martes, 2 de junio de 2015

Milito tiene un destino.


Es cierto que nadie  puede decidir el destino de otra persona, pero en un juego donde se entremezclan admiración e ilusión, como hincha me atrevo, con todo respeto, a pensar cual debería ser el de  Diego Milito.

Por suerte para Racing y para todos sus hinchas ha regresado para transmitir y entregar como jugador toda su sapiencia, ayudando a la Academia a conseguir logros que parecían lejanos, lo que lo ha convertido en un ídolo indiscutible no solo por lo que exhibe en la cancha sino también por sus gestos, sus expresiones y declaraciones que dejan ver su bonhomía, una virtud que muy pocas personas ejercen, sobre todo en este conflictivo y confuso mundo del fútbol.

Por eso creo que Milito tiene un destino en el club, porque reúne las condiciones pasionales, culturales y de experiencia para realizar en nuestra institución la transformación que todos esperamos, por eso trato de ir más allá con mi imaginación y me ilusiono con la idea de que en un futuro no muy lejano y después de que finalice su carrera profesional como jugador, pueda como máximo representante de la institución que tanto ama, convertirse en el guía que lleve a Racing por el camino correcto.

Quizás sea una utopía entendiendo que todo esto, no deja de ser la mera esperanza de un hincha, pero ese es mi deseo, que ojalá sea el de muchos hinchas más.

Hasta pronto.