sábado, 24 de octubre de 2015

La "injusticia" de los penales hubiera sido lo más justo.

Si Rosario Central no es el mejor equipo del torneo, por lo menos junto con Boca se disputan esa elección.
Tiene buen juego, es rápido y virulento en sus ataques, es decir lo hace con gran intensidad y siempre tratando de ser claro en la circulación.
Me preguntaba que debía hacer Racing para enfrentarlo.
Ir al frente de entrada como lo hizo contra Banfield y Boca o tratar de cortar el circuito de juego y obligar a Central a jugar largo a través del pelotazo, evitando darle a Rosario el partido abierto que buscaba (como esperaba Coudet).
Lo que pasa es que a priori, a mí, como posiblemente a muchos hinchas de Racing nos quedó la gran imagen que dejó el equipo ante Boca y seguramente anhelábamos que jugara de la misma forma, pero estimo que Cocca no quiso ir al golpe por golpe de entrada, agravado además por no poder contar con Bou, aunque el planteo se especulaba iba a ser el mismo.
Por eso Cocca dispuso un equipo ( no tan diferente al que le gano a Boca ) ya que el único cambio real fue Videla por Romero.( No cuento a Pavone por Bou porque fue obligado).
Si cambió el esquema ya que un jugador que iba a jugar cerca del área rival le dejó el puesto a un jugador que jugaría pegado a su propia área.
Y aunque Aued y Cerro jugaron por momentos más adelantados y tratando de llegar al área rosarina, se dedicaron especialmente a cortar el circuito en la línea de volantes y en ese aspecto tuvo su efecto positivo ya que los rosarinos no jugaron cómodos, pero es cierto que tanto Acuña como Noir estuvieron más preocupados por contrarrestar las subidas de los laterales rivales que por llegar al arco de García.
A gusto personal debo decir que Videla  aún sin estar bien físicamente no hizo mal, salvo en la jugada del gol de Central en tiempo de descuento, donde queda expuesto ante la gambeta de Lo Celso, aunque en honor a la verdad eran 3 jugadores de la Academia los que estaban cerca del rosarino.   
Y en la ofensiva quedó claro que no es lo mismo Bou y Romero que Pavone y Aued o Cerro para los movimientos ofensivos.
Son otros movimientos, quedan otros espacios, porque ni Pavone ni Milito reúnen hoy  las condiciones de “La Pantera” por lo que se hacía necesario que Acuña y Noir aportaran más en la ofensiva y allí radicó el mayor problema.
Quizás y con el diario del lunes, deberían haber estado Pavone y Milito juntos además de Romero.
Pero así y todo Central, además del gol, solo tuvo una sola jugada anterior para abrir el marcador ( a los 21 minutos de ese primer tiempo), cuando después de un contragolpe Racing queda mal parado y Montoya arrancando por la derecha la cruza muy bien para Larrondo quien casi convierte a no ser por Saja primero y por Cerro después, quien con gran reacción salva sobre la línea.
Racing con poco también tuvo lo suyo en una pelota parada de Acuña y donde Sánchez de cabeza la estrella contra el palo izquierdo de García.
Una lástima ya que esa primera parte podía haber finalizado con un empate en cero.
Pensando que Racing buscaría más esperaba cambios, pero comenzó el segundo tiempo con los mismos once y sin cambios tácticos, aunque con más actitud,  luchando y buscando a través de pelotas cruzadas que algún error del rival y tuvo alguna posibilidad.
Pero el tiempo pasaba y asomaba el desgaste físico por lo que buscó la solución, quizás tardía, en Romero y Milito por Videla y Acuña, aunque no contaba que Sánchez a los pocos minutos, cometiera una fuerte infracción que Beligoy iba a considerar de expulsión, lo que no me pareció justo.
Aún con esa mochila de tener un hombre menos, comprometió a Rosario Central que no mostraba demasiada superioridad aunque como Racing dejaba lógicos espacios contó con algunas réplicas, pero que no generaron demasiado peligro en el arco de Saja.
En una de las tantas pelotas cruzadas sobre el área rival, la recibe Milito que gira y su disparo se estrella nuevamente contra un palo izquierdo de García.
Era toda una señal, porque siempre un equipo tiene que tener ese toque de suerte que te ayuda y esta vez la diosa fortuna estaba del lado canalla.
La entrada de Camacho le dio un poco más de aire pero no alcanzó, aunque faltando pocos minutos Central también se quedó con diez por la expulsión de Lo Celso.
Fue un golpe a la ilusión, porque Racing no mereció perder.
Quizás la "injusticia" de los penales hubiera sido lo más justo.
Pero este equipo está entero para seguir dando batalla por grandes objetivos.
Y como el aliento de la hinchada siempre estuvo, está y estará, confío que vamos a clasificar a la Libertadores.
Podemos ser críticos como hinchas, porque sabemos bien que todos queremos que el equipo forme como nos gusta a cada uno, pero no podemos dejar de lado lo que logró este plantel y este cuerpo técnico.
La Copa Argentina ya quedó atrás.

Hasta pronto.


lunes, 19 de octubre de 2015

La vuelta si…la vuelta del campeón!


Estaba todo preparado para Boca y los periodistas más importantes de los programas radiales y de la tele, solo hablaban de la vuelta que iba a dar Boca anoche ( aunque una disposición decía que aunque ganara no la iban a dar ).
Ignoraban a San Lorenzo, al que ya le daban por perdido su partido –aunque después fue así- a Rosario Central y también a Racing, que para todos ellos casi pasaba a ser su “partener”, su socio en una fiesta que solo esas personas querían que sucediera.
Claro, porque Boca campeón es un negocio muy grande.
Por supuesto que no me estoy refiriendo a los programas partidarios de Racing ni a los periodistas que escriben o comentan sobre nuestra querida Academia.
Y en algo acertaron, porque finalmente anoche hubo una fiesta y también se vio la vuelta.
La vuelta si…la vuelta del campeón!
Porque Boca se encontró con un equipo que jugó unos de los mejores primeros tiempos del año, porque tuvo concentración, actitud y juego, muestra que había dejado en el partido ante Banfield.
Un equipo que tuvo mucho de la confianza, la seguridad y el ensamble que tenía aquel que se coronó campeón en diciembre del pasado año.
Por supuesto que las expulsiones colaboraron para hacerle más fácil el encuentro a la Academia, pero eso no quita que Racing haya jugado un muy buen encuentro.
Los costados fueron estratégicamente trabajados y Racing cargó su juego fundamentalmente por la derecha, sobre todo cuando Pillud estuvo en ese lado fue su corredor favorito y a partir de allí la llegada de los volantes al área rival le permitió a Acuña arribar al primer gol.
Es evidente que Boca en zona de ataque es muy peligroso porque lo hace muy bien y tuvo lo suyo, pero encontró a un Saja muy bien ubicado y atento, aunque tuvo su premio al igualar Calleri.
Pero fue solo un pasaje del partido y en el primer tiempo, que se hizo de ida y vuelta.
La lesión de Voboril de alguna manera complicó al equipo, aunque Cocca en una buena decisión en esa primera etapa, ubicó a Gastón Díaz de lateral derecho y lo dejó a Pillud de volante sobre ese mismo lado, retrasando a Acuña y así se pudo mantener esa supremacía sobre el rival por el costado derecho, lo que le permitió llegar al segundo gol cuando Bou concreta el penal que además tuvo como agregado la expulsión del Cata Díaz.
Muy buen partido de Pillud en esos primeros 45 minutos, porque en el segundo tiempo y al ser enviado sobre la izquierda, se lo vio muy participativo pero se lo notaba incómodo al tener que devolver pases con la izquierda o siempre girar para volver hacia atrás.
Me gustaron mucho Acuña y Bou pero en realidad, Cerro, Aued, Lollo, Sanchez, Noir, Romero y tanto Díaz como Camacho cuando entraron también cumplieron un destacado trabajo y esto contagió a la hinchada que alentó y disfrutó de este gran triunfo, que como decía más arriba, sumado a lo hecho ante Banfield, me alienta a pensar que podemos realizar un gran partido en la Copa frente a Central y pasar a la final.



Hasta pronto.

martes, 6 de octubre de 2015

Con los gritos contenidos.


Siempre es mejor superar al rival en el juego, pero los partidos se ganan con goles y esta noche Racing no pudo concretar ninguna de las muchas situaciones que generó por dos motivos; porque Bologna tuvo una buena noche y porque los delanteros y volantes académicos no supieron como vulnerar el arco del Taladro.
Fue una lástima porque hoy, quizás más que en muchos otros encuentros donde Racing triunfó, mereció retirarse ganador con una diferencia clara a su favor y no con este empate que lo deja fuera de la pelea por el título del torneo, aunque puede aspirar a lograr el segundo puesto, aceptando que también está difícil porque quedó a 5 puntos de San Lorenzo.
Rescato una gran mejora general, fundamentalmente de la defensa y digo esto porque hubo una muy buena tarea de la línea de fondo notándoselos bien concentrados y que recién tuvieron alguna mínima complicación en el segundo tiempo cuando entra Viatri,  buen cabeceador, pero después hubo excelentes anticipos, ganando prácticamente las mayoría de las pelotas en disputa.
Saja no tuvo casi ninguna exigida y Lollo y Sanchez volvieron a dar seguridad atrás, rescatando además una buena tarea de los dos laterales, Voboril que ganó su duelo con Cuero y Pillud que hasta que lo reemplaza Gastón Díaz, se lo vio más enchufado y participativo.
En el medio Cerro mejoró su nivel con respecto a sus últimos partidos y se mostró permanentemente, asistiendo y tratando de asociarse buscando pisar el área y junto a Aued conformaron una buena dupla en esa zona exhibiendo gran sacrificio.
Acuña que realizó una buena tarea estaba muy activo –no entiendo el cambio por Camacho a quien sigo viendo muy bajo- y Tito Noir que comenzó complicando por su costado no concretaba lo bueno que iniciaba, hasta que se fue quedando demasiado.
Parecía que le costaba enfrentar a sus excompañeros y en la cancha que lo tuvo como protagonista hasta hace no hace mucho tiempo, lo que posiblemente lo hizo fallar groseramente en la jugada de gol que levanta sobre el travesaño.
Adelante dos jugadores que dejaron todo y contaron con varias oportunidades como para convertir pero que se cegaron al momento de definir, especialmente Bou quien fue determinante en el segundo período para generar peligro pero que a veces no elige bien lo que hay que hacer para efectivizar lo que produce con su potencia y desborde.
Para mí, un muy buen encuentro de Racing, donde todos los hinchas estuvimos con los gritos contenidos, en una noche que podía haber sido más relevante si hubiera estado adornada por algunos goles de las muchas ocasiones que se tuvieron, performance que no deja de ser auspiciosa al ver el mejoramiento general del equipo, que espero no sea temporario.



Hasta pronto.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

Racing aguantó con un Tanque, con un Chino y con Huevo.


No se si fue la cancha chica de La Paternal o el no haber dormido la siesta, pero que mal jugó Racing hoy, a pesar de que prácticamente comenzó el encuentro con un gol más de lo que se había traído de Mendoza, porque a los 3 minutos ya estaba 2 a 0 gracias a una buena jugada de Acuña que rebota en el arquero y que Pavone – que siempre está atento- cabeceó a la red.
Parecía que Godoy cruz no reaccionaba y que se podía aumentar la ventaja, pero el equipo comenzó a fallar permitiéndole a los mendocinos ir tomando confianza y crecer sobre todo en el medio campo donde Aued salía demasiado, casi como un delantero a presionar y dejaba solo a Videla que evidentemente está falto de ritmo.
Racing no podía frenar los avances del rival, sobre todo por la izquierda de Racing, donde estuvieron muy flojos Cabral y Voboril, sumado a que Romero quería ayudar pero no podía, por lo que también perdía su mejor virtud que es estar en contacto con la pelota.
Saja tuvo que tapar 2 remates desde esa zona y además en cada centro se sufría demasiado, hasta que en uno de ellos Garro ubicado entre Lollo y Pillud le cambia el palo y descuenta.
La Academia dejó mucho espacio entre las líneas y además hubo una diferencia de velocidad, que le bastaron a Godoy Cruz para darse cuenta de lo frágil que estaba Racing.
Así y todo y faltando unos minutos para el final de ese primer tiempo, Racing pudo haber aumentado la diferencia cuando Bou queda solo frente al arquero y otra vez la cuelga del techo del arco y un minuto después y tras un despeje corto del arquero, Romero se encuentra con la pelota y se enreda con ella perdiendo una nueva oportunidad.
Realmente era como que había jugadores que estaban desenchufados.
La segunda etapa fue peor todavía, porque Godoy Cruz insistía cada vez más mientras Racing retrocedía.
Solo Acuña y Pavone mantenían un buen nivel, el resto parecía desconcertado.
Las espaldas de nuestros volantes eran aprovechadas por un retroceso de Fernández a quien nadie le salía y además seguía siendo muy frágil la zona de Voboril, sumándose  ahora la de Pillud.
Muy flojo partido de los laterales, aunque no de ellos solos, tanto es así que la figura de Saja fue creciendo y sin ser llamado a intervenir muchas veces cuando lo hizo estuvo atento y seguro, como en la última pelota, un minuto antes de que finalice el encuentro, que Cabral deja pasar sin notar que Fernández estaba a su espalda y si no es por el “Chino” el empate estaba sentenciado.
Romero estuvo más activo, pero también se mostró más desacertado y ya no pesaba ni en ataque ni colaboraba tanto en la defensa,  por lo que es reemplazado por Camacho, que sigo insisto, siempre arranca como para la gran jugada y termina dando un mal pase o cayéndose y después Cerro por Bou, en una posición extraña, medio delantero y medio volante.
Finalmente Noir por Pavone para directamente no atacar más.
Cocca, que vio lo que todos vimos, no sabía cómo solucionar el deficiente andar de este equipo que desconcierta a propios y extraños con pronunciados altibajos en muchos de sus integrantes y creo que de allí esos cambios, pero él es el técnico y el responsable.
Buen trabajo de Pavone, de Saja y de Acuña que fueron los únicos que estuvieron a la altura.
Por eso digo que ante un equipo joven e impetuoso, Racing aguantó con un Tanque, con un Chino y con Huevo y con eso pudo rescatar 3 puntos importantes que lo siguen ubicando en una buena posición, pero obviamente hay que trabajar mucho en lo mental para mejorar le juego si se quiere encontrar un lugar en la Copa Libertadores.

Hasta pronto.


domingo, 27 de septiembre de 2015

El toque de Romero le dió sabor al triunfo.


Era un partido que en un  previo análisis daba para pensar en un triunfo seguro, ya que Argentinos venía golpeado anímicamente y además no contaba con algunos jugadores de importancia para su equipo.
Y así pareció desde el vamos en ese primer tiempo, pero algo lo impedía, porque Racing que tuvo todo a su favor, por la buena tarea del equipo y por las facilidades que daban los de la Paternal, no podía concretar las oportunidades que se le presentaban para cerrar el partido en esa primera parte.
Racing no le dio respiro y posiblemente por el apresuramiento de Bou o de Milito, sumado a la buena tarea del arquero Gabbarini, hacían que no se pudiera abrir el marcador ante un equipo que se lo veía endeble y frágil.
Argentinos solo intentó en un par de oportunidades con pelotas cruzadas, insinuaciones que eran producto de las desatenciones lógicas de un conjunto que intensamente busca convertir ese primer gol que abra el partido.
Pero no pudo ser y así finalizaron los primeros 45 minutos, donde como detalle se puede contar el cambio de Gastón Díaz por Grimi lesionado, cambio que, siempre a mi gusto como hincha, no me pareció muy acertado ya que Argentinos solo atacaba con un punta, por lo que hubiera preferido que entrara Pavone o en todo caso Acuña, para adelantar a Noir que poco y nada pesaba en el juego como volante.
Pero como muchos opinamos y solo decide uno, estos conceptos no son más que una modestia consideración sobre lo que debía haber pasado y que finalmente no pasó.
En la segunda parte los “bichitos colorados” modificaron su posición en el campo de juego refugiándose en su campo y construyendo una muralla defensiva, que obligaba a Racing a buscar como romper esa pared.
Crecían Romero y Aued, mientras los centrales estaban firmes y parados en la mitad de cancha, pero cada vez le costaba más encontrar un hueco por donde entrarle a Argentinos Juniors y el partido comenzaba como a  dormirse, porque llega un momento en que el cansancio parece oscurecer las ideas y esto hace que se entre en un sin fin de centros porque no se le encuentra la vuelta, lo que termina casi bajando los brazos e incluso distraerse dándole la posibilidad a un rival que no intentaba atacar nunca y la tuvo, aunque por suerte Saja en gran reacción pudo desviar esa pelota.
Los cambios reflejan una búsqueda y le dieron un poco más de energía a esos intentos, que le permitieron a Racing intensificar sus ataques generando más situaciones como para despertar de ese semi-adormecimiento.
Y cuando todo parecía derrumbarse, esa presión tuvo sus frutos sobre el final del encuentro, cuando Romero pisando el área saca un zurdazo cruzado impresionante que se mete junto al palo izquierdo de Gabbarini, poniéndole justicia al marcador.
El toque de Romero le dió sabor al triunfo con un golazo que le permite a Racing seguir bien ubicado, además de enfrentar con otras expectativas los minutos que restan contra Godoy Cruz el próximo miércoles.
Sin dejar de aceptar que Romero realiza muy buenas asistencias, coincido con Cocca que debe jugar más cerca del área, -aunque no entiendo porque lo hace jugar habitualmente de carrilero-, porque le pega bien, es hábil, rápido, liviano y tiene el descaro necesario que le puede dar a Racing esa cuota de frescura que tenía con Centurión, con Vietto o con De Paul.
Una reflexión sobre la expulsión de Franzoia por plancha a la rodilla de Aued.
Creo que no se debe decir más que no hubo intención en este tipo de jugadas, ya que ya sea un caño, un sombrero o una plancha, siempre la mente ordena que hacer y los jugadores deberán hacerse cargo de dichas situaciones y no andar esgrimiendo la falsa excusa de la no intencionalidad.
Hasta pronto.


lunes, 21 de septiembre de 2015

El llanto de Bauza fue un buen “Trucco”


Hoy quizás Bauza este sonriendo pensando que su queja sobre los árbitros tuvo su fruto, porque que de alguna manera Trucco tuvo su cuota parte de responsabilidad para que San Lorenzo se retire ganador del clásico.
El partido tuvo en general bastante similitud con el jugado en La Plata, con mucho roce durante esa primera etapa donde el equipo no podía acomodarse y era muy poco lo que proponía, salvo cuando la pelota la recibía Romero quien buscaba con buenas asistencias Pavone y Bou.
Racing tuvo alguna posibilidad, pero San Lorenzo de a poco se hizo dueño de la mitad de cancha y desde allí manejaba el partido y a las espaldas de Cerro y Aued aparecían Blanco y Elizari quienes buscaban sorprender, aunque sin exigir demasiado a Saja.
Pero a los 20 minutos y de un tiro libre que ejecuta Cauteruccio llega el gol del Ciclón, donde por lo menos para mí Saja comete un error al querer despejar, la pelota pega en el travesaño y de rebote Cetto convierte.
Pero ya en esa primera parte se comenzaron a ver algunas decisiones de Trucco que no favorecían a la Academia, como por ejemplo la mano de Más dentro del área cuando Romero lo supera sobre la derecha, como así también algunas amarillas para Racing que no sancionó en jugadas similares que cometía San Lorenzo.
La segunda etapa fue distinta, el Ciclón se fue cada vez más atrás porque Racing  adelantó todas sus líneas, lo que llevó a que los volantes rivales ya no jugaran con tanta facilidad.
Con el cambio de Camacho por Cerro seguramente buscó tener un poco más de juego y ser más punzante aunque eso presagiaba menos marca, pero así y todo Racing se fue adueñando del partido y puso a San Lorenzo contra las cuerdas ya que tuvo por lo menos 4 oportunidades claras para empatarlo, entre ellas algunas confusas que parecieron penal, igualdad que logra finalmente Pillud con un disparo desde afuera del área.
Era el momento de Racing y Cocca pensó que se podía ganar haciendo entrar a Milito por Noir, lo que no tuvo en cuenta fue que 2 minutos después, era justamente Diego Milito el que debió correr a Más y a quien no pudo obstruir  en esa pelota que le permitió al marcador de punta darle el triunfo a su equipo, también creo en una fallida intervención de Saja.
Del equipo en general digo que fue evidente que Saja no tuvo una buena noche, que hubo cierta desatención en la línea de fondo al ir a buscar el partido,  pero así y todo Racing en ese segundo tiempo tuvo un buen rendimiento donde mostró carácter, actitud y por momentos buen juego, sobre todo cuando la pelota pasaba por Romero, quien ya se distingue sobre el resto por su buena zurda y la serenidad necesaria para pensar en los momentos que casi nadie piensa. 
Racing mereció mínimamente el empate, pero parece que surtió efecto la artimaña de Bauza cuando lloró su desconsuelo ante el arbitraje del jueves anterior por la copa ya que rápidamente tuvo su premio, con un juez que trató de disimular todas las faltas de los jugadores de San Lorenzo, como la de Prósperi que fue de expulsión.
El llanto de Bauza fue un buen “Trucco” que le dió resultado para sacar adelante este partido.
Lejos quedamos del puntero, pero falta mucho y si se juega con las ganas y el espíritu de la segunda parte seguramente este equipo logrará por la copa o por el campeonato entrar en la Copa Libertadores.


Hasta pronto.

viernes, 18 de septiembre de 2015

El dolor lo hizo más fuerte.


Los clásicos por lo general son una “bisagra” que normalmente condiciona mentalmente al equipo perdedor y hay muchos ejemplos que así lo indican.
Y para Racing este partido por la Copa Argentina, era una prueba más que difícil a la que debía tratar de superar, para demostrar que también se puede combatir, esa articulación, que podía darle una tendencia negativa al equipo para lo que restaba jugar.
Por supuesto que no era sencilla, y aunque también había perdido su clásico, el que estaba enfrente era San Lorenzo, un equipo paciente, que sabe lo que debe hacer, que es sólido defensivamente y contragolpea muy bien a través de sus laterales y la llegada de los volantes.
El público de ambos clubes le dio al partido el clima que se había perdido hacía bastante tiempo, donde la hinchada de la Academia se hizo sentir, como es su costumbre.
Racing comenzó bastante bien, un poco impreciso al principio, pero se fue acomodando de a poco, donde fue creciendo Romero quien buscaba con pases largos a Bou y Milito sin dejar de colaborar en la recuperación de la pelota y tratando de que Más no tenga una salida limpia por su costado.
Así durante 30 minutos es como que quería más pero no llegaba mucho salvo un disparo de Bou -el único que preocupaba a la defensa del Ciclón- que Torrico desvía y de un tiro de esquina bien trabajado donde Noir sorprende pero no puede concretar.
San Lorenzo se estaba animando un poco más y Cauteruccio tiene una oportunidad que tapa muy bien Saja, a lo que se le suma un cabezazo de Caruso que Saja manotea al corner.
Noir vivía más preocupado por Bufarini y admitiendo que el lateral de San Lorenzo no generó muchos problemas, el volante-delantero de Racing tampoco lo hizo en el equipo rival, casi como que se anularon.
Atrás no habían tenido muchos inconvenientes pero el partido se había puesto parejo y de una gran distracción de los centrales de la Academia en una pelota larga donde todos miraban a su lanzador Ortigoza y nadie a Cauteruccio, éste recibe, gira rápidamente y bate a Saja de derecha.
Balde agua helada para un equipo que todavía no había mostrado toda su ambición para ganar el partido, sabiendo además lo difícil que es entrarle a la defensa azulgrana.
La segunda parte era toda una incógnita y sinceramente pensé ahora va Pavone por Gastón Díaz, porque solo había un delantero para controlar, pero Cocca ratificó el mismo equipo y tuvo su acierto, porque los jugadores sacaron a relucir lo que todos los hinchas le reclamamos en el clásico: reacción, personalidad y algo de lo que se habla mucho en estos tiempos: intensidad, aunque más bien yo diría pasión y “huevos”,  lo que le permitió llevarse por delante a un San Lorenzo que cada vez se dedicaba más a defender y le costaba frenar ese ímpetu de la Academia.
Me gustó el trabajo de Romero a quien se lo ve más confiado, sobre todo buscando y aguantando la pelota, Noir ya era delantero y complicaba a Buffarini que solo se dedicó a marcar, el ingreso de Pavone le dio otra dinámica al ataque donde Bou seguía creciendo y Camacho también colaboró para que esa ofensiva sea más punzante.
Racing achicó espacios aun corriendo riesgos, presionó y disputó cada pelota a muerte en todos lados y de esa manera, con llegadas por los costados, puso a San Lorenzo contra su arco obligándolo a cometer errores.
Buen trabajo en ese segundo tiempo de un equipo que tuvo un gran despliegue con un Aued que se adueñó del centro del campo y convirtió el gol del empate, con un Cerro que fue incansable y con una línea de fondo que se multiplicaba, donde a mi gusto volvió a sobresalir un jugador que no puede faltar nunca por lo que transmite: Grimi.
Y cuando todos pensábamos que íbamos a los penales, llegó el gol de la justicia, porque Racing durante todo el partido fue más que su rival, penal a Pavone a quien toman de la camiseta y que Bou traduce en gol.
Final feliz para un equipo herido pero que el dolor lo hizo más fuerte, lo que le permitió sacar a relucir esa fuerza interna para lograr un triunfo que no solo lo ubica en las semifinales de la Copa, sino que sirve para derrotar a la “bisagra” mental de los clásicos y devolvernos la esperanza que parecía perdida, fiel demostración de que cuando un partido de se juega de esta forma, el equipo y los hinchas se fusionan en un abrazo interminable, de esos que acarician el alma y alimentan el espíritu.



Hasta pronto.