sábado, 19 de febrero de 2011

Mal de ausencias.

No es para alarmarse pero sin duda cambió mucho el equipo y su forma de jugar.

No solo tácticamente. También mentalmente.

A Racing lo bajoneó mucho la grave lesión de Giovanni Moreno, tanto en el juego como en la mente de sus jugadores.

Pero no había otra alternativa. Racing salió a tratar de hacer el gol tempranero llevándose por delante a Boca. El equipo mostró mucha entrega y mucha prisa hasta la mitad del primer tiempo, donde el arquero García se convirtió en figura.

En esa primera etapa Boca solo había llegado un par de veces , en realidad como muy peligrosa la que saca Aveldaño sobre la línea cuando De Olivera había fracasado ante el intento de Mouche.

El segundo tiempo fue otro y desnudó aún más la falta de fútbol a pesar del esfuerzo de todos. El medio campo bajó el rendimiento. Se aflojó la marca de Poclaba y Zuculini, se desacomodó la última línea y comenzaron las distracciones.

En una de ellas llega el gol de Boca donde no reparan la vuelta de Mouche que estaba adelantado y vuelve a entrar en juego.

A Racing el gol lo golpeó anímicamente, pero más sintió no tener a Gío y a Toranzo en la cancha. Sabía que era muy difícil crear una situación de gol y eso lo fue confundiendo aún más.

Boca también carecía de ideas, pero había hecho el gol.

Los cambios no influyeron . Teófilo Gutierrez tuvo una sola y no definió bien, pero nada se le puede pedir a un jugador que necesita tiempo y sobre todo las asistencias Gío y/o Toranzo, hoy ausentes. Quiero creer que a Poclaba lo cambia por la amarilla, porque convengamos que con Bruno Zuculini no ibamos a generar más fútbol.

El camino no va a ser fácil ante cualquier rival ya que Racing vuelve a ser aquel que jugaba antes de contratar a Toranzo y Gio Moreno, donde su armas principales vuelven a ser la lucha y la entrega ( algo que reconocemos ) pero con una gran carencia de ideas para resolver fundamentalmente las jugadas de ataque.

Racing tuvo mal de ausencias y la falta de pausa le dió lugar a la prisa.

Creo que será una constante hasta tanto no vuelva Toranzo ( y porque no Fariña ), para poder devolverle al equipo esa cuota de fútbol que hoy no mostró, aunque sin el brillo al que nos estábamos acostumbrando al ver jugar a Gío Moreno.

Hasta pronto.