lunes, 26 de septiembre de 2022

Racing transformó el sufrimiento en alegría

Si sufrir es lo que nos lleva al triunfo, habrá que aguantar y sobrellevar estos momentos de intranquilidad donde Racing en su búsqueda por ganar, termina exponiéndose peligrosamente.

Pero son instancias para no dudar, son momentos donde el equipo con carácter y convicción debe correr esos riesgos, sabiendo que para aspirar a ser campeón ya no queda otra que ganar, porque a esta altura los empates pasan a formar parte de las derrotas.

En esa búsqueda que propone este Racing de Gago, esta vez con un juego no tan intenso y que tuvo más lanzamientos largos que asociaciones, tuvo varias oportunidades para abrir el marcador, pero como viene sucediendo, por falta de definición o por buenas actuaciones de los arqueros rivales, no pudo lograrlo.

Racing dominó buena parte de ese primer tiempo, pero Vecchio no encontraba mucho la pelota y si bien tuvo que ver en dos de las situaciones más importantes, no influía tanto como en otros encuentros e incluso hasta me dio la impresión de estar más lento que de costumbre, Miranda tampoco podía hacerse demasiado del balón y Hauche continuaba perdiendo la mayoría de las pelotas que tocaba, con ese flojo nivel que viene mostrando hace algunos partidos.

Romero, aunque más comprometido, volvió a fallar en las dos que tuvo, una de cabeza y otra que por no decidir bien, terminó haciéndose un “nudo” ante el arquero Mele, Copetti tuvo su posibilidad con un remate de afuera que pasa rozando un palo y Hauche la suya, pero no llegó a darle bien a una pelota que termina en manos del arquero.

En este Racing de medio campo lento Moreno seguía exponiéndose a ser amonestado porque era el único que realmente marcaba en la mitad de cancha y por momentos tuvo que salir a cruzar muy apresurado por la lentitud en el retroceso de Miranda, de Vecchio y de Pillud, lo que le valió una amarilla que lo condicionó hasta su salida.

Atrás bien Sigali y flojo Insúa, que perdió demasiadas pelotas, mientras que Mura, si bien buscó sumarse al ataque, no se lo vio cómodo por la izquierda.

Con Tagliamonte dando esa sensación de seguridad y tranquilidad, se cerró una primera etapa donde Racing tuvo las mejores situaciones.

El segundo tiempo sorprendió y la sensación de preocupación se instaló rápidamente al ver que Unión tenía una velocidad superior a la que mostraban los volantes de Racing y comenzó a tener situaciones diversas durante más de veinte minutos, entre ellas el gol a los tres y si no se reflejaron en un marcador más alto fue por la gran tarea de Matías Tagliamonte, que con sus intervenciones le permitió a Racing y a Gago comenzar a introducir variantes.

Y a los quince minutos Gago envía tres reemplazos a la cancha, Carbonero, Jonathan Gómez y Alcaraz, por Hauche, Vecchio y Moreno (creo por la amonestación), pero les costaba encontrar el partido, sobre todo a Alcaraz, que a mi gusto, debería jugar en una posición más cerca del área porque en la que lo hizo ayer es tomado con más facilidad y pierde muchas pelotas.

Unión de un tiro de esquina tiene dos chances en una misma jugada que Tagliamonte en forma espectacular logra taparlas y le dieron vida a un Racing que no podía salir de ese estado de confusión.

Por eso cinco minutos después Gago envía a la cancha a Matías Rojas por Miranda, un cambio acertado porque entró con muchas ganas y comenzó a cambiarle la cara al equipo desde el vamos cuando al recibir sobre la izquierda, envía un gran centro combado al primer poste para que Copetti, que va en su búsqueda, de cabeza la clave junto el segundo palo.

Rojas  y Carbonero contribuyeron en la remontada de un Racing, que volvió a tener una nueva chance cuando Copetti que gana una pelota larga sobre la izquierda, la pone para la entrada de Romero sobre el segundo palo, pero el toque de este da en el cuerpo de Mele y se va al córner.

El empate no servía para mucho y faltando cinco minutos un saque de meta de Mele, es devuelto de cabeza en el centro de la cancha por Alcaraz, pelota que pelea Copetti y que en su lucha la pelota pasa hacia el área, lo que le permite a Carbonero (que ya había mostrado que es un buen definidor en un gol anulado) con su gran pique sorprender a su marcador y enfrentar al arquero, a quien derrota con un remate de zurda al primer palo.

Racing transformó el sufrimiento en alegría y la explosión de hinchas, jugadores y cuerpo técnico eran la imagen de la desbordante emoción que trajo esta tercera victoria consecutiva que, además de sumar en la tabla, debe sumar en todos los aspectos emocionales de un plantel que vuelve a tener una nueva oportunidad para pelear el torneo.

Hasta pronto.

 

 

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