sábado, 21 de noviembre de 2015

Un “Huevo” con dos yemas.


Debido a mi edad me hizo recordar a enfrentamientos de las viejas épocas, a aquellos encuentros por la Libertadores de los años ’60.
Porque se jugó como una final dado que era un solo partido el que definía quien pasaba a la final real para entrar a la Libertadores  y quien debía proseguir por otro camino buscando un lugar en la Sudamericana.
Y en un partido tan determinante sobresalieron las infracciones, las que confundieron a Pitana, quien además de no otorgar en el segundo tiempo un penal claro a favor de Racing, quedó totalmente expuesto cuando expulsa a Milito sin justificación alguna por una infracción inexistente, restándole no solo el jugador que tenía de más, sino a un jugador de sumo peso anímico e importancia para el equipo.
Racing tuvo un buen primer tiempo, con supremacía sobre su rival, aunque no era tan claro en el final de las jugadas y se pudo ir apreciando como crecía la figura de Acuña, quien cada vez que se lo proponía superaba a su marcador abriendo la defensa pincha y conviertiendo un gran gol a los 20 minutos arrancando de izquierda a derecha paralelo al arco para finalizar con un derechazo impresionante, clavándola en el ángulo de  Hilario Navarro.
Estudiantes prácticamente no inquietaba a Racing porque la Academia no se lo permitía desde la seguridad de su defensa y la presión de sus volantes en el propio campo rival, pero no se generaban muchas oportunidades claras como para ampliar el marcador aunque a los 30 minutos la tuvo cuando Bou desborda sobre la derecha y su pase al centro del área es conectado por Milito quien la levanta sobre el travesaño.
La segunda parte tuvo un comienzo donde se vió a un Racing un poco más retrasado, como dándole una cierta iniciativa a los platenses al mismo tiempo que la figura de Acuña se iba agigantando, tanto que hizo expulsar a su habitual marcador.
Milito no puede darle bien a un centro de Acuña y la pelota queda en manos de Navarro, pero minutos más tarde “huevo” deja en el camino a dos rivales y envia un centro fantástico, para que Lollo con un cabezazo espectacular ponga el 2 a 0.
Fue como si el encuentro se hubiese cerrado porque Racing con el hombre demás,  hacía circular la pelota y Estudiantes estaba como entregado, pero lamentablemente Pitana le dio una vida más cuando echa a nuestro capitán.
Allí el que acusó un poco el golpe fue Racing quien ya había reemplazado a Camacho por Díaz, cuando pienso que podía haber entrado Romero para estar más cerca de los delanteros.
La defensa seguía teniendo una buena actuación pero se notaba el cansancio en muchos jugadores y ya Estudiantes comenzaba a hacerse dueño de la pelota. Ej: Bou venía de una gastroenteritis y eso quita fuerza por eso en los mano a mano le faltó un poco para superar la férrea marca de De Sabato.
Lollo queda golpeado y algo mareado lo que suma otro cambio ( entra Cabral ) y después Romero finalmente lo hace supliendo a Cerro.
El partido estaba más abierto. Ambos equipos llegaban con posibilidades pero retomar posiciones costaba mucho y en un avance pincha un centro llega a la cabeza de Auzqui y exige a Saja que desvía en forma notable a un costado, pero ninguno puede tapar la devolución de la pelota al arco, la que pega en el palo y va a los pies de Mendoza quien convierte y le pone suspenso y nervios a un partido que estaba controlado.
De allí hasta el final lo tuvo más claro Racing a través de Romero después de una gran jugada individual y luego de Bou a quien Romero deja solo frente a Navarro, pero “acalambrado” finaliza de mala manera, mientras que Estudiantes también contó con una posibilidad en un centro que Sánchez rechaza mal.
En un encuentro donde hubo que poner  mucho huevo, Racing tuvo en Acuña un “Huevo” con dos yemas, porque fue brillante en su tarea tanto en defensa como en ataque y determinante para lograr el triunfo, convirtiendo un gran gol y enviando su centro después de superar dos adversarios para la cabeza de Lollo.
Desahogo total en este primer paso lleno de nerviosismo y angustia, donde Racing fue justo ganador, lo que le permite definir ante su clásico rival el pase a la Libertadores.
Es la gran oportunidad de Cocca y del plantel de mostrar una imagen diferente a aquella de la frustrada tarde en la cancha de los vecinos y poder lograr allí un resultado que después le permita definir más tranquilo en el Cilindro.

Hasta pronto.


lunes, 9 de noviembre de 2015

Cuando un árbitro no quiere, un equipo no gana.


El tema era que San Lorenzo no ganara y Racing si lo hiciera, pero no resultó de esa manera, aunque hubiera sido bueno que por lo menos la Academia finalizara el torneo con un triunfo, que sí buscó, pero que la ineptitud del árbitro y sus jueces de líneas no le permitieron lograrlo.

Ya no se confía en los árbitros, sus fallidas y reiteradas actuaciones en cada fecha, piden a gritos la aplicación de la tecnología, -al igual que lo observamos habitualmente en el Tenis y Rugby internacional- para que se pueda por lo menos, emplearla ante las dudas en jugadas de gol y en penales.

La negativa se aferra a la pérdida de tiempo porque los jugadores y técnicos se la pasarían reclamando y yo me pregunto cuando hay problemas en las tribunas y se para el partido, cuando un jugador está muy lesionado, cuando se hace tiempo deliberadamente, etc., etc. ¿no se pierde tiempo?

Pienso que con la tecnología, que solo pediría el árbitro, lo ayudaría a ser más justo y evitaría en el campo de juego como en las tribunas, muchos reclamos, discusiones y reacciones violentas.

Pasando al partido es cierto que en la primera etapa el encuentro no fue nada agradable, que la pelota se revoleaba demasiado y que se hizo muy cortado, con muchas infracciones, pero fue Racing quien a partir de la mitad comenzó a arrimarse un poco más al arco de García por la mejoría de sus volantes, especialmente de Romero quien  iba a tener la oportunidad de convertir un gran gol, pero que el línea no convalida.

Sin hacer un partido excelente, diría que en el segundo tiempo Racing hizo todo para llevarse el triunfo, porque lo buscó de todas formas a partir del cambio de Noir por Pillud, y que potenció los ataques racinguistas.

Crecieron Aued en gran forma y haciéndose dueño de ese medio campo, Lollo que venía haciendo un gran partido siguió brillando en esa línea de tres como en su mejor momento, Grimi, hasta la expulsión, dejando la vida en cada pelota, también Bou y Acuña intentaron romper por los costados, mientras Noir que entró bien y clavó un derechazo en el palo, debió  colaborar con la recuperación además del ataque y así todos dejando el alma en la cancha.

Pero el tiempo pasaba y pienso que con la entrada Nuñez por Romero, Cocca cambió la pelota clara por el aluvión, buscando desde los costados y a través de Acuña y Bou, llenar de centros el área de Tigre.

El partido se había abierto totalmente pero era evidente que también se instalaba cierto desorden ante la ansiedad y la desesperación por lograr el triunfo y el técnico mandó a Pavone por Milito para reforzar su idea, pero no alcanzó.

Chances hubo, aunque no tan elaboradas, como la de Nuñez, como el centro que sorprende a Bou y en la que hay penal contra Lollo pero que nuevamente este Sr. Espinoza ignora, como así también alguna que otra mano que podían haber sido cobrada con la pena máxima.

Racing mereció ganar este partido pero cuando un árbitro no quiere, un equipo no gana.

Ahora nos espera La Liguilla, que se puede ganar, porque este Racing es un equipo para confiar, que deja todo en cada partido, que será local y que tendrá a su hinchada como siempre alentando sin parar.

Hasta pronto.


domingo, 1 de noviembre de 2015

¡La noche del Diego que no se va!


El partido en sí carece prácticamente de análisis, porque Crucero del Norte llegó a Avellaneda con la consigna de no recibir una goleada, porque hubiera sido casi un milagro que el resultado fuera adverso a Racing

El equipo mostró un muy buen rendimiento, aunque creo que Romero se destacó, porque tuvo en un encuentro sin sufrimientos, la capacidad para asistir y la frescura necesaria que se necesita para darle buen juego y mejor circulación, mecanismo que se fue aceitando a mediados del primer tiempo, haciéndose dueño de la mayoría de los ataques racinguistas.

Lo sobresaliente lo protagonizó desde el comienzo la gran hinchada racinguista, cuando manifestó a través de una gran ovación el justo reconocimiento a uno de los Diegos. El que aunció su retiro hace un par de días: Cocca, el técnico que en 18 meses le dio a Racing un campeonato y un nivel que hacía mucho tiempo no tenía y a quien se lo vio conmovido al escuchar los cánticos.

Pero era evidente que la mayor expectativa estaba en el mensaje que iba a bajar de las tribunas y de las plateas, cuando se cumpliera el minuto 22, el minuto donde todos los racinguistas del país y del mundo, a través de los que estaban en la cancha, le iban a enviar a su capitán.

Y la pasión, el amor y el respeto de la hinchada por este símbolo, que volvió para entregarse a Racing de cuerpo y alma, se hizo sentir cuando en el Cilindro todos se unieron en un solo grito, pidiéndole a su ídolo que no se retire, convirtiendo a la noche en ¡La noche del Diego que no se va!

El Milito no se va!... era el sentimiento del hincha y retumbó en el Cilindro como un ruego, como un grito sagrado y a pesar de que muchas veces este tipo de demostración conmueve más de lo pensado, Milito nos pudo entregar a todos los hinchas una devolución de la mejor manera, dos goles que le dieron a la noche un marco inolvidable.


Hasta pronto.

jueves, 29 de octubre de 2015

El tema neurálgico.


Desde hace un mes por lo menos, en todos los programas deportivos, partidarios o no, se le reprochaba a Cocca que no daba señales de si continuaría o no como técnico de Racing, con  la excusa de que Blanco le habría ofrecido un contrato hasta el fin de su mandato como presidente.

Hoy, en una conferencia inesperada y sensible, Cocca anunció que no proseguirá como DT en Racing, algo que también es de alguna manera criticado.

A partir de aquí y como solo lo que soy, un hincha más, mi opinión es que debemos aceptar lo que decidió el técnico, porque normalmente son echados sin miramientos cuando no ha logrado los resultados esperados, sin importarle a los clubes en general, si esto lesiona o no al hasta entonces responsable de la dirección técnica.

Admito que no es muy común que un DT deje un club donde consiguió un logro importante como el campeonato del 2014, una más que aceptable participación en los torneos del 2015, con gran apoyo de la mayoría de los hinchas, sumado a su muy buena relación con los dirigentes y con los jugadores, pero entiendo está en todo su derecho de hacerlo.

Yo no soy periodista y solo me alimento de información, como muchos hinchas, siguiendo a todos aquellos que sí lo son y dirigen o integran el equipo de audiciones partidarias o deportivas en general, por lo que después de escuchar todas las campanas y habiendo visto la conferencia de Cocca, he llegado a la conclusión de que a veces hay circunstancias que obligan a una persona a cambiar aunque no lo desee, por eso pienso que las causas de esta renuncia son más de una.

Cocca es un técnico joven que con lógica aspira a dirigir un equipo europeo y para que ello suceda necesita de logros importantes, algo que hoy si tiene, pero que quizás con el paso del tiempo puede llegar a perder, es decir, todo lo que logró en solo dieciocho meses puede desvanecerse con algunos resultados adversos porque nadie le asegura que en el futuro todo seguirá marchando bien.
Por lo tanto, bastantes méritos para tan poco tiempo, lo que eleva su imagen y engalana su curriculum, algo sumamente importante para los ojos de otros clubes que buscan un DT joven y exitoso.

Pero a mi entender el tema neurálgico para Diego Cocca es que en el plantel está Diego Milito, el ídolo indiscutido de la institución, quien podría ser un problema para el futuro equipo en caso de que continúe su carrera y ya sabemos muy bien, que contra los ídolos no se lucha.
Boca lo sufrió con Riquelme.
Todos los hinchas queremos a nuestros ídolos en el campo de juego, no en el banco, pero así y todo en muchos encuentros ocupó un lugar afuera del once titular, como sucedió en el enfrentamiento por la Copa Argentina frente a Rosario Central, algo que evidentemente no cayó bien en el hincha de Racing.

Porque para los hinchas de Racing Diego hay uno solo y estimo que en la cabeza de Cocca eso siempre dio vuelta, sabiendo que si visualizaba un equipo para el 2016 donde Milito no sería titular, esa decisión podría convertir la insignificante crisis actual en un verdadero caos, además de pasar a ser el “verdugo” del ídolo máximo del club.

Para que asumir tanto riesgo cuando hoy puede salir con la cabeza en alto y toda la gloria y que ese “problema”, si es que Milito continua jugando, lo resuelva el próximo cuerpo técnico.

El “quiebre” final que exteriorizó Cocca en la conferencia, fue quizás por el dolor de abandonar un club donde se sentía respetado y hasta querido por sus hinchas, pero aventuro también, por haber podido sacar afuera esa angustia acumulada por una dura decisión que debía de tomar y ahora se liberó de hacerlo, que no solo lo iba a enfrentar con Diego Milito, sino también con todos los hinchas de Racing, algo que seguramente sumó y mucho para que resuelva dar este paso al costado y dejarle el camino libre a los dirigentes.


Hasta pronto.



sábado, 24 de octubre de 2015

La "injusticia" de los penales hubiera sido lo más justo.

Si Rosario Central no es el mejor equipo del torneo, por lo menos junto con Boca se disputan esa elección.
Tiene buen juego, es rápido y virulento en sus ataques, es decir lo hace con gran intensidad y siempre tratando de ser claro en la circulación.
Me preguntaba que debía hacer Racing para enfrentarlo.
Ir al frente de entrada como lo hizo contra Banfield y Boca o tratar de cortar el circuito de juego y obligar a Central a jugar largo a través del pelotazo, evitando darle a Rosario el partido abierto que buscaba (como esperaba Coudet).
Lo que pasa es que a priori, a mí, como posiblemente a muchos hinchas de Racing nos quedó la gran imagen que dejó el equipo ante Boca y seguramente anhelábamos que jugara de la misma forma, pero estimo que Cocca no quiso ir al golpe por golpe de entrada, agravado además por no poder contar con Bou, aunque el planteo se especulaba iba a ser el mismo.
Por eso Cocca dispuso un equipo ( no tan diferente al que le gano a Boca ) ya que el único cambio real fue Videla por Romero.( No cuento a Pavone por Bou porque fue obligado).
Si cambió el esquema ya que un jugador que iba a jugar cerca del área rival le dejó el puesto a un jugador que jugaría pegado a su propia área.
Y aunque Aued y Cerro jugaron por momentos más adelantados y tratando de llegar al área rosarina, se dedicaron especialmente a cortar el circuito en la línea de volantes y en ese aspecto tuvo su efecto positivo ya que los rosarinos no jugaron cómodos, pero es cierto que tanto Acuña como Noir estuvieron más preocupados por contrarrestar las subidas de los laterales rivales que por llegar al arco de García.
A gusto personal debo decir que Videla  aún sin estar bien físicamente no hizo mal, salvo en la jugada del gol de Central en tiempo de descuento, donde queda expuesto ante la gambeta de Lo Celso, aunque en honor a la verdad eran 3 jugadores de la Academia los que estaban cerca del rosarino.   
Y en la ofensiva quedó claro que no es lo mismo Bou y Romero que Pavone y Aued o Cerro para los movimientos ofensivos.
Son otros movimientos, quedan otros espacios, porque ni Pavone ni Milito reúnen hoy  las condiciones de “La Pantera” por lo que se hacía necesario que Acuña y Noir aportaran más en la ofensiva y allí radicó el mayor problema.
Quizás y con el diario del lunes, deberían haber estado Pavone y Milito juntos además de Romero.
Pero así y todo Central, además del gol, solo tuvo una sola jugada anterior para abrir el marcador ( a los 21 minutos de ese primer tiempo), cuando después de un contragolpe Racing queda mal parado y Montoya arrancando por la derecha la cruza muy bien para Larrondo quien casi convierte a no ser por Saja primero y por Cerro después, quien con gran reacción salva sobre la línea.
Racing con poco también tuvo lo suyo en una pelota parada de Acuña y donde Sánchez de cabeza la estrella contra el palo izquierdo de García.
Una lástima ya que esa primera parte podía haber finalizado con un empate en cero.
Pensando que Racing buscaría más esperaba cambios, pero comenzó el segundo tiempo con los mismos once y sin cambios tácticos, aunque con más actitud,  luchando y buscando a través de pelotas cruzadas que algún error del rival y tuvo alguna posibilidad.
Pero el tiempo pasaba y asomaba el desgaste físico por lo que buscó la solución, quizás tardía, en Romero y Milito por Videla y Acuña, aunque no contaba que Sánchez a los pocos minutos, cometiera una fuerte infracción que Beligoy iba a considerar de expulsión, lo que no me pareció justo.
Aún con esa mochila de tener un hombre menos, comprometió a Rosario Central que no mostraba demasiada superioridad aunque como Racing dejaba lógicos espacios contó con algunas réplicas, pero que no generaron demasiado peligro en el arco de Saja.
En una de las tantas pelotas cruzadas sobre el área rival, la recibe Milito que gira y su disparo se estrella nuevamente contra un palo izquierdo de García.
Era toda una señal, porque siempre un equipo tiene que tener ese toque de suerte que te ayuda y esta vez la diosa fortuna estaba del lado canalla.
La entrada de Camacho le dio un poco más de aire pero no alcanzó, aunque faltando pocos minutos Central también se quedó con diez por la expulsión de Lo Celso.
Fue un golpe a la ilusión, porque Racing no mereció perder.
Quizás la "injusticia" de los penales hubiera sido lo más justo.
Pero este equipo está entero para seguir dando batalla por grandes objetivos.
Y como el aliento de la hinchada siempre estuvo, está y estará, confío que vamos a clasificar a la Libertadores.
Podemos ser críticos como hinchas, porque sabemos bien que todos queremos que el equipo forme como nos gusta a cada uno, pero no podemos dejar de lado lo que logró este plantel y este cuerpo técnico.
La Copa Argentina ya quedó atrás.

Hasta pronto.


lunes, 19 de octubre de 2015

La vuelta si…la vuelta del campeón!


Estaba todo preparado para Boca y los periodistas más importantes de los programas radiales y de la tele, solo hablaban de la vuelta que iba a dar Boca anoche ( aunque una disposición decía que aunque ganara no la iban a dar ).
Ignoraban a San Lorenzo, al que ya le daban por perdido su partido –aunque después fue así- a Rosario Central y también a Racing, que para todos ellos casi pasaba a ser su “partener”, su socio en una fiesta que solo esas personas querían que sucediera.
Claro, porque Boca campeón es un negocio muy grande.
Por supuesto que no me estoy refiriendo a los programas partidarios de Racing ni a los periodistas que escriben o comentan sobre nuestra querida Academia.
Y en algo acertaron, porque finalmente anoche hubo una fiesta y también se vio la vuelta.
La vuelta si…la vuelta del campeón!
Porque Boca se encontró con un equipo que jugó unos de los mejores primeros tiempos del año, porque tuvo concentración, actitud y juego, muestra que había dejado en el partido ante Banfield.
Un equipo que tuvo mucho de la confianza, la seguridad y el ensamble que tenía aquel que se coronó campeón en diciembre del pasado año.
Por supuesto que las expulsiones colaboraron para hacerle más fácil el encuentro a la Academia, pero eso no quita que Racing haya jugado un muy buen encuentro.
Los costados fueron estratégicamente trabajados y Racing cargó su juego fundamentalmente por la derecha, sobre todo cuando Pillud estuvo en ese lado fue su corredor favorito y a partir de allí la llegada de los volantes al área rival le permitió a Acuña arribar al primer gol.
Es evidente que Boca en zona de ataque es muy peligroso porque lo hace muy bien y tuvo lo suyo, pero encontró a un Saja muy bien ubicado y atento, aunque tuvo su premio al igualar Calleri.
Pero fue solo un pasaje del partido y en el primer tiempo, que se hizo de ida y vuelta.
La lesión de Voboril de alguna manera complicó al equipo, aunque Cocca en una buena decisión en esa primera etapa, ubicó a Gastón Díaz de lateral derecho y lo dejó a Pillud de volante sobre ese mismo lado, retrasando a Acuña y así se pudo mantener esa supremacía sobre el rival por el costado derecho, lo que le permitió llegar al segundo gol cuando Bou concreta el penal que además tuvo como agregado la expulsión del Cata Díaz.
Muy buen partido de Pillud en esos primeros 45 minutos, porque en el segundo tiempo y al ser enviado sobre la izquierda, se lo vio muy participativo pero se lo notaba incómodo al tener que devolver pases con la izquierda o siempre girar para volver hacia atrás.
Me gustaron mucho Acuña y Bou pero en realidad, Cerro, Aued, Lollo, Sanchez, Noir, Romero y tanto Díaz como Camacho cuando entraron también cumplieron un destacado trabajo y esto contagió a la hinchada que alentó y disfrutó de este gran triunfo, que como decía más arriba, sumado a lo hecho ante Banfield, me alienta a pensar que podemos realizar un gran partido en la Copa frente a Central y pasar a la final.



Hasta pronto.

martes, 6 de octubre de 2015

Con los gritos contenidos.


Siempre es mejor superar al rival en el juego, pero los partidos se ganan con goles y esta noche Racing no pudo concretar ninguna de las muchas situaciones que generó por dos motivos; porque Bologna tuvo una buena noche y porque los delanteros y volantes académicos no supieron como vulnerar el arco del Taladro.
Fue una lástima porque hoy, quizás más que en muchos otros encuentros donde Racing triunfó, mereció retirarse ganador con una diferencia clara a su favor y no con este empate que lo deja fuera de la pelea por el título del torneo, aunque puede aspirar a lograr el segundo puesto, aceptando que también está difícil porque quedó a 5 puntos de San Lorenzo.
Rescato una gran mejora general, fundamentalmente de la defensa y digo esto porque hubo una muy buena tarea de la línea de fondo notándoselos bien concentrados y que recién tuvieron alguna mínima complicación en el segundo tiempo cuando entra Viatri,  buen cabeceador, pero después hubo excelentes anticipos, ganando prácticamente las mayoría de las pelotas en disputa.
Saja no tuvo casi ninguna exigida y Lollo y Sanchez volvieron a dar seguridad atrás, rescatando además una buena tarea de los dos laterales, Voboril que ganó su duelo con Cuero y Pillud que hasta que lo reemplaza Gastón Díaz, se lo vio más enchufado y participativo.
En el medio Cerro mejoró su nivel con respecto a sus últimos partidos y se mostró permanentemente, asistiendo y tratando de asociarse buscando pisar el área y junto a Aued conformaron una buena dupla en esa zona exhibiendo gran sacrificio.
Acuña que realizó una buena tarea estaba muy activo –no entiendo el cambio por Camacho a quien sigo viendo muy bajo- y Tito Noir que comenzó complicando por su costado no concretaba lo bueno que iniciaba, hasta que se fue quedando demasiado.
Parecía que le costaba enfrentar a sus excompañeros y en la cancha que lo tuvo como protagonista hasta hace no hace mucho tiempo, lo que posiblemente lo hizo fallar groseramente en la jugada de gol que levanta sobre el travesaño.
Adelante dos jugadores que dejaron todo y contaron con varias oportunidades como para convertir pero que se cegaron al momento de definir, especialmente Bou quien fue determinante en el segundo período para generar peligro pero que a veces no elige bien lo que hay que hacer para efectivizar lo que produce con su potencia y desborde.
Para mí, un muy buen encuentro de Racing, donde todos los hinchas estuvimos con los gritos contenidos, en una noche que podía haber sido más relevante si hubiera estado adornada por algunos goles de las muchas ocasiones que se tuvieron, performance que no deja de ser auspiciosa al ver el mejoramiento general del equipo, que espero no sea temporario.



Hasta pronto.