domingo, 25 de enero de 2026

De pretemporada.

Una derrota que duele, pero este Racing de Costas nunca estuvo en ritmo de partido ni supo que hacer con la pelota, quizás consecuencia de no haber jugado amistosos.

Al equipo se lo vio muy lento tanto en lo físico como en lo mental, ante un Gimnasia que siempre estuvo activo y supo cómo sacar ventaja de esos aspectos negativos de Racing.

Con jugadores que, sobre todo en el primer tiempo, se pasaban la pelota sin tomar decisiones finales que comprometieran al local, muy estacionados en sus zonas nunca encaraban y las pocas veces que lo hicieron perdían ante sus marcas y no llegaban a generar situaciones de gol.

Desde el error de Cambeses, que permitió el gol de Gimnasia, Racing con la posesión de la pelota en la mayor parte del encuentro, prácticamente no llegó  a concretar ninguna jugada importante y todo se convirtió en un sinfín de pases intrascendentes que lo único que hacían era distraerse así mismo, para darle chances a un Gimnasia que jugaba con otra actitud, con otra dinámica, de llegar hasta el arco académico como sucedió en dos oportunidades, pero que por suerte no concretaron.

El segundo tiempo arrancó de la peor manera, confirmando una vez más que no estar al ciento por ciento para iniciar el campeonato, es darle chances a sus rivales y a los tres minutos otra vez sopa, tardías reacciones que le dieron a Gimnasia su segundo tanto.

Se veía claramente que cuando Racing atacaba y perdía la pelota, la vuelta era un calvario y Costas decide cambiar buscando mejorar el juego y las llegadas para que Maravilla se sintiera más acompañado, así que Solari por un Carboni estático, Conechny por Vergara (amonestado) y Zaracho por Nardoni.

Algo mejoró pero no para destacar, salvo un par de situaciones de “Maravilla” (un cabezazo afuera y un remate a las manos del arquero), otro disparo de Zaracho besó el poste para finalmente encontrar el gol faltando cinco minutos a través de un cabezazo de Conechny que entró bastante bien y dejó cierta esperanza para el empate pero salvo un un remate de Matko Miljevic, -el único que mostraba cierta rebeldía, aun no estando en condiciones por la demora de su incorporación-  fue a las manos del arquero.

Lo que realmente preocupa es el tiempo que debe transcurrir para que Racing recupere su mejor forma física, porque anoche en el bosque pareció que seguía de pretemporada porque mostraba lentitud, descontrol, errores en los pases, falta de reacción y velocidad, incluso hasta algunas torpezas, consecuencias lógicas que deja la misma y se ven en los amistosos previos al inicio del torneo.

Pero el tema es que se juega cada tres días y recuperar la intensidad y la movilidad que supo tener el equipo de Costas, -a quien no lo vi tan eufórico como otras veces, quizás como sabiendo lo que iba a suceder- y hay que estar preparado para afrontarlos de la mejor forma, sabiendo que si no se consiguen triunfos en los primeros partidos, va a ser difícil llegar a pelear el campeonato.

Así que a meterle con todo muchachos!

Vamos Racing Carajo! Vamos todos con Gustavo!

Hasta pronto.

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