sábado, 24 de agosto de 2013

Áreas movedizas.


Hoy, triste y tratando de digerir este mal momento escribiendo, busco expresar en estas líneas alguna de las cosas que veo, le están sucediendo a Racing.
Además de no encontrar el rumbo futbolístico, lo peor que le puede pasar a un equipo es fallar en las dos áreas en forma reiterada, porque aceptando que se pueden tener deficiencias en el ataque o en la defensa, es muy poco frecuente no tener eficacia en alguno de los dos sectores y en varios encuentros consecutivos.
Lamentablemente, cuando no se encuentran respuestas en ninguna de las dos zonas más calientes de la cancha, el equipo comienza a resquebrajarse peligrosamente, tanto en su estado de ánimo como en su seguridad en el juego.
Por más que se diga y se repita que los partidos se ganan en el medio campo, en realidad se definen dentro de las dieciocho yardas, porque ganar la zona central puede establecer quien dominará el encuentro, pero eso no decide quien se impondrá en las áreas y como será el resultado del partido.
Saber atacar es una gran virtud, pero hacerlo bien defensivamente también.
Este conjunto,  que tuvo sus momentos felices con la aparición de los chicos creo que desatendió la línea de fondo confiando en los jugadores que cuenta, sin aceptar que si se iba a arriesgar más en este torneo, este equipo necesitaba de una gran defensa que pueda salir a achicar y que a la hora de defender pueda respaldar con firmeza a los compañeros que en la transición de pasar al ataque provocan el lógico desarme de la estructura.
Hoy se está pagando ese error, aún aceptando que no era fácil discernir sobre quien debería haber llegado como refuerzo.
Hay y hubo equipos y selecciones que tuvieron grandes delanteros, pero en la mayoría de los casos siempre fueron respaldados por una gran defensa.
Para muestra señalo a la selección argentina, que,  contando con su poderío ofensivo quedó afuera del Mundial de Sudáfrica por no defender bien y a raíz de ello hoy Sabella busca ese famoso equilibrio defensivo.
Metiéndonos en la historia de Racing podemos recordar al gran equipo de José ( Pizzutti ) en el ’66, que atrás contaba con grandes jugadores que imponían respeto, como Martín, Perfumo, Basile y el Panadero Díaz., sin olvidar a Rulli y Mori en el medio.
Y un poco más cerca, encontrarnos con el último campeón donde Merlo armó una estructura defensiva que tuvo una destacada actuación y le dio al equipo la solidez necesaria para saber que si hacía un gol, era muy difícil que le ganaran.
Pero el Racing de hoy se ha encontrado con áreas movedizas, donde ningún jugador hace pié y todos tambalean sin poder afirmarse, lo que los hace sentir inseguros a la hora de tomar decisiones.
Quizás hoy Saja sea el único que pueda dar cierta solvencia, pero con eso solo no alcanza y con el peligro de que su estado de ánimo se vea limado por la desorientación que viven sus compañeros de la línea de fondo.
La poca confianza ha desaparecido y las miradas cómplices que muestra la TV marcan una desorientación que preocupa en la que sin ninguna duda está envuelto el técnico, quizás por no estar convencido sobre lo que prometió para este semestre y que obligado por las circunstancias lleva adelante un estilo con el que él no comulga.

Hasta pronto.


Muy poco margen para creer…


Seguramente los jugadores habrán sentido el frío de la noche con más intensidad al ver el estadio vacío, pero al finalizar el partido les habrá parecido que estaban congelados.
Lo aguardaba Arsenal, un rival especial para equipos desesperados y sin rumbo cierto
porque sabe que hacer tácticamente y aún sin tener grandes nombres, siempre mantiene el orden y no duda de su planteo.
Pero en ese primer tiempo y contra lo que por lo menos yo esperaba, los de Sarandí buscaron el partido y tuvieron sus oportunidades aunque se encontraron con la presencia de un gran arquero.
Mientras tanto Racing buscaba arriesgar un poco más que de costumbre pero a cuenta gotas arrimaba peligro.
Un desborde Centurión que finaliza con un tiro de De Paul que pega en un rival y va al corner, un cabezazo de Ortiz desde un tiro de esquina que Cahais no puede desviar y una jugada de varios toques que De Paul quiere colocar sobre Campestrini y se va afuera.
En el segundo tiempo Arsenal sabe que Racing irá a buscar el partido porque debe jugar a la obligada aventura de encontrar el triunfo y entonces espera más atrás y como siempre al acecho.
En Racing De Paul se hace dueño de la pelota y es el que más busca el arco. Los laterales se sueltan aùn más y la Academia se acerca al arco contrario, pero no hay daño.
Es un espejismo, todo es light.
Con un Viola que hizo poco y nada, un Vietto en bajísimo nivel y un Centurión que en la segunda parte no influyó para nada, Racing solo intentó, alimentado por Villar y Pelletieri que empujaban sin claridad, buscando con toques desacertados y centros a nadie.
De Paul fue lo más rescatable por su personalidad e inciativa.
Posiblemente hubo un penal a Viola que podía haber variado el desarrollo, pero nada hubiera cambiado porque este equipo está muy golpeado de “arriba” y como consecuencia de abajo.
Es decir cuando la cabeza no funciona, los pies tampoco.
Después del primer gol de Arsenal en una situación de interpretación ( yo creo que el jugador que está en posición adelantada corre para intervenir aunque no la toque y eso distrae) destruyó el poco estado de ánimo que le quedaba.
Ya no había fuerzas para lograr lo que no se pudo antes.
Ni aún con un hombre de más Racing inquietó a Campestrini.
En este equipo no hay peso en el área, porque todos salen pero nadie juega allí dentro.
En mis twitters ( @lito_lococo ) insistí permanentemente con que Racing debía jugarse por Silva y por Ervitti porque son jugadores con personalidad, que nunca se entregan y con ellos podíamos pelear arriba.
Fundamentalmente con el “9” porque era una alternativa válida para partidos como este donde se necesita a alguien que se haga sentir entre los centrales rivales.
Silva y Vietto podían darle al ataque variantes e incluso tendríamos a alguien a quien sí le hubiéramos podido tirar un centro.
No discuto a Viola y a todo lo que el chico hizo y puso para venir a Racing, pero no hay peso en el área.
Pero bueno era solo una referencia, ahora este es el plantel y hay que apoyarlos.
Aunque hay muy poco margen para creer…quizás nada, porque para Racing desgraciadamente  todo es más difícil dado que lo que se vive en el día a día, los comentarios periodísticos sobre las internas en el club y sobre Zubeldía seguramente hacen mella en la psicología de los jugadores.
Hoy es imposible evitar escuchar o leer lo que se opina en las redes sociales y en los demás medios por que no se puede vivir aislado en un compartimiento estanco, por lo que es difícil borrar esas huellas que dejan los comentarios.
Todo influye sensiblemente aumentando el desconcierto de un plantel confundido, que sumado a este comienzo de desaciertos los lleva a vivir momentos urticantes muy complejos, sin olvidar que muchos de ellos son chicos con muy pocos partidos en primera y quizás sean los que más los sientan.
El final esta cerca pero sinceramente no tengo claro cual es la solución.
Porque si el campeonato está perdido y no llegamos a revertir el partido con Lanús, ya no habría que pelear nada, pero como sabremos si quien eventualmente reemplace a Zubeldía traerá la calma y encontrará el rumbo.
También es una apuesta y como todas las apuestas, una de las alternativas es que salga mal.
Zubeldía parece una persona de bien y considero que el mismo se dará cuenta de la situación llegado el momento, pero pienso que debería haber una reunión entre plantel y cuerpo técnico donde el respeto, la transparencia y la frontalidad pongan en claro si la confianza está intacta o si esto ya no da para más.


Hasta pronto.

domingo, 18 de agosto de 2013

Se cansa uno…


De ver cabezas gachas al perder la primera pelota.
De ver que siempre caigan al suelo ante el menor roce.
De ver que hay jugadores que están siempre distraídos e inseguros.
De ver a Ibáñez, un marcador de punta que aparentemente lo mejor que tiene es pasar al ataque, jugando todo el partido a la defensiva cumpliendo una flojísima actuación.
De ver una defensa que no se hace sentir y que da tantas ventajas que cualquiera se le anima.
De ver que en un partido se insinúa algún aspecto positivo en cuanto al sistema de juego y al otro mostramos todo lo contrario.
De ver la falta de convicción del equipo.

Hoy a pesar de que hubo un  penal a Regueiro y algunas infracciones no cobradas por Laverni, lo de Racing fue desastroso.
Con marcadores de punta que hicieron agua durante todo el encuentro y con un Migliónico que no hizo una bien e incluso la remató con un rechazo-pase a Araujo que lo dejo solo frente a Saja para marcar el segundo gol.
Con un Pelletieri que se debatió en soledad contra todos, un poco ayudado por Villar hasta que se fue lesionado, mientras los demás –volantes y delanteros- miraban cuando perdían la pelota.
Con Vietto y Viola desaparecidos en acción.
Con un Regueiro al que creo que se lo incluyó para ayudarlo a recuperarse de la desgracia familiar sufrida, pero que quizás este tipo de situaciones no se olvidan de un día para el otro y afectan a la condición física y mental.
Con De Paul que parecía ausente en el comienzo el encuentro, pero también que fue posiblemente el único que intentó por momentos hacer algo por el juego, aún fallando en la mayoría de los pases y que el técnico lo reemplaza cuando mejor estaba jugando y había convertido un gol, en lugar de dejarlo para juntarse con Battaglia y Roger Martinez, chico este que tiene atributos para tener un lugar en el equipo a pesar de su poca experiencia. No olvidemos que así pasó con Centurión y con De Paul, porque no intentar lo mismo con él.

Es cierto que mi comentario es la mirada de alguien que, como cualquier otro hincha, vio el partido por la Tele y no conoce los entretelones del plantel, pero a mí me parece que en el aire vuela alguna otra cosa de la cual no estamos enterados.
Daría la sensación que Racing se está resquebrajando lentamente porque las caras de los jugadores presentan la imagen de personas “desconcertadas y entregadas” sin el convencimiento y la fuerza anímica que todo equipo que quiere campeonar debe mostrar, comenzando por uno de sus máximos exponentes como lo es Saja, a quien desde hace tiempo no se lo ve liderar desde su arco como lo hacía en su llegada, gesticulando, etc.
Pasa con Ortiz y hasta con Villar. El único a quien se lo ve hablar y gritar es a Pelletieri.
Los líderes deben volver a aparecer en el vestuario y en el campo de juego.
Y si hay que putear que se haga.
No se puede jugar en silencio, gesticulando y agarrándose la cabeza en cada error.

Por eso se cansa uno…

Hasta pronto.




jueves, 15 de agosto de 2013

Entre el deseo de los hinchas y la realidad del equipo.


Todas las voces se venían alzando pidiendo que Racing arriesgara más, que fuera más al ataque y hoy ante Lanús por la Sudamericana pudimos observar un equipo que salió a cumplir con esa premisa.
Con mucho despliegue, vértigo e individualismo, pero con pocos aciertos asociados, Racing trató de llevarse por delante a los granates y en parte lo logró buscando desnivelar por las puntas –sobre todo por derecha con Centurión- aunque no le daba buen final a los desbordes.
Hubo algunas jugadas, una con Zuculini y otras con De Paul donde se podía haber abierto el marcador, pero como carece de efectividad y serenidad, sobre todo si no está Vietto, queda expuesto a los contraataques del  rival.
En una de las pocas llegadas y a través de un tiro de esquina, Lanús convierte y más que un gol fue un golpe anímico sabiendo del valor del gol de visitante.
Eso Racing lo sintió, agravado además porque sufrió el segundo gol sobre el final del primer tiempo después de una gran jugada de Romero.
En la segunda parte Racing intensificó los ataques ante un Lanús que se dedicó más a hacer pasar el tiempo, sobre todo después del gol de Viola.
Racing mereció más por cierto y ahora deberá en la revancha jugar un partido intenso como el de hoy, porque ya no queda otra posibilidad.
Un párrafo aparte para Roger Martinez, quien demostró tener las condiciones necesarias para intetgrar el plantel de primera: personalidad, concepto y claridad para desarrollar buen juego.
Para el futuro es difícil establecer si Racing debe jugar como lo hizo hoy o si debe volver a la tarea de ser un equipo más sólido en defensa y buscar el contraataque.
Porque finalmente lo que todos queremos es que Racing gane.
Por eso Racing transita entre el deseo de los hinchas y la realidad del equipo.
Porque que hoy Racing llenó más los ojos que partidos anteriores y así y todo el técnico se fue abucheado y silbado ( en el primer tiempo y al final ).
Porque esa mejor imagen debe traducirse en efectividad lo que nos llevaría a ganar los partidos.
Y aquí volvemos a la pregunta del millón: ¿Los volantes y delanteros de Racing tiene  condiciones como para tener la pelota, pensar y armar jugadas claras?.
Creo que estos jugadores necesitarían de un “titiritero” que maneje los hilos del ataque para dar la puntada final.
Zubeldía espera por Camoranessi pero quizás Battaglia podría asumir esa tarea.
Sorpresivamente y positivamente Roger Martinez mostró esa capacidad de pensar y no chocar tanto ( Ejemplo: cuando deja a Hauche solo frente a Marquesin y el “demonio” la tira por sobre el travesaño.)
Caso contrario lo único que cambiaría respecto de lo que veníamos viendo sería que agregaríamos más gente cerca del área rival, con jugadores que encuentran en su velocidad su estilo más cómodo.
Porque cuando se detienen y quieren pensar es como que se distraen y pierden con la marca.
Por eso será difícil ver a un Racing con tenencia de pelota, salvo que haya un cambio radical donde de pronto Battaglia, Camoranessi, Regueiro, Vietto y Roger Martinez puedan estar juntos en cancha.

Hasta pronto.


sábado, 10 de agosto de 2013

En el Cilindro no hubo gente...y no hubo equipo.


La imagen de un  estadio desolado y vacío fue como un  presagio de lo que iba a suceder.
Nada más triste que ver una cancha así, pero que sirvió de fondo a un equipo tan vacío de fundamentos y tan falta de conceptos que realmente desconcierta.
Sobre todo después de escuchar y ver en los medios a un técnico que se expresa bien y que se muestra convencido de sus esquemas, respetables desde todo punto de vista, los que lamentablemente no llegan a plasmarse definitivamente en el campo de juego.
Aceptando que desde afuera es mucho más fácil criticar, digo que hoy el equipo se mostró rápidamente superado por un rival que sí mostró capacidad, entrega e inteligencia a la hora de atacar y defender, mientras Racing una vez que claudicó por los costados ante una buena marca conjunta de la defensa de San Lorenzo no tuvo otra idea e insistió con la misma - salvo rotando los jugadores, invadiéndose a medida que pasaban los minutos de una confusión tal que exasperaba a los propios jugadores.
La individualidad cada vez más acentuada mostraba los defectos de este equipo que solo mostró esta noche las virtudes de Vietto (en el primer tiempo) que le hizo pasar malos momentos a Cetto que lo siguió por todos lados, pero que nadie utilizó la zona del área que quedaba descubierta por la salida del central del Ciclón.
La defensa tiene un problema. Para salir a arriesgar debe achicar y jugar casi en la mitad de cancha y allí se ven los problemas por ejemplo de Ortiz cuando queda mano a mano y donde su lentitud queda expuesta en sus movimientos.
Esta línea de fondo que hoy tiene Racing está para jugar en la puerta del área.
Hay que aceptarlo sí o sí, porque este equipo se siente cómodo jugando de contra ( un estilo como juega Arsenal, como jugaba Simeone ) donde puede generar algún peligro si encuentra espacios cuando recupera la pelota.
Cuando nos preguntamos porque no tenemos más circulación de pelota sostengo que son muy pocos los jugadores capacitados para esa tarea y que deben reunir condiciones como las que hoy tuvieron los volantes rivales ( donde ninguno era un pibe ).
Los chicos de Racing no están para eso, salvo Vietto. ( Ya no está Fariña ).
Ni Zuculini, ni Centurión, ni De Paul lo pueden hacer y no es para reprocharles nada, pero recordemos que los mejores momentos de ellos fue cuando arrancaban con espacio y velocidad pasando virtualmente por encima a los defensores rivales, quienes utilizaban todo tipo de golpes para pararlos ( sobre todo a Centurión en el inicial 2012 ).
Todo se hacía a mil por hora, pero admitamos que en muchos de esos goles y de buenas jugadas estuvo Camoranessi, que era quien marcaba habitualmente el toque final.
Además es lo que pregona el técnico cada vez que se lo escucha.
Hablar del rendimiento de hoy no tiene sentido porque todos tuvieron un nivel lamentable, reconociendo que dejaron todo ante la evidente superioridad que impuso San Lorenzo.
Esta noche en el Cilindro no hubo gente...y no hubo equipo.
Solamente se vió el esfuerzo de un Racing desesperado, apurado y plagado de errores.  Poco para un plantel con aspiraciones al título.
De juego, de ideas claras y de convicciones, nada de nada.
Ahora llega Lanús por la Sudamericana.
El estadio volverá a tomar vida y los gritos de los hinchas de la Academia se harán sentir, para bien o para mal.

Hasta pronto.











domingo, 4 de agosto de 2013

El punto neurálgico.


Después del receso donde todos vivíamos ansiosos escuchando y discutiendo sobre que jugadores debería incorporar Racing, llegaba el momento de la verdad y como todos los inicios de campeonato la ilusión nos invadía y la impaciencia nos carcomía la cabeza a medida que pasaban las horas y el partido no comenzaba.
A pesar de que nada había cambiado en la conformación del equipo, el hecho de las incorporaciones ( Viola, Regueiro y algunas que todavía nos están concretadas ) y de un par de jugadores, que aunque del plantel, prácticamente no habían integrado el equipo
( Hauche por el préstamo al Verona y Centurión por lesión ) nos ubicaba como uno de los equipos que podía pelear el torneo, sobre todo por las declaraciones de Zubeldía y de algunos referentes del plantel.
Los hinchas estábamos demandando ese cambio de mentalidad que llevara al equipo a buscar más los partidos, pero después de este primer partido, parece que el cambio de chip no anduvo del todo bien.
Una cosa es intentar un cambio y otra cosa es tener convicción a la hora de llevarlo adelante.
Este es el punto neurálgico.
Porque para cambiar el esquema que Zubeldía inculcó durante un año y medio debe modificarse mentalmente en cada uno de los integrantes.
Debe haber certidumbre, seguridad y mucha fe en lo que se intenta, pero da la sensación que algo todavía no esta claro.
Los jugadores con que cuenta Racing adelante ( hablo de los chicos ) llámese Centurión, De Paul y Vietto fundamentalmente se sienten muy cómodos con espacio, fundamentalmente porque hacen valer su velocidad y no necesitan elaborar demasiado las jugadas.
El tema es cuando “detienen” ese ímpetu lo que los obliga a elaborar una jugada, a sacarse una marca teniendo que volver a comenzar nuevamente la jugada.
Salvo Vietto en su plenitud física, De Paul y Centurión por sus costados casi siempre enganchan y tocan hacia atrás o les cuesta mucho el desborde.
Porque además como muchas veces escuché al técnico carecen de esa claridad final para terminar bien la jugada.
Evidentemente si nos ponemos a pensar las jugadas que nos deslumbraron a los hinchas y tuvieron el reconocimiento de los periodistas y los propios adversarios fueron en su mayoría dinámicas y verticales.
Hoy además me llamó mucho la atención lo ido del partido que estuvieon De Paul y Vietto ( principalmente el primero ). Creo que Vietto no debería de haber jugado de entrada porque se notó que no quería tener roce alguno, pero a De Paul lo ví desde el comienzo con cabeza gacha y caminando por su costado, pero como desentendido del juego. Centurión fue de lo tres el más animado sin llegar a realizar un buen partido.
Volviendo al encuentro con Colón Racing presionó al principio pero sin igualar lo que hizo con River en el amistoso, lo que pasa que consiguió el gol ( gran centro de Pillud y fenomenal aparición de Zuculini, sin duda un mérito de Zubeldía esta nueva faceta del volante ).
De allí en más es como que la memoria se reseteó y el equipo de a poco fue volviendo a sus viejas ideas entregándole de a poco la posesión de la pelota a los sabaleros en lugar de ir a golpearlos nuevamente cuando se encontraban sorprendidos y no podían aplicar ninguna idea.
Y lo que volvimos a ver fue más de los mismo, aún cuando Racing contó con un hombre de más por expulsión de Prediguer y donde el técnico apostó a más jugadores ofensivos pero que de cualquier manera no lograron incomodar al arquero Montoya.
Lo rescatable quizás es la mejoría de nivel de algunos jugadores que no habían terminado bien el torneo anterior, como por ejemplo Ortiz, Pelletieri y Pillud.
Lamentable por cierto la lesión de Vietto ( hablan de esguince de tobillo ) que lo puede tener alejado un tiempo prudencial.
Sobre el futuro de Hauche no se entiende bien cuando dicen varios periodistas, que si firmó planilla ( y además jugó ) ya no puede efectuarse su venta a River mientras en la transmisión del partido se comentó que eso no se tenía en cuenta y se podía seguir la negociación.
Todo esto evidentemente afecta al jugador porque yo no puedo creer que hoy Hauche estaba totalmente metido en el partido, dándole vuelta por su cabeza esta posible transferencia.
Respecto de los chicos espero que no les haya afectado mentalmente el hecho de incorporar jugadores que juegan en sus puestos ( Ej. De Paul-Regueiro ).
Igualmente es un estadio difícil para Racing y se sacó un punto importante, pero que no es el neurálgico.

Hasta pronto.

jueves, 27 de junio de 2013

Cuando los grandes parecemos chicos.




En este receso los hinchas de Racing ( en realidad de todos los equipos ) nos ponemos tan ansiosos comos los chicos antes de la llegada de Papá Noel o los Reyes Magos.

Es cuando los grandes parecemos chicos, porque soñamos con regalos que muchas veces no nos pueden complacer.

En este caso serían los dirigentes quienes deberían hacernos “esos regalos” que esperamos ansiosamente, obviamente algo mucho más difícil que elegir un regalo para los niños.

Pero al igual que los chicos, quienes en su mayoría no se fijan en el valor de las cosas e ignoran la situación familiar, los hinchas también pedimos muchas veces jugadores imposibles, sin importarnos si el club tiene dinero o no para llevar adelante esas negociaciones y cumplir nuestros deseos.

Lamentablemente la realidad es diferente porque en este caso el dinero no sería de los “padres “ en este caso los dirigentes, sino de los “hijos” es decir los socios, que son los que hacen posible que un club exista, -amén de muchísimos hinchas que semana a semana pagan su entrada para alentar a su equipo- pero como han sido elegidos para administrar esos dineros debemos confiar en ellos.

Traer un jugador de fútbol es una tarea que tiene premisas importantes como, reunir mucha información del jugador, poseer capacidad y “buen ojo” para elegirlo, pelear un costo razonable y ser transparente en la operación.

Después la pasión nos puede llevar a discusiones interminables, con todo el derecho que nos asiste a hacerlo, ya sea porque votamos a los que hoy nos dirigen o porque nunca fueron de nuestro agrado, pero con una verdad inocultable que es que, a esos dirigentes se los ha elegido para que con responsabilidad cumplan dicha tarea.

A mi también me apasiona el “jueguito” de elegir jugadores y soñar con un equipo competitivo que pueda darme una gran satisfacción, como aquel del ’66 con Pizzuti a la cabeza y que tuve la suerte de ver, pero también aceptando que ese equipo se hizo fuerte desde las cenizas porque el club estaba muy mal económicamente y porque estábamos prácticamente últimos en la tabla sobre el final de 1965.

Un rejunte de jugadores conformó un equipo inolvidable.

Entonces nada garantiza nada, lo único bueno es que volvemos a ser chicos por un tiempo donde podemos jugar a ser dirigentes y directores técnicos e ilusionarnos con que Papá Noél nos traiga lo que nosotros pedimos.

Una vez concretadas las incorporaciones se aplaca la ansiedad y los sueños se cumplen o se desvanecen, aceptando para mal o para bien lo que finalmente pudieron “regalarnos” tratando de convencernos que es lo mejor que podían traernos.

Entonces comienza el tiempo de jugar con lo que hay, alentando sufriendo y apasionándonos cada semana hasta el fin del torneo.

Allí es cuando con el diario de lunes, es decir con todo cocinado y dependiendo de la buena, regular o mala campaña, aflora el “que te dije” buscando convencer al otro de que teníamos razón.

“En los años ochenta, en un programa de Omar Cerasuolo llamado Intercambio, escuché a un hombre mayor que expresaba una idea sobre la tarea del ser humano en la Tierra y su respuesta fue que la función era convencer a su semejante.”

Me pareció brillante y tomé esa reflexión con la cual me siento muy identificado desde ese momento.

Los invito a hacer un ejercicio.

Analicen si cuando están conversando con alguien no están tratando de convencerlo.

Todos y en cualquier cargo o situación que estemos buscamos con nuestras palabras tratar de convencer.

En realidad es como estoy tratando de hacerlo yo en este momento.


Hasta pronto

@lito_lococo