domingo, 18 de julio de 2021

El cuerpo en La Liga y la mente en la Libertadores.

Fue un partido que por lo aburrido invitaba a cambiar de canal, pero como uno es un apasionado y sufrido hincha de Racing, no podía  menos que sentarme frente a la pantalla y tratar de buscarle una explicación a  lo que estaba sucediendo.

Lo complicado no es traducir en palabras lo que se vio, es encontrar algo que valga la pena destacar.

No es malo el punto logrado frente a un Vélez que siempre resulta un rival duro, pero debemos aceptar que tenía muchos suplentes.

Que este Racing de Pizzi fue la pobre expresión de un equipo que no tuvo iniciativa alguna para buscar el triunfo, que si bien contó con una defensa que cumplió una tarea correcta, tuvo un gran déficit a partir de la zona de volantes, donde  jugadores de creación en funciones de contención no solo fracasaban en su intento, sino que además no generaban alguna acción de juego que les diera chance a los dos delanteros para inquietar al arquero rival, los que solo recibían pelotazos desde la zona de los zagueros centrales.

Un partido donde los dos arqueros prácticamente no intervinieron en todo el encuentro, dado  que Vélez no inquietó a Arias y Racing, tampoco lo hizo con Hoyos, ya que en los pocos minutos que tuvo su momento de lucidez, con un par de jugadas en las que es cierto que pudo lograr el triunfo, los remates de Rojas y de Piatti, se fueron desviados.

En síntesis, una idea llamativamente distinta a la del martes en San Pablo, donde mostró una intención de juego más superadora, más ambiciosa, que ilusionaba, por lo que se me ocurre pensar que anoche el equipo jugó con el cuerpo en La Liga y la mente en la Libertadores, lo que pudo haberlos llevado a no concentrarse debidamente y a no arriesgar demasiado físicamente.

No debemos dejar de lado que la Copa Libertadores no solo otorga prestigio deportivo para el club y los jugadores, sino que además en cada pase de fase, mejora el premio económico con su consiguiente beneficio.

Esperemos que el martes pueda lograr el ansiado pase a cuartos de final y después también encontrar la forma de darle al medio campo una conformación que lo lleve a tener más tenencia y un mejor juego, por lo que con todo respeto pensaba que “Licha López  podría jugar como  “enganche” junto a Piatti, Miranda, Martínez y Chancalay, lo que redundaría en un mejor acompañamiento para el solitario Copetti.

Hasta pronto.

miércoles, 14 de julio de 2021

Un resultado importante con un planteo para ilusionarse.

Hasta antes del encuentro, todo parecía estar como era entonces, dado que los amistosos no fueron auspiciosos y la única alegría era la vuelta de “Licha” Lopez, el gran capitán, a su “casa” y como incorporación la llegada de Correa, que es toda una incógnita.

Prácticamente nada había cambiado, por lo que no tenía  muchas esperanzas para lo que se avecinaba, sabiendo que Racing,  con un plantel que salía de la pretemporada debía enfrentarse a un San Pablo que no estaba bien el su campeonato, pero venía súper activado.

Sin embargo hubo algunas cuestiones en el encuentro de anoche que me sorprendieron para bien y si las comparamos con lo que nos venía ofreciendo el Racing de Pizzi en el torneo anterior, son para destacar.

No se refugió nunca y la famosa línea de cinco, en realidad fue casi todo el partido de tres (Sigali, Martínez y Domínguez) ya que Cáceres y Mena (el mejor de los dos) siempre estuvieron más posicionados como volantes/extremos.

Dominó el mayor tiempo del encuentro y supo manejar acertadamente la pelota ante un San Pablo que se veía desorientado y hasta casi podría decir sorprendido, aun aceptando que Miranda, Piatti y Moreno, que cometió un grave error, (que fue el que salvo Arias finalmente), no estuvieron acertados en la generación de juego.

Chancalay (desdoblándose en su función) buscó siempre asociarse con los volantes y los laterales que permanentemente se mostraban como opción en la ofensiva, mientras Copetti que por fin jugó donde debe hacerlo un nueve de área, supo aguantar a sus marcadores, mejoró en las devoluciones y concretó en el descuento del primer tiempo un gran gol, que esperemos le devuelva la confianza para seguir convirtiendo.

El error de Arias, que se tradujo en el gol local, golpeó emocionalmente y anímicamente al equipo y lo desconcentró durante unos 10 minutos, pero en realidad creo que Racing pudo haber ganado el encuentro y hubiera sido merecido.

Lo de Gabriel Arias fue algo raro en él, aunque antes del gol, hubo un par de situaciones con la pelota que parecían advertir de su noche errática, pero por suerte nuestro excelente arquero posee una gran personalidad y rápidamente supo sobreponerse a la adversidad, salvando en gran forma a los dos minutos de su error, el de Moreno, que podía haber sido la concreción del segundo gol brasileño y posiblemente un final con derrota.

Hubo un muy buen desempeño de los tres del fondo, bien Domínguez, gran trabajo de Sigali y de Martínez, quien en una posición de libre le permitía defender como último hombre y/o romper líneas pasando al ataque, también el del incansable Mena porque no declina su esfuerzo, es efectivo con sus centros y trata de llegar al gol, (que se lo pierde sobre el final) y el de Copetti por su entrega, por no darse nunca por vencido y por haber logrado el gol del empate con un gran remate desde fuera del área.

Los cambios, Novillo (obligado por la lesión de Martinez), Lovera, Rojas, Correa y Fabricio Domínguez,  fueron una muestra de que Pizzi buscaba sostener el partido en campo rival, tanto es así que sobre el final del encuentro un buen desborde y centro de este último, dejó a Mena en una inmejorable posición para concretar de cabeza y convertir el gol que hubiera sido el del triunfo, pero el “chueco” la envía por sobre el travesaño.

Es cierto que ofensivamente necesita más creatividad, más contundencia y para ello hay que encontrar el medio campo que además de saber manejar la pelota, pueda darle un cambio de ritmo y mayor intensidad a la hora de atacar y pensaba que jugando con línea de cuatro Lovera podría sumarse a ese medio campo para poder tener otra variante ofensiva.

Finalmente considero que  Racing logró un resultado importante con un planteo para ilusionarse, resultado importante por el gol de visitante, que si bien no es para aferrarse al mismo, siempre da una chance más y un planteo para ilusionarse, porque demostró que puede ser protagonista y jugar más en campo rival que en el propio.

La defensa vuelve a estar sólida y solo falta una forma más clara de llevarle juego a Copetti o al delantero de área y ahí es donde además de los laterales, hay que encontrar él o los volantes que puedan generarlo.

A mi gusto este fue uno de los mejores partidos del Racing de Pizzi, no por el resultado en sí, sino por haber visto una propuesta del equipo más ambiciosa.

Hasta pronto.

sábado, 5 de junio de 2021

Colón fue por la gloria y Racing solo a cumplir

Triste final de torneo la que jugó Racing, una final que esperábamos con cierta ilusión, no porque el equipo respondiera con un buen juego, pero si con la fortaleza anímica que venía exhibiendo en los últimos encuentros, la que le permitió superar falencias y llegar  a  esta instancia tan definitiva.

No solo se perdió una nueva final, se perdió ganar una nueva copa y se perdió clasificar a la Libertadores del 2022, objetivos por demás importantes para la Racing y para nosotros los hinchas.

Racing nunca le encontró la vuelta al partido,  le pasó otras veces, pero últimamente sacaba a relucir fuerzas internas con las que lograba equilibrar las acciones y ganarlos, pero esta vez se lo vio raro, casi diría como relajado, como sin interés por lo que se jugaba y no es para menospreciar el justo triunfo de Colón.

Porque hasta el final del primer tiempo, Colón era el dueño del encuentro pero Gómez prácticamente no intervino y Racing tenía la gran oportunidad de cambiar para equilibrar el trámite en el segundo tiempo.

La segunda parte la entrada de Moreno por Piatti, hizo que Racing emparejara las acciones, ante un Colón que ya no jugaba tan suelto, pero después de la jugada en que Sigali pierde la pelota y llega el primer tanto de la visita, el equipo mostró su peor imagen, la de la final perdida ante River, desmoronándose  anímicamente con una llamativa fragilidad, lo que lo llevó a no poder reaccionar ni mental ni físicamente, ante un equipo que mostraba además del juego, el valor de ir por la gloria.

Después llegaron los demás goles y el merecido festejo sabalero, mientras los jugadores de Racing eran la imagen de la impotencia.

Ayer Colón fue por la gloria y Racing solo a cumplir, porque no compitió ante un rival que cuando lo enfrentó durante el torneo, supo ganarle realizando uno de sus mejores partidos, pero hoy vaya a saber porque, lo respetó demasiado y solo atinó a defenderse sin lograr sin patear al arco, ni tener una jugada de real peligro a favor (salvo la de Piatti)

También en algunos jugadores se dan ciertas razones emocionales y con todo respeto me pareció que le pudo suceder a Chancalay, que junto con Arias, venía siendo una de las cartas de triunfo en los últimos encuentros, pero anoche se lo vio muy  impreciso con la pelota, fallando groseramente en los tiros libres y hasta en una jugada que pudo definir y se demoró, situación que me hizo pensar que jugar una final frente a ex equipo, el que además nunca había salido campeón, pudo haberle quitado concentración y con esta descripción solo señalo situaciones que se han dado en el profesionalismo, no buscando un culpable porque todo el equipo jugo con un llamativo desinterés, que da para pensar.

Solo ellos sabrán porque en las finales el equipo no es competitivo en ninguno de sus aspectos y como siempre habrá excusas, pero Pizzi sabe que hay que mejorar y mucho,  porque si bien en base a la actitud habían logrado cambiar la mala imagen del principio, no se puede jugar dependiendo de la suerte.

Hasta pronto.


lunes, 31 de mayo de 2021

Su mejor arma es la fortaleza mental.

El plantel de Racing y su cuerpo técnico es como que han resurgido de las cenizas, porque hace un mes, exactamente después del encuentro frente a los santiagueños, estaban como incendiados, pero a través de una gran autocritica, donde según parece fue muy importante la opinión de Pizzi, se fueron convenciendo de que podían volver a revivir. 

Hoy han logrado lo que hace un mes era impensado, llegar a la final y eso hay que reconocerlo, que todo fue logrado en base al esfuerzo conjunto de jugadores y cuerpo técnico, quienes supieron vencer mentalmente no solo a las críticas, -que les llegaban de todos lados (me incluyo)-, sino también a sus rivales.

Esta tarde quedo demostrado, que aún con algunas bajas importantes, los reemplazos no desentonan para nada y el equipo sigue rindiendo  desde la actitud, la entrega, su valentía, el orden táctico y concentración, que lo lleva a sentirse emocionalmente ganador ante el rival de turno.

Con  la seguridad y confianza de Gómez, la solidez de la línea de fondo, el muy buen trabajo del medio campo con un Miranda excelente, el esfuerzo de los delanteros colaborando con los volantes, neutralizaron a Boca durante todo el primer tiempo.

Después los cambios de Cáceres por Pillud, Fabricio Domínguez  por Cvitanich, Kevin Gutiérrez por Piatti, para continuar con la misma idea, la que salvo dos o tres jugadas, terminó desorientando a un Boca, que si bien tenía la pelota, nunca pudo superar claramente a este Racing de Pizzi,  que sobre el final incluyó a Rojas y Melgarejo por Orban y Moreno, para “asegurarse” buenos rematadores en el famoso “partido de los penales”, donde nuevamente se volvió a imponer por la buena labor de Chila Gomez y los seguros disparos de los dos paraguayos, Chancalay y Copetti , consiguiendo así el triunfo que lo ubica como finalista de la Copa de la SuperLiga.

Jugadores y cuerpo técnico han vuelto a creer en si mismos, lo que los ha llevado no solo a lograr el pase a octavos en la Libertadores, sino a estar a un partido de obtener un nuevo galardón, la Copa por la que tanto se están esforzando y por la que deben seguir luchando como hasta ahora, con la actitud, las ganas y la concentración que lo vienen haciendo.

No tengo dudas que su mejor arma es la fortaleza mental, esa fuerza que le permite superar situaciones adversas y sus propias carencias, impulsándolos a seguir adelante sin perder la fe.

Los hinchas, al igual que hoy, estaremos acompañándolos, enviándoles desde nuestros corazones, toda nuestra fuerza y nuestro aliento.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.


miércoles, 26 de mayo de 2021

La reconquista del hincha.

Es evidente que Pizzi ha logrado un cambio fundamental a partir del convencimiento de sus jugadores, lo que le permitió a Racing superar difíciles escollos y lograr resultados muy importantes, sobre todo en la Copa Libertadores donde finalizó primero con 14 puntos, invicto y con solo 2 goles en contra, algo que si no me equivoco no lograron ni Cocca, ni Sava, ni Coudet, ni Beccacece.

Además accedió a la semifinal de la Copa de la SuperLiga,  que disputara frente a Boca Juntiors, pudiendo sostener entre ambos torneos, la valla en cero en los seis últimos encuentros.

Si bien no luce, este Racing tiene otros atributos como la entrega, la concentración, la agresividad y hasta la intensidad, valores que compensan esa falta de creatividad y claridad en su juego que muchas veces exigimos, los que espero no decaigan en este tramo final, a pesar de los manejos de fechas que se dan en la SuperLiga y que posiblemente le quiten la posibilidad de contar con Arias y mena.

Anoche fue un ejemplo más de este cambio positivo, ya que frente a Rentistas de Uruguay, el equipo pierde a Julián López por expulsión a los 17 minutos del primer tiempo, lo que demando un gran esfuerzo por parte del resto de sus compañeros.

El partido había comenzado con un Racing un poco desordenado, como que no se acomodaba al encuentro y un Rentistas que apuraba un poco más el trámite buscando el arco de Arias con remates desde afuera del área, pero a los 14 minutos Domínguez anticipa una pelota en campo rival, recibe Chancalay por el medio, abre para Miranda sobre la derecha y pica para buscar la devolución dentro del área y casi llegando a la línea de fondo, remata cruzado al gol.

Contundencia que le dicen para un Chancalay que sorprende para bien y que emana confianza desde donde se lo mire.

Pero 3 minutos después llega la expulsión de Julián López por una segunda amarilla, quizás exagerada, pero que deja a Racing con uno menos, lo que lo obligó a reacomodarse, sobre todo en el medio campo y a un esfuerzo mayor de sus volantes y delanteros, para controlar a Rentistas, que si bien proponía no llegaba a inquietar demasiado a Arias.

Así y todo Racing pudo aumentar a través de Sigali cuando de contra rompe líneas en campo rival, abre para  Cvitanich y como nueve va a buscar la devolución, quedando solo frente a Rossi, pero su remate es desviado por el arquero del equipo uruguayo.

El segundo tiempo se inicia con un lógico cambio de parte de Racing, Mauricio Martínez que no puede jugar contra Boca por Piatti, sabiendo que se iba a exigir mas físicamente ya que Rentistas iría a buscar con todo el resultado que lo llevara a la Sudamericana.

Y así ocurrió ya que tuvo alguna chance en esos primeros minutos pero Racing volvió a golpear nuevamente a través de una pelota que recibe Copetti sobre la derecha, la cuida, se saca el marcador de encima y espera el acercamiento de Chancalay para asistirlo fuera del área, quien con un remate cruzado convierte su segundo gol para el 2 a 0.

En Racing Melgarejo, después de mucho tiempo reemplazó a Cvitanich y a los 67 minutos se produce una mano de Sigali en el área y penal para los uruguayos, pero la fe en Arias es inquebrantable y para felicidad de Racing y el “Oso” nuevamente detiene el tiro penal, que no fue el único golpe que recibió Rentistas, ya que inmediatamente sufrió el tercer gol en su valla cuando Melgarejo recoge una pelota que pierde un defensor y la lleva hasta el área rival para luego habilitar a Chancalay quien con clase convierte su “hat-trick” o triplete, como más te guste.

Rentistas con muchos cambios fue a descontar y tuvo sus posibilidades, mientras Pizzi enviaba a la cancha a Fabricio Domínguez por Pillud, a  Godoy por Copetti y a Lovera por Chancalay, en un Racing que también pudo aumentar faltando poco a través de Mauricio Martínez.

Este Racing de Pizzi a mi gusto anoche tuvo sus mejores referentes en Chancalay,  Miranda y Gabriel Arias, Sigali, Nery Domínguez y Copetti, después Pillud tuvo un buen partido, no así Fabricio Domínguez quien fue siempre superado por su zona, Mena me pareció por momentos confundido (quizás por la citación a la Selección?), Piatti se esforzó pero no encontró la claridad que siempre muestra y Cvitanich impreciso y falló en lo que más sabe, que es jugar de espaldas.

Después bien Mauricio Martínez, ya acomodado en ese puesto de volante central, correcto Melgarejo, con una asistencia para el tercer gol, muy poco de Godoy y un Lovera que no pudo imponer su habilidad.  

Pero lo que resalta por sobre todas las cosas es la actitud, la solidaridad y la entrega en todo momento del encuentro y como ejemplo señalo a alguien a quien critiqué mucho por su forma cansina de jugar, pero que hace varios partidos viene demostrando un gran despliegue como volante, que siempre pide la pelota, que protagoniza la mayoría de los avances académicos y que junto con Piatti, es de los más inteligentes para entender el juego y me refiero a Miranda.  

Pizzi y sus jugadores, con unión y mucho esfuerzo, comenzaron  hace un tiempo, la reconquista del hincha, cambiando la imagen del desencanto y la desconfianza, por la de la ilusión y la esperanza, lo que nos lleva a ver el futuro con mucho más optimismo.

Por lo tanto, hagámosles saber que los acompañamos con nuestro aliento y nuestra fuerza, para que puedan afrontar más seguros todavía, los próximos encuentros.

Así que, vamos Racing!

Hasta pronto.

miércoles, 19 de mayo de 2021

El triunfo de la fe y la convicción.

Este Racing de Pizzi sorprende por los resultados positivos logrados en los últimos encuentros, pero más contagia y seduce desde su actitud y entrega, que lo han llevado a ser un equipo más sólido y convencido de lo que hace en el campo de juego.

Hay que darle la derecha al técnico que va encontrando una disposición táctica que le ha permitido al equipo defender mejor y moverse con cierto criterio en ofensiva, si bien anoche, con una formación que incluyo a tres juveniles y a varios suplentes, volvía a preguntarme si no se le daba demasiada ventaja a un San Pablo, que aunque también contaba con muchos jugadores que no eran titulares, siempre se hace fuerte en el Morumbi.

Racing comenzó a la expectativa, esperando la oportunidad para contragolpear a San Pablo, pero fueron estos quienes tuvieron la primera oportunidad a los 10 minutos, la que Gabriel Arias, “el ángel custodio” de este equipo, pudo salvar con su pie, aunque a los 26 minutos tiro libre que ejecuta Rojas, rechazo, pelota para Arias y nuestro gran arquero la envía larga para Godoy sobre la izquierda, quien habilita a Lovera y este lanza un preciso centro para Novillo, que se había quedado en la ofensiva, quien con un cabezazo al segundo palo bate a Volpi.

Racing se abroquelaba en ese primer tiempo con sus volantes bien cerca una línea de fondo donde el chico Segovia no dudaba y mostraba presencia junto a un Orban y un Novillo de buenos desempeños y soltaba por los laterales cuando se daba la oportunidad,  a Fabricio Domínguez y al juvenil Galván, seguro, atrevido y de mucha personalidad, la que puso de manifiesto en el “caño” al rival en una jugada ofensiva, siendo finalmente uno de los mejores jugadores del equipo.

Los volantes académicos fueron creciendo, con un Moreno que se va reencontrando con su juego y tuvo su mejor partido y un Martínez que sigue teniendo buenos partidos como volante, junto a un Rojas que vi con mayor actitud, pero que es indudable que le cuesta tener continuidad en lo que hace, adelante Godoy también de gran entrega, le costó ganar jugando de espalda.

El partido se hizo más parejo donde  fueron y los dos buscaban llegar al área, pero lo hacían sin peligro, aunque Godoy desperdició un error del rival y un gran remate de Rojas desde la medialuna, encontró las manos de Volpi.

Así se fueron los primeros cuarenta y cinco, sabiendo que San Pablo iba a redoblar la apuesta y aunque los dos equipos comenzaron el segundo tiempo sin cambios, pero a partir de los 15 minutos se fueron dando de un lado y del otro, haciendo ingresar titulares en ambos casos, San Pablo para buscar el empate y Racing para defender lo que había logrado.

Arias, salvo un error en una salida que por suerte no termino bien, siguió siendo importante y después Sigali, Mena, Piatti, Miranda y Copetti, con más esfuerzo y lucha que juego, aportaron energía a una estructura racinguista que buscaba no darle espacios a los desesperados intentos de San Pablo, para lograr lo que finalmente se consiguió, los tres puntos que lo clasificaron a Octavos en la Libertadores.

El de anoche fue el triunfo de la fe y la convicción, valores que hoy Racing expone en cada partido por sobre el buen juego, pero que son las que bien o mal le permiten ir alcanzando objetivos, sabiendo que sosteniendo las mismos con entrega, intensidad y concentración habrá más posibilidades de lograr resultados positivos, dado que en muchos momentos de un encuentro la disputa se vuelve mental y ahí es donde se imponen dichas virtudes.

Ahora hay que ir por Boca sin abandonar esas premisas tan importantes.

A seguir creyendo y confiando en que se puede.

Vamos Racing!

Hasta pronto.

domingo, 16 de mayo de 2021

La importancia de creer y confiar en ellos mismos.

Con una idea más definida de juego y un mejor funcionamiento, Racing sigue obteniendo resultados muy positivos, para felicidad del cuerpo técnico, del plantel y por supuesto de nosotros, los hinchas.

La importancia de creer y confiar en ellos mismos les permitió a los jugadores y a Pizzi, cambiar la angustia de la inseguridad por la tranquilidad de la convicción y de esa manera ir creciendo como equipo en los últimos partidos importantes, como lo fue el de este mediodía frente a Vélez Sarsfield, hasta hoy el de mayor rendimiento del campeonato y uno de los que exponía un mejor juego.

Hoy hemos podido ver a Nery Domínguez en buen nivel, quien junto a Sigali, Mena y el hoy muy correcto Pillud le han vuelto a dar solidez a la defensa y un mejor aporte al siempre seguro Arias.

En el medio campo donde Miranda estuvo muy errático, hubo un gran trabajo de Mauricio Martínez, a mi gusto la figura, un buen desempeño de Piatti claro en la ofensiva y de mucho sacrificio en la recuperación y también de Chancalay permanente rueda de auxilio del equipo que casi vuelve a convertir, adelante Cvitanich  lo hacía por el centro buscando con su experiencia complicar a la defensores, mientras Copetti, que se volcaba por los costados, como siempre aportaba su lucha pero le costaba superar la marca de la defensa velezana.

A mi modesto entender en el primer tiempo atractivo y bastante parejo en cuando al dominio del juego, hubo situaciones por los dos lados, las que obviamente no se concretaron, pero creo que la diferencia estuvo en la forma de llegar al arco rival, ya que Vélez lo hacía tratando de imponer la habilidad de Almada y Orellano en los costados, mientras que Racing, buscaba construir las jugadas con las subidas de Mena por izquierda y de Chancalay o Pillud por la derecha, para buscar con pases o centros al medio del área.

La segunda parte fue más disputada que jugada, donde los cambios si bien cumplieron no fueron tan efectivos como para cambiar el resultado, ya que  prácticamente los arqueros no fueron llamados a intervenir y todo terminó en los tiros desde el punto del penal, que como siempre digo, es un segundo partido donde nada tiene que ver lo que sucedió en el que terminó de jugarse y el nuevamente espectacular Arias, volvió a sobresalir atajando un penal, que ayudó a sus compañeros ejecutantes a lograr este nuevo triunfo que lo ubica en semifinales.

Fue otro buen encuentro de Racing, que a través de esa fuerza anímica que emana el plantel y el ahora más seguro Pizzi, partido a partido nos viene entregando a los hinchas una mejor versión del equipo, lo que nos lleva a pensar en positivo y unir nuestra energía con la de ellos, para que todos seamos uno, en este sprint final del campeonato y la Libertadores.

Vamos Racing!

Hasta pronto.