martes, 14 de abril de 2015

“Jet Lag”

Algo está pasando con los primeros tiempos de Racing, donde el equipo parece lento, como “pinchado” o relajado.
No es que no busca, pero comienza a hacerlo de una forma que muestra una suerte de falta de ritmo, de intensidad y entonces se distrae, deja espacios, los que hoy aprovechó muy bien Tachira, quien con muchos volantes y con toques precisos fundamentalmente a través de Meza, quien convirtió un buen gol, aprovechando la floja actuación la dupla central académica, que en esa primera parte no daba pie con bola.
A todo esto  se sumaban las malas actuaciones de Camacho y Romero, quienes no influían en el partido mientras que Milito ( se ve que la rodilla lo tiene mal ) y Bou prácticamente no tuvieran posibilidades, salvo el disparo de este último que pega en el palo al final del primer tiempo.
Para colmo de males, al comienzo de la segunda parte, nuevamente Meza vuelve a marcar dejando al desnudo las falencias del triángulo que conformaban Sánchez, Alvarado y Videla.
Un golpe casi letal para todos los hinchas, que por suerte pareció haber despertado a Cocca, quien introduce los cambios lógicos y cantados. Primero Brian Fernández por Romero y diez minutos después Acuña por Camacho.
Todo eso sumado a que el DT de Tachira cambia a Meza, su mejor jugador.
Y fue Fernández el que le pone “pimienta” al insulso juego que hasta allí venía mostrando Racing, quien es cierto que desde ese momento arrincona al equipo venezolano quien prácticamente ya no cruzó más la mitad de cancha.
Cambió todo. Mejoró increíblemente Alvarado tanto en defensa como interviniendo en las jugadas de gol.
Pillud y Grimi ya eran wines y “Pancho” Cerro fue esta vez el motor de esa mitad de cancha, y fue así como Alvarado mete una pelota cruzada a Bou sobre la izquierda quien domina y la mete paralela al arco para que Milito la empuje.
Descuento y envión anímico que le da fuerzas a un Racing que ya dominaba el juego por completo y unos minutos más tarde Fernández rompe el travesaño con un pelotazo tremendo.
Estaba al caer. Tachira ya no era el del primer tiempo. Racing tampoco.
Este era otro equipo. Con otras ganas.
Y a los 70 minutos, de un corner desde la derecha que ejecuta Acuña, llega el segundo cuando Alvarado ( otra vez ) cabecea, recibe Bou sobre la izquierda y define contra ese primer palo.
Y revitalizado por esta levantada, Racing quería más y nuevamente en los pies de Alvarado comienza la jugada que finaliza en Fernández con una pisada y un remate de izquierda que se le escurre de entre las manos al arquero y se mete en el arco.
En 30 minutos Racing hizo lo que debió realizar en el primer tiempo, pero esto es un llamado de atención para todo el cuerpo técnico y para los jugadores, que los partidos de Copa se juegan con todo.
Esto no quiere decir que se abandone el intento de jugar bien, ni la idea que tiene incorporada el equipo, pero está pasando algo con esa cierta “pasmosa” tranquilidad con que comienza algunos partidos pero que los hinchas nos trasmite  una real “intranquilidad”.
Pareciera que el equipo sufre el desequilibrio del “Jet Lag” (descompensación horaria) y su reloj interno no lo despierta a tiempo.
Porque hoy fue Tachira, pero desde ahora si se duerme y le convierten como hoy, va a ser muchísimo más difícil poder revertir ese resultado, porque los equipos serán mucho más de cuidado.
Por último, me queda la sensación de que por ahora Racing se siente incómodo jugando con enganche y pienso que como Romero no demuestra estar todavía en condiciones de ser el conductor del equipo, por lo menos en la Copa Libertadores, no se debería mover del esquema que le dio resultado en el torneo anterior y que creo que es el más le sienta a este plantel.
En el campeonato local, posiblemente se pueda ir dándole la confianza a Romero para que llegue a consolidarse en esa posición y asuma el rol de conductor.

Hasta pronto.