sábado, 12 de marzo de 2016

Racing fue como un mix de equipos campeones.


Que gran partido jugó Racing!

Ahora sí se pudo ver lo que pregonó Sava en la semana.

Presión arriba, recuperación rápida, laterales al ataque y volantes que lleguen al área.

Fue como ver una mezcla del último campeón y del glorioso equipo de José, quizás como un homenaje al recientemente fallecido Roberto "Mariscal" Perfumo.

Este Racing fue como un mix de equipos campeones, porque tuvo el alma del campeón 2014 y la intensidad y el ataque de aquel equipo del '66, el de José, que siempre quería más.

Así pudimos observar como se amalgamaron el buen juego y una gran actitud ganadora, en un equipo que presionó en toda la cancha casi todo el partido, salvo por un tramo muy corto y que prácticamente no lo dejó pensar al equipo granate.

Hoy el Racing de Sava desarrolló en la cancha un trabajo casi impecable, que hacía mucho tiempo no veía, con vigor, fuerza y carácter ganador donde no hubo un solo jugador en bajo nivel y que no se haya entregado, aunque debo destacar nuevamente y en grado superlativo, el gran partido de Milito, que hizo todo bien y que tanto en lo físico como en lo mental parece haber retomado el nivel del 2014.

Racing fue ganador en lo anímico desde que se movió la pelota, porque nunca decayó, ni aún tras ese gran gol que hizo Lanús y que en otros momentos podía haber significado un derrumbe.

Lo más importante para mí es que hoy vi un equipo que parece haber encontrado el camino y que quiere ganar todo lo que se le presente, algo que me entusiasma de sobremanera.

Y esto es seguramente porque el equipo está tomando confianza, sintiéndose más afín a la forma de jugar que busca imponer el Colorado Sava, con un planteo ambicioso pero esta vez más equilibrado.

Si hasta Díaz, Lisandro y De Paul entraron enchufados, con esa dinámica que fue contagiosa desde el primer minuto, por lo que es realmente alentadora esta actuación, porque que le permite acercarse al puntero y porque fundamentalmente le devuelve  la fe que en algún momento pareció perder.

Ahora Racing tiene casi una semana para prepararse de buena forma y viajar a Colombia a enfrentar al Deportivo Cali, de donde esperemos pueda traerse una victoria.

Tengo una alegría inmensa por el triunfo, pero especialmente por la manera en que el equipo jugó este partido que espero se repita en futuras actuaciones.



Hasta pronto.

lunes, 7 de marzo de 2016

Volvió el Diego del juego y los goles.


No se si fue porque había que quemar las naves para no quedar afuera del Torneo o si Sava se decidió a implementar lo que definitivamente quiere, pero cualquiera haya sido el motivo, se pudo observar que esto se asemeja en mucho a lo que fue “su” Quilmes.

Y así pudimos ver un partido con una lluvia de goles, que fue, ideal para hincha neutral y angustiante para nosotros los hinchas de Racing, pero que por suerte pudimos terminar disfrutando, aunque el ritmo del encuentro nos alteraba de sobremanera la presión sanguínea que parecía estar trepada a un subibaja.

Creo que una gran virtud fue no dejar solo a Milito, quien además estuvo sumamente lúcido y encendido, haciéndose eje de los variados avances académicos, esta vez bien acompañado por Roger Martinez y por Tito Noir y Pereyra, quienes, creo, jugaron su mejor partido desde que llegaron a Racing,  porque esta vez sí se hicieron sentir más como delanteros que como volantes.

Aued y Vizmara, este último muy mejorado en su juego, también supieron acoplarse a los ataques, aunque esto permitía a los volantes de Unión ganarles muchas veces las espaldas y desde allí generar situaciones que complicaban a la línea de fondo.

Sobre los laterales, creo que a Gastón Díaz se lo vio bien en defensa y muy participativo en los ataques convirtiendo de hecho un gran gol, mientras Voboril quien trató de sumarse las veces que pudo en los avances, no anduvo bien en la marca cuando tuvo que trabajar en defensa, al igual que los centrales ya que a Sanchez no se lo vió tan firme y a Vittor pudimos observarle muchas dudas  –que, tal como lo señalé en un Twitt al finalizar el primer tiempo- pareciera que siempre sobra el partido y ese exceso de confianza lo traiciona.

En cuanto a Saja, a mi gusto tuvo un partido ambivalente, porque muestra en sus acciones sentimientos encontrados, un fenómeno en algunas tapadas y como desconcertado en otras jugadas, quizás porque se contagió de lo irregular de la defensa.

Bien Lisandro López, a quien se lo ve muy bien rápido física y mentalmente, a media agua De Paul con su juego a veces como distraído y una gran alegría por el regreso de este león que es Videla y que espero inicie el camino  del reencuentro con su dinámica y su fútbol.

Pero para deleite de todos los racinguistas volvió el Diego del juego y los goles y eso no solo alimenta su espíritu, sino el de todo el plantel y el de nosotros los hinchas.

Como se decía antes, la cosa “va queriendo” y es como que las esperanzas han vuelto a hacerse presente en nuestra vida racinguista al ver un equipo tan ofensivo, aunque quizás debamos entender que jugar de esta manera, implica que hay que aceptar los desacoples naturales que aparecen en los equipos que atacan mucho, porque cuando lo hacen se van desarmando y el retroceso para defender no es sencillo, lo que nos puede llevar tanto a sufrir como a disfrutar, exactamente igual que anoche.


Hasta pronto  y ¡FELIZ DÍA HINCHAS DE RACING!

viernes, 4 de marzo de 2016

De un partido malo, Racing logró algo bueno.


Creo que casi todos pensamos que un empate venía bien.
Después de ganarle en el Cilindro, había revancha en la Boca (aunque por otro torneo) y un punto de visitante ante un equipo que quería demostrarle a su nuevo cuerpo técnico que no eran lo que se venía viendo, no estaba tan mal.
Obviamente que un triunfo hubiera sido mejor, pero a fuer de ser sinceros, aunque la alineación insinuaba un planteo de mayor tenencia de pelota, se puedo observar que Racing lo que hizo fue de alguna manera obligar a sus jugadores más creativos a cumplir una sacrificada tarea en la marca.
Y cuando sucede esto pasa que, todo lo atractivo que  imaginamos se torna desagradable y cambia nuestra opinión con el resultado final.
Hoy hubiera variado nuestro ánimo y nuestra expresión si Racing era derrotado, pero como se logró lo que supuestamente se fue a buscar a la Bombonera, que desde el punto de vista resultadista está bastante bien, todo nos parece más lógico.
Por eso, una cosa es lo que se dice y otra cosa es lo que se hace.
Yo no discuto lo que se fue a buscar, pero escuché que se quería hacer lo que vimos contra el Bolivar, algo que me pareció más una expresión de deseo que una convicción real por parte del técnico.
Así y todo Racing avanza, aún con planteos que no nos convencen, pero que por ahora logran resultados que lo sostienen.
Por eso digo que, de un partido malo, Racing logró algo bueno.
Porque en un encuentro muy feo para ver, Boca tuvo más tiempo la pelota aunque prácticamente no exigió a Saja, mientras Racing luchó mano a mano con su rival, sin pensar demasiado en la creación, para lograr el resultado que fue a buscar, lo más rescatable e importante de este enfrentamiento.
Me gustaron Nicolás Sánchez y Luciano Aued, aunque también estuvo atento Saja (salvo el error al querer hacer un pase de derecha) y en menor medida, pero dentro de todo con buen rendimiento, Vittor y los laterales Díaz y Pillud.
En el resto, quedó expuesta la actitud y la entrega para colaborar en la recuperación y en la presión, entendiendo que nadie escatimó el esfuerzo para salir airoso de este compromiso, aunque tuve la sensación de que hubo jugadores que están sintiendo el esfuerzo y esto supongo, es como consecuencia de que Sava, después de la vergonzosa derrota ante N’ewells, ya no rotó en demasía y eso le está pasando factura.
Ojalá que lo de Lollo no sea grave, ya que es un líder en la estructura defensiva y su lesión puede resquebrajar esa solidez que había comenzado a recuperar el equipo.


Hasta pronto.


lunes, 29 de febrero de 2016

Cuando la unión hace la fuerza, el objetivo se logra


Volver a ganarle a Boca, siempre es una satisfacción y más en una situación donde era imperioso el triunfo, porque no habíamos arrancado bien en el torneo local, pero por supuesto también sabíamos que era muy difícil creer que Racing iba a hacer un partido como contra el Bolivar.

Nos guste o no, Boca es otra cosa y entonces Racing trató de encontrarle la vuelta al partido con un sistema que trató de bloquearle los extremos para llevar a los boquenses a un embudo.

Y el encuentro se hizo más peleado que jugado y aunque Boca tuvo más tenencia de la pelota, nunca molestó seriamente a Ibañez, sobre todo en la primera parte, aunque en honor a la verdad tampoco Racing generaba demasiado.

Creo que lo que pasaba es que este partido había que ganarlo “como sea” y la cabeza estaba más ocupada –sobre todo después del gol tempranero- en como destruir el juego de su rival, que liberarse y buscar jugar asociado.

Racing jugó más con la fuerza que con el toque y circulación y le salió bien.

Dentro de ese juego donde nadie escatimó el esfuerzo y la entrega, hubo jugadores que tuvieron muy buenos desempeños, como por ejemplo Lollo, que con una perfomance superlativa, fue el baluarte en una línea de fondo que prácticamente no tuvo errores defensivos.

Después hubo un gran trabajo de Cerro y Aued, que se resintió altener que ingresar Vizmara, pero no por el cambio, sino más por la diferencia de sus características, por el ex Huracán no pudo encontrar ubicación casi nunca, aún así lucho como un león.

Romero comenzó muy bien por la derecha, pero cuando pasó al medio fue quedando como encerrado y su trabajo fue más de recuperación que de juego creativo aunque una vez más demostró que se la “banca” bien y no le escapa al roce, mientras Acuña fue importante como siempre por su desdoblamiento, tanto en ataque como en defensa.

Y adelante a Milito nuevamente le toco lidiar con lo más duro, porque no hubo juego asociado y entonces todo era lucha y desigualdad, mientras que Roger que tampoco pudo entrar mucho en juego, tuvo un destello de calidad en la definición de taco.

Después Bou, que me pareció inoportuno su ingreso por el conflicto que tuvo esta semana con los dirigentes por su pase, lo que lo lleva a no estar mentalmente compenetrado en el partido, porque cualquier ser humano que no está de acuerdo con su jefe, patrón o dueño en su actividad , seguramente no cumple con efectividad su tarea.

Admito que de cualquier manera le toco entrar en un momento donde Racing cada vez jugaba más a defenderse y nunca pudo salir para él una pelota larga bien puesta.

Después entró De Paul ( pensé que podía entrar Díaz para que Vizmara pudiera ubicarse mejor en la zona central ) pero admito que le dio al equipo en los últimos minutos esa pausa necesaria a través de su gambeta y su tenencia de pelota.

Había que ganar… y se ganó.


Dejé para el final a Ibañez, quien me dio una gran sensación de tranquilidad y seguridad, por eso creo que si “el Chino” no está perfectamente bien, debería volver a atajar contra Boca en la Bombonera.

Un triunfo necesario, donde el equipo ratificó una vez más que cuando la unión hace la fuerza, el objetivo se logra, entendiendo que si se unen voluntades  y pensamientos, se fortalece el espíritu y el propósito buscado se consigue, aún no exhibiendo el juego deseado, aunque nadie duda que este plantel está capacitado para hacerlo de mejor manera.


Hasta pronto.


jueves, 25 de febrero de 2016

Volvió la luz.


Rival débil?
Sí, seguramente el más frágil de todos , y más fuera de su casa.
Pero de cualquier manera tenés que jugar el partido y hay que saber ganarlo.
Y hoy Racing lo hizo con creces, tanto en el juego como en el marcador mostrando lo mejor de la era Sava, porque por lo menos se pudo apreciar una idea, un concepto más claro de lo que quería.
Y el primer tiempo fue un gusto verlo, aún ante un rival que le permitía recibir, girar y pensar, pero el plan, es decir la intención de lo que se había planificado estaba a la vista y con cambios que llamaron la atención, fundamentalmente por la no titularidad de Milito, pero que le permitieron al equipo mostrar toque, rotación, circulación y contundencia a la hora de definir, como pasó en los tres goles.
Por lo menos en esa primera parte.
La segunda fue distinta y quiero pensar que todo pasó por reservar fuerzas para los próximos compromisos, porque el Bolívar no presentaba un riesgo inminente aunque luchó más y fue a buscar el descuento.
Así y todo cuando comenzaron los cambios Racing es como despertó un poco y logró nuevamente llevar peligro al arco visitante y así llegó el cuarto gol.
Es cierto que hubo un descuento y fue una lástima porque este Bolívar, por lo menos por lo que mostró esta noche, es difícil que le haga un gol a un equipo argentino más o menos armado, pero también sucede porque ya se hace tedioso y aburrido jugar sabiendo que todo está terminado.
Hubo buenos rendimientos en general, pero personalmente y aunque Romero sigue creciendo me entusiasma Lisandro López, no solo por lo despierto y rápido que está sino por lo claro mentalmente, como lo demostró no solo en el gol, aunque más importante para mi gusto en sus asistencias para los goles de De Paul y Acuña.
Bien Roger Martínez en su primer partido en la Copa.
Para un Racing que se movía como tanteando en la oscuridad, volvió la luz y se pudo apreciar a un equipo más iluminado, más sereno, como más despejado mentalmente.
Es verdad que este concierto de toques se dio también por la característica del rival, pero hay que seguir intentándolo, entendiendo que los futuros enfrentamientos, tanto del campeonato como los de la copa, son mucho más difíciles y menos frágiles.
Para muestra llega Boca en el Cilindro y después en la Bombonera, pero también debemos tener en cuenta que tenemos a Bou en la gatera, esperando el momento de salir a la pista.
Alienta la muestra exhibida hoy, que espero le dé al plantel esa cuota de confianza que estaba necesitando, para continuar con buen ritmo en la Copa y para ver si podemos prendernos en el Campeonato local.

Hasta pronto.


lunes, 22 de febrero de 2016

¡Gol-Golazo! para bien de todos los racinguistas.


Hoy Sava, es decir Racing, mostró dos caras.
Una durante la primera parte y los 6 minutos de la segunda y otra a partir de los cambios en ese segundo tiempo.
En el primero Racing salió a no dejar jugar a Independiente, dejando arriba a Milito y Romero a merced de los centrales, pero con un gran problema, que era como resolver el sinnúmero de pelotazos que salían desde el fondo y donde casi siempre salían perdiendo, porque justamente la condición que los destaca a ambos no es la de ir al choque, sino la del juego asociado, algo que estaba ausente.
Por eso pienso que para jugar de esa manera no fueron exactamente estos dos jugadores los mejores elegidos para disputar el partido, porque ellos necesitaban de un juego más grupal, cosa que nunca pasó por lo menos en ese primer tiempo.
Los vecinos tampoco hacían nada porque evidentemente también sufrían el hecho de ser cuestionados por su gente y esto los ponía nerviosos y dubitativos.
Comenté en un par de twists al finalizar la primera parte, que para jugar de esa manera lo mejor sería reemplazar a Romero y Milito, por ejemplo por Roger Martínez y Lisandro López, delanteros más fuertes y punzantes como para ir a pelear esas pelotas sin destino.
Y en el segundo tiempo Sava comienza a tomar decisiones que fueron dándole al equipo más ofensiva y más circulación, Lisandro por Milito y De Paul por Díaz, cambio este que no esperaba, pero que me pareció audaz porque subrayó su idea.
Esto le dió al equipo mayor tenencia de pelota lo que fue desorientando a su rival, también le permitió a Romero aparecer un poco más y tener buenos encuentros con un De Paul que estuvo más activo y encendido, aunque a Lisandro le costaba entrar en juego, pero Racing se animaba y diría que pasó a jugar mejor que Independiente.
Pero el fútbol tiene esas cosas y en una pelota que sale cruzada por De Paul de derecha a izquierda en el medio campo y donde Grimi, que tuvo un buen partido, creo que no va a trabar para no cometer una falta grave porque llegaba tarde, permite que Rigoni inicie una contra con Fernández y que este convierta el gol que a mi entender era totalmente inmerecido.
Faltaban 4 minutos y parecía que no quedaba tiempo como para lograr el empate y Sava busca a través de Roger por Pillud encontrar el milagro que pusiera justicia en el marcador.
Y Racing fue ante un Independiente que retrocedió pensando que todo estaba terminado y en una pelota sobre la derecha que De Paul toca hacia atrás Romerito, le permite a este meter un centro para Lisandro quien de chilena la clava en el ángulo opuesto a Rodriguez que queda estático y sorprendido.
Golazo de Lisandro López que silenció el estadio donde los hinchas del rojo veían y escuchaban atónitos los gritos y el festejo de los jugadores y el cuerpo técnico de Racing.
Fue un ¡Gol-Golazo! para bien de todos los racinguistas. 
Para bien de Lisandro, para bien del equipo, para bien de Sava y para bien de nosotros los hinchas, que junto con el “colorado” pudimos desahogarnos y cerrarles la boca a los vecinos, con un grito que nos llena de alegría y nos permite ver el futuro con más optimismo.
Finalmente digo que alienta lo del segundo tiempo, porque se atrevió a más, porque se pudo apreciar un equipo más corto, porque la línea de fondo, que diría no tuvo fallas y todos jugaron a gran nivel, se animó a jugar más cerca de los volantes y especialmente, porque parece que se va entendiendo lo que Sava pretende.
Ojalá así sea.

Hasta pronto.

jueves, 18 de febrero de 2016

“Colorado”…¡pero de vergüenza!


Así no muchachos.
No se puede jugar de esta manera, tengan los problemas que tengan.
Si no lo entienden al técnico o no están de acuerdo díganselo, pero no pasen este papelón, que lamentablemente da para pensar mal.
Dirán que no es así.
Bueno, demuéstrenlo en la cancha.
Como hincha les pido disculpas y no quiero faltarles el respeto, pero la imagen de cabezas gachas y brazos caídos, como después del primer gol y sobre todo en la segunda etapa, eran más para la serie “Walking dead” y no la de profesionales defendiendo una camiseta, que en el último año y medio la vistió un equipo que tuvo identidad, carácter, solidez, actitud y espíritu ganador.
¿Dónde quedo todo eso?
La mayoría de Uds. son los mismos que llevaron a Racing al campeonato en el 2014 y nos entregaron un muy buen 2015 y si el que se está equivocando es Sava, les diría que no es la forma de darle una respuesta, porque los hinchas no nos merecemos esto.
Y en esto involucro a todo el plantel, a lo que hoy estuvieron y a los que no jugaron.
Hay cosas que se han visto hoy que no se entienden.
Cuando a Racing le hicieron el primer gol se quebró totalmente y a partir de ese momento N’ewells Old Boys, que estaba dando muchas ventajas a espaldas de sus volantes porque venía muy golpeado, comenzó a manejar el partido y ni hablar después del gol en contra ( lo único que considero una fatalidad) .
El segundo tiempo simplemente fue un paseo, con jugadores sin ánimo, sin ideas, individualistas en exceso y como llevando en sus espaldas una pesada mochila.
El desgano que se veía era terrible, con rostros que sí muestra la televisión y que mostraban gestos de hombres entregados, sin fuerza para remontar el resultado adverso.
Y al técnico, ferviente hincha de Racing que sufrió y lloró por esta camiseta, espero que se haya puesto “Colorado”…¡pero de vergüenza! porque este equipo hasta ahora no muestra nada innovador, solamente se observa desorden, desconfianza y fragilidad, por lo que espero, como seguramente todos los hinchas de Racing, que ordene sus ideas, porque hasta ahora en los cambios que busca introducir, solo se ve confusión y no claridad.
Esto es, como que desarmó un motor que funcionaba muy bien y al querer introducirle variantes para mejorarlo, no sabe donde colocar algunas piezas, por lo que no encuentra la forma de hacerlo andar como antes o mejor.
Respeto y entiendo lo de “cada maestrito con su librito”, pero también hay un slogan que dice que “si la sopa lo está sanando, sopa sígale dando”.
Es decir, quizás lo mejor hubiera sido no tocar tanto el sistema anterior y con el tiempo ir buscando incorporar las variantes necesarias para darle la impronta que él desea.
Lo de hoy es como volver al pasado lejano, cuando pensábamos más en no perder que en ganar y eso puede ser muy peligroso, porque es contagioso y causa mucho daño.
Y el domingo está el clásico…


Hasta pronto.