jueves, 22 de octubre de 2020

La primera final

Los hinchas de Racing vivimos con la esperanza de lograr un título internacional importante como lo es el de la Copa Conmebol-Libertadores, pero esto tiene primero un objetivo primario y es que para ello se debe clasificar para jugarla todos los años.

Ese objetivo por ahora lo va logrando bastante seguido ya que desde el 2015 hasta la fecha, participó 4 veces en Libertadores,  2015 llegó a Cuartos de final (Guarani), 2016 se quedó en Octavos (A. Mineiro), 2018 perdió en Octavos (River) y la que está jugando actualmente que pasó  a jugar los Octavos de final y  2 en Sudamericana 2017 quedó en cuatros (Libertad) y en el 2019 no pasó la primera ronda (Corinthians), a lo que hay que sumarle que ya consiguió clasificar para la Libertadores del 2021.

Esta situación debe dejar fuera de discusión lo que parece llenarnos de temores por clasificar segundo y pone sobre el tapete otro debate mucho más profundo, que no es que nos toque River, al que nos hemos enfrentado solo en una de las tres Libertadores jugadas, sino que es como prepararse para lograr no solo pasar de octavos a cuartos, es también tratar de superarlos, algo que no se ha logrado con distintos planteles y con distintos rivales.

Por eso el  tema no pasa únicamente por analizar el poderío de quien debe enfrentar nuestra querida Academia, pasa por la convicción de que cada integrante del grupo, quien no debe dejarse absorber por los antecedentes,  buscando sacar a relucir esa fe y esa confianza que le permita superar a su contrincante, sabiendo que el próximo partido es la primera final.

Respecto del partido de ayer podríamos decir que Racing salió a jugarlo sin ofrecer toda la dinámica que exigía el mismo si es que deseaba salir primero, porque ya estaba clasificado y lo peor que podía suceder era quedar segundo, lo que por otros motivos finalmente sucedió.

Si bien nunca fue un equipo que lució demasiado, Racing venía mostrando otros aspectos como la recuperación, la intensidad, la entrega y hasta con una gran porción de tiempo en cuanto a la tenencia de pelota, lo que nos permitía ver su crecimiento, aun aceptando que todavía no cuenta con ideas claras cuando llega al área rival y muchos de esos avances cambian la asociación por los intentos  individuales.

Pero ayer fue un equipo totalmente desarticulado y diría hasta desconcentrado, porque cometió muchas infracciones, no tuvo tenencia asegurada de la pelota y nunca pudo imponer su juego, con jugadores confusos Fértoli, Reniero y Solari, por momentos parsimoniosos como Melgarejo y un Miranda llamativamente impreciso.

Los cambios esperados para la segunda parte no se dieron de entrada y hubo que esperar 10 minutos para que  “Licha” López y Rojas ingresaran para darle  un cambio cambio de actitud y de claridad al equipo, sobre todo cuando la pelota pasaba por  Lisandro, quien demuestra que debe estar lo más posible dentro del campo por su ascendencia y su juego, demostrado en la única asistencia clara del encuentro, cuando entre dos defensores de Mérida asiste a Melgarejo para el primer gol, pero después un “regalo” que involucra al arquero Arias y a varios jugadores,  le da el empate a los venezolanos, lo que volvió a sumergirnos en la noche tormentosa del Cilindro, hasta que Rojas nos regaló ese autentico golazo de tiro libre.    

Es cierto que por los tiempos de pandemia falto ensayo, no le permitió al cuerpo técnico y al grupo entrenar como corresponde para aceitar los movimientos de la  automatización necesaria que todo equipo necesita, pero da  la sensación de que hay jugadores que parecieran no responder estar al nivel y eso deja al descubierto que, aunque desgastados por el tiempo y los años, los más grandes siguen aportando lo mejor.

Hasta pronto.

jueves, 1 de octubre de 2020

Pasar y alcanzar, objetivos logrados.

Racing fue a Uruguay por el triunfo que le permitía no solo lograr el pase a octavos, sino además pelear el primer puesto del grupo y si bien tenía enfrente a un rival importante, a priori su formación parecía darle a la Academia cierta ventaja para poder apoderarse con más facilidad del trámite del partido y lograr el resultado buscado.

Esto se consiguió a medias porque si bien dominó todo ese primer tiempo y consiguió ponerse en ventaja no pudo corresponder a ese control del partido con más goles, porque como se viene observando el equipo maneja bien la pelota y tiene salida limpia desde el fondo, a través de sus centrales Dominguez, Sigali y sus volantes  Diaz y Miranda, más cuando está llegando al área, los movimientos y las combinaciones para generar situaciones de gol no aparecen y ese juego asociado que llega desde atrás, termina dándole paso a la acción individual, con pocos resultados positivos.

Racing buscaba llegar por los costados y en ese aspecto trabaja mejor sobre la izquierda que sobre la derecha, debido a que Miranda –Fértoli le daban más respuestas al equipo que Montoya- Melgarejo, que si bien tiene buena gambeta y una zurda con clase, a veces se extralimita en tenerla demasiado, aunque reconozco que llego hace poco al club y debe acostumbrarse al futbol de nuestro país.

El resultado era exiguo y Racing debía buscar aumentar urgente, porque sabemos que un gol nada asegura y que la igualdad puede llegar aun sin que su rival lo merezca.

Para el segundo tiempo la salida de Díaz y Montoya por Banega que fue al lugar de Miranda y este al del chileno mientras Solari ocupaba el sector derecho no modificaba el sistema pero de alguna manera desacomodó  al equipo, porque si bien Solari comenzó a influir por su zona, el cambio de posición de Miranda le quito tenencia y juego en la zona de creación.

A Racing le costaba ser el mismo de la primera etapa y encima es golpeado por la mala fortuna cuando  llega el gol en contra de Soto, que por la forma y por lo injusto lo siente anímicamente.

A partir de ese momento los nervios pasaron a jugar un papel importante y Nacional inmediatamente envió a la cancha a dos jugadores experimentados y ex-Racing, como Yacob y Bergessio.

Pero así y todo el equipo oriental no podía superar a la Academia y busco llevar la disputa a la intensidad y al roce físico, abusando de la pierna fuerte.

Racing a pesar de todo seguía buscando por las bandas, por lo que reemplaza a Melgarejo por Garre, alguien que podía darle más soluciones a la hora de desbordar mientras Nacional seguía apelando al ingreso de sus más experimentados.

Solari era el que más exigía al arquero rival, ya sea rematando desde afuera del área o apareciendo en el área como suele hacerlo ante algún desborde, pero el encuentro estaba más luchado que jugado hasta que en un tiro libre que ejecuta Garre, Sigali va a buscar el centro y el arquero Rochet se lo lleva puesto cometiendo un claro penal, que esta vez Fértoli ejecuta fuerte al ángulo superior izquierdo del arquero y convierte el gol que sería el del triunfo.

Después Racing mejoró en la tenencia y el manejo de  la pelota, mientras un Nacional enojado solo buscaba con pelotazos el área racinguista, esperando algún error del fondo académico, pero esto no sucedió y se llevó un triunfo justo.

Pasar y alcanzar, objetivos logrados por este Racing de Beccacese a través de este importante triunfo, que le otorga tranquilidad y confianza para la última fecha, buscando lograr un triunfo amplio de local frente a Mérida y de esa manera asegurarse el primer puesto.

Por ultimo una reflexión: porque faltando 30 segundos de los 5 minutos de adicional, Racing tiene un tiro de esquina a favor y Garré en lugar de jugarla corta y entretenerla en esa zona, se le ocurre lanzar el centro al área para nadie, que le dio una oportunidad ofensiva mas a Nacional…y un ataque de nervios a los hinchas.

Hasta pronto. 

jueves, 24 de septiembre de 2020

Del absoluto merecimiento, a las dudas de salir airoso.

Los partidos de la Copa Libertadores llevan en si mismo una carga extra de nerviosismo, nervios que siempre están presente, pero que de acuerdo al trámite del encuentro, puede darle paso a la serenidad y a la confianza o multiplicarse y generar un desconcierto donde las dudas afectan mentalmente,  no solo a los jugadores sino también al cuerpo técnico y eso es muy peligroso en una competencia que desde hace años desvive a todo Racing.

Mientras tanto  nosotros los hinchas, ahora como meros espectadores y en soledad, sentimos que  nuestro sistema nervioso y nuestras pulsaciones juegan al mismo ritmo del que lo hace el equipo.

Y lo que veíamos en ese primer tiempo era que Racing estaba jugando un muy buen partido  y todo parecía estar dado para una goleada, lo tuvo Fértoli cuando su cabezazo  roza el travesaño, después Montoya queda solo frente al arquero rival pero decide mal, luego Reniero que desperdicia el penal que le cometió Butrón, a posteriori una nueva buena acción de Melgarejo, pero su disparo da en el travesaño, a continuación Fértoli nuevamente…y así era la cosa, se veía que el gol llegaba y lo que pudo ser…no sucedió.

Para más sorpresas Beccacece y sus cambios, pero quiero creer que quizás el cambio de Alcaraz por Reniero fue por la amonestación que cargaba y no por haber errado el penal ya que había hecho un interesante primer tiempo y el de Garré por Montoya porque no hubo mucho desborde por esa punta y no porque Montoya desperdició esa jugada de gol.

Pero por un tema físico  o por los motivos que sean, ya Racing no era el mismo de la primera mitad, había menos energía, ya le costaba sostener el balón y recuperarlo rápido cuando lo perdía, lo que le dio más espacios a un Alianza que con poco se fue adelantando y descubriendo que mal o bien podía llegar al área académica, algo que en los primeros 45 no había logrado.

Y tuvo las suyas, bastante claras, que hubiera generado un gran dolor de cabeza, para un equipo que ya no tenía un hombre de punta fijo, porque si bien Melgarejo fue a ocupar esa posición en el área quedo más bien aislado al perder contacto con la pelota.

Aparecían la imprecisiones, ya Fértoli no era el mismo y al habilidoso Garré le costaba  desbordar, así y todo tuvo alguna que otra oportunidad como esa en que después de una serie de rebotes la pelota sale del área peruana y la recoge Pillud fuera del área quien saca un increíble remate que fue desviado en gran forma por Butrón.

Pillud le deja su lugar a Mena y Soto va a la derecha en un Racing que ya no tan organizado renueva ataques con pocas ideas, más bien desesperados, seguramente al igual que nosotros los hinchas, cuando vemos que el chico Alcaraz que ya había estado a punto de convertir, cabecea a las manos del arquero.

Siguen los cambios, Melgarejo le deja su lugar a Banega y Díaz a Cvitanich, un jugador en el área que el equipo pedía a gritos, porque la desesperación se adueñaba de lo físico y lo mental y esa alteración hacia que los centros al punto del penal iban a llegar cada vez más a medida que pasaba el tiempo.

Racing iba a transitar el lógico camino del desorden, algo que de alguna manera beneficiaba a Alianza de Lima, que aprovechando ese desconcierto, se pierde un gol claro que hubiera sido fatal.

La sensación que dejaba el encuentro era que Racing ya jugaba contra el mismo Racing, porque todo el esfuerzo físico que se invertía para llegar al área rival se desvanecía justamente en esa zona por carecer de ideas y serenidad donde más hay que tenerlas

Todo parecía quedar en manos de los chicos y si bien eran apuntalados por Miranda, Soto, Mena, Domínguez y Sigali y el recién ingresado Cvitanich, la llegada al arco contrario dependía mucho de lo que ellos lograran.

Y lo hicieron ya casi finalizando los noventa minutos y jugando por abajo, cuando en una acción de toques en la medialuna contraria, Fértoli habilita de taco a Banega quien con un gran remate la clava en el ángulo izquierdo del arquero Butrón, un gol que se festejó a mas no poder por el desahogo que llegaba cuando muchos no lo esperábamos.

Un par de minutos después y con un Racing que buscaba asegurar más la pelota, Miranda de gran trabajo en todo el partido, pone un pase entre líneas para Alcaraz que gana el fondo y su pase atrás habilita a Cvitanich, quien de espaldas al arco la toca para que Garre pueda rematar y luego de un primer rebote, lo vuelva a hacer, pero esta vez venciendo al arquero y convirtiendo el segundo gol que provoco el delirio de Beccacece, su cuerpo técnico y obviamente de todos nosotros, los hinchas.

Este es un triunfo que alienta pero debe servir para el análisis porque ya van dos encuentros donde Racing que comienza mostrando un gran despliegue ofensivo, con buen trato de pelota y arrinconando a su rival de turno a través de una presión alta, en este caso Alianza, vemos que pasa de un tiempo a otro del absoluto merecimiento, a las dudas de salir airoso.

Racing debe aprovechar mucho más todas sus llegadas pero evidentemente  le falta contundencia para convertir lo que produce, por eso necesita de delanteros más pensantes y con experiencia, especialmente para instancias finales donde en un partido se decide todo.

Hasta pronto.

jueves, 17 de septiembre de 2020

El corto tiempo de la injusticia hizo mas daño que el largo tiempo de la inactividad

Era toda una incógnita como iba a responder Racing en su primera presentación en este regreso a la actividad, después de casi 6 meses sin jugar y con solo unas pocas semanas de un inusual entrenamiento

Pero en realidad me sorprendió para bien y mucho más de lo esperado, porque en el primer tiempo realizó un muy buen trabajo al que solo le faltó el gol.

El equipo mostraba seguridad, paciencia y un juego por los costados, donde Garré era más punzante que Fertoli y generó situaciones que no fueron aprovechadas.

Después el corto tiempo de la injusticia hizo mas daño que el largo tiempo de la inactividad.

Porque Racing, que seguramente tiene que haber sentido esos primeros 45 minutos sufre la sanción de un penal, que llega por una falla de Arias en la salida con los pies, sin que la pelota pegue directamente en la mano, ya que eso sucedió después de que la misma rebota en la pierna del jugador de Racing (situación que he visto en varios encuentros y no se cobran).

Esto golpeó a Racing y la expulsión de Solari por doble amarilla (la primera totalmente injusta y la segunda dudosa), terminó de debilitar sus respuestas anímicas en sólo dos minutos.

Era demasiado para un equipo que ya al comienzo del segundo tiempo había dejado de ser el mismo del primero.

Se notaba una baja física y lo sucedido a los 10 minutos, indicaba que para la Academia no le iba ser muy fácil llegar al empate con un hombre menos, sobre todo frente a un equipo que viene jugando hace mucho tiempo y que además es el puntero del torneo uruguayo.

Así y todo fue con orgullo y actitud a buscarlo, pero ya no tenía orden ni ideas muy claras y con los cambios Beccacece buscó un poco más de aire y presencia en el área porque finalmente había que terminar tirando centros.

Nacional tuvo alguna más y Racing con más esfuerzo que juego también pudo empatarlo.

Finalmente creo que si bien se perdió, el equipo ilusiona y da esperanza para lo que viene.

Sin ánimo de ponerme en técnico, ya que saben que solo opino como hincha, me pregunto: esa forma de comenzar el juego desde el arco con un jugador a cada costado de Arias, no los hace dudar y compromete a un arquero que sabemos que jugar con los pies no es su mejor condición.

Hasta pronto

lunes, 16 de marzo de 2020

Un feliz Racing y un loco, loco Beccacece..

Creo que el virus “fantasma” que nos tiene preocupados y está desorientando a todos, también pareció hacer efecto en los jugadores de Racing, porque la sensación que dio el equipo durante la media hora inicial, es que tenían la cabeza en otra cosa.

Quizás fueron las dudas sobre si la fecha se debía jugar o no, la cuestión es que Racing pareció no estar debidamente concentrado para este partido frente a Aldosivi, hechos que pueden aparecer como una excusa, pero realmente fue muy malo y muy raro esa parte del primer tiempo, con una llamativa falta de atención, sobre todo en la línea de fondo, incluido el arquero García.

Creo que no nos habíamos acomodado para ver el partido y ya perdíamos 1 a 0, por un error de Soto, que después contagio a Sigali y a Pillud, que no cerró como corresponde.

Pero todo no terminó ahí, porque Racing no reaccionaba, mientras Aldosivi con actitud y pierna fuerte cortaba los circuitos de juego y no le daba respiro a la Academia, sobre todo a un medio campo que hasta parecía cansado posiblemente porque cargaba con  tres partidos en una semana (salvo Montoya).   

Diez minutos después un pelotazo desde la mitad de cancha detrás de la espalda de Sigali, encuentra a Soto cruzando mal y quedándole la pelota a Grahl, quien habilita a Solís para que convierta el segundo gol,  2 a 0 abajo en diez minutos, increíble pero cierto.

A Racing le costaba salir de esa pasividad que llamaba la atención, pero a partir de los 30 minutos pareció ir despertando de ese letargo, y comenzó a tomar el mando del partido, por lo que pudo acercarse al arco rival pero si bien Cristaldo, Montoya y Rojas estuvieron cerca, nunca llevó serio peligro para el arco de Assmann.

Pintaba feo el panorama, porque no había dado indicios de reacción, pero al comienzo del segundo tiempo hay un cambio que comienza a tener peso en el encuentro y es Reniero por Montoya.

Y como sorpendió Aldosivi en la primera mitad, Racing lo hizo a los dos minutos de la segunda parte, cuando el “Principe” Reniero desborda por la derecha y envía un centro atrás, que rechaza mal el central Bazzana, pero pelota le queda a Rojas, quien de zurda logra el descuento.

Racing ya era más y el empate estaba al alcance, porque los marplatenses habían dejado mucho de su resistencia física en ese primer tiempo, pero en un error el árbitro le da un saque de banda a Aldosivi y entre medio de nuevas fallas defensivas académicas y virtudes del “Tiburón”, convierte un tercer gol que daba la sensación de ser de Knock Out.

Pero este Racing no se entregó, con un Rojas que fue el dueño del juego, con toques, con desbordes y con asistencias como la que pone rasante al centro del área para la entrada de un Reniero siempre atento, pero su disparo al gol es tapado por el arquero rival con su pierna.

Pero los 19 minutos, una pelota larga de Soto, que mejoro bastante su juego, sobre la derecha, la gana Zaracho a espaldas de su marcador y entrando al área asiste a Rojas para que  este vuelva a convertir y a hacer doblete en Mar del Plata.

Era el segundo y Racing con renovada energía, volcaba el partido al campo de  Aldosivi, por lo que se veía venir el empate, que llego a los 38 minutos cuando nuevamente Soto envía una pelota al centro del área para Reniero, hay un rechazo de un defensor y en la la izquierda la recibe Cristaldo, quien desborda y su centro de zurda lo toma el “gran” Pillud, quien también con la izquierda, la clava junto al palo.

Fue un gol gritado con bronca, que por lo menos le daba a Racing la posibilidad de seguir invicto, pero el equipo quería más, aunque Aldosivi hacía tiempo como podía (Assmann estuvo como cinco minutos en el suelo por calambres…).

Y así como muchas veces lo logró en Defensa y Justicia, el ahora Racing de Beccacece consigue el  triunfo faltando un minuto, cuando nuevamente Soto, que para mal primero y para bien después, intervino en casi todos los goles, envía un muy buen centro cruzado de izquierda a derecha y Alcaraz, que había reemplazado a Rojas, con sus 17 años a cuesta, clava el cabezazo ganador, para sellar el triunfo que nos hizo estallar de emoción a todos los racinguistas.

El  desolado estadio marplatense vibró con el festejo final de un feliz Racing y un loco, loco Beccacece… mientras a la distancia y desde el corazón, los hinchas nos uníamos a ellos con esa misma felicidad celebrando esta inolvidable victoria, que nos permite seguir soñando a través de un equipo que en la adversidad, tuvo un gran poder de reacción, buscando siempre ganar el partido.

Hasta pronto.

viernes, 13 de marzo de 2020

La “alianza” futbolística entre Beccacece y jugadores.

El destino va disponiendo de nuestras vidas y por este virus que nos preocupa y ocupa, hubo que jugar sin público este encuentro contra Alianza de Lima.

Y la falta de la hinchada se siente, porque fortalece, contiene y ayuda en los momentos más difíciles, además de darle al espectáculo el marco adecuado y el permanente aliento que le da confianza al local y hace dudar al rival. 

Entonces en ese Cilindro vacío, prácticamente insonoro y donde el silencio se adueñó del mismo, se jugó el partido por la Libertadores y este Racing de Beccacece se apoderó rápidamente del encuentro, con una superioridad tal, que Arias prácticamente no tocó la pelota.

Pero ese dominio total no se vio cristalizado en la red, porque si bien el arquero de Alianza respondió muy bien, el problema es que Racing no encuentra ni al nueve ni a los volantes que puedan concretar algunas de las muchas oportunidades que genera.

Sin dudas el equipo está cada vez más seguro en su juego, pero es importante señalar más goles ya que ese ritmo que Racing impone no se puede sobrellevar los noventa minutos, por lo que siempre habrá un momento, un  tiempo, para que el rival pueda tener sus oportunidades y un  solo gol es muy es exiguo para estar tranquilos.

Siempre desde mi opinión como hincha, tuve la sensación de que el equipo sintió el gran partido  realizado en La Plata frente a Estudiantes, sobre todo en la zona de volantes y la consecuencia pareció sentirse anoche en el segundo tiempo.

Ese inconveniente le permitió a los peruanos, acercarse más al arco académico, porque cada pelota que Racing perdía en ataque, ya costaba recuperarla, pero por suerte no fueron tan peligrosos.

El equipo contó con  una defensa segura, partiendo desde el siempre atento Arias, un Domínguez que brilla a través de su juego y personalidad, un Sigali impecable e implacable y el buen nivel de  Pillud y Mena, tanto en defensa como en ataque.

Con un medio campo que tuvo en Miranda a su mejor figura, a Rojas como estratega, a Fértoli ayudando en la recuperación y estando cerca del gol y a un Zaracho, que hace todo bien en lo que se refiere a movimientos y a darle ritmo al equipo, con apariciones sorpresivas en el área que lo situan muchas veces en posición de convertir,  pero su apresuramiento en la definición lo lleva a no concretar las situaciones.

Mientras adelante, quizás por alguna deficiencia física, Garré careció de esa intensidad y esa potencia que lo llevo a ganarse un lugar como titular, ya que casi nunca busco encarar y si tocar hacia atrás o tirar centros, junto a un “Licha” López, que aunque se integró bien, como suele hacerlo, al circuito de juego pero sigue sin tener situaciones para convertir.

La salida de  Lisandro por lesión en el segundo tiempo, volvió a poner en escena al casi olvidado Cvitanich, un jugador siempre positivo aguantando la pelota y generando tiros libres y también a un Reniero, que pide estar más dentro de las “18” que en los costados y que apenas ingresado,  hizo llegar el grito de gol del silencio, a nuestros alborotados y felices corazones.

Faltando pocos minutos, Rojas le deja su lugar a Barbona, quien en esos pocos minutos realizó una buena jugada que pudo haber terminado en gol.

El nuevo triunfo de Racing, no solo le otorga el puntaje ideal, sino que además se puede observar como  la “alianza” futbolística entre Beccacece y jugadoresva obteniendo sus frutos, porque partido a partido se va interpretando cada vez mejor la idea y el sistema de juego impuesta por el joven técnico, lo que genera, además de resultados positivos, mayor confianza, un alto estado de ánimo y por ende, una gran predisposición al trabajo.

Queda como cuenta pendiente el aspecto de definición, aceptado por cuerpo técnico y jugadores, dado que por las situaciones que genera el equipo, se deberían lograr resultados más amplios.   

La Libertadores entra en suspensión por el problema del Coronavirus, pero parece que  la Superliga se juega, así que podrá utilizar lo mejor que tiene para ver si puede continuar con la serie de triunfos.

Hasta pronto.


martes, 10 de marzo de 2020

El Racing “total” de Beccacece.

Si no fuera por las decisiones fuera de tiempo y forma que viene tomando la Superliga, hoy Racing estaría clasificado para jugar la Libertadores del 2021, dado que con el gran triunfo de anoche clasificó entre los cuatro primeros.

Pero ahora hay que jugar la Copa Superliga para saber a ciencias ciertas si se logra ese objetivo, por lo que hay que ir con todo a pelear esta competencia.

Por suerte y aun con muchos jugadores que habitualmente no tienen rodaje, el equipo va mostrando en cada partido una mejor versión del juego que busca imponerle Beccacece y anoche quedó demostrado, sobre todo en el segundo tiempo, donde se pudo observar su solidez, su buena tenencia y circulación del balón, su gran capacidad para recuperar el mismo y una ofensiva más significativa, aunque es algo que a mi parecer, debe mejorar para tener más opciones de gol.

Como suele pasar cuando se cambia de técnico, el local salió a querer llevarse por delante a Racing presionándolo en todos lados, lo que le impidió a la Academia imponer su juego y todo se hizo más peleado que jugado.

Si bien Racing no sufría, también es cierto que le costaba generar alguna jugada de peligro, hasta que el chico Garré, anoche ubicado sobre la derecha, encontró su espacio y por dos veces se convirtió en lo más importante de esa etapa, la primera cuando engancha hacia adentro y su disparo, que llevaba mucho peligro, se desvía en una pierna y se va al córner y la segunda desbordando ante dos rivales para luego de derecha enviar un centro atrás para que Fértoli defina muy bien al palo de donde llegaba la asistencia.

Un gran gol que llegó en el cierre del primer tiempo y que iba a  modificar sustancialmente el partido, porque Estudiantes no solo iba a sentir el golpe sino que Racing fortificado anímicamente, iba a poder encontrar el juego que viene en crecimiento fecha tras fecha.  

Racing ya había perdido un cambio por la lesión de Martínez, haciendo ingresar a Sigali en su lugar y ahora realizaba el segundo con la entrada de Rojas por el chico Banega.

Todo se fue dando para el inquieto Beccacece y su Racing, porque el equipo supo manejar muy bien la pelota, haciéndola circular de una banda a la otra pero con un gran movimiento de todos sus jugadores, con Pillud y Soto, siendo siempre opciones, este último una de las figuras, que creo, está en su mejor momento desde que llego al club, ya que a la confianza de siempre, le suma la seguridad y firmeza que le venía faltando, con un Domínguez que muestra su categoría en cada jugada, con un Sigali firme, con el mejor  Miranda que tuvo claridad en la salida, con Cristaldo, que jugando de espaldas y aguantándose a los defensores supo rebotar muchas de las pelotas para los volantes, a veces bien y otras no tanto, pero siempre predispuesto cerró el partido con un gran gol de contragolpe, cruzando su remate al segundo palo y con un Garré pasó de ser el “a quien trajeron”, a “es un fenómeno”, pero mejor tiempo al tiempo, que todo lo ubica en su lugar, por ahora lo que se ve es muy positivo e ilusiona. Ojala con el tiempo deslumbre.

No hay dudas que por sus características ya se ve que es distinto por eso es que hay que alentarlo y apoyarlo para que crezca con confianza, recordando no destruirlo si a veces no le salen las cosas.

Fértoli sabe aparecer en el área y define bastante bien, solo deberá tranquilizarse un poco mientras Zaracho, que si bien le da al equipo dinámica anda desacertado y eso lo lleva a decidir mal.

Después  Rojas se metió bien en el partido y parece que ya no le pesa el ser conductor de este equipo y Reniero  que contribuyó a lograr este triunfo tan importante.

Se va viendo el Racing “total” de Beccacece, con un trabajo enorme de sus jugadores, quienes con actitud, aplomo y seguridad, se multiplicaron para recuperar la pelota, para ser opción de pase y para darle buen destino a la misma, a través de un ritmo y un despliegue físico que llevó a Estudiantes a la desesperación y a buscar alguna jugada de peligro solo a través de centros o alguna pelota parada.

Así logró el descuento en un rebote, situación que motivó a los hinchas “pincharratas”, pero todo fue más emocional que futbolístico y la victoria finalmente con justicia, quedo en manos académicas.

Ahora llega otra vez la Copa y el reencuentro en el Cilindro, donde es fundamental lograr un nuevo triunfo, esta vez frente a Alianza de Lima, con un equipo que seguramente tendrá variantes, pero el aliento de la hinchada será siempre el mismo.

Hasta pronto.