domingo, 10 de septiembre de 2017

“Si la sopa lo está curando, sopa sígale dando…”

En la semana estaban cruzando tweets sobre qué formación debería presentar Racing en Brasil, sobre una idea de ubicar linea de cinco y entonces me metí dando una opinión pero para el partido de ayer… “Disculpen, pero estamos muy flojos atrás, por eso contra Temperley formaría como lo propuso @Hachita para ir a Brasil. Espero no se ofendan” 16:38 - 4 sept. 2017

Simplemente lo expresé, aunque muchos hinchas, al igual que yo, pensábamos que ante Temperley salir con este esquema, a priori, defensivo a ultranza, era como descender a la categoría de equipo chico, porque al ver la realidad después de Olimpo, me incliné por el sistema de línea de cinco, que le podía devolver la confianza a muchos jugadores y por ende al equipo.

Ahí recordé que había escuchado y visto declaraciones de “Licha” y del “Pulpo”, apoyando ese la famosa línea defensiva…Por ejemplo Lisandro López, en Fox Sports Radio dijo “La línea de cinco defensores que planteó Diego nos dio resultados muy importantes.” y en otra oportunidad  el “Pulpo” Gonzalez comentó: "Nos sentimos cómodos con la línea de cinco defensores. Los resultados nos dieron confianza".

Anoche, admitiendo que fue después del triunfo,  lo volvió a ratificar Vittor al afirmar que “se sentían cómodos con la línea de cinco…”

Creo que en esta instancia lo que hay que buscar es fundamentalmente sentirse más seguros, más sólidos, para de ahí en más ir creciendo y sumar no solo en el resultado, sino también en lo anímico para recuperar la confianza perdida y el hecho de volver a implementarlo anoche le permitía evaluar mejor ese módulo, que sin duda va a utilizar en Brasil.

Racing realizó un partido donde trató de crecer a través de las subidas de los laterales y los volantes por los costados, pero si bien se acercó y tuvo oportunidades de marcar, no fueron muchas y en esos primeros 45 minutos, las mejores estuvieron en los pies de “Licha” y Soto, aunque también hubo un gol anulado a Triverio por posición adelantada, mientras Temperley buscaba hacerse dueño de la pelota y tuvo algún acercamiento  a través de un tiro libre de Figueroa, que Musso desvía en gran forma.

Pero a veces el descuento cuenta y esta vez fue a favor de Racing.  Musso después de cortar un centro sale rápido con un lanzamiento largo impecable, a la posición de Triverio que rodeado de dos defensores, alcanza a llevarse la pelota para sacarse de encima al arquero y después convertir en soledad gritando de esa manera su primer gol en Racing y darle al equipo una inyección anímica formidable.

Era evidente que en la segunda parte Temperley saldría a buscar el ansiado empate, pero Racing ya con cierta tranquilidad comenzaba a encontrar espacios donde antes no lo había, lo que le daba la posibilidad de ampliar la ventaja, algo que casi sucede en sus primeros dos ataques y que estuvieron en los pies de Triverio, pero que encontraron las manos de Ayala.

Pero cerca de los 20 minutos, apareció “Licha” en el medio campo, donde realiza un gran jugada girando y saliendo entre dos hombres para después para asistir a Zaracho, este busca la pared con Triverio y la buena devolución del delantero, lo deja frente al arquero a quien elude para definir con clase.

Golazo de Zaracho!..el chico que quiere ser grande.

Temperley no tenía otra que ir a buscar el descuento, que casi consigue cuando una pelota larga desde la derecha sobrepasa a los centrales y Figueroa alcanza a desvíar la pelota, pero Musso con reflejos plenos resuelve de forma extraordinaria.

Racing crecía en cada contra y su rival apelaba a cortar el juego con infracciones fuertes y en una de esas faltas llega el tercer gol, a través de un tiro libre ejecutado brillantemente por Vittor.

A todo esto, ya Meli había reemplazado a Zaracho, Orbán a Soto e Ibargüen a Lisandro López, y hablando del colombiano, se pudo observar su buen dominio y sus buenos movimientos, cerrando una buena actuación convirtiendo el cuarto gol, que seguramente lo ayudará mentalmente a que su aclimatación sea más feliz y más tranquila.

Hoy se pudo constatar una mejoría total del equipo, sobresaliendo Musso, Solari, el “Pulpo” González y “Licha” como el más destacado por sus intervenciones.

Obviamente la defensa ha confirmado que se siente más a gusto con este sistema, donde pudimos ver a Pillud y a Soto soltarse y subir frecuentemente.

Zaracho sigue demostrando que no puede salir del equipo, aún sin llegar a jugar un gran partido, es generador de  buen juego, además de estar siempre muy cerca del gol, y que decir de Triverio que comienza a darnos satisfacciones, no solo por su gol, sino además de su potencia, tiene buen manejo de pelota.

Pero ahora llega una parada brava, hay que enfrentar al Corinthians de Brasil en su casa y aunque hay que reemplazar a los dos laterales, hay algo que seguramente mantendrá y es la famosa línea de cinco, porque como dice un viejo refrán “si la sopa lo está curando, sopa sígale dando…”, y si todos se sienten “comodos”, para que cambiar.

De cualquier manera hay que resolver quienes serán los reemplazantes de los laterales.
Sobre Grimi no hay dudas que será Soto porque Orbán irá de central, el tema está sobre la derecha, donde  la lógica sería que Solari siga volanteando, pero Saravia no fue ni al banco, asi que Solari podría bajar a la línea de cinco.


Hasta pronto.

sábado, 2 de septiembre de 2017

Más que sorpresa, decepción.

Que Olimpo le podía ganar a "este" Racing, era algo que podía pasar, pero que lo haga después de ir perdiendo por dos goles al final del primer tiempo, en un partido que es una final y convirtiendo tres goles en quince minutos, de los cuales entre el segundo y el tercero, solo pasaron dos minutos, al menos llama mucho la atención.

El cuarto pasa a ser solo una anécdota, porque el partido para Racing había finalizado mucho antes, pero en esta derrota se conjugan varios aspectos que lo llevan a ser un equipo irregular, inseguro y hasta con cierta desorientación, compras no acertadas, bajo rendimiento de algunos jugadores y la falta de una idea clara que genere confianza en el plantel, algo que por ahora no podemos observar.

El equipo aparece como intermitente, donde algunos buenos encuentros aislados en la ofensiva, se intercambian con situaciones de desorden y errores a la hora defender, lo que genera un estado de ánimo endeble, que agranda al rival de turno.

Es evidente que la búsqueda de Cocca siempre estuvo signada por hacerse fuerte en defensa, pero lamentablemente se siguen cambiando las piezas y las variantes tácticas y el resultado sigue siendo negativo.

Entonces los cuestionamientos pasan por si las incorporaciones fueron cantidad y no calidad, como por ejemplo si Patiño es mejor que Pillud, o no saber exactamente cuál es su lugar preferido en el mundo de la defensa, que tuvo además a un Barbieri fue muy flojo y a un Orbán desconocido, nervioso y quizás demasiado impetuoso, mientras Soto alterno entre buenas subidas en el primer tiempo con ciertos problemas en la marca, sobre todo en el segundo.

Pero el medio campo no es ajeno a la mala actuación de la línea de fondo, porque el “Pulpo" González, debió trabajar lo que hacía antes Videla-, pero sus características y su despliegue lo llevaron a hacer un desgaste mayor, porque no abandonó su habitual llegada al área, logró un gol y después trató de ejecutar la contención lo mejor que podía, pero sin tener quien le cubra las espaldas porque Oroz está más para media punta, lo que trajo cierto desorden  natural y un desamparo para la defensa.

En la segunda mitad,  ese desorden acentuado por su cansancio a cuestas, le ocasionó más problemas a una línea de fondo no muy segura y que se vio totalmente desbordada por los rivales que transitaban esa zona central con amplias libertades, lo que la llevó a multiplicar sus errores.

El resto del equipo no había andado tan mal, porque Solari y Zaracho habían generado algunas jugadas interesantes junto con Lisandro López, lo mejor del equipo y asistidor en los dos goles junto a un Triverio que parece faltarle más ritmo y el lógico entendimiento con Licha.

Pero todo cambió a partir del descanso, posiblemente por cierta subestimación inconsciente y creyendo que Olimpo estaba golpeado, lo cierto es que todo se derrumbó, mucho más después del gol de penal, porque de allí en adelante Racing no pudo recuperarse mostrando un bajón anímico gravísimo, que llegó incluso hasta su capitán, pero que impactó más en los chicos.

El impulso del equipo de Bahía, parecía imparable y era evidente que el partido había cambiado de dueño, lo que llamaba a hacer cambios, y el primero es por Patiño (por lesión) pero en su lugar baja a Solari, para que entre Mansilla, buscando no ser tan defensivo, algo que empeora la situación, porque el medio campo cada vez hacía más agua.

Minutos después entra Cuadra por Zaracho, pero Maxi vuelve a tener un partido muy flojo, esta vez como desentendido del juego, mostrando cierta desconcentración, que espero no tenga que ver con la renovación de su contrato.

Y faltando diez minutos llega el esperado debut de Ibargüen, a mi gusto tarde, porque después que descuenta Olimpo de penal, podría haberle dado ingreso para que juegue más tiempo y que vaya tomando confianza.

Finalmente, qué decir de Musso, del que no podemos opinar de buena forma cuando a un arquero le hacen cuatro goles, pero que tampoco se lo puede juzgar en demasía, porque es muy difícil sentirse seguro con defensores y volantes que en el segundo tiempo no paraban a nadie.

Todo terminó de mala manera para Racing, especialmente por la forma que terminan cacheteándonos en el descuento con el cuarto gol, con muchos jugadores mirando, Orban resbalando y Musso sacrificado, casi como en un partido de barrio.

Como reflexión y obviamente con “el diario del lunes” me parece que como este era un partido sin revanchas, al final del primer tiempo y dos a cero arriba, debería de haber entrado Meli o Vittor por Oroz o por Triverio, para tener más marca en el medio y armar lo mejor que se pueda el andamiaje defensivo.

Se me ocurre pensar, quien será el volante de marca que Cocca dispondrá cuando Arévalo Ríos no juegue, porque si ayer no entró Meli, que hace casi un año que está en el equipo, solo le quedaría Vittor que alguna vez lo hizo en Banfield, después no se me ocurre ningún otro que lo pueda hacer.

Pero bueno, ya pasó y es otra copa que pierde Racing, porque parece que a los técnicos no les gusta jugarla, por eso ayer sentí, más que sorpresa, decepción, porque el cuerpo técnico no acertó con su esquema y porque tampoco hubo gestos de rebeldía de parte de los jugadores, para luchar por lo que se estaba perdiendo, al contrario vi como un bajar los brazos…

Hasta pronto.

lunes, 28 de agosto de 2017

Por ahora identidad, es solo una palabra sin imágenes

Como explicarlo para mí, que solo soy un hincha que opina por lo que ve y siente.

Como entender que Zaracho que es todo juego y frescura, no sea titular y entre cuando las papas queman.

Como no darnos cuenta que al no estar Acuña, ahora el problema que teníamos en la derecha con Pillud pasó a la izquierda con Grimi.

Como no darnos cuenta que Cuadra sufrió el partido, porque si lo puso para atacar terminó haciendo una tarea que no siente, que seguramente lo desgasta física y mentalmente.

Como entender a que queremos jugar….
Mal primer tiempo de ambos equipos, donde tuvo más la pelota San Lorenzo, pero donde Musso no participo nunca.

De lado de Racing una búsqueda infructuosa a través de alguna pelota larga o por una salida rápida en contragolpe como sucedió a los 12 minutos cuando después de una pelota que devuelve el arquero Navarro la recibe el Pulpo González sobre la izquierda, engancha y mete una pelota cruzada para Solari que logra ganar la espalda de Díaz para lanzar un centro rasante que pasa por delante de defensores, de Triverio y del arquero, pero que recibe solo Lisandro López sobre la izquierda para empujarla al gol.

Un gol que le daba a Racing la posibilidad de tranquilizarse y manejar el partido, pero que era imposible porque solo el “Pulpo” trataba de hacerlo y a veces Licha cuando bajaba buscando conectarse, los demás eran solo lucha y esfuerzo.

Pero en realidad lo que más me inquieta es que a Racing le cuesta tener la iniciativa y parece que necesita que lo golpeen, que lo lastimen para que reaccione, cuando en realidad era muy claro que San Lorenzo se le vendría con todo en los primeros minutos de la segunda etapa, por necesidad y por el clima que se vivía en el estadio.

Y para detener ese “vendaval” del rival para después poder salir de contra, hacía falta una línea de fondo muy firme y un medio campo con buena recuperación y juego, algo que no estaba sucediendo.

La última línea contaba con laterales que sufrían, más Grimi que Pillud -que estuvo más activo- con un Barbieri impreciso y con el único que parecía dar seguridad y que sobresalía claramente sobre los demás que era Orbán, mientras que en la línea de volantes Cuadra ya pasaba desapercibido y Solari ya no respondía como en el primer tiempo, por lo que el Pulpo, era el único que estaba a la altura del partido, junto a un Arévalo Ríos que alternaba buenas y malas.

Por lo tanto sucedió lo que casi siempre pasa cuando el empate esta por caer, finalmente llega… y entonces la rápida reacción con cambios, si se quiere extraños, como el que entre Rosales por Cuadra, en lugar de Zaracho, quien tiene su oportunidad recién 20 minutos después, por Solari.

A todo esto el partido le fue dando a Racing alguna posibilidad de aumentar como cuando Rosales asiste muy bien a Licha pero este se olvida la pelota atrás y pierde una gran ocasión, o como cuando Pillud pisa el área y con esfuerzo habilita a Triverio – que creo no esperaba ese pase- y el remate de este pega en el palo.

Pero San Lorenzo estuvo cerca de definirlo y sobre el final Musso que tuvo personalidad y se mostró seguro, saca una pelota increíble que le hubiera dado el triunfo.

A fuer de ser sincero, cuando terminó el primer tiempo pensé que debía de salir Triverio y que entre Zaracho, pero debo reconocer que en el segundo tiempo el nuevo refuerzo, realizó un buen trabajo, mostrando algunas cualidades muy interesantes.

Finalmente creo que Oroz le hubiera venido muy bien al equipo, pero la lesión de Barbieri lo obligó a realizar un cambio defensivo y no sabemos si hubiera tenido su oportunidad.

En la búsqueda de una identidad trato de entenderlo a Cocca, pero no hay muchas muestras que nos puedan dar una idea de cómo va a ser la misma, ya que por lo menos para mi, por ahora identidad, es solo una palabra sin imágenes, sumada a los buenos deseos del DT, dado que no sabemos si es ese planteo de esperar a ver que hace el rival o aquel que exhibe cuando nos hacen un gol, que nos obliga a adelantar las líneas.

Ya se que para Cocca los hinchas “no sabemos nada” y seguramente tiene razón, pero con todo respeto, a veces no hace falta ser demasiado profesional para darse cuenta de quien juega bien y quien juega mal, o que hay jugadores que no ofrecen más que otros, que están relegados y pueden hacer las cosas mejor.

No debe tomar a mal los silbidos, los gritos o los murmullos, ya que son simplemente expresiones populares que muestran nuestra ansiedad y/o disconformidad, por lo que le pido desde este humilde lugar que trate de entendernos y que esos comentarios no los haga público.


Hasta pronto.

sábado, 19 de agosto de 2017

“El que busca, encuentra.”

Ya sabemos que cualquier equipo que se siente superior a su rival, tanto sea por la categoría de sus jugadores como por su nivel económico, corre más riesgo que aquel que llega para la hazaña, pero así está diseñada esta Copa Argentina y el trance hay que pasarlo, sabiendo lo negativo que significaría quedarse afuera ante un equipo “menor”.

A Racing esto ya le pasó y no es un trago fácil de digerir, y en este momento podría haber sido sencillamente desastroso para un plantel que todavía se está acomodando y justo antes de que comience la “Superliga”.

Anoche me pareció que Mitre planteó un partido con cierta lógica, dejar todo durante el primer tiempo para tratar de conseguir un gol y después defenderlo a morir, sabiendo que físicamente no iba a poder establecer una igualdad durante los noventa minutos y lamentablemente para Racing, lo consiguió alrededor de los 20 minutos de esa primera etapa, aprovechándose de grave error de Arévalo Ríos.

Racing se sintió molesto e inseguro en esa primera etapa y a la defensa  se la veía incómoda en cada ofensiva rival, sobre todo por el lado de Pillud y Grimi, aunque Barbieri tenía problemas de marca y Orban se mostraba llamativamente nervioso, todo esto sumado al lento y dubitativo Arévalo Ríos y a un “Pulpo” González que no encontraba su posición en la cancha, por lo que Racing solo apostaba a las apariciones  de  Zaracho y a las subidas de Solari, para generar algo que le diera posibilidades a Lisandro y Cuadra, que no eran bien asisitidos.

Y el gol del Mitre multiplicó los problemas que ya tenía Racing y lo poco que habían generado Zaracho y Solari, se fue apagando lentamente y hasta el final de ese primer tiempo todo se limitó a tirar centros, esperando la cuota de suerte que nos pudiera dar el empate.

Cocca no realizó ningún cambio a pesar de la mala tarea de esa primera parte, pero si,  hubo un cambio general en la actitud que mostró el equipo en la reanudación, a pesar de que seguía costándole llegar con claridad al arco de Medina, refugiado ante un conglomerado de camisetas amarillas.

Así y todo a los 10 minutos el equipo genera la mejor jugada del partido con buena circulación de pelota, la que termina en los pies de Cuadra, -uno de los que más propuso en la segunda parte del encuentro- y su centro es cortado por la mano de Piriz. Penal y la gran posibilidad de empatar, pero Licha lo tira a media altura, para que Medina se luzca y se agrande.

La desazón y la bronca le dieron paso a los cambios y Cocca manda a la cancha a Nico Oroz por Arévalo Ríos, -algo que, a mi modo de ver, debía de haber hecho antes- lo que le permitía tener un jugador más pensante, en un encuentro donde nadie lo hacía y minutos después Rosales reemplaza a Pillud y Mansilla a Zaracho, para definitivamente buscar romper ese cerco que había formado Mitre.

Y así, con ganas y con la mejoría de Barbieri y Orban, sumado al “Pulpo” González, ya como dueño del medio campo, Racing fue creciendo, con Oroz por el centro dándole más claridad al juego, con Cuadra y Mansilla sobre la izquierda y con Rosales y Solari por la derecha le dieron otra circulación a la pelota.

Y a través de Rosales, que cruza una pelota desde la derecha hacia el área, Licha tiene una gran oportunidad y hasta por duplicado, porque anticipa y aparece solo ante Medina que le tapa su primer disparo, el rebote le vuelve a sus pies, y, quizás de bronca, lo quiso fusilar pero nuevamente el arquero la vuelve a desviar en gran reacción.

Creo que la lucha del “Licha” era contra él mismo, porque ya no pensaba, estaba como cegado por hacer ese gol que no logró en el penal, sin aplicar lo mejor que tiene, que es justamente su inteligencia y su tranquilidad para definir.

Pero dice el refrán que “el que busca, encuentra” y como “Licha”, es un jugador que nunca se da por vencido, allá fue, casi empecinado, en busca de ese gol que se le negaba y a los 32 minutos, después de un córner de Oroz desde la derecha que Grimi desvía de cabeza, el “Pulpo” y Lisandro la van a buscar, Licha la toca, pega en el palo, y al volver le da en su espalda y se introduce en el arco.

De suerte y como sea, pero fue un gol para lograr el empate que traía cierto alivio y sacarse la mufa, aunque parecía que no se podía quebrar ese resultado, cuando minutos después Lisandro tiene dos posibilidades más y el arquero rival volvió a responder de buena forma.

A esta altura quedábamos a la suerte y verdad de los penales, que no aparecían como algo beneficioso en esta noche magra, lo mejor era ganarlo y a los 39 minutos un centro desde la izquierda de Cuadra, lo recibe Grimi dentro del área y con su coraje a cuestas la engancha como viene y convierte el segundo gol, ante la sorpresa de toda la defensa rival.

El gol de Grimi tuvo el efecto de un “ansiolítico”, porque eliminó los síntomas de la ansiedad y alejó la sensación de angustia, lo que nos permitió salir de la inicial desilusión y poder arribar a la deseada tranquilidad.

Un partido con un primer tiempo muy mal jugado por parte de Racing, pero que fue mejorando en el segundo período, para finalmente, sin brillar, lograr una victoria justa y llegar a al final deseado,  por lo menos desde el resultado.

El tiempo dirá para que estamos.

Hasta pronto.

viernes, 28 de julio de 2017

"No estaba muerto…estaba medio herido".

Cuando uno está en la oscuridad total o en medio de una neblina densa y absoluta, no sabe para dónde ir, no ubica las cosas, no tiene distancia, es decir la desorientación es total y algo parecido le paso a Racing en los primeros 45 minutos…con la salvedad de que en el minuto de descuento, el destino hizo que pueda ver algo de claridad, para tranquilizarse y retomar el camino correcto.

Racing estaba nocaut,​​ había recibido dos golpes tremendos, de esos que te dejan fuera de combate, sin piernas, sin movilidad y sin poder pensar, es decir no tenía la más puta idea de que hacer para escaparle al golpe final.

Me decía en mi soledad, mal te veo mi querida Academia...

Una línea de fondo con 5 jugadores para no marcar a nadie, sin llegadas al arco rival, salvo dos centros de Grimi como para decir que "atacábamos", un medio campo desarticulado donde Arévalo Ríos y el “Pulpo” González corrían sin ton ni son, porque estaban muy separados de la última línea y luchaban casi solos contra un medio campo poblado del DIM, que tenía la supremacía total del partido, con el poco aporte Noir y de Zaracho, en el tema recuperación.

Y adelante el pobre Cuadra que jugaba al solitario.

Además una pelota que el DIM la dominaba perfectamente, pero para los jugadores de Racing parecía parecía saltarina, como de plástico.

Y entonces con ese dominio total de los colombianos sucedió lo que no esperábamos, por lo menos no tan pronto y fue a los 4 minutos, cuando logran el primer gol, pero lo peor es que a los 25 convierten el segundo, ante un Musso que nada pudo hacer en los dos “fusilamientos” y que preanunciaba una catástrofe total, porque con este resultado clasificaba el DIM.

Mientras los jugadores académicos faltos de reacción, tanto en lo físico como lo mental, solo miraban la fiesta colombiana,  seguramente el “siamo fuori” habrá pasado por muchas de las mentes de los hinchas racinguistas...

Pero de pronto y dentro de ese panorama desalentador, se produce lo que llamaríamos, un “milagro”, porque en el descuento llega el gol de la esperanza, el que le permite a Racing ver un algo de luz para tratar de encontrar la salida del laberinto en que estaba metido, cuando Zaracho, desde la izquierda lanza un centro, que el “Pulpo” González va a buscar muy bien y convierte cabeceando al segundo palo.

Un Racing casi “grogui” pudo meter una mano importante antes que suene la campana, y de alguna manera le avisaba a su rival que "no estaba muerto…estaba medio herido".

Descanso, reflexión y cambio de postura para la segunda mitad, porque el equipo acercó más sus líneas y detrás de los volantes académicos ya no existía ese gran patio donde los del DIM jugaban como en su casa.

Ahora Racing se posicionaba más en campo rival que en el propio y entonces se comenzó a ver una lenta pero creciente mejora, en Arévalo Ríos, en Patiño, en Orban, Cuadra y en el "Pulpo" que se hizo sentir en la lucha y tuvo apariciones interesantes, como en el gol y en el pase a Licha sobre el final.

Pero el que va sumando elogios es el “chico” Zaracho, porque siempre quiso la pelota y porque tuvo participación en dos de los tres goles, además de mostrar que se puede contar con él, para generar algo de fútbol.

Como en el segundo gol, cuando tras un pelotazo largo sobre la derecha de la defensa colombiana, la gana a su marcador, entra al área y sobre la línea de fondo pega un enganche y freno ante la desesperada tirada al piso de su rival, y la pelota toca su brazo extendido por lo que el juez concede el tiro penal.

Un poco de sorpresa provocó, ante tantos jugadores con más experiencia, ver que Cuadra tomó la pelota para patearlo, pero a Maxi se lo veía tranquilo, y su sonrisa se hizo ancha al convertirlo y empatar el partido.

Ahora mientras Racing ganaba en tranquilidad, la desorientación y los cortocircuitos pasaban al bando colombiano, de tal forma que minutos después del gol del empate hay un fuerte golpe a Grimi de parte de Toloza, quien se gana la expulsión.

Mansilla a los 15 minutos, había reemplazado a Noir, de floja actuación, a los 24 Licha López reemplazó a Cuadra y a los 30 Rosales hace lo propio con Zaracho.

Racing hacía circular muy bien la pelota, lo que ponía muy nervioso a los integrantes del DIM, y eso provocó que a los 35 minutos una mala entrada de Saiz lo lleve a la segunda amarilla, convirtiéndose en el segundo jugador expulsado.

El partido se iba extinguiendo, Racing se sentía más seguro y pudo aumentar con una jugada donde Rosales se jugó la individual cuando Licha esperaba su pase, pero después, ya en el descuento y con un DIM totalmente desordenado, un buen pase del “Pulpo” lo deja a Licha mano a mano frente al arquero que le tapa su remate, pero al recibirla muestra su clase con un toque al medio del área para Brian Mansilla que acompañaba quien después de dominarla la clava arriba convirtiendo el tercer y lapidario gol para el triunfo final.

Finalmente, me parece que mucho de lo mal que se jugó en la primera parte, se debió fundamentalmente a que falló el sistema aplicado por Cocca y eso, más el gol recibido casi en el túnel, desorientó a los jugadores, que no daban pie con bola saliendo siempre a destiempo.

Lo más flojo se vio en Vittor, que por confianza o por sobrar la jugada comete graves errores en defensa, en Pillud que continúa dando ventajas y en Noir que no participó ni en defensa ni en ataque.

Desde mi punto de vista, considero que atrás debería volver a la línea de cuatro para que Arévalo Ríos pueda tener un volante adjunto de recuperación y de esa manera darle más libertad a Zaracho y al “Pulpo” para generar juego y acompañar a los dos de punta.

Hay mucho que mejorar para enfrentar los próximos partidos, sobre todo a Corintintias de Brasil, quien viene en gran nivel y Cocca debe poner a punto un equipo con incorporaciones nuevas, que todavía está de pretemporada, sin velocidad y sin ritmo real de competencia.

Creo que más que nunca debemos tener paciencia.

Hasta pronto.

viernes, 7 de julio de 2017

Entre dimes y diretes.

Para un hincha, el mercado de pases es como un juego, donde uno participa como si fuera presidente de una institución, y entonces decidir quiénes son los jugadores que desearía, vistan la camiseta del club en el futuro torneo.

Pero como en la realidad, sabemos que el hincha ni corta ni pincha para que eso suceda, nos ilusionamos escuchando y/o leyendo las noticias que nos entregan todos los que a diario nos informan sobre nuestra querida Academia y allí es cuando nos permitimos sugerir, juzgar e incluso determinar que dinero hay que poner y por quien.

Y así vivimos pendientes de esos datos que recibimos en el celu, en la compu o por la radio y la tele, los que algunos te ilusionan y otros te deprimen, pero lo que de verdad me pone mal, por lo menos a mi me pasa, es cuando escucho a las personas responsables del club, miembros de la CD, contradecirse en las informaciones.

Entonces me preguntaba por ejemplo, cómo es posible que Meli y Torsiglieiri, que llegaron hace seis meses ya están en la góndola de las ofertas o que se realicen incorporaciones como las de Candia, Guizao, Vizmara, etc, quienes vacacionaron de primera recibiendo además importantes remuneraciones.

Ahora estamos viviendo la novela de Rinaudo, sobre la que el presidente dijo que estaba todo arreglado, que estaban llegando los papeles para que firme, al que se le sumó Cocca cuando comentó sobre el volante después del encuentro contra el DIM, pero resulta que, de pronto, se dice que está por arreglar su continuidad en Gimnasia porque siempre quiso estar en el club platense, entonces en esta, le doy la razón a Mena cuando dijo en el programa de radio Esto es Racing "La palabra en el futbol no existe, lo de Rinaudo se cerrará cuando estén firmados los papeles"

Y también le agrego, el tema manager o secretaría técnica, basándome en las declaraciones de Victor Blanco el mes pasado, cuando dijo que Milito sería el manager de Racing en el semestre siguiente, no concretado por distintas razones, pero dejando en evidencia que es su deseo, -siempre dijo que Diego podría tener el puesto que quiera en la institución- y refutadas por Pablo Mena, el tesorero del club, el mismo día y en esa misma audición, cuando expresó "No creo en las Secretarías técnicas. No te garantizan resultados, nosotros ya la tuvimos hace unos años".

Pareciera que tenemos una CD que se maneja entre dimes y diretes en lugar de ponerse de acuerdo en las mínimas coincidencias y en el que decir sobre cada tema.

Es mejor que no digan más nada, porque todo esto nos desanima, ya que a nosotros los hinchas nos gusta “soñar”, nos gusta pensar en un Racing grande de verdad y para eso hace falta que los directivos piensen como grandes, lo que no significa despilfarrar la plata, sino saber invertir y para eso hay que tener como mínimo gente idónea en todas las áreas, en este caso en la de fútbol.


Hasta pronto.

viernes, 30 de junio de 2017

El juego le dio brillo al triunfo.

Casi perfecto, si no hubiera sido por ese gol rebotero que no le permitió a Racing terminar con el arco en cero.

Un partido que había que ganar, pero que nunca pensé, que vería un Racing desarrollando un juego que hace mucho tiempo no mostraba, con toque, circulación, precisión en velocidad y opciones de gol, de las cuales conquistó tres goles.

Hubo una muy buena tarea del medio campo donde Aued jugó un gran partido, tocando seguro y de primera y no tomándose un tiempo más como lo venía haciendo últimamente y también tuvo un gran rendimiento el “Pulpo” González, con llegadas al área ( un cabezazo suyo pegó en el palo ), al igual que Zaracho que tuvo mucha movilidad, apareciendo siempre merodeando el área y ayudando en la recuperación y en la marca a la hora de defender, pero sin lugar a dudas el gran jugador sigue siendo Acuña, quien como “despedida” convirtió un golazo arrancando de derecha a izquierda para clavarla desde fuera del área, junto al palo derecho del arquero del DIM.

El “Huevo” aunque nos entristezca, se ha ganado con creces su salida de Racing hacia un equipo europeo, porque se lo merece, aun sabiendo que será muy difícil reemplazarlo, por su humildad , su esfuerzo, su despliegue, su concentración y calidad lo que lo convirtió en el abanderado a la hora de llevar el equipo adelante, luciendo incansable  y dejando todo en la cancha, convirtiéndose en este último año en el jugador más importante de Racing.

Ya pasó, pero el error de la CD fue no comprar su otro 50% cuando correspondía, para hoy poder obtener una diferencia más importante de la que recibirá por su venta.

Al buen accionar de los volantes se le agregó el magnífico trabajo de Brian Fernández  y de Maxi Cuadra, quienes con el “potrero” a flor de piel, mostraron un gran repertorio de movimientos y toques de primera que enloquecieron a los defensores colombianos, donde a Brian, además de convertir un gran gol, se lo vio “picante” y siempre atento que lo ubica como el reemplazante seguro de Lautaro.
Racing tiene chicos para disfrutar de ellos de verdad, que por lo que muestran partido a partido, aparentemente esta vez no serán relegados, aunque lleguen algunos refuerzos.

Como por ejemplo en al arco, donde “Chila” Gomez, que apareció inesperadamente, va demostrando sus muy buenas condiciones, sobre todo bajo los tres palos aunque debe mejorar en salir a cortar los centros, para lo que hay que ser “tiempista”, tener buena lectura del juego y confiar en si mismo.

Ahora la disputa será en primer lugar con Musso, quien a priori era el primer arquero y también con quien pueda llegar, para que de ese trío salga el que finalmente defenderá el arco de Racing, sabiendo que hay algo que los chicos nacidos en el club tienen de ventaja y es que no les pesa demasiado la camiseta.

De la línea de fondo digo que los problemas se lo generan solos, como en el caso del gol, donde Pillud, como a veces lo hace, podía en lugar de rechazar, enganchar y dársela a Vittor para que este la reviente, pero pareciera que algunos jugadores juegan distraídos o su propio partido, porque también hay que admitir que cuando llega el centro, Barbieri y Grimi no pudieron con Tolosa, que forcejeando alcanzo a puntearla y descontar, lo que suma para los colombianos la posibilidad ventaja del gol de visitante.

Después entraron Noir y Mansilla, pero no incidieron ni en el juego ni en el resultado.
Por los refuerzos, creo que están enfocando bastante bien, con el uruguayo Arévalo Ríos, con Lucas Orban y con el no tan conocido Patiño.

También por lo menos es de mi agrado Rinaudo que parece que ya está confirmado, quien seguramente reemplazará a Luly Aued, que a estas horas parece estar afuera del equipo académico para ir a jugar a Chile.

El juego le dio brillo al triunfo y aunque sin dudas la revancha será más dura, porque Racing va a llegar sin mucho ritmo, como le pasó al DIM ayer, no nos debemos bajonear ya que la Academia tiene el potencial ofensivo necesario para hacer goles en Medellín y ampliar la buena ventaja que lleva.

Un dejo de tristeza es la lesión de Lautaro Martínez, que parece estigmatizado por lesiones insólitas, como aquella que recibió en el Mundial Sub20 y a la que ahora se suma la del quinto metatarsiano que lo tendrá fuera del equipo por 2 o 3 meses, justo en un momento brillante de su carrera, lesiones que parecen perseguir a los nueve racinguistas ya que a Lícha le pasa también lo mismo cuando mejor estaba, ante Huracán.

Creo que también Racing deberá ir por un atacante ( me gustan Coniglio y Zampedri ) pero para la dirigencia la prioridad debe ser el reemplazo de Acuña, aunque es una difícil tarea porque no cualquiera puede hacer olvidar el trabajo de este “Terminator” del fútbol.


Hasta pronto.