domingo, 2 de agosto de 2026

Los gritos del Cilindro.

Anoche Racing fue todo lo opuesto a lo que venía mostrando y en el medio de todo esto Vojvoda a tener la difícil tarea de armar algo convincente con un plantel que a medida que pasan los días va perdiendo jerarquía.

Ayer se despidió Santiago Sosa,  uno de los más importantes y hay que señalar lo que uno cree que esta mal y reclamar por mejores refuerzos, pero lo esencial es no dejar de alentar y darle un poco de tiempo al nuevo técnico.

Por supuesto que el rendimiento del equipo me llevó a expresar mi bronca de muchas formas, incluso hasta el insulto como solemos hacerlos los hinchas, pero aqui quiero hacerlo de otra manera, con respeto.

Respecto al equipo de anoche me quiero dirigir al técnico, quien me parece una persona sensata y que cuando habla no se guarda nada, ni se apoya en el tuvimos buena o mala suerte.

En su comentario dijo que ubicó a Martirena porque quería atacar con los dos laterales con centros para los Martinez y Díaz, pero esperaba que el uruguayo estuviera enchufado preparado para hacerlo y lo que pude ver fue  a un jugador que la recibía tocaba para atrás, torpe con la pelota, en mal estado físico y sin  la rebeldía y la potencia que supo tener, entonces le pregunto que es lo que lo convenció para que Cannavo vaya al banco, porque esa zona fue la que aprovechó Tigre durante todo el encuentro.

Tigre se mostraba más agresivo en cada ataque y comenzó a exigir a Cambeses, primero Martinez con un remate que el arquero desvía y después cuando Russo finaliza la jugada pero su disparo pega en el palo, recorre la linea y sale por el otro lado. Era todo un aviso para un Racing que no podía tener la pelota y no generaba ninguna jugada ofensiva clara.

Y minutos después Colombo, que venía teniendo  correctas actuaciones, quiso volver a ser el número diez de sus inicios y se pone a gambetear ante el Pity Martinez como si estuviera en el área contraria, y al girar hacia adentro este le roba la pelota pero además en la corrida le saca un metro de ventaja y en lugar de intentar cruzarlo con alguna infracción (aunque le hubiera costado la expulsión), lo acompaña para terminar mirando como definía. ¿No entiende que siendo último hombre no se puede arriesgar así?

Posteriormente ante un mal pase de Martirena y un remate desde fuera del área lde Garay, llega el error de Cambeses y Racing en menos de diez minutos ya perdía dos a cero, un combo que atornilló a Racing que sin reaccion, parecía un equipo sin amor propio, sin convicción.

El medio campo extrañó a Sosa porque Kranevitter no recuperaba ni ganaba de arriba, Tello sufría los problemas de un muy flojo Martirena y un Zaracho desaparecido y Miljevic tenía que jugar en una posición donde se complica porque es más fácil de tomar por el rival, pero además no encontraba con quien tocar para ir construyendo alguna jugada, ya que Nacho Rodriguez  amagaba pero terminaba regresando para pasársela otra vez a Matko o a Rojo, mientras adelante  “Maravilla” parecía estar desconcertado y Díaz parecía el único que se esmeraba un poco más, pero no se les podía pedir demasiado, porque los volantes no pisaban el área y los marcadores de punta no llegan como lo hacían Rojas y el “viejo” Martirena en el 2024.

Vojvoda vio lo que vimos todos, es decir un primer tiempo pudo haber perdido con más goles en contra (el VAR evitó un gol con la mano de Russo) y que la franja derecha del equipo no funcionaba por lo que realizó lo cambios que adecuados, pero a los cinco minutos Racing pierde una pelota sobre la derecha y el pelotazo cruzado del Pity Martinez encuentra al unico jugador de Tigre en el área que pica al segundo palo ante las miradas de Kranneviter y de un “Nacho” Rodriguez, que lotenía a su lado y sigue hipnotizado por la pelota en ligar de seguir sus movimientos, así que Russo tranquilamente toca al palo opuesto y convierte.

Ese gol fue lapidario, porque le quito la poca reserva anímica que el equipo tenía y entonces solo fueron esfuerzos individuales ante un rival que se manejaba con una tranquilidad increíble (pensar que no ganaba en el torneo desde febrero) y desde las tribunas comenzaron a escucharse los cantos que transmitían la bronca porque veían a un equipo que transita en la inestabilidad y que no se sabe bien con que jugadores va a terminar jugando.

El cambio obligado de Miljevic por Vergara, le da al colombiano la posibilidad de convertir cerca de los veinte minutos, pero aunque había tiempo, lo que no se veía eran esas ganas y esa garra para pelear una pelota, algo que si mostró Tigre durante todo el partido.

La entrada de Torres fue un intento de de sumar un grandote junto a Maravilla en el área para ver si se ganaba de cabeza en algún centro pero estos no llegaban claramente y además fueron bien marcados por los centrales del equipo de Victoria

Los gritos del Cilindro no fueron de triunfos, fueron de enojos y  llegaron hasta Diego Milito porque reclaman de quienes tienen la responsabilidad, respuestas a lo que está pasando, aun sabiendo que esas recriminaciones que hacemos los hinchas terminan impactando en un plantel y un cuerpo técnico que necesitan más que nada del apoyo de todos nosotros, entonces para que llegar a estas situaciones cuando se puede hablar claro.

Aliento,paciencia y fe.

Vamos Racing Carajo!

Hasta pronto.

 

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