domingo, 16 de mayo de 2021

La importancia de creer y confiar en ellos mismos.

Con una idea más definida de juego y un mejor funcionamiento, Racing sigue obteniendo resultados muy positivos, para felicidad del cuerpo técnico, del plantel y por supuesto de nosotros, los hinchas.

La importancia de creer y confiar en ellos mismos les permitió a los jugadores y a Pizzi, cambiar la angustia de la inseguridad por la tranquilidad de la convicción y de esa manera ir creciendo como equipo en los últimos partidos importantes, como lo fue el de este mediodía frente a Vélez Sarsfield, hasta hoy el de mayor rendimiento del campeonato y uno de los que exponía un mejor juego.

Hoy hemos podido ver a Nery Domínguez en buen nivel, quien junto a Sigali, Mena y el hoy muy correcto Pillud le han vuelto a dar solidez a la defensa y un mejor aporte al siempre seguro Arias.

En el medio campo donde Miranda estuvo muy errático, hubo un gran trabajo de Mauricio Martínez, a mi gusto la figura, un buen desempeño de Piatti claro en la ofensiva y de mucho sacrificio en la recuperación y también de Chancalay permanente rueda de auxilio del equipo que casi vuelve a convertir, adelante Cvitanich  lo hacía por el centro buscando con su experiencia complicar a la defensores, mientras Copetti, que se volcaba por los costados, como siempre aportaba su lucha pero le costaba superar la marca de la defensa velezana.

A mi modesto entender en el primer tiempo atractivo y bastante parejo en cuando al dominio del juego, hubo situaciones por los dos lados, las que obviamente no se concretaron, pero creo que la diferencia estuvo en la forma de llegar al arco rival, ya que Vélez lo hacía tratando de imponer la habilidad de Almada y Orellano en los costados, mientras que Racing, buscaba construir las jugadas con las subidas de Mena por izquierda y de Chancalay o Pillud por la derecha, para buscar con pases o centros al medio del área.

La segunda parte fue más disputada que jugada, donde los cambios si bien cumplieron no fueron tan efectivos como para cambiar el resultado, ya que  prácticamente los arqueros no fueron llamados a intervenir y todo terminó en los tiros desde el punto del penal, que como siempre digo, es un segundo partido donde nada tiene que ver lo que sucedió en el que terminó de jugarse y el nuevamente espectacular Arias, volvió a sobresalir atajando un penal, que ayudó a sus compañeros ejecutantes a lograr este nuevo triunfo que lo ubica en semifinales.

Fue otro buen encuentro de Racing, que a través de esa fuerza anímica que emana el plantel y el ahora más seguro Pizzi, partido a partido nos viene entregando a los hinchas una mejor versión del equipo, lo que nos lleva a pensar en positivo y unir nuestra energía con la de ellos, para que todos seamos uno, en este sprint final del campeonato y la Libertadores.

Vamos Racing!

Hasta pronto.

miércoles, 12 de mayo de 2021

Tres cambios para triunfar.

El Racing de Pizzi vivía dando vueltas en un laberinto sin encontrar la salida, pero desde hace unos encuentros parece haber encontrado el camino que lo lleve a la misma.

De mi parte esperaba que el encuentro ante Sporting Cristal, lo afrontara con el mismo equipo que le ganó a San Lorenzo, pero Pizzi nos sorprendió con un equipo casi totalmente cambiado, por lo que rápidamente nos dimos cuenta que iba a correr ciertos peligros.

Pero debemos aceptar que son los riesgos que un técnico debe tomar en casos extremos, como por ejemplo los de esta seguidilla de partidos,  que no da respiro ni tiempo de recuperación.

Ese primer tiempo, podría haber finalizado con derrota a no ser por el ya consagrado Gabriel Arias, quien con sus intervenciones volvió a ser figura y le permitió a Racing sostener el cero, sobre todo en los primeros 30 minutos donde el fondo académico era superado y para que a partir de ese momento con algunos cambios posicionales, pudo ir equiparando el partido hasta el final de esa primera etapa.

El segundo tiempo si bien no hubo cambios comenzó con algunas jugadas erróneas en defensa, sobre todo la de Dominguez, quien con un fallido rechazo le da una nueva oportunidad al equipo peruano, pero nuevamente Arias responde muy bien achicando.

Creo que esa acción termino desmoronando anímicamente al Sporting Cristal, mientras que a Pizzi lo alentó a realizar algunos cambios sabiendo que podía ganarlo.

Y a los 10 minutos de ese segundo tiempo Mena, Piatti y Chancalay ya estaban en la cancha, por Galvan (acalambrado), Schelotto y Reniero, cambios que fueron determinantes para el mejoramiento del equipo y para comenzar a generar jugadas ofensivas que iban a traer buenos resultados,  que comienzan a llegar minutos después cuando la trilogía ingresada inició una jugada que finalizó con un gran gol del ex Colón y un par de minutos después vuelve a hacerlo Piatti, con un disparo desde fuera del área que se clava arriba y a la izquierda de Duarte, decretando de esa forma el definitivo segundo gol.

Fueron tres cambios para triunfar y ser las figuras, por su protagonismo en las jugadas y por las definiciones, dentro de un equipo que si bien mostró irregularidades, hubo algunos que, a mi gusto, tuvieron un buen desempeño como Domínguez, de buen partido, teñido por ese mal rechazo que puso  a un delantero de Sporting solo frente al arquero Arias, de Julián López, no solo recuperando sino también atreviéndose a romper líneas, de Lovera siempre complicando con su habilidad, de Moreno que fue de menos a más, un Novillo más seguro con la pelota, el aceptable trabajo del chico Galván y los buenos movimientos de Godoy.

Pillud alternó buenas y malas con un cabezazo que queda a mitad de camino y salvó Domínguez, un muy flojo Reniero que le cuesta concentrarse, un Schelotto que tiene una rara forma de jugar no concreta sus intentos y finalmente Copetti y Sigali que entraron para custodiar el triunfo.

Hoy podemos ver que hay un plantel comprometido, el que con actitud, concentración y entrega deja todo en la cancha y que con la recuperación de varios jugadores importantes le ha dado a Racing una mejor imagen de equipo y a Pizzi y su cuerpo técnico un evidente y fuerte respaldo.

Vamos Racing!

Hasta pronto. 

lunes, 10 de mayo de 2021

Un triunfo que nos devolvió la sonrisa.

Racing le ganó a San Lorenzo y clasificó entre los cuatro primeros de la zona A, jugando un muy buen partido y sin depender de un milagro.

El equipo que volvió a presentar mayoría de jugadores que lo hicieron ante San Pablo, comienza a dar señales de mejoría partiendo de su mejor condición anímica, una gran actitud para presionar y luchar en todos los sectores de la cancha, mayor solidez en defensa, un mejor manejo en el medio campo y más presencia y agresividad en la ofensiva.

Racing fue el dominador del partido hasta los veinte minutos del segundo tiempo, donde por los cambios, por el cansancio y quizás por la ansiedad de defender lo que lo estaba clasificando, fue bajando su dominio, lo que animó a San Lorenzo a ir a buscar el gol que lo clasificara a través de centros y/o pelotas paradas para lo cual ubicó más delanteros, pero el equipo de Pizzi, comprometido y concentrado, supo responder hasta el último minuto, donde incluso pudo aumentar el marcador si Lovera hubiera habilitado a Copetti.

Hubo en general un buen rendimiento, pero a mi gusto los más sobresalientes fueron el superlativo Gabriel Arias, un recuperado Domínguez, el incansable Mena, un Miranda que vuelve a ser importante y el  rápido y oportuno Chancalay que se convirtió en goleador y figura.

Un triunfo que nos devolvió la sonrisa, no solo por el resultado y la clasificación, sino porque pudimos ver nuevamente un  mejor funcionamiento del equipo, lo que nos lleva a sentirnos un poco más esperanzados para los próximos enfrentamientos.

Vamos Academia!


jueves, 6 de mayo de 2021

Racing obtuvo un premio consuelo, cuando merecía el mayor.

Hay que reconocer que Racing ante San Pablo realizó un buen partido, porque supo controlar a un rival de jerarquía, lo dominó todo el segundo tiempo y además mereció ganarlo.

Quedó claro, por lo menos de parte de los jugadores, que respondieron al club como profesionales que son y por lo tanto al técnico, pero esto también demuestra que en Santiago del Estero, consiente o inconscientemente, guardaron energía para este encuentro, porque de otra manera no se entiende tanta diferencia.

Porque anoche Racing tuvo lo que no se vio en Santiago del Estero, es decir actitud, concentración y entrega, valores que le permitieron emparejar el partido en la primera mitad y dominarlo prácticamente todo el segundo tiempo, disputando cada pelota como si fuera la última y buscando siempre ganar el partido.

Hubo puntos altos y buenos funcionamientos en muchos jugadores, comenzando por Arias que sigue siendo el que sostiene la mayoría de los resultados positivos, la muy buena performance de Mena imponiendo su jerarquía ante Dani Alves y siendo siempre una gran opción en la ofensiva, el muy buen partido de un recuperado Miranda y de Martínez en el medio campo y a Lovera que complicó hasta que pudo su físico que fue bastante castigado.

También destaco a Sigali por su presencia y seguridad y a Cáceres, que además de marcar nunca renuncia a asociarse en cada ataque.

Novillo y Domínguez estuvieron dentro de un nivel aceptable, Piatti estuvo impreciso pero es un jugador que hace que sus compañeros jueguen mejor y un Maggi que con sus pocos partidos tuvo que vérselas con centrales de categoría internacional.

Las entradas de Cvitanich quien con su experiencia tuvo a maltraer a la defensa paulista e hizo expulsar a uno de ellos, de Moreno, Fértoli y el chico Godoy, siguieron aportando al control y dominio del encuentro, que le dieron otras oportunidades para convertir, algunas no se pudieron concretar y otra fue anulada por posición adelantada, pero por lo menos se vio una mejora en la circulación de pelota y en algunas combinaciones. 

Todos con su esfuerzo nunca dejaron crecer al San Pablo y en un partido exigente que lo llevó a un gran desgaste físico y emocional, Racing obtuvo un premio consuelo, cuando merecía el mayor.

Ahora necesitará nuevamente de un gran esfuerzo y para ello Pizzi deberá decidir de una vez por todas, si sostiene este equipo que le dio satisfacciones no solo a él, sino también al hincha, para enfrentar el domingo a San Lorenzo en un partido que es una final y el martes a Sporting Cristal en Perú,  encuentro que le puede dar grandes chances de clasificar a octavos, sobre todo después del empate registrado anoche entre Rentistas y el equipo peruano

Al finalizar Pizzi hizo fuertes declaraciones sobre una “campaña descarada e irrespetuosa hacia su trabajo”, pero no tengo claro a quienes están dirigidas sus palabras, si a los dirigentes o al periodismo, porque como todos sabemos, en general este último se nutre de la información que brindan los primeros.

Es cierto que es doloroso e irrespetuoso para Pizzi, leer y escuchar en todos los medios y en las redes sociales, que se había hecho contacto con otro técnico y que lo daban fuera del club, pero debe entender  que cuando muchos medios, partidarios o no, coinciden en comunicar la misma noticia, es que realmente existió.

Ahora, está en sus manos revertir esta situación, demostrando que de aquí en más, el equipo que le respondió anoche siempre mantendrá la actitud, la entrega, la concentración y la convicción de salir a ganar como lo hizo ante San Pablo, acciones que si se hubieran aplicado en varios encuentros anteriores nadie estaría hablando de su final de ciclo.

Hasta pronto.

lunes, 3 de mayo de 2021

La triste imagen de un equipo sin ambiciones

Desesperación, desilusión, bronca…es lo que siento después de ver y sufrir la actuación de Racing anoche.

Desesperación por ver a un Racing sin actitud que nunca mostró ambición de ganar el encuentro, desilusión por la penosa imagen de un equipo que parece arrastrarse en la cancha y que no ofrece ninguna muestra de mejorar un poco y bronca por haber dejado pasar una gran oportunidad para clasificar entre los cuatro primeros de la zona.

Este Racing insípido, viajo a Santiago del estero supuestamente buscar la victoria  que lo posicionaraentre los cuatro primeros de la zona, sabiendo además, antes del partido, que River había perdido.

Todo se daba a  favor pero Pizzi y los jugadores parecieron no darse cuenta, porque Racing con esa lentitud que adormece hizo todo lo contrario y salvo Gabriel Arias, al resto se los vio confundidos en lo mental y agotados en lo físico, sin ideas, pasándose mal la pelota y perdiendo en casi todas las divididas, mostrando una fragilidad tal, que hasta por rivales más débiles son superados en todos los aspectos.

Racing fue la triste imagen un equipo sin ambiciones, la misma triste imagen que nos viene entregando hace tiempo, la que no nos permite ilusionarnos, pero que Pizzi y los jugadores quieren convencernos con palabras que no se ajustan a lo que realmente sucede en el campo de juego, sabiendo que como dice un viejo adagio “una imagen vale más que mil palabras”.

Lo que queda claro es que solo buenos resultados en esta semana pueden estirar la permanencia de Pizzi, porque como hincha no encuentro otros motivos para que esto suceda, por lo que solo me queda esperar que se concreten nuevos milagros.

Hasta pronto.


viernes, 30 de abril de 2021

El milagro se transformó en hazaña.

En cada partido Racing parece cargar con la cruz y los hinchas esperando que se produzca el milagro o la hazaña y anoche nuevamente los hinchas pudimos transitar emocionalmente por esas instancias.

El equipo ilusionó en el comienzo, con Piatti ágil y participativo, Lovera haciendo estragos por la izquierda con su gambeta y con la buena participación de  Julian López y Miranda, le permitió a Racing adueñarse del encuentro y tener un par de oportunidades para abrir el marcador, que lo logra a los 13 minutos, a través de una pelota parada el “goleador” Cáceres de cabeza nuevamente.

Hasta ese momento el equipo peruano estaba como desbordado y había una sensación de que si Racing se animaba podía ampliar la ventaja, pero de golpe fue como que todo Racing pasaba a cámara lenta y ademas veíamos como Piatti se enredaba, Lovera frenaba su ritmo inicial, Cáceres acusaba cansancio, a Domínguez se lo veía llamativamente lento y Alcaraz no ayudaba en la marca y además perdía casi todas las pelotas, asi todos y el equipo comenzó a desordenarse, tanto que hubo un par de situaciones donde la pelota estaba en las puertas del área rival y se terminaba volviendo para atrás porque no había ni fuerzas ni ideas, lo que finalizaba con un pelotazo largo de Arias o Neri para que la luche Copetti.  

Esto le permitió a Sporting Cristal tomar confianza y acercarse al arco de Arias, sobre todo por el lado de  izquierdo de su ataque donde Racing daba ventajas, pero por suerte el arquero académico respondía muy bien, por lo que pudo finalizar el primer tiempo ganancioso.

Por lo visto en esa primera etapa y desde mi punto de vista, había que haber realizado cambios desde el vamos, pero en ese segundo tiempo el equipo apareció con la misma formación, situación que se agravó a los 3 minutos cuando por una fuerte infracción Orban es expulsado.

El combo se volvia muy peligroso y por lógica Pizzi envió a Mauricio Martínez a la cancha, buscando ordenar la línea de fondo, por un Alcaraz que habia tenido un muy flojo primer tiempo, pero Sporting Cristal se habia convertido en un dominador total y  minutos más tarde González iguala el partido.

Lo que nosotros veíamos en los primeros 15 minutos del primer tiempo, ahora lo estaban olfateando los peruanos ante un Racing golpeado y fueron por más goles pero Arias cada vez era más gigante,, hasta que 10 minutos más tarde Pizzi hace los cambios que el equipo necesitaba y reemplazó a López, Lovera y Piatti, por Moreno, Chancalay y Novillo, este último paso a la línea de fondo por Martinez quien se corrió al medio campo.

Los cambios le dieron dio aire al medio campo y en consecuencia más resto físico al corazón del equipo, que lo ayudó a ordenarse buscando controlar mejor las acometidas del rival, esperando la oportunidad para salir de contra en un partido muy difícil, aunque de una jugada aislada, estuvo a punto de concretar el gol Copetti, pero estaba muy abierto y la pelota salió paralela a la línea del arco.

Obviamente el encuentro  se jugaba en campo de Racing y cada vez más cerca de Arias, que seguía creciendo, resolviendo situaciones difíciles y faltando unos veinte minutos Pizzi apela al último cambio, reemplazando a Cáceres, fundido y amonestado, por Schelotto.

Racing con 10 hombres lo aguantaba como podía, agotado físicamente y sin ideas, pero con esfuerzo y con gran actitud ante un Sporting Cristal propietario de la pelota, que confiado de ir a ganar el partido seguía creando situaciones y agrandando la figura de Arias, pero distrayéndose en cada ataque y para la Academia la posibilidad de contragolpear estaba latente.

Y sucedió a los 83 minutos cuando Chancalay, que esta vez entró muy bien, recibe un rechazo de la defensa y abre rápido para Copetti sobre la derecha, quien al llegar cerca del área peruana, habilita a Miranda sobre la misma zona y este envía un centro perfecto para activo “Chanca” que se había filtrado a la posición de  “nueve” y de cabeza la ubique a la izquierda de Duarte, concretando el gol que sería el del triunfo.

Después hasta el pitazo final, todo fue dramático y angustiante, pero finalmente el milagro se transformó en hazaña y por esta forma de lograr resultados rescato que desde lo anímico, desde lo espiritual y desde la fe,  parece estar gestándose una gran fuerza interior que lo puede llevar a conseguir los resultados que necesita, sin el buen juego y funcionamiento que hasta el momento Racing como equipo sigue en deuda.

Hasta pronto.

 

lunes, 26 de abril de 2021

Un triunfo significativo para Pizzi y los jugadores.

Si es verdad que como se ha informado,  hubo un “reto” de parte del técnico al plantel, bienvenido sea el resultado del mismo.

La fuerza de las palabras parecen haber tenido efecto positivo dado que ayer, a diferencia de lo que veníamos viendo, hubo un cambio sustancial en el rendimiento del equipo que mostró un buen nivel en casi todos los jugadores, aunque hubo algunos destacados como Cáceres, Sigali, Piatti y Lovera.

Cáceres no solo por dejar en el camino a tres rivales y asistir de gran manera a Piatti en el empate, sino además por tener una muy buena performance y volver a ser quien define el resultado de un partido a mi gusto fue lo transforma en la figura, después Piatti por su gol y sobre todo porque sin dudas, es el que más claridad le da al juego, Sigali por volver a dar esa seguridad del central de los mejores momentos y Lovera por tenerse más confianza para driblear y a través de su gambeta es el único que puede abrir defensas cerradas.

Me gustó Julián López, que fue creciendo con su juego durante el encuentro y ganando  de abajo y de arriba en la recuperación, también lo hicieron correctamente Mena y Orban, después vi a un Chancalay apenas discreto,  quizás por alguna situación emocional al jugar contra sus ex compañeros sabaleros, a un Copetti que si bien no renuncia al esfuerzo y la lucha, como consecuencia de su forma de jugar está sufriendo un gran desgaste físico, que lo está llevando a tener más imprecisión y a perder efectividad dentro del área y a un Gabriel Arias, que estuvo llamativamente errático y muy por debajo de todo el resto.

Los cambios cumplieron porque el equipo no perdió el dominio del partido en ningún momento, el que finalizó ganando con toda justicia ante el puntero de la zona.

Sin dudas este es un triunfo significativo para Pizzi y los jugadores, porque  puede ser el punto de partida para comenzar a coincidir entre las partes y aspirar a más en estos partidos que se avecinan, difíciles por cierto pero al mismo tiempo ideales, para demostrar que con actitud, concentración y convicción se puede lograr un mejor funcionamiento del equipo, como pasó en el día de ayer.    

Hasta pronto.