domingo, 12 de abril de 2015

Al final hubo música.


La formación lo insinuaba, pero como seguramente muchos, al igual que yo, interpretábamos que Romero jugaría más cerca de Brian Fernández, quien realmente era el único delantero del equipo.
Pero en esa primera etapa no fue así.
Romero buscó hacerse eje del juego, por sus hábitos naturales de volante y además porque evidentemente la pelota arriba no llegaba, donde Fernández corría a todos los defensores y luchaba las pocas pelotas que le llegaban contra la defensa bien parada del globito.
Racing tenía la pelota pero no lograba generar nada claro, dado que a Cerro y Acevedo cuando pasan al ataque se les nublaba el horizonte mientras que Acuña y Nagüel además de tratar de desbordar, buscaban entrar por el medio sin éxito alguno.
Y así, con un Racing lento y sin ideas, se fue el insulso primer tiempo de la Academia.
Quien se iba a llevar un “bonus track” al ser expulsado Sotelo, con lo que era más que cantado que se venían cambios ofensivos.
Y fue así cuando Nagüel fue reemplazado por el uruguayo Nuñez, quien sufre en su primera jugada una lesión que casi lo deja afuera. Por suerte no fue así y pudo mostrar en el tiempo que estuvo en cancha buenos movimientos y su mejor virtud, que es que cuando enfrenta a los arqueros no se desespera buscando definir como lo hizo hoy.
Racing se hizo dueño del encuentro y comenzó a tener oportunidades cercando  a Huracán, que prácticamente no llegó al arco de Saja.
La entrada de Camacho por Cerro ( y dale con Pancho?), le dio más ofensiva todavía hasta que por fin, se dan dos situaciones.
Entra Bou por Romero para hacer más intenso el ataque e inmediatamente Racing rompe el cero a través de un córner ejecutado desde la derecha, al  cual Sánchez le mete un cabezazo impecable y convierte.
Con un Huracán impotente era el momento para dar el golpe definitivo y cuando restaban 10 minutos llega el muy buen gol de Nuñez, eludiendo a su marcador y al arquero, para definir con clase.
Al final hubo música con “Discoteca” Nuñez, quien va mostrando en el poco tiempo que juega, debido a sus lesiones, que es el delantero picante que Racing necesita para alternar con Bou y Milito.
Ojalá el golpe de hoy no lo vuelva a frenar y pueda estar presente de aquí en más.
Hasta pronto

miércoles, 8 de abril de 2015

Un resultado negativo siempre deja enseñanzas positivas.


Con un punto ya estábamos y con tres lográbamos la primera colocación en el grupo.
Creo que todos los hinchas de Racing, hablábamos de eso antes de este partido.
¿Cambió algo después de esta inesperada derrota?
Creo que pocas cosas, pero no muchas.
Por supuesto que duele el resultado, pero Racing sigue siendo primero y ganándole a los venezolanos, también conseguimos la punta, salvo en que no confiemos que le podemos ganar a Táchira.
Así que a confiar, porque además mañana se enfrentan Tachira-Cristal y si el equipo de Venezuela empata o gana, la Academia duerme tranquila.
Me preocupó ver a un equipo que no tiene la misma respuesta en ataque, como aquel del equipo campeón o el que comenzó la Libertadores.
Se fue desinflando de a poco, aunque hay motivos que saltan a la vista.
Una cosa es Milito diez puntos y otra cosa es Diego al cincuenta por ciento.
Porque admitiendo que es muy profesional y se cuida de la mejor manera, desde su lesión por lógica consecuencia, no responde como nos tenía acostumbrado.
Si descansa más por los problemas de  la rodilla, su poca actividad oficial –no entrenamientos- no le permite recuperar el ritmo, la  reacción y todo lo que necesita un jugador de primera para estar bien afilado.
Se lo nota más lento, más cansado y más fastioso, como enojado con él mismo, seguramente porque sufre internamente el no estar al ciento por ciento y aunque a veces tiene esos chispazos de calidad, hoy por hoy es más fácilmente absorbido por la marca.
Además de Bou, con quien evidentemente es el que más se entiende, le cuesta establecer buenas sociedades con los nuevos compañeros de ataque, llámese Fernández, Camacho, o Nuñez, lo que lo deja más expuesto.
A todo esto hay que sumarle que Bou fue el que más sufrió la lesión del capitán del equipo lo que se notó en su baja de rendimiento,  admitiendo que de cualquier manera este año hizo bastante goles.
Del partido en sí, entiendo que  iba por los carriles normales, donde un  Racing con paciencia y tratando de asegurar la pelota dominó la mayor parte del encuentro, pero era insinuaba más de lo que concretaba.
Faltó cambio de ritmo, más movilidad, porque ese andar lento aunque seguro, de alguna manera terminó como “durmiendo” al propio equipo hasta que despertó de un “cachetazo”  en el gol de Santander, pero ya era un poco tarde.
Lo pudo haber empatado a través de Acuña y de Milito, pero el zapatazo de Palau hizo que allí se terminara todo.
Si se equivocó Cocca o no también es relativo, porque Castillón realizó buenos movimientos y hasta tuvo una oportunidad, pero no terminó de concretar ninguna.
Alvarado estuvo impreciso y personalmente no me gustó como estaba ubicado en los primeros diez minutos del partido, al igual que Videla a quine vi tirado muy a la izquierda, aunque después se acomodaron y mejoró todo el equipo.
Es cierto que podría haber jugado de central con Sánchez, porque Cabral viene flojo, pero también hay que reconocer que Cerro no viene teniendo buenas actuaciones..
Adelante cada vez que entra Brian Fernández es como un despertador, pero sigue fallando en las definiciones.
Se nota el enojo de Milito con él, pero aprender lleva tiempo.
También le pasa a Acuña, a Nagüel.
Pero no estamos tan mal y no hay que desesperar.
Un resultado negativo siempre deja enseñanzas positivas, por eso como hincha confío en que Racing puede reencontrarse nuevamente con el buen camino, al igual que lo logró en el torneo que lo consagró campeón.

Hasta pronto.


sábado, 4 de abril de 2015

Agridulce.


Abril. Mucho calor. Si se quiere, clima extraño para la época, que esta noche parece haber afectado al equipo, con el agregado de un campo de juego en malas condiciones reales ( a la vista estaba bien verde ), donde la pelota les jugaba una mala pasada en cualquier momento a cualquiera de los jugadores ( sino preguntarle a Sánchez en el gol pincharrata ).
Pero así y todo se había presentado muy interesante para Racing, porque comenzó bastante seguro de si mismo, dominando el juego con buena circulación aunque con un déficit en la creación, ya que los responsables de generar esas asistencias o llegar por afuera no tuvieron un buen rendimiento, ante un Estudiantes muy impreciso, quizás muy nervioso por sus últimos resultados adversos.
Llámese Gastón Díaz, Acuña o Nagüel, fracasaban en sus tareas por lo que era muy difícil tener situaciones de gol y obligaban a Milito y a Bou a bajar demasiado, lo que hacía más confuso el trámite.
De lado del “pincha”, pasaba lo mismo, hasta que comenzó a crecer porque Racing le fue cediendo la pelota esperando que se equivoquen y ver si podía salir rápido contra una defensa que se veía muy lenta.
Y así fue pasando un primer tiempo donde a Racing se lo veía tranquilo atrás.
Sin problemas Saja, Sanchez y Cabral y seguros Pillud y Grimi ( los dos en contínuo ascenso en sus actuaciones ), mientras Alvarado tenía buen control de pelota y aunque se ubicaba correctamente entre los centrales ante los avances rivales es evidente que está un poco lento para la función ( sobre todo si uno lo compara con Videla ).
En síntesis fue una primera parte donde ninguno hizo méritos para el triunfo.
La segunda etapa comenzó de la misma manera con la diferencia de que era lógico que Estudiantes, obligado por las circunstancias y por su gente salió a buscar más el partido mientras Racing esperaba su oportunidad para salir de contra, pero ya perdía demasiado la tenencia de la pelota.
Y llegó una jugada por derecha con mala fortuna para Sanchez a quien la pelota que venía a ras del suelo, le pica por sobre el pie y le queda a Sanchez Miño para que fusile a Saja.
Sin merecerlo ganaba el encuentro ante un Racing que no mostraba muchas variantes como para cambiar el rumbo del mismo.
Y entonces el apuro.
A los 8 minutos Cocca reemplaza a Milito por Brian Fernández y a Nagüel por Camacho, cambios que le dieron al equipo más energía y movimiento.
Fundamentalmente Brian Fernández, quien a los 62 minutos genera la jugada del empate cuando su arranque por izquierda lo posiciona frente Hilario Navarro y su remate es desviado hacia el medio del área grande, donde Bou a la carrera le mete un cañonazo que rompe el arco. Golazo! y un empate que parecía le daba a la Academia el aire necesario y la inyección anímica como para buscar el triunfo.
Pero no fue así porque el medio flaqueba.
Ya Alvarado no tenía piernas y Acuña andaba muy flojo por lo que Cocca decidió reemplazar a éste por Romero en lugar de Cerro por el volante central, obviamente con la idea lógica de tener más opciones en ofensiva y ganar el partido, pero tampoco resultó.
No descubro nada si digo que el medio campo con Videla y Aued entrega otras opciones y le da al equipo más personalidad, recuperación y juego, algo que hoy se sintió, sobre todo en la segunda etapa.
Flojo encuentro de un equipo que pareció cansado y un empate con cierto sabor agridulce, porque aunque tenía intención de ganarlo, nunca demostró que era superior a su rival y el gol recibido fue un trago amargo que le costó digerir, pero que finalmente pudo contrarrestar con el dulce sabor del grito del gol de Bou, que tiene gusto a poco, pero que es más que nada.
Ahora a Paraguay a ganar como lo hizo en Perú y después sí poder quizás volver al equipo titular para crecer en el campeonato local.



Hasta pronto.





lunes, 30 de marzo de 2015

La sociedad del gol.


Es la dupla.
Porque se entienden casi a la perfección y porque Milito, ya sabemos, se ha convertido en el símbolo que alimenta el espíritu y genera confianza en todos los jugadores, pero sobre todo en Bou, quien evidentemente con él mejora su desempeño, se siente cómodo.
Es la pareja que mejor ha congeniado en el equipo por esa capacidad de entenderse con solo mirarse, donde en la mayoría de sus movimientos, afloran la intuición, el talento y la lucidez.
De cualquier manera creo que los jugadores están comenzado a responder en el torneo argentino y hoy hubo muchos puntos altos, como el de Acuña, el de  Alvarado, que ya merece tener su continuidad como titular por lo menos hasta que vuelva Lollo, las buenas actuaciones que viene cumpliendo Grimi, la gran actualidad de Pillud, la firmeza y tenacidad de Videla, la excelencia de Saja, los momentos de Camacho, Sánchez, Nagüel, Cerro…
Respecto de los delanteros, Núñez, viene en levantada –esperemos no sea nada su golpe- y Brian Fernández, que  ilusiona con sus movimientos y su desenfado, desmerece sus actuaciones por la falta de definición, algo que llama mucho la atención.
Pero salvo excepciones, que creo serán temporarias, al equipo se lo ve sólido y vuelve a entregar esa imagen de saber que hacer, la que nos permite a los hinchas sentirnos naturalmente optimistas, porque vemos que hay plantel, que hay individualidades y que hay  un cuerpo técnico que, ante sus decisiones tanto en las variantes de sistema como en los cambios de jugadores, la mayoría de las veces obtiene las respuestas esperadas, porque es evidente que ellos confían en su trabajo.
Del partido, digo que San Martín que había realizado un gran encuentro frente a Boca, buscó como muchos otros equipos coparle la mitad de cancha a Racing y por momentos lo conseguía, a través del buen trato de pelota y la velocidad de sus jugadores del medio hacia arriba, pero el gol de Bou fue cambiando lentamente el trámite.
Racing tomó confianza y se acomodó mejor para ir creciendo paulatinamente hasta que el segundo gol de Milito, ante un tiro libre de Acuña que rebota en el palo,  haría cambiar definitivamente el trámite.
Porque en la segunda etapa San Martín salió a todo o nada y generó alguna sensación de peligro, pero era un poco lo que supongo quería Cocca, ya que en el fondo de la visita comenzaban a observarse los espacios necesarios para que cada contra de Racing prácticamente se convirtiera en gol, si no fuera por lo desacertado de sus definidores.
Como remate pienso que todos coincidimos en que Milito, aún sin hacer un gran partido, es ese jugador emblema que cobija al resto, como que les devuelve la fe y les levanta el ánimo con su sola presencia en el campo de juego y junto a Bou se convierten en la sociedad del gol.
Ojalá podamos verlos en cancha más seguido porque, aún reconociendo que se puede confiar en sus reemplazantes, será difícil por razones de tiempo y de conocimiento, encontrar a la brevedad un dúo tan aceitado, como el que hoy podemos disfrutar.


Hasta pronto.





lunes, 23 de marzo de 2015

Sentimientos encontrados


Desde lo emocional fue un partido que desde el inicio fue increscendo hasta el final.
Por el gol tempranero de Racing, a través de un buen pase de Romero para una gran definición del uruguayo Nuñez y porque Defensa y Justicia es un equipo que siempre va a buscar.
Pero en lugar de aprovechar esa ventaja tanto en el resultado como en lo anímico para darle el golpe final a su rival, lo dejó crecer muy rápido y aunque no inquietaba demasiado a Saja tuvo un par de ocasiones, que comenzarían a convertir al arquero en la gran figura de Racing.
Mientras tanto Bou bastante impreciso y Núñez estaban muy separados del resto del equipo y cuando conseguían hacerse del balón, intentaban erróneamente en forma individual.
Romero al que se lo ve como que ya se liberó del peso de la camiseta, tuvo un buen primer tiempo jugando de “enganche” siempre tratando bien la pelota colaborando también en la recuperación y tuvo su oportunidad, pero Arias también empezaba a hacer méritos para anotarse en el podio de las figuras.
Era evidente que este sistema dejaba sobre la zona de Pillud un sector donde nadie colaboraba y eso traía algunos problemas para el marcador de punta.
Muy bien Sánchez, flojo Cabral y nuevamente un buen partido de Grimi.
Videla cada vez más firme luchaba en forma tenaz contra los volantes rivales, con la ayuda de un Cerro que no escatima su esfuerzo en la recuperación y se muestra para salir jugando pero tiene que mejorar la entrega.
Flojo Camacho, física y mentalmente, quizás por esa gastroenteritis que lo tuvo a mal traer y por esos sentimientos encontrados que debe haber sentido al enfrentar por primera vez a su ex equipo, en el que fue figura, algo parecido que estimo, le pudo haber pasado también a Brian Fernández.
Personalmente creo en esas cosas, hay ciertas cargas emocionales que pueden generar inesperadas sensaciones y de alguna manera desconcentran a quien las vive, por lo menos en la primera oportunidad.
Esto no significa un descrédito para Brian Fernández quien me parece tiene grandes condiciones para triunfar ni para Camacho quien ya demostró su calidad de jugador.
Es solo una sensación que tengo cuando veo a algún jugador que triunfa en su equipo y el destino lo lleva a enfrentarlo por primera vez.
En la segunda etapa, Cocca ubica a Díaz por la derecha y a Romero por la izquierda, pero el paraguayo ya no entraba tanto en juego y además sufría un gran desgaste haciendo la banda, porque Defensa eligió la derecha para cargar la mayoría de sus ataques, aunque en el final fue uno de los que más buscó el triunfo.
De arranque Bou en una jugada individual sobre la derecha exige a Arias quien desvía su fuerte remate, pero el encuentro se seguía presentando con un Racing esperando y con Defensa atacando con más intensidad.
Esto dejaba en el fondo del equipo rival espacios interesantes para el contragolpe, pero Núñez ya no se movía para buscar esos lugares y a los 15 minutos es reemplazado por Brian Fernández , que iba a tener un rol decisivo en ese tramo del partido ya que en sus pies estuvieron las mejores oportunidades para definir el encuentro.
En una de las pocas oportunidades que Cerro pisó el área le da un buen pase que lo deja solo, pero eleva sobre el travesaño.
Pero sinceramente se caía de maduro que Defensa y Justicia podía empatar el encuentro porque hubo algunos desacoples en defensa que le permitieron hacer crecer esa ilusión, llegando incluso a una jugada en la que convierten, aunque por suerte es anulada por posición adelantada.
Tanto es así que faltando diez minutos entra Acevedo por Bou para ver si se podía frenar esa escalada rival, pero faltando cinco minutos una pelota, otra vez desde la  derecha, es puesta rasante y cruzada la que supera a Sánchez, permitiendo a Rodriguez que entraba solo por su espalda batir a Saja.
Allí se hizo un partido a todo o nada por parte de los dos y a los 45, Racing tuvo en una misma jugada cuatro oportunidades para convertir.
Tiro de Romero en el palo, dispara Díaz y saca el arquero, Romero la lucha y le queda Brian que patea y la saca Arias, otra vez lucha Romero, le cae a Brian en el pecho vuelve a tirar y otra vez Arias desvía.
Increíble pero cierto.
Bronca y desconsuelo por haber perdido dos puntos, pero este es un equipo que sabe jugar mejor y estoy seguro que su técnico lo siente así, pero a veces los resultados positivos del torneo anterior lo llevan a enamorarse peligrosamente del contragolpe.



Hasta pronto.

miércoles, 18 de marzo de 2015

¡GRAN TRIUNFO GRAN!


Todos pensábamos que por lo menos no había que perder, porque de esa manera seguíamos punteros, pero que importante fue ganar.
No solo porque nos distanciamos del resto, sino que además es un envión anímico fundamental para todo lo que viene.
Pero hay algo que le da brillo a este triunfo y es el gran partido que hizo el equipo, fundamentalmente en el segundo tiempo donde generó una gran cantidad de situaciones de gol, sin olvidar que en la primera parte Bou tuvo un par claras que el arquero tapó muy bien.
El primer tiempo fue de área a área pero casi sin pisarla, y fue Racing quien tuvo las más claras, ya que el Cristal generaba un pseudo-peligro solo con los tiros de esquina ejecutados por Lobatón, pero después todo estuvo muy bien controlado.
Y en los segundos cuarenta y cinco, fue donde se vió a un Racing “ganador” , más confiado y más decidido, lo que pasaba era que tanto Bou como Milito no la metían y eso por lo menos a nosotros los hinchas, nos ponía un poco nerviosos.
Fueron claras y varias la oportunidades para definir el encuentro, pero parecía mentira que no concretaran alguna de ellas.
Racing estuvo más concentrado, más seguro, sabiendo como jugar este partido y fue en su juego de menor a mayor, lo que llegó a desconcertar de tal manera al equipo peruano que una falla de su defensor le permitió a Nuñez generar la jugada del penal que la a Milito la gran ocasión de abrir el marcador.
Después era cuestión de estar atentos porque el Sporting Cristal se iba a ir con todo, pero también naturalmente dejaría huecos en defensa y así fue como en una jugada sobre la hora un gran pelota cambiada de frente por Nuñez derecha a izquierda deja solo a Videla quien define con clase por sobre el arquero.
Fin del partido y felicidad enorme para todos los que amamos a Racing.
En general buen partido de todos, con algunos mejores rendimientos.
Es evidente que la presencia de Milito no permite que el equipo caiga en vacíos ni en relajamientos mentales de donde muchas veces es difícil regresar, por lo que aún sin contar con su mejor forma física estar en la cancha mantiene siempre alerta a sus compañeros y genera un mejor estado de ánimo, lo que redunda en más confianza.
Como reflexión final digo que Romero va mereciendo que le den más oportunidades, sobre todo en ubicaciones donde pueda estar más en contacto con la pelota, porque si no entra en juego “se enfría” y hoy volvió a demostrar que sabe de toque, devolución y asistencias.
También me alegra lo de Nuñez, a quien se lo ve más rápido y compenetrado lo que le permitió ganar esa pelota en la falla de Reboredo que finalizó en penal contra él y en la asistencia del segundo gol.
¡GRAN TRIUNFO GRAN! para estar a un paso de la clasificación y para ir retomando el ritmo y la fe que tenía el equipo campeón. 
Mérito no solo de los jugadores, sino también de  su técnico Cocca, quien realizó un planteo acertado con inclusiones y cambios que a veces no nos satisfacen como hinchas, pero que no le tiembla la mano cuando debe realizarlos.


Hasta pronto.




sábado, 14 de marzo de 2015

Los refuerzos dijeron presente.


Ahora podemos decir que se comienzan a ver importantes mejoras en la actuación de los nuevos jugadores que se han integrado al plantel como así también en aquellos que siendo suplentes, no nos permitían ser demasiado optimistas en cuanto a su rendimiento.
Pero lo más importante fue que pudimos ver un equipo muy concentrado, que supo que hacer y que se movió, salvo en algunos momentos del segundo tiempo, con claridad, seguridad y confianza, sobre todo cuando la pelota pasaba por los pies de Romero, quien sin lugar a dudas, Cocca parece haberle encontrado su ubicación en el campo.
Al paraguayo se lo vio mucho mejor físicamente, lo que le permitió tener un andar más suelto y con cambios de ritmo interesantes, lo que lo puso varias veces en situaciones pisando el área y donde podría haber terminado él dichas jugadas, en las cuales casi siempre eligió asistir a un compañero.
Esto es algo que a Racing le da una nueva opción de juego, ya que Romero posee un muy buen manejo y además es muy criterioso en la elección del pase.
Tanto es así que en la segunda parte cuando la pelota dejó de pasar por él, Racing perdió de alguna manera claridad y tenencia del balón.
También fue importante ver a Nuñez con una mejor imagen física, lo que le dio la posibilidad de moverse con más libertad y la de estar más seguro con la pelota, lo que le posibilitó tener situaciones de gol y hasta convertir el suyo de buena forma.
Evidentemente tiene condiciones, las que seguramente, con su mejoramiento físico las irá confirmando y de esa forma, darle al técnico la esperada tranquilidad para realizar las variantes que necesite para sus esquemas.
Pero la gran figura del partido fue Alvarado, quien mostró categoría, ubicación, sentido del tiempo para los cortes y mucha personalidad, ganando en los mano a mano y dando desde su ubicación tranquilidad a todos sus compañeros.
Campi también tuvo cumplió una buen actuación y los laterales tuvieron un buen desempeño.
Lo mismo pasó con Nagüel y Castillón, este último colaborando con el medio campo y acompañando en la ofensiva, lo que le permitió llegar al gol -que abrió el encuentro- y ser generador del pase que derivó en el penal, que con clase convierte Romero.
Nagüel por su parte, tuvo también en ese primer tiempo una labor importante rompiendo líneas con sus gambetas, pero que a veces terminaba cegándose un poco al llegar al área.
Hubo además, una actuación interesante de Acevedo, la que ojalá le sirva para ganar confianza y comenzar a ser aquel de Defensa y Justicia, ocupando esta vez la posición que lo favorece y es delante de la línea de fondo y no hacer el juego que normalmente hace Videla, corriendo sin ton ni son a todo el mundo.
Hoy tuvo mejor ubicación, con más control del balón y entonces se pudo ver un importante crecimiento en su juego, al lado de un Cerro que no escatimó esfuerzo y en el que también se vio una superación.
Ibañez a quien prácticamente no le llegaron nunca, estuvo atento y si no hubiera sido por su errónea salida en el gol de Colón, su actuación sería muy correcta (sacó con grandes reflejos un remate en el segundo tiempo aunque había offside del delantero sabalero).
Después Brian Férnandez – que nos ilusiona cada vez más,- junto a Camacho -que convirtió el cuarto gol- y Videla le dieron la posibilidad a Racing de compensar el esfuerzo físico que habían realizado jugadores que no estaban al ciento por ciento.  
Es cierto que la visita no molestó tanto y su juego nacía en la mitad de cancha y moría antes de pisar el área académica, pero fue muy bueno el mensaje tranquilizador que nos envió el equipo desde el campo de juego, donde los refuerzos dijeron presente.
Era necesario este triunfo para poder bajar la ansiedad en el torneo local y por supuesto devolverle la fe al cuerpo técnico, al saber que hay jugadores que se están reencontrando con su nivel, que responden cada vez mejor y en quienes se puede confiar para afrontar los difíciles compromisos que le esperan.



Hasta pronto.