lunes, 14 de septiembre de 2026

Racing no puede seguir sumando derrotas.

Otra vez sopa. Otra vez la derrota que nos abofetea. Otra vez la decepción.

El partido de anoche fue como una copia del encuentro anterior, por que volvimos a ver que en cada centro que llega al área de Racing todo se derrumba, nadie termina despejando bien, mientras que los centros que se envían al área rival para un “Maravilla” Martinez que prácticamente no entra en juego (tuvo una sola), siempre van al pecho o la cabeza de los defensores, que Lautaro Díaz fue el que estuvo más punzante pero después que la comienza bien se transforma en Solari, que Cannavo bajó mucho su rendimiento, que Matías Pérez no da la seguridad que necesita la ultima línea, que de los pies de Rojo salen los mejores pases y que Rodríguez es uno de los que más empuja, aunque sin la claridad necesaria, que Zaracho es reemplazado cuando mejor estaba jugando, que los cambios no ayudaron y que el segundo gol del Globo llega de un amague del chico Peralta que sorprendió a toda una defensa que ya venía mal parada en su retroceso y miraba más la pelota que a Caicedo.

Desde mi punto de vista, contra Belgrano de Córdoba parecía que había encontrado un medio campo que le daba ritmo, equilibrio al juego y cierto equilibrio al equipo, pero de pronto Lodico fue al banco (incluso en un partido ni entró), Tello que venía teniendo buenos desempeños desapareció junto con Mateo Martinez -este en su mejor momento-, porque se contrató un jugador por el cual se pagó una cifra importante. Es decir el chico volvió al banco no por jugar mal sino por alguna otra obligación y por lo que estamos viendo los cambios no lo justificaron ya que lo único que hicieron fue empeorar el rendimiento del equipo.

La imagen de Racing es la de un equipo que juega sin convicción y que tanto en defensa como en ataque transmite sensaciones negativas, da la impresión de que cuando lo atacan siempre le van a convertir y cuando lo hace ofensivamente nunca va a poder hacer un gol, así que todo es contradictorio, al igual que las últimas decisiones de su técnico quien rotando jugadores parece haber entrado es un estado de confusión, que incluso se pudo notar en sus declaraciones.

Creo que por los cuatro días que faltan para el partido ante Sarmiento,  Milito no tomará una decisión drástica respecto al técnico, pero Vojvoda sabe que Racing no  puede seguir sumando derrotas.

En la situación en que está Racing el tiempo apresura las cosas, pero una decisión errónea lo puede llevar a una coyuntura que lo comprometa aún más, así que los próximos pasos deberán ser sobre un camino seguro.

Vamos Racing Carajo!

Hasta pronto.

lunes, 7 de septiembre de 2026

Un mazazo al corazón del hincha.

Racing sigue sumando derrotas, esta vez de local frente a Atlético Tucumán.

Realmente ya cuesta expresar lo que uno siente sin ofender después de ver lo que fue Racing y lo que hizo el técnico en el primer tiempo presentando un equipo con un medio campo mal poblado, le dio al rival la posibilidad de encontrar espacios y de esa manera antes de los 10 minutos llega al penal que comete Ortegoza -que el VAR confirma- y por suerte nuevamente Cambeses ataja, pero a los 23 minutos Godoy abre el marcador convirtiendo un gran gol.

Una cosa fue consecuencia de otra, porque parecía que Vojvoda no tenía  claro como jugaba el rival que iba a enfrentar y entonces su confusión inicial lo llevó a la desorientación y a cometer uno de los pecados más grandes de un técnico, que es reemplazar a los 30 minutos a Ortegoza y a Miljevic, supuestamente por sus bajos rendimientos en quienes seguramente confiaba para ser titulares, llevándolos directamente al “juzgamiento emocional” de los disconformes hinchas, para que los señalaran como culpables de todo lo que estaba pasando, haciendo entrar en su lugar a Zaracho y Lodico.

Si bien como  técnico tiene todo el derecho de hacer los cambios que crea necesario y en el momento que decida, también considero que a veces un gesto o un grito, ayudan para que se pueda revertir lo que no está funcionando bien, sobre todo sabiendo que por encima de todo se había equivocado en el armado del equipo (reconocido por él mismo al finalizar el partido), consecuencias que se verán más adelante porque fue categórico cuando agregó “si veo algo que no funciona, lo cambio” expresión que puede convertirse en un búmeran dado que lo que el plantea tampoco está funcionando.

Los cambios de Lodico y Zaracho mejoraron el medio campo sobre todo a través de algunas intervenciones muy positivas del nacido en Racing, quien le dio otro ritmo y un remate suyo que besó el travesaño, aunque eso fue lo único destacado de un equipo que en ese primer tiempo nunca pudo controlar el juego.  

Para el segundo tiempo Conechny que había pasado desapercibido le dejó su lugar a Vergara y el partido arrancó distinto ya que Racing se hizo de la pelota pero su tenencia no lo hacía más efectivo a la hora de generar jugadas ofensivas, ya que como viene sucediendo la pelota al llegar a las puertas del área vuelve a los centrales académicos, que además estuvieron erraticos en los pases, sin embargo en un par de centros desde la izquierda estuvo a punto de convertir, primero a través de Lodico, después con “Maravilla” Martínez de cabeza pero ante ambos respondio bien Ingolotti, pero finalmente lo logra Leonel Pérez, después de varios rebotes en el área y un par de minutos más tarde un centro desde la derecha la toma de boleo Martinez pero su remate se va alto.

Racing quería pero no  podía y Lautaro Díaz le deja su lugar a “Totó” Fernández, quien unos minutos después logra un gol que fue anulado por una aparente mano de “Maravilla”, la que me deja muchas dudas, al igual que el segundo gol del equipo tucumano, donde parece haber una posición adelantada muy exigua pero real, pero para este árbitro y para el VAR una fue mano y la otra no hubo

Faltando menos de un minuto ¡del tiempo de descuento! Vojvoda hace entrar a Torres - al que debía haberlo puesto mucho antes-, para ver si en un ultimo tiro libre podía hacer algo, otra decisión que a mi modo de ver, mostró la confusión, desorientación y desesperación de un técnico que durante el partido cometió tantos o más errores importantes que los jugadores.

Es lógico que el técnico se haga cargo, pero lo que veo y siento es que Racing juega sin convicción, a lo que le salga y toca y toca hacia atrás y los costados porque vive invadido por la duda. Pasó a ser un equipo que se autodestruye, porque solo nos transmite la horrible sensación de que no puede ganar.  

Ayer por lo menos hubieran defendido bien y logrado un punto, porque en la situación que está Racing hay que sumar, no esta en una ubicación donde si se pierde un partido se banca, no había que arriesgar todo en tiempo de descuento. El gol del final fue un mazazo al corazón del hincha.

La respuesta la tienen ustedes dirigentes, plantel y cuerpo técnico. Mañana cuando se junten vean el partido juntos y frente a frente con respeto, díganse las cosas en la cara. 

Ustedes pasan, los hinchas nos quedamos.

Vamos Racing Carajo!

Hasta pronto.