lunes, 11 de febrero de 2013

Vergüenza debería darles



En mis últimas notas siempre afirmé que Centurión era el abanderado de este equipo, aún con su confusión y sus jugadas mal finalizadas.
Era el jugador que cuando arrancaba te despegaba del asiento por su velocidad, su encare, su atrevimiento y su guapeza, virtudes nada fáciles de encontrar en otro jugador del país, que en cada partido generaban situaciones de peligro y/o faltas a favor cerca del área rival.
Hoy por una situación no muy clara Centurión está fuera del equipo, con la gravedad de que tampoco se encuentra Hauche que era el otro jugador agresivo, veloz y encarador y que había comenzado muy bien en los partidos de verano.
Resultado, nos quedamos sin velocidad y sin agresividad en ataque, por lo tanto el cambio es radical y a la vista quedó demostrado hoy.
La parsimonia y la lentitud de Racing fue tal que realmente parecía un equipo que jugaba de compromiso.
Sin amor propio, sin actitud y fundamentalmente sin rebeldía se arrastraba por la cancha de Rafaela mostrándose como un equipo improvisado.
Una imagen triste de un equipo que sin ser una maravilla nos había permitido a los hinchas entusiasmarnos porque parecía que sabía a que jugaba y eso lo había transformado en un rival difícil para cualquiera.
Pero la poca predisposición y entrega que tuvieron esta tarde transformó la ilusión en una quimera. 
Como decía mi viejo, vergüenza debería darles…
Realmente a veces da que pensar una perfomance de este tipo y siempre aparece el fantasma de si no hay algo más detrás de esta actuación.
Algo que quizás a los jugadores les haya molestado y que nosotros los hinchas ignoramos.
Ojalá que no sea así, pero tiene que haber una causa grupal para que todos hayan tenido un partido tan desastroso y lleno de fallas infantiles, aún en jugadores experimentados.

Hasta pronto.


martes, 18 de diciembre de 2012

“La culpa la tuvo el otro”.


Esta vez el tema tiene que ver con el fútbol, pero más con un hecho que lo rodea.


Parece que quienes tienen la responsabilidad de tomar decisiones importantes siempre se “esconden” detrás de una segunda o tercera persona para que transmita ese mensaje, sin darse cuenta que en ciertas oportunidades y de acuerdo con quien sea aquel que deba dejar un cargo vale la pena –aunque debería ser con todo el mundo igual- dar la cara y mirarlo a los ojos para transparentar esa situación y mostrar que no hay segundas intenciones.

Nadie es imprescindible en esta vida. Todos pueden ser reemplazados. Pero hay que tener el mínimo respeto por el que – como en este caso- ha sido fruto del árbol de la vida racinguista.

Siempre se lo ha catalogado como una persona de bien y nunca se le han escuchado comentarios adversos o críticos a su querida institución.

Estoy hablando de Juan Barbas quien de su propia boca se ha escuchado que Racing le dio todo para triunfar en la vida, pero admitamos también que él en su actividad como jugador y posteriormente como entrenador también le entregó su corazón y su alma al club, haciéndose responsable en distintos momentos del primer equipo y luego de otras divisiones.

No voy a entrar a juzgar su trabajo de todos estos años por que honestamente no lo conozco a fondo y porque como decía más arriba todos pueden tener su ciclo cumplido, pero no cuesta nada cuidar las formas, sobre todo con una persona que aparentemente no tuvo enfrentamientos con la Comisión Directiva.

Creo que Juan Barbas merecía ser recibido por el Presidente, el responsable del Fútbol Amateur y por el Manager para darle las explicaciones necesarias que justifican esta decisión.

La tristeza sería la misma, pero seguramente no habría dolor.

A nadie le gusta salir de un lugar del que se siente parte, pero la vida es así.

Lo lamentable es la comunicación, cada vez más fría y más distante en estos días, dejando de lado lo más importante que un ser humano puede tener, que es enfrentar los hechos con la transparencia en la mirada y la verdad en las palabras.

De allí en más todos podrían retirarse en paz.

Pero parece que esta vez no fue así y eso da motivos para pensar que con el tiempo alguien podrá decir “la culpa la tuvo el otro”, como cotidianamente sucede ante hechos similares.

El tiempo dirá cual es la verdad, pero lo cierto es que Barbas debería haber tenido otra despedida.

Hasta pronto.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Final con méritos y deudas.


Final de campeonato aceptable con un equipo que logró la mayor cantidad de puntos desde el campeonato logrado en el 2001.


Un torneo Inicial que tuvo como facetas rescatables del cuerpo técnico la apuesta de “los chicos”, sobre todo las de Centurión y Vietto, sumándole la de Fariña en estos últimos partidos y la de ya un “fogueado” Zucculini, a quienes sería importante retener por lo menos para el torneo próximo.

Que quizás encontró en Saja una muralla, en Ortiz la mejor incorporación, en Villar, alguien que seguramente dará más de lo que mostró en este torneo, lo mismo que Camoranessi quienes seguramente con una buena pretemporada podrán mejorar su perfomance.

Que también deja muchas dudas sobre el rendimiento de Sand, una de las figuras más deseadas por el técnico pero que increíblemente teniendo a su favor la inyección anímica de haberle hecho dos goles a Independiente, no solo no exhibió entrega ni juego en sus partidos posteriores.

Un tema a revisar profundamente porque desde afuera se lo ve como muy golpeado anímicamente y su imagen se aproxima más a un jugador retirado que a alguien que quiere demostrar que todavía tiene el fuego sagrado.

Lo mismo sucede con Corvalán quien nunca pudo hacer pie durante este torneo, mostrándose nervioso e inseguro la mayoría de los partidos.

Después como en todo plantel hay jugadores que seguramente serán motivo de estudio para que continúen en la institución sabiendo que no se pueden incorporar más de dos jugadores.

Las incorporaciones serán como siempre un misterio, sobre todo en las posiciones que deberán ser reforzadas, porque la zona izquierda es una de las más flojas, dependiendo también si finalmente Racing se desprenderá de alguna de sus nuevas figuras.

Respecto del partido de esta noche en Santa Fe, podemos decir que Racing en el primer tiempo mereció retirarse triunfador, pero que en el segundo volvió a las andadas cuando permite que Unión con lucha y amor propio gane terreno. Allí se desordenó y perdió el control de la pelota y por ende del encuentro ante un equipo muy flojo que le convierte y casi le hace perder el partido. Menos mal que en un corner ejecutado por Fariña en tiempo de descuento, Centurión, que obviamente es el abanderado de este equipo aún con su juego a veces enredado y que siguió llevándose golpes de todo tipo para su colección personal, pudo lograr el empate que nos ubica hoy segundos por mejor diferencia de gol.

Final con méritos y deudas. Mérito desde el resultado y la estadística porque mejoró el orden del equipo logrando una de las defensas menos vencidas y una de las delanteras más goleadoras y deuda porque no logró encontrar la convicción y la regularidades el juego que le permita encarar todos los partidos con la solvencia y personalidad que un equipo como Racing debe tener.

Hasta pronto.

domingo, 2 de diciembre de 2012

Con un andar inestable arribó al objetivo buscado.


Racing vive sorprendiéndonos todos los partidos y éste fue otro que se sumó a la lista.

Finalizado prácticamente el torneo Inicial el equipo no termina de consolidarse como tal y esto hace que nunca pueda sentirse seguro, aún con un resultado de dos goles de ventaja finalizando el primer tiempo.

Y eso a los hinchas –por lo menos a mí -nos desespera y nos pone muy nerviosos observando como el equipo abandona en el segundo tiempo la actitud que tuvo a partir del primer gol de Fariña – otra vez con una excelente definición – hasta el final de esa primera etapa.

Evidentemente esa habitual predisposición a “mirar” como el rival comienza a hacerse dueño de la pelota, a pasar de largo en cada enganche y a depender de que la defensa no sufra alguna distracción llama mucho la atención.

Quizás puede ser el ritmo que Racing busca imponer en cada partido, ritmo que los exige físicamente aún cuando no concreten jugadas de gol y fracasen en los intentos.

Porque esa exigencia física produce el mismo desgaste cualquiera sea el final de un ataque.
Camoranessi , de lo mejor, fue el que trató de entender en que momento acelerar con el pase y en cual retener la pelota, porque desde el medio para adelante todo se hace al ciento por ciento, aún aceptando que cuando la aceleración sale bien, los pibes emocionan haciendo estragos y generando las mayores situaciones de gol.

El partido comenzó muy trabado, con muchas imprecisiones y con alguna que otra posibilidad, como la de Zucculini a quien Fariña “lo ve” y lo deja pisando el área grande para definir pero lo hizo de mala manera.
Y en una pelota que Vietto no da por perdida ( mérito al esfuerzo ) llega el centro desde la derecha  y Fariña, con gran clase se saca dos hombres de encima en una “baldosa” y convierte.

Allí hubo un “clic” en el partido.
All Boys sintió el golpe y se bajoneó, mientras la Academia creció en juego y confianza. Crecieron los chicos junto a Camoranessi  y el equipo tomó confianza generando varias posibilidades de gol y en una de ellas llegó el segundo, otra vez ante un centro de Vietto al que Camoranessi remata con éxito.

Alegría en los hinchas, jugadores y cuerpo técnico. Descanso y vuelta a la cancha.

Pero Racing parece entrar en el túnel del tiempo y viajar a otro partido porque cambia sistemáticamente de actitud respecto de lo realizaod en los primeros cuarenta y cinco minutos.

Es lógico que el rival se esmere pero porque nuestros jugadores por momentos desaparecen de la escena. Solo algo de lucha en el medio pero con mucho desorden mientras que lo mejor estuvo en los dos centrales, mientras que Pillud y Corvalan se las arreglaban como podían con la subida de los laterales de la visita.

En las pocas pelotas que podíamos recuperar Centurión comenzó a ser egoísta y a tirarse mucho, Vietto comenzó a imitarlo en el querer hacer su gol sin “ver” otras opciones y Fariña aparecía solo en ráfagas.
Todo respetable porque son chicos y porque también son los que nos están gratificando semana a semana.
All Boys insinuaba y no molestaba mucho pero un disparo de Sanchez puso el dos a uno e hizo otro “clic” en el encuentro pero ahora a favor de los “Albos” y ya la cosa tomo otro cariz.

Los nervios se instalaron en la cancha porque podía pasar cualquier cosa. Racing tuvo un par de ocasiones, pero como decía, por egoísmo no se concretaron y todo fue un sufrimiento hasta que casi al final del segundo tiempo Villar –que había reemplazado a Fariña- patea y tras desviarse en un defensor la pelota baja detrás de Cambiasso. Tercero de la Academia que permitió respirar profundo, generar algunas sonrisas y hasta dejar de silbar a Sand –que había entrado por Vietto-.
Después  Hauche reemplazó a Camoranessi cuando el partido se moría.

Racing obtuvo un triunfo que todavía lo ubica matemáticamente -sin conocer los resultados de mañana domingo- con posibilidades de campeonar, algo que este equipo posiblemente no se merezca ya que nunca mostró esa imagen de “campeón” ( no olvidar que no le ganamos ni a Vélez, ni a Lanús, ni a Boca, ni a Belgrano y tampoco a Newell’s ) aunque nuestro fútbol te da sorpresas y quien te dice...

Finalmente logró lo que se había propuesto el técnico que era llegar o superar los treinta puntos
( ahora podemos aspirar a treinta y cinco).
Pero es un equipo que todavía no está consolidado como tal y esto es lo que hace que se mueva con pasos inseguros.
En síntesis: un equipo con un andar inestable arribó al objetivo buscado.
Ahora a no relajarse y a pensar en Unión porque todo lo que sumemos hoy nos puede ayudar mañana.

Hasta pronto.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Golpeado.


Es cierto que minutos antes había ganado Vélez.

Es cierto que anímicamente podía sentirse afectado.

Es cierto que Boca tuvo su mérito y contó con jugadores de jerarquía que además de jugar bien no perdonan cuando tienen sus oportunidades.

Pero también es cierto que Racing, sintió que sus mejores referencias no tuvieran el peso necesario para “encarar” el partido como si fuera una final.

Pero eso no fue casualidad. Fueron varias las causas que determinaron que el equipo no pudiera mostrar su mejor imagen.

Comenzando por el especial escenario que es la “Bombonera” que siempre influye emocionalmente, sobre todo en los "pibes" de la Academia, pero donde los mayores también parece lo sintieron y continuando con un equipo local que impuso su presencia y "su propia ley", esa que señala que tiene “licencia para golpear”, aún a pesar de de que fueran amonestados tres de sus cuatro defensores y contando después con la mirada pasiva de un árbitro que fue determinante en decisiones puntuales.

Eso logró que los tres chicos de adelante “sintieran” el partido, haciéndoles pensar más en los golpes que iban a recibir que en el juego, lo que les quitó concentración y precisión cuando tenían la pelota.

Por eso Fariña fue una sombra del partido pasado y quiso con embarullado y confundido juego hacerle frente a la adversidad al igual que Centurión, que fue golpeado rápidamente y salvo la jugada del penal -no cobrado- y la que finaliza en gol de Hauche, su juego no tuvo claridad y finalizó en la mayoría de las jugadas chocando permanentemente.

Vietto fue también víctima de los defensores pero nunca recibió una pelota clara aunque hay que admitir que trató de buscar aún en soledad y un cabezazo suyo pego en el palo cerca del final del partido, pero perdía en el roce físico, en el cuerpo a cuerpo.

Lo de Villar fue muy flojo, al igual que Zucculini y Pelletieri –este último con más empeño y más metido en el partido- ya que no podían encontrar a los volantes de Boca, sobre todo en el primer tiempo.

Atrás no estuvieron seguros y también por momentos sus caras a través de la Tele los mostraba como desorientados, pero hubo alguien que me llamó la atención: Saja. No atinó a nada en los tres goles. Algo raro en él. Solo miró, -lo cual no induce a pensar nada malo-, pero lo sentí realmente extraño.

La entrada de Camoranessi mejoró un poco el juego – por lo menos Racing pudo tener alguna chance- pero Boca estaba en su salsa que era dejar que Racing se desordenara y contraatacarlo. Bien Hauche en su entrada, además del gol.

Y Perez Guedes no desentonó en el poco tiempo que jugó. Quizás haya que verlo más tiempo.

Creo que los cambios debieron hacerse desde el comienzo del segundo tiempo, porque Racing no tenía reacción y la pelota en los pies de Pelletieri, Zucculini, Pillud y/o Corvalán, ya sabemos como termina.

Racing evidentemente no jugó para nada bien pero fue un equipo golpeado en lo fisico y en lo anímico, lo que lo debilitó de tal manera que le hizo perder algo muy importante: la actitud para encarar partidos como este, muy parecidos a una final.


Evidentemente todavía estamos lejos de conseguir una estructura de equipo bien fortalecida que le permita imponer su personalidad como tal, en todos las canchas.

Pero Racing debe olvidar rápidamente este partido y concentrarse en los próximos dos para tratar de sumar la mayor cantidad de puntos que era el objetivo principal de este torneo.
Además debe respaldar y recuperar rápidamente a los chicos para que no se sientan responsables de esta derrota, porque en realidad lo fueron todos.



Hasta pronto.

martes, 20 de noviembre de 2012

Se acomoda al andar.


Racing comenzó el partido casi sin poder jugar bien una pelota, dudando en todo momento y perdiendo en todos los rebotes y en todas las pelotas aéreas.


En los primeros veinte minutos Racing deambuló corriendo sin ton ni son y fue obligado a tirar pelotazos mientras Quilmes presionaba y de ese modo tuvo la posibilidad más clara en Cauteruccio quien de rebote erra un gol imperdible sobre la línea de gol.

Pero Racing a los veinticinco minutos comenzó a equilibrar el trámite quizás porque Quilmes no pudo sostener esa presión y porque Fariña comenzó a encontrarse con la pelota mientras Centurión tuvo más espacio para encarar encendiendo la luz de alerta en la defensa cervecera.

Pero además del “abanderado” Centurión el que le cambió la cara a este equipo fue Fariña, a quien le cuesta meterse en el partido, pero cuando lo hace le da al equipo un mejor juego y mejor circulación del balón, agregándole además su presencia en el área y su calidad para definir.

Así llega el primer gol a los 32 minutos, en una pelota que Villar toca para Vietto. Vietto devuelve a Fariña quien elude a dos rivales – el último comete foul – pero el árbitro dejar seguir y Centurión quien ya había buscado su gol –quizás en forma egoísta- convierte el primero.

A partir de allí Quilmes debió abrirse y esto permitió a Racing generar nuevas situaciones hasta que llega el segundo gol – golazo de un Fariña que iba creciendo a medida que se amigaba con la pelota, mientras Centurión seguía complicando a los defensores y Vietto ya entraba más en contacto con el balón.

Pelota larga que no puede rechazar bien el zaguero de Quilmes y que aprovecha Vietto para llevársela pero es empujado, Villar entra en la lucha por la pelota, aunque finalmente aparece como un fantasma Fariña, que entrando al área se saca de encima a Lima y define con clase ante la salida de Tripodi.

En el segundo tiempo Racing mantuvo la sana intención de ir a buscar más goles y al manejar más la pelota fue tejiendo posibilidades que no terminaban concretados por muy poco, ante un Quilmes que cada vez dejaba más espacios al salir a buscar el gol.

Atrás Racing también se fue consolidando con la garantía que brinda un arquero como Saja. Esto tranquilizó a la defensa donde se fueron recuperando para terminar realizando un buen encuentro, destacando que Corvalán ha mejorado bastante en la marca y esta confianza le está permitiendo entregar mejor la pelota.

El cambio de Villar por Hauche fue toda una señal de que buscaba más goles y así llegó el tercero- el mejor de los cuatro- en una combinación muy buena que comienza con el nombrado Hauche con pase a Centurión y este de primera habilita a Fariña quien define con gran clase.

Luego Fariña por su juego atrevido, fue buscado por los defensores de Quilmes y estuvo al borde de ser expulsado por lo que Zubeldía lo cambia por Cámpora quien también tuvo un buen desempeño.

Perez Guedes finalmente concretó el cuarto tras un buen centro de Hauche, quien tuvo un par de oportunidades para concretar y por poco no lo consiguió, aunque hoy se lo merecía.

Destaquemos también que Zucculini sigue en alto nivel sosteniendo ese medio campo y multiplicándose esta vez junto a un correcto Pelletieri.

Hoy debemos estar muy felices porque estamos a solo tres puntos de los punteros, pero hay que tener cuidado con los comienzos “desorientados” que le permiten a los rivales hacerse del balón y acercarse peligrosamente al área.

La sensación que da es que este equipo se acomoda al andar del partido como esta noche con Quilmes, pero el próximo domingo es Boca y no puede repetir el comienzo de hoy donde lo ganó la distracción y el nerviosismo.

Para el técnico un problema: Camoranessi puede reaparecer pero es evidente que Fariña, Vietto y Centurión no pueden salir.

¿Y entonces?

El domingo veremos.

Hasta pronto.



viernes, 16 de noviembre de 2012

Dos señales positivas.



En una muy calurosa tarde Racing visitó una de las canchas donde nunca había ganado y donde el local Godoy Cruz mantenía el invicto en este torneo.

Mendoza era una plaza difícil, sobre todo para este Racing de rendimiento ambivalente y con inconvenientes en la conformación del equipo por la lesión de Migiónico a último momento.
Finalmente volvió a la tradicional linea de cuatro con Villar en su habitad natural y con Camoranessi en la cerca de Zucculini pero con la grata sorpresa de encontrar a Fariña junto a Centurión y Vietto, dejando a Hauche, Sand y Cámpora en el banco.

Esta formación permitió que Racing manejara más la pelota, pero le costaba concretar lo que insinuaba en ataque. Godoy Cruz también tuvo lo suyo ya que Racing no ofrecía mucha oposición en la mitad de cancha donde Zucculini se multiplicaba –erigiéndose   a mi gusto en la mejor figura de Racing- y donde apareció con su gran seguridad el gran arquero que es Saja, sobre todo en una grave falla de Cahais sobre el final de ese primer tiempo.

En el segundo las cosas mejoraron , sobre todo a partir del gol de Vietto que comenzó con un arranque de Fariña y un buen pase a Centurión quien llego a la línea de fondo y su centro atrás rebota en un defensor que  lo deja solo a Vietto para empujarla al gol.

Racing había salido con otro ímpetu y al concretar el gol se sintió más seguro lo que le permitió a Fariña encarar con más confianza y darle precisión y profundidad a sus pases para los veloces Vietto y Centurión, además de convertirse  socio ideal de Camoranessi, también de buen partido
Los“chicos” Centurión ( siempre mal "buscado" por los rivales ) y Vietto ( este último volvió a realizar un muy buen partido ) tienen esa frescura que entusiasma y tuvieron situaciones de mano a mano que no definieron por la aceleración natural con que juegan.

Fue un gran triunfo que le permite estar cerca de el primer objetivo que son los 30 puntos.
Lo demás es por añadidura, porque la verdad es que tanto sea por el campeonato o por el promedio, lo importante es sumar y para sumar hay que ganar.
La diferencia es como se gana, pero hoy hubo dos señales positivas para rescatar.

Una es que el técnico encontró el “talento” que le faltaba en Fariña, sobre todo en esa segunda etapa y la otra señal positiva fue que no se refugió atrás después del gol, sino que con toque y circulación el equipo esta vez fue a buscar más goles.

Un gran segundo tiempo que nos vuelve a ilusionar, aunque todos los rivales no son iguales.

Ahora llega Quilmes. Un equipo duro en todo sentido. ¿Se animará Zubeldía a mantener el equipo?
Por su estilo daría la impresión que no.

Hasta pronto.