lunes, 10 de noviembre de 2014

Ante todo mucha calma.


Banfield venía demostrando que jugara donde lo hiciera, siempre iba con tres de punta bien definidos y sin cambiar su estilo de juego: siempre al ataque.

Mientras Racing que venía de ganarle a Gimnasia pero no de jugar un buen partido, apostó a ubicar a Hauche,  quizás influido por el momento importante que estaba pasando el “demonio”,  como tercer delantero junto a Milito y Bou.

Se preveía un partido con libre tránsito en el medio, es decir que prácticamente nadie se opusiera en el camino para llegar a las áreas y así se dio, aunque con estilos diferentes.

Banfield  desde el comienzo buscó tener la posesión del balón para llegar al área Académica, mientras Racing apostaba a través de salidas rápidas desde atrás, buscando al “tridente” al que se le sumaba Centurión.

Y justamente a los 7 minutos una muy buena jugada que comienza “Ricky” y que prosigue con Milito quien habilita de primera a Bou sobre la izquierda del área, finaliza con un remate de éste, que engaña al arquero quien esperaba un centro.
Muy buen gol de Racing y la esperanza de comenzar a adueñarse del encuentro.

Pero no fue así. Sin ningún prejuicio Banfield siguió sin renunciar a su arriesgado juego  manejando más la pelota y de ese modo superaba al medio de Racing, porque Videla y Cerro no daban abasto para cortar la circulación aunque Hauche y Centurión colaboraran con ellos.

No había manejo de pelota cuando se recuperaba, pero eso duraba poco tiempo en los pies de los jugadores de Racing por lo que la misma volvía rápidamente a los hombres de Almeyda, lo que provocaba un mayor desgaste en los hombres de la Academia porque Racing apostaba al pelotazo y Banfield a la tenencia y circulación.

Es evidente que este esquema expuso al equipo, porque nunca pudo lograr la posesión del balón para tranquilizar el encuentro, algo que lo hacía bastante bien con Aued entre los volantes y con sólo dos delanteros.

Racing perdía en el medio pero a veces ganaba en el área rival y Bou lo tuvo otra vez pero esta vez no pudo hacerlo tan libre y Serbia respondió bien.

A todo esto Saja comenzó a trabajar más de lo común, aun contando con un buen trabajo de los dos centrales. No tanto de Gastón Díaz a quien le costaba contener a Bertolo, mientras que por la derecha se lo veía más seguro a Grimi.

En el segundo tiempo se acentuó el dominio de Banfield, sobre todo por  el lado de Díaz y ya jugaba prácticamente en el área de la Academia lo que fue convirtiendo a Saja, hoy muy concentrado y seguro, en gran figura.

Racing estaba cortado y sus ataques sin precisión ya eran esporádicos.

Evidentemente debía de apostar a un cambio para frenar la supremacía del Taladro en el medio lo que iba arrinconando al equipo, a quien cada vez le costaba más llegar al arco rival y entonces entra Aued…pero por Cerro, cuando a mi parecer debió de salir un hombre de punta, porque realmente peligraba el triunfo.

Después la lesión de Lollo obliga la entrada de Sánchez –que debemos decir que cumplió bien- y Acuña que ahora sí, suplantó a Milito, le dio más aire y agresividad a un equipo que solo aguantaba por su amor propio y por el alientode una hinchada increíble que lo respaldaba.

Los jugadores banfileños llegaban sin problemas hasta el área porque Racing se refugiaba cada vez más atrás, dando una sensación de cansancio, algo que posiblemente tenga que ver con el estado de ansiedad que invade a los jugadores en este especial momento, donde se están obteniendo resultados positivos y la posibilidad de pelear el torneo.

Para finalizar digo que, ante todo mucha calma, para el análisis de un partido vivido con los nervios alterados, que nos entregó un nuevo triunfo, que alienta esperanzas y fortalece el espíritu, pero aceptando  que este esquema pedido a gritos por casi todos los racinguistas y que valía la pena intentarlo sobre todo jugando de local, no llegó a conformar, mostrando a un equipo inseguro y por momentos desordenado, en relación a los anteriores.

Hasta pronto.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Las caras del triunfo.


Hablar de cancha difícil ya es reiterado y sabemos que al igual que en Olimpo, se hace problemático tomarse un “tiempo más” para pensar en un campo chico, sobre todo contra un equipo que en el primer tiempo salió a presionar para ganar la pelota y a cortar el juego cuando la perdía, buscando no dejar pensar a Racing.

Cocca lo había dicho en la semana y así se dio, pero me llamó la atención que el equipo no se sacudió la modorra a la que lo llevó el “Lobo”, intentando digo yo, por ejemplo, pasar por arriba el medio campo adelantando a Acuña y Centurión.

Racing no podía tener la pelota y por consecuencia no generaba nada de juego para los delanteros, que salvo Milito que siempre muestra su jerarquía, prácticamente no tuvieron ninguna oportunidad para inquietar a Monetti.

Floja tarea de Centurión y Acuña que prácticamente nunca pudieron imponer sus virtudes, sumado a un lento e impreciso Aued y a un Videla que no podía solo contra todos, Díaz y Voboril eran superados por sus laterales, por lo que en esa primera etapa el equipo solo se sostuvo por la segura tarea de Saja y la buena labor de Lollo y de Cabral.

Pero en el segundo tiempo el partido se abrió, porque Racing se adelantó buscando ser más protagonista y porque Gimnasia aflojó su presión.

El equipo comenzó a manejar mejor la pelota y a encontrar situaciones de gol, reconociendo que Gimnasia también tuvo lo suyo, aunque Racing sabía que el local iba a dejar espacios que en la primera etapa no se encontraron.

Y esta vez la búsqueda del triunfo se vio reflejado en los acertados cambios de Cocca y es algo a destacar.

Ya no fue Acevedo, sino Cerro y por los costados aparecieron dos jugadores con alma y actitud de delanteros, que siempre trabajaron en la búsqueda del gol junto a Milito y Bou, aun reconociendo que Hauche y Castillón bajaban por su costado para colaborar con sus laterales.

Era golpe a golpe, pero Racing cuenta con Milito que, aunque anda errado para el gol, en cada pelota que toca dicta una clase de delantero.

También Bou comenzó a encontrarse más confiado que en la primera etapa y además de anularle un gol, tuvo dos asistencias muy buenas.
La del gol del triunfo al “demonio” y la que deja a Milito frente al arquero, que lo elude y al patear pega en el palo.

De Hauche que decir. Está encendido y en realidad debería ser titular, pero ese es todo un tema. En la jugada del gol tuvo dos intervenciones acertadísimas – el pase a Bou y el cierre de la misma con un remate perfecto y certero-

Castillón al igual que Cerro ayudaron a darle más ritmo al ida y vuelta en que se veía envuelto el encuentro.

Final del partido que mostró los rostros de la felicidad de los jugadores y cuerpo técnico por este importante resultado.

Las caras del triunfo que señalan haber entendido, que en todos los partidos que restan deben ir a buscar los tres puntos, aún a riesgo de quedarse sin nada.

Si es así, nosotros los hinchas sabremos entenderlo, como lo hicimos contra Rafaela.

Hasta pronto.


domingo, 26 de octubre de 2014

Las dudas del pasado.


Siempre me parecieron y lo he escrito en algunos blogs anteriores, que los empates solo sirven para la estadística, porque en la cabeza de los jugadores, cuerpo técnico e hinchas, casi todos los partidos igualados tienen sabor a derrota o a triunfo.

Y algo que a Racing lo llevó a cosechar todos estos puntos es siempre haber buscado el triunfo y nunca el empate, lo que también es cierto, desembocó en varias derrotas.

Pero lo que preocupa es que daba la sensación que habían retornado las dudas del pasado, ya que el equipo pareció haber olvidado todo lo bueno que había hecho desde el encuentro con Newell’s hasta el primer tiempo del partido con Vélez.

Sabemos que cuesta jugar allí porque es un estadio que incomoda demasiado por diferentes motivos, sin embargo Racing había desperdiciado tres oportunidades de gol en el primer tiempo que podían haber cerrado el partido en esa primera etapa y preocupa lo mal que estuvo Diego Milito en la definición aunque no tanto Hauche, dado que nunca fue su fuerte y así y todo en el gol hizo todo bien, siendo además uno de los más rescatables del equipo.

Racing trató en esa primera etapa de manejar el encuentro y por momentos lo hizo, ante un Olimpo que le generó un par de situaciones a las que Saja respondió bien, pero ya se veía que había jugadores que no estaban cómodos desde el medio hacia atrás.

De la línea de cuatro rescato a Cabral ya que Díaz, Lollo y Grimi tuvieron un partido muy flojo y en los volantes Acuña no pesó en el partido, mientras que lo de  Acevedo creo que fue muy malo. El volante salvo en el primer pase a Hauche que lo deja solo para el gol, no tuvo quite y sus pases fueron erróneos,  lo que le permitió a Olimpo ganar esa zona fundamentalmente en el segundo tiempo, porque era superado fácilmente por los volantes adversarios.

Centurión tuvo un comienzo alentador pero duró poco ya que , fue bien tomado por los rivales que no lo dejaron crecer, lo que privó a Racing del jugador más desequilibrante de los últimos partidos.

Aued tuvo una actuación irregular, quizás preocupado por no estar Videla, lo que  posiblemente haya incidido pues no pudo imponer su juego y además finalizaba dando todos los pases mal.

Racing solo descansaba en alguna combinación de Milito y Hauche, que lograron tenerlas en el primer tiempo, pero no así en la etapa complementaria.

En el segundo tiempo Olimpo propuso un partido a su estilo y para esa cancha, presionando sobre todo en la mitad del terreno y buscando llevar a Racing a cometer infracciones para tener alguna pelota parada, jugada con la cual lograría el empate ante una marca desastrosa de la defensa y un arquero que contribuyó con su mala salida.
Después llegó la expulsión de Grimi y el crecimiento de Olimpo fue en aumento,  y allí surgió la figura de Saja quien finalizó siendo lo más rescatable, a pesar de que en el gol del empate tuvo alta responsabilidad.

Un tema preocupante, y sobre todo en una cancha donde el tiempo parece acortarse, es cuando los defensores o volantes le entregan la pelota a Saja para que la juegue con los pies.

Como tarda un tiempo más que sus compañeros y carece de habilidad para tal fin,  casi siempre permite – y más en cancha chica- que lo encimen y allí se pueden producir rebotes como sucedió hoy y como ha pasado en otras oportunidades.

Es un riesgo innecesario, salvo que haya mucha distancia entre Saja y los rivales y pienso que pone los pelos de punta a quienes lo estamos mirando ( por lo menos a mí  me pasa).

Cocca también tiene su cuota parte de responsabilidad ya que el trabajo de Acevedo pedía a gritos la entrada de Cerro, quien tuvo un partido interesante en los pocos minutos que jugó ya que le dio más dinámica al medio campo.

También me parece que en lugar de Centurión debió salir Acuña, aunque creo que lo dejó porque era el único que le podía jugar en lugar de Grimi.

Para finalizar digo que este empate que nos sabe a derrota, puede que no sea tan malo si River deja puntos en Rafaela, por lo que esperemos a ver que sucede.

Quizás se dé un resultado que nos cambie el sabor.

Hasta pronto.


lunes, 20 de octubre de 2014

A puro nervio.


Un día muy especial, quizás el más sentido por todos, y que espero que quienes tienen a su madre lo hayan pasado muy feliz junto a ella y a quienes como yo, la hemos perdido, en mi caso hace 50 años, la hayan recordado con amor.
Un día muy especial decía, donde sigo sin entender como la AFA y los responsables de la televisión imponen horarios agraviantes, en una jornada de tanta significación para la familia.
Un día muy especial porque Racing debía ratificar de local, lo bueno que venía logrando de visitante, pero que ante Newell’s, Lanús y Rafaela no pudo plasmarlo, aunque lo merecía y enfrentaba a Vélez , un equipo que aunque en este momento no tenga ese juego que durante varios torneos lo posicionó como un ejemplo, siempre fue un rival difícil, donde casi nunca se dieron grandes goleadas, siempre resultados mínimos.
El encuentro arrancó con Racing presionando tratando de imponer su juego y Milito tuvo un par de oportunidades en las que estuvo cerca, mientras como contrapartida Bou no aparecía, no entraba mucho en juego.
Centurión comenzaba a ser el más desequilibrante, aún con sus habituales errores a la hora de tomar decisiones, pero era el más punzante, el más vertical, sobre todo cuando salía de su zona y arrancaba desde el círculo central  y Acuña que acompañaba también luchaba, intentaba,  pero no lograba imponer su juego, quizás porque le faltaba físicamente.
Y así llega el primer gol cuando a los 10 minutos un Centurión imparable, que arranca desde el campo de Racing llega al área rival encara a Pappa y patea de derecha, la pelota pega en su pie izquierdo y hace una parábola que deja descolocado a Sosa.
Uno a cero y locura total para todos los racinguistas, en especial para Centurión, quien comenzaba a convertirse en el abanderado de  las escaladas.
Explosión en el Cilindro y en las casas porque comenzaba a gestarse un triunfo importante, para no perderle pisada a River.
Racing siguió buscando más goles y los merecía, porque metía presión en todo el campo ante un Vélez que tambaleaba.
Con una fiera como Videla – no entiendo su salida- y un inteligente Aued que cumplían una buena tarea, el equipo mantenía una presión constante, respaldados por una línea de fondo que no tuvo muchos inconvenientes para controlar a los delanteros importantes del Fortín.
Y a los 41 minutos quedan prácticamente mano a mano Milito por derecha  y Bou por la izquierda contra dos jugadores de Vélez de la última línea. Allí Milito inteligentemente cruza de derecha a izquierda la pelota para que Bou la reciba, encare a su marcador, enganche hacia adentro y dispare al primer palo, cuando Sosa creía que el tiro sería cruzado al otro poste.
Golazo de Bou, que no deja de sorprender por su efectividad y su contundencia, que esperemos no abandone.
Pero el segundo tiempo fue distinto, porque Vélez con la entrada de Cáseres comenzó a dominar y ser más punzante, aunque en honor a la verdad me parece que Racing le fue cediendo terreno lo que no dejaba de ser peligroso.
Y entonces se vivió un partido a puro nervio, por la ansiedad y la presión extra que generaba el estar ganando nuevamente de local y el acercarse a la punta del campeonato.
Y Cocca intentó posiblemente con los cambios desacelerar el trámite del encuentro cuando nuevamente Acevedo reemplazó a Acuña ( lesionado ), quien parece estar desacomodado e inseguro ya que no jugó bien varias pelotas. Mejoró cuando se ubicó en el lugar de Videla.
Después salió Bou por una molestia y aquí sí lógicamente entró Hauche, quien cumplió, aunque el equipo había perdido la pelota y la claridad mental necesaria para generar juego en ataque , ya que necesitó más de la marca porque el asedio velezano.
Y el tercero que sigo sin entender y porque además se venía Vélez, es la salida de Videla – amonestado y sabiendo que contra Olimpo no juega- por un Castillón que tuvo actitud y entrega.
Quizás buscó tener salida rápida por los costados,  algo que casi se le cumple, fortuitamente otra vez, cuando Hauche patea y la pelota, que  rebota en un defensor nuevamente realiza una parábola, que esta vez Sosa salva espectacularmente.
Con un Centurión devenido a trabajar más en defensa aunque no dejó de ser ofensivo cuando tuvo su oportunidad, resaltando su madurez porque siempre fue buscado como para que reaccione.
Vélez tuvo lo suyo con tuvo jugadas dentro del área académica que hicieron trabajar a Saja que va recuperando su confianza.
Racing resistió a través del buen trabajo de la defensa, donde Cabral fue su punto alto y donde se volvió a notar una mejoría de Grimi, mientras el resto con un Milito muy cansado y Aued acalambrado no dejaron de luchar hasta el pitazo final.
Un triunfo para seguir albergando ilusiones.
Ahora a enfrentar a Olimpo en una cancha mínima, donde el esfuerzo debe ser máximo.

Hasta pronto.



domingo, 12 de octubre de 2014

¡HAY EQUIPO!


Después de ver y asimilar la derrota con Rafaela, donde por suerte creo que todos entendimos que la Academia había tenido un buen rendimiento, hoy podemos decir que Racing ha encontrado un equipo y una línea de juego, porque se mostró convincente, seguro y contundente frente a un rival ordenado y jugando de visitante.
Confirmando la levantada que nació en el partido con Newell’s Old Boys, Racing tuvo como pocas veces una línea de fondo sólida, donde creo que Lollo se ha convertido en su mejor exponente, sin desmerecer el buen trabajo de Cabral y la mejora de los laterales, sobre todo de Grimi quien fue el que más sufrió porque Estudiantes eligió ese sector para volcar casi todo sus ataques, con el agravante de que cuando Centurión acompañaba a los delanteros, era casi imposible que volviera con fuerza y rápidamente a ocupar un lugar sobre la zona, aunque lo intentaba siempre.
En el medio hubo un gran trabajo de Aued, quien fue el que manejó el trámite, acompañado por un Videla, que hace el trabajoi “sucio” y quien por su temperamento es el que más cerca está de las amarillas.
Mientras Gastón Díaz estuvo sobre la derecha cumplió un trabajo correcto, coronado por una muy buena asistencia a Milito en el primer gol.
Después ya de marcador de punta por la lamentable lesión de Pillud, fue reemplazado por Acevedo, quien quizás con el mejor andar del equipo se está acomodando a una nueva función debiendo reconocerle que ha mejorado su juego, completándolo con la buena asistencia a Hauche, en la iniciación de la jugada del tercer gol, que finalmente concreta Bou.
De Centurión solo debo decir que con todas sus falencias para definir, debe jugar siempre, porque es lo impensado en un fútbol sumamente estructurado y es un problema permanente para sus marcadores.
Arriba Milito, con su sapiencia y capacidad da gusto verlo jugar, preocupando siempre a los rivales y además como hoy, abriendo el marcador con un gol por anticipación.
Y que decir de Bou. Ya no se puede negar que por racha o por cualquier otro término que piense el hincha, se ha bien ganado la titularidad, porque este muchacho que salió de entre las sombras, hoy se ha convertido en “el fantasma del área” por sus apariciones  y por su presencia en la zona de definición, algo que Racing hace mucho tiempo no tenía.
Después fue el turno de Hauche en un partido que lo pedía a gritos, viendo la desesperación y los huecos en la defensa “pincharrata”. Y “el demonio” cumplió.
Tuvo dos intervenciones muy felices. Una como asistidor y otra como definidor, dos oportunidades que por suerte las concretó en forma eficiente.
En este momento es duro ver a Hauche de suplente, pero ahí aflora su grandeza como jugador y como profesional al servicio del equipo, demostrada en el pase a Bou, cuando esa jugada pudo haberla finalizado él.
Finalmente para Cocca un reconocimiento.
Porque ahora me atrevo a decir ( como titula el programa de TyC ) ¡HAY EQUIPO!
Que podrá tener altibajos, pero que me parece han comenzado a creer en ellos mismos y esa fuerza y esa convicción, los puede llevar a ver a un Racing peleando por lo más preciado, el campeonato.
Ojalá pueda darse, sería algo que los hinchas les reconoceríamos de por vida.


Hasta pronto.


lunes, 6 de octubre de 2014

Los palos de la injusticia.


A veces pienso si le pasan solo a Racing estas cosas…
Creo que no, aunque pareciera que solo a nosotros nos suceden.
Cuando estamos para dar el salto, tropezamos….
No tuvo suerte. No ligó.
Porque Racing tuvo muchas oportunidades para concretar, de las cuales cuatro pegaron en los palos y frenaron a un equipo que no mereció perder este encuentro, porque aunque no fue brillante, tuvo un buen primer tiempo y una mejor segunda etapa, donde prácticamente se llevó por delante a los de la “crema”, reconociendo que por momentos le jugaron de igual a la Academia.
Podrían quizás objetarse los cambios, sobre todo el de Acevedo por Acuña, pero no porque el ex Defensa y Justicia haya jugado mal, sino porque las características eran distintas y se perdió verticalidad y explosión por un lateral.
Quizás Castillón podría haber sido el primer cambio por Acuña, para seguir dándole a esa franja el desborde y la potencia que el equipo venía mostrando con el ex Ferro.
Lo mismo lo de Oroz por Milito, extrañamente cambiado en un partido que no estaba definido y por un jugador que todavía no tiene el peso necesario como para ponerse el equipo al hombro.
Respecto de los demás diría que Ibáñez, salvo una jugada en el primer tiempo que tapa y pega en el travesaño, no sufrió mucho y sin caerle en los goles, debo decir que se lo vio vacilante y con poca presencia en el área, quizás por la falta de competencia desde hace mucho tiempo.
Para destacar en el equipo, un muy buen trabajo de Bou, que además de estrellar dos pelotas en los palos comienza a tomar confianza dejando ver algunas cualidades en los desbordes y toques interesantes, sobre todo con Milito, quien también estuvo desacertado en la definición.
Centurión sigue siendo el jugador que complica con su juego con buenos momentos en el partido, pero desperdicia oportunidades increíbles para convertir aunque un cabezazo suyo dio en el poste.
El medio campo tuvo algunos altibajos al igual que la defensa, quizás por la desesperación de ir a presionar, lo que provocó cierto desorden.
Racing lo tuvo al alcance de su mano, pero el fútbol tiene estas cosas y esta derrota es útil para darse cuenta que los palos de la injusticia deben servir para tomar más fuerza porque marcan que se va por el buen camino.
Pero el fútbol es así.
Por supuesto que da bronca, ya que hubiéramos quedado cerquita de la punta aprovechando el quedo de River, pero creo que el equipo ha mejorado y es algo que debe tener nuestro voto de confianza, así como lo hizo la hinchada brindándole un aplauso al final del partido.


Hasta pronto.


domingo, 28 de septiembre de 2014

Creer en si mismo.


Un triunfo en Córdoba que sigue ratificando la levantada del equipo.
Sin llegar a ser brillante vuelve a dar vuelta un partido que a los 8 minutos ya perdía, porque hubo desatención en la marca del “picante” Pereyra quien pateó solo ante un Saja que solo miró sin oponer ninguna resistencia.
Un nuevo desafío le presentaba el destino. Otra vez dar vuelta un resultado.
Y Racing reaccionó.
Comenzó a acercarse al arco de Olave y Milito desperdició una oportunidad para empatar, pero a los 16 minutos, una habilitación desde la mitad de cancha sobre la izquierda del área encuentra a Bou que cabecea fantástico y clava la pelota en el ángulo.
Empate y quiero más.
Racing había salido del shock inicial y controlaba el partido.
Cerca de los 25 minutos y luego de una muy buena jugada con varios toques, el Diego de Racing llega al fondo sobre la izquierda y levanta un centro que Olave trata de despejar cayéndole  la pelota a Acuña quien convierte de cabeza.
Se había logrado lo más difícil, pasar a ganar el partido lo que puso muy nervioso a los cordobeses, quienes comenzaron a jugar muy fuerte y hasta descontrolados, lo que determinó que unos minutos después sea expulsado Barrios.
Bou contó con otra oportunidad como para aumentar pero que finaliza muy mal.
El segundo tiempo encontraba a Racing con un jugador más pero no sé, si fue debido al cansancio por el esfuerzo de jugar casi dos partidos y medio en seis días, comenzó a entregar el campo a su rival, quizás esperando encontrar espacios para contraatacar y liquidar el partido.
Y las tuvo, aunque fue riesgoso, porque la diferencia era un solo gol y en las jugadas que pudo haber aumentado el marcador, se fallaba o decidía mal.
Los cambios parecían darme la razón, cuando a los 15 minutos entra Acevedo en lugar de Milito y antes de los 30,  Voboril por Aued.
Hasta que por fin a los 35 minutos, un saque de Saja llega a la zona de Bou, quien le pone bien el cuerpo a su marcador y cuando sale Olave define con clase por sobre el arquero.
Golazo de BOU para el tercero de Racing y…vuelta de pulsaciones a nivel normal.
Pero el que seguía alterado era Belgrano, quien cada vez más nervioso, sufre una nueva baja cuando expulsan a Pereyra, mientrasen Racing la lesión de Saja trae aparejado el tercer cambio dejándole su puesto a Ibañez.
Cerca del final y con todo Belgrano jugado al ataque, Acevedo habilita a Acuña, quien guapea ante los centrales enfrentando a Olave que cubre su primer disparo, pero en el rebote convierte el cuarto gol.
Es un acierto haber encontrado en Acuña y Centurión los dos volantes por afuera, que se destacan por ir al frente –aun soportando golpes arteros-, por tener actitud, por ser punzantes, por buscar el desequilibrio y por tener presencia en el área, aunque a veces tropiezan con su mismo ímpetu.
De contar con dos volantes centrales como Videla y Aued que no declinan su andar, trabajan mucho en la recuperación y tratan de que la pelota circule correctamente, aunque hoy Videla no estuvo tan acertado.
En el trabajo de Lollo, convirtiéndose por momentos en una muralla, quien junto a un Cabral cada más asentado, le dan solidez a la zaga central, algo que todavía no se ve en los laterales.
De poder disfrutar de Milito donde su jerarquía queda expuesta en cada movimiento y de la actualidad de Bou –inesperada por cierto, pero bienvenida al fin- quien parece mostrarnos una faceta que no conocíamos regalándonos cinco goles en una semana.
Quizás solo falte que Saja vuelva a recuperar un poco su nivel inicial.
Pero bueno, disfrutemos de esta auspiciosa semana y de una goleada que anima, fortalece y lleva una sonrisa a todos los que amamos a Racing, lograda por un equipo que ha empezado a creer en si mismo y que ha comenzado a cultivar carácter partido tras partido.  
Ahora nos toca a nosotros, los hinchas, tener fe en este Racing, porque en nosotros ya creemos.
Si seguimos así,  hay esperanzas de buena cosecha.

Hasta pronto.