lunes, 11 de febrero de 2019

Cuando la cabeza no funciona, el cuerpo no responde.

Como entender el partido que jugó ayer Racing en el Monumental.

Bueno, jugar es un decir, simplemente trató de luchar para no perder el partido, frente a un River que siempre intentó ganarlo, aunque en el primer tiempo realmente no había hecho demasiado, pero había tenido un par de oportunidades, que a no ser por Arias hubiera abierto antes el marcador.

Hasta que llegó el tiro libre fatal para un equipo frágil de la cabeza, que convierte Quintero clavándola en un ángulo, al casi igual que lo hizo Rubén Capria en aquel recordado gol a Chilavert, y a partir de ese momento, el poco resto anímico que tenía fue desapareciendo hasta el final del partido.

Prácticamente sin tener alguna situación de gol, sin molestar a un Armani que no le permitió a Coudet hablar de él, Racing se fue derrumbando en la cancha, corriendo sin ton ni son y perdiendo la mayoría de las pelotas que recuperaba, simplemente porque nadie se mostraba, porque todos la perdían cuando jugaban la individual y porque ninguno pudo hacer la diferencia, para por lo menos pensar que tenía alguna posibilidad de descontar.

Por supuesto que el gol en contra de Donatti fue lapidario en todo sentido, pero se podía ver que cualquier pelota larga sobre la espalda de Saravia, cabeceada o no por Pratto, era una ocasión especial para un Borré que con su velocidad desorientaba a la defensa racinguista.

Desde mi punto de vista y solo como hincha, creo que el equipo careció de confianza y fue muy respetuoso de su rival, es decir no se animó por las razones que sean, a decir aquí estoy yo, soy el candidato a campeón y casi con seguridad esto pasa porque pareciera que la historia le sigue ganando al presente, cualquiera sea y si no logra sacarse esa idea de la cabeza, ganarle a River en su cancha le va a costar cada vez más.

Escuché a Coudet decir entre otras cosas: “No puedo generar en mis jugadores lo que pretendo y que se ejecute el partido de la manera que lo preparamos”.

Este mea culpa asumiendo la responsabilidad, es clásico en las declaraciones de un técnico que pierde de esta manera, pero hay algo que siempre se puede leer entre líneas y es que no se entiende como después de un largo tiempo de trabajo los jugadores no pueden interpretar y ejecutar lo que él prepara.  

Esa falencia posiblemente sea lo más importante a corregir porque puede ser determinante para el futuro, sabiendo que cuando la cabeza no funciona, el cuerpo no responde.

Sabemos que por un partido no se puede ser tan extremista ni lapidario, pensando que su prédica en todo el torneo ha sido en vano, pero hay que fortalecer ciertos aspectos que posiblemente pasen más por la mente que por lo táctico y estratégico, porque duele y mucho esta derrota frente al mismo rival y en el mismo escenario.

Y como si eso fuera poco, se sumó la actitud de rebeldía de Centurión, a quien parece que tampoco le funcionó la cabeza, cuando a la vista de todos tiene una acción reprochable para con el “Chacho”, lo que suma un inconveniente más en un día negro para el plantel.

Obviamente no avalo esta acción, que no le hace bien al grupo, pero no niego que como hincha siempre dije que Centurión es muy importante para el equipo, por eso escribí en twitter y vuelvo a repetir que este,  podía ser el partido para que vuelva a ser aquel que todos esperamos, porque tenía dos motivos, uno como profesional de Racing y otro por ser hincha de Boca, aunque nos duela.

Ahora, como Coudet está todos los días con el plantel, hay que respetar sus decisiones, como por ejemplo la de ubicar a Cardozo en su lugar, un jugador sin ritmo futbolístico por los pocos minutos que está teniendo en cancha y el resultado se pudo ver en sus imprecisiones.

Como digo eso, también pienso que no es justo señalar solo a Cardozo, porque hoy la verdad, salvo Arias, se hace difícil rescatar un jugador que no haya estado muy por debajo de su nivel, lo que se tradujo en un equipo que no supo tener la pelota, que daba todos los pases mal y que perdía en lo individual por lo que podríamos decir que no se salva ninguno.

Fue como ver a un Racing perturbado mentalmente frente a un River liberado, quizás por la carga de responsabilidad con la que convive desde que se posicionó como líder del torneo.

El equipo no sabía cómo avanzar, como generar una jugada de peligro en ofensiva, viendo incluso, sobre todo en el segundo tiempo, como corrían todos detrás de los rivales, sin encontrar respuestas ante un equipo, que sin hacer un brillante juego se movía con soltura.

Como hincha esperaba otra cosa y aun sabiendo que con River nos cuesta, en este momento me imaginaba un equipo y un planteo del golpe por golpe, provocando al rival, tratando de decirle aquí estamos, aunque hubiera sido con una goleada en contra, porque al final de cuentas este resultado, aún bajo en goles, personalmente me afecta mucho más por la falta de reacción y de rebeldía, ante la adversidad.

Así y todo seguimos punteros, en soledad o quizás con compañía, pero hay que seguir alentando, esperando que Coudet y sus dirigidos puedan superar lo más rápido posible este mal momento y de esa manera volver a recuperar la confianza, la convicción que le permita a Racing retomar el juego intenso y seguro que supo mostrar hasta no hace mucho, para volver rápidamente a la senda del triunfo.

Hasta pronto.

lunes, 4 de febrero de 2019

El Huracán no pudo detener el avance del líder.

Partido complicado y en algunos aspectos parecido al de Aldosivi.

Por el empate después de ir ganando y  por el resultado final.

Pero distinto porque era Huracán, porque estaba cuarto en la tabla y porque que pretendía sumar para acercarse a la punta de la tabla y enfrente este Racing  que aunque tiene el nerviosismo lógico, se muestra ganador desde el arquero hasta Cristaldo.

Racing trataba de imponer su juego ante un rival que buscaba la equivocación, el error para salir de contra, pero no era preciso quizás por esa ansiedad un poco frenética que lo hacía impreciso y entonces en ese primer tiempo, se dio un partido donde la ansiedad le ganó a la paciencia y lo equívoco a la claridad para llegar al gol.

Pero así y todo de un tiro libre desde la derecha, ejecutado por “Pol” Fernández (que había reemplazado a Zaracho, lesionado otra vez), cabezazo de Donatti que pega en el palo y arremetida de un atento Cristaldo que la empuja con el pecho.

Gol que evidentemente tranquilizaba a Racing, pero había jugadores que no estaban teniendo un buen partido, más que nada por la imprecisión y las malas decisiones.
Final del primer tiempo con la esperanza de mejorar y mucho en el segundo.

Y así pasó, porque Racing arrinconó a Huracán desde el arranque de la segunda mitad y al minuto nomás se pierde el gol en un hat-tric de oportunidades, que merece cierta reflexión porque en esos momentos es donde hace falta tomarse ese tiempo para concretar y no apurarse (como lo hizo Cvitanich en Mar del Plata).

Una lástima, dado que fue una gran maniobra desde su inicio en los pies de Mena, pasando por “Licha” hasta el toque de Cristaldo, que deja solo a “Pol” para definir, pero es evidente que le cuesta bastante cuando enfrenta a los arqueros, (pasó el partido anterior), pero el rebote en Silva, lo recibe Solari, su remate es tapado por un central, después no puede Fernández y finalmente Centurión, como en otras oportunidades de la noche, eleva su disparo por sobre el travesaño.

Racing era una aluvión, pero sucedió lo que menos esperábamos, cuando una pelota dividida con Damonte se transforma en un pase para Ausqui, que sorprende a los centrales de Racing, y el delantero encuentra la oportunidad para enfrentar a Arias y lograr un empate, que obviamente generó bronca e incertidumbre.

Pero Racing estaba entero y en un partido que comenzó a abrirse, siempre se lo vio ambicioso, buscando los goles necesarios para seguir siendo el líder absoluto del torneo y
aunque dejaba algunos claros que le permitían a los de Parque Patricios llegar hasta el arco de Arias, quien nobleza obliga, se mostró seguro y atento incluso hasta para salir a cortar avances afuera del área.
El equipo comienzó a tener situaciones para aumentar el marcador, pero seguía fallando en las definiciones, otra vez Centurión y después Saravia, hasta que Cvitanich, que cada vez se acopla mejor, asiste de gran manera a “Pol” que pica bien entre los centrales y su remate deriva en un claro penal de ingresado Álvarez, para que Lisandro López concrete otra vez, volviendo a ubicar a Racing nuevamente tres puntos arriba de Defensa y Justicia y sumando para la tabla de goleador.

Después, Domínguez adentro por Centurión, de bajo rendimiento, para darle más equilibrio al medio campo y para que el Chileno Díaz pueda colaborar en la contención jugando más cerca de los centrales, porque el “Turco” Mohamed había enviado a la cancha a dos delanteros más.

A todo esto Racing seguía desaprovechando situaciones propicias para aumentar el marcador, nuevamente “Pol” Fernández  y a continuación también Cvitanich.

La diferencia era escasa y minutos Huracán casi llega al empate a través de Alderete, per minutos más tarde Ausqui le convierte una fuerte infracción al ex Banfield  y se gana la tarjeta amarilla que pasa a ser  roja por ya estar amonestado, situación que le permite a Racing asegurar mejor la pelota y trabajar el partido con más tranquilidad.

Y llega la gran jugada de la noche donde intervienen Díaz, “Licha, Sigali, Solari, Saravia y  Domínguez, quien fue el busca la devolución sobre el fondo del área y habilita en forma fantástica y clara a Sigali, que había hecho la diagonal al centro del área, para que el “Oso” defina  con clase junto al palo derecho de Silva.

GOLAZO por donde se lo mire, por su cantidad de toques, por la circulación y movimientos de sus jugadores y por la aparición de un volante y un central para concretar la jugada, para delirio y felicidad de todos los racinguistas y de una hinchada que nunca dejó de alentar.

Lindo final para Racing, solo manchado por la reacción fuera de lugar de Chávez que le comete una infracción sin pelota a Domínguez, como respuesta a vaya a saber que, buscando llevarse a algún jugador académico con su expulsión, originó una serie de discusiones sin sentido que por suerte no pasaron a mayores.

Un Huracán no pudo detener el avance del líder, pero ahora llega River y es uno de esos partidos donde para ganarlo Racing debe dejar de lado la historia e ir a jugarlo con la actitud y la personalidad de un equipo que quiere salir campeón, virtudes que este equipo sabe tener, pero que no mostró cuando le toco hacerlo por la Libertadores.                                                                     

Hasta pronto.






domingo, 27 de enero de 2019

Racing contó con el mejor Augusto para seguir Solari en la punta.


Millones de hinchas de Racing nos alegramos cuando todo marcha bien, con el triunfo que nos permite seguir sonriendo, pero también sufrimos y nos angustiamos con el lógico nerviosismo que sin querer le trasladamos a los jugadores, especialmente en estos tramos finales y no todos están preparados para afrontar momentos decisivos.

Entonces aunque se sientan seguros y más aún siendo líderes del campeonato, saben bien que esta tarea tiene su cuota-parte de stress aunque cuenten con experiencia sobre sus espaldas, porque la situación los carga de responsabilidad y eso hace más tensa la tarea, acelerando el desgaste, como quizás, se me ocurre pensar, pueden haberlo sufrido Donatti y “Licha” López.

Y el partido de ayer fue solo una muestra de lo deberá afrontar de aquí al final del campeonato, porque a pesar de haber encontrado un gol tempranero que fue sumamente importante y que se da por un error en el rechazo del arquero de Aldosivi, forzado por la presión de “Licha López y Solari, que este último aprovechó de excelente forma, Racing, nunca pudo serenarse para imponer su juego y fue intermitente en todo su trabajo.

Con jugadores importantes en muy bajo nivel, llámese Díaz, “Licha” López o Centurión pero también con algunas dudas de los centrales ante el punta de los marplatenses, que como se pudo ver ante Boca sabe, lucha y es un buen definidor.

El medio no funcionaba, salvo Solari, que era el único que le aportaba cambio de ritmo, admitiendo que Zaracho fue “recibido” con una infracción tremenda sobre su tobillo, lo que evidentemente le tiene que haber dejado secuelas para su rendimiento posterior y que sobre el final Centurión sufrió una caída que le afecto la rodilla izquierda.

Como siempre Racing también buscaba tener salida y aporte ofensivo por los costados y anoche lo hizo más y mejor a través de Mena, pero faltaba presencia en el área donde “Licha” contrariado, luchaba contra si mismo y Cristaldo aportaba poco.

Un mal pase de Díaz, algo extraño en quien hace del buen pase su principal mandamiento, le permitió a Aldosivi llegar al empate a través de Chávez, situación que aumentó las imprecisiones y aunque Donatti, se destacaba como el mejor, la línea de fondo tuvo algunas desconcentraciones peligrosas, como la última del primer tiempo donde casi convierte Chávez nuevamente.

En el comienzo de la segunda mitad,  se pudo ver a un mejor Racing desde el arranque, presionando más arriba, con un Solari que se seguía destacando sobre el resto y en un centro de Mena, “Licha” salta junto con Villalba, este último con brazo en alto cachetea la pelota y comete el penal, que Lisandro López convierte, para darle el triunfo parcial a Racing y para seguir liderando la tabla de goleadores.

Pero seguía habiendo problemas para la defensa racinguista, a través de Pisano sobre la derecha y la presencia siempre inquietante de Chávez sobre la izquierda, quien por una imprecisión de Sigali tiene otra oportunidad que por suerte no concretó.

Arias seguía dando seguridad en el arco, pero Racing no podía encontrar esa serenidad que normalmente consigue a través de la tenencia y el buen pase, resultado: “Pol” a la cancha por un Centurión que nunca encontró su lugar ni el partido, con lo importante que significa para el equipo.

Pero iban a sumarse otros inconvenientes por lesiones inesperadas, como la del flaco Donatti y la de nuestro capitán Lisandro López, ambos por problemas en sus gemelos, quizás producto de lo que comentaba más arriba y entonces Orban y Cvitanich a la cancha.

Racing ya apostaba más a los arranques de contragolpe, sobre todo a través de Solari pero el que tiene uno increíble es Fernández, que después de un rebote se encuentra solo con todo el campo libre hasta el arco rival,  pero en lugar de rematar cuando pisa el área, buscó eludir al arquero perdiendo una gran oportunidad.

Igual, a mi modesto entender, como venía la mano y aunque Donatti no se hubiera lesionado, Orban hubiera entrado igual, como lo hizo el “Chacho” en ocasiones anteriores formando línea de cinco, sobre todo al ingresar Stracqualursi.

Llovían los centros sobre el arco de Racing y si bien el equipo defendía el triunfo dejando todo, sin guardarse nada, había solo un gol de diferencia, pero en tiempo de descuento, Cvitanich rechaza una pelota en el área racinguista, Solari, quien otro, inicia la contra y Racing hilvana la mejor jugada por la izquierda, que finaliza con un centro atrás de Mena para el ex Banfield, que acompañó la jugada desde su rechazo y mostrando su calidad y categoría en el área, concreta de manera excelente.

En síntesis y para mi gusto Racing contó con el mejor Augusto para seguir Solari en la punta, porque sigue mostrando cada vez más su evolución en el juego, porque hizo el primer gol gracias a su presión y porque a partir de ese momento fue el que mantuvo la llama encendida del equipo, recuperando y fundamentalmente encabezando casi todos los ataques, con arranques que rompían líneas, llevando la bandera celeste y blanca hacia el arco rival.

Para mí fue un gran triunfo de Racing, porque habían ganado todos sus perseguidores y además porque todos sus partidos serán jugados igual o más a muerte que este, aunque nunca dejó de mostrar su entrega y actitud, sabiendo que cuenta con el apoyo de una hinchada inigualable que confía en estos jugadores, por lo que Coudet y sus dirigidos deben volver a ser intensos pero pacientes, para volver a recuperar la confianza, el buen juego y la contundencia, es decir las armas necesarias con que cuenta, para lograr el tan ansiado campeonato.

Hasta pronto.




domingo, 20 de enero de 2019

Díaz de lujo.

Esta vez pudimos volver a ver, sobre todo en el primer tiempo, al Racing que quiere Coudet, ese Racing que nos entusiasma a todos los hinchas, porque a pesar de que todavía tiene las cargas de los días de pre-temporada , tuvo ritmo, presionó alto y demostró una gran capacidad para tener la pelota.

En esa primera mitad, desde Arias hasta Cristaldo, el equipo tuvo un muy buen nivel y solo le faltó plasmarlo en el arco rival, pero en eso tuvo mucho que ver el arquero de Central y el árbitro, que además del penal que convirtió en gol el “Churry”, no otorgó otros dos porque miró para otro lado, lo mismo que con las duras infracciones donde la amarilla y hasta la roja debieron aparecer, hechos que  hubieran cambiado el trámite del partido, pero parece que para los amistosos aplican un reglamento distinto al de la Superliga.

A mi gusto, Cristaldo mostró lo mejor desde que llegó al club, porque estuvo concentrado, rápido, encarando y aguantando a los centrales de Rosario, mejorando y mucho su nivel, quizás potenciado por la llegada de Cvitanich, sabiendo que ahora la competencia interna será más exigente.

También se lo vio muy bien a Centurión y a “Pol” Fernández, este último más activo que de costumbre, pero la figura comenzaba a ser el “Chelo” Díaz, a quien da gusto verlo jugar y esperando que Racing no lo deje ir nunca.

En la segunda mitad, ya con Cardozo por Solari (salió por sobrecarga muscular) y con Cvitanich por Cristaldo ( 3 minutos después), el equipo fue cediendo terreno, aceptando también que Central le fue a pelear el partido más arriba y entonces la tenencia de la pelota pasó a manos de los rosarinos que llegaron con peligro al arco de Arias, pero a los 20 minutos comenzó a recomponer su imagen con los cambios y mutando posiciones con la entrada de  Dominguez por Centurión y de Orban por Zaracho, la pelota pasó nuevamente a ser de Racing y con ella volvió la tranquilidad al equipo, que tuvo en los pies de “Pol” y de Cvitanich otras posibilidades, aunque también al final lo tuvo Central en un descuido defensivo.

En síntesis, Racing, haciéndose eje en un Díaz de lujo, se reencontró con el buen juego y con la movilidad e intensidad que le gusta al “Chacho” (aunque todavía falta para estar al 100%).

Como cosas a mejorar por lo que se vio ayer, son la cobertura a las espaldas de Mena, como lo hacen por ejemplo Solari o Zaracho con Saravia y la falta de recambio en el área cuando se ausenta por lesión o lo que fuere, un delantero importante (como sucedió ayer con “Licha”) por lo que se necesita imperiosamente otro delantero de peso para alternar, ya que Centurión puede hacerlo en una emergencia pero es evidente que rinde más, jugando libre en la zona de volantes y llegando al área desde atrás. (Sabemos que lo están buscando)

Ahora a pensar en Aldosivi, un partido donde ya se sabrá el resultado de Defensa y Justicia-San Lorenzo, situación con la que deberá cargar cada fin de semana hasta que finalice la Superliga, pero con una condición a favor muy importante, Racing depende de sí mismo.

Hasta pronto.

martes, 15 de enero de 2019

No perder de vista el objetivo.

Duele perder, aunque sea un amistoso con solo 10 días de entrenamiento y con un equipo que era un mix, sabiendo que si en medio de un torneo y afianzados físicamente, normalmente no funciona esta “mescolanza”, tampoco podíamos esperar mucho con la pre-temporada recién comenzada.

Entonces se nota la falta de reacción, de velocidad y de precisión en la mayoría de los jugadores y eso contagia, en este caso para mal, como sucedió especialmente en el primer tiempo, donde la pelota parada mostró una gran ineficiencia a la hora de defender y la consecuencia fueron los dos goles de Gimnasia, quien además salió a jugar con todo, demostrado en esa infracción de Mussi a los pocos minutos, que podía haber lesionado a Solari y que el árbitro inexplicablemente ignoró, quizás porque en verano parece que se aplica otro reglamento, dado que dejó pasar varias amarillas de un lado y del otro, si no me equivoco llegando al final sin aplicar ninguna.

Racing no tenía seguridad en el fondo y carecía de fuerza ofensiva donde Cristaldo se debatía solo, ya que el chico Cuello no pudo mostrar demasiado y por lógica no es justo juzgarlo, ya que nunca le llegó una pelota limpia de los volantes racinguistas, que salvo Solari no tuvieron un buen desempeño.

En la segunda parte los cambios, especialmente de Zaracho y Centurión ayudaron a ver un mejor Racing, donde este último fue el que más influyó para que el empate estuviera muy cerca y a mi modesto entender  sin jugar bien podía haber sido lo más justo, porque Gimnasia no hizo demasiado para llevarse el triunfo.

Pero aunque a los hinchas no nos gusta ver perder a Racing ante ningún rival, debemos ser pacientes y no perder de vista el objetivo, tratando de entender que este partido y el de Rosario Central servirán para poner a punto el equipo, sabiendo que la verdad, la pelea por los puntos,  comienza con Aldosivi, la primera de las diez finales que faltan para lograr un nuevo campeonato.

Hasta pronto.

miércoles, 12 de diciembre de 2018

"Cerebro mágico".

El comienzo daba señales de que Racing podía terminar el primer tiempo con más de un gol a su favor, porque tenía el dominio del partido y los primeros minutos habían mostrado cierta facilidad para llegar al área rival, primero con cabezazos de Lisandro López y Donatti ( a los que Ardente  respondió bien) y a continuación con un desborde de “Licha” que increíblemente desperdicia Cristaldo.

San Martín solo procuraba encontrar el momento donde un error en un pase podía podía acercarlo al arco Académico y tuvo alguna que otra ocasión, pero Racing era el que imponía condiciones y a los 35 minutos, otra vez Lisandro por izquierda llega al fondo y su pase atrás es tomado por Zaracho que remata pero tapa Ardente, la jugada prosigue y después de un par de toques por derecha de los pies de centurión sale un buen centro que “Licha”, después de un gran  movimiento, conecta de cabeza concretando el gol que sería el del triunfo.

La primera parte finalizó con un merecido triunfo parcial que preanunciaba un segundo tiempo con San Martín arriesgando más y eso quizás, llevó a que Racing se confiara demasiado, porque los sanjuaninos fueron a buscar más adelante,  pero la Academia ya con Solari por Centurión ( problemas estomacales decían ) aprovechó poco las oportunidades que tuvo,  dado que ni Fernández, ni Zaracho que siempre tiene un par de ocasiones por partido no supieron concretar.

Y entonces Racing sufrió más de lo que debía, corriendo un riesgo innecesario, porque la diferencia de un gol no da ninguna seguridad, eso derivó al pérdida de la tenencia de pelota porque los sanjuaninos con más lucha que fútbol de alguna manera emparejaron las acciones y le crearon situaciones como la que salva García de buen trabajo, quien con un manotazo intuitivo rechaza una pelota a su espalda que podría haber sido el empate.

Racing en esa segunda mitad pareció jugar pensando más en sostener la ventaja para seguir siendo líder y sacarle más puntos a los demás equipos, algo que llamó la atención, sobre todo jugando de local, pero que se termina confirmando cuando Orban entra a formar línea de cinco.

No podemos discutir que Racing cerró un muy buen semestre, donde el equipo mejoró mucho en la faz defensiva, con una línea de fondo con buen rendimiento y con un arquero que fue creciendo en su rendimiento, con un medio campo donde Dominguez volvió a ser el jugador más destacado y Zaracho fue convirtiéndose en un jugador cada vez más importante, de área a área, aunque con un déficit en la definición (vuelve a errar nuevamente en el segundo tiempo), con Centurión que bien o mal siempre es importante por su juego y con un “Pol” Fernández que tiene buena pausa, buena pegada y claridad, pero por su manera displicente de jugar, por momentos da la sensación de sobrar el partido y arriba Cristaldo que si bien se esmera, no termina de convencer como el delantero contundente que debe acompañar a Lisandro López en un equipo que quiere salir campeón.

Ahora, si bien en general el equipo está rindiendo, parecería que hay algún que otro problema a la vista con la sensación de que no tienen visos de solución y me estoy refiriendo a Bou, que no se entiende bien porque no entró el último domingo cuando Cristaldo era perfectamente reemplazable, lo que marca que posiblemente haya otro inconveniente escondido ( eligió a Orban para defender ) y Cardozo, que después sí reemplazó a Férnandez, pero que podía haberlo hecho mucho antes dado que “Pol” no estaba teniendo un buen encuentro.

Como reflexión final, me voy a referir Lisandro López y quizás me exceda en los elogios, pero “Licha” es para Racing su “cerebro mágico”, porque sabe todo, hace goles, baja como enganche, ayuda, defiende y así como el hincha es el alma de Racing, Lisandro lo es para este equipo por lo que siente y transmite, por lo que emociona con su entrega y porque es esencial para que la energía del plantel no decaiga, un fenómeno el capitán académico.

Los que fue Milito ayer, lo es hoy “Licha”, de distintas formas pero con un mismo fin, rogando que su cuerpo aguante para que no falte en el primer equipo, ya que hoy por hoy Racing no cuenta con otro jugador que contagie como él.

Por último y para lo que viene, no descubro nada si digo que Racing necesita de un delantero importante y de un volante con más peso para sostener la punta, pero jugadores de la jerarquía del Chileno Díaz, como pueden ser Cvitanich y Cardona por ejemplo, que escuché se están nombrando.

Bueno, ojalá comencemos la segunda y definitiva parte del torneo con triunfos, porque la seguidilla viene difícil.

Mientras tanto este fin de año, brindemos por un Racing que es el líder del campeonato y que nos ha dado mucho más alegrías que tristezas.

Felicidades para todos!

Hasta pronto.

martes, 4 de diciembre de 2018

Un Racing intenso arrasó con Talleres

Volvió la intensidad.

Volvió la presión continua.

Volvió la recuperación rápida.

Volvió la tenencia y movilidad.

Volvió el juego y la contundencia.

Volvió mucho de aquel equipo de Coudet del primer semestre, pero ahora más maduro para manejar los partidos, con un espectáculo que dio gusto verlo, ya que desde el primer minuto y en una cancha bastante esquiva en la historia, se plantó como un equipo que quiere ganar el campeonato y solo bajó su nivel por unos minutos sobre el final del segundo tiempo, cuando Talleres perdido por perdido y apoyado por su hinchada fue a buscar como podía el gol del honor, que encuentra ante una falla del arquero García que da rebote a un tiro desde fuera del área..pero después volvió a controlar el encuentro hasta el último minuto

Gran tarea de todo el equipo, desde Pillud hasta Cristaldo todos redondearon una actuación muy buena, porque se mostró como un equipo, que si bien tuvo sus figuras en “Licha” y Zaracho, Sigali, Donatti, Mena, Dominguez, “Pol”, Centurión, también lo hicieron en gran forma para que este Racing brillara como lo hizo anoche y así es como pudimos verlo como tal, con seguridad y confianza, sabiendo lo que hay hacer.

Un Racing intenso arrasó con Talleres, con actitud, concentrado, seguro y con confianza, como debe jugarlo un equipo que quiere seguir siendo líder el torneo, realizó un partido brillante, convirtiendo tres goles que debieron ser mucho más, por la diferencia futbolística que hubo en la cancha.

Un equipo que tiene en Lisandro López, no solo un gran jugador, sino un líder que emociona por la forma que entrega su corazón en cada partido, porque tiene actitud, porque contagia , porque nunca da una pelota por perdida y porque es solidario con sus compañeros.

El año finalizará con Racing primero en la tabla, algo muy importante, pero no hay que dar ventajas, hay que jugar a muerte todos los partidos buscando sacar la mayor cantidad de puntos a los que vienen detrás.

Así que la próxima fecha, el Cilindro tiene que estar a full, para despedir al líder de la Superliga.

Hasta pronto.