lunes, 26 de mayo de 2014

De un extremo al otro


Pareciera que en Racing es difícil coincidir con los momentos exactos para realizar cambios definitivos y lograr de una vez por todas comenzar la titánica tarea de convertirse en un club grande de verdad, como hoy virtualmente sigue figurando, pero solo gracias a su hinchada.
Cuando hay cambios de técnicos nunca está libre el que aparentemente se desea y cuando lo está se da una situación como la actual, donde una dirigencia en transición seguramente no continuará a partir de diciembre del corriente año.
No hace mucho tiempo Falcioni o Alfaro parecían ser los técnicos más deseados para dirigir a Racing, por lo menos del gusto de Molina, pero nunca coincidían los momentos  para ofrecerles el cargo.
Esta vez, que si hay tiempo, vaya a saber porque razones, el gusto ha variado ya que Blanco y Cía. han decidido pasar de un extremo al otro, quizás por la muy mala imagen que dejó el equipo dirigido por Merlo, decidiéndose en este caso por un DT de perfil joven y ofensivo.
Es muy fácil cambiar de gusto, algo común desde hace muchos años en nuestro querido Racing, como si con eso bastara para triunfar, cuando en realidad, por lo menos desde mi objetividad, muy poco se puede lograr si no acompañan a cualquiera de los sistemas de juego, jugadores con personalidad y capacidad para entender el mismo.
Hoy para la mayoría de los hinchas de fútbol Simeone es uno de los mejores técnicos del mundo, como por supuesto lo es Guardiola, Mourinho, Martino, etc. cada uno en su estilo sabe que hacer, pero no es casualidad que siempre sus equipos los integren buenos y muy buenos jugadores.
Para poner un ejemplo, es muy difícil que cualquiera de ellos o para volver a la realidad, Gareca,  Bianchi o Ramón Díaz se hagan cargo del equipo de Racing actual y lo dirijan sin incorporar jugadores de prestigio, porque ellos saben que sería practicamente imposible realizar una buena campaña con ese plantel y con  la presión de una hinchada como la de Racing. Solamente hay que recordar lo que le pasó a R. Díaz y a Gallego en Independiente.
Por eso estos técnicos son casi imposibles de contratar, porque detrás de ellos que tienen altas remuneraciones, deben llegar algunos jugadores también cotizados y de muy alto contrato.
De allí mi asombro cuando la dirigencia actual fue por Gareca, que por supuesto es de mi agrado, generando una falsa expectativa y que además finalizó con declaraciones contradictorias entre el presidente y sus colaboradores sobre el motivo por el cual no llegó a concretarse, para finalmente pasar del “bolsillo de payaso” al “bolsillo del cocodrilo” y entonces elegir el de menor costo, con el “paragüas” de que es lo que estábamos buscando.
Eso es lo que duele, lo que lastima, lo que enoja. Lo que los hinchas de alguna manera sentimos como una agresión a nuestra modesta inteligencia, porque ¿Qué hubiera pasado si Gareca hubiera dicho que sí? ¿Adonde hubiera arrastrado a Blanco y su gente con la contratación de jugadores de alto nivel?
Pero pase lo que pase, da toda la sensación que la contratación de Cocca o quien fuere, estará atada con un hilo ya que mucho dependerá de lo que se incorpore y de cómo funcione el equipo, caso contrario a fin de año y con nuevas autoridades, será recordado como un técnico más en la larga lista académica.
Ojalá no sea así y que todas sus intenciones se puedan cumplir, entendiendo que lo lógico –por lo menos desde afuera- hubiera sido que se hubiera tratado de buscar por todos los medios un consenso entre los actuales responsables y los que posiblemente lo sean a partir de las elecciones de fin de año, para poder darle al nuevo cuerpo técnico un respaldo firme y no tan frágil como el que seguramente le puede brindar la actual CD.
Hasta pronto.