miércoles, 23 de febrero de 2022

Una actuación determinante que nos devolvió la sonrisa.

La crítica hacia Gago era porque su propuesta no se veía reflejada en el accionar del equipo y si bien  frente a Defensa y Justicia, hubo un lapso de tiempo donde pudo observarse parte de la misma, después todo volvió a ser inseguro.

Pero lo de anoche frente a Argentinos Juniors fue distinto, porque Racing jugó un partido muy bueno todo el tiempo que duró el encuentro y eso es un crecimiento que debe constituirse en convicción, para poder darse cuenta de que se puede sostener la idea hasta el final.

Para lograrlo Racing tuvo como premisa elementos como actitud, orden y concentración, que le dieron firmeza a la defensa y dinamismo al medio campo, cuyos volantes no solo marcaban sino que se desdoblaban para acompañar en ataque, junto a los activos delanteros y de esa manera contar con más situaciones de gol.

Era realmente satisfactorio volver a ver a un equipo que con juego y contundencia, hizo desaparecer a su rival del campo de juego y que podía haber finalizado con una goleada histórica.

Es cierto a los 17 minutos, una gran asistencia de Cardona a Correa, le permitió al atacante de Racing abrir el marcador con una excelente definición, lo que le dio al equipo un plus de tranquilidad y a partir de ahí fue creciendo en su juego logrando nuevas chances de aumentar la ventaja.

Lo tuvo Hauche, que recibió dentro del área una gran asistencia de Alcaraz, pero Lanzillota, se lo impidió y posteriormente Copetti ( que había suplantado  a Correa lesionado) en dos oportunidades, una se le fue por arriba el travesaño y la otra el arquero le desvía su cabezazo.

Racing desbordaba a Argentinos que solo había tenido una oportunidad para empatar, a la que Gastón Gómez respondió muy bien.

Al salir Cardona, pensaba que quizás se iba a perder la cuota de jerarquía y asistencia que el equipo necesitaba, pero Chancalay entró bien y rapidamente tuvo una oportunidad a los seis minutos de cabeza, pero respondió bien el arquero, pero dos minutos después de un tiro de esquina suyo, Alcaraz se eleva y la clava de cabeza junto al segundo palo.

Dos a cero y un arquero que seguiría siendo figura de su equipo, primero ante un gran remate de Piovi y después mano a mano con Chancalay, pero no pudo con Copetti que recibió una genial asistencia de taco de Hauche y definió por arriba de Lanzillota, (similar al gol de Correa).

Minutos después Miranda habilita a Mura que pica al vacío y su remate es tapado parcialmente por el arquero del “Bicho”, pero retiene nuevamente cuando Chancalay llegaba justo para empujarla.

Después de tanto tiempo era un partido de Racing para disfrutar, donde volvimos a a ver a un gran Gabriel Hauche, figura indiscutible y a varios otros que mostraron un nivel destacado como los marcadores de punta, sobre todo Mura y los tres volantes, Moreno, Miranda y Alcaraz.

Lástima lo de Correa, porque se lo veía más confiado y mostrando esos recursos de calidad que saca a relucir de vez en cuando, a la hora de enfrentar al arquero.

Fue una actuación determinante que nos devolvió la sonrisa, esperando que la misma se repita de aquí en adelante y a los hinchas nos permita ilusionarnos definitivamente.

Hasta pronto.

viernes, 18 de febrero de 2022

Una fracción de tiempo no es todo el tiempo.

"No considero que haya aspectos urgentes a mejorar" fue una de las frases de Fernando Gago al finalizar el encuentro frente a Defensa y Justicia, frase que me dio la sensación de que vimos partidos diferentes.

Todos tenemos distintas miradas sobre un mismo hecho o acontecimiento y todas las opiniones son respetables, sobre todo de alguien profesional, pero como hincha no coincido con esa expresión tan concluyente, que se ajustaría más si ayer el equipo se hubiera mostrado superior a su rival en todos los aspectos todo el encuentro.

Obviamente no fue así, si bien es cierto que hubo un mejoramiento, unos 25 minutos de la primera etapa, donde se vio un progreso desde la mitad de cancha hacia adelante, que fue alentador si lo comparamos con lo que el equipo nos venía ofreciendo y donde incluso se pudo haber logrado algún gol más, ( Hauche, Cardona y la de Correa en el palo), considero igualmente que no se puede afirmar “que no hay nada para mejorar” de forma tan determinante, porque una fracción de tiempo no es todo el tiempo.

Y fue innegable que mientras se desarrollaba ese primer tiempo, se vieron gruesas fallas defensivas, donde la línea de fondo de un muy flojo rendimiento se veía desbordada y hasta desconcertada (pensar que contra Gimnasia fue de lo mejor) y donde “Chila” Gómez volvió a destacarse con sus intervenciones, pero sobre el final no pudo evitar el gol del descuento.

De la segunda parte ni hablar, porque al comienzo del segundo, el “Halcón” empató el encuentro y golpeó a un Racing que ya no pudo volver a recomponerse, pues con volantes cansados que perdían rápidamente la pelota y una defensa que continuaba desarticulada, no podía sostener la envestida del local y pedía a gritos cambios que lamentablemente llegaron tarde y a la vez creo que equivocados.

Defensa y Justicia tuvo tres días más de descanso y recuperación que Racing, pero parece que eso no era suficiente para ver que había jugadores que no podían con su alma, sin embargo recién a los 23 minutos del segundo tiempo ingresan Chancalay (un par de desbordes y nada más) y Jonathan Gómez (nada de nada) por Cardona (la jerarquía) y Hauche (el mejor), 10 minutos después Copetti  por Correa y faltando 2 minutos para que finalice el partido Alcaraz y Fabricio Domínguez por Rojas y Miranda.

Creo que Racing debe encontrar rápidamente el central que acompañe a Sigali para sentirse más seguros y salir jugando mejor, (Domínguez o Piovi) e incorporar a Moreno en la mitad de cancha por Martínez, pero como el técnico confía en esta formación, seguramente repetirá las misma, buscando que esa mejoría se confirme por más tiempo el martes en el Cilindro contra Argentinos, buscando una victoria que aporte al equipo un mayor grado de confianza para después enfrentar a River en Núñez.

Hasta pronto.

lunes, 14 de febrero de 2022

El hincha cumplió…el equipo sigue en deuda.

Después de un mercado de pases donde, como dice un viejo refrán hubo “mucho ruido y pocas nueces” no se podía esperar demasiado.

Y ayer frente a Gimnasia y Esgrima el equipo siguió presentando las mismas  deficiencias que arrastra desde hace un año, un medio campo que no recupera y tiene poca claridad en la generación de juego y una delantera a la que le falta resolución y efectividad.

Racing necesitaba más que nunca jugadores determinantes en el medio campo y en la ofensiva, pero salvo Cardona el resto que se sumó no ofrece muchas esperanzas para que mejore el bajo nivel de juego que viene desarrollando.

Salvo la jugada en la que llegó el penal, buena asistencia de Cardona a Mena, después atajado por Rey (mi presunción es que Gago quiso que su respaldado nueve se agrande, pero le salió mal) y una posibilidad más que también lo tuvo a Correa como protagonista, a Racing se lo vio muy estático, sin claridad y con volantes que dieron ventajas en la marca (Alemán jugó libre ) y erraron mucho en los pases.

La segunda parte es como que el equipo quiso ser más agresivo y soltó más a Mura, mientras Piovi ( que había reemplazado a Mena lesionado), hacía lo mismo por la izquierda, pero si bien se brindó más que en otros partidos, también comenzó a ser más luchado que jugado.

Entonces a la cancha Alcaraz (no se entiende como no es titular) y Fabricio Domínguez por Miranda y Rojas (que sigue muy falto de confianza) para ver si se modificaba algo por adentro y por afuera, pero no pudo ser por más que hubo un dominio del partido, porque Racing chocaba contra la defensa de un Gimnasia que se había replegado y apostaba a los contragolpes, que los encontró en un par de situaciones y que si no fuera por “Chila” Gómez, estaríamos hablando de otra derrota.

Finalmente Copetti y Chancalay solo cumplieron con completar los cinco cambios.

A mi gusto lo mejor se vio en Mena, “Chila” Gómez, Sigali, Mura y Piovi (me gusta más de central) , es decir la defensa.

Desde hace tiempo Racing se ha convertido en equipo sin intensidad y cadencioso en sus movimientos, quizás buscando tener más precisión en los pases, pero así y todo sigue equivocándose mucho a la hora de pasarse la pelota y sin cambio de ritmo y apariciones en espacios vacíos que sorprenda a sus rivales, lo convierte en un equipo previsible.

Ayer el Cilindro se colmó de hinchas que apoyaron al equipo hasta el final del encuentro, pero después expresaron su desencanto por el rendimiento del mismo, porque ve que es muy difícil ilusionarse y tener esperanzas cuando no se encuentran respuestas en el campo de juego.

Es evidente que hay miradas distintas entre la conducción técnica y los hinchas, porque mientras Gago sigue diciendo que le gustó el equipo, los hinchas lo despidieron con una fuerte silbatina.

Gago y el plantel ya lo saben: el hincha cumplió… el equipo sigue en deuda.

Hasta pronto.

domingo, 12 de diciembre de 2021

El gran desafío

Ya no estará Lisandro López y Racing pierde a su líder genuino, racinguista puro de origen , con el agravante de que esta vez no hay reemplazo natural como pasó en el 2016, cuando se retiró Diego Milito y él tomó la posta.

Y al perder a Lisandro, el plantel se queda sin el líder auténtico, transparente desde sus palabras hasta su accionar en la cancha y en el vestuario, donde como capitán de tormentas se puso siempre al frente de sus compañeros, ausencia que deja un reto para los referentes que quedan, los que deberán asumir ese rol de liderazgo, para llevar al grupo por el camino indicado, hasta que retorne algún jugador que además de la jerarquía tenga raíces y un amor auténtico por Racing.  

Ayer sin dudas fue un día de fuertes emociones para los hinchas de Racing y la mayor se centró en el minuto 15 cuando se homenajeó a Lisandro (que salió lesionado) diciéndole adiós y gracias por todo a través de la inolvidable ovación de su nombre, un regalo del hincha para un ejemplo de jugador de futbol, por su jerarquía, por su entrega y por su profundo amor racinguista, a la que sobre el final se sumó la de Darío Cvitanich, alguien que entró rápidamente en el corazón del hincha por su calidad de jugador y de persona, quien se mostró muy conmovido y a través de sus sinceras lágrimas, dejó ver su hondo sentimiento por nuestros colores.

Respecto del encuentro solo quiero decir que a través de un nervioso y angustiado trámite, Racing pudo clasificar a la Copa Sudamericana, partido del que podríamos rescatar los dos goles de Correa, (sobre todo el segundo por su construcción y definición) quien seguramente jugó su mejor partido, pero después fue realmente alarmante lo que se hizo para defender el resultado, con situaciones que dejaron expuestos a muchos jugadores que sin reacción alguna, parecían conos de entrenamiento ante un Godoy Cruz que con uno menos lo dominaba a placer.

Por eso esta clasificación, más milagrosa que respaldada por el buen rendimiento, de ninguna manera puede ocultar el deficiente año futbolístico que mostró el equipo, donde su rendimiento fue de flojo a pésimo.

El gran desafío para el próximo año será armar un equipo competitivo, con el serio inconveniente de que debe hacerlo partiendo de un plantel donde, la mayoría de sus jugadores, no han demostrado tener el nivel ni la jerarquía adecuada para representar a un grande como Racing, que debe aspirar a ganar todo lo que compita.

Será una ardua tarea para los responsables de la CD, que deben superarse en la elección de los refuerzos y para Gago, que debe cuestionarse una propuesta que por el momento solo está respaldada por sus palabras, pero no por los hechos, ya que no ha podido dar ninguna muestra positiva de haber encontrado el rumbo que lo lleve a un mejor juego y a mejores resultados.

Gracias por todo Lisandro, por tu entrega, por tu llanto, por tu alegría, por tu dolor y por tu pasión, porque son los mismos sentimientos que yo siento por Racing, los mismos que seguramente sienten todos los hinchas.

De mi parte presiento que Lisandro y Milito van a volver para ayudar a que Racing sea un grande verdad.

Hasta pronto.

domingo, 5 de diciembre de 2021

Menos la camiseta, todo es confuso.

Racing transita un proceso de involución del cual parece no poder salir y cada vez más da la sensación de que este retroceso no tiene fin.

Sin identidad, sin orientación clara y sin ningún tipo de convicción, sale a la cancha a ver qué pasa, a lo que salga, con acciones que se basan en un insistente juego lateralizado que finaliza en toques hacia atrás o enviando centros sin destino, resultado de la propia incapacidad de quienes los ejecutan.

Debido a que nada es concebido con seguridad y todo es impreciso, ya no importa quién es el rival de turno, porque con poco lo complican como anoche lo hizo Huracán, que logró el gol con una pelota cruzada sobre la zona de Domínguez/Prado, que sorprendió a ambos y a Gómez, algo que ya había pasado con Lanús.

Pero hablar de si Copetti debe jugar o no, si Pillud hizo todo mal o si Martínez fue de lo peor, ya se me hace repetitivo y desgastante y además porque considero que el problema es más profundo que lo que se ve en la cancha, donde menos la camiseta, todo es confuso y a la hora de buscar culpables, sabemos que casi siempre la paga el técnico.

Pero hubo otros responsables que contribuyeron a que todo esto suceda y desde un plantel mal conformado hasta malas decisiones de los dirigentes respecto a los tecnicos - como la de echar a Pizzi (aun a pesar de las fuertes críticas que recibía (me incluyo)- sin tener realmente un reemplazante superior, llevaron a la frustración a este Racing que casi sin oxígeno se va ahogando en su propia desesperación, a aferrarse a su única esperanza, el alma de sus hinchas quienes con su dolor a cuestas, y a través de su permanente aliento, le darán el aire necesario para seguir con vida.

Pero debe haber un cambio de mentalidad, de raíz, por lo que la CD debe buscar las alternativas para volver a conformar un equipo como aquellos que nos poníamos a ver sabiendo que iba a ganar y para ello Racing debe abrir la puerta del adiós para muchos profesionales, algunos de los que le han dado todo al club y otros por su propia ineptitud o los motivos que sean, porque es de suma gravedad lo que está pasando y si no se atiende debidamente este problema, muy pronto nos lamentaremos no solo por no poder clasificar a alguna copa, sino por comenzar a preocuparnos por algo que no lo venimos haciendo desde hace unos cuantos años.

Este final indica que las cosas deben cambiar y los dirigentes deberán comportarse verdaderamente como responsables que se supone que son, con una autocrítica real que los lleve a tomar decisiones más conscientes, más sensatas, como se dice, minimizando el error en la búsqueda de soluciones, para que después no se terminen lamentando.

Hasta pronto.

martes, 30 de noviembre de 2021

El triunfo de la necesidad en una preocupante realidad.

Racing volvió a conseguir un triunfo que lo vuelve a ubicar dentro de los equipos que clasifican a la Copa Sudamericana, pero esto no disimula el pobre presente futbolístico que viene atravesando el equipo.

Un Racing que transita desde hace tiempo un alto grado de confusión, el que alcanzó a Gago y lo llevó a cambiar su idea troncal respecto a la forma en que él concibe el juego, entregándose a la necesidad imperiosa de ganar un partido “como sea” y apelando a cambios imaginados más para un equipo que está peleando el descenso, que para uno que, como grande que es, tendría que estar luchando por la gloria.

Es cierto que se dan infortunios no esperados, como la grave lesión de Gabriel Arias, que estará ausente por más de seis meses, y a quien le deseamos una pronta recuperación, fatalidad que siguió golpeando a un plantel con pocas fuerzas anímicas y que por carencias individuales y por algunas decisiones erróneas del técnico, no responde futbolísticamente.

El equipo sigue sin tener claro lo que hay que hacer o quizás no responden a lo que transmite el técnico,  que a mi gusto sigue utilizando un medio campo descompensado,   donde extrañamente ha quedado fuera Miranda que había vuelto mejor físicamente, con más ritmo (ni siquiera entró el segundo tiempo cuando Racing no la podía agarrar ni con la mano) y que debería hacer dupla con Moreno, en lugar de un Mauricio Martínez que acumula flojos rendimientos y una ofensiva que no llega a incomodar a ninguna defensa, salvo cuando interviene Lisandro López, en los pocas jugadas de ataque que genera, donde se sigue insistiendo con Copetti y/o Correa que no aportan nada, dejando en el banco a un jugador como Cvitanich.

Debo rescatar en el día de ayer, la actitud del equipo para sobreponerse a un grosero error de Chila Gómez, que derivó en el tanto de Lanús (donde había offside de Sand al partir el centro), un tipo de gol que normalmente lleva al equipo a desconectarse mentalmente, pero por suerte en cinco minutos encontró el empate cuando un taco de Sigali le llega a “Licha” quien con un cabezazo marca el primer gol y apenas minutos después el “Oso” remata al recibir un rechazo de la defensa granate y logra el segundo gol, para retirarse con un triunfo en un primer tiempo que había comenzado esquivo y que había sido parejo, porque ninguno de los dos mostró demasiado.

Pero el segundo tiempo llegan cambios que en lugar de buscar una mayor tenencia de pelota, tuvieron como destino reforzar una defensa que prácticamente no salía del área y sufría ante los centros cruzados, donde “Chila” que mostró algunas vacilaciones, tapó muy bien un par de situaciones difíciles (ante López y Acosta).

Racing  sufrió esa segunda etapa de una manera insólita, corriendo sin ton ni son detrás de la pelota que manejaba Lanús cada vez con más comodidad y las pocas veces que la tenía en sus pies la perdía rápidamente, salvo cuando Alcaraz, que ha mejorado notablemente, a través de su habilidad generaba algo interesante,  el resto solo la revoleaba para un Copetti que nunca no pudo sacarle provecho a las pocas que le llegaron y un Correa que muestra cada vez menos virtudes, transformando en un capricho su justificación en el primer equipo  

Racing no llegaba pero en el desorden y los espacios que dejaba Lanús en su afán de ir a buscar el empate, Racing logra un aislado tiro libre faltando tres minutos y Alcaraz vuelve a patear un tiro libre (en el primer tiempo había ejecutado uno que pegó en el palo) y concreta el tercer gol (similar al que le convirtió a Colón) que termina por definir el encuentro.

Fue el triunfo de la necesidad en una preocupante realidad, porque aun entendiendo que había que ganar, la desesperación que muestra el equipo no permite pensar ni jugar bien y eso pasa a ser una lotería mas que una idea, por lo que hay que intentar encontrar la forma de hacerlo mejor con jugadores que además de poner ganas, puedan aportar experiencia en situaciones ardientes y decisivas como las que hoy vive Racing.

Ojalá podamos entrar a la Sudamericana, pero en el caso de lograrlo hay mucho que cambiar para realmente poder hacer un papel digno y que no solo sea por el mero hecho de participar “económicamente”.

Finalmente y como “hincha” me entristece que Lisandro López haya expresado que serán sus dos últimos encuentros con la camiseta de Racing, (no creo que vaya a jugar a otro equipo de la Argentina si decide hacerlo) porque el vacío será muy grande y si bien hoy el plantel cuenta con algunos integrantes que podrían ocupar su lugar de liderazgo llámense Arias, Sigali, Pillud o Cvitanich, ninguno posee raíces racinguistas por lo que  posiblemente debamos esperar algunos años hasta que por ejemplo, Rodrigo De Paul, decida volver a jugar en Racing.

Hasta pronto.

viernes, 26 de noviembre de 2021

La imagen de la decadencia.

Estoy seguro que todos pensábamos que frente a River íbamos a perder, porque si nos sucedió con mejores equipos, era bastante lógico que pasara con el que nos está representando ahora, pero no de esta forma tan vergonzosa, tan dolorosa.

Pero fundamentalmente no por lo que realizó River, sino por lo que NO hizo este Racing que fue un espanto y que sin rebeldía ni amor propio, se fue entregando mansamente a su rival, mirando como se lucía ante ellos.

Pero esto no es casualidad, es la consecuencia de un Racing Club que poco a poco se va convirtiendo en  la imagen de la decadencia, porque deportivamente fue dando pasos equivocados, que lo llevaron a perder sus valores y a dejar de lado la importancia de ir por la grandeza como institución, que hasta hace unos años tuvo al alcance de su mano.

Se sigue afirmando que Racing tiene un plantel competitivo, pero que la cruda realidad marca que de ninguna manera es así, porque si bien se llegó una final de torneo, el rendimiento ya arrastró a dos cuerpos técnicos y tiene en aguas turbulentas a un tercero, por lo que, lo que está por venir, asusta y preocupa, ya que todas las señales indican que el tobogán al que está subido parece no tener fin.

Recordaba que Gago en una de sus declaraciones dijo "Nosotros tenemos que contagiar a la gente con nuestro juego”, una hermosa frase de difícil concreción si sigue apelando a jugadores que no condicen con la misma, para que esa expresión se haga efectiva.

Un Gago que a través de la propuesta de anoche, mostró dudas e incertidumbre al presentar un planteo que parecía más una improvisación que algo ensayado y con cambios que llamaban la atención como el de Pillud como stopper, (cuando lo podría haber hecho Cáceres), Moreno reemplazando a Miranda, (debieron jugar juntos) y Lisandro López en el banco (su sola presencia es más importante que la de Correa, Chancalay o Copetti).

Y lo que tuvo que pasar pasó, porque después de un fugaz intento de presionar a River, donde Copetti tuvo la posibilidad de hacer un gol, todo duró hasta que el local se acomodó en el campo y a partir de ahí Racing comenzó a perder en todos los sectores, especialmente sobre la zona de Prado, donde Rojas hacía estragos.

El medio campo era superado con facilidad y la defensa ya no hacía pie ante los permanentes e intensos ataques riverplatenses y todo comenzó a depender de la noche que tuviera Arias, que tapó un par de pelotas difíciles, pero a los 30 minutos  Pillud va al suelo y pierde ante Fernández quien después habilita a Palavecino, que como siempre sorprende a todos los defensores y al propio Arias, y concreta el primer gol.

El tanto en contra llevó a Gago a volver a su línea de cuatro y para el comienzo del segundo tiempo envió a Lisandro por Chancalay, a Miranda por Moreno y a Orban que venía sin jugar desde hace tiempo por Fabricio Domínguez, pero todo se terminó de quebrar cuando a los 3 minutos llegó el segundo gol y a partir de ese momento un Racing impotente en todo sentido, pasó a ser un partenaire de un River que comenzaba a disfrutar de su mejor fiesta.

Un partido con una producción lamentable y un final que ubicó a Gago en un estado de situación complicado, al que debe encontrarle solución en los partidos que faltan para ver si puede remontar esta caída, sabiendo que caso contrario y posiblemente sin Sudamericana, a pesar de las promesas su permanencia en el cargo será un problema urticante para una CD que ya vive cuestionada.

El ánimo de los hinchas está peligrosamente alterado y el próximo lunes el estadio será una caldera, reclamando respuestas a un plantel que no las viene dando, a un técnico que sigue sumando derrotas y a dirigentes que deben responder muchas preguntas.