sábado, 21 de septiembre de 2013

La Liga de la Injusticia.


Era un partido perdible antes del comienzo.
Sin embargo Racing entregándole la pelota al rival y presionando en la mitad de cancha buscando ganarla en esa zona tratando de encontrar desarmado a N’ewells en defensa, tuvo sus oportunidades para ponerse en ventaja.
Aunque cuando uno está torcido, todo lo que trata de hacer casi seguro le sale mal también .
Primero la lesión de Viola que obliga a un cambio prematuro, después travesaño y poste ( ambas de De Paul ) más alguna otra posibilidad de Hauche que pudieron haber sido la apertura del marcador.
Los rosarinos no brillaban y Saja –salvo una pelota que pega en el palo por un rebote- tenía poco trabajo.
Pero este tipo de propuesta táctica tiene su riesgo, pues quema casi toda la energía en 45 minutos y es muy difícil sostener esa presión – que no siempre se concreta porque muchas veces se corre en vano- durante todo el encuentro.
N’ewells lo sabía, por eso con su juego arriesgado y hasta a veces despreocupado, esperaba la segunda etapa para darse cuenta que ya había jugadores de Racing que habían bajado la guardia para entonces allí sí, dar el golpe de KO.
Así y todo otra vez De Paul en un mano a mano y Pelletieri dentro del área tuvieron el gol en sus pies -sin contabilizar que también hubo un penal de Heinze no otorgado- y aunque N’ewells no llegaba mucho, ya Racing no tenía las mismas fuerzas.
Después los cambios que no cambiaron nada y la muy buena jugada de Maxi Rodríguez destruye lo poco y bueno hecho en este encuentro por la Academia.
Injusto resultado que no nos permite levantar cabeza, en un encuentro donde Racing fue sancionado por la Liga de la Injusticia.
Hoy la hinchada alentó todo el partido y eso también alimentó el espíritu de los jugadores, pero ese fervor y ese aliento lamentablemente no tuvieron su premio.
Hay que trabajar para sacarse el miedo a perder de la cabeza y cada jugador deberá hacer una profunda reflexión sobre este momento, buscando la mentalidad positiva que lo lleve a triunfar sabiendo que en cada partido está la oportunidad para comenzar de nuevo.
Por último un párrafo sobre la interna.
No conozco el tema a fondo porque solo me guío por lo que escucho o leo en los medios partidarios.
Solo espero como hincha, que estos cambios en la dirigencia no se conviertan en un “Gatopardismo Racinguista” donde “todo debe cambiar para que nada cambie”.

Hasta pronto.









martes, 17 de septiembre de 2013

Sin convicción no hay salida.


Todo pasa por la cabeza.
Por las convicciones de cada uno, para enfrentar los desafíos que cada fin de semana les impone el torneo.
Por eso debe haber transparencia en el mensaje tanto del cuerpo técnico hacia los jugadores, como del plantel a los responsables de guiarlos.
La capacidad y sapiencia de quienes tienen la responsabilidad de dirigirlos debe salir a relucir en cada movimiento, en cada ubicación con la seguridad de  lo que cada uno puede dar y en que lugar de la cancha puede hacerlo, y no solo mover piezas sabiendo que los jugadores con tal de jugar nunca van a negarse a hacerlo aún sabiendo que no están convencidos de rendir en esa posición.
De nada sirve que se imponga una idea de juego si no están convencidos los jugadores de la misma, por lo tanto debe haber cierto consenso entre las partes.
Como ejemplo y solo por haberlo leído de las declaraciones de Regueiro, cuando Guillermo Barros Schelotto se hizo cargo de Lanús, el equipo perdió en los primeros partidos y los jugadores –según confesó el ex jugador granate- fueron los que le dijeron que había que cambiar la forma de jugar y allí el equipo comenzó la levantada.
Creo que hoy, los jugadores de Racing, deben realizar una especie de “retiro”, un encuentro donde solo ellos, sin cuerpo técnico ni dirigentes, deben analizar en profundidad este momento,  expresando con sinceridad y valentía que es lo que sienten que debe cambiar para revertir esta situación.
Si están en desacuerdo por alguna otra cuestión que no sea futbolística, me parece que debe salir a la luz, porque solo ellos pueden cambiar este momento.
No hay milagros. Hay realidades que afrontar y sin convicción no hay salida.


Hasta pronto.

lunes, 16 de septiembre de 2013

Racing participó de un entrenamiento de Boca.


Creo que llegó el momento de sincerarse con uno mismo y entender que este equipo no es lo que uno pensó y también escuchó decir durante mucho tiempo, cuando todos creíamos que Racing tenía equipo para pelear el campeonato.
Fue realmente alarmante ver esta actuación que pareció que Racing participó de un entrenamiento de Boca.
Hasta me duele escribirlo, pero es lo que se pudo observar.
Porque este equipo carece de juego, pero fundamentalmente de amor propio, de carácter y vergüenza deportiva, dando la sensación de ser un “rejuntado” donde todos corren atrás de la pelota como si fueran infantiles.
Siempre a destiempo y sin predisposición los jugadores de Racing se pasaron todo el partido mirando que hacían los jugadores de Boca, como los “bailaban”, viviendo en el suelo cada vez que tenían un roce con un rival y dando la sensación que algo está pasando en el plantel porque están desparramados en el campo de juego, totalmente desorientados.
Se empiezan a utilizar jugadores por desesperación, como Battaglia y Regueiro que no están en condiciones ( uno física y el otro anímicas ), lo que preocupa y mucho, porque suena a desesperación.
Lo de hoy fue la imagen de un equipo entregado y cuidado con esto, porque los clubes que parecían lejos abajo de Racing, están bastante cerca.


Hasta pronto.









domingo, 8 de septiembre de 2013

Entre la bronca y la coherencia.


Noche de sueños, de ilusiones y de deseos, pero también de realidades.
Siempre queremos que Racing gane pero creo que esta noche interiormente deseábamos que no pierda, porque la realidad nos estaba marcando otra cosa.
Como venía diciendo en notas anteriores, fundamentalmente había que cortar la “diarrea” y para ello hay que hacer todo correctamente sin excesos y cuidándose meticulosamente.
A priori se opinaba que Ischia iba a defender con cinco, que se iba a buscar el empate y que Racing atacaría como podía.
Sorpresa para muchos y agradable por cierto.
Porque vimos un equipo atrevido, agresivo y tratando de jugar con pelota al piso.
Y lo logró en ese primer tiempo donde lo hizo mejor que su rival y donde creó varias situaciones de gol.
Pero había algo que flotaba en el aire.
Era casi seguro que ese ritmo no se pudiera sostener todo el partido y eso llevaría al mismo a un trámite más abierto donde el equipo se debe elegir entre refugiarse cerca de su área o cambiar golpe por golpe con el rival.
El tema es que enfrente estaba Lanús, que trata muy bien la pelota y que donde Racing abandonara la presión que le imprimió en la primera etapa, la misma seguramente pasaría a manos de los granates.
Otro tema y aunque parezca que fue para los dos, para mí el corte de luz benefició a Lanús, porque el descanso del primer tiempo creo yo, atentó contra el despliegue que hicieron los jugadores de Racing y si a eso le agregamos veinte minutos más es como si el encuentro casi hubiera finalizado.
Lanús no renunciaba a atacar y Racing lo hacía también cuando podía porque había espacios, pero también hubo mucha ceguera a la hora de tomar decisiones finales.
Después, Racing se beneficia al quedar con un hombre de más y daba la sensación que sería la gran noche, porque al poco tiempo Vietto llega al gol en una buena jugada.
Allí el partido se siguió abriendo y Vietto que otros momentos convertía, no estuvo fino y desperdició un par oportunidades claras.
Lanús no renunciaba a atacar y Racing lo hacía también cuando podía porque había espacios, pero también hubo mucha ceguera a la hora de tomar decisiones finales.
Un golpe, un tumulto y nuevas expulsiones seguían dejando a la Academia con un jugador más en la cancha, pero el desorden aumentaba y mientras no concretaba las ocasiones que tenía, Lanús seguía tocando y buscando, jugándose todo por el todo.
Y desgraciadamente llegó el fatídico gol en una buena jugada de los granates.
Fue empate y en general también fue una buena producción del equipo que mostró otra imagen, otras ganas y algunos interesantes rendimientos, como el de Gómez, Ibañez, Vietto y De Paul.
En general mejoró todo el equipo y anhelo que siga creciendo en confianza y actitud.
Pero indudablemente el hincha debe sentir sensaciones encontradas debatiéndose entre la bronca y la coherencia.
La bronca porque teníamos el triunfo al alcance de las manos y la coherencia al saber que en realidad lo que había que lograr era no seguir perdiendo.


Hasta pronto.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Despilfarrando el futuro.


Ayer no tuve ganas de escribir.
Más que caliente y triste, me sentía decepcionado y no tenía sentido después de soportar otra frustración, hablar sobre esta nueva derrota.
Racing se ha transformado en un club de medio pelo, peor que algunos denominados chicos, sino fuera porque aún –milagrosamente- mantiene un caudal de hinchas impresionante, aunque se está haciendo todo lo posible para que cada vez se vayan alejando más.
Y así estamos año tras año, despilfarrando el futuro, porque aunque todos los que somos de Racing deseamos que nuestros hijos y nietos también lo sean, a veces no hay sustento para convencer a los más chicos de mantener esta pasión, porque ellos solo quieren identificarse con el equipo campeón, algo que le prometemos siempre, pero estamos muy lejos de lograr.
Algo parecido a lo que los dirigentes hacen con nosotros.
¿Qué es lo que lleva a Racing a armar equipos de arena, sabiendo que tarde o temprano se derrumbarán fácilmente?
Seguramente no es fácil consolidar un plantel que tenga carácter, identidad, mística y que se sienta identificado con la gente.
Pero pasan los años y siempre nos falta algo.
Es de conocimiento público que la mayoría de los clubes de fútbol están mal económicamente y según se cuenta no hay plata que alcance para mantenerlos, por lo que se esgrime que se debe vender algún jugador para equilibrar el gasto.
Pero no dicen, para achicar la deuda.
Es para volver a comprar jugadores de presentes inciertos aunque de contratos onerosos, con los cuales buscamos conformar un equipo al que nunca, logramos darle forma de tal.
Entonces porque no se habla claro o más o menos claro.
Si los hinchas sabemos que hay que vender y además nos damos cuenta que hoy por hoy lo que quiere cualquier jugador de fútbol y sobre todo los chicos que llegan a primera, es salvarse económicamente, porque no decirlo.
Porque no explicar que en esta sociedad profesional todos pelean por el éxito y el dinero, siendo lógico y humano que tanto sus padres, como sus representantes presionen para que se concreten esas ventas.
Aunque no lo parezca, estamos en una situación angustiante, porque no es que hoy no se corre peligro de promoción, es porque el problema está en la mente de los que integran el plantel sin saber si  podrán detener el desmoronamiento de este equipo, resquebrajado por donde se lo mire, con peligro de derrumbarse totalmente.


Hasta pronto.









jueves, 29 de agosto de 2013

Sin alma y sin corazón.


Se puede perder juego, aunque mucho no tenía, pero no se puede entrar tan pasivamente a jugar un encuentro que se debía dar vuelta.
Daba la sensación que ya había perdido el encuentro antes de jugarlo y que hoy da toda la impresión de no tener ninguna respuesta en el campo de juego.
Desde el planteo hasta la entrega fue lamentable y hoy aunque no nos guste este Racing es un equipo sin rumbo y lo peor, sin esperanzas.
Si los jugadores miraran los partidos anteriores, salvo el primer tiempo con Lanús en el Cilindro- no se atreverían a mirar a los ojos a un hincha.
Si lo de Zubeldía era malo, lo de Radaelli –técnico interino- rayó por lo desastroso.
Entonces, para que despedir a Zubeldía antes de este partido y el de All Boys.
Le podrían haber dado estos dos encuentros y listo.
Total si lo iban a echar, era lo mismo una semana después, y el plantel, quizás, no hubiera sumado a su extremo bajón anímico otro golpe más como fue la salida de su técnico.
Este equipo no tuvo actitud para ir a buscar el partido. Todo era pasarse la pelota en la última línea para entregársela a Saja y que éste la reviente para arriba.
Gómez que mostró condiciones en el amistoso con River dudo mucho en el  primer tiempo, mejorando en la segunda parte.
Corvalán metió, aún con sus limitaciones. Flojos los centrales y Pelletieri como siempre.
Más destacado por su ímpetu y su bronca Zucculini, pero sin nada de juego.
Después Regueiro, único que hizo fue dar pases de un metro a un compañero o perderla. Un jugador que a pesar de su experiencia, se lo ve sin carácter para momentos críticos.
De Paul, siempre lamentándose y encerrado contra la línea trató a veces de buscar otras zonas pero nunca jugo la pelota clara.
Este Vietto que pasó de ser una joya, hoy es una fantasía que tira taquitos y que no encara, desapareciendo del partido rápidamente.
Roger Martinez, no se le puede caer con apenas un par de partidos en primera. Sabe y quizás en este momento es más que Vietto.
Lo de Centurión incomprensible desde todo punto de vista, porque su cabeza no estaba en arriesgarse físicamente y así fue su poca participación.
Lamentable desde todo punto de vista, pero error de Radaelli al ubicarlo en cancha.
Después Regueiro debería de haber salido al finalizar la primera etapa y hace entrar a Viola o Hauche, quien no debe entender que hace en el banco con el mal rendimiento de otros jugadores.
Y finalmente el descalabro total con las expulsiones, que pudo haber finalizado en goleada si no fuera por el Chino Saja, aunque en honor a la verdad creo que en primer gol confundió a la defensa al amagar salir.
Racing es un equipo sin alma y sin corazón, al que hay que reconstruir para que no caiga en un peligroso tobogán que nos ubique nuevamente en zonas peligrosas para el futuro.
Hace rato que este plantel no tiene ni rebeldía ni compromiso. Si ellos creen que, sí en la cancha no se nota
Tarea difícil para el técnico que venga porque los hinchas no creo que tengan mucha paciencia.

Hasta pronto.









lunes, 26 de agosto de 2013

Vendedores de ilusiones.


Respecto a la salida de Zubeldía y ante la imperiosa necesidad de conseguir un técnico que lo reemplace, me puse a reflexionar sobre esta situación donde siempre existe más confusión que claridad en lo que a criterios a emplear para la elección se refiere.
Después de dedicar más de 50 años de mi vida a la publicidad, pienso que los técnicos de fútbol, tienen de alguna manera, semejanza con las agencias de publicidad
Mientras una empresa busca una agencia publicidad que la convenza de que con ellos sus productos se posicionarán mucho mejor de lo que se encuentran en ese momento, en los clubes de fútbol tratan de seleccionar un técnico que los tranquilice y los persuada de que con él y sus colaboradores, el equipo podrá lograr los objetivos que ellos se han propuesto o han prometido.
Respetando la tarea y el trabajo de ambos, seguramente avalados por sus trayectorias y sus referencias exitosas en el mundo en que se mueven, muy pocas veces las empresas y los clubes se detienen a revisar los fracasos de los postulantes.
Ante la desesperación de haber perdido mercado y por ende categoría de todos sus productos solo aspiran a escuchar a alguien que les transmita lo que quieren oír y hay muchos que tienen una gran capacidad para convencer al prójimo.
Y en ambos casos tanto, a los representantes de la empresa como a los responsables de la CD de un club,  lo que le están vendiendo son imágenes intangibles, que no se pueden tocar o palpar, solo imaginar.
Confiando en que en ambos casos se trate de personas serias, honestas y que en forma transparente se dedican a llevar a cabo ideas con las que se sienten identificadas, jamás ninguno podrá firmar o asegurar éxito alguno.
Es evidente que tanto técnicos como publicitarios dependen de algo fundamental: los productos con que cuenta cada uno, y por más buenas ideas y creativos que sean en sus trabajos si dichos productos no reúnen las condiciones de calidad para ubicarse entre los mejores, será difícil encontrar a la brevedad el éxito esperado.
Lo que quiero decir es que tanto publicitarios como directores técnicos son en su esencia vendedores de ilusiones, a los que al principio se los acompaña ciega y apasionadamente, confiando en ver plasmado a la brevedad lo que tanto se desea, sin darnos cuenta que nada será posible de lograr si el producto no es el que la gente demanda.

Hasta pronto.