sábado, 30 de enero de 2016

Para cada asistencia perfecta, una definición impecable.


Cuando se dan estos resultados se disfruta el doble, pero los riesgos siempre existen y golpean en lo anímico, porque hoy no dejamos de admirar el buen comportamiento de los pibes que debutaban en Racing, pero si el resultado hubiera sido al revés quizás estos chicos y los grandes estarían en el ojo de la tormenta.

Sin embargo mi satisfacción real es porque además de ganarle a los vecinos, valoro el carácter y la personalidad de los que por primera vez jugaban un clásico en serio lo que me permite, como seguramente a muchos otros hinchas de Racing, tener esperanzas de que hay algunos jugadores jóvenes que con el tiempo estarán disputando un puesto en la primera.

Haciendo un repaso del encuentro digo que así como me deja algunas dudas la respuesta de la defensa en las pelotas paradas o cruzadas sobre el área, reconozco que me dejó sumamente conforme ver a un Romero que si bien tuvo un primer tiempo correcto, en el segundo fue el dueño y señor de la pelota, asistiendo con gran calidad a los hombres de punta, pero fundamentalmente pidiéndola con valentía y seguridad a pesar de los golpes que recibía, algo que le estaba faltando para convertirse en el conductor del equipo, ese jugador que se pone el equipo al hombro y parece que, ahora sí, lo va consiguiendo.

Noir no tuvo un buen partido, pero lo compensó con una definición de excelencia, mientras Lautaro Martinez en el poco tiempo que estuvo en cancha convirtió un gran gol y mostró características interesantes que lo pueden catapultar rápidamente a estar en el grupo de delanteros del plantel de primera.

Bien Roger y aunque un poco individual, se lo nota más afianzado y más maduro para lidiar con los centrales rivales, que lo demostró al aprovechar un gran pase del chico Valenzuela y definir el encuentro con un gol de gran clase.

Atrás Saja estuvo correcto, quizás alguna duda en el gol de Lucero, el chico Schmitd tuvo que sufrir a Benitez, el mejor jugador del rojo, pero así y todo por recién llegado, por jugar fuera de su puesto y por ser su debut se las arregló y mejoró en el segundo tiempo, Cabral tuvo un buen partido lo que es un soplo de aire fresco para él y para el cuerpo técnico, mientras Campi y Vovoril alternaron buenas y malas.

En el medio Bareiro fue levantando su nivel a medida que transcurría el encuentro y comenzó a mostrar sus cualidades como volante central, mientras que a Camacho, que tuvo un mejor primer tiempo que segundo, se lo ve más recuperado que en el final del 2015 y Pereyra que tuvo una tarea irregular, es como todavía no encuentra su posición en el equipo.

Racing ganó merecidamente porque tuvo para cada asistencia perfecta, una definición impecable y eso se debe al mérito absoluto de los jugadores que intervinieron en dichas jugadas, algo que seguramente de poner muy feliz a Sava.

Hasta pronto.


jueves, 21 de enero de 2016

Camino a México, Racing puso primera.


Era un partido donde a priori Racing debía ganarlo por la diferencia de categoría entre los dos equipos, aunque existía un riesgo que podía afectar anímicamente al perdedor, mucho más si el que salía derrotado es el que jugaba con jugadores de mayor jerarquía.

Pero Racing debía hacer jugar al equipo, que presumo será el que enfrente al Puebla el 3 de febrero, asumiendo las contingencias que un resultado adverso le podía afectar, sabiendo que, a nosotros los hinchas, nos cuesta digerir eso de que estos partidos, son de preparación y que no importa tanto si se gana, se empata o se pierde.

Respecto del partido que tuvo más momentos buenos vi un Racing con bastante buen juego hasta los 20 minutos del primer tiempo que tuvo a maltraer a la defensa boquense y donde convirtió dos goles (Milito y Acuña) mientras Bou estrelló una pelota en el travesaño, después bajó su presión y allí se pudo observar cierta desarticulación en defensa por los espacios que había entre la última línea y el lento regreso de los volantes, lo que le permitieron a Boca acercarse al área racinguista, aunque buscando solo con algún tiro desde fuera del área a los que Ibáñez respondió de buena forma.

En el segundo tiempo y cuando nadie lo esperaba un mal fallo de Delfino le dio a Boca un penal y la posibilidad de descontar, que fue después de la atajada de Ibáñez, lo que desorientó un poco a Racing y a los pocos minutos una distracción de la defensa le permitió a Chavez lograr el empate.

Allí Racing pareció despertar y rápidamente logró la tercera conquista con otro penal que solo Delfino vio ( aunque debió de otorgar el gol con que terminó esa misma jugada) y que Bou, picándola,  convirtió en gol.

Bou comenzó a hacer estragos sobre la derecha y aunque en la primera parte los hizo de buena manera desbordando por izquierda, en la segunda brilló de forma determinante y después de una jugada monumental sobre la derecha con dos caños incluidos, le convierten un justificado penal que concretó en gol.

Esto marca que cuando Bou está tranquilo mentalmente, se enchufa totalmente y es un jugador irreemplazable para la ofensiva de Racing, por lo que el rápido arreglo de su problema es una buena señal para los hinchas.

En general el equipo respondió correctamente y además de Bou para mí sobresalió Ibáñez a quien vi más seguro, más confiado, incluso para rechazar con los puños, también lo hizo muy bien Sánchez, lo mismo que Vizmara, que parece que nunca llega pero siempre lo hace, quien además cuenta con una serenidad y buen pase, Acuña que sigue creciendo y que Sava lo hizo jugar sin posición fija, rompiendo líneas, lo que desorientó a la defensa boquense como en la jugada de su gol y la que pegó en el travesaño y por último me alegró ver a un Milito más entero y más rápido como en el gol.

Tengo la sensación de que Sava pretende volantes con juego que pasen rápido al ataque pero que también regresen a colaborar en la recuperación y me parece que para lograr eso, uno de los tres volantes (Cerro, Vizmara o Aued ) deberá salir del equipo para darle paso a otro que tenga más juego y más velocidad para acompañar a Acuña ( llámese Romero, Camacho o si viene, el Pulpo Gonzalez)

También entiendo que si Sava busca presionar con los volantes y los delanteros, la línea de cuatro no se puede quedar pegada al área grande, situación que le daría espacios a los rivales a la espalda de los volantes, como pasó ayer.

Será un proceso largo, pero el “Colorado” no tiene mucho tiempo para aceitar ese sistema, ya que en menos de 15 días hay que jugar ante el Puebla, por eso camino a México, Racing puso primera y  quizás para tener un buen andar y llegar sin muchas complicaciones, no haya que tocar tanto el motor que hasta ahora vino funcionando bien, por lo menos hasta asegurarse pasar a la zona de grupos en la Libertadores.


Hasta pronto.


viernes, 15 de enero de 2016

Problemas de fondo.


Va a ser difícil ir asimilando las ideas que Sava piensa implementarle al equipo sin resultados positivos, porque a pesar de que ayer Racing presentó un equipo que estuvo integrado por un  mix de jugadores ( algunos que solo participaban de los entrenamientos en la era Cocca, otros nuevos y dos o tres titulares), a los hinchas nos cuesta aceptar que estos partidos forman parte de la pretemporada y entonces ante un resultado adverso, vamos como descubriendo que detrás de aquel equipo sólido y firme que nos dio un campeonato y un  buen 2015, existen carencias a la hora de ciertos reemplazos.

Como hincha mi preocupación en realidad es que el camino a México para enfrentar al Puebla ya comenzó y en ese corto espacio de tiempo que falta para el enfrentamiento, el equipo mexicano le lleva a Racing una importante ventaja y es que al día del encuentro tendrá jugados tres o cuatro partidos oficiales de su torneo, mientras la Academia se encuentra recién comenzando su puesta a punto tanto en lo físico como en lo táctico,  con la gran disyuntiva de si arriesgar o no a aquellos jugadores que deberán jugar ese encuentro el 3 de febrero.

Entonces me pregunto, aún con la posibilidad de sufrir alguna baja, si el equipo supuestamente titular debe jugar solo el encuentro con Boca Juniors o también hacerlo contra Independiente  más algún otro amistoso que se pueda lograr para llegar no solo con ritmo a enfrentar a el Puebla mexicano, sino con la idea más afinada de lo que quiere implementar Facundo Sava.

Digo todo esto porque para Racing es el paso más importante del año, obviamente Sava lo sabe y lo ha expresado, porque de quedar afuera de la Libertadores el golpe anímico sería muy fuerte agregándole que la rotación de jugadores no sería la misma por lo que generaría otro inconveniente para el cuerpo técnico.

Sobre el partido en sí, diría que fueron muchas las dificultades que Racing tuvo en defensa, tanto en la marca como para salir jugando, donde para realizar ese juego de nunca rifarla se necesita además de dominio de la pelota mucha confianza, algo que no se vio y que generó algunos inconvenientes graves.

Esto sumado a la inclusión de Bareiro como marcador de punta, quien no tuvo ni marca ni proyección y le abrió las puertas a Estudiantes para que por allí pueda llegar con cierta facilidad, aunque también lo hizo por el lado de Voboril.

En el medio Vizmara, que es más “tiempista” que rápido, tuvo una actuación aceptable ya que mostró personalidad y el saber meterse entre los centrales como así también ir a cortar a los costados, mientras Cerro que buscó presionar más arriba y llegar a posición de gol, logró hacerlo en varias oportunidades y en una de ellas después de recibir un centro de un desborde de Romero, con su remate comenzó la jugada del empate en esa primera parte.

Camacho estuvo bastante activo y acertado en el primer tiempo, mientras que Romero, que tuvo una buena actuación lo mismo que Roger Martinez y en menor medida Pereyra,  lograron llevar bastante peligro al arco de Andujar, pero atrás Racing mostraba muchas falencias y Estudiantes tuvo también sus posibilidades.

En la segunda parte y con un árbitro que no estuvo muy acertado la Academia se fue desinflando de a poco, mostrando distracciones con fallas graves en la última línea y hasta una falta de respuesta anímica, entendiendo si se quiere como resultado de no jugar juntos casi nunca.

Problemas de fondo para Sava y para los dirigentes, a los que debemos sumarle el de Bou y su contrato, la incertidumbre de Lollo y si se van o se quedan, algo que habría que definir muy pronto, porque en caso de alguna venta deberían buscar un reemplazo de jerarquía, entendiendo que de por las dudas, sí o sí se debe contratar a un buen central.

Respecto de Bou una reflexión final: Sus peores partidos en el 2015 y debido a la gran duda de si era vendido o no, fueron desde la reanudación del torneo en Julio hasta Septiembre, donde comenzó a encontrase una salida a su problema.
Allí se pudo observar su levantada y su mejor estado de ánimo, por lo que siendo tan importante para el plantel sería muy negativo que no se pudiera llegar a un entendimiento por su problema actual y se quedara a disgusto e invadido por la tristeza, ya que ha demostrado que es un jugador que baja mucho su nivel si se ve envuelto en una situación similar, por eso hay que solucionar a la brevedad este inconveniente.

Hasta pronto.


lunes, 21 de diciembre de 2015

SU AMOR POR RACING FUE MÁS FUERTE.


Reconozco que el arribo del “Colorado” Sava me produce cierta emoción por su profundo sentimiento como hincha de la Academia y por su fervoroso deseo de dirigir a Racing, que demostró al resignar recursos personales importantes con tal de hacerlo realidad.

Obviamente que no basta con ser hincha de Racing, porque ya que hemos visto, con dolor, como algunos técnicos, fanáticos también, no lograron obtener buenos resultados (ejemplo Costas y Quiroz) aunque también debemos aceptar que les tocó hacerlo en épocas más difíciles y con menos estructura de plantel al que hoy presenta la institución.

Pero confío en Sava, quien transmite seriedad y transparencia, abanderado de un fútbol ofensivo que ojalá pueda implementar con éxito rápidamente en un plantel ganador y preparado para asumir grandes desafíos, liderado por un jugador símbolo e idolatrado como Diego Milito. 

Sava hizo todos los esfuerzos como para no dejar pasar esta gran oportunidad y lo pudo lograr porque su amor por Racing fue más fuerte, por lo que todos debemos apoyarlo, entregándole el respaldo necesario para que el “Colo” pueda llevar a Racing a lograr los objetivos que tiene por delante en el próximo semestre.

Hasta pronto.




lunes, 7 de diciembre de 2015

Objetivo logrado: Racing adentro. Independiente afuera.


Viví este partido con los nervios “más nerviosos que nunca” porque por lo menos a mi gusto Racing jugó el peor partido desde que Cocca es técnico, y la derrota sufrida no nos permitió disfrutar de una fiesta completa.

Así y todo creo que hay que separar la liguilla del campeonato, porque si bien es cierto que se perdió, no se debe olvidar que para la clasificación a la Copa Libertadores se determinaba jugar dos encuentros con un solo resultado final, por eso se dice vulgarmente que es un partido de 180 minutos.

Y el resultado global dice que Racing ganó 3 a 2, por lo que nada hace dudar de quien se ganó el lugar para jugar la Libertadores.

Respecto al partido digo que era lógico que Independiente, que nada tenía que perder iba a jugar a matar o morir, algo que Racing creo, no vio con malos ojos, quizás entendiendo que esperando ( como lo hizo muchas veces ) podía hacerle daño de contra a un equipo que a medida que pasaran los minutos seguramente se descontrolaría.

Pero quizás, pienso yo, con cierto relajamiento mental que pudo haber dejado el importante triunfo logrado de visitante una semana antes después de 14 años y quizás confiando en su gran campaña de local, desde el primer minuto Racing apareció distraído, sorprendido, sin la reacción esperada, ante un rival que cada vez se animaba más enviando a sus laterales al ataque al que se sumaban sus volantes y tuvo sus oportunidades, lo que llevó a Saja a ser figura en ese primer tiempo.

Racing trató a través de Acuña y Camacho llevar algún ataque pero fueron pocas las posibilidades, salvo un tiro de esquina de Acuña que Rodríguez salvó esforzado y una solitaria corrida de Bou sobre la derecha donde supera a su marca y su remate es tapado por el arquero rojo

Independiente estaba más cerca y la sensación es que el gol de los visitantes se veía venir porque Racing no reaccionaba, solo esperaba y cuando la tenía la revoleaba sin destino alguno, algo que no favorecía a un Milito lento que tuvo poco contacto con la pelota, por lo que poca esperanza había de convertir algún gol más.

Pensé que en la segunda parte habría algún cambio como para ir a pelear la posesión de la pelota pero Camacho siguió en cancha y aunque el rojo ya no tenía el ímpetu del primer tiempo Racing seguía sin generar alguna jugada positiva y los reemplazos de Noir por Camacho y de Nuñez por Milito influyeron poco porque a Racing le costaba salir de atrás mientras el ingreso de Cebolla Rodriguez comenzó a darle frutos al abrir el marcador a través de un tiro libre donde Saja no reacciona a tiempo sobre todo porque la pelota entra en el palo que cubría.

A partir de allí el único que pesó y comenzó a llevar a Racing un poco más adelante fue Acuña que generó un disparo el que es desviado por el arquero Rodriguez al córner y a través del mismo llega el gran cabezazo de Lollo para empatar el encuentro.

Y mientras crecían los nervios de algunos jugadores rivales, Acuña, quien a mi gusto fue el mejor jugador de Racing, era buscado por Méndez quien finaliza expulsado de la misma forma que el jugador de Racing sufrió, con el mismo árbitro, en el clásico jugado en la cancha de los vecinos.

Después llegó la expulsión de Ortiz sobre Aued y obviamente que estando 1 a 1 y teniendo dos hombres de más Racing, debía controlar tranquilamente el partido, pero siguió haciendo todo mal, lo que le dio vida a los rojos y le permitió a Lucero concretar el segundo y a Cuesta estar al borde del tercero.

Sensaciones encontradas entre la alegría de haber dejado afuera a nuestro principal rival y la tristeza de haber  perdido un clásico, que tomó más relevancia por contar el rojo con 9 jugadores, lo que motivó que no se festejara como corresponde el propósito de estos dos encuentros, que era conseguir este importante objetivo.

Por eso finalmente yo valoro el objetivo logrado: Racing adentro. Independiente afuera.


Hasta pronto.


lunes, 30 de noviembre de 2015

Dos gritos para imponer silencio, para decir aquí mando yo.


Durante la semana en la mesa de las discusiones se había puesto en duda el planteo de Cocca para este primer encuentro, el cual se objetaba por su formación que mostraba un solo punta y por lógica consecuencia se lo tildaba de defensivo.

Esto sumado a las malas performances que Racing había dejado en las dos últimas presentaciones como visitante, especialmente la que se jugó este año donde realmente fue inexpresivo desde todo punto de vista, donde el juego pero principalmente la actitud estuvieron desaparecidos durante todo el encuentro.

Pero esta vez y ante un estadio totalmente colmado, Racing dijo presente desde el primer minuto y aunque el arquero Rodríguez no era exigido, se había plantado firmemente presionando en todos los sectores de la cancha, señal inequívoca de quería mandar en el partido.

Desde el primero al último jugador entendió que había que disputar cada pelota como si fuera la última y a medida que transcurría el encuentro paulatinamente todos fueron creciendo, desde una defensa que prácticamente no tuvo errores –salvo esa jugada de Vera sobre Lollo- y donde se iba agigantando la figura de Sánchez, acompañado por la firmeza de Grimi y un buen trabajo de Pillud.

Con un medio campo sacrificado que buscó cerrar el circuito del rojo, Romero fue entrando cada vez más en el partido, sobre todo en una tarea poco habitual que es la de la recuperación y buscando tener más contacto con la pelota, donde Acuña imponía su presencia, su habilidad y su guapeza, mostrando que está en un momento estupendo.

Y adelante el solitario y ya legendario Bou luchaba solo tratando de que los zagueros no tengan tranquilidad en ningún momento tratando de encontrar el instante preciso donde imponer su potencia para llevar peligro al arco rival.

Independiente estaba desorientado por el planteo que le había impuesto Racing y solo esbozaba alguna que otra jugada intrascendente, hasta que sucedió lo que todos esperábamos cuando Bou, que recibe una pelota que peina Acuña, triunfa en su disputa con Pellerano, encara a Cuesta y lo deja en el camino con caño incluído, para luego definir cruzado a la derecha de Rodriguez.

Gol GOLAZO!  Para romper una racha negativa, para que Bou convierta también su primer gol oficial a los vecinos y para que el silencio invadiera a todo un estadio.

Y como si eso fuera poco, 4 minutos después Romero, que había sufrido una lesión en el tobillo y le había pedido a Cocca que lo deje unos minutos más, recibe en la medialuna del área una pelota, que gana Acuña con valentía después de un tiro libre a favor y rechazos imperfectos y de primera dispara de zurda ubicándola en el palo izquierdo de Rodriguez.

GOLAZO de Romerito que le daba a Racing la tranquilidad necesaria para poder asegurar este triunfo.

Dos gritos para imponer silencio, para decir aquí mando yo.

Dos gritos de gol que sonaron como dos cachetazos para los miles de hinchas locales que ahora sí enmudecían totalmente, mirando angustiados y notablemente amargados los interminables abrazos y las bocas bien abiertas de los jugadores y cuerpo técnico de Racing gritando su alegría y la de millones de racinguistas que hoy estaban instalados en los corazones de cada uno de ellos  

Después llegó el reemplazo de Romero ( visiblemente lesionado) por Noir, y aunque Independiente buscó reaccionar la Academia no se lo permitió y así finalizó esa primera etapa.

En la segunda parte era hasta casi lógico que Racing, con esa diferencia a su favor se refugiara un poco para jugar con la desesperación de Independiente y de ese modo encontrar espacios que le permitieran generar alguna que otra jugada de gol.

El nerviosismo de nuestros vecinos era tal que lo llevaban a cometer infracciones como la de Diego Rodriguez a Bou que le costó la roja y le dio la posibilidad a Racing de contar con un hombre de más.

Pero el juego no cambió y parecía que ese hombre de más no se notaba tanto, algo que inquietaba a Cocca que pedía que se haga circular la pelota, pero a veces es peor jugar contra diez porque  hace que el rival redoble esfuerzos, sobre todo ante la exigencia de un público enardecido

Los nervios, la tensión y el desgaste hacían mella en algunos jugadores y Voboril  reemplazó a Cerro, para trabajar a la izquierda de Aued, mientras Camacho lo hizo después por Acuña.

Finalmente y aunque hubo un par de jugadas que podían comprometer el resultado, Racing logró lo que todos deseamos y soñamos, lo que cualquier hincha de Racing quiere en esa cancha: ganar ante todo “poniendo lo que hay que poner” y si después se puede jugar bien mejor.

Por eso a veces, en su mayoría, los hinchas no somos sinceros con nosotros mismos, al pedir que se juegue bien antes que otra cosa, algo que a mí también me gustaría, como aquella vez que cortaron la luz, pero hoy sin hacerlo con brillo pude observar a un equipo firme, compacto, respondiendo a un planteo con actitud, entrega y concentración, que es como se deben jugar los clásicos.

Como figuras pienso que Sánchez estuvo brillante, quizás jugando su mejor partido desde que llegó a Racing y Bou ratificando que hoy por hoy es insustituible por lo que obliga, por lo que genera en sus marcadores y por seguir consolidándose como un gran goleador. También Acuña está en un nivel excelente y es quizás el único volante que además de colaborar de buena forma en la recuperación, en ataque encara a sus rivales y los supera.

Confieso que contra Independiente y sobre todo en cancha de ellos, no me importa tanto el análisis profundo del juego, si, que el equipo tenga presencia, que no se deje llevar por delante, es decir que tenga postura, como hoy la tuvo.

Que quieren que les diga, estoy feliz de la vida, como se que lo están todos ustedes.

Hasta pronto.


sábado, 21 de noviembre de 2015

Un “Huevo” con dos yemas.


Debido a mi edad me hizo recordar a enfrentamientos de las viejas épocas, a aquellos encuentros por la Libertadores de los años ’60.
Porque se jugó como una final dado que era un solo partido el que definía quien pasaba a la final real para entrar a la Libertadores  y quien debía proseguir por otro camino buscando un lugar en la Sudamericana.
Y en un partido tan determinante sobresalieron las infracciones, las que confundieron a Pitana, quien además de no otorgar en el segundo tiempo un penal claro a favor de Racing, quedó totalmente expuesto cuando expulsa a Milito sin justificación alguna por una infracción inexistente, restándole no solo el jugador que tenía de más, sino a un jugador de sumo peso anímico e importancia para el equipo.
Racing tuvo un buen primer tiempo, con supremacía sobre su rival, aunque no era tan claro en el final de las jugadas y se pudo ir apreciando como crecía la figura de Acuña, quien cada vez que se lo proponía superaba a su marcador abriendo la defensa pincha y conviertiendo un gran gol a los 20 minutos arrancando de izquierda a derecha paralelo al arco para finalizar con un derechazo impresionante, clavándola en el ángulo de  Hilario Navarro.
Estudiantes prácticamente no inquietaba a Racing porque la Academia no se lo permitía desde la seguridad de su defensa y la presión de sus volantes en el propio campo rival, pero no se generaban muchas oportunidades claras como para ampliar el marcador aunque a los 30 minutos la tuvo cuando Bou desborda sobre la derecha y su pase al centro del área es conectado por Milito quien la levanta sobre el travesaño.
La segunda parte tuvo un comienzo donde se vió a un Racing un poco más retrasado, como dándole una cierta iniciativa a los platenses al mismo tiempo que la figura de Acuña se iba agigantando, tanto que hizo expulsar a su habitual marcador.
Milito no puede darle bien a un centro de Acuña y la pelota queda en manos de Navarro, pero minutos más tarde “huevo” deja en el camino a dos rivales y envia un centro fantástico, para que Lollo con un cabezazo espectacular ponga el 2 a 0.
Fue como si el encuentro se hubiese cerrado porque Racing con el hombre demás,  hacía circular la pelota y Estudiantes estaba como entregado, pero lamentablemente Pitana le dio una vida más cuando echa a nuestro capitán.
Allí el que acusó un poco el golpe fue Racing quien ya había reemplazado a Camacho por Díaz, cuando pienso que podía haber entrado Romero para estar más cerca de los delanteros.
La defensa seguía teniendo una buena actuación pero se notaba el cansancio en muchos jugadores y ya Estudiantes comenzaba a hacerse dueño de la pelota. Ej: Bou venía de una gastroenteritis y eso quita fuerza por eso en los mano a mano le faltó un poco para superar la férrea marca de De Sabato.
Lollo queda golpeado y algo mareado lo que suma otro cambio ( entra Cabral ) y después Romero finalmente lo hace supliendo a Cerro.
El partido estaba más abierto. Ambos equipos llegaban con posibilidades pero retomar posiciones costaba mucho y en un avance pincha un centro llega a la cabeza de Auzqui y exige a Saja que desvía en forma notable a un costado, pero ninguno puede tapar la devolución de la pelota al arco, la que pega en el palo y va a los pies de Mendoza quien convierte y le pone suspenso y nervios a un partido que estaba controlado.
De allí hasta el final lo tuvo más claro Racing a través de Romero después de una gran jugada individual y luego de Bou a quien Romero deja solo frente a Navarro, pero “acalambrado” finaliza de mala manera, mientras que Estudiantes también contó con una posibilidad en un centro que Sánchez rechaza mal.
En un encuentro donde hubo que poner  mucho huevo, Racing tuvo en Acuña un “Huevo” con dos yemas, porque fue brillante en su tarea tanto en defensa como en ataque y determinante para lograr el triunfo, convirtiendo un gran gol y enviando su centro después de superar dos adversarios para la cabeza de Lollo.
Desahogo total en este primer paso lleno de nerviosismo y angustia, donde Racing fue justo ganador, lo que le permite definir ante su clásico rival el pase a la Libertadores.
Es la gran oportunidad de Cocca y del plantel de mostrar una imagen diferente a aquella de la frustrada tarde en la cancha de los vecinos y poder lograr allí un resultado que después le permita definir más tranquilo en el Cilindro.

Hasta pronto.