miércoles, 2 de abril de 2025

El increíble Racing de las Copas.

Con otra gran actuación, como nos tiene acostumbrados a nivel internacional, Racing derrotó a Fortaleza en Brasil en un partido que pudo haber terminado con una goleada histórica.

Este encuentro vuelve a poner sobre la mesa la pregunta que estoy seguro nos hacemos la mayoría de los hinchas y es porque no juega así todos los partidos, con esa fuerza, con esa potencia, presionando bien arriba y metiendo en toda la cancha, porque creo que si así fuera no digo que sería imbatible pero ganaría la mayoría de los partidos, pero es algo que por ahora seguirá siendo una incógnita.

El partido comenzó como para ilusionarnos porque antes de los tres minutos hay una jugada donde entre remates y rechazos “Maravilla” casi abre el marcador, después se emparejó  pero aun así Racing casi consigue de un saque de banda en el que intervienen Maravilla y Vietto, que por último Rojas remate fuerte en el área pero el arquero rival alcanza a desviar el remate.

El local intentaba llegar al arco de Racing con pases por sobre la línea de fondo y tuvo una posibilidad en una jugada que si bien trajo peligro era posición adelantada, pero no dejó de ser un llamado de atención, para el equipo de Costas que  seguía metiendo presión en todos los lugares de la cancha para no dejar pensar a los jugadores brasileños y al recuperar la pelota trataba de salir rápido para alimentar al temible “Maravilla” Martínez y casi siempre buscó hacerlo por los laterales, por la izquierda a través del juego agresivo de Salas y del gran despliegue de Rojas y por la derecha, con el siempre confiado Martirena y el ayer un poco errático Vietto.

Y a los 25’ de un tiro de esquina que ejecuta Rojas lo encuentra a Sosa en la derecha del área quien de cabeza cruza la pelota sobre la izquierda donde el siempre atento Salas la deja picar para acomodar su cuerpo y sacar un remate cruzado hacia abajo, que se mete en el segundo palo, convirtiendo un golazo en un estadio que parecía invencible para los equipos argentinos y comenzaba a anunciarle a Fortaleza y a su gente que este Racing que disputa las Copas, es distinto al que lo hace en el torneo.

El equipo local buscó reaccionar pero cuando lo hacía se encontraba con la figura de Arias el gran arquero académico,  en un primer tiempo donde casi aumenta en el descuento a través del súper confiado Martirena, quien en un rechazo largo corre desde la media cancha para presionar al último hombre y lo lleva a errar su cabezazo, ganando la pelota en el costado derecho del área, pero su remate por sobre el arquero pasa lamiendo el segundo palo. Se lo merecía por su fe y por hacer lo que otros no harían faltando tan poco.  

En el segundo tiempo Racing salió con todo y era un aluvión que no dejaba respirar a Fortaleza y en tres minutos “calentó más el ambiente”, con tres jugadas de gol, la primera a través de  “Maravilla”, después tras un remate de Nardoni y la última en la que intervienen Martirena, Sosa que habilita de gran manera a Martinez sobre la derecha, quien al llegar al fondo envía un centro atrás Vietto en el área, quien por dos veces tuvo el gol a disposición, primero con un remate de derecha que tapa el arquero y después de cabeza que tapa David Luis, pero ese despeje lo toma Almendra que aparece velozmente en acción y convierte el segundo gol de un equipo que pasaría a ser el dueño del partido.

Obviamente Fortaleza comenzó a cambiar jugadores y tuvo un par de llegadas al área de un Racing que tenía en Arias el arquero que tantas satisfacciones nos ha dado, pero iba acusando un poco de cansancio por lo que Solari y Barrios reemplazan a Vietto y Almendra, con la sola idea de seguir buscando más goles, incluso sosteniendo en cancha a Maxi Salas amonestado y al borde de ser expulsado.

El partido estaba abierto porque el local no le encontraba la vuelta y Racing contaba con que Fortaleza en su natural desesperación iba a dejar espacios que le daban la posibilidad de sorprender en ataque, como en la que Nardoni anticipa en el medio campo y encara hacia el arco dejando rivales por el camino para llegar cerca del primer palo y sacar un remate que desvía el arquero Joao Ricardo, a la postre la figura de su equipo al taparle a Sosa, Di Césare y Martínez, sus cabezazos y remates en un partido donde ya Racing era el dueño absoluto, por lo que Ignacio Rodríguez  y Mura reemplazan a Martirena y a Salas.

Los goles se veían venir y en un tiro de esquina Sosa mete un cabezazo al ángulo que esta vez el arquero brasileño no pudo evitar, consiguiendo el tercer tanto para un Racing que seguía teniendo oportunidades para aumentar como la que les tapa el arquero a Solari y posteriormente a Balboa.

Fortaleza se encontró con el increíble Racing de las Copas y se derrumbó ante la fuerza y la intensidad que impone el equipo de Costas, cuando se transforma en  “versión internacional”, el que volvió a sumar un nuevo triunfo en tierra brasileña.

Ahora hay que hacer un esfuerzo y ganar el domingo en Avellaneda.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

 

viernes, 28 de marzo de 2025

Racing está enredado en su propio sueño.

Racing volvió a perder y llegó a su sexta derrota en los últimos ocho partidos, algo que raya el papelón porque lo aleja cada vez más de la clasificación.

Una nueva desilusión de este Racing de Costas que me da la sensación de que al enfocarse obsesivamente en los objetivos internacionales conscientemente o no dejó de valorar el torneo de La Liga, porque aunque corren y luchan hay un motivo que los lleva a desconcentrarse,  sobre todo después de la conquista de la Recopa ante Botafogo, donde el equipo pareció aislarse totalmente del campeonato para vivir el sueño de la Libertadores y salvo el primer tiempo del clásico, nunca pudo volver a jugar bien, incluso en los dos ganados, una desconexión que también Costas confirma en algunas de sus declaraciones.

Si bien es cierto que el hecho de jugar tan seguido no permite recuperarse, solo me queda repetir que para llevar adelante el juego intenso que propone Gustavo Costas, ese  que se pudo apreciar en las disputas internacionales, el equipo debe estar mental y físicamente al 100%, algo que nunca se pudo ver en los últimos partidos, por lo que Racing pasó a depender de como están en cada encuentro el  “pulpo” Nardoni y  los indiscutidos Salas y “Maravilla”, jugadores que ojalá nunca falten.

El partido de ayer era casi definitivo para clasificr y aunque el local quiso hacerse cargo del mismo, Racing no sufría tanto y además encontraba en algunos contragolpes espacios como para complicarle la vida al Independiente mendocino y en un tiro libre ejecutado por Vietto, Nardoni sorprende en el primer palo y pone en ventaja a la Academia.

Racing no hacía un gran partido pero Independiente tampoco llegaba demasiado y hasta ahí Cambeses respondía bien, pero en el segundo tiempo me parece que la lesión del jugador Ramis, que sufrió una fractura en una jugada donde no hubo mala intención por parte de Nardoni, creó una situación que después de muchos minutos terminó desconcentrando un poco al equipo, porque el público y en el rival tomaron el hecho como para hacer justicia contra y el partido se convirtió en una batalla, sumándole que quince minutos más tarde llega el gol de Barbieri que se mete entre un Colombo hipnotizado por la pelota y un Rojas que llegaba cansado y tarde.

Eso reavivó la llama de la esperanza para los locales y aunque Racing tenía alguna que otra llegada como la del remate de Rojas, ya se le notaba que había bajado mucho se entrega física, pero Costas seguía sin hacer cambios, viendo que Villa ya comenzaba a pesar más sobre la izquierda ante un Martirena que no podía controlarlo y que obligaba a Di Césare a sumarse a la marca,  que el medio salvo Nardoni hacía agua por todos lados porque Almendra estaba fusilado al igual que Vietto, que sin mucho resto físico perdía muchas pelotas por demorar el pase.

Y entonces “otra vez sopa”, porque cuando menos lo esperábamos, Cambeses que venía teniendo un una buen rendimiento, sale a buscar un centro desde lejos y al querer retenerla con las manos -a mi forma de ver debía usar los puños o embolsarla- se le escapa  y Barbieri que estaba al acecho casi llevándosela por delante concreta el gol, que hace que el arquero de Racing pasara a ser el culpable de la película, un error quizás  por querer anticiparse para jugarla rápido pero que lo vuelve a poner en la discusión de si es un buen arquero o no, aunque también deberíamos recordar que si no fuera por él, entre San Lorenzo y Unión nos hubiéramos comido10 goles.

El gol fue un cachetazo para Costas que pareció salir del letargo cuando hacía media hora el equipo pedía a gritos los cinco cambios y rápidamente buscó, primero en Balboa por Colombo y después en “Totó” Fernández por Almendra, las soluciones para llegar a un empate que se pudo haber logrado en algunos intentos sobre el final donde se metió como lo tenían que haber hecho antes.

Por último y con todo respeto por Gustavo, le diría que los sueños son hermosos cuando hay aspiraciones a lograr algo importante y al igual que usted todos los racinguistas también los soñamos, pero no se puede vivir soñando, porque la vida se vive despierto para mirarse hacia adentro y entender por ejemplo, que es lo que le pasa al equipo en el torneo local, porque su Racing está enredado en su propio sueño y la mejor forma de encontrar la solución es tranquilizarse y reflexionar con su gente sobre todo lo que están haciendo mal y no desahogarse con los hinchas porque a veces no coincidimos, algo que usted debe saber aceptar ya que es uno de los nuestros, por eso es tan respetado y tan querido.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

 

lunes, 24 de marzo de 2025

El cambio obligado terminó siendo la solución.

Racing ganó y pudo pasar a los 16avos en la Copa Argentina, pero desde hace años hay algo mental que hace que siempre la juegue con indiferencia.

Y lo de ayer fue una muestra más ante un Santamarina de Tandil, que me pareció uno de los equipos más flojos, pero Racing no le podía generar una jugada de gol porque además de una llamativa lentitud lo fue ganando la imprecisión, lo que le hacía cometer errores que con otro rival los hubiera sufrido mucho más.

Queda más que claro que por su forma de jugar Racing se convirtió en un equipo dependiente de Salas y “Maravilla” Martínez y su juego es efectivo cuando están ellos en cancha, caso contrario comienza a desmoronarse mentalmente porque los que los reemplazan tienen otras características.

Pases incorrectos, una parsimonia alarmante y salir siempre a destiempo a disputar una pelota eran la imagen de un equipo que mostraba en sus jugadores síntomas preocupantes como falta de actitud y una especie de menosprecio al encuentro, quizás subestimando inconscientemente a un rival al que Racing agrandaba a través de sus consecuentes fallas defensivas, sobre todo al querer salir jugando, algo que parecía enojar a Costas, pero que los jugadores seguían repitiendo.

Jugadores como Zaracho, Vietto, Rodríguez, Almendra y hasta el mismo Sosa, parecían no estar bien físicamente porque además de jugar a un ritmo cansino, algunos de ellos perdían fácilmente la pelota al tenerla demasiado en sus pies y no resolver rápido.

Era como que el equipo no se conectaba en el partido, hasta que la lesión de Quirós, lo llevó a Costas a hacer un cambio y por suerte eligió bien al poner a Salas, porque Racing necesitaba la presencia de un jugador que con su fuerza y actitud sacara del letargo a sus compañeros y tanto fue así que a los cuatro minutos su centro rasante le permitió a Mura que se había sumado a la ofensiva pegarle de zurda y clavarla junto al palo derecho del arquero Navarro Montoya (h).

Obviamente nunca es deseable que un jugador sufra una lesión, pero para Costas el cambio obligado terminó siendo la solución, porque Salas le contagió al equipo esa energía que desborda y el segundo tiempo fue más llevadero para un Racing que con Nardoni en lugar de Zaracho se acomodó mejor frente a un Santamarina que sintió el gol en contra y que iba perdiendo fuerzas, dejando en su afán de ir a buscar el empate más espacios en defensa donde Salas, Balboa y Vietto ya se convertían en un problema para los defensores  y comenzaban a tener oportunidades desde el primer minuto, las que lamentablemente no pudieron definir bien.

Hasta que a los diez minutos Vietto sobre la derecha deja pasar una pelota para que a sus espaldas la reciba Balboa, quien le gana a su marcador y encara para el área para terminar con un pase a Salas sobre la izquierda del área quien después de dejar atras a su marcador con un fuerte remate derrota a al arquero tandilense, ganándose la merecida ovación de los hinchas racinguistas.

El dos a cero desmoronaba a un equipo de Tandilense, que si seguía teniendo tenía alguna oportunidad era porque el mismo Racing con sus distracciones en su defensa se las generaba, como en el rebote que da Arias (más preocupado por tratar de ordenar a sus defensores) después de en un disparo simple.

Balboa como todo nueve quería su gol y en lugar de tocar Salas en el centro del área remató fuerte pero el arquero desvió al córner y faltando quince minutos Costas lo reemplaza por “Maravilla” Martínez, al mismo tiempo que De Gregorio lo hacía por Vietto. Minutos más tarde Barrios entraría por Almendra, a mi gusto un jugador que en esa posición, que demanda más marca y esfuerzo desperdicia lo mejor que tiene, sus remates y sus buenos pases, por lo que se me ocurre podría hacerlo jugando más libre cerca del nueve. Sobre el final el chico De Gregorio, que se movió bien estuvo a punto de aumentar pero su remate cruzado dio en el palo izquierdo del arquero.

Yo creo que no es casualidad que los enfrentamientos por la Copa Argentina siempre generen un problema, algo inexplicable e inentendible pero la causa debe estar y hay que afrontarla, porque no se puede desperdiciar uno de los caminos con menos cantidad de partidos para acceder a la Libertadores.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

 

viernes, 21 de marzo de 2025

Dos “maravillas” para un milagro.

En un encuentro donde Unión mereció ganar, el triunfo se lo llevó Racing, un resultado injusto que consiguió porque contó con el mejor goleador del país y con un arquero que anoche fue imbatible.                                

En el primer tiempo salvo los primeros minutos donde Vietto estuvo cerca en un par de situaciones, Racing comenzó a ser superado por Unión, sobre todo después de la expulsión de Arias,quien por un inexplicable e inesperado pelotazo de Salas desde la mitad de cancha hacia atrás, tuvo que salir a cruzar a Estigarribia fuera del área para evitar el gol.

La expulsión generó aún más dramatismo al partido porque a las dudas de una defensa que se veía insegura le agregaba tener un jugador menos y para que entre Cambeses,  Costas sacó a Vietto, algo que me hizo pensar que porque sale un jugador con tenencia, con capacidad de gol y con asistencia, pero la situación también exigía un gran desgaste físico porque el aluvión del local se iba a incrementar y Luciano venía de una lesión, así que la decisión no era fácil.

Contrario a otros partidos donde le convertían enseguida, en este Cambeses comenzó bien, atajando ese tiro libre y a partir de ese momento empezó a mostrar las condiciones por lo cual se lo contrató convirtiéndose durante el partido en una muralla inexpugnable porque no lo podían derrotar y era realmente admirable ver como ganaba por sus reacciones en jugadas donde la gente ya gritaba el gol, pero se les quedaba en la garganta.

El partido estaba muy caldeado porque los dos equipos necesitaban ganar para tener esperanzas en clasificar y entonces todos se discutía mientras los racinguistas al final del primer tiempo sentíamos que se venía una de las peores noches porque Cambeses era el que lo seguía manteniendo con vida.

 Para el segundo tiempo, Costas envía a Ignacio Rodríguez por Barrios y arma la línea de cuatro en el fondo, adelantando a Martirena al medio campo dejando a Nardoni en el medio mientras arriba se las arreglarían Salas y Martínez y a los doce minutos “Maravilla” gana una pelota larga, arranca, toca para Salas sobre la izquierda y va a buscar esperando su centro, el que llega bombeado al segundo para donde de cabeza la mete en al ángulo, concretando el gol que silencia el estadio en Santa Fe pero lo gritan los hogares racinguistas del país, inesperado e injusto, pero ya sabemos que por suerte el fútbol no tiene lógica.

Unión desbordado y desesperado continuó sumando gente en la ofensiva y llenando de centros el área y si bien sus jugadores tuvieron oportunidades, continuaron encontrándose con un arquero que se iba convirtiendo en una muralla impenetrable al sostener el arco en cero, mientras sus compañeros dejaban todo en su afán de contrarrestar a un rival que no podía creer lo que estaba pasando.                                                     

A todo esto un remate de Martínez después de ganar una pelota en el área  pasa cerca del segundo palo y el esfuerzo lo deja con una molestia que lo lleva a ser reemplazado por Balboa, a quien minutos más tarde se le suma Mura por un Salas, totalmente agotado en su doble trabajo de volante/delantero.

El partido que se desarrollaba en un alto nivel de ansiedad y angustia de ambas partes, se seguía jugando en el campo de la Academia y el nerviosismo iba en aumento, sobre todo en los minutos finales donde el travesaño salva a Racing y el árbitro agrega siete minutos de descuento, tiempo donde el local buscó encontrar el  gol en las ejecuciones con pelotas paradas, pero no le alcanzó y finalmente llegó el pitazo final de Medina.

Fue un importante triunfo para este Racing de Costas, pero ganó porque tuvo dos “maravillas” para un milagro, Adrián Martínez, el Dios del gol y Cambeses, ayer convertido en superhéroe,  ellos más la entrega que puso el resto de los jugadores, le permitieron  a la Academia conseguir tres puntos muy importantes que lo acercan a los equipos que están luchando por entrar entre los ocho primeros.

Ahora a no entregar la Copa Argentina muchachos, por favor son solo siete partidos. Ganarla los mete nuevamente en la Libertadores.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

 

 

lunes, 17 de marzo de 2025

Un empate positivo

Con el empate de visitante en el clásico, Racing logró cortar la racha negativa en la Copa de la Liga, lo que lo ayuda anímicamente para afrontar los dos partidos que restan en la semana.

Después de idas y vueltas sobre cómo iba a formar el equipo, Racing finalmente presentó prácticamente a todos sus titulares, aunque alguno de ellos no estaban al ciento por ciento físicamente y en el primer tiempo pudo haber logrado un par de goles más pero terminó convirtiendo al arquero Rey en figura.

Ante un Independiente que se veía presionado, Racing con un juego directo, rápido e intenso, consigue abrir el marcador pasados los veinte minutos a través de una jugada que comienza con Nardoni ganando la posesión de la pelota, la sigue “Maravilla”  que abre para Salas sobre la izquierda quien lanza un centró atrás que cruza toda el área, el que finalmente recibe Martirena quien con tranquilidad la pone cerca del palo.

Era el momento porque el uno a cero a favor puso loco a los hinchas de nuestro vecino, y nerviosos a los jugadores locales que sin dudas sentían esa presión y ahí estuvo Racing a punto de conseguir aumentar primero con un remate de Salas que rechaza Rey y que Martínez no alcanza, otra que Solari desperdicia por entregársela mal a “Maravilla” y cerca del final es Sosa el que tiene dos oportunidades para convertir, la primera cerca de los cuarenta y la segunda faltando un minuto pero las dos son tapadas por el arquero del rojo.

Era para irse al vestuario con una diferencia a favor que le hubiera sido difícil remontar a Independiente, aún con la evidente ayuda de un árbitro que después del gol de Racing comenzó a cobrar infracciones dudosas a favor del local, sobre todo en el segundo tiempo donde el rojo se fue haciendo dueño de la pelota por el lógico cansancio que sentían varios jugadores de la Academia, al que le sumó el gran respaldo de Ramírez  Ramírez quien a través de fallos inentendibles fue metiendo a Racing en su área.

Creo y con todo respeto lo digo, que a esa menor respuesta física Costas no le encontró solución rápida y además cuando lo hizo dejó muy solo a un “Maravilla” lesionado al sacar a Salas (salvo que no diera más) lo que le dio más libertad a los defensores locales porque sin velocidad, tampoco encontraba compañeros en la ofensiva como para descargar rápido porque todos estaban en posiciones más retrasadas y eso lo fue desgastando aún más, situaciones que terminaron por darle a Independiente la tenencia de la pelota con la que llenó de centros el área de Racing que flaqueaba porque nadie cabeceaba y si bien podía llegar el empate, el mismo se da en una jugada donde Di Césare y Arias se duermen ante el pase de Cabral para Angulo.

Un empate que se dio en gran parte porque el árbitro Ramírez a partir del gol comenzó a perjudicar a la Academia, inclinando la cancha a favor del local sancionando pequeñas pero múltiples infracciones que no eran justas para el local para después hacerse el bueno a la hora de los encontronazos separando como un juez de boxeo para finalmente amonestar a Costas, obviamente enojado porque veía como su equipo era llevado contra su arco por esas reiteradas faltas que no correspondían, llegando a cobrar 18 faltas a favor de Independiente y solo 2 a favor de Racing.

Una lástima porque como se dio el primer tiempo era para ganarlo, pero así y todo fue un empate positivo porque Racing demostró que con la vuelta de algunos titulares, varios de ellos sin estar bien del todo en el aspecto físico, dio amplias muestras de ser temible y eso es lo que hay que rescatar por sobre el resultado final, porque esta actuación le permite recobrar la confianza y la fe para ir a ganar los dos partidos restantes de esta semana y para prepararse para el sprint final donde hay que sumar de a tres en cada encuentro para clasificar entre los ocho primeros.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto. 

domingo, 9 de marzo de 2025

Volver a enchufarse.

De local y ante Huracán, el Racing de Costas volvió a jugar mal y sufrió una nueva derrota, a mi gusto  inmerecida porque su rival no hizo demasiado, pero el equipo volvió a estar ausente.

Es difícil de aceptar porque lo más lógico hubiera sido un empate, pero este equipo con muchos cambios sufre porque no se entienden y cuando tiene la pelota no saben qué hacer.

No hablo de no poner ganas, hablo de algo que los desgasta mentalmente de a poco hasta que los nubla y me refiero a la falta de asociaciones que los lleva a realizar todo de forma individual  y cuando ese cierto egoísmo no tiene éxito, les hace perder fuerza física y los desconcentra de tal manera que por momentos hasta se ven torpes.

Ese sin saber qué hacer con la pelota le va facilitando el juego a un rival que como la mayoría de los que visitan el Cilindro se abroquelan en su campo y tapan la subida de los laterales, para que la tengan los centrales de la Academia quienes después de pasársela entre ellos, perdiendo valiosos minutos, la mayoría de las veces terminan enviando pelotazos frontales que facilitaban la tarea de los defensores rivales y en una jugada aislada donde Arias y sus defensores parecían estar jugando “el juego del distraído”, Huracán  consigue el gol, un tanto injusto y además donde creo que había posición adelantada, pero parece que para Racing los “VARes” están cerrados.

Al equipo le costaba reaccionar porque los centros eran todos a la altura de la cabeza de los defensores  de Huracán y además la falta de generación de juego hacía todavía más difícil llegar al arco de Galíndez con peligro, lo que llevó a la hinchada a recordarles que el domingo hay que ganarle a los vecinos.

Pero no hay jugadores iguales aunque conformen un mismo plantel, por personalidad, por carácter, por capacidades, pueden jugar en las mismas posiciones pero todos van a ofrecer distintas soluciones y problemas, por eso no son lo mismo, son diferentes  con el agregado de que además cuando hay muchos cambios el equipo lo primero que muestra es una falta de entendimiento, un combo peligroso porque por más que domine el encuentro no sabe cómo resolver los problemas que les presenta el rival y anoche a Racing le pasó eso, porque nunca pudo armar una jugada más o menos clara, salvo la que genera Salas con su fuerza por la derecha, él único jugador del que individualmente podía esperarse algo y que increíblemente erra Balboa solo frente al arco.

No cabe duda que Costas sabe que su Racing hoy da la sensación de ser un equipo desconectado, es como que ganaron la Recopa y los jugadores se desenchufaron de todo el resto de obligaciones, lo que posiblemente los llevó a no estar totalmente concentrados para afrontar los desafíos, por lo que creo que al igual que los pudo convencer para ganar las copas internacionales, en estos días deberá encontrar la manera de transmitirles con convicción un mensaje ganador porque el plantel debe volver a enchufarse para recuperar la confianza y la fuerza que el domingo les permita salir a llevarse puesto a nuestros vecinos y ganar el clásico, sabiendo que ese triunfo es la inyección emocional que necesitamos todos los racinguistas para iniciar un nuevo período positivo y eso no se negocia.

A GANAR EL CLASICO!!!

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

martes, 4 de marzo de 2025

Una derrota justificada.

Racing dio ventajas y San Lorenzo las aprovechó para ganarle después de 15 clásicos.

A pesar de la tormenta el campo de juego de San Lorenzo estaba en excelentes condiciones, pero Racing casi nunca pudo hacer pie, sobre todo en los primeros veinte minutos del encuentro donde a no ser por la gran actuación de Cambeses, pudo haber sufrido una dura goleada.

Al minuto Racing ya perdía uno a cero y lo primero que se me vino a la cabeza fue “que mala suerte tiene Cambeses” porque cada vez que le toca ser titular sufre rápidamente un gol, pero esta vez quedó claro que la culpa no fue de él sino de un equipo que era superado en reacción y velocidad, con una defensa que además casi nunca ganó de arriba en cada centro que caía en el área (aun contando con jugadores de muy buen altura como Conti con su altura).

Es cierto que los tres venían de tener un desgasta físico y emocional importante (dos habían disputado el partido de vuelta completo ante Botafogo) y la liberación de esa tensión puede llevar a una baja respuesta física y a una relajación natural, pero fue un lapso de tiempo donde solo la imagen de Cambeses lo sostenía con vida, porque el equipo estaba ausente, pero uno de los dichos populares del fútbol dice que “los goles que no se hacen, te los hacen en el otro” pareció cumplirse después de ese aluvión del local, cuando a los a los treinta minutos un Almendra “caminante” asiste de gran manera a Ignacio Rodríguez (me gustó mucho), quien en el área engancha y habilita a Mura en el punto penal, quien después de defender bien la pelota, la pone contra un palo y le vuelve a convertir un gol al “Ciclón”, igualando un partido que le era esquivo en todos los aspectos.

Racing empataba sin merecerlo y salvo Cambeses, “Nacho” Rodríguez y Nardoni el resto aportaba poco y nada por lo que era lógico pensar que para la segunda etapa hubiera algunos cambios, sin embargo Costas solo realizó el de Escudero por Quirós lesionado.

El equipo insinuó salir de su encierro con más movilidad pero era Cambeses el que seguía evitando goles, hasta que a los cinco minutos a Balboa le llega una pelota saliendo del área, controla entre los centrales y mete un derechazo que entra pegado al palo derecho de Gill poniendo a Racing en ventaja ante un estadio que cambio aliento por murmullos y un San Lorenzo sacudido por un resultado que cambiaba el partido en lo emocional.

Racing debía aprovechar este momento anímico y estuvo a punto de lograrlo si no fuera porque Solari, aunque hacía bien sus movimientos fallaba en las definiciones, así y todo a través de él, llega una jugada en la que se dan dos situaciones como para convertir y es cuando otro gran pase de Almendra lo pone solo ante Gill pero su remate bajo es tapado por el arquero, rebote que van a buscar Zaracho y Romania, llegando antes el volante académico por lo que el central de San Lorenzo termina golpeándolo y cometiéndole un claro penal que Tello no da y el VAR ni siquiera revisa, una oportunidad que podía haber cambiado totalmente el trámite porque un tres a uno hubiera golpeado fuertemente a San Lorenzo.

Costas envía a la cancha a Martirena por Zaracho y a Salas por Balboa, algo que personalmente me sorprendió ya que si alguien debía salir era Solari, salvo que “Rocky” estuviera lesionado, porque me parece que hubiera sido una dupla más agresiva en la delantera, la que a partir de ese momento quedó disminuida, tanto que salvo la jugada donde un remate de Martirena exige a Gill, el equipo fue perdiendo fuerza ofensiva.

La desesperación del público llevaba a Russo a introducir más jugadores de ataque, ante un Racing que ya mostraba a un solitario Salas arriba esperando encontrar una oportunidad, pero faltando cinco minutos un error de Martirena le permite al local llegar al empate a través de un remate de desde fuera del área Braida, que me parece sorprende a Cambeses, un gol inesperado por el trámite del partido, que no solo golpeó anímicamente al equipo sino que revivió a San Lorenzo y sus hinchas.

Pero como si esto fuera poco, sobre llovido mojado, porque no se había recuperado del empate cuando en tiempo de descuento y con un nuevo centro, donde vuelven a fallar los centrales académicos, el recién ingresado Peralta cabecea entre Conti y Colombo y logra el gol agónico que le daría el triunfo al local ante un Racing que perdió en pocos minutos, las vida que le dio Cambeses.

Podría decir que es una derrota justificada, porque el haber sido campeón de la Recopa Sudamericana deja secuelas físicas y mentales, razones por las que el partido siguiente se puede perder, pero a partir de ahora hay que ponerse las pilas para clasificar en el torneo de la Liga.

Vamos Racing carajo!

Hasta pronto.

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