sábado, 30 de enero de 2016

Para cada asistencia perfecta, una definición impecable.


Cuando se dan estos resultados se disfruta el doble, pero los riesgos siempre existen y golpean en lo anímico, porque hoy no dejamos de admirar el buen comportamiento de los pibes que debutaban en Racing, pero si el resultado hubiera sido al revés quizás estos chicos y los grandes estarían en el ojo de la tormenta.

Sin embargo mi satisfacción real es porque además de ganarle a los vecinos, valoro el carácter y la personalidad de los que por primera vez jugaban un clásico en serio lo que me permite, como seguramente a muchos otros hinchas de Racing, tener esperanzas de que hay algunos jugadores jóvenes que con el tiempo estarán disputando un puesto en la primera.

Haciendo un repaso del encuentro digo que así como me deja algunas dudas la respuesta de la defensa en las pelotas paradas o cruzadas sobre el área, reconozco que me dejó sumamente conforme ver a un Romero que si bien tuvo un primer tiempo correcto, en el segundo fue el dueño y señor de la pelota, asistiendo con gran calidad a los hombres de punta, pero fundamentalmente pidiéndola con valentía y seguridad a pesar de los golpes que recibía, algo que le estaba faltando para convertirse en el conductor del equipo, ese jugador que se pone el equipo al hombro y parece que, ahora sí, lo va consiguiendo.

Noir no tuvo un buen partido, pero lo compensó con una definición de excelencia, mientras Lautaro Martinez en el poco tiempo que estuvo en cancha convirtió un gran gol y mostró características interesantes que lo pueden catapultar rápidamente a estar en el grupo de delanteros del plantel de primera.

Bien Roger y aunque un poco individual, se lo nota más afianzado y más maduro para lidiar con los centrales rivales, que lo demostró al aprovechar un gran pase del chico Valenzuela y definir el encuentro con un gol de gran clase.

Atrás Saja estuvo correcto, quizás alguna duda en el gol de Lucero, el chico Schmitd tuvo que sufrir a Benitez, el mejor jugador del rojo, pero así y todo por recién llegado, por jugar fuera de su puesto y por ser su debut se las arregló y mejoró en el segundo tiempo, Cabral tuvo un buen partido lo que es un soplo de aire fresco para él y para el cuerpo técnico, mientras Campi y Vovoril alternaron buenas y malas.

En el medio Bareiro fue levantando su nivel a medida que transcurría el encuentro y comenzó a mostrar sus cualidades como volante central, mientras que a Camacho, que tuvo un mejor primer tiempo que segundo, se lo ve más recuperado que en el final del 2015 y Pereyra que tuvo una tarea irregular, es como todavía no encuentra su posición en el equipo.

Racing ganó merecidamente porque tuvo para cada asistencia perfecta, una definición impecable y eso se debe al mérito absoluto de los jugadores que intervinieron en dichas jugadas, algo que seguramente de poner muy feliz a Sava.

Hasta pronto.


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