran rivalidad que siempre existió entre ambos equipos.

Por las fuertes demandas de los hinchas y seguramente también para “cuidarlo” de la reprobación del público, llevaron a Gago a reemplazar a Maxi Romero por un Reniero que volvía a jugar después de tres meses, mientras al mismo tiempo retornaba Oroz por Jonathan Gomez y ratificaba a Baltazar Rodríguez como titular dejando a Almendra en el banco, estimo que tratando de darle intensidad y velocidad al medio campo.

Y lo logró porque Racing en ese primer tiempo salvo en la primera jugada prácticamente no sufrió, por el contrario realizo un buen juego partiendo de un medio campo dinámico donde Nardoni, Oroz y B. Rodríguez presionaban alto y con bastante precisión se asociaban a Martirena, Quintero, Rojas y Ojeda.

Estudiantes quería encontrar en alguna pelota larga la solución a su problema, pero Sigali y Piovi bien atentos impedían que eso sucediera y así Racing comenzó a generar algunas jugadas interesantes con la endiablada gambeta de Ojeda que siempre superaba a su marcador, pero con todo respeto, creo que debería animarse a ensayar algún remate en algunos de sus desbordes  y no que todos finalicen en pases atrás, algo que los centrales ya intuyen, al igual que cuando encara hacia adentro paralelo al área y desde la exquisita zurda de Quintero, que en cada toque o lanzamiento muestra su jerarquía.

Una pelota cruzada para Ojeda a los tres minutos fue el primer aviso de Juanfer, quien a los nueve lo puso a Reniero en posición de gol, pero Andujar alcanza a tapar su remate, Racing tenía totalmente encerrado en su campo a Estudiantes y con “Trapito” y el colombiano como referentes de casi todos los ataques llegó la combinación de Ojeda con Rojas, a quien le terminan cometiendo penal,  para que Piovi, esta vez cambiando de lugar su remate, lo convierta en el primer gol.

Faltaban menos de quince minutos y mientras Estudiantes intentaba algún avance con remates desde fuera del área, un tiro libre de Oroz es desviado por  Andujar , aunque sobre el final de esa etapa la Academia se duerme en un lateral y Manyoma recibe solo sobre la derecha, pero Arias, muy atento, lo atora y desvía su remate al corner.

Para el segundo tiempo Estudiantes reemplazó a Boselli por Zuqui, un cambio que mejoró  el medio campo y comenzó a complicar a un Racing que como sin reacción necesitaba cada vez más de Arias, pero en una pelota robada muy bien por Reniero, Ojeda arranca desde su campo dejando jugadores en el camino y al llegar a las puertas del área habilita a Juanfer Quintero sobre la derecha, quien después de un amague con un fuerte remate la clava arriba cerca del primer palo, conquistando el segundo gol de Racing y su segundo tanto en el torneo.   

Diez minutos más tarde Meaurio entra por Reniero mientras Estudiantes buscaba en sus reemplazos la forma de descontarle a Racing y tuvo un par de oportunidades en jugadas que iban convirtiendo a Gabriel Arias en una de las figuras del equipo.

Racing no reaccionaba bien a los intentos de Estudiantes quien pasó del sometimiento a tener el control del partido, por lo que Gago envía a la cancha a Almendra por Baltazar Rodríguez y a Hauche por Juanfer Quintero, cambios que no lo favorecieron por las distintas características y momentos de cada uno.

El equipo era todo nervio y sufrimiento, quizás porque al hacer su propio juicio después de quedar afuera de la Libertadores, entendió que la deuda se paga con triunfos y entonces hay momentos del partido que con un resultado positivo entran a jugar otros aspectos en sus cabezas, quizás los mismos que percibimos los hinchas y que ya damos como por incorporados a nuestros sentimientos, como por ejemplo el sufrir, que irónicamente en muchos de nosotros parece transformarse en sinónimo de placer.

Estudiantes cada vez presionaba más y costaba contrarrestar esos intentos, aun aceptando que Martirena, Sigali, Piovi y Rojas estaban cumpliendo una buena tarea y para ayudar a frenarlos a diez minutos del final Miranda, aplaudido y ovacionado por el público (un gran gesto de parte de los hinchas) reemplaza a Ojeda y por Oroz entra Jonathan Gómez (que salvo que estuviera sentido, me parece que debió entrar mucho tiempo antes).    

Y faltando dos minutos del tiempo adicionado, un saque de banda lleva a Piovi a rechazar de zurda y en un acto reflejo a la par de su pierna lleva también su brazo y la pelota termina pegando en su mano, cometiendo el penal (confirmado por el VAR) que le da el descuento a equipo de La Plata.

Como toda victoria ayuda en lo anímico, sobre todo para afrontar la Copa Argentina que es una final y como tal sería de un gran aliciente no solo futbolístico sino mental el seguir disputándola, por lo que merece el mayor de los esfuerzos.

Hasta pronto.


jueves, 31 de agosto de 2023

Racing se quedó sin pasaporte

Para los hinchas no era un partido cualquiera, era el más importante del año, porque de ganarlo Racing jugaría, después mucho tiempo, semifinales de la Libertadores.

Un Cilindro colmado le brindó un gran recibimiento al equipo y la gente alentó a más no poder hasta el minuto 94, pero no tuvo gol y en la definición por penales, como suelo decir “el otro partido” terminó perdiendo, volviendo a quedar afuera de una competencia internacional.

El planteo inicial de Gago fue llevado a cabo con gran intensidad por el equipo que ya de entrada tuvo la gran oportunidad para ponerse en ventaja cuando Ojeda asiste a Maxi Romero en el área quien la cruza de zurda al salir el arquero, pero la pelota pega termina pegando en el poste, de entrada un gol perdido por este jugador que esta vez tuvo mala suerte, pero sabemos que no es aceptado por la mayoría de los hinchas, entre los cuales me incluyo porque en mi modesta opinión, hasta ahora no justifica su inclusión como titular a pesar de que el técnico lo sigue avalando.

Las bandas eran las zonas elegidas por Gago para acechar a Boca y lo hacía con Ojeda por la izquierda y con Martirena por la derecha, donde se asociaban con el buen toque de Juanfer Quintero y los activos  Gómez y Nardoni, respaldados todos por el gran trabajo de Aníbal Moreno y en un par de jugadas llegó a preocupar a Sergio Romero.

Una de ellas armada entre Moreno y Juanfer y la otra cuando Rojas llega al fondo y su centro atrás es tomado por Quintero quien de primera t desde la puerta del área remata fuerte pero la pelota se va apenas desviada sobre el travesaño.

Era evidente que ese esfuerzo y esa intensidad iban a tener su talón de Aquiles en el segundo tiempo y eso se notó desde el comienzo, porque dio la sensación de que Racing bajó su ritmo, lo que se notaba cuando los volantes de Racing tenían más de lo normal la pelota en sus pies, la perdida del toque rápido y la movilidad de la primera etapa, sumado a que Boca con las entradas de Weingandt y Janson, frenó las subidas de Martirena y le quitó libertad a Ojeda hicieron que el encuentro se volviera más peleado, menos claro y más compartido.

Pero después que Arias le tapa un remate a Cavani, sucede un hecho que comienza a golpear anímicamente a Racing y es la lesión de Moreno a a los quince minutos, lo no solo genera un gran problema para Gago, sino que el equipo perdía a su mejor jugador y en una elección sorpresiva elige a Baltazar Rodríguez para que juegue a la izquierda de Nardoni, ahora volante central y que Jonathan Gómez pase a la derecha.

Boca se había acomodado mejor pero tampoco arriesgaba demasiado, porque sabía que llegando a los penales iba a contar con la ventaja de tener a Sergio Romero en el arco, (como dije después del partido en la Bombonera había que tratar de no llegar a esa instancia) y con un árbitro que le hacía la “vista gorda” a los rivales, comenzó a ensuciar el partido con discusiones y con  infracciones, llevando el partido a un juego que iba confundiendo a un Racing que ya no molestaba en ataque.

Y recién a los treinta minutos Gago envía a la cancha a Hauche y Almendra por Ojeda y Jonathan Gómez, dejando en cancha a un inexpresivo Maxi Romero, a quien recién reemplaza faltando tres minutos por un Roger Martínez que se notó –por lo menos a mí me dejó esa impresión- que no podía hacer ni un pique corto.

Lo que realmente no entiendo es porque los ingresos de Almendra y Hauche no se hicieron antes, al que, en mi modesta opinión, debería haberle agregado el de Oroz  por Romero, sabiendo que Roger en realidad  no estaba para entrar, porque había que jugarse todo buscando definir el partido en los noventa minutos.

Partiendo de que su compra, indefendible por lo que ha demostrado a la fecha, pero la que  quizás influya para ser sostenido como titular por parte de Gago, quien por lógica lo defiende y elogia, creo que hoy por hoy, si no está Roger Martínez, esa posición la debe ocupar uno de los juveniles.

Seguramente Maxi Romero no se debe sentir bien anímicamente, pero con todo respeto, creo que en su interior va a encontrar la respuesta a porque es rechazado por la mayoría de los hinchas.

Por todo esto y porque además la CD, al no considerar la incorporación un delantero de jerarquía para que juegue en lugar de Roger lesionado, sabiendo que con lo que cuenta el equipo en esa posición iba a ser muy difícil pasar a semifinales de la Libertadores, Racing se quedó sin pasaporte, así que ahora deberá dedicarse a pelear en forma local por la Copa Argentina y la de la Liga.

Hasta pronto.

domingo, 27 de agosto de 2023

Opciones válidas.

El partido del miércoles próximo por el pase a semifinales de la Libertadores volvió a condicionar a Gago, quien nuevamente debió recurrir a muchos juveniles para armar el equipo y su banco de suplentes para enfrentar a Tigre.

Pero de alguna manera digo gracias a la Libertadores pudimos ver juntos a estos juveniles en un par de partidos importantes, situación que no se daría si no se jugara el partido por el pase a la semifinal de esa Copa y si bien estaban acompañados por cinco jugadores grandes y experimentados no dejaba de ser una parada difícil porque jugaban otra vez de visitante y en una cancha donde no se gana fácilmente.

Tigre puso condiciones desde el comienzo porque Racing era fácilmente superado por los volantes locales, quienes muy sueltos jugaban como si enfrente no hubiera nadie que los moleste, haciendo aún más difícil la tarea de los tres de la línea de fondo, donde desde el vamos Tagliamonte fue llamado a intervenir.

Era un partido raro, porque este Racing avasallado por un Tigre que era el dominador total del encuentro logra convertirle dos goles en poco tiempo ante la sorpresa de propios y extraños, como si fueran situaciones extraídas de otro encuentro, no de lo que estaba pasando.

A los cinco minutos Santino Vera, un volante importante que por lo que exhibe a los 17 años ya se muestra con una personalidad que asombra, descarga en Almendra, quien con claridad y rapidez asiste de primera a Juanfer Quintero sobre la derecha, donde pone en acción esa zurda lúcida y determinante para que después de sus enganches concrete el primero y a los once, después de una tapada de Tagliamonte la pelota es rechazada y recibida por Maritena quien descarga en Galván, este la cruza muy bien para Juanfer sobre la derecha y el colombiano con una pegada exquisita, se la pone a Baltazar Rodriguez el área chica quien con la rodilla logra el segundo gol.

Pero todo volvió a ser como antes de los goles, Tigre dominando y Racing sufriendo, con jugadores que corrían mucho pero mal en todos los sectores y volvió a ser vulnerable en los centros sobre el área como en un tiro de esquina donde el defensor Rojas superando a Rubio en el salto y de cabeza logra el descuento para Tigre.

Parecía que iba a ser casi imposible sostener ese resultado, porque Almendra y Quintero iban bajando su ritmo físicamente y no podían hacerse de la pelota y aunque el chico Vera, con Martirena y Galván se esforzaran Racing no podía generar una nueva jugada para un Meaurio en soledad que prácticamente no entraba en juego.

Racing superado en el medio campo era desbordado por las bandas donde Pillud no podía con Castro y Quirós sufría con Paradela, pero lo más angustiante eran las pelotas paradas porque nadie cabeceaba en defensa y Tagliamonte aún mostrando dudas en las salidas, comenzó a tapar pelotas increíbles logrando que ese primer tiempo finalice con el triunfo parcial de la Academia.

El segundo tiempo comenzó como terminó el primero, Tigre dominando ante un Racing voluntarioso, pero el tiempo fue pasando y ante los cambios del técnico Sara, Gago responde con Koslovsky y González para volver a la línea de cuatro en el fondo, pasando Pillud como marcador de punta y Rubio a la zona de volantes.

Con esfuerzo y con esas ganas que tienen estos chicos, Racing comenzó a mejorar en defensa, donde Koslovsky ganaba de cabeza, Rubio se hacía sentir en el medio junto a Vera, Baltazar Rodríguez seguía argumentando porque está bien considerado y Meaurio ya entraba más en juego, lo que iba marcando una mejoría en el desarrollo.

Faltando unos veinte minutos Gago realiza un cambio que seguramente tuvo un sentido más emotivo que por lo que le podía rendir y  es el ingreso del “Lolo” Miranda por Martirena, porque en mi modesta opinión es más importante el haber podido recuperar primero a la persona y después al profesional.

Sensiblemente emocionado volvió a ser parte de un partido en primera después de 10 meses de ausencia y en una de sus intervenciones lo deja a Meaurio mano a mano frente a Rojas, pero el remate del juvenil es desviado por el arquero de Tigre.

Un par de minutos es reemplazado por Tomás Pérez y Gonzalo escudero por extenuado Santino Vera, pero minutos más tarde es expulsado Rubio por doble amarilla y los últimos minutos fueron de mucho nervio y sufrimiento, pero este Racing colmado de juveniles del Tita supo defender el triunfo con entrega y personalidad.

Una victoria que le permitió a Racing sumar tres puntos importantes en la Copa de la Liga, pero además fortalecer la mente este plantel con muchos juveniles, a los que Gago tiene como opciones válidas para el partido de vuelta frente a Boca.

Ahora a poner todo y a ganarle a Boca!

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

jueves, 24 de agosto de 2023

El cero positivo.

Racing fue a la Boca con una formación que aparentaba ser ofensiva, pero en el juego quedó claro que la prioridad era el cero en el arco de Arias, lo que finalmente terminó consiguiendo.

Pero esa estrategia que salió bien podía haber finalizado de otro modo, ya que Boca le ganó la mitad de cancha y le generó sobre todo por el lado de Rubio varias situaciones, que por propias incapacidades del local y por la buena respuesta de Arias no las concretó.

Los intentos por la izquierda con Barco y con Fabra era algo previsible y me llamó la atención que Martirena no jugara de entrada delante de Rubio para cubrir esa zona  que  fue muy utilizada por Boca.

Pero en mi modesto entender, más me sorprendió que Gago no lo hiciera con tres en el fondo sabiendo que Boca iba a utilizar a un solo delantero, lo que hubiera permitido que los laterales se sumaran a los tres volantes académicos, equilibrando el colmado medio campo que puso Boca.

Para ello habría que haber sacado un delantero y en ese caso a mi gusto debería haber sido Romero porque partido a partido por su casi nula participación en el juego, cada vez más  justifica su salida del primer equipo, pero es algo que no sucedió y con todo respeto no recuerdo un jugador de tan bajo rendimiento como él que haya seguido siendo titular durante tanto tiempo.

Pero uno es un hincha y solo queda confiar en lo que hace el cuerpo técnico, pero realmente exaspera ver que además de no generar prácticamente nada, solo algún que otro cabezazo sin destino, desperdicia las pocas que le llegan, como la asistencia de Oroz que le pasa por debajo del zapato o la que recibe en el área de espaldas al arco en soledad ante Romero, por lo que solo se me ocurre destacarlo por el codazo que recibe de Rojo, que sin dudas era de expulsión que al ignorarlo tanto Sampaio como el VAR, le quitaron a Racing la posibilidad de jugar con uno más desde los veinticinco minutos del primer tiempo.

El juego Racing en esa primera etapa fue muy negativo y para el comienzo del segundo tiempo Martirena a la cancha por Rubio, condicionado por una amarilla, pero aunque intentó emparejar las acciones le costaba demasiado llegar al arco defendido por Romero, porque Ojeda ya se preocupaba más por colaborar con el medio campo y Hauche no aportaba nada, en el medio Moreno volvía a ser importante, Oroz estuvo activo pero Gómez no encontraba su lugar, mientras atrás se destacaba el gran trabajo de Sigali sobre el de Piovi y Rojas.

Boca a poco de comenzar la segunda etapa había reemplazado a Barco por Merentiel y pensé que ese cambio iba a llevar a Gago a ubicar un defensor más, pero el que entra por Hauche quince minutos después es Quintero (lo noté muy lento dentro de la intensidad y velocidad del encuentro) y  mientras Almirón seguía metiendo delanteros por volantes, Gago lo hace volante por volante y por Oroz entra Almendra (muy insultado por los boquenses, algo que no se entiende porque su problema solo fue con Benedetto), pero con estos cambios no aportaron demasiado, solo un remate del exBoca que por lo menos hizo que Romero entre acción.

En el primer minuto del tiempo adicionado, la desesperación de Boca era llegar al área de cualquier manera y Gago envía a la cancha a Quirós por el chico Ojeda, para reforzar una zona que suponía iba a ser buscada por todos los medios posibles.

Aunque mejoró un poco en el segundo tiempo, siempre tuve la sensación de que Gago fue a buscar en la ida y de visitante el cero positivo, un resultado que ubica a Racing ante una posibilidad única, porque que la vuelta será en el Cilindro y con la gran hinchada académica, que como siempre alentará hasta el final y ese es un valor agregado.

Tanto que no me extrañaría que Boca jugara a empatar el partido confiando en que Romero sabe atajar penales, por lo que Racing debería jugarse entero para tratar de no llegar a esa instancia.

Ojalá pueda contar con Roger y con Nardoni para desarrollar un encuentro con la intensidad y la presión que el mismo amerita.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

domingo, 20 de agosto de 2023

La consecuencia de tener un plantel corto.

La consecuencia de tener un plantel escaso para afrontar la Copa Libertadores obligó a Gago a presentar frente a Unión de Santa Fe, una formación con varios juveniles, refuerzos sin ritmo y algunos suplentes, logrando un empate que en general deja algunas buenas sensaciones.

Con el ya habitual 3-5-2, en esta ocasión Gago sorprendía al ubicar a Pillud y Rubio junto a Quirós en la línea de tres, Almendra, Quintero y el chico Santino Vera para medio campo que sumaba por las bandas a Martirena y Rojas conformando los cinco del medio y a Baltazar Rodríguez con Maxi Romero para la ofensiva.

Racing trató de respetar el estilo que Gago supo imponerle y en el primer cuarto de hora se pudo ver un equipo que con los chicos en buen nivel y con interesantes toques de Almendra y Quintero, obviamente intermitentes por la falta de una mejor condición física, aportaban buenos toques, movimientos y control de la pelota, lo que le posibilitaron tener algunas situaciones, como los remates de Romero y de Martirena.

Ese dominio fue llevando a Unión a un nerviosismo lógico sabiendo que en cada partido se juega su permanencia en primera, tanto que un mal rechazo de un defensor es tomado por Martirena (me gustó como ataca, no tanto como defiende) y esperando el pique de Baltazar Rodríguez la ubica muy bien para que este al entrar al área defina con un gran remate al primer palo, un gran gol que lo agrandó emocionalmente y le dio más seguridad y confianza.

Con su movilidad Baltazar Rodríguez que iba creciendo cada vez más en su juego supo asociarse con Almendra y Juanfer Quintero, todos respaldados por el juvenil Vera, un  volante central de 17 años que mostró muy buena técnica y un aplomo que sorprende por su corta edad.

Atrás también se mostraban seguros Rubio y Quirós, que aún con errores como los que tuvieron ayer, siguen constituyéndose en dos defensores muy competentes que ya disputan un lugar en primera.

El cansancio lógico que iban experimentando Quintero y Almendra (este último volviendo a jugar un partido después de un año y medio), fue dejando crecer a un rival que con sus ganas comenzó a llegar hasta el arco académico sobre todo a través de la pelota parada, pero Tagliamonte supo responder a esos envíos hasta el final de ese primer tiempo.

Para la segunda etapa Gago confirmó los mismos once, cuando por lo menos a mi gusto debió reforzar la zona de volantes, pero al minuto Quintero habilita con un gran pase a Martirena sobre la derecha y este mete un centro rasante que cruza todo el arco y al que Rojas exigido alcanza a tocar la pelota pero se va afuera junto al palo.

A los once desde la zona donde Pillud ya comenzaba a flaquear ante la velocidad y reacción de los jóvenes de Unión, llega un centro al área donde Rubio va a cabecear pero no llega y Tagliamonte sale a buscar con los brazos como para rechazarla con los puños, cuando  -en mi modesta opinión- creo que podía haberla embolsado para no generar ese rebote que finalmente se lleva por delante Morales y consigue el empate para el Tatengue.

El partido se había abierto porque los dos equipos evidentemente buscaban ganar y en ese ida y vuelta Almendra en su última intervención con un remate desde fuera del área exige al arquero Moyano  y se va reemplazado por Ojeda, mientras Galván lo hace por Rojas, sumando dos chicos más a los que ya estaban en el campo de juego.

Las fricciones fueron aumentando pero el árbitro Herrera parecía divertirse mostrando amarillas, sobre todo a los jugadores de Racing y en un partido de ida y vuelta Baltazar Rodríguez (el mejor del equipo) ensaya una gran jugada personal que estuvo cerca de concretar pero se le fue larga en el último toque y Moyano alcanzó a tapar su remate.

Racing necesitaba aire en el medio y contundencia en la ofensiva por lo que Jonathan Gómez reemplaza a Quintero y Hauche lo hace por un Romero, un jugador que todos los partidos me pregunto cuál es la función que cumple, porque realmente pasa prácticamente desapercibido.

Un mal pase de Rubio (su única falla) le da a Unión la posibilidad de concretar el segundo gol a través de Dómina a quien Tagliamonte le tapa bien el ángulo y lo obliga a ensayar una gambeta que se va larga por línea de fondo, pero Racing también respondía con una buena jugada donde Pillud finaliza enviando un centro que Hauche va a buscar de palomita pero su cabezazo sale desviado junto al primer palo, aunque volvió a tener una segunda oportunidad cuando en una pelota larga, falla la defensa de Unión y le permite quedar solo frente al arquero pero nuevamente falla en la definición y su remaet pega en Moyano y sale desviado.

Con el cambio de Tomás Pérez por un agotado Baltazar Rodríguez y una buena intervención de Tagliamonte ante un cabezazo de Calderón fue finalizando el encuentro con un resultado que puede considerarse justo.

Por la exigencia de la Libertadores Gago debió preservar a varios titulares y recurrir a juveniles para enfrentar a Unión, chicos que supieron responder muy bien a la exigencia y con esos pormenores Racing logró un empate de visitante, que si bien es la consecuencia tener un plantel corto, no deja de ser un resultado positivo.

Estas formaciones se pueden volver a repetir y viendo a estos chicos creo que hay con que ilusionarse, pero como ansiamos y deseamos ver a Racing ganar y estar arriba en la tabla de la Copa de la Liga, habrá que esperar la recuperación de algunos lesionados y del futuro en la Libertadores.

Hasta pronto.