martes, 15 de mayo de 2018

Gracias “Chacho”!

Que si tengo bronca por no entrar a la Libertadores…
No. Me da lástima, pero no tengo bronca.
Porque a esta temporada hay que dividirla en dos.
Antes y después de la llegada de Coudet.
Porque si no, nos estamos equivocando en la apreciación.
Hace diez días atrás no estábamos ni en la Sudamericana.
Pero entre triunfos y resultados que no esperábamos, se nos abrió una gran chance.
Y hoy, un resultado que no estaba en los planes, nos hizo perderla.
El fútbol es así.
Dolió perder ante Colón y de locales.
Porque era casi seguro que en Cilindro y con toda la gente, podíamos sacar este partido adelante.
Pero perdimos en el resultado porque perdimos en las dos áreas y por momentos también el medio campo.
Colón vino a hacer su trabajo con una fuerte y segura defensa, volantes que saben jugar  y delanteros rápidos, que estaban preparados y al acecho, sabiendo que Racing iba a a salir a comérselo crudo desde el vamos.
Y así fue, incluso con la suerte de lograr un gol al minutos cuando Barbieri cabecea un tiro de esquina, la pelota pega en Ortiz y descoloca a Dominguez.
Gol que auguraba una noche distinta.
Pero algo no andaba bien.
La defensa estaba insegura, el medio no retrocedía bien y dejaba muchos espacios para que un jugador como Alan Ruiz pudiera tener espacio y tiempo para pensar, lo que era peligroso y además con un Bastía que parece no envejecer nunca.
Es evidente que Meli no es Nery Dominguez y entonces no se coloca entre los dos centrales, se desordena, por lo que la línea de fondo quedaba expuesta ante tanto espacio libre y ante delanteros muy veloces y bastante hábiles.
El partido se veía con un Racing que quería atacar con mucha gente, pero que se mostraba desordenado cuando perdía la pelota y los sabaleros sabían que hacer cuando la recuperaban.
Así y todo y dentro de esa especie de “barullo” que parecía el partido, “Licha” pone la pausa y habilita en gran forma  a Centurión que pisa el área, llega al fondo y en lugar de asistir a sus compañeros, lo quiere definir él pero la saca el arquero.
Que se le puede decir a quien viene siendo el que genera casi todas las jugadas de gol.
Nada, y como contrapartida, contragolpe de Colón, donde Alan Ruiz habilita a  Estigarribia y este somete a Musso.
Empate y a remarla, aunque no con angustia, porque el empate igual nos posicionaba en la Libertadores.
Al rato se Lautaro recibe y encara hacia el arco y su remate es desviado por el arquero Dominguez.
Todo era intenso pero desordenado, pero no hay dudas que desde que los Neri/y no volvieron a funcionar bien el juego fue desapareciendo.
A los 17 minutos quizás la mejor jugada de Racing, que arranca desde el medio campo, con Meli para Zaracho, apertura sobre la derecha a “Licha” que levanta el centro sobre la izquierda para que Centurión  la baje de cabeza para el “Pulpo” a un metro de la línea del arco y era gol…pero no. González la manda sobre el travesaño.
Increíble, pero cierto!
Aunque Ud. no lo crea!...como aquella vieja y famosa frase.
Racing fallaba mucho y daba ventajas, como la de Meli que salva Musso, hoy quizás lo único rescatable.
Planchazo de Centurión que se salva de la roja, pero se lesiona Licha que venía jugando bien y entra Cuadra, extraño cambio por su larga inactividad cuando estaba Neri Cardozo.
Pero cerca del final, faltando menos de diez minutos, sucedió lo peor.
Alán Ruiz recoge un rechazo y mete una pelota larga para Bernardi.
La defensa mal parada le mira el número, pero Musso atento, vuelve a salvar tapándole el disparo, con tanta “Meli” suerte, que rebota en el volante académico y se mete en el arco.
Esto encegueció más a Racing, que terminó el primer tiempo con un resultado negativo que no esperaba.
La segunda parte presentó un nuevo cambio, Solari reemplaza a Saravia con algunos problemas.
Y la cosa comenzó bastante bien, justamente por el lado de Augusto.
Ya Colón solo esperaba algún que otro descuido de Racing para dar el zarpazo.
Pero Racing que arrinconó al equipo santafesino, no tuvo claridad.
No terminó nunca bien un ataque y termino tirando malos centros para lucimiento de Domínguez y sus centrales, que despejaban todo lo que caía en el área.
Era inútil el esfuerzo, porque no había juego y se perdían pelotas fáciles en cualquier lugar de la cancha, lo que denunciaba un claro bajo nivel de la mayoría de sus jugadores.
A mi gusto y con todo respeto, creo que salvo Musso, de buen trabajo, algo de Centurión en la primera parte sobre todo, de “Licha” mientras estuvo en cancha y podría decir de Solari, aunque fue de mayor a menor y término confundido como todos, los demás, pero especialmente el “Pulpo”, Zaracho, Cuadra y Lautaro, estuvieron desconocidos en un partido para olvidar, en una noche que soñabamos con otro final.
Colón lograba pocos contragolpes pero cada uno era una puñalada que hería y la última fue profunda, cuando Correa encara cerca del área con cuatro jugadores de Racing delante, pero igual se las ingenia para dejarlos desairados y conseguir el definitivo tercer gol.
Pero aunque da mucha tristeza, no es para desesperar, porque con una mano en el corazón, salvo esta semana, nunca tuvimos la posibilidad de poder clasificar a la Copa máxima.
Así y todo estamos en la Sudamericana, con la esperanza que también nos da la Copa Argentina para poder alcanzar ese objetivo mayor.
Así que más que tirarnos de los pelos por esta oportunidad perdida, hay que agradecer la llegada de Coudet al club por eso yo digo: gracias “Chacho”!.
Por habernos cambiado el ánimo a muchos hinchas de Racing.
Por habernos entregado la posibilidad de ver un equipo que sabe lo que quiere y que nos aleja de las angustias.
Por saber que salimos a ganar todos los partidos.
Ahora y a pesar de tener muchos lesionados, hay que ganar el primer partido de la Copa Argentina y después pelear a muerte el primer puesto de la zona frente a Cruzeiro.
Con lo que tengamos, pero siempre respetando la idea que este semestre a los hinchas, nos hizo sonreír la mayoría de las veces.

Hasta pronto.

jueves, 10 de mayo de 2018

“Licha” y “Centu” mantuvieron la llama del triunfo encendida.

En un primer tiempo donde Racing fue absoluto dominador, aún sin llegar a imponer su juego vistoso, intenso y profundo, pudo irse al descanso con por lo menos un par de goles a favor.

Uno pudo haber sido cuando Lisandro desborda por derecha y su centro le da a Centurión la posibilidad de definir de taco, pero lo tapa bien el arquero y el otro cuando Aquino le comete penal a “Licha” López, cuando éste lo elude, pero insólitamente Baliño no lo cobra.

Dos situaciones que pudieron tranquilamente darle a Racing esa ventaja, ante un Arsenal que no molestó nunca a García, esto sin contar la jugada que por un error de la última línea de Arsenal, se va solo Lautaro Martínez, pero busca dársela a Lisandro con un taco y la pelota se frena por la cancha, desperdiciando otra gran oportunidad.

Había que ganar obviamente y sobretodo frente a un rival ya descendido, pero desde el vamos hubo inconvenientes, porque a los pocos minutos se lesiona Domínguez, reemplazado por un Meli, que por suerte comienza a dar señales de recuperación sostenida.

Se nota cierto cansancio físico en el equipo, porque no tuvo esos movimientos, esa presión y esa potencia que arrollaba a sus rivales, es como que ha bajado un cambio en el ritmo y si a eso le sumamos que por ejemplo, Neri Cardozo desde que regresó de la lesión sigue errático con la pelota y sin mostrar esa permanente movilidad y de alguna manera, Racing perdía los dos jugadores que manejaban el ritmo del equipo, uno por lesión y otro porque no encuentra su nivel, pero tuvo en Lisandro López y en Centurión, dos hombres que con personalidad y con carácter, llevaron al equipo a la búsqueda del triunfo anhelado.

A ellos hay que sumarle a Zaracho que si bien no tuvo el brillo de otros encuentros, no escatimó esfuerzo, a Lautaro,  que por momentos parece "bajoneado", quizás por el “manoseo” de la Selección, pero siempre hace pesar su categoría de jugador, que confirmó en el segundo gol, a Saravia que mantiene su nivel de juego y a Soto que sigue confiando en sus cualidades, aunque debe finalizar mejor las jugadas.

En tanto Barbieri estuvo más asentado aunque tuvo un error infantil, mientras a Piovi se lo vio acelerado e inseguro.

Al comienzo del segundo tiempo, un buen pase de Cardozo, lo deja solo a Centurión sobre la izquierda, pero en lugar de asistir a Lautaro, decidió la personal y la pelota fue débilmente a las manos del arquero.

Pero a los 12 minutos tiro de esquina para Racing, centro de Centurión que supera arquero y defensor,  para que Lisandro, sobre el segundo palo, la clave de cabeza, gol y justicia, que debería hacer salir a Arsenal y darle más espacios a la Academia.

Mejoraba Zaracho en su juego, ya acompañaba más en ofensiva,  pero Racing mostraba síntomas de agotamiento y la cancha pesada no ayudaba, incluso hay una jugada en que Lautaro corre una pelota sobre la izquierda,  pero como “ahogado” queda doblado del cansancio, eso le daba al rival la posibilidad de generar alguna que otra réplica, por lo que  Coudet manda al “Pulpo” González a la cancha en lugar de Nery Cardozo, para tratar de tener un poco más la pelota y manejar mejor los tiempos.

Racing ya no era el dueño de la tenencia y el partido se fue dividiendo  un poco más, lo que le dio al equipo de Sarandí, la posibilidad de tirar algunos centros sobre el arco de García, que si bien no tuvo tanto trabajo, dudó en un par de oportunidades y en una de ellas la pelota pegó milagrosamente en el poste.

A los 30 minutos, por lesión de Barbieri, el “Chacho” debió recurrir a  Donatti a quien cuidaba, porque son muchos los jugadores tocados y que ya muestran síntomas de agotamiento en su andar

Después de sufrir alguna que otra jugada de Arsenal, Racing tiene un tiro libre en la puerta del área, y aunque era lógico que Donatti  lo pateara,  sorprendió Lautaro Martínez con un disparo que pasó muy cerca del ángulo superior izquierdo del arco.

Y sobre el final, González que mejoró su nivel anterior, lleva una pelota hasta cerca del área rival para meterla en forma excelente para Lautaro que entrando al área le rompe el arco a Aquino y de esa manera marcar su esperado gol, que alimenta su espíritu, que hace feliz a sus compañeros y a todos los hinchas académicos, que si bien estábamos tranquilos, un gol no era una ventaja definitiva.

A pesar de las lesiones y el cansancio,  “Licha” y “Centu” mantuvieron la llama del triunfo encendida, contagiando al resto e indicándoles el camino, que lo sigue acercando al objetivo buscado y que aunque depende de otros resultados, solo hay que ganarle a Colón y esperar, porque nada está perdido.

Hasta pronto.

lunes, 7 de mayo de 2018

Por un instante, Donatti fue Ruben Paz


Con la felicidad de haber logrado el ansiado pase a octavos, Racing fue al Estadio Único de La Plata, a buscar el primer triunfo de los tres partidos que restan en la Superliga para intentar llegar a clasificarse a la Libertadores del próximo año, en un lamentable campo de juego, que realmente daba pena por la cantidad de pozos que tenía, los que además de  no permitir jugar bien a los equipos, podían haber sido causa de lesiones.

El equipo, con algunas variantes, intentó desde el primer momento sostener la idea del “Chacho” y lo consiguió en ese buen primer tiempo jugado frente a un Estudiantes que no venía bien , pero que esperaba ante Racing romper su racha negativa, pero salvo un cabezazo de Schunke que pegó en el travesaño, los arqueros la pasaban bastante tranquilos.

Racing se fue acomodando y fue dominando el partido, con buenas actuaciones de Donatti, líder absoluto de la defensa, de Meli, ya no tan discutido y volviendo a cumplir una buena tarea y Zaracho, que entiendo y a mi gusto, no debería salir del equipo.

A todo esto Barbieri, con el “flaco” al lado  se iba asentando, aunque a veces comete infracciones innecesarias, pero a Solari le incomodaba la izquierda y el “ Pulpo” parecía que ir a otro ritmo, arriba Lautaro se aguantaba  la fuerte marca de la defensa de Estudiantes, con la esperanza de que pudiera llegarle alguna pelota limpia, mientras Mansilla alternaba buenas y malas, porque comenzaba las jugadas en gran forma pero no les daba buen final, siendo lo mejor suyo en ese primer tiempo, un disparo desde una posición parecida a la que le hizo el gol a Rosario, que Andújar pudo desviar.

Y en un  córner a favor del equipo platense, recibe el rechazo de la defensa Mansilla, que descarga para Zaracho sobre la izquierda, en excelente forma habilita a Solari, sobre la derecha, su posición natural, quien pisando el área realiza una maniobra digna de ser destacada, desaira a su marcador y mete la pelota paralela al arco, entre la defensa y Andújar para que Martínez, veloz y preciso, la punteara al gol ante la sorpresa del arquero.

Este gol acrecentó el dominio de Racing y puso más que nervioso a Estudiantes, que solo trataba de llegar por medio de una pelota parada y cuando nadie lo esperaba, Solari, va a buscar una pelota en altura y su pie toca a Sánchez en el pecho, desde mi punto de vista sin intención alguna porque no va con “planchazo”, y se gana una tarjeta roja, que comienza a condicionar al equipo.

El partido se iba calentando por la reacción de los hinchas para con su técnico y eso lo llevó a Estudiantes a meter más y a tratar de llegar con centros al arco de un Musso que hoy salvo esa pifia al rechazar, quizás por el piso de la cancha, se mostró muy seguro.

Era evidente que el clima en el Estadio único no era el mejor para el “Pincha” lo que llevó a Estudiantes a irse con todo hacia el arco académico, llenado de centros, corners y pelota aéreas el área de Musso, que respondió cada vez mejor.

Pero a los diez minutos, infracción fuerte a Lautaro y tiro libre a favor de Racing cerca del área rival. Donatti frente a la pelota y gran barrera por delante. Pensé que el “flaco” que le iba a pegar fuerte al palo de Andujar, pero sorprendió con un gol sobre la barrera, que dejó al arquero sin poder intervenir. Sí, por un instante, Donatti fue Ruben Paz.

Golazo y explosión de alegría, porque fue como volver a respirar después de estar casi ahogado y en un momento donde Racing había perdido su postura al quedarse con diez , llegó este alivio que enloqueció más a Estudiantes pero que le permitió defender con más tranquilidad, aún dentro de un gran nerviosismo.

Poco después se produce el cambio de Sigali por Donatti, desacierto que seguramente pensamos muchos y que el “Chacho” Coudet tuvo la franqueza de hacerse cargo de su errónea decisión, al enviar a la cancha, a un jugador que estuvo a punto de no jugar y que fue llamado a la concentración a último momento.

Ya había entrado Neri Cardozo por Mansilla, pero no pudo meterse en un partido donde todo el esfuerzo pasó a ser destinado a parar a un Estudiantes que aunque desordenado, volcaba mucha gente en ataque para tratar de descontar y lo logra en un descuido de Pillud, a quien le ganan la espalda para iniciar la jugada previa al gol de Pavone.

A  los pocos minutos , Sigali tuvo que dejar la cancha y en su reemplazo entró Domínguez para ubicarse en su posición habitual, lo que llevó al “Pulpo” a la saga central.

El equipo ya estaba más preocupado por defender que atacar y trató de conservar la ventaja  de un gol que tenía con la desventaja de tener un jugador menos.

Aquí destaco la buena tarea de Musso y el esfuerzo de todos para que Estudiantes no tuviera la oportunidad de empatar, pero era evidente que Racing no podía generar alguna réplica importante porque se perdía muy rápido la pelota o se rechazaba largo tratando de que alguna le llegara a un solitario Lautaro, que solo recibía duras infracciones, muchas de ellas ignoradas por el árbitro.

A 5 minutos del final y en una jugada intrascendente, dudan De Sábato y Andújar, y el central la rechaza mal hacia un costado, que la gana Zaracho con velocidad y picardía, entra al área y su remate de zurda pega en el primer palo, el rebote lo toma otro jugador de Racing que habilita a Lautaro solo en el medio del área, pero le pega mal a la pelota y se va junto a un palo.

Después los minutos parecían horas, hubo protestas por una mano de Piovi totalmente casual, ya que le pica mal por el piso y le pega en la mano que no busca la pelota y hubo un empujón de  Schunke a Lautaro en el área chica, penal que el árbitro ignoró estando a dos metros de ellos.

Mientras Andújar fue a buscar el cabezazo heroico, queriendo emular a Bossio, Racing terminó aguantando bien un partido que nos reconforta, no por lo bien jugado, sino porque nos permite seguir soñando con clasificar a las copas del próximo año.

Hasta pronto.

viernes, 4 de mayo de 2018

Cuando pensábamos que éramos punto… ¡Donatti gritó banca!


Con la “mochila” mental de no haber ganado un partido muy accesible ante Vasco da Gama, Racing entró a jugar el partido que iba a decidir si anoche se aseguraba la clasificación, porque aunque con un empate casi seguro lo lograba, lo mejor era definirlo en el Cilindro.

Pero ante esta Universidad de Chile, que según contaban venía con muchos problemas, las cosas no comenzaron bien, porque Racing no mostraba esa seguridad y esa intensidad, como lo hizo ante los brasileños en casa y porque el equipo chileno lucía mejor de lo que se esperaba, generándole algunos problemas, primero resueltos por Musso y después por los centrales, que pudieron enmendar un error que pudo costar un gol, al distraerse en el círculo central y permitiendo que el delantero de la “U” los sorprendiera en una pelota larga, que por suerte terminó enredándose con ella.

Esa primera parte del encuentro vimos a un equipo que intentaba hacerse dueño de la pelota, pero que fallaba demasiado en los pases y en la recuperación, algo que se notaba especialmente en dos jugadores que, desde que reaparecieron, siguen sin encontrar su mejor versión y me refiero a el “Pulpo” González y Neri Cardozo a quienes vi lentos e imprecisos, especialmente este último, lejos del aquel jugador con ritmo de ida y vuelta y exactitud en sus asistencias que nos hizo admirarlo.

Con ellos en cancha, en los últimos partidos Racing perdió un alto grado de juego y de esa intensidad a la que nos tenía acostumbrado este equipo del “Chacho”, solamente Domínguez que sigue siendo el eje del buen juego, seguía a muy buen nivel con la ayuda de un Centurión, que si bien no estaba muy fino, siempre será el jugador que puede cambiar el partido, por eso es buscado constantemente, como lo hizo Beausejour al minuto de juego cuando lo levanta por el aire.

El árbitro, bien gracias.

Racing tenía problemas en el retroceso, que le daban a la Universidad espacios para que sus volantes y delanteros llegaran al arco de Musso, no solo por el medio, sino a espaldas de Saravia y Soto, quienes quedaban a media agua cuando Racing perdía la pelota en intentos ofensivos que no se concretaban, tanto así que recién a los 30 minutos pudimos ver a Lautaro patear al arco desde afuera que exigió al arquero De Paul.

Los cambios se veían venir y estaban en la cabeza de todos, los que por suerte se dieron antes de comenzar el segundo tiempo, donde Zaracho y Solari, reemplazaron justamente a los dos volantes, que espero puedan recuperar su nivel lo antes posible porque sobre todo Cardozo le aportaba al equipo otro ritmo en el juego y sobre todo en sus pases que eran muy precisos.

Esos cambios más alguna indicación de Coudet, le cambiaron la actitud al equipo, que desde el inicio de esa segunda mitad fue a buscar el triunfo, acorralando a la Universidad de Chile ahora sí más adelantado en el campo y con esa paciencia que a los hinchas muchas veces nos impacienta.

De a poco fue arrinconando contra su arco a la “U”, que ya no tenía tanto espacio como para generar alguna jugada de peligro, salvo con alguna pelota larga que podía sorprender a la línea de fondo que ya jugaba cerca del círculo central, pero hoy Racing cuenta con dos zagueros centrales que tienen personalidad y sapiencia, que incluso quedan en muchos momentos del partido en un mano a mano con jugadores rivales y saben salir airosos.

Hoy al trabajo correcto de Saravia, hay que sumarle también la muy buena tarea de Soto, que con esa innegable serenidad que muestra para pedirla siempre y tratar de ser salida, le agregó más seguridad a la hora de defender, incluso como último hombre en alguna pelota parada o tiro de esquina a favor.

Zaracho ya distribuía mejor y Solari preocupaba más por la derecha, cosa que obligó a Beausejour y Cía. a quedarse más cerca de su arquero De Paul.

También fue creciendo el trabajo de “Licha” López, más cerca de los volantes, mientras Lautaro que tuvo chispazos, mantuvo su entrega buscando su gol, pero era Centurión el que “calentaba” el ambiente con su actitud y su permanente intento de imponer su habilidad para desequilibrar, convirtiéndolo en el jugador más buscado por todos los rivales para tratar de hacerlo reaccionar.

Los centrales ya se sumaban al ataque, y faltando 10 minutos, Donatti inicia un avance desde el medio campo, combina con Centu sobre la izquierda, quien engancha hacia adentro y se la  devuelve al borde de la medialuna del área, para que el “flaco” le meta un “fierrazo”, que vence al arquero, pega en el palo derecho del mismo para introducirse en el arco y cuando pensábamos que éramos punto… ¡Donatti gritó banca!

Sí, porque creo que en ese momento ya veíamos con cierto conformismo un empate, punto que también podía darnos la clasificación, pero cuando este “capo” de la defensa convirtió el gol fue como recuperar el aliento para gritar con ganas ese gol que desató la locura en los hinchas, en el cuerpo técnico y en los jugadores, especialmente en Centurión, quien no encontró mejor forma de devolver las agresiones sufridas, que gritándole el gol en la cara a Reyes, quien ya lo había castigado duramente en Santiago y siguió haciéndolo en Avellaneda, una acción que podrá ser señalada como provocativa, pero sin querer justificarlo, digo que que habría que ser un poco necio para no entender que no se puede recibir golpes desde el primer instante como los que“aguanta” él,  sin tener algún momento de desahogo y el instante elegido por “Ricky” fue ese, que llevó al jugador chileno a darle un golpe, motivo por el cual fue expulsado.

Un gol que nos dio el triunfo y el pase a octavos, y que le permite a Racing dedicarse totalmente a los tres últimos encuentros de la Superliga, con el objetivo de entrar a una de las Copas, si es posible a la Libertadores del 2019, para después, por último, viajar a Brasil para enfrentar a Cruzeiro, pero ya con la tranquilidad de haber pasado a la próxima fase. 

Hasta pronto.


viernes, 27 de abril de 2018

Lo que pudo haber sido y no fue.


No es un mal resultado, pero como entenderlo, cuando Racing tuvo enfrente el rival más débil de la zona y con la sensación de estar resignado casi todo el partido.

En esa primera mitad el equipo se hizo dueño de la pelota y por ende del partido, porque jugo con tranquilidad, tuvo seguridad en la tenencia de la pelota y logró que Vasco da Gama prácticamente no se acercara con peligro al arco de Musso, y si bien Cardozo y González, a quienes parece que el parate los afecto en lo físico y en la precisión, Racing de alguna manera cubría ese déficit, con un Centurión enchufado, con Lisandro participando mucho y bien y con Domínguez que cada vez juega mejor y es el dueño de la circulación de la pelota.

Pero a ofensivamente no estuvo tan punzante como otras veces, salvo cuando la pelota pasaba por Centurión, que  era el que podía crear alguna jugada que pudiera terminar en gol, como cuando a los 30 minutos, recibe de “Licha” sobre la derecha, encara para hacia la izquierda y cuando junta, como un imán, a tres rivales le pone un gran pase a Lautaro que había hecho la diagonal a la inversa, quien enfrenta al arquero que le tapa el primer disparo, pero después con la tranquilidad que no tuvo en otras oportunidades similares convierte el gol que parecía auspiciar una goleada.

Quiero creer que el “Chacho” ubicó como titulares al “Pulpo” y a Neri Cardozo pensando que de local, Vasco da Gama iba a presentar más batalla y entonces con ellos iba a poder recuperar más rápido la pelota y tener mejor manejo, pero no fue así.

Pero algo pasó camino al segundo tiempo, donde Racing se encontró a los 15 minutos con un hombre demás, por la justa expulsión de Desábato.

Con la la mesa servida para propinarle una goleada al frágil equipo brasileño, fue abandonando esa intensidad que lo caracteriza, e increíblemente se fue quedando para de a poco dejar de ser el dueño de la pelota, de la tenencia.

Además se apresuraba y no resolvía bien algunos contragolpes, salvo una que tuvo Lautaro, ante un gran pase de Licha, que lo deja solo frente al arquero, que esta vez  tapó muy bien.

Racing le fue dando vida a un Vasco que, con centros se acercaba cada vez más al arco académico, y respetuosamente creo que nos dimos cuenta que el “Chacho” debió de haberle dado aire al medio campo, haciendo entrar a Zaracho y Mansilla por los erráticos Cardozo y González, porque salvo Domínguez y Centurión, iniciador de casi todos los avances, pero agotado por su despliegue y por los golpes, el resto ya no respondía físicamente y había que llevar el partido más cerca del arco brasileño y no del arco de Musso, que aunque estuvo indeciso en un par de pelotas, no pudo hacer nada en el gol y desvió cerca del final un disparo que bien pudo haberle dado el triunfo a los locales.

Así y todo Racing tuvo un par de oportunidades como para aumentar porque a la ya comentada  de Lautaro Martínez,  se sumó la de Donatti  que dentro del área rival remata por arriba el travesaño.

Lamentablemente se desperdició una gran oportunidad para no tener que exigirse tanto en la próxima fecha frente a la Universidad de Chile, pero evidentemente el segundo tiempo de Racing fue una invitación al empate, un resultado que no es malo, que lo sigue ubicando primero en la zona y con amplias chances de definir su pase a octavos en el próximo encuentro, pero que como se dio el partido terminó sorprendiendo a propios y extraños, porque nosotros augurábamos una nueva goleada y los hinchas del Vasco sufrían pensando en ella, para finalizar con cierto grado de desilusión para los hinchas racinguistas por lo que pudo haber sido y no fue.

A mi gusto los más destacados fueron, Donatti, que tuvo un partido casi perfecto y que se ha convertido en un baluarte indiscutible de la defensa, Centurión más importante en el primer tiempo que en el segundo, Domínguez, un jugador elegante e inteligente, que anticipa, releva, hace jugar y siempre la entrega redonda y Lisandro López, que empaña un poco su tarea con ese pase erróneo, que deriva en el empate del Vasco da Gama.

En segundo plano Lautaro, esta vez paciente en el rebote para definir pero desacertado en sus decisiones en la segunda mitad,  Saravia que sigue en buen nivel, aunque esta vez no pasó tanto al ataque, Sigali que respondió bien durante su participación y Soto que vive desconcertándonos, porque no marca bien, pero se tiene una fe bárbara al pedirla siempre para salir jugando.

Ahora a seguir trepando en la Superliga, pero con la mente puesta en el definitorio partido frente a los chilenos.

Hasta pronto.








domingo, 22 de abril de 2018

Rosario vio a los chicos de la Academia...la Academia del "Tita".


Tratando de ser sincero con uno mismo y creyendo que la mayoría de los hinchas, pensó de igual modo, el equipo que presentaba Racing frente a Rosario Central, no ilusionaba demasiado, ni siquiera para lograr un punto. 

Pero, oh, oh, sorpresa!

Este mix desde el vamos, buscó sostener la idea del “Chacho” y para mayor asombro lo hizo bastante bien, partiendo de un jugador criticado y hasta ironizado, como Meli, que realizó un muy buen trabajo, junto a un Solari, que sigue en alza y a un Saravia que sigue ratificando su buen momento, fundamental a la hora del despliegue ofensivo.

A todo esto Zaracho, sin el peso del partido anterior y Centurión, que seguía siendo maltratado por los rivales, trataron de darle juego al equipo, pero estuvieron erráticos y no pudieron generar demasiadas jugadas, que le permitieran a Mansilla, que con sus movimientos comenzaba a complicar a la defensa rosarina y a Triverio, que al compararlo con Lautaro, nos parece que hace todo mal, cuando debemos aceptar que es otro tipo de jugador, más lento y con menos reacción que Martínez.

En esa primera parte Racing realizó un trabajo aceptable y pudo ponerse en ventaja, cuando Triverio roba una pelota, ingresa al área por la derecha, pero elige definir  él y la pelota sale cerca del segundo palo, cuando tenía otras opciones, mientras Central que estaba desorientado no pudo llevar peligro al arco de García, que dio seguridad tanto con las manos como con los pies.

Lo único que exhibía alguna inconsistencia era la zona izquierda que mostraba a un Pillud,generoso en su entrega e incluso animándose a patear al arco de media distancia, pero muy incómodo cuando debía salir por la izquierda y al chico Schlegel que, resguardado por Sigali, jugó mejor que el partido ante Defensa y Justicia, pero continuó con sus impetuosas intervenciones, que lo pusieron rápidamente al borde de la cornisa.

Ese primer tiempo era más de lo que, en mi caso esperaba, sin embargo el segundo tiempo me volvió a sorprender para mejor, porque con los acertados cambios de Coudet, pudo acrecentar ese dominio y posesión de pelota, al entrar Domínguez a su posición habitual, por el lesionado Saravia, corriéndose Solari a la línea de fondo y adelantando a Meli.

Central no tenía más remedio que salir, por ser local y por su gente, pero eso no llevó a Racing a replegarse y siguió disputando el encuentro en toda la cancha.

Y a los dos minutos avisó Centurión, que sobre la izquierda, no pudo concretar un centro de Mansilla desde la derecha, a continuación “Centu” pone un lindo pase de sobre la derecha para Solari que cruza la pelota y Mansilla no llega.

Racing tenía espacios, porque Central se desesperaba cada vez más y la entrada de Lautaro por Triverio, marca que el “Chacho” veía que se podía ganar.

Minutos después, de un tiro libre a favor de Central, Solari recibe el rechazo y cruza para Brian Mansilla que arranca por derecha desde campo racinguista, lo acompañan Zaracho Centurión y Lautaro, pero al llegar cerca del área, decide jugarse la personal, engancha hacia adentro y de zurda la clava en el ángulo, a la derecha del arquero rosarino.

Espectacular gol para un chico que necesitaba este aliciente para tomar confianza, que demuestra poco después cuando desborda otra vez por derecha y su centro es recibido por Lautaro que engancha y dispara a las manos del arquero rival.

Cada ataque de Racing era medio gol y en una salida de los defensores, Lautaro disputa y gana una pelota en campo rosarino, encara hacia el arco rival por derecha, elude un central y se lleva a la rastra al otro hacia adentro el área, para rematar cruzado y bajo, clavándola en el segundo palo, golazo digno del “toro”.

Central estaba golpeado y para golearlo, pero los chicos del “Tita”, Centurión, Lautaro y Mansilla, parecían disfrutar más del juego que convertir los goles.

Rosario vio a los chicos de la Academia... la Academia del "Tita", los que hoy nos hicieron disfrutar a los hinchas de este triunfo de visitante, tan necesitado, tan buscado y tan deseado por todos, para que Racing pueda seguir en el pelotón de equipos que luchan por lograr la clasificación a alguna de las copas, especialmente a la Libertadores.

Hasta pronto.

viernes, 20 de abril de 2018

¡Es Zaracho!...¡Chacho!


Que buen triunfo.

Que bueno ver a Racing con estas ganas, con este estado de ánimo después de dos derrotas y dos empates, porque fortalece y devuelve la confianza.

Y mientras el “Chacho” sostenenía esa idea que nos llegó al corazón, la hinchada apoyó, sin cuestionar a Musso y respaldando al “Licha” cuando erró los penales.

Por eso esta alegría de hoy.

Porque vemos un Racing que siempre, con errores o no, porque a veces hacen cosas que agrandan al rival, siempre intenta sostener la idea de jugar lo mejor posible y de buscar el arco rival.

No sé a qué va a llegar, pero por lo menos para mí es un gusto enorme ver jugar a este equipo, que no solo quiere ganar, sino que quiere jugar bien.

Y esta noche lo sufrió Vasco da Gama, un equipo que vino a ver lo que proponía Racing para salir de contra, algo que en la primera etapa solo consiguió durante un rato, que fue posterior al primer penal errado por Licha López.

Pero Racing se repuso rápidamente, a través de los jugadores que cuando se encienden contagian -y eso en el fútbol es algo innegable,  en lo bueno y en lo malo- hablo de Centurión que cada día está volviendo a ser más que nunca, abanderado de esta Academia y de Matías, el chico de veinte años que jugó diez puntos.

¡Es Zaracho!...¡Chacho!, con una actuación descollante, esplendida, y participando en todos los goles, le permitieron al equipo retomar el manejo del partido, pide a gritos ser titular, en cualquier posición del medio campo,

Por supuesto que hubo en general un buen trabajo de todo el equipo, comenzando por Musso que si bien no lo exigieron tanto siempre estuvo bien ubicado, Saravia de gran tarea y cada vez más importante en el esquema, artífice de dos penales a favor, Con Sigali y con Donatti, que ratificando su categoría, con Soto que a veces parece que se desentiende del juego y a veces irrita, pero que no dejo de reconocérselo, siempre la quiere y siempre trata de jugarla.

De un medio campo donde, hoy podemos disfrutar de la calidad de un Nery Domínguez, que difícilmente pierda una pelota y que siempre es salida limpia, incluso de un Solari que sin pertenecer al grupo del buen pie, busca acoplarse a ese circuito que tiene buen manejo, pero donde no hay dudas que brillan Centurión y Zaracho, porque fueron siempre opciones para comenzar o terminar la jugadas.
           
Y adelante Lautaro, con algunos gestos que indican que está recuperando el nivel que tenía antes de ser convocado a la selección y de Lisandro López, que realizó una buena tarea, quizás algo desteñida por los penales errados.

Racing debe de alguna manera responder de la misma forma como visitante y el próximo partido tiene mucho de emocional, por el sentimiento natural e inevitable de Coudet con el equipo del cual es hincha, entendiendo que, a pesar de la forma que el ama a la otra “academia”, tendrá que dejar los sentimientos al margen y apelar a la profesionalidad más fría pero de alguna manera responsable y exigente, para que Racing pueda cumplir un buen papel en Rosario y traerse el triunfo que tanto necesita para seguir aspirando a la Libertadores del próximo año.

Es duro pero es la realidad.

Los cambios estuvieron acertados, entendiendo lógico el de  Barbieri, que debe controlar su “agresividad”, por Sigali, que amonestado,  podía dejar el equipo con diez, el de Meli,  que si bien no desentonó no termina de llenarte lo ojos por Centurión y el de Mansilla,  más picante y más metido que en partidos anteriores, por Lautaro.

No hay que aflojar en la Copa Libertadores, ni darse por vencido en la Superliga.

Hay mucho camino por recorrer y este triunfo debe ser el punto de encuentro para volver a ser el equipo que nos ilusionó tanto.

Hasta pronto.