sábado, 14 de marzo de 2015

Los refuerzos dijeron presente.


Ahora podemos decir que se comienzan a ver importantes mejoras en la actuación de los nuevos jugadores que se han integrado al plantel como así también en aquellos que siendo suplentes, no nos permitían ser demasiado optimistas en cuanto a su rendimiento.
Pero lo más importante fue que pudimos ver un equipo muy concentrado, que supo que hacer y que se movió, salvo en algunos momentos del segundo tiempo, con claridad, seguridad y confianza, sobre todo cuando la pelota pasaba por los pies de Romero, quien sin lugar a dudas, Cocca parece haberle encontrado su ubicación en el campo.
Al paraguayo se lo vio mucho mejor físicamente, lo que le permitió tener un andar más suelto y con cambios de ritmo interesantes, lo que lo puso varias veces en situaciones pisando el área y donde podría haber terminado él dichas jugadas, en las cuales casi siempre eligió asistir a un compañero.
Esto es algo que a Racing le da una nueva opción de juego, ya que Romero posee un muy buen manejo y además es muy criterioso en la elección del pase.
Tanto es así que en la segunda parte cuando la pelota dejó de pasar por él, Racing perdió de alguna manera claridad y tenencia del balón.
También fue importante ver a Nuñez con una mejor imagen física, lo que le dio la posibilidad de moverse con más libertad y la de estar más seguro con la pelota, lo que le posibilitó tener situaciones de gol y hasta convertir el suyo de buena forma.
Evidentemente tiene condiciones, las que seguramente, con su mejoramiento físico las irá confirmando y de esa forma, darle al técnico la esperada tranquilidad para realizar las variantes que necesite para sus esquemas.
Pero la gran figura del partido fue Alvarado, quien mostró categoría, ubicación, sentido del tiempo para los cortes y mucha personalidad, ganando en los mano a mano y dando desde su ubicación tranquilidad a todos sus compañeros.
Campi también tuvo cumplió una buen actuación y los laterales tuvieron un buen desempeño.
Lo mismo pasó con Nagüel y Castillón, este último colaborando con el medio campo y acompañando en la ofensiva, lo que le permitió llegar al gol -que abrió el encuentro- y ser generador del pase que derivó en el penal, que con clase convierte Romero.
Nagüel por su parte, tuvo también en ese primer tiempo una labor importante rompiendo líneas con sus gambetas, pero que a veces terminaba cegándose un poco al llegar al área.
Hubo además, una actuación interesante de Acevedo, la que ojalá le sirva para ganar confianza y comenzar a ser aquel de Defensa y Justicia, ocupando esta vez la posición que lo favorece y es delante de la línea de fondo y no hacer el juego que normalmente hace Videla, corriendo sin ton ni son a todo el mundo.
Hoy tuvo mejor ubicación, con más control del balón y entonces se pudo ver un importante crecimiento en su juego, al lado de un Cerro que no escatimó esfuerzo y en el que también se vio una superación.
Ibañez a quien prácticamente no le llegaron nunca, estuvo atento y si no hubiera sido por su errónea salida en el gol de Colón, su actuación sería muy correcta (sacó con grandes reflejos un remate en el segundo tiempo aunque había offside del delantero sabalero).
Después Brian Férnandez – que nos ilusiona cada vez más,- junto a Camacho -que convirtió el cuarto gol- y Videla le dieron la posibilidad a Racing de compensar el esfuerzo físico que habían realizado jugadores que no estaban al ciento por ciento.  
Es cierto que la visita no molestó tanto y su juego nacía en la mitad de cancha y moría antes de pisar el área académica, pero fue muy bueno el mensaje tranquilizador que nos envió el equipo desde el campo de juego, donde los refuerzos dijeron presente.
Era necesario este triunfo para poder bajar la ansiedad en el torneo local y por supuesto devolverle la fe al cuerpo técnico, al saber que hay jugadores que se están reencontrando con su nivel, que responden cada vez mejor y en quienes se puede confiar para afrontar los difíciles compromisos que le esperan.



Hasta pronto.

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