sábado, 31 de marzo de 2018

No está mal empatar, cuando no se juega bien.


Racing fue a Córdoba con la gran ilusión de traerse los tres puntos para seguir en la lucha por la disputa de la Libertadores del año próximo, pero no tuvo la intensidad ni la claridad de la mayoría de los partidos de la era Coudet.
Sin dramatizar, es algo que parece repetirse cuando sale del Cilindro, es como que el equipo no se suelta y en este caso me llama más la atención porque venían de un descanso largo en cuanto a competencia, pero quizás pudo haber pasado que, como debe jugar en Chile en pocos días, inconscientemente pueden haberse cuidado de no hacer un gran desgaste.
Digo yo, no sé, porque Racing estaba como trabado.
Belgrano salió a disputarle el partido en el medio campo y aprovechar los espacios que dejaban Saravia y Soto a sus espaldas, esto sumado a que Solari no rinde cuando juega de entrada y que Cardozo y Domínguez, los que manejan el ritmo del juego estuvieron bastante desacertados, un combo que hizo que Racing no pudiera encontrarle la vuelta a ese primer tiempo donde hubo bastante tenencia, pero finalmente la imprecisión se adueñó del trámite.

Y entonces en un partido donde Racing disponía más que Belgrano de la pelota, pero la utilizaba mal, se dio una jugada de saque de banda, que por mala marca de Sigali y de Saravia,  le hacen fácil la llegada a Sequeira menos de un metro del palo derecho de Musso para que además, éste le ofrece, creo en una decisión errónea, el único lugar por donde podía pasar la pelota.

Gol de Belgrano, que por suerte duró poco porque al salir del medio y en una subida de Sigali, éste habilita muy bien a Centurión en el centro del área, que desaira con clase a su marcador y enfrenta al arquero que le tapa el primer remate, pero no el segundo. Gol de Racing y empate.

Después hubo un par de centros de Belgrano donde Musso respondió bien.

La segunda parte mostró a un Racing más decidido a buscar el triunfo, que se le dio a los 4 minutos, cuando de un centro de tiro de esquina, la pelota es rechazada y le cae a Sigali , quien viendo adelantado al arquero Acosta, se la juega y la “bombea” por sobre el mismo convirtiendo un gran gol, que ponía a Racing en ventaja.

Belgrano seguía combatiendo y con el apoyo de su gente fue a buscar el empate, pero comenzó a dejar espacios y Racing tuvo a través de Lautaro la posibilidad de casi diría, cerrar el partido, cuando después de un gran pase de Centurión, elude al arquero y su remate es sacado sobre la línea.

Después no mucho más, mientras  Belgrano se hacía peligroso en los tiros de esquina y las pelotas paradas y en un tiro libre desde la zona izquierda de Racing, su marcador de punta Benitez, la clava en el ángulo, igualando el encuentro.

Duro partido, ante un rival que mayormente achicaba hacia atrás, es decir esperando en su campo, dejándole la pelota a un Racing que no resolvía bien, encimando y no dándole lugar a  Lautaro Martinez, que además no estaba encendido, seguramente porque el cansancio tuvo su cuota parte de influencia, después de un viaje en avión de tantas horas, y las secuelas se sienten cuando a menos de 48 hs. se exige a fondo el físico.

Pero nada se le puede decir a quien hoy por hoy, es el jugador diferente del equipo.

Por supuesto que duele no haber ganado y los puntos que se pierden quizás se sientan en el final, pero no está mal empatar, cuando no se juega bien, en una cancha complicada y donde Belgrano se hace habitualmente fuerte.

Respecto de la expulsión de Centurión, sabemos y él lo sabe más que nadie, que lo van a buscar de todas las maneras posibles para hacerlo “entrar” y que se enoje, cuestión de que fuera de control, cometa algún error para que lo echen.

Pero esta vez, justo “descarrila” en un reclamo que en realidad era legítimo, (porque Delfino sanciona equivocadamente una infracción de Sigali) aunque esa protesta fue desmedida, quizás porque fue permanentemente golpeado y no le cobraron una, ante un árbitro, que creo, debió entenderlo, pero terminó espulsándolo.

Como algo curioso, me llamó la atención que ningún jugador de Racing lo sacó del lío, cuando Delfino lo amonesta, pero bueno, lamentablemente ya está y le quita a Racing un jugador sumamente importante para el partido con River.

Respecto a las actuaciones creo que en el fondo, Musso, salvo ese error en el primer gol, estuvo bien en general, Saravia tuvo un partido muy flojo, quizás por el síndrome del jugador que enfrenta a su ex club, al igual que Soto, que las pide todas pero no termina una bien, mientras que Sigali y Donatti tuvieron u n desempeño aceptable.

En el medio casi nada de Solari, con un Nery Cardozo, que aunque siempre se mostró para hacerse cargo del equipo estuvo llamativamente desacertado en los pases y donde a mi gusto, Neri Domínguez sin llegar a realizar un gran partido se mostró ordenado y siempre fue salida de pelota limpia desde atrás, se destacó  Centurión, de lo mejor que mostró hoy el equipo.

Y adelante, entre lo poco, casi nada, de Triverio, que parece estar en otra sintonía, en cuanto a velocidad y movimientos junto a un Lautaro que como ya expresé, pareció no estar tan lúcido, seguramente debido a su participación en la gira con la selección nacional, no se pudo lograr ni contundencia, ni efectividad, de ahí, que cuando sale Triverio, entra Meli, para adelantar a Centurión, porque se veía que era el único que podía hacer algo distinto,

Después Mansilla, a quien queríamos ver en el área como sus últimos partidos en reserva, terminó jugando por afuera y el chico Ojeda no tuvo tiempo de acomodarse.

Ahora a prepararse para ir a Chile a ganarle a la Universidad, a la búsqueda de tres puntos que le daría a Racing la tranquilidad para afrontar los próximos compromisos de la Copa Libertadores.



domingo, 18 de marzo de 2018

Con “i” o con “y”, el fútbol de Racing pasa por ahí.


No solo tuvo la posesión de la pelota, sino que la utilizó muy bien y eso le permitió llegar al buen juego, con varias situaciones de gol y  tiros libres, que le dieron la posibilidad de lograr los goles de una primera etapa excelente.

La movilidad y la precisión en la mayoría de los pases fue lo que marcó una gran superioridad sobre su rival, que aunque defendía con la mayoría de sus hombre,  no podía contener el toque y la circulación de pelota de los jugadores académicos.

Racing tiene en sus volantes, sobre todo en Dominguez y Cardozo, el control, la dirección y la elección de cuándo y por donde debe ir el juego, hoy muy bien acompañados por el “Pulpo” y Centurión, le permitieron a Racing ser dueño absoluto del partido.

Arriba pudimos ver a un Lautaro Martínez muy castigado por sus rivales, pero como buen “toro” empecinado en lograr su cometido, su gol, junto a un recuperado Lisandro López, que más activo, más rápido, más lúcido pudo volver a convertir después de un gran centro de “Ricky”.

Buen trabajo de la defensa, donde Musso, mostró concentración y seguridad en los centros , Saravia y Soto, siempre como salida y a Zigali y Donatti , dos centrales sólidos con el plus de convertir tres de los cinco goles.

Todo para terminar un primer tiempo, donde se el hincha se volvió a encontrar con ese Racing intenso,  de recuperación inmediata de la pelota y de llegadas punzantes.

En la segunda parte, Racing aflojó la presión, como que se tomó un respiro y Patronato, que había tenido una única posibilidad de gol sobre el final del primer tiempo, ya perdido salió un poco más,  pero todo era tibio, porque carecía de profundidad.

Y fue así que a partir de los 10 minutos, Racing  comenzó a recuperar su ritmo  y a los 27 minutos Donatti anota el cuarto gol, que terminó por desarmar por completo a su rival, solo restaba el gol de Lautaro que buscó con esfuerzo y atrevimiento, durante todo el encuentro, dejando todo, sin cuidarse, entregando todo sabiendo que va a la gira de la selección y con la bronca a cuesta, lo logró cuando se agotaba el tiempo, después de un pase certero del “Pulpo” González, que lo pone mano a mano con Andrade, a quien supera, para definir finalmente por encima del cuerpo de Bértoli.

Desahogo y premio para un jugador de otro nivel y por todo lo que le está recibiendo minuto a minuto, situación que por su corta edad, muy pocos la pueden llevar con la ubicación y el equilibrio con que lo hace Lautaro Martínez.

Y en un día con pronóstico de temporales, Racing fue “la tormenta perfecta”, esa con la que nunca nadie quiere encontrarse, esa que arrasa con todo lo que se le opone y a la que hoy enfrentó un Patronato que no tuvo defensa alguna contra tanta intensidad y fuerza arrolladora.

Una “tormenta” que tuvo su centro neurálgico en los “Neri/y”, porque con “i” o con “y”, el fútbol de Racing pasa por ahí, por estos dos jugadores que no tienen que demostrar más nada, para que el club, concrete ya sus compras.

Por último, también hubo un alto rendimiento de Zaracho, que entró muy bien reemplazando a Centurión y fue artífice del pase gol para el segundo de Donatti.

Hasta pronto.

domingo, 11 de marzo de 2018

Lo único intenso fue el calor.


Flojo partido de Racing, que aunque tuvo la mayor parte del dominio del juego,  se lo vio  apurado y con mucha imprecisión y especialmente sin esa fuerza, esa intensidad y esa presión  de los últimos partidos.

Defensa inestable, donde salvo Donatti, sobre todo en la segunda parte, dio muchas ventajas sobre todo por el lado de Piovi y Soto, aunque Saravia tampoco rindió como lo venía haciendo.

En el medio sufrió el partido, porque  Dominguez fue lo más rescatable, siempre tratando de tener salida limpia, pero Solari no peso para nada, Centurión no generaba demasiado y Nery Cardozo se apresuraba en sus pases largos para ubicar a Lautaro y Cuadra.

El tempranero gol del funebrero, que expuso los inconvenientes del ex Argentinos y la floja marca de Saravia, aceptando que el chico Imbert la hizo bien, despertaron al adormecido Racing y pudo por lo menos tomar el control del partido e ir por el empate.

Lautaro, que pudo haberlo logrado a los pocos minutos después de un buen centro de Soto, lo concreta a los 15, cuando, Cuadra en diagonal le gana la espalda a su marcador, recibe sobre la izquierda del área grande y su excelente pase encuentra al “Toro” Martinez que la busca en el segundo palo para poner el 1 a 1.

A partir de ahí Racing tuvo más posesión de la pelota, pero no lograba tener buena circulación de la misma y menos generar ocasiones de peligro para el arco de un Chacarita, que buscaba recuperar en el medio y salir rápido a enfrentar a la hoy insegura defensa albiceleste.

La segunda parte mejoró y Racing tuvo varias oportunidades  que pudieron llevarlo a ganar el encuentro, mientras tanto el local trataba de contragolpear, pero ya sufría el desgaste que había hecho en la primera mitad, tanto es así que Musso prácticamente no tuvo que esforzarse en ninguna jugada ya que sus pocas llegadas se diluían en la puerta del área.

Hay que admitir que los técnicos a veces aciertan y a veces no y hoy el “Chacho”, a mi modesto entender, no estuvo feliz con los cambios y los momentos, porque Ojeda no demuestra tener el nivel adecuado para reemplazar a un jugador como Centurión, el “pulpo” González volvía de una larga inactividad y en un partido al que le faltaba ritmo, Zaracho hubiera sido el indicado y por último Triverio que se le nota la falta de actividad, reemplazó a un Cuadra, que en realidad no se lo veía tan cansado.

Por en esta tarde, lo único intenso fue el calor, lo que posiblemente haya afectado  a los jugadores, dado que vimos un Racing sin los atributos de ese equipo que todos elogiamos desde Huracán para acá,
Una lástima los dos puntos perdidos, pero hay algo que me preocupa y es el cansancio que muestran los jugadores en estos últimos encuentros y no va a ser cosa que los exija demasiado en la semana y eso tenga consecuencias el día del partido. (Esto lo digo por comentarios sobre os entrenamientos escuchados de los periodistas que van a los mismos y también por algunas declaraciones de Coudet.)
Hasta pronto



lunes, 5 de marzo de 2018

Musso levantó vuelo.


El primer tiempo de Racing, con el gran gol de Lautaro Martínez a los cuatro minutos,  pareció comenzar como para decir “que pase el que sigue”, pero  no fue tan así, ya que increíblemente se fue convirtiendo en un equipo impreciso en los pases, lo que le permitió a Vélez tomar confianza y crecer a tal punto que pudo tranquilamente empatar el partido.

Y llamativamente los que más fallaron en los pases fueron los que hasta ahora marcaban el ritmo del partido y venían haciéndolo en un nivel importante, llámese Domínguez y Cardozo, cuando ellos no funcionan el equipo pierde de alguna manera el rumbo y la pelota comienza a estar más por el aire que por el piso, para terminar dependiendo más de las acciones individuales.  

Esto es algo que no le gusta a Coudet, pero es lo que pasó en esta primera parte, donde entre otras cosas hubo un claro penal de De la Fuente a Lautaro, que el línea y el árbitro dejaron pasar, pero también reconocer que si hoy no fuera por Musso, de excelente tarea en esa primera mitad, podrían haber finalizado empatado los primeros cuarenta y cinco.

Racing no pudo ser el equipo que todos veníamos viendo en los últimos encuentros, porque este equipo de Coudet también es intenso y como Vélez es dinámico también, se produjo un choque de intenciones, que sobre todo a la Academia,  le hizo perder la paciencia para darle sentido a la circulación de pelota, lo que motivó que no pueda distribuirla de buena forma.

Pero al comenzar el segundo tiempo, pareció que Racing se iba adueñando del partido, se lo veía más seguro y eso lo hizo frecuentar más y mejor  el área velezana creándole en menos de diez minutos situaciones que podrían haber ampliado la ventaja, como la de Martínez que remata cruzado y la de Centurión que le cometen penal, pero que Loustau vuelve a ignorar.

El medio campo de Racing no estaba recuperando bien y entonces entra Solari por Zaracho, y cuando menos lo esperaba,  Vélez llega al empate, cuando Mauro Zárate en una pelota cruzada, le gana a Donatti y convierte de cabeza.

A partir de allí, el partido se hizo más abierto y mientras Vélez mostraba un mejor juego, comenzaron a crecer Centurión, que lo volvió a tener otra posibilidad, pero Rigamonti le tapa el remate y a los veinte minutos el árbitro a volver a ser protagonista del partido, porque expulsa bien al “Licha”, que reacciona de una manera muy extraña en él, a pesar de ser un jugador con mucho carácter y mal a De 
La Fuente, que por esa jugada no lo merecía (si por la patada sin pelota, a Lautaro)

Con diez jugadores, los dos equipos siguieron buscando el triunfo, uno para proseguir con la gran racha triunfante y el otro por la angustiante necesidad de puntos, para tratar de  no descender.

ero la diferencia es que el “Chacho” siguió fiel a su idea, cuando reemplaza a Domínguez lesionado por Cuadra, lo que dejaba en evidencia que no renunciaba de ninguna manera a su sentimiento ofensivo y a los 28 minutos Racing recupera una pelota sobre la derecha, la recibe Solari que envía un centro para que Centurión que venía entrando de izquierda a derecha, de cabeza concreta el gol del triunfo, mientras que sorpresivamente y para bien de la Academia, Heinze reemplazaba a Zárate por Bazán.

Hubo una nueva y buena intervención de Musso ante Bazán, como consecuencia de alguna distracción en defensa y posteriormente otra gran acción desviando un tiro libre al córner, después fue más show de Patricio Loustau que del partido en sí, por expulsar a Cufré por un roce en la marca y a Sigali por un choque en una infracción, aduciendo pisotón, lo que dejó a los dos equipos con nueve.

Fue un partido duro, como lo marca la historia en los enfrentamientos con Vélez, donde hubo desaciertos y una gran cantidad de pases errados, pero lo más destacado fue que después de muchas dudas, pudimos ver como Musso levantó vuelo y con su sobresaliente actuación, le  hizo ganar el encuentro a Racing, además de indicarnos que podemos estar tranquilos, porque el equipo cuenta con un gran arquero.

Racing esta vez no tuvo juego, pero tuvo carácter, reflejado en Lautaro, que re-golpeado,  quiso quedarse en cancha, cuando tranquilamente podría haber cuidado su físico y en la disposición de todos para una entrega total ante las dificultades que fue presentando el partido, sumado al desgaste físico y emocional que arrastraba del partido ante Cruzeiro jugado cinco días atrás. 

Hasta pronto

miércoles, 28 de febrero de 2018

La “real” actualidad de Racing dejó atrás al Cruzeiro


La Copa Libertadores es un torneo que se disfruta “sufriendo”, sobre todo si en la zona participan equipos brasileños, porque en general son poderosos a través del juego y si además cuentan buenos jugadores, los partidos se tornan realmente complicados.

Y a falta de uno a nuestro querido Racing, le tocaron dos equipos brasileños y para el debut, nada menos que Cruzeiro, de buen presente y quizás el mejor de ambos, que tiene sus mejores hombres del medio hacia adelante y siempre trata de imponer su juego.

Por lo que no hubiera sido una locura, que Coudet ubicara un volante de marca más, pero su convicción por el juego y por la ofensiva es más fuerte, y eso caló hondo en  un equipo que va asimilando la idea, que sabe a lo que juega y que busca el triunfo durante todo el partido, porque le ha perdido el temor a quedar expuesto.

Esto  le permitió jugarle al Cruzeiro, (que tengo entendido venía de poner suplentes en su torneo) de igual a igual, aun teniendo dificultades frente al  buen manejo de la pelota por parte de los brasileños, que lo llevó a cambiar tenencia por verticalidad, pero que también les demandó a los jugadores un gran esfuerzo físico, (a pesar del desgaste ocasionado por el partido en Mendoza), para poder, de alguna manera, equilibrar la balanza del juego,

Cruzeiro se siente seguro con la tenencia de pelota y cuando ataca, lo hace bien y con mucha gente, eso recargó el trabajo en todas las líneas y fue allí donde se pudo ver a un Racing solidario, que tuvo actitud y concentración, que si bien sufrió ciertas situaciones de peligro, pudo de alguna manera contrarrestar al rival y salir rápido buscando sorprender a una defensa brasileña que no estaba del todo segura.

Y Racing comenzó a hacerse fuerte a partir de las buenas tapadas de Musso, que respondió bien en general, del buen trabajo de los centrales, sobre todo de Donatti,  con laterales que alternaron buenas y malas pero siempre se ofrecieron para ser salida,  con un medio campo donde hubo más lucha que juego y donde volvieron a sobresalir Domínguez y Nery Cardozo, con la importancia de un Centurión que siempre se desdobló para atacar o para recuperar y aunque no estuvo acertado en sus gambetas, fue partícipe fundamental en el último gol, cuando asiste perfectamente a Solari, al devolverle la pared, para que este defina y con un Lautaro Martínez, que está iluminado, un jugador distinto por todo lo que ofrece y aunque no tuvo un partido redondo –tal como lo expresó al finalizar- fue un problema para los defensores rivales y letal dentro del área, logrando convertir nuevamente tres goles.

Fue un partido lleno de emociones, donde la “real” actualidad de Racing dejó atrás al Cruzeiro, por personalidad, por confianza y por estar convencidos de lo que transmite el “Chacho”, ayudado por los triunfos y por el increíble respaldo de la gran hinchada racinguista.

Racing no estuvo fino en los pases y es cierto que la mayoría de los goles fueron como resultado de jugadas con pelota parada, -una de ellas bien trabajada-, lo que marca que el cuerpo técnico también le da importancia a las mismas, algo que le faltaba al equipo desde hace mucho tiempo.

De cualquier manera, espero que para la revancha en Brasil (la última fecha) Racing pueda estar ya clasificado a octavos, porque creo que será durísima.


Hasta pronto


sábado, 24 de febrero de 2018

El triunfo de Racing fue el triunfo del “Chacho”.

Realmente me tranquiliza y me da cierto placer ver a este Racing, que lo hace como hace tiempo no lo veía, sin olvidar el meritorio paso de Diego Cocca en el club, donde consiguió un campeonato y la posibilidad de que Racing juegue varios torneos internacionales.

Lo digo por otra cosa.

Racing registra un cambio en su juego, porque revolea poco y porque está cada vez con más confianza para llevar adelante la idea de su técnico, con un Musso que estuvo seguro, con centrales como Sigali y Donatti, de gran personalidad, pero especialmente con un Dominguez, que hace casi todo bien, por no decir todo, y que a mi gusto fue la figura, quien junto con Nery Cardoso, marcan el ritmo del juego, con Zaracho, que estuvo muy activo, con Saravia y Soto, opciones permanentes a la hora de atacar, más perseguidos por los delanteros a quienes ellos deberían marcar, con un Centurión, que jugando libre fue junto con Dominguez lo más destacado y con un  Lautaro que hoy estuvo bien  marcado, pero que siempre preocupa. (Le anularon un gol legítimo porque estaba habilitado).

El encuentro mostraba a dos equipos que buscaban permanentemente el triunfo, lo que lo hizo muy entretenido, sobre todo en el segundo tiempo, pero la búsqueda del triunfo por parte del “Chacho” quedó demostrada cuando ubica a Cuadra por Ojeda y sobre el final del partido reemplaza a Zaracho por Triverio.

Otro técnico, posiblemente hubiera realizado cambios para sostener un empate, que quizás, hubieran sido lógicos, por eso y aun entendiendo el mérito que tuvieron los jugadores, el triunfo de Racing fue el triunfo del “Chacho”, por su convicción y por su mentalidad ganadora, que la demuestra cuando pedía más minutos de descuento ante la lesión de un jugador rival, empatando de visitante y ante un equipo que está realizando un importante campaña, especialmente de local.

Me gustó y me alegró lo de Cuadra, no solo por el gol, sino porque demostró que está para jugar, por eso nos extrañaba cuando lo dejaban afuera del banco.

Finalmente pienso que Racing cuidó un poco el físico, porque estos jugadores, más Lisandro, seguramente estarán el martes enfrentando al Cruzeiro de Brasil, por eso pienso que si bien hubo presión, no fue tan constante como que se pudo observar frente a Lanús.

Hasta pronto

sábado, 17 de febrero de 2018

La “presión alta” de Racing, fue un gran dolor de cabeza para Lanús.


Ahora nos estamos dando cuenta de que a Racing le hacía falta un cambio de mentalidad, un cambio que siempre va a permitirnos ver un equipo ofensivo durante todo el encuentro cualquiera sea el resultado, eso que veníamos deseando ver desde hace un par de años, aquello que destacábamos en otros equipos y que por suerte se va logrando gracias a la idea implementada por el “Chacho” Coudet.

Los jugadores parecen complacidos con la misma, algo que ayuda a su concreción porque se hace con gusto y sumado a los buenos resultados, se llega al objetivo final, que sin ninguna duda es ganar.

También es evidente, sin menospreciar al resto del plantel, que Racing a través de Milito y Coudet, ha sumado jugadores que tienen un peso específico importante y que junto a los que venían siendo figuras, contribuyen de sobremanera para que esta idea pueda ser llevada a cabo y que sin dudas ha realzado la categoría de equipo, en presencia, en brillo, en solvencia y en contundencia.

Y anoche se dio en el Cilindro esa concepción de equipo, a pesar de haber comenzado con algunas dudas que llevó a Musso a realizar una gran atajada y a Donatti a cometer un penal, que por suerte Delfino no cobró, pero Racing de a poco fue recuperando terreno lo que lo llevó a emparejar el juego, que le dio la chance de abrir el marcador a los 28 minutos, a través de un corner que Donatti anticipó de cabeza.

Después de ese primer gol, la “presión alta” de Racing, fue un gran dolor de cabeza para Lanús, porque lo demolió mentalmente y no le permitió pensar, y con esa actitud fue  recuperando en poco tiempo cada pelota perdida, para esa forma complicar a todo el fondo del equipo granate lo que le dio a Lisandro la posibilidad de aumentar sobre el final de la primera parte, pero salvó Andrada.

Esa presión se acentuó aún más en todo el segundo tiempo y en menos de cinco minutos prácticamente definió el partido con dos grandes goles, en el primero, Zaracho por derecha pisa el área y habilita a Lautaro, su disparo lo tapa Andrada pero el rebote lo recibe Centurión que convierte y en el segundo, solo tres minutos después, Lautaro recibe de espaldas una pelota de Cardozo y gira en un gran gesto individual, dejando parados a los defensores para quedar de frente al arco para rematar, pero prefiere habilitar a Solari que entraba solo por la derecha (había reemplazado a Zaracho) y este fusila a Andrada, después hubo varias ocasiones más para aumentar, pero el travesaño y el arquero de Lanús evitaron, lo que pudo haber sido una goleada importante.

Es evidente que ahora Racing cuenta con más jugadores de buen pie llámense Dominguez y Cardozo, Centurión, Zaracho, el "Pulpo" Gonzalez, e incluso Ojeda, por lo que puede tener más posesión de pelota y además  generar muchas jugadas con posibilidad de gol para Lisandro López, que venía realizando un encuentro interesante y para el ya indiscutido Lautaro Martínez , que no se obsesiona con el gol pero siempre participa de la jugada, ya sea para convertir o asistir.

Todo esto acompañado por una defensa que tuvo a Donatti, como una figura segura y de gran personalidad, al chico Piovi que por ser su debut mostró muy buenas condiciones, a Saravia que se ganó el puesto y a Soto que parece haber encontrado el camino por donde transitar para llegar a su mejor nivel.

Y por último a Musso, por momentos tan cuestionado y que por su personalidad y su característica parece poner nervioso a más de uno (me incluyo), pero tratando de entenderlo digo que, quizás esa paz interior que exhibe se la ve como que está a destiempo con el resto del equipo, como que se muestra en cámara lenta frente a la gran intensidad que despliegan sus compañeros de equipo y entonces, posiblemente llevados por nuestra pasión y ansiedad, no nos permite esperar al gran arquero que hay en él.

No voy a olvidarme nunca lo que vivió Agustín Mario Cejas, cuando llegó a la primera de Racing ( las cosas que le decíamos) y después lo que fue, y no sería nada raro que estemos frente a un caso similar, por eso creo que lo mejor sería brindarle todo el apoyo posible, porque solo faltan diez días para jugar con Cruzeiro y a Juan Musso seguramente le haría muy bien sentir el respaldo de su gente, el apoyo de la mejor hinchada del país.

Los cambios dejaron ver que Ojeda es una buena promesa y cada vez que le toca entrar juega mejor, que Solari acompaña bien y que Triverio deberá entender que por ahora es muy difícil ser titular, pero tiene condiciones para serlo cuando se lo requiera.

Hasta pronto