martes, 16 de enero de 2018

El “puzzle” del “Chacho” Coudet.


La llegada de Coudet ha creado una gran expectativa, especialmente porque su propuesta, que si nos guiamos por su paso en Rosario Centra es esperanzadora, está basada en ser protagonistas siempre, en jugar ofensivamente y con una gran intensidad, algo contrapuesto a lo que se vio el año anterior, bajo la conducción de Diego Cocca.

Pero ese cambio también trae aparejado lógicos inconvenientes, porque muchos de los jugadores que fueron contratados por Racing en la etapa anterior no son del gusto del “Chacho” y debieron tomar otro rumbo, aunque todavía quedan algunos marginados que deberán resolver su situación.

Y la consecuencia de ese “desarme” naturalmente llevó a Racing a contratar nuevos jugadores, aquellos que puedan adecuarse rápidamente a la idea que tratará de imponer Coudet, y a través de las gestiones, hoy con Diego Milito como responsable de la Secretaría Técnica, llegaron al club Nery Cardoso, Nery Dominguez, Donatti y Zigali, quienes a priori tienen las condiciones que satisfacen al “Chacho”, ya sea por haber dirigido a varios y/o por sus buenas actuaciones en sus últimos equipos.

Pero este nuevo rompecabezas hay que empezarlo a armar, y no es sencillo, ya que parece más un “puzzle” complicado, porque cambian las reglas del juego y el tema de fondo es que no hay demasiado tiempo para lograrlo, dado que hay que comenzar a jugar por los puntos en poco más de 10 días.

Y eso es preocupante, ya que ahí sí, estamos en desventaja con los otros equipos grandes, porque  que todos vienen con continuidad de técnico y plantel, lo que les da un plus, ya que pueden tener un  problema de ritmo futbolístico, pero en general, la idea la tienen incorporada.

Anoche ante Temperley, aún entendiendo que Racing presentó un equipo alternativo, hubo una diferencia sustancial y fue que el equipo “Gasolero” además de jugar con sus titulares  tomó el partido como una final, ya que se pudo ver como disputó cada pelota y como se los veía ansiosos finalizando el partido, esperando el pitazo que le diera como ganador el mismo.

Mientras tanto el equipo académico trataba de cumplir con algunas premisas del técnico, las que nunca pudo llevar adelante, por lo que nada nuevo se pudo observar para por lo menos decir, que se vio la mano del “Chacho”.

Una de las cosas más difíciles que hay en el fútbol es lograr precisión en velocidad y ayer se pudo ver justamente lo contrario, mucha aceleración pero llena de imprecisiones, lo que derivó en un ir y venir sin ideas.

Sobre todo en el primer tiempo, hubo desajustes en defensa y el medio campo no tuvo mucho juego ni recuperación, donde rescato al “Facha” Gutierrez, que juega con una paz increíble, por lo que los delanteros no tuvieron una sola ocasión de gol, algo que mejoró en la segunda etapa, en la que también me sorprendió por lo atrevido y por su personalidad el chico Gonzalo Córdoba, donde Temperley se retrasó mucho y se dedicó a defender el gol de ventaja con alma y vida.

No es momento para juzgar a nadie, porque  los equipos se van conformando al andar, es decir jugando partidos, y eso es lo que personalmente más me inquieta, dado que además de torneo local en pocos días,  dentro de un mes y medio comienza la Copa Libertadores para Racing y no se si alcanza ese período de tiempo para lograr un buen funcionamiento.

Por último se viene el clásico de verano, que por supuesto todos los hinchas de Racing queremos que el equipo gane, pero pensemos que será difícil porque la Academia enfrentará a  un equipo afianzado, mientras el “puzzle” del “Chacho” Coudet, recién se está comenzando a armar.


viernes, 15 de diciembre de 2017

Es tiempo de Diego Milito.


Cuando un club, aspira a crecer futbolísticamente, debe profesionalizar el área, es decir contar con un manager o secretario técnico, alguien idóneo para el puesto que oriente a los dirigentes en ese área, y por suerte, en las pasadas elecciones, todos los candidatos habían coincidido en esa necesidad.

Y como nunca antes, al presidente Blanco se le está dando una oportunidad única, porque tiene en el club a Diego Milito, ídolo indiscutido de Racing, quien reúne todas las condiciones para ocupar ese puesto, trayectoria, capacidad, transparencia, personalidad y como valor agregado, el apoyo incondicional de la totalidad de los hinchas, por lo tanto está en sus manos lograr que las conversaciones tengan un buen final y que esta contratación se convierta en la más importante de los últimos tiempos.

Como hincha solo espero que, por lo menos en esta oportunidad, estén abiertos a las propuestas de Milito, dejando de lado los naturales temores a pasar a un segundo plano, por la fuerte presencia del ídolo, quien, hasta sin proponérselo, puede llegar a trascender más allá de los límites propios que encierran sus obligaciones.

Es tiempo de Diego Milito, porque aun sabiendo que su amor por el club no lo hace infalible y puede equivocarse, jamás le haría daño y porque cuenta con los atributos esenciales para aportarle al fútbol, jerarquía,  profesionalidad y mentalidad ganadora buscando llevar a Racing, al nivel de excelencia que exhiben los clubes que quieren ser grandes de verdad.

Hasta pronto.


lunes, 11 de diciembre de 2017

Triunfos que obligan a una gran tarea.


Un domingo especial para los racinguistas, porque había dos contiendas, una política, que decidía la continuidad o no de la gestión de la actual CD, con Victor Blanco a la cabeza  y otra deportiva, que si bien no era tan importante como la del 2014 ( en la que Racing se consagraría campeón) nos permitiría ver, de la mano de Fleita, si las mejoras del equipo que asomaron frente a Newell’s en Rosario, se iban a ratificar o todo había sido una casualidad.

Y a la hora del partido, mientras nos aprestábamos a ver si los jugadores seguían la sugerencia del “Lagarto” Fleita cuando les dijo “ suéltense, liberénse”, ya se había consumado una de las dos,  cuando los socios a través de sus votos, decidieron que Blanco continuara siendo presidente de Racing hasta el 2020

A su vez, el partido no comenzó de la mejor forma, ya que Aleman, a los 2 minutos, ejecuta en forma excelente un tiro libre que deja a Musso sin reacción alguna, decretando el primer gol para el Lobo y obligando a Racing a superar ese momento negativo.

Sin jugar bien, lo intentó por los costados a través de Zaracho e Ibargüen, pero no le era fácil, porque había poca participación de Martinez y Lisandro, asi y todo tuvo algunas jugadas en las que pudo haber logrado el empate, aunque Gimnasia también lograba generar algún peligro, sobre todo de la mano de Aleman, un jugador para tener en cuenta y que está en la edad justa ( 27 años ).

Es evidente que el equipo muestra otra imagen, que difiere con la que últimamente veníamos viendo y es buscar un protagonismo permanente, pero más atacando que defendiendo y esa predisposición tuvo su premio, cuando Lautaro, venido a posición de volante sobre la izquierda, le pone una pelota cruzada a Zaracho sobre la derecha, quien en el ángulo del área grande y girando, puede ponerla en diagonal hacia el centro del área, que supera a defensores y arquero, pero aprovecha Lisandro López para empujarla al gol y marcar el empate que traía el alivio lógico de irse al descanso, sabiendo que tenían un tiempo más para darlo vuelta.

Y en la segunda etapa Racing buscó jugar más ambicioso y se convirtió en dominador casi absoluto del encuentro, aunque seguía dando algunas ventajas atrás, pero insistía en atacar a partir del buen trabajo del chico Gutierrez y el Pulpo “Gonzalez”, ahora mejor acompañados por Zaracho y por Ibargüen que le permitieron a la dupla Licha-Lautaro mostrar todo su potencial.

Probó Ibargüen desde afuera y casi gol, después Lautaro en dos oportunidades, una que recibe con su marca, gira y su tiro esa desviado por Arias, y la segunda cuando desde izquierda hacia la derecha se va haciendo un lugar y su derechazo pega en el palo – ese mismo palo que le negó el empate frente al rojo y frente a Libertad-, pero era evidente que salvo una jugada donde aparece Aleman sorprendiendo a la defensa, que Musso pudo controlar yendo al suelo rápidamente, creo, Gimnasia no tuvo ninguna otra que complicara al arquero académico.

Racing era mucho más que su rival y sobre los 25 minutos, el “Pulpo” que gana una pelota sobre la derecha, la pone larga para Lautaro, que la recibe y espera a que Lisandro busque su lugar en el área, sobre el segundo palo, para ponerle un centro perfecto a la cabeza y pueda convertir su segundo gol, el del triunfo hasta ese momento.

Gran retorno de Licha y gran partido de Lautaro Martínez, que buscaba por todos los medios su gol, pero Arias se lo seguía impidiendo, aunque en el final y a través de un penal que le cometen a él, se pudo sacar las ganas, reconociendo que el arquero se lo ataja en primera instancia, pero en el rebote logra su merecido tanto, el tercero para un equipo que cambió su imagen, gracias a la tarea del “Lagaro” Fleita y su cuerpo técnico, que supieron llegar con su mensaje a un grupo de jugadores volviendo a recuperarlos tanto en la faz anímica como futbolística.

Fue un domingo con resultados que alientan, el de Blanco, por los votos de los socios que le dan la posibilidad de mejorar fundamentalmente el aspecto deportivo y el de Racing por un buen trabajo que mostró el equipo que pudo lograr algunos puntos que nos ubicaron un poco más arriba en la tabla.

Pero son triunfos que obligan a una gran tarea, porque hay mucho por hacer y no queda mucho tiempo, ya que los primeros días de enero vuelve el plantel, a fin de ese mes comienza al torneo y hay una Copa Libertadores que jugar, algo no tan sencillo.

Pero para que todo fluya normalmente, debe haber, según lo expresado por Victor Blanco, una cabeza en la secretaría técnica (o la figura de un manager), y sería el primer paso a dar, algo que espero cumpla para comenzar a poner las cosas en su lugar, caso contrario volveríamos a caer en los mismos problemas de años anteriores donde se eligieron técnicos por descarte e incorporaron jugadores no deseados por alguna de las partes.

Por lo tanto, aunque lo desmientan, tengo la impresión que debe de haber tenido conversaciones con quien es “su candidato” para ocupar la secretaría prometida, dado que llama mucho la atención, la manera en que se fueron esfumando,  la mayoría de los candidatos para el puesto de director técnico,  alguien que debe elegir o sugerir el futuro responsable de la secretaría técnica.

Hasta pronto



domingo, 3 de diciembre de 2017

Dos cabezazos para mejorar la cabeza.


Días negativos, casi tormentosos, los de la última semana para Racing, dado que practicamente, todas las noticias se referían a conflictos internos, ya sea por los problemas que todos conocemos y que finalizaron con la renuncia de Diego Cocca, (sorpresivamente técnico del Tijuana de México ¿casualidad?) y porque siempre se agrega alguno más, como el de Arévalo Ríos, cuando se entera que Fleita no lo consideraba como titular.

Además la cercanía de las elecciones, que como siempre tiene disparadores en el afán de lograr más adeptos a una lista, como el que Diego Milito va con uno o con otro, que Lautaro se va o no se va, es decir noticias que transitan entre lo falso y lo verdadero, cuando hoy Racing necesitaría unión verdadera y transparencia en los discursos.

Y en el mientras tanto, un equipo casi a la deriva, lleno de profesionales que no saben si se van o se quedan, en manos del “Lagarto” Fleita, con la tarea, nada fácil, de cosechar puntos para no seguir bajando en los puestos de la tabla, a lo que parece no se le presta demasiada atención, pero por las dudas no hay que perder de vista.

Sabemos bien que las derrotas en el clásico dejan heridas que cuestan bastante cerrar, con secuelas que normalmente se observan en los partidos subsiguientes y el de Newell’s no era justamente el ideal para dar vuelta la página, porque en esa cancha lamentablemente no se gana casi nunca.

Y allá fue este Racing con Fleita, que apuesta fuerte ubicando en primera a los chicos de las inferiores, Rodrigo Schlegel y a Kevin  Gutierrez, en dos de los puestos donde más flaquea el equipo, con los riesgos que esto podía generar frente a un rival que venía en alza.

La cosa no comenzó nada bien, porque la defensa se presentaba muy frágil, con un Barbieri desconocido y descontrolado, con un Schlegel desorientado y un Soto que sigue acumulando flojos partidos; solo se destacaba Saravia, quien sí, ya dejó bien claro que se ganó el puesto sin discusión.

El “Pulpo” González y el debutante “Facha” Gutierrez, tampoco podían contener los embates rivales, dado que  Ibargüen y Ojeda, que no sienten el ida y vuelta como lo hacía Acuña, no lograban darle mucha ayuda, mientras Lisandro López buscaba su lugar en la cancha, Lautaro Martínez, esperaba su oportunidad en soledad.

Newell’s se aprovechó todo esto y rápidamente se puso en ventaja con un gol de Leal, que cabeceó solo en el área chica ante la mirada de los defensores y la quietud de Musso, todo de la lepra, pero a los veinte en una aislada pero buena jugada que intervienen, López, Gutierrez, Ojeda e Ibargüen y finaliza con un toque de primera del colombiano, Lautaro Martinez, de cabeza convierte el empate.

Daba la sensación de que salíamos del ahogo, pero duró pocos minutos, porque los rosarinos volvieron a apoderarse del partido y a los 30 minutos, penal cometido por Barbieri a Figueroa, que concreta Sarmiento y otra vez a remarla, pero deshilachado y todo Racing intentaba y lo tuvo “Licha”, después de un gran remate de Saravia que rechaza el arquero, pero su remate fue increíble…de malo.

Y el local tuvo nuevas oportunidades pero Musso estuvo acertado y comenzó a responder en buena forma, hasta que finalizó un primer tiempo que podría haber sido más negativo.

A pocos minutos de comenzado la segunda parte hay un cambio que extrañó, porque Ibargüen sale del equipo para darle lugar a Cuadra, cuando podría haber salido Ojeda y pasar al colombiano a la izquierda, pero al equipo le costaba levantar cabeza porque la defensa seguía sin dar garantías y había bastante descontrol, sobre todo entre Barbieri y Leal, que estuvieron al borde de la expulsión.

Así y todo se veía otra ambición por parte de la Academia, la que sumada a  la lesión de Sarmiento, llevó a  Newell’s a bajar su nivel de presión, dándole a Racing la posibilidad de ganar terreno y entonces con Mansilla, que había reemplazado a Ojeda y con Cuadra, buscando por los costados,  el gran mejoramiento del chico “Facha” Gutierrez  y un “Pulpo” González, dedicándose más a jugar que a pelear, logró acercarse más al arquero Pocrnjic.

Y de una infracción a Cuadra sobre la derecha, el tiro libre ejecutado por Saravia lo conecta Lisandro López de cabeza estableciendo el empate y rompiendo además con su larga racha negativa, un gol que puede  ayudarlo a recobrar de a poco la confianza perdida.


La lepra, en su cancha y con su gente, reaccionó y además mandó a la cancha a más hombres de ataque, lo que volvió a meter a Racing cerca de un Musso, que respondió en muy buena forma, es más, diría que si bien fue responsable del en el primer gol, lo fue también al sostener el empate logrado.

Cerca del final por foul a Mansilla y por doble amarilla, es expulsado Nahuel Paz, por lo que minutos después Fleita realiza un cambio que muestra ambición, Triverio por Soto y al minuto del mismo, Lautaro habilita a “Licha” sobre la izquierda, quien la domina y después de dos enganches busca pincharla sobre el arquero rival, pero la pelota es rechazada sobre la línea, perdiéndose Racing la posibilidad del triunfo.

Fueron dos cabezazos para mejorar la cabeza, porque más que el punto logrado, hay una importancia anímica en este resultado, porque que actúa en forma gratificante y se valora como un triunfo, al dar vuelta el resultado en dos oportunidades.

Por último el tema técnico, que parece ser  indescifrable para los dirigentes y por ende para nosotros los hinchas, porque no se sabe bien si se busca experiencia para jugar la Libertadores o una línea de juego que satisfaga a los jugadores.

Hasta pronto



martes, 28 de noviembre de 2017

La historia vuelve a repetirse


Solo era cuestión de tiempo y si no hubiera sido ayer, seguramente habría pasado después de los dos partidos restantes del año, porque eran tantas las cosas que leía en las redes sociales y que escuchaba en la radio y en la tele, que me llevó a pensar que todo no podía ser mentira.

A medida que pasaban los días, esas opiniones iban tomando color por las propias declaraciones de los jugadores y del técnico a quienes se los veía muy sueltos de cuerpo, expresarse abiertamente, sin darse cuenta, que las palabras nunca son interpretadas de una misma manera y corren el riesgo de herir susceptibilidades.

Algo que por cierto sucedió, de un lado y del otro, sin reparar que el fútbol encierra un código dentro de las obligaciones profesionales para exponer los problemas y eso es hacerlo dentro en un ámbito íntimo, cerrado, por el ejemplo el vestuario.

Pero parece que esas diferencias y las pérdidas de algunos objetivos, hizo que todo se desborde y si bien no vale la pena discernir sobre quien comenzó primero, era casi un hecho que  los malos resultados obtenidos, colaboraban para que todo llegara a un punto de donde no había retorno, sabiendo que uno de los lados, el más frágil, sería el que finalmente se iba a terminar quebrando primero.

Amén de los errores cometidos por Diego Cocca, cuando casi asegura que en el clásico Licha López podía quedar afuera del equipo titular -que como responsable técnico tiene todo su derecho- algunos compañeros del plantel, equivocadamente también, salieron a opinar distinto al técnico, algo que un profesional no debe hacer y que no dejaba de ser, nos guste o no, un desafío directo al conductor del grupo, al que indirectamente le restaba autoridad, lo que lo colocaba entre la espada y la pared y como responsable del plantel, podía haber aplicado otras sanciones, las cuales como se ha visto, no se concretaron. 

Entonces no era muy difícil pensar que el supuesto paraíso en realidad era un tenebroso infierno, donde los hinchas, observamos que justo Vittor, uno de los que salió en los medios a respaldar a su capitán, comete un error que lo señala como el culpable del gol del vecino y después el mismo “Licha” López desperdicia oportunidades.

Todo en un ambiente nervioso, lleno de dudas y tristeza, donde todo se mezcla y entonces presos de sensaciones y una pasión que nos confunde, nos lleva a pensar lo peor, a imaginamos escenarios que quizás no son reales.

Y finalmente Cocca termina renunciando, pero con un sorpresivo y raro “detalle” en su conferencia de despedida, al expresar "Lisandro López vino a mi casa a charlar conmigo para ver cómo estaba y qué necesitaba", lo que seguramente dejó perplejo a más de uno, porque amén de que sea cierto, se me ocurre pensar que fue, como queriendo decirle a los racinguistas "quédense tranquilos que todo está bien", cuando hubiera sido mejor que el mismo “Licha” como capitán, hubiera salido a apoyarlo públicamente antes del partido del sábado, lo que hubiera sido un buen mensaje para sus compañeros y para los hinchas.

Pero creo que las diferencias existieron, que no son producto de un combo loco, donde todos los periodistas se unen para llevar adelante una campaña de agotamiento y desprestigio, porque no es común que todos se pongan de acuerdo y coincidan de que había problemas con el técnico, el preparador físico y el plantel.

Desde la llegada de Cocca y hasta fines del 2015, se había logrado algo que debería ser normal y es que un técnico culminara su contrato, pero a partir de allí daría la sensación que hay un retroceso, porque en los últimos dos años volvimos a tener técnicos que por una u otra razón, nunca jamás aclaradas, no llegaron a cumplir su ciclo en forma completa.

Y la historia vuelve a repetirse, pero quizás este desenlace cause algún efecto en el lado que hasta ahora quedó en pie, porque el horizonte no se ve tan claro como debiera ser, en este Racing  ordenado económicamente, pero con turbulencias en lo deportivo.

Por último una idea que puede ser una utopía.

Dado que el presidente Blanco prometió que si gana habrá manager, sería bueno que los candidatos ya tengan elegido cada uno el suyo, para que estos le sugieran que técnico debería venir y si por esas casualidades, hubiera coincidencia sobre el mismo nombre, no estaría mal que los tres se pusieran de acuerdo para ir gestionando su llegada con tiempo, algo por supuesto concretaría el que resultare ganador.

Hasta pronto




domingo, 26 de noviembre de 2017

Racing espasmódico.


Racing, hoy por hoy es grande por su hinchada, porque fiel a su pasión por esta camiseta, sigue acompañando fielmente al equipo, a pesar de ver que todos sus dirigentes, cuerpo técnico y jugadores, parecen conformarse con objetivos de instituciones menores.

Para ser grande hay que pensar en grande.

Y no hablemos de posibilidades económicas porque hubo grandes inversiones, hablemos de que el mensaje desde la CD hacia abajo debe ser de aspirar a lo más grande y no solo a clasificar o a conformarse con llegar entre los primeros.

La decisión pasa por saber invertir y en lugar de traer un listado de jugadores a suerte y verdad, tratar  de asesorarse de mejor manera, para que en vez de una docena de jugadores lleguen cuatro pero que hagan la diferencia.

Desde hace un par de años a esta parte, un combo de situaciones lo convirtió en un Racing espasmódico,  que vive sufriendo crispaciones, a causa de una muy mala gestión de la Comisión Directiva en lo que a fútbol  profesional se refiere, donde salieron a la luz más enfrentamientos entre planteles y cuerpo técnico que objetivos obtenidos, por lo que transita siempre alterado, nunca en paz consigo mismo, y como consecuencia de ello, encaminado a un deterioro futbolístico, que como daño colateral, repercute fuertemente en nosotros, los hinchas, que somos lo que finalizamos absorbiendo todo ese malestar y ese sufrimiento.

Y así como en el partido anterior elogiamos con la “Cocca…rda” al técnico, esta vez debemos decir que el equipo volvió a no responderle, no sabemos si por los inconvenientes que han surgido internamente o por propia incapacidad, pero quedo claro que sufrió un retroceso en el partido de ayer, porque se pudieron observar aspectos totalmente disimiles a lo que pudimos elogiar después del triunfo frente a Boca el domingo anterior, dado que a pesar de tener un dominio casi total del partido y contar con un jugador más durante casi una hora, Racing no supo avasallar y hacerle sentir a la débil formación de su rival esa presión en el campo de juego que supo realizar en la Bombonera.

Salvo la jugada del gol “mal” anulado al “Pulpo” González por posición adelantada, todo lo demás entra dentro de un encuentro donde,  la falta de ideas del equipo  se constituyó en el elemento central, mientras su rival, que solo jugó a la defensiva y a mi criterio, le entregó la pelota a Racing, estimando que al no darle espacios, este equipo de Cocca era incapaz de generar algunas jugadas claras de peligro, (Ej: nos pasó hace poco en la Sudamericana,) tuvo un primer tiempo tranquilo donde su arquero diría, no tocó la pelota, e incluso jugó los últimos 10 minutos con un hombre menos por la expulsión de Moreira.

La segunda parte, con Lisandro López en cancha por Arévalo Ríos (amonestado), buscó darle otra impronta al ataque frente al rojo que ya se defendía solamente, apelando además a hacer tiempo de todas las formas posibles, pero en el ambiente se sentía otra cosa, porque “Licha” no funcionaba bien, era como que entró por obligación y llamativamente desperdició un par de oportunidades, Triverio, de mal partido, quizás sufría la presión de haber ocupado el lugar de su “capitán”, sabiendo que no contaba con el apoyo de sus compañeros ni de la hinchada, e Ibargüen intentaba pero sin efectividad, por lo que Racing preso de su propia impotencia quedaba solo esperanzado en que Lautaro Martinez, se auto gestione alguna posibilidad, como la que pegó nuevamente en el palo y fue nuevamente afuera.

El derrumbe se veía venir y se sentía lo ofensivo de la derrota, al no poder ganarle a un equipo conformado por jugadores, donde la mayoría no tiene ritmo de competencia y que desde los 35 del  primer tiempo se quedó con un hombre menos, peor vergüenza imposible.

Pero nada puede salir bien dentro de un contexto donde todo está en tela de juicio, y donde el grupo parece estar más afectado por la disputa interna que por no poder encontrarle la vuelta al juego, por lo tanto y por mucho que se niegue hay una alta posibilidad de que cada vez la distancia entre plantel, con Lisandro López al frente y el cuerpo técnico, con Cocca a la cabeza, sea mayor, lo que casi seguro derivará en un final conocido, algo que quizás podría haberse evitado si ambos hubieran sido precavidos en sus declaraciones, especialmente el técnico que sabe que su legado, además de convencer al grupo con su idea de juego, es bregar por un clima de respeto y unión interna del mismo, buscando persuadirlos con sus convicciones, en lugar de sacar a relucir el ego y la soberbia en sus lesivas exteriorizaciones.

Hasta pronto

lunes, 20 de noviembre de 2017

¡COCCA…RDA para el técnico!


En mi último comentario decía que podía darse un hecho milagroso que nos permitiera volver a sonreír y a pesar de que en la semana hubo declaraciones que no preveían que sucediera, se logró y de buena forma, un triunfo de visitante que puede ser clave para una definitiva recuperación.

La primera sorpresa era que Lisandro López no estaba ni siquiera en el banco, algo que llamó mucho la atención y daba lugar a suspicacias, pensando más en alguna disputa personal con el técnico, que en el estado febril que le impidió estar, por lo tanto, a priori, no era bueno el panorama.

Sin embargo, pudimos ver en cancha, a un equipo que si bien no desplegó un juego vistoso, tuvo actitud, orden, solidaridad e inteligencia para enfrentar al mejor equipo del torneo, donde coincidieron el sistema aplicado y la predisposición de un plantel dispuesto a cumplirlo a rajatabla.

Y a medida que avanzaba el encuentro se comenzó a notar que Racing le peleaba el partido a Boca, en todos los sectores de la cancha, especialmente donde el local genera su juego, viéndose al “Pulpo” González, capitán por ausencia de “Licha”, llevar la bandera que indicaba que había un equipo que iba a presentar batalla.

Y la lucha justamente estaba “picante” en el medio campo, donde se hicieron fuerte el uruguayo Arévalo Ríos, muy recuperado y el“Pulpo” González, que con su juego y su presencia se va convirtiendo en un nuevo líder dentro del campo, ambos acompañados por un esforzado y voluntarioso Solari, quien realizó un gran movimiento y una excelente definición en su gol y por el colombiano Ibargüen, que no estuvo tan fino con sus gambetas, pero que siempre buscó hacerlas igual, además de esmerarse, aunque no lo siente, para ayudar en el aspecto defensivo.

Así fue como esa pelea futbolística que iba in crescendo, fue mostrando a un grupo de jugadores comprometidos con la causa, que involucran entrega, orden táctico y el lógico deseo de buscar el triunfo, que si bien no lo hacía a través de un juego atractivo, si lo buscaba con la agresividad necesaria, desde  la seguridad de Musso hasta la gran categoría de Lautaro Martinez, sin dudas el mejor de todos y factor determinante para sentenciar a Boca, convirtiendo un gran gol después de combinar con Triverio, también de buen partido y finalmente asistiendo en excelente forma a Solari para el segundo.

La línea de fondo supo respaldar a los volantes para que no les ganen sus espaldas, buscando anticiparse siempre, para no dejar recibir libres a los delanteros boquenses y estuvo concentrada y a tono con la vibra durante todo el partido, donde Saravia volvió a sobresalir por su buen trabajo.
Los cambios acertados de Mansilla, Zaracho y Meli ayudaron a oxigenar la zona media, porque Boca nervioso y sacado, por perder nuevamente con Racing de local y por lo que se presumía sobre la lesión de Benedetto se había volcado enteramente a campo académico.

Finalmente el triunfo anhelado y esta vez  ¡COCCA...RDA para el técnico!, porque acertó  con el sistema que fue muy bien interpretado por el equipo durante todo el encuentro,  para ganarle otra vez en su cancha al presunto campeón, equipo que debió haber tenido varios expulsados a no ser por el árbitro Herrera, que parecía un adversario más, ya que buscó sacar el partido sin perjudicar a Boca, en lugar de tomar determinaciones, que podían haberle dado a Racing la posibilidad de ganar por una diferencia mayor.

Ahora, una reflexión final.

Fue una pena, que después de este gran triunfo, de esta inmensa alegría, Cocca en sus declaraciones adelante, que como le gusto el equipo, no sabe si “Licha” va a ser titular en el clásico ante el vecino, cuando hace unos días decía que siempre lo pone.

No hacía falta, pero tengo la sensación que sigue habiendo algunas diferencias entre Lisandro López y el técnico, que espero puedan superarlas por el bien de Racing.

Hasta pronto.