sábado, 15 de octubre de 2022

Fue un gran triunfo, pero la alegría no puso ser total.

Ganó donde casi siempre le costó y eso es una buena señal para disputar los dos partidos restantes de un torneo que tiene expectantes a propios y extraños.

Encuentros que si los gana pueden darle a Racing el campeonato o una segunda posición que le permite ir a enfrentar a Tigre con la posibilidad de jugar una final de copa frente a Boca, de alguna manera un aliciente para este plantel que siendo hasta ahora el equipo que más puntos cosechó en todo el año, no pudo alzarse con una copa.

Colón en el “cementerio de los elefantes”  esperaba a Gago y su Racing, pero esta vez y en este siempre complicado estadio,  la Academia realizó uno de sus mejores encuentros, especialmente en el segundo tiempo, donde fue dueño absoluto y consiguió los goles que le dieron la victoria.

Como lo vienen haciendo todos los rivales de Racing,  Colón también esperaba encontrar espacios para una contra, los que buscaba con pelotas largas para Wanchope, pero solo fueron un par de llegadas, porque siempre Racing supo tener más la pelota que Colón y aunque estaba más tiempo en los pies de Sigali, Piovi y Moreno, fue una forma de encontrar el momento justo para para el inicio de las jugadas ofensivas ante un equipo que esperaba agazapado.

Y en ese primer tiempo Racing buscó llegar por los costados, sobre todo por la izquierda donde con Mena, Vecchio y Carbonero iniciaba las jugadas que finalizaban por derecha para las llegadas de Miranda y Rojas, quienes tuvieron situaciones para abrir el marcador, pero fallaron en la definición por no entrarle bien a la pelota.

Pero a los 35 minutos de ese primer tiempo la tarde lluviosa le jugó una mala pasada a Racing, cuando Vecchio en una jugada simple sufre una lesión, que él mismo gritó al caer (a esta altura los estudios ya confirmaron la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda), valiente quiso seguir, pero finalmente le dejo su puesto a Alcaraz.

Racing en esa primera mitad no fue un equipo intenso, aun teniendo más tiempo la pelota, se lo notó como precavido, dando la sensación de guardarse físicamente para un segundo tiempo, que si iba a necesitar de todos sus argumentos para ganar, porque era el único resultado positivo y si bien contó con situaciones para hacerlo era evidente que tenía que agregarle algo más al juego.

Y la segunda parte lo tuvo como protagonista desde el vamos, con un mejor Alcaraz  que había reemplazado a Vecchio, con Carbonero que seguía siendo casi imparable para la defensa sabalera y con Copetti le dieron más profundidad a los ataques.

Una acción individual de Carbonero desde la izquierda hacia el centro, pero paralela al arco, le permite sacar un gran remate que se fue apenas desviado y minutos después un desborde por izquierda, esta vez de Mena, le da a Copetti otra posibilidad pero su remate se va afuera.

Racing seguía siendo el dominador absoluto a través del buen juego que nacía en la línea de fondo y que continuaba en los pies de Moreno, Miranda y Alcaraz , lo que llevó a Colón a esperar en su campo y a los veinte minutos Piovi, que le dio una mejor salida al equipo, pone un perfecto pase filtrado entre Nardelli y Garcés,  para el pique de un Carbonero que después de superarlos,  domina la pelota al entrar al área  y de zurda derrota a Chicco.

Gran pase de Piovi y gran definición de Carbonero, el  mejor jugador de Racing y hoy por hoy el mejor compañero de Copetti, quien dos minutos después concreta el segundo gol cuando en el segundo palo, después que en el primero Piovi se anticipa y peina el tiro de esquina ejecutado por Rojas, aparece para tocarla al fondo del arco.

En menos de tres minutos Racing pasaba a justificar el triunfo en un segundo tiempo  donde el equipo además de dominar el juego, supo estar más ordenado que en otros partidos.

Con ese resultado a favor, Gago envía a Hauche y Jonathan Gómez a la cancha por Carbonero y Matías Rojas, buscando con más aire, sostener el dominio a través de la circulación de la pelota hasta el final, donde Alcaraz en una buena jugada casi convierte el tercero y donde Arias solo tuvo que intervenir una vez ante un remate de Taborda.

Racing fue de menor a mayor mostrando un muy nivel en la segunda etapa, obligando a  Colón a replegarse a su campo y a no poder nunca imponer su juego, mérito de los jugadores y de Gago por sobreponerse al mal momento que habrán vivido en el vestuario por lesión de Vecchio y por mostrar el carácter  y la convicción para ganar el partido.

Este fue un gran triunfo, pero la alegría no puso ser total, porque la desgraciada lesión sufrida por Emiliano Vecchio fue un hecho triste que nos golpeó a todos, dado que no solo le quita al equipo una figura clave para lo que resta del torneo, sino que además agrega más dudas sobre su futuro en la Academia, por lo que como hincha, deseo que pueda superar rápidamente esta difícil situación para seguir jugando, esperando que si así fuera, lo siga haciendo vistiendo nuestra camiseta.  

Hasta pronto.

martes, 11 de octubre de 2022

Racing recuperó la memoria.

Era el partido para que el equipo diera señales positivas de que está para pelear por el campeonato y las supo mostrar con una actuación sólida en el importante triunfo frente a Atlético Tucumán.

Y como dice el refrán “la ocasión hace al ladrón” Copetti, que siempre está al acecho, a los cinco minutos y al ir a presionar en un pase atrás para al arquero Lampe, en la falla de este encuentra la oportunidad que no había pensado y el gol que le daba a  Racing la posibilidad de alcanzar en la tabla al rival que tenía por delante.

Racing era una tromba presionando alto,  con jugadores como Moreno y Miranda que volvían a tener el nivel del campeonato anterior, con una línea de fondo firme donde Mena comenzaba a sobresalir y con una delantera que si bien tenía a Rojas muy voluntarioso pero errático, contaba con un Copetti voluntarioso que aportaba lucha y asistencias como la que deja a Vecchio, en posición de gol, pero este define de mala manera y con un Carbonero que con un creciente juego comenzaba a hacer estragos con sus piques, gambetas y frenos.

A los 31 minutos Carbonero consigue su gol, que posteriormente es anulado por el VAR por offside de Sigali, pero minutos antes del final, llega la gran jugada de Mena que comienza tocando con Vecchio y al recibir encara, elude a un rival y busca la pared con Copetti para finalmente clavarla de zurda sobre el segundo palo, logrando de esa manera su primer gol en Racing y el segundo del partido.

En ese primer tiempo Atlético tuvo alguna oportunidad, pero Racing fue muy superior, aunque comenzó a bajar el ritmo en el segundo tiempo lo que le dio al equipo de Tucumán la posibilidad de acercarse un poco más al arco de Arias, pero el arquero académico prácticamente no tuvo que intervenir.

Racing seguía teniendo alguna que otra oportunidad especialmente a través de la movilidad y la gambeta de Carbonero y un tiro libre de Rojas, pero a los 20 minutos vinieron los cambios de Gago como para defender mejor la ventaja obtenida y darle otra variante a la ofensiva, entonces Galván y Alcaraz, reemplazan a Vecchio y a Rojas, quizás los dos jugadores de más bajo rendimiento dentro de una gran actuación del equipo.

Después se vinieron Hauche por Carbonero, Cardona por Copetti y Jonathan Gómez por Piovi, pero todo prosiguió sin grandes problemas.

Fue como que en esta victoria, donde se unieron la oportunidad y el éxito Racing recuperó la memoria del aquel juego que supo tener en el primer torneo del año, porque además de jugar el encuentro como una final tuvo aspectos similares en la intensidad, actitud y presencia ganadora, que me hicieron pensar que estaba viendo aquel equipo que nos llevó a ganar diez partidos seguidos.

Con este triunfo Racing logró asegurar su presencia en la Copa Libertadores en el 2023, pero ahora no hay que desenchufarse y el “Vamos a ser campeones!” de Copetti, emula a lo que dijo Mostaza Merlo en el 2001 aunque distintas situaciones, seguramente también fue una expresión dicha con total convicción y ese sentimiento debe ser un mensaje para sus compañeros del plantel, que así de seguros deberán de sentirse para ir a ganar los partidos que faltan.

Después el destino dirá que pasa con los otros resultados.

Hasta pronto.

jueves, 6 de octubre de 2022

Un punto agridulce, pero esperanzador.

Racing fue a todo o nada a buscar el triunfo que lo sostuviera en los puestos más altos de la tabla, pero lo inestable de su defensa lo llevó a perder otra gran oportunidad de sumar tres puntos.

Sabemos que el esquema propuesto por Gago lleva al equipo a sufrir esas situaciones de peligro en defensa, pero lo de ayer fue realmente alarmante, porque una línea de fondo que fue superada con una facilidad asombrosa y un Arias con dudas, parecieron alinearse para volver a llevar a Racing a jugar otro partido donde todo lo que se construye con buen juego y ofensivamente, se va derrumbando al mismo tiempo defensivamente.

El partido comenzó con un Defensa y Justicia que sabe atacar bien, presionaba la salida de Racing y eso no le permitía ser un dominador natural como casi siempre lo logra, pero de a poco fue encontrando en Vecchio, un jugador de galera y bastón, en un picante Carbonero y en un Rojas metido y hasta ganando pelotas divididas, la forma de llegar al área del local y a los 19 minutos logra ponerse en ventaja con un gol que llega después de una jugada entre los tres.

Un gran gol que nos hizo pensar en una buena tarde noche, pero que lamentablemente solo duro dos minutos, ya que de una distracción, llega un centro de Kevin Gutiérrez y en una falla conjunta de defensores con nuestro arquero, nos volvió a mostrar otra realidad.

Cinco minutos más tarde un centro rasante desde la izquierda al medio del área donde  entre Insúa que no despeja y Piovi que solo atina a mirar, se mete Alanis para concretar el segundo gol, que me remitió mentalmente al partido ante Central.

Otra vez abajo después de ir ganando y a remarla nuevamente, pero aunque la defensa se tomaba vacaciones, ofensivamente Racing contaba con Vecchio, por su jerarquía el jugador distinto del equipo y con un lanzamiento cruzado que desvía apenas el central, le da a Piovi la posibilidad de reivindicarse y empatarlo,  pero su fuerte remate es desviado por el arquero Unsain.

El partido era muy peleado y Racing seguía buscando el gol del empate que también pudo lograrlo el ayer intermitente Copetti, pero le entró muy mal a la pelota y la misma fue débil a las manos del arquero del halcón, sin embargo sobre la hora Miranda que tuvo momentos de buen nivel, asiste de gran manera a Vecchio que sorprende por detrás de los centrales y este con clase la pone pegada al primer palo.

En el segundo tiempo el partido se fue haciendo casi de golpe por golpe, lo tuvo Miranda sobre la izquierda cuando recibe un pase de Vecchio pero también pudo ser de Defensa y Justicia a través de Fernández, pero salvó Galván, Mura intentó desde afuera del área y salvó Unsain, quien posteriormente le tapa un remate a Carbonero.

Racing retrocedía mal y la lentitud les daba posibilidades a ligeros jugadores de Defensa y Justicia y faltando quince minutos Julián López en la puerta del área pasa como “pancho por su casa” entre varios jugadores académicos sin que nadie atine a nada, para terminar habilitando a Togni quien convierte el tercer gol.

Y entonces la heroica se me viene a la memoria y este Racing que juega entre sus creencias y sus fantasmas, con Romero en la cancha por Miranda va a buscar la igualdad siempre teniendo a Vecchio como eje del juego y en un tiro de esquina que él ejecuta desde la derecha, Oroz que había entrado por Rojas, intenta llevársela dentro del área pero la pelota pega en la mano de Julián López y eso le permite a Defensa salir de contragolpe con cuatro jugadores, teniendo en su camino solo a Mura (inentendible que faltando bastante defienda con un solo jugador) que no atina a otra cosa que retroceder hasta la puerta del área, donde Fernández habilita a Alanís para que convierta el supuesto cuarto gol, pero el VAR interviene por la mano anterior y como consecuencia de la misma anula el gol y le da un penal a la Academia, con la gran chance de igualar el partido, pero que increíblemente su mejor jugador desvía por sobre el travesaño.

Parecía imposible pero como decía en mi comentario anterior, uno nunca puede predecir que va a pasar en un encuentro y sobre el final del tiempo agregado Racing un tiro libre y el centro de Vecchio encuentra la cabeza de un Moreno para que nuevamente se convierta en el salvador, esta vez con un gol que le da al equipo un punto agridulce, pero esperanzador

A esta altura Gago difícilmente cambie su forma de jugar, por lo que seguramente los próximos partidos nos mostrarán la misma película que vimos hasta ahora, por lo tanto el lunes, con los nervios nerviosos, debemos prepararnos para vivir la que puede ser la última oportunidad para ganar y continuar expectantes.

Hasta pronto.

sábado, 1 de octubre de 2022

Fue el triunfo de cambiar a tiempo y de entender como jugar.

El fútbol es un juego impredecible, por lo tanto nunca se puede vaticinar lo que va a pasar y Racing fue una muestra de ese concepto, llevándonos a los hinchas de la tristeza y la angustia del primer tiempo a la gloria y a la felicidad del segundo con un triunfo grandioso, que raya lo heroico.

Racing comenzó el partido ejerciendo su dominio ante un Central que como otros equipos esperaba su momentos para sorprender, pero en una jugada donde el árbitro frena el juego por un choque de cabezas, Sigali ya había perdido ante Veliz la disputa de una pelota ante Veliz y esa imagen fue como una señal que anticipaba un nervioso primer tiempo, pero el inesperado gol de Alcaraz, que lo consigue cuando un rechazo de Rodríguez en su afán de querer despejar un centro de Romero pega en su cuerpo y la pelota se introduce en el arco ante la sorpresa de Broun.

Ese tanto quizás llevó a Racing a pensar que todo se facilitaría, porque la posesión del balón era casi total, pero no llevaba ningún peligro al arco rosarino ya que todo se limitaba a tocar la pelota en la mitad de cancha, donde los centrales académicos la tenían más que sus volantes y delanteros.

Mientras ese juego insulso y lento iba desconcentrando al equipo, Rosario Central con la velocidad de sus delanteros y la capacidad de Blanco y Buonanotte,  comenzó a encontrar en la defensa racinguista, distracciones y una suma de fallas en las marcas y relevos que le dieron no solo la posibilidad de llegar con facilidad al arco, sino concretar con goles las llegafas que tuvieron, lo que se iba a convertir en una profunda pesadilla.

Y en quince minutos Almada, Buonanotte y Veliz le daban al canalla un triunfo parcial inesperado, ante un Racing que en ese primer tiempo, solo llegó con un disparo de Hauche que desvió Broun a los treinta y dos minutos.

No se podía entender como el equipo se había descontrolado tanto, con un juego donde parecía hacerlo más como compromiso que estar jugándose el campeonato, lo que a muchos, como en mi caso nos hizo tener sentimientos negativos por esa sensación de disgusto, que dejé escritos en algunos tweets, por lo que era difícil esperar un cambio, pero en el segundo tiempo Gago envía a la cancha a Vecchio, Carbonero y Cáceres por Mura, Hauche y Jonathan Gómez, estos tres de muy bajo nivel, aunque dentro de un equipo donde ninguno había llegado a sobresalir.

Pero desde el primer minuto Racing fue otro, desde el juego y desde la actitud, sobre todo por la seguridad en el juego de Vecchio, quien comenzó a manejar los hilos de un equipo que ya se sentía más confiado y con un Carbonero más cerca de lo que fue en Gimnasia, fue a buscar lo que parecía muy difícil ante un Rosario Central que, quizás sintiéndose seguro por los goles de diferencia, esperaba en su campo y se dedicó más a hacer tiempo que a jugar.

Con su calidad y su claridad Vecchio fue contagiando a sus compañeros y Gago envía a la cancha a Oroz por Alcaraz para darle más variantes a la ofensiva, un cambio que tuvo mucho que ver con la levantada en este período, que comenzó a verse reflejado en el juego y a los veinte minutos una pelota cruzada de Insúa al segundo palo es bajada por Oroz de cabeza para Vecchio, que había pisado el área y de derecha la clava junto a ese poste.

El gol de Vecchio fue un duro golpe para Central, pero un estímulo para Racing  porque fue el inicio de la remontada que iba a continuar dos minutos más tarde, cuando justamente el ex Central desde la derecha envía un preciso centro para Romero, (en su mejor partido) quien ante una floja salida del arquero, de cabeza convierte el empate, una gran inyección anímica para un Racing que ya no se conformaba con la igualdad y que apoyado por todo el Cilindro iba en busca del triunfo.

Los hinchas tuvieron mucho que ver también en la elevación anímica del equipo porque lo respaldaba con su aliento en esta continua búsqueda del milagro y sus jugadores lo entendieron en todo este segundo tiempo y la estructura defensiva de los rosarinos se iba resquebrajando, sobre todo por la derecha con Rojas y Oroz y con Mena, que era una máquina y Carbonero por la izquierda.

Pudo haberlo logrado en un tiro libre de Rojas, que desvía con esfuerzo Broun o la posterior jugada donde Carbonero le gana a Vergara y al frenarse dentro del área, el marcador lo engancha y le comete un claro penal, pero al levantarse enseguida todo terminó diluyéndose (jugada que el VAR no revisó).

Racing buscaba desde todos lados y sobre la hora, de un tiro de esquina donde Carbonero toca corto para Oroz, este envía un centro al primer palo para que Moreno anticipándose a todos de cabeza convierta lo que sería el gol de la hazaña, el gol que aceleró nuestros corazones, el que desató el delirio de todos los jugadores, del cuerpo técnico y de los racinguistas, que veíamos como el volante central de Racing y ex NOB, a través de su llanto mostraba sus emociones (Un gol similar al que logró Copetti ante Unión con centro de Matías Rojas.)

Fue el triunfo de cambiar a tiempo y de entender como jugar estos partidos, esperando que esta victoria le sea útil a Gago (salvo por lesión u otro problema, Vecchio y Carbonero no pueden estar en el banco) y al plantel (debe responder con rebeldía, con actitud y con carácter desde el comienzo) para afrontar los encuentros que se vienen y que son finales.

Estamos ahí, no hay que aflojar.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

lunes, 26 de septiembre de 2022

Racing transformó el sufrimiento en alegría

Si sufrir es lo que nos lleva al triunfo, habrá que aguantar y sobrellevar estos momentos de intranquilidad donde Racing en su búsqueda por ganar, termina exponiéndose peligrosamente.

Pero son instancias para no dudar, son momentos donde el equipo con carácter y convicción debe correr esos riesgos, sabiendo que para aspirar a ser campeón ya no queda otra que ganar, porque a esta altura los empates pasan a formar parte de las derrotas.

En esa búsqueda que propone este Racing de Gago, esta vez con un juego no tan intenso y que tuvo más lanzamientos largos que asociaciones, tuvo varias oportunidades para abrir el marcador, pero como viene sucediendo, por falta de definición o por buenas actuaciones de los arqueros rivales, no pudo lograrlo.

Racing dominó buena parte de ese primer tiempo, pero Vecchio no encontraba mucho la pelota y si bien tuvo que ver en dos de las situaciones más importantes, no influía tanto como en otros encuentros e incluso hasta me dio la impresión de estar más lento que de costumbre, Miranda tampoco podía hacerse demasiado del balón y Hauche continuaba perdiendo la mayoría de las pelotas que tocaba, con ese flojo nivel que viene mostrando hace algunos partidos.

Romero, aunque más comprometido, volvió a fallar en las dos que tuvo, una de cabeza y otra que por no decidir bien, terminó haciéndose un “nudo” ante el arquero Mele, Copetti tuvo su posibilidad con un remate de afuera que pasa rozando un palo y Hauche la suya, pero no llegó a darle bien a una pelota que termina en manos del arquero.

En este Racing de medio campo lento Moreno seguía exponiéndose a ser amonestado porque era el único que realmente marcaba en la mitad de cancha y por momentos tuvo que salir a cruzar muy apresurado por la lentitud en el retroceso de Miranda, de Vecchio y de Pillud, lo que le valió una amarilla que lo condicionó hasta su salida.

Atrás bien Sigali y flojo Insúa, que perdió demasiadas pelotas, mientras que Mura, si bien buscó sumarse al ataque, no se lo vio cómodo por la izquierda.

Con Tagliamonte dando esa sensación de seguridad y tranquilidad, se cerró una primera etapa donde Racing tuvo las mejores situaciones.

El segundo tiempo sorprendió y la sensación de preocupación se instaló rápidamente al ver que Unión tenía una velocidad superior a la que mostraban los volantes de Racing y comenzó a tener situaciones diversas durante más de veinte minutos, entre ellas el gol a los tres y si no se reflejaron en un marcador más alto fue por la gran tarea de Matías Tagliamonte, que con sus intervenciones le permitió a Racing y a Gago comenzar a introducir variantes.

Y a los quince minutos Gago envía tres reemplazos a la cancha, Carbonero, Jonathan Gómez y Alcaraz, por Hauche, Vecchio y Moreno (creo por la amonestación), pero les costaba encontrar el partido, sobre todo a Alcaraz, que a mi gusto, debería jugar en una posición más cerca del área porque en la que lo hizo ayer es tomado con más facilidad y pierde muchas pelotas.

Unión de un tiro de esquina tiene dos chances en una misma jugada que Tagliamonte en forma espectacular logra taparlas y le dieron vida a un Racing que no podía salir de ese estado de confusión.

Por eso cinco minutos después Gago envía a la cancha a Matías Rojas por Miranda, un cambio acertado porque entró con muchas ganas y comenzó a cambiarle la cara al equipo desde el vamos cuando al recibir sobre la izquierda, envía un gran centro combado al primer poste para que Copetti, que va en su búsqueda, de cabeza la clave junto el segundo palo.

Rojas  y Carbonero contribuyeron en la remontada de un Racing, que volvió a tener una nueva chance cuando Copetti que gana una pelota larga sobre la izquierda, la pone para la entrada de Romero sobre el segundo palo, pero el toque de este da en el cuerpo de Mele y se va al córner.

El empate no servía para mucho y faltando cinco minutos un saque de meta de Mele, es devuelto de cabeza en el centro de la cancha por Alcaraz, pelota que pelea Copetti y que en su lucha la pelota pasa hacia el área, lo que le permite a Carbonero (que ya había mostrado que es un buen definidor en un gol anulado) con su gran pique sorprender a su marcador y enfrentar al arquero, a quien derrota con un remate de zurda al primer palo.

Racing transformó el sufrimiento en alegría y la explosión de hinchas, jugadores y cuerpo técnico eran la imagen de la desbordante emoción que trajo esta tercera victoria consecutiva que, además de sumar en la tabla, debe sumar en todos los aspectos emocionales de un plantel que vuelve a tener una nueva oportunidad para pelear el torneo.

Hasta pronto.

 

 

lunes, 19 de septiembre de 2022

El resultado importó más que jugar bien.

Racing no solo consiguió ganar para continuar aspirando al campeonato, sino que además logró algo que se había transformado casi en una obsesión, su segundo triunfo consecutivo en este torneo.

Platense quiso sorprender de entrada y casi lo consigue en una cancha por demás mojada, cuando por un resbalón, Sigali le abre camino a Benítez  que termina con un remate a las manos de Arias y en su segundo intento donde Mena en el segundo palo, se cruza a tiempo desviando el remate de Morgantini

Racing de a poco comenzó a hacerse de la pelota y así pudo bajarle el ritmo al rival que con el movimiento de Schor buscaba darle velocidad a sus intentos, pero Sigali e Insúa, comenzaron a asentarse y el partido se fue equilibrando.

En ese primer tiempo donde Platense ya comenzaba a hacerse sentir en la marca, con infracciones como la de Costa a Hauche que el árbitro Tello ignoró por completo, Racing prácticamente no pateó al arco, porque Mura y Mena no lograban llegar con claridad, Moreno debía multiplicarse en la marca, Vecchio estaba como desconectado de la pelota, Gómez andaba mucho por el suelo y Hauche se mostraba muy impreciso, lo que hacía que ni Copetti ni Romero, este prácticamente sin tocar la pelota, pudieran tener una situación para definir

A mi gusto Hauche y Romero eran candidatos a salir, pero por suerte me equivoqué, ya que en el segundo tiempo y después de una gambeta de Vecchio donde su posterior remate rebota en un rival, el ex Velez reacciona con rapidez superando al central y define en gran forma por sobre el arquero Ledesma.

Ese gol hizo cambiar a Gago, que mete dos cambios que reflejan que valora el triunfo por sobre el juego, cuando Miranda y Galván reemplazan a Hauche y a Copetti, repitiendo lo que había ensayado el partido anterior, es decir 3 centrales en el fondo y los laterales a completar la línea de volantes.

A todo esto Platense hacía lo contrario ubicando más delanteros por defensores para jugarse todo y Gago ante un equipo que iba dejando espacios en el fondo, faltando 15 minutos mete un cambio que le dio resultado, Vecchio cansado, que con poco volvió a ser de lo mejor, le deja su lugar a Carbonero, que esta vez sí, se lo vio enchufado y con ganas, con movimientos y velocidad que lo llevaron a ser víctima de una fuerte infracción por parte de Villalba, quien merecía la roja pero que Tello ni siquiera lo amonestó.

Faltando una par de minutos para los noventa Oroz reemplaza a Romero, para definitivamente defender la ventaja obtenida, que tuvo un final feliz por el resultado, pero opacado por dos expulsiones de distinta magnitud, una la de Mena, porque finalmente no pudo quitarse sus amarillas y la otra la de Arias, por lo complicada, ya que su reacción indebida ante la hinchada local al finalizar el partido, lo llevó a ganarse la tarjeta roja y quizás una grave sanción disciplinaria., una gesto que no debió tener, pero que es totalmente entendible desde el punto de vista humano. 

Los hinchas sabemos que podemos decir de todo sin problemas, pero en ese momento no nos damos cuenta que los jugadores nos son robots y tienen los mismos sentimientos que nosotros, pero a ellos les prohíben descargarse con el público.

Y hay agresiones verbales que llevan al descontrol, como las que recibió nuestro arquero, porque se ha comprobado que además de insultarlo desde el comienzo, llegaron finalmente a hacerlo con los nombres de sus familiares, lo que entiendo le hace perder el juicio a cualquiera.

Esta acción no solo lo perjudica a él, sino también al equipo, pero creo que Racing debería exponer una defensa con los fundamentos que llevaron a Arias a salirse de su siempre correcto comportamiento en los partidos, a quien además la única vez que lo expulsaron fue por tocar la pelota con la mano fuera del área.

Racing volvió a sumar tres puntos en una cancha difícil, donde el resultado importó más que jugar bien, porque le permite seguir peleando por el campeonato.

Quizás por el bajo nivel de algunos de sus jugadores y para no dar tantas ventajas en lo físico, Gago parece haber cambiado algunas de sus firmes creencias, como la de ser ofensivos e intensos, porque vimos que si bien intenta tener la pelota, ya no sale a llevarse por delante a los equipos que juegan cerrados atrás, también ha comenzado a ubicar a tres centrales en el fondo una vez abierto el marcador, pasando los laterales al medio campo y a ubicar a dos nueve juntos aunque no funcionen como se esperaba.

Veremos que esquema propone para los dos partidos de local, ya que va a contar con el indeclinable aliento de sus hinchas para estos encuentros claves, que hay que ganar para continuar sumando triunfos y para seguir metiendo presión en la cima del torneo.

Hasta pronto.

 

miércoles, 14 de septiembre de 2022

Con un gran Vecchio y un Arias gigante, Racing volvió al triunfo.

Racing tuvo en los primeros quince minutos la posibilidad de hacerse de una amplia ventaja, la que le hubiera permitido trabajar el partido con más tranquilidad y de distinta manera, pero la falta de efectividad, especialmente de Romero, lo privó de esa posibilidad.

Fue un cuarto de hora donde se lo vio, intenso, preciso y claro, con movimientos de sus delanteros y volantes (incluídos Mena y Mura) que complicaban a la estructura defensiva de Patronato,

Si bien siempre mantuvo sus ganas para ir a buscar el triunfo, el tener tantas opciones y no concretar ninguna, los fue llevando a un desgaste físico y mental que termina jugando contra ellos mismos y el juego se fue diluyendo con el correr de los minutos.

Patronato de a poco encontrando algunos espacios que Racing iba dejando con el lógico trajinar de su jugadores, sobre todo detrás de Mura y Mena, quienes participaban en casi todos los ataques académicos, pero a los que luego les costaba retroceder a tiempo.

Especialmente a Mena y fue por su lado donde el rival comenzó a crecer y crear alguna situación, que tomaba mal parados a la defensa racinguista y en las que Arias comenzó a intervenir demostrando que vuelve a estar en un extraordinario nivel.

En ese primer tiempo Vecchio, demostró una vez más que es la mejor incorporación, porque es un jugador distinto, por su categoría, personalidad y “sabiduría” en el manejo de la pelota y de los tiempos, fue la brújula que indicaba por donde ir y con su movilidad, bien acompañado por el chico Quiroz, que asoma como un jugador “fino”, parecido a lo que era Gago y de Hauche que volvió a estar más movedizo y metido, incluso con posibilidades de marcar, generaban las jugadas más importantes, mientras Copetti con más sacrificio y Romero, que por ahora sigue manteniendo ocultas sus virtudes, iban contra los centrales de Patronato.

El empate dejaba la incógnita de como iba a responder el equipo al cansancio en el segundo tiempo, teniendo un banco de suplentes con muchas ausencias importantes.

El partido se hizo de ida y vuelta y Racing no se entregó ni dejó de poner ganas, pero ya no tenía la pelota, ni la intensidad de los primeros momentos y comenzaron a repetirse los centros para Copetti y Romero, los que les era difícil ganar ante los dos gigantes que en defensa tenía Patronato, que no contaba además con las posibilidades en cualquier pelota parada, ya que tenía jugadores con mucha altura, sino que también puso más gente en ataque y en quince minutos tuvo tres situaciones que hicieron crecer la figura de un Arias, que aparecía como imbatible.

Vecchio seguía siendo el más claro y a los 19 minutos, recibe de un saque de banda,  pared con Hauche que va buscar, engancha y toca para Copetti que la devuelve para la llegada del “Demonio al área, quien de derecha la clava al lado del palo: GOLAZO!

Racing en ventaja y a los pocos minutos Gago introduce cambios  para darle aire a un equipo que se veía cansado, Oroz por Hauche (a mi gusto debería salir Romero, pero quizás lo mantuvo para que pueda “pelear” con su marcador central) y Pillud por Mena lesionado (Mura fue a su lugar).

Patronato seguía incluyendo jugadores ofensivos y Racing iba perdiendo fuerza, por lo que faltando tres minutos, Tanda reemplaza a Maxi Romero, que faltando poco realizó un desborde interesante, pero que sigue en deuda con su rendimiento.

Sobre la hora Vecchio agotado le deja su lugar a Román Fernández,  en un partido donde más que jugarlo había que lucharlo, escenario complicado para un chico de dieciséis años.

Finalmente, con un gran Vecchio y un Arias gigante, Racing volvió al triunfo y sigue en la lucha, con la esperanza de que esta victoria, le devuelva al plantel la confianza y la fuerza interior necesaria para afrontar lo que resta de este torneo, que para la Academia es como transitar un camino sinuoso, por lo mucho que le cuesta avanzar.

Esta es una instancia donde Racing necesita de todos, no de unos cuantos, por eso a los hinchas se nos hace difícil entender como Miranda y Cardona con sus actitudes le faltaron el respeto al escudo y a sus compañeros, situación que habla bien de Gago al tomar la decisión de no concentrarlos, pero que no dejó de ser un problema, ya que el plantel tenía muchas bajas por suspensiones y lesiones.

Hasta pronto.