lunes, 7 de noviembre de 2022

Racing le cerró la “Boca”.

No debería hablar de Boca pero su comportamiento me lleva a hacerlo, porque se decía que al club de la Ribera no le importaba esta Copa, pero el proceder de sus jugadores después del gol de Alcaraz demostró lo contrario, y varios de ellos buscaron irse expulsados para que el encuentro no termine, tratando de ensuciar y desmerecer el justo triunfo de Racing.

Eso dejó muy en claro que para Boca sí era de mucho interés, pero no se les dio y no pudieron soportarlo, sobre todo algunos jugadores que carecen de esos valores interiores que pregonan de la boca para afuera, líderes con pies de barro que terminan mostrando alguna de las miserias, a veces disfrazada, que experimenta la especie humana.

Respecto del partido en sí, se vio a un Racing más cauto, como tratando de no desordenarse y de no quemar energías desde el comienzo y con una línea de fondo más retenida, tuvo a Jonathan Gómez y Moreno más concentrados en la marca, a Hauche, Rojas y Carbonero bajando a asociarse en el inicio de las jugadas, dejando solo a Romero de punta.

Eso no quiere decir que Racing no atacara, solo que trató de no darle ventajas a los volantes de Boca y en un partido que no tenía a un dominador absoluto, a los veinte minutos un centro de Fabra, finalizó en el gol de Briasco.

Pero por suerte Racing se repuso rápidamente y logra el empate en una jugada, donde un Rojas más dinámico, arranca desde la mitad de cancha y antes de llegar al área saca un fuerte remate de zurda que Rossi alcanza a tocar pero no a desviar.

A partir de ahí el partido seguía siendo compartido entre ambos equipos y si bien había intentos ofensivos no eran claros, Romero de buen trabajo estaba muy solo arriba y si bien casi siempre pudo controlar las pelotas que le llegaban, debía retroceder para asociarse con algún compañero y hasta el fin del primer tiempo Racing contó cin una sola jugada importante que fue un cabezazo de Hauche de pique al suelo, tras un centro de Rojas desde la izquierda.

El segundo tiempo se hizo más de ida y vuelta y Racing tuvo algunas oportunidades como para lograr el segundo gol, una de Hauche que se va muy cerca del palo y la de Alcaraz que pega en el poste, pero no se pudo lograr y el tiempo termina con las expulsiones (exageradas por el árbitro) de Villa y Carbonero por discusiones y empujomes, por lo que los dos equipos llegaban al alargue con un jugador menos.

El desgaste de Racing podía ser una carga pesada, pero aquí el equipo saco a relucir sus ganas, donde se fue agigantando la figura del incansable Aníbal Moreno, a quien justamente Varela le comete una infracción y es expulsado, por lo que Boca comienza a pensar en los penales.

Racing no quería llegar a esa especie de “partido adicional” donde tanto en lo físico como en lo emocional todo se iguala y contando con un jugador más fue a buscar con paciencia la oportunidad para lograr el gol antes de que finalice el tiempo, que llega increíblemente en la última de tres acciones similares y con los mismos jugadores, tres centros de Piovi para la cabeza de Alcaraz, el primero se fue por arriba el travesaño, el segundo pasó cerca del segundo palo y el tercero la termina clavando junto al poste izquierdo de Rossi.

Y el gol desató la locura en los hinchas y los llantos en muchos jugadores de Racing, porque solo faltaba un minuto, pero el festejo de Alcaraz enloqueció a los jugadores de Boca, que descontrolados, porque prácticamente no quedaba tiempo ya que faltaba un minuto, prefirieron ir a increpar a “Charly” en lugar de aceptar lo que se les venía.

Boca se había jugado a los penales para ganar lo que no pudieron hacer en el campo de juego, pero al no conseguirlo, sus jugadores, acostumbrados a gozar de cierta impunidad en muchos aspectos, no pudieron aceptar que Racing se estaba quedando con la Copa y para justificarse ante su hinchada armaron un escándalo que llevó a varios a la expulsión y no se pudo jugar ese minuto que faltaba, pero en realidad abandonaron la cancha como un equipo de potrero.  

Con el apoyo permanente de la hinchada que en gran número llegó hasta San Luis y con el esfuerzo, el carácter y la actitud de un equipo, que tuvo que afrontar dos partidos con alargues en solo cuatro días, Racing le cerró la “Boca” a los bicampeones y pudo alzar la Copa de Campeones.

Alargues que le “alargaron” la vida a Gago y al plantel, con un final que nos llevó a emocionarnos al ver como afloraban los sentimientos retenidos de los jugadores y del cuerpo técnico, mostrando en sus gestos la unión entre todos ellos y el apoyo incondicional de los jugadores hacia su técnico.  

Seguramente cuerpo técnico y jugadores se sentirán más aliviados, porque por lo menos en este año de tantas desilusiones nos terminan entregando a los hinchas una alegría, con una Copa que nos permite hacer un brindis por un mejor Racing de cara al 2023.

VAMOS RACING DE MI VIDA!

Hasta pronto.

 

jueves, 3 de noviembre de 2022

La victoria que le devuelve el alma al cuerpo.

En un partido en el que el equipo llegaba con la pesada y negativa carga del penal de la discordia, Racing logró ante Tigre una esforzado triunfo y de esa manera llega a disputar el partido final por el Trofeo de Campeones frente a Boca, el domingo en San Luis.

En esa primera etapa, Racing no pudo encontrar su juego y si bien se esforzó buscando presionar y dominar a su rival, le costaba hilvanar alguna jugada asociada y clara, quizás porque todavía sentían en su cabeza el peso de haber perdido el campeonato.

Esto lo aprovechaba Tigre que esperaba y trataba siempre de salir rápido con sus veloces delanteros, que superaban en reacción y velocidad a nuestros defensores y de esa manera, aunque por distintos motivos, llegó a convertir dos goles, el segundo con un jugador menos, lo que golpeó aún más a la Academia, que daba la sensación de que no le iba a ser fácil salir de esa situación.

Faltando cinco minutos Copetti es cruzado dentro del área, con un golpe que lo saca de la cancha (jugada de penal que el VAR ni siquiera llamó a mirar) y su lugar lo ocupó Romero quien casi descuenta sobre la hora, pero Blondel salvó sobre la línea.

Entretiempo con la incógnita y las dudas naturales, porque no podíamos imaginarnos de que manera se podía llegar a dar vuelta este escenario complicado, pero el comienzo del segundo tiempo nos hizo ilusionar cuando en un par de minutos Jonathan Gómez, que iba a ser el mejor jugador, Romero que comenzaba a mostrar algunas virtudes y que lo llevarían a ser uno de los jugadores más importantes y Alcaraz, estuvieron a punto de descontar.

Racing parecía tener otro ánimo, crecía Moreno y especialmente Jonathan Gómez, el motor del equipo quien a los trece minutos en una trepada individual suya, deja dos hombres en el camino y asiste a Maxi Romero, que después de controlar, de zurda define con clase sobre el palo derecho de Marinelli.

El gol comenzó a liberar a Racing de esa angustia que lo confundió en el primer tiempo, porque estaba recibiendo el aire que le faltaba para poder pensar con claridad y Gago comienza a buscar más frescura ofensiva haciendo ingresar a Insúa ( Piovi como lateral) y Hauche por Pillud y Mena.

Romero seguía mostrándose como uno de los mejores y a los 32 minutos empuja al gol una pelota que parecía iba a entrar y es anulado por su posición adelantada, pero eso ya presagiaba que Racing esta vez estaba cerca del ansiado empate.

Y seis minutos más tarde una pelota larga de Piovi para Gómez en el círculo central, este la deja pasar para que Rojas ponga un pase largo para Maxi Romero quien gana de cabeza su disputa con el central, engancha y supera el cruce de otro rival para habilitar a Jonathan G. que había llegado al área, quien la pone junto al palo marcando la igualdad.

Iban 38 minutos y el empate ya cambiaba las cosas pero además faltaba el alargue, bastante tiempo para buscar la victoria y no llegar a la definición por penales, que como siempre digo dan comienzo a otro partido porque todo se iguala.

Antes del tiempo reglamentario Gago hace dos cambios que a priori nos hace dudar, ya que saca a dos de sus mejores jugadores J. Gómez y Rojas para ubicar a Mura y Oroz, quizás pensando más en los treinta minutos de alargue.

Alargue que también comenzó con un cambio polémico e irritante por todo lo que se vivió desde el penal errado y fue el de Galván por el lesionado Piovi, con un comienzo donde se lo vio muy nervioso e inseguro.

Pero salvo en los primeros minutos donde Tigre insinuó alguna acción ofensiva, Racing siguió siendo el dominador, aunque siempre se encontraba con una muralla de jugadores que con cierta lógica hacían todo para ir a los penales.

La primera parte se fue sin muchas situaciones y lo que más se sentía era el calor que iba haciendo efecto sobre los dos equipos, pero en esos quince finales Racing seguía buscando y faltando un minuto para finalizar el alargue, Moreno mete una pelota larga para Carbonero que esta vez supera en velocidad a su marcador, frena y pone un centro para un gran pique del “demonio” Hauche, que había ensayado una diagonal de derecha al centro del área, sorprendiendo a sus marcadores y de cabeza la clava abajo sobre el primer palo.

Después de un inicio agobiante en el primer tiempo, a partir del segundo tiempo y con el gran apoyo de su hinchada, el equipo pudo liberarse de “la pesada mochila del penal errado” y finalmente conseguir la victoria que le devuelve el alma al cuerpo, porque es un triunfo que descarga tensiones e inyecta ánimo, para afrontar una nueva final por una Copa.

Una oportunidad única para poder finalizar el año ofreciéndole al hincha el Trofeo de Campeones, como muestra de que no todo está perdido.

Hasta pronto.

 

lunes, 24 de octubre de 2022

El triunfo de la derrota. (*)

En un día donde hasta Independiente “nos ayudó”,  los referentes decidieron no hacerse cargo de un penal definitorio para ser campeón.

Tengo un gran dolor porque hasta ese momento todas las noticias eran positivas, los vecinos le empataban a Boca y Racing tenía un penal a favor a un minuto del final.

Y ahí fue Galván con esa mochila a cuestas y ese penal errado, que en segunda instancia también desperdicia Oroz, terminó siendo el derrumbe total, porque lo llevó a la derrota final en un partido en el que se le habían acomodado todos los planetas para lograr el tan ansiado y esperado campeonato, sin embargo algo pasó camino de las dieciocho y solo ellos lo sabrán.

Me cuesta creer que jugadores como Sigali, Moreno, Miranda, Hauche y Copetti decidieran que Galván, con su poco tiempo en el club, fuera el ejecutor de un penal tan decisivo, sabiendo que si cualquiera de ellos lo errara, seguramente iba a ser más aceptado por los hinchas.

Entiendo que es más fácil hablar después de lo sucedido, pero siento que hubo un error ya que debería haberse conversado y acordado antes del partido quienes serían los ejecutantes y no decidirlo en el campo de juego como si fuera un partido de potrero.

“El triunfo de la derrota” es un título de una nota de un sitio de Santa Fe, que me atreví a tomar para señalar esta nueva frustración de un Racing que golpe a golpe fue desperdiciando oportunidades, que aunque tengan alguna explicación, no se entienden.

Más que triste, estoy perturbado, descolocado, y no sé a quién echarle la culpa, si a uno o a todos, solo espero que Gago encuentre la forma darle al plantel las respuestas anímicas que le permitan ganarle a Tigre y a Boca, para que de mínima, pueda lograr algo positivo en la última oportunidad del año.

Eso me lleva a tener sensaciones encontradas, como le debe pasar a algunos otros racinguistas, sobre si Gago es el futuro o no, porque este Racing que por momentos me ilusiona y me hace disfrutar, en otros me decepciona, porque no llega a obtener resultados finales que lo consagren.

Hasta pronto.

 

(*) Titulo de una nota de la Red Juvenil Ignaciana (Santa Fe)

miércoles, 19 de octubre de 2022

La predicción de Gago se cumplió.

Gago expresó hace un mes que el campeonato se decidía en la última fecha y el triunfo ante Lanús hizo que este presagio se cumpliera.

Este Racing de Gago ya logró llegar a donde quería, que es definir quién será el campeón en la fecha que se jugará el próximo domingo, porque cualquier resultado que se de en el encuentro entre Gimnasia y Boca, no cambia ese final.

Pero sin dudas a Racing le conviene que Boca no gane ante Gimnasia, porque caso contrario entra a jugar un aspecto “non sancto” en los resultados del domingo y nos guste o no sabemos, que para bien o para mal sucede y tiene que ver con el comportamiento de los clásicos rivales de ambos equipos.

Racing a través de una gran remontada, volvió a reencontrarse con el triunfo en siete de los últimos ocho partidos y esos resultados le permitieron, aunque transitoriamente, convertirse en el puntero del torneo.

Aun aceptando que fue un controvertido e irregular equipo, que me hizo vivir momentos de disfrute y de elogios, pero también de sufrimientos y critica, ya clasificó para la fase de grupos de la Copa Libertadores, se aseguró de disputar el último partido con chances de salir campeón y está al tope de la tabla general anual, por eso mismo, la victoria ante Lanús no tiene mucho análisis, porque el hecho de haber ganado deja de lado si el juego no fue el esperado, ya que el resultado ubica a Racing en la posición anhelada por todos

Finalmente debo reconocer que la predicción de Gago se cumplió cuando dijo “La definición del campeonato se va a dar en la última fecha”, ahora espero que pueda hacer realidad su sueño, que es el del plantel y el de todos los racinguistas, ese deseo que expresó en la frase “Voy a ser campeón este campeonato” (conferencia de prensa ante los periodistas partidarios) el que irá a buscar respaldado en su convicción, en su fe en este plantel y con el indeclinable aliento de los hinchas.

Ojalá que el destino le permita cumplirlo el domingo.

Hasta pronto.

 

sábado, 15 de octubre de 2022

Fue un gran triunfo, pero la alegría no puso ser total.

Ganó donde casi siempre le costó y eso es una buena señal para disputar los dos partidos restantes de un torneo que tiene expectantes a propios y extraños.

Encuentros que si los gana pueden darle a Racing el campeonato o una segunda posición que le permite ir a enfrentar a Tigre con la posibilidad de jugar una final de copa frente a Boca, de alguna manera un aliciente para este plantel que siendo hasta ahora el equipo que más puntos cosechó en todo el año, no pudo alzarse con una copa.

Colón en el “cementerio de los elefantes”  esperaba a Gago y su Racing, pero esta vez y en este siempre complicado estadio,  la Academia realizó uno de sus mejores encuentros, especialmente en el segundo tiempo, donde fue dueño absoluto y consiguió los goles que le dieron la victoria.

Como lo vienen haciendo todos los rivales de Racing,  Colón también esperaba encontrar espacios para una contra, los que buscaba con pelotas largas para Wanchope, pero solo fueron un par de llegadas, porque siempre Racing supo tener más la pelota que Colón y aunque estaba más tiempo en los pies de Sigali, Piovi y Moreno, fue una forma de encontrar el momento justo para para el inicio de las jugadas ofensivas ante un equipo que esperaba agazapado.

Y en ese primer tiempo Racing buscó llegar por los costados, sobre todo por la izquierda donde con Mena, Vecchio y Carbonero iniciaba las jugadas que finalizaban por derecha para las llegadas de Miranda y Rojas, quienes tuvieron situaciones para abrir el marcador, pero fallaron en la definición por no entrarle bien a la pelota.

Pero a los 35 minutos de ese primer tiempo la tarde lluviosa le jugó una mala pasada a Racing, cuando Vecchio en una jugada simple sufre una lesión, que él mismo gritó al caer (a esta altura los estudios ya confirmaron la rotura de ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda), valiente quiso seguir, pero finalmente le dejo su puesto a Alcaraz.

Racing en esa primera mitad no fue un equipo intenso, aun teniendo más tiempo la pelota, se lo notó como precavido, dando la sensación de guardarse físicamente para un segundo tiempo, que si iba a necesitar de todos sus argumentos para ganar, porque era el único resultado positivo y si bien contó con situaciones para hacerlo era evidente que tenía que agregarle algo más al juego.

Y la segunda parte lo tuvo como protagonista desde el vamos, con un mejor Alcaraz  que había reemplazado a Vecchio, con Carbonero que seguía siendo casi imparable para la defensa sabalera y con Copetti le dieron más profundidad a los ataques.

Una acción individual de Carbonero desde la izquierda hacia el centro, pero paralela al arco, le permite sacar un gran remate que se fue apenas desviado y minutos después un desborde por izquierda, esta vez de Mena, le da a Copetti otra posibilidad pero su remate se va afuera.

Racing seguía siendo el dominador absoluto a través del buen juego que nacía en la línea de fondo y que continuaba en los pies de Moreno, Miranda y Alcaraz , lo que llevó a Colón a esperar en su campo y a los veinte minutos Piovi, que le dio una mejor salida al equipo, pone un perfecto pase filtrado entre Nardelli y Garcés,  para el pique de un Carbonero que después de superarlos,  domina la pelota al entrar al área  y de zurda derrota a Chicco.

Gran pase de Piovi y gran definición de Carbonero, el  mejor jugador de Racing y hoy por hoy el mejor compañero de Copetti, quien dos minutos después concreta el segundo gol cuando en el segundo palo, después que en el primero Piovi se anticipa y peina el tiro de esquina ejecutado por Rojas, aparece para tocarla al fondo del arco.

En menos de tres minutos Racing pasaba a justificar el triunfo en un segundo tiempo  donde el equipo además de dominar el juego, supo estar más ordenado que en otros partidos.

Con ese resultado a favor, Gago envía a Hauche y Jonathan Gómez a la cancha por Carbonero y Matías Rojas, buscando con más aire, sostener el dominio a través de la circulación de la pelota hasta el final, donde Alcaraz en una buena jugada casi convierte el tercero y donde Arias solo tuvo que intervenir una vez ante un remate de Taborda.

Racing fue de menor a mayor mostrando un muy nivel en la segunda etapa, obligando a  Colón a replegarse a su campo y a no poder nunca imponer su juego, mérito de los jugadores y de Gago por sobreponerse al mal momento que habrán vivido en el vestuario por lesión de Vecchio y por mostrar el carácter  y la convicción para ganar el partido.

Este fue un gran triunfo, pero la alegría no puso ser total, porque la desgraciada lesión sufrida por Emiliano Vecchio fue un hecho triste que nos golpeó a todos, dado que no solo le quita al equipo una figura clave para lo que resta del torneo, sino que además agrega más dudas sobre su futuro en la Academia, por lo que como hincha, deseo que pueda superar rápidamente esta difícil situación para seguir jugando, esperando que si así fuera, lo siga haciendo vistiendo nuestra camiseta.  

Hasta pronto.

martes, 11 de octubre de 2022

Racing recuperó la memoria.

Era el partido para que el equipo diera señales positivas de que está para pelear por el campeonato y las supo mostrar con una actuación sólida en el importante triunfo frente a Atlético Tucumán.

Y como dice el refrán “la ocasión hace al ladrón” Copetti, que siempre está al acecho, a los cinco minutos y al ir a presionar en un pase atrás para al arquero Lampe, en la falla de este encuentra la oportunidad que no había pensado y el gol que le daba a  Racing la posibilidad de alcanzar en la tabla al rival que tenía por delante.

Racing era una tromba presionando alto,  con jugadores como Moreno y Miranda que volvían a tener el nivel del campeonato anterior, con una línea de fondo firme donde Mena comenzaba a sobresalir y con una delantera que si bien tenía a Rojas muy voluntarioso pero errático, contaba con un Copetti voluntarioso que aportaba lucha y asistencias como la que deja a Vecchio, en posición de gol, pero este define de mala manera y con un Carbonero que con un creciente juego comenzaba a hacer estragos con sus piques, gambetas y frenos.

A los 31 minutos Carbonero consigue su gol, que posteriormente es anulado por el VAR por offside de Sigali, pero minutos antes del final, llega la gran jugada de Mena que comienza tocando con Vecchio y al recibir encara, elude a un rival y busca la pared con Copetti para finalmente clavarla de zurda sobre el segundo palo, logrando de esa manera su primer gol en Racing y el segundo del partido.

En ese primer tiempo Atlético tuvo alguna oportunidad, pero Racing fue muy superior, aunque comenzó a bajar el ritmo en el segundo tiempo lo que le dio al equipo de Tucumán la posibilidad de acercarse un poco más al arco de Arias, pero el arquero académico prácticamente no tuvo que intervenir.

Racing seguía teniendo alguna que otra oportunidad especialmente a través de la movilidad y la gambeta de Carbonero y un tiro libre de Rojas, pero a los 20 minutos vinieron los cambios de Gago como para defender mejor la ventaja obtenida y darle otra variante a la ofensiva, entonces Galván y Alcaraz, reemplazan a Vecchio y a Rojas, quizás los dos jugadores de más bajo rendimiento dentro de una gran actuación del equipo.

Después se vinieron Hauche por Carbonero, Cardona por Copetti y Jonathan Gómez por Piovi, pero todo prosiguió sin grandes problemas.

Fue como que en esta victoria, donde se unieron la oportunidad y el éxito Racing recuperó la memoria del aquel juego que supo tener en el primer torneo del año, porque además de jugar el encuentro como una final tuvo aspectos similares en la intensidad, actitud y presencia ganadora, que me hicieron pensar que estaba viendo aquel equipo que nos llevó a ganar diez partidos seguidos.

Con este triunfo Racing logró asegurar su presencia en la Copa Libertadores en el 2023, pero ahora no hay que desenchufarse y el “Vamos a ser campeones!” de Copetti, emula a lo que dijo Mostaza Merlo en el 2001 aunque distintas situaciones, seguramente también fue una expresión dicha con total convicción y ese sentimiento debe ser un mensaje para sus compañeros del plantel, que así de seguros deberán de sentirse para ir a ganar los partidos que faltan.

Después el destino dirá que pasa con los otros resultados.

Hasta pronto.

jueves, 6 de octubre de 2022

Un punto agridulce, pero esperanzador.

Racing fue a todo o nada a buscar el triunfo que lo sostuviera en los puestos más altos de la tabla, pero lo inestable de su defensa lo llevó a perder otra gran oportunidad de sumar tres puntos.

Sabemos que el esquema propuesto por Gago lleva al equipo a sufrir esas situaciones de peligro en defensa, pero lo de ayer fue realmente alarmante, porque una línea de fondo que fue superada con una facilidad asombrosa y un Arias con dudas, parecieron alinearse para volver a llevar a Racing a jugar otro partido donde todo lo que se construye con buen juego y ofensivamente, se va derrumbando al mismo tiempo defensivamente.

El partido comenzó con un Defensa y Justicia que sabe atacar bien, presionaba la salida de Racing y eso no le permitía ser un dominador natural como casi siempre lo logra, pero de a poco fue encontrando en Vecchio, un jugador de galera y bastón, en un picante Carbonero y en un Rojas metido y hasta ganando pelotas divididas, la forma de llegar al área del local y a los 19 minutos logra ponerse en ventaja con un gol que llega después de una jugada entre los tres.

Un gran gol que nos hizo pensar en una buena tarde noche, pero que lamentablemente solo duro dos minutos, ya que de una distracción, llega un centro de Kevin Gutiérrez y en una falla conjunta de defensores con nuestro arquero, nos volvió a mostrar otra realidad.

Cinco minutos más tarde un centro rasante desde la izquierda al medio del área donde  entre Insúa que no despeja y Piovi que solo atina a mirar, se mete Alanis para concretar el segundo gol, que me remitió mentalmente al partido ante Central.

Otra vez abajo después de ir ganando y a remarla nuevamente, pero aunque la defensa se tomaba vacaciones, ofensivamente Racing contaba con Vecchio, por su jerarquía el jugador distinto del equipo y con un lanzamiento cruzado que desvía apenas el central, le da a Piovi la posibilidad de reivindicarse y empatarlo,  pero su fuerte remate es desviado por el arquero Unsain.

El partido era muy peleado y Racing seguía buscando el gol del empate que también pudo lograrlo el ayer intermitente Copetti, pero le entró muy mal a la pelota y la misma fue débil a las manos del arquero del halcón, sin embargo sobre la hora Miranda que tuvo momentos de buen nivel, asiste de gran manera a Vecchio que sorprende por detrás de los centrales y este con clase la pone pegada al primer palo.

En el segundo tiempo el partido se fue haciendo casi de golpe por golpe, lo tuvo Miranda sobre la izquierda cuando recibe un pase de Vecchio pero también pudo ser de Defensa y Justicia a través de Fernández, pero salvó Galván, Mura intentó desde afuera del área y salvó Unsain, quien posteriormente le tapa un remate a Carbonero.

Racing retrocedía mal y la lentitud les daba posibilidades a ligeros jugadores de Defensa y Justicia y faltando quince minutos Julián López en la puerta del área pasa como “pancho por su casa” entre varios jugadores académicos sin que nadie atine a nada, para terminar habilitando a Togni quien convierte el tercer gol.

Y entonces la heroica se me viene a la memoria y este Racing que juega entre sus creencias y sus fantasmas, con Romero en la cancha por Miranda va a buscar la igualdad siempre teniendo a Vecchio como eje del juego y en un tiro de esquina que él ejecuta desde la derecha, Oroz que había entrado por Rojas, intenta llevársela dentro del área pero la pelota pega en la mano de Julián López y eso le permite a Defensa salir de contragolpe con cuatro jugadores, teniendo en su camino solo a Mura (inentendible que faltando bastante defienda con un solo jugador) que no atina a otra cosa que retroceder hasta la puerta del área, donde Fernández habilita a Alanís para que convierta el supuesto cuarto gol, pero el VAR interviene por la mano anterior y como consecuencia de la misma anula el gol y le da un penal a la Academia, con la gran chance de igualar el partido, pero que increíblemente su mejor jugador desvía por sobre el travesaño.

Parecía imposible pero como decía en mi comentario anterior, uno nunca puede predecir que va a pasar en un encuentro y sobre el final del tiempo agregado Racing un tiro libre y el centro de Vecchio encuentra la cabeza de un Moreno para que nuevamente se convierta en el salvador, esta vez con un gol que le da al equipo un punto agridulce, pero esperanzador

A esta altura Gago difícilmente cambie su forma de jugar, por lo que seguramente los próximos partidos nos mostrarán la misma película que vimos hasta ahora, por lo tanto el lunes, con los nervios nerviosos, debemos prepararnos para vivir la que puede ser la última oportunidad para ganar y continuar expectantes.

Hasta pronto.